{"id":54579,"date":"2024-10-20T02:31:16","date_gmt":"2024-10-20T00:31:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=54579"},"modified":"2024-10-20T17:43:52","modified_gmt":"2024-10-20T15:43:52","slug":"la-influencer-influenciada-cap-5-secretos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-influencer-influenciada-cap-5-secretos\/","title":{"rendered":"La influencer influenciada (cap. 5): Secretos"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"54579\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">13<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Arrastraba desde hac\u00eda tiempo una fascinaci\u00f3n oculta por este tipo de individuos. Fuese o no consecuencia de un anhelo encubierto en alg\u00fan lugar del subconsciente y tendente a la subordinaci\u00f3n, a una desviaci\u00f3n sexual subrayada por lo repulsivo o tal vez al magnetismo que sent\u00eda por el riesgo, el peligro y la exposici\u00f3n.<\/p>\n<p>Algo de todo aquello, o quiz\u00e1s todo a la vez, hab\u00edan sido los responsables de confeccionar a una chica, cuyos gustos y fantas\u00edas sexuales se localizaban bastante apartados de la media convencional. Declinaciones que, de conocerse por parte de amigas o familiares, producir\u00edan una hecatombe bajo la l\u00ednea de flotaci\u00f3n de su vida, pudiendo quedar da\u00f1ada de forma permanente.<\/p>\n<p>Tal grado de repercusi\u00f3n bastar\u00eda como revulsivo para que cualquiera sintiera verdadera animadversi\u00f3n por este tipo de filias. Sin embargo, a Lara, esta clase de amenazas le provocaba justo lo contrario. Por eso llevaba enviando fotos de su cuerpo a diestro y siniestro desde que conoc\u00eda internet; incluso hoy en d\u00eda, aunque lo hiciese ocultando su cara, no hab\u00eda abandonado esa costumbre.<\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s se arrimaba al fuego, m\u00e1s enajenaci\u00f3n le induc\u00eda, hasta alcanzar unos niveles dif\u00edciles de comprender. Pues solo al asomarse peligrosamente al precipicio, lograba ser invadida por aquella exaltaci\u00f3n, tan imposible de comparar c\u00f3mo de llegar a palparse por medio de los est\u00e1ndares tradicionales del sexo.<\/p>\n<p>Al margen de las razones que la habr\u00edan llevado a ser como era, el hecho es que ahora se encontraba en el apartamento de Juan Ignacio, poniendo por primera vez en pr\u00e1ctica una de esas fantas\u00edas, que hasta el momento solo se hab\u00eda desarrollado en el marco de su imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tras haber aceptado volverse a sentar sobre su regazo, se levant\u00f3 de nuevo del sof\u00e1.<\/p>\n<p>Esta vez, lo hizo sin la necesidad de atender a sus indicaciones, debido a que ella misma sin ayuda alguna se posicion\u00f3 enfrente de \u00e9l, para una vez haberlo hecho, girar sobre s\u00ed misma hasta darle la espalda, agacharse y finalmente, apoyar el culo sobre sus muslos.<\/p>\n<p>-Ummm. Que poquito pesas, peque\u00f1a-.<\/p>\n<p>-Jaja. No es eso. \u00a1Es que t\u00fa eres muy grandote! -Dijo Lara.<\/p>\n<p>-Jejeje. Es verdad. Pero una cosa no quita la otra. \u00a1Anda! Levanta un poco el culete, que sino no puedo subirte el vestido para verte la tripita. -Incidi\u00f3 Juan Ignacio.<\/p>\n<p>-Voy. -Respondi\u00f3 ella, para inmediatamente inclinarse un poco hacia delante.<\/p>\n<p>En ese momento, Juan Ignacio comenz\u00f3 a subirle el vestido como ya hab\u00eda hecho antes, pero esta vez mientras lo hac\u00eda, pudo descubrir y admirar su culo en todo su esplendor.<\/p>\n<p>El culo de Lara era redondito y resping\u00f3n. Varios a\u00f1os de sentadillas en el gimnasio y de ejercicio en general le hab\u00edan procurado una figura definida, pero que, a pesar de la actividad, nunca hab\u00eda perdido su aspecto femenino.<\/p>\n<p>Los m\u00fasculos del abdomen no se le llegaban a marcar, a pesar de tener la tripa dura y delgada. Y si bien los brazos y las piernas los ten\u00eda trabajados, estaban lejos de parecerse a los de algunas fan\u00e1ticas del fitness.<\/p>\n<p>A \u00e9l le maravill\u00f3. Ten\u00eda un culo precioso a escasos palmos de su cara, qu\u00e9 albergado por unas caderas prominentes, le confer\u00eda a esa joven un cuerpazo envidiable.<\/p>\n<p>Una vez que termin\u00f3 de arremangar la tela en torno a su cintura, propin\u00f3 en ella un peque\u00f1o cachete, en se\u00f1al de que ya hab\u00eda terminado y de que pod\u00eda volver a sentarse de nuevo sobre su regazo.<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s regres\u00f3 a su sitio, emprendi\u00f3 el ascenso del resto del vestido.<\/p>\n<p>Comenz\u00f3 a subirlo con ambas manos, y cuando apenas llevaba unos pocos cent\u00edmetros, pudo ver como su pelvis se desvelaba por completo, permitiendo que pudiera admirar su vagina por primera vez sin dificultad, perfectamente depilada e igual de blanca, o quiz\u00e1s m\u00e1s, que el resto de su precioso cuerpo.<\/p>\n<p>Poder vislumbrar su co\u00f1o as\u00ed, en exclusiva solo para \u00e9l, le produc\u00eda un \u00e9xtasis que a duras penas era capaz de controlar.<\/p>\n<p>Sigui\u00f3 llevando el vestido hasta la altura del sujetador, pero esta vez, en lugar de enrollarlo y fijarlo en la base inferior de este, continu\u00f3 subiendo hasta sobrepasarlo y finalmente detenerse por completo all\u00ed.<\/p>\n<p>No pod\u00eda verle las tetas directamente, pero era capaz de apreciar su contorno y un poco su envergadura, si se asomaba por encima de sus hombros o se fijaba a trav\u00e9s de los laterales de su espalda.<\/p>\n<p>Su sost\u00e9n era sencillo, sobre todo por su parte posterior, pero no importaba. Ten\u00eda a Lara desnuda de cintura para abajo y se mor\u00eda de ganas por comenzar a sobar cada trocito de su anatom\u00eda.<\/p>\n<p>Sin perder un segundo, empez\u00f3 a acariciar su vientre con las dos manos. A menudo, dibujaba espirales en su ombligo con alguno de sus dedos, mientras el resto andaban desperdigados por distintas partes de su cuerpo. Prosigui\u00f3 palp\u00e1ndole las costillas, el \u00e1rea superior del abdomen, la pelvis, etc.<\/p>\n<p>Algunas veces, cuando acariciaba esa \u00faltima parte, dejaba que su mano descendiese un poquito m\u00e1s de la cuenta. Aunque pareciera distra\u00eddo manoseando otras zonas, al final siempre terminaba regresando. Repet\u00eda el proceso esforz\u00e1ndose por estirar el brazo lo suficiente, para de esa forma, poder ir apoder\u00e1ndose del pubis cada vez unos mil\u00edmetros de m\u00e1s.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de realizar varias incursiones y ante la falta de reacci\u00f3n de cualquier tipo por parte de Lara, volvi\u00f3 de nuevo a dirigirse all\u00ed, pero esta vez lo llev\u00f3 a cabo con m\u00e1s osad\u00eda y con una voluntad muy diferente.<\/p>\n<p>La acarici\u00f3 con ternura, como ya ven\u00eda haciendo las veces anteriores, y de repente, sin previo aviso la agarr\u00f3 del co\u00f1o con firmeza, mientras que con su otra mano segu\u00eda navegando a trav\u00e9s de su figura.<\/p>\n<p>-Creo que eso no es la tripa. -Dijo ella, eligiendo para ello un tono juguet\u00f3n.<\/p>\n<p>-\u00bfAh, s\u00ed? Pues no me hab\u00eda fijado. Es que desde aqu\u00ed no veo. -Replic\u00f3 en broma Juan Ignacio.<\/p>\n<p>Permaneci\u00f3 expectante durante unos segundos tras haber terminado de decir su \u00faltima frase. Pero pasado ese impasse, Lara no abri\u00f3 la boca. Tampoco hizo adem\u00e1n por retir\u00e1rsela. Simplemente, le permiti\u00f3 aferrarse a ella.<\/p>\n<p>Percat\u00e1ndose de c\u00f3mo se hab\u00edan ido acelerando las cosas de repente, comenz\u00f3 a presionarla con cierta armon\u00eda, a la vez que algunos de sus dedos se introduc\u00edan en su interior con picard\u00eda.<\/p>\n<p>Enseguida recal\u00f3 en lo mojada que se encontraba, algo de lo que se crey\u00f3 responsable atribuy\u00e9ndolo a su reciente descaro.<\/p>\n<p>Pero en realidad, su lubricaci\u00f3n se hab\u00eda originado previamente. La \u00faltima vez que se hab\u00eda reclinado frente a Juan Ignacio para permitirle subir su vestido con m\u00e1s facilidad, sab\u00eda de sobras que le hab\u00eda visto el culo. Que en esa posici\u00f3n en la que se puso, era imposible que no se lo hubiese estado mirando. Tal sensaci\u00f3n de exhibici\u00f3n la removi\u00f3 por dentro y consigui\u00f3 configurarla de tal forma, que no solo disfrut\u00f3 profundamente de aquel momento, sino que tambi\u00e9n lo hizo de este, de ser sujetada del co\u00f1o por parte de Juan Ignacio como si se hubiese arrogado su propiedad y fuera su due\u00f1o ahora.<\/p>\n<p>Tras ese descubrimiento, se desenfren\u00f3. Normalmente ya sol\u00eda ser un hombre muy conversador. Costaba estar al lado suyo y poder disfrutar de unos segundos de silencio, hasta ese punto pod\u00eda llegar. As\u00ed que cuando lograba alcanzar alg\u00fan grado de excitaci\u00f3n, la cosa no distaba mucho de ser parecida.<\/p>\n<p>Empez\u00f3 a murmurar frases a su o\u00eddo, a la vez que segu\u00eda restregando los dedos contra su co\u00f1o, mientras el otro brazo comenzaba a subir desde el abdomen hasta toparse con el sujetador, momento en que se detuvo.<\/p>\n<p>-Ummm. \u00bfTe gusta? \u00bfTe gusta que te toque el co\u00f1o?<\/p>\n<p>-&#8230; Si. -Respondi\u00f3 una Lara que comenzaba a jadear de forma hiperactiva y sobrecargada.<\/p>\n<p>Juan Ignacio continu\u00f3 pregunt\u00e1ndole cosas. Si quer\u00eda que siguiese, si estaba cachonda&#8230;<\/p>\n<p>Cada vez que algo de aquello era respondido, le provocaba un subid\u00f3n de adrenalina que reflejaba en ella, aplicando m\u00e1s presi\u00f3n sobre su vagina, as\u00ed como con m\u00e1s comentarios que, poco a poco, iban incrementando en intensidad.<\/p>\n<p>En un momento dado, a la vez que le acariciaba las tetas por encima de la tela con la mano que ten\u00eda libre, se dirigi\u00f3 de nuevo a ella, pero esta vez haciendo uso de un tono de voz mucho m\u00e1s contundente que el empleado hasta entonces.<\/p>\n<p>-Peque\u00f1a, \u00bfPor qu\u00e9 no te quitas el vestido?<\/p>\n<p>-\u00bfQuieres que me lo quite? -Dijo Lara.<\/p>\n<p>-\u00a1Si! Qu\u00edtatelo. Que quiero verte sin \u00e9l.<\/p>\n<p>Sin necesidad de responder, llev\u00f3 de inmediato las manos a la zona de sus pechos, para agarrarse el vestido desde ah\u00ed y retirarlo por encima de la cabeza, cosa que hizo.<\/p>\n<p>Desprovista ahora tanto de su vestimenta m\u00e1s importante como del &#8221;culote&#8221;, que segu\u00eda tirado por alg\u00fan lugar del ba\u00f1o, se sent\u00eda completamente desnuda aunque no lo estuviese del todo.<\/p>\n<p>Juan Ignacio se apresur\u00f3 a arrebatarle el vestido, que al igual que hab\u00eda hecho la vez anterior con sus bragas, se dispuso a lanzarlo lo m\u00e1s lejos que pudo, a una parte del sal\u00f3n que ella no pod\u00eda ver. Nada m\u00e1s hacerlo, sus manos se reunieron de nuevo para juntas dirigirse a estrujar sus pechos. Los cuales fueron rodeados por ellas y atra\u00eddos hacia s\u00ed, consiguiendo comprimir el cuerpo de Lara contra el suyo hasta hallarse completamente pegados el uno al otro.<\/p>\n<p>Al tiempo que las sobaba sin ninguna piedad, su voz volvi\u00f3 a tener presencia en el ambiente.<\/p>\n<p>-\u00a1Pero qu\u00e9 tetazas tienes! Ummm. \u00bfEsto que noto es relleno o es todo tuyo?<\/p>\n<p>-jaja. Creo que es mi pecho. No suelo usar sujetadores con relleno-.<\/p>\n<p>-\u00a1Pero qu\u00e9 barbaridad! Con lo delgadita que eres. \u00bfC\u00f3mo es que tienes todo esto?<\/p>\n<p>-Jaja. Pues no s\u00e9, gen\u00e9tica supongo&#8230; Me empezaron a crecer muy temprano y lo hicieron hasta hace poco con que&#8230; ser\u00e1 eso. -Dijo Lara como excusa, casi en autom\u00e1tico. Pero a posta o por error, le hab\u00eda dicho la verdad. Era as\u00ed.<\/p>\n<p>-Pues bendita gen\u00e9tica, peque\u00f1a. Menudos melones te han salido. Ya te los hab\u00eda notado antes con el vestido puesto; aparte, en algunas de las fotos que me pasabas se insinuaban un poco, \u00a1Pero madre m\u00eda! No te hac\u00edan justicia. \u00a1C\u00f3mo te gusta taparte, eh! -Finaliz\u00f3 Juan Ignacio haciendo gala de un tono jocoso.<\/p>\n<p>Mientras terminaba de decirlo, par\u00f3 de agarrarle los pechos.<\/p>\n<p>Dej\u00f3 caer, como si nada, que iba a hacer lo mismo que acababa de hacer ella, al tiempo que proced\u00eda a desabrocharse el nudo del albornoz, mientras apartaba un poco la espalda de Lara para poder acceder a \u00e9l con m\u00e1s facilidad.<\/p>\n<p>Se lo abri\u00f3 completamente, tras lo cual hizo que ella de inmediato volviese a posarse sobre \u00e9l.<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s regresar a su posici\u00f3n, not\u00f3 el contacto de su torso desnudo, mullido por el vello que lo cubr\u00eda, as\u00ed como su temperatura, en parte debida al calor que ella misma le hab\u00eda transmitido.<\/p>\n<p>Pero en lo que m\u00e1s advirti\u00f3 fue en su polla, dura como un barril y tiesa como un pararrayos. Lo que permit\u00eda que, pese a estar fuera de su rango de visi\u00f3n, pudiera percibir sin dificultad como yac\u00eda apostada contra la parte baja de su espalda.<\/p>\n<p>La manera en c\u00f3mo se conocieron desnudos fue un poco at\u00edpica. Pero por lo general, nada de lo ocurrido hasta ese punto podr\u00eda catalogarse de ordinario. Ninguno de los dos cumpl\u00eda con el est\u00e1ndar propio de un vis a vis. Pero precisamente era eso lo que a ambos les interesaba.<\/p>\n<p>Antes de volver a sobarle las tetas, Juan Ignacio le pidi\u00f3 que le acercara su vaso para darle un sorbo. Ella obedeci\u00f3 inmediatamente, inclin\u00e1ndose con parsimonia hacia la mesa para hacerlo. Le encantaba ver la forma que adquir\u00eda su culo cuando se inclinaba, la manera en que le sobresal\u00eda y c\u00f3mo, por unos segundos, se le separaban un poco los cachetes.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de beber ambos del mismo vaso, regresaron a donde lo hab\u00edan dejado.<\/p>\n<p>Esta vez, no solo le agarr\u00f3 las tetas como si se fuesen a escapar. Pretendi\u00f3 introducir sus manos por dentro del sujetador, empleando la parte superior de este para hacerlo. Pero se adher\u00eda tanto a su pecho; estaba tan constre\u00f1ido que apenas fue capaz de colar las primeras falanges de sus dedos.<\/p>\n<p>Frustrado por lo mucho que le imped\u00eda acceder a ellas, le espet\u00f3.<\/p>\n<p>-Cari\u00f1o, qu\u00edtate el sujetador, anda, que me est\u00e1 poniendo malo. \u00bfPor qu\u00e9 lo tienes tan prieto? \u00a1Qu\u00e9 no te va a llegar la sangre al cerebro!<\/p>\n<p>-Jaja. Lo siento&#8230; Es que me cuesta mucho encontrarlos de mi talla. Este me va un poco peque\u00f1o-.<\/p>\n<p>-Jejeje. \u00a1Pues lib\u00e9ralas hija! Que no s\u00e9 ni c\u00f3mo puedes respirar llev\u00e1ndolo puesto tan apretado.<\/p>\n<p>Ambos compartieron una risotada, que fue descendiendo a medida que los deditos de Lara, de un h\u00e1bil movimiento casi imperceptible para \u00e9l, se dirig\u00edan a la parte alta de su espalda con intenci\u00f3n de desabrocharlo.<\/p>\n<p>Al terminar de hacerlo, se encorv\u00f3 un poco hacia delante, a la vez que estiraba los brazos para favorecer as\u00ed que cayese por efecto de la gravedad. Pero no ocurri\u00f3. Ten\u00eda las tetas tan adheridas a \u00e9l, que tuvo que ayudarse con una de sus manos para terminar de retirarlo por completo.<\/p>\n<p>Juan Ignacio lo tom\u00f3, esta vez siendo ofrecido por la propia Lara, que siendo ya conocedora de esa bella tradici\u00f3n, no se sorprendi\u00f3 en lo absoluto al verlo volar hasta acabar en el suelo de la otra punta del sal\u00f3n.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, sin apenas darse cuenta, como la incauta rana que aguarda en el interior de una hoya a punto de arder, se vio completamente desnuda. Su ropa andaba desperdigada por todo el apartamento, mientras montada sobre el regazo de un se\u00f1or era sobada con insolencia y presa de sus murmullos, que sin acreditaci\u00f3n alguna se colaban en sus o\u00eddos.<\/p>\n<p>La abraz\u00f3 con fuerza, rode\u00e1ndola por debajo de los pechos para poder percibirlos y sentir su peso por primera vez. Tambi\u00e9n le propin\u00f3 varios besos en el cuello, que ella lade\u00f3 para permitirle un mejor acceso. Al tiempo que lo hac\u00eda, incrementaba la intensidad de sus susurros.<\/p>\n<p>-Ummm. Mi peque\u00f1a. \u00bfTe gusta, verdad? \u00bfTe gusta que te toque? Menudo cuerpecito tienes. Te lo voy a lamer entero. \u00a1G\u00edrate! Que quiero verte las tetas como es debido-.<\/p>\n<p>Termin\u00f3 expresando Juan Ignacio, mientras mov\u00eda un poco sus piernas para indicar que se levantara.<\/p>\n<p>Lara se alz\u00f3, revelando su culo ante \u00e9l, momento en que aprovech\u00f3 para acariciarlo con una mano, mientras con la otra le asestaba un cachete.<\/p>\n<p>Cuando se cans\u00f3 de toc\u00e1rselo, la enganch\u00f3 de las caderas y le dio la vuelta.<\/p>\n<p>Sus ojos se iluminaron al instante. Ya hab\u00eda podido apreciar su busto anteriormente mientras la tuvo de espaldas y recostada. Pero ahora que la observaba de frente y estando de pie, pod\u00eda gozar de una vista exquisita de aquellas bellezas.<\/p>\n<p>Eran verdaderamente vastas para el tama\u00f1o y complexi\u00f3n que ten\u00eda esa chica. Hasta lo ser\u00edan en el cuerpo de una mujer que fuese alta o m\u00e1s grandota en general. Incluso rozando la desproporci\u00f3n, como casi hac\u00edan, era indudable que le sentaban formidablemente.<\/p>\n<p>De hecho, observ\u00e1ndola desde detr\u00e1s se le pod\u00edan detectar, debido a que le sobresal\u00eda un poco por los costados, algo en lo que no hab\u00eda podido evitar fijarse Juan Ignacio.<\/p>\n<p>Enseguida se alleg\u00f3 a ella y se la mont\u00f3 encima. Aun siendo bajita, sus cabezas en esa posici\u00f3n quedaban m\u00e1s o menos a la par, lo que le permit\u00eda morrearla si quer\u00eda sin tener que inclinarse casi 90 grados.<\/p>\n<p>Teni\u00e9ndola ahora de cara a \u00e9l, la pudo valorar en su conjunto. Sus pezones ten\u00edan un buen tama\u00f1o, proporcional al de la ubre que los albergaba, pero no tanto al del resto de su figura. Pues si otra chica igual de delgada pero menos tetona los tuviese en su lugar, podr\u00eda llegar a verse algo descompensada.<\/p>\n<p>El caso de Lara era un poco distinto, debido a las dimensiones de las ubres ya mencionadas, estos consegu\u00edan integrarse en su anatom\u00eda con bastante naturalidad.<\/p>\n<p>Un primer vistazo revelaba que su piel, en torno al \u00e1rea del escote, era tan lisa y blanca como en cualquier otra parte de su cuerpo, ausente de toda tara o elemento que pudi\u00e9ramos considerar defecto. Sin embargo, mientras contemplaba el contorno de sus pechos, pudo localizar c\u00f3mo en la parte m\u00e1s inferior del izquierdo escond\u00eda un lunar. Lo cual le choc\u00f3 mucho, sobre todo por su gran circunferencia, y m\u00e1s si se lo comparaba con lo peque\u00f1itos que eran el resto que ten\u00eda diseminados por toda la epidermis.<\/p>\n<p>Le entusiasm\u00f3. No se pod\u00eda creer como un lienzo tan puro y angelical como ese pod\u00eda, adem\u00e1s, ofrecerle un caramelo tan jugoso como aquel.<\/p>\n<p>Sin demorar lo m\u00e1s m\u00ednimo, llev\u00f3 una mano a su pecho derecho hasta cubrirlo; mientras tanto, su boca se dirig\u00eda al izquierdo, que s\u00f3lo luego de afligir varios besos al pez\u00f3n, sigui\u00f3 bajando lentamente hasta encontrarse con ese lunar, al que comenz\u00f3 a besar con tal pasi\u00f3n, que pareciese claudicar a la raz\u00f3n y sucumbir a un estado del todo enajenado.<\/p>\n<p>Le pasaba la lengua por encima, lo besaba y cuando su boca permit\u00eda el suficiente espacio, lo acariciaba cari\u00f1osamente con la yema de alguno de sus dedos.<\/p>\n<p>Durante ese periplo, Lara presenciaba aquel espect\u00e1culo de devoci\u00f3n, al tiempo que de forma alterna, cerraba sus ojos e inclinaba la cabeza hacia atr\u00e1s, para instintivamente interiorizar con m\u00e1s intensidad la descarga de emociones que la pose\u00edan.<\/p>\n<p>Pasados unos diez minutos, todav\u00eda permanec\u00eda amarrado a sus ubres y bes\u00e1ndole el lunar.<\/p>\n<p>No se conten\u00eda lo m\u00e1s m\u00ednimo en verbalizar cada pensamiento o tentaci\u00f3n que el cuerpo desvestido de aquella joven le produc\u00eda.<\/p>\n<p>-Ummm. \u00a1C\u00f3mo me gusta tu lunar! Te lo voy a borrar con la lengua, mi peque\u00f1a. \u00bfQuieres que siga? \u00bfQuieres que contin\u00fae mam\u00e1ndote las tetas?<\/p>\n<p>-S\u00ed&#8230; S\u00ed. S\u00ed, quiero. -Aseveraba ella.<\/p>\n<p>Respuestas que, la mayor\u00eda de las veces daba en formato monos\u00edlabo. No obstante, hallados en ese punto, hab\u00edan abandonado aquella sonoridad rob\u00f3tica y aparentemente intencional a la que anta\u00f1o hab\u00eda recurrido para expresarse. Esta vez, part\u00edan de lo m\u00e1s hondo de su ser.<\/p>\n<p>El placer era aut\u00e9ntico. Sus propias facciones del rostro lo reflejaban, desatando m\u00e1s arrebatos en Juan Ignacio y de mayor enjundia, que se traduc\u00edan en comentarios con mayor nivel de perversi\u00f3n.<\/p>\n<p>Le bes\u00f3 tanto el lunar, que al ir a incorporarse y regresar a una posici\u00f3n m\u00e1s erguida y natural, sufri\u00f3 un peque\u00f1o agarrotamiento localizado en las primeras v\u00e9rtebras de la columna.<\/p>\n<p>Ya no era ning\u00fan chaval, aunque se le olvidase algunas veces y forzase m\u00e1s de la cuenta.<\/p>\n<p>Molestia que enseguida se vio opacada por el inmenso regocijo que com\u00e9rselo le hab\u00eda generado. Tras tragar un poco de saliva, le agarr\u00f3 del culo con ambas manos, estruj\u00e1ndolo como si fueran unas bolas antiestr\u00e9s. Seguidamente, la atrajo mucho m\u00e1s a \u00e9l, quedando fusionada su barriga con el terso y esbelto vientre de ella.<\/p>\n<p>Su polla palpitaba enfurecida exactamente bajo el culo de Lara, que permanec\u00eda acomodado sobre su regazo, con sus piernas y rodillas apoyadas sobre el consistente asiento del sof\u00e1.<\/p>\n<p>De vez en cuando, Juan Ignacio mov\u00eda el pene, percutiendo a voluntad contra los cachetes de su peque\u00f1a. Sutiles toquecitos que manifestaban su agrado, adem\u00e1s de su deseo por darse enseguida a conocer y cobrar m\u00e1s protagonismo.<\/p>\n<p>-\u00a1Qu\u00e9 culito tienes, cari\u00f1o! Lo tienes blandito como a m\u00ed me gusta. -Dijo mientras le atizaba unos peque\u00f1os sopapos.<\/p>\n<p>-\u00bfTe gusta? -Pregunt\u00f3 Lara<\/p>\n<p>-Ya sabes que s\u00ed. Podr\u00eda pasarme horas comi\u00e9ndotelo. A \u00e9l y a tus tetitas-.<\/p>\n<p>-Jaja. Si ya me has comido las tetas-.<\/p>\n<p>-Jejeje. Lo s\u00e9. Pero no me cansar\u00eda nunca de hacerlo. Voy a pasar todo el d\u00eda bes\u00e1ndotelas. Voy a borrarte a lametazos el lunar ese que tienes escondido. Por cierto. \u00bfEs el m\u00e1s grande que tienes, no? -Le interpel\u00f3 Juan Ignacio.<\/p>\n<p>-S\u00ed&#8230; Tengo m\u00e1s, pero el resto son peque\u00f1itos. No s\u00e9 porqu\u00e9 me sali\u00f3 ese precisamente aqu\u00ed. No me gusta nada. -Dijo ella, mientras se lo acariciaba unos segundos con cierto aire de repulsa.<\/p>\n<p>-Jejeje. Pues porque los llevas muy tapados, hija. Deja que les d\u00e9 un poco el sol. \u00a1Adem\u00e1s, no digas tonter\u00edas! Te queda precioso. Oculto ah\u00ed bajo tu pecho, esperando a que lo descubran. -A\u00f1adi\u00f3 \u00e9l.<\/p>\n<p>-Jaja. Apenas hago toples, me da verg\u00fcenza. Algunas de mis amigas lo hacen cuando estamos de vacaciones en la playa. Pero a m\u00ed me da cosa, no s\u00e9, siento que me mira todo el mundo-.<\/p>\n<p>-\u00a1Normal, peque\u00f1a! Con semejantes tetones que calzas. En una chica tan delgada es dif\u00edcil verlos as\u00ed. Tienes suerte, cari\u00f1o. Nunca te averg\u00fcences de ellos, al contrario. Es casi un pecado que no los vayas exhibiendo m\u00e1s a menudo. -Termin\u00f3 diciendo Juan Ignacio, empleando una forma de re\u00edr que consegu\u00eda contagiarle a ella. Despu\u00e9s prosigui\u00f3 a\u00f1adiendo.<\/p>\n<p>-Con que tus amigas hacen toples&#8230; \u00bfSon todas igual de guarrillas que t\u00fa?<\/p>\n<p>-No s\u00e9&#8230; -Titube\u00f3 Lara.<\/p>\n<p>-Jejeje. Seguro que t\u00fa eres la m\u00e1s cerdita. \u00bfVerdad que s\u00ed? -Le insisti\u00f3 \u00e9l.<\/p>\n<p>-No lo s\u00e9, puede ser. -Dijo ella emitiendo una c\u00e1ndida sonrisilla.<\/p>\n<p>Aquella reacci\u00f3n fue cazada al vuelo por Juan Ignacio, que inmediatamente la agarr\u00f3 de la nuca y la aproxim\u00f3 hacia \u00e9l, para comenzar a morrearla con brusquedad en cuanto sus labios se estrellaron.<\/p>\n<p>Enseguida, esa mano retorn\u00f3 de vuelta a estar junto a la otra.<\/p>\n<p>Estrujaba su culo procurando que sus dedos se internasen todo lo posible en el interior de su abertura. Acto que interrump\u00eda de vez en cuando para administrarle peque\u00f1os azotes, cuya fuerza y frecuencia fueron increment\u00e1ndose cada vez m\u00e1s.<\/p>\n<p>Solo deten\u00eda el beso para proferir frases y ocurrencias que no era capaz de guardarse dentro. Una de las veces, luego de sacudirle un bofet\u00f3n bastante contundente en una de sus nalgas, le pregunt\u00f3 si le gustaba que le diera &#8221;golpecitos&#8221; como \u00e9l los llamaba. A lo que ella respondi\u00f3 en silencio, asintiendo.<\/p>\n<p>Juan Ignacio continu\u00f3 azotando su culo. Cada golpe produc\u00eda un sonido tan seco como el de un l\u00e1tigo, reverberando con tal vigor que pareciera ser capaz de atravesar las paredes y encontrar acomodo en el resto de pisos del edificio.<\/p>\n<p>No le importaba lo m\u00e1s m\u00ednimo. La golpeaba aunque eso desencadenase que Lara pegase peque\u00f1os brincos, fruto de los espasmos que estos le empezaban a originar.<\/p>\n<p>-Ummm. Voy a ponerte el culete rojo. Me encanta darle golpecitos. Lo tienes tan redondo, peque\u00f1a. Te lo voy a dejar bien marcadito para que te acuerdes de m\u00ed estos d\u00edas-.<\/p>\n<p>Palabras que pronunciaba mir\u00e1ndola a los ojos fijamente y separando lo m\u00ednimo posible sus labios de los de ella.<\/p>\n<p>Aprovech\u00f3 su \u00faltima frase para acercar una de sus manos con rapidez y estamparla contra una de sus mejillas. El primer impacto fue suave&#8230; Pero a ese le vinieron otros.<\/p>\n<p>Cada pocos segundos separaba la palma de su mano, para volver a arrimarla apresuradamente y choc\u00e1rsela contra el moflete.<\/p>\n<p>Lara no dec\u00eda nada. Se expresaba por medio de sollozos, que casi siempre ven\u00edan acompa\u00f1ados por alg\u00fan min\u00fasculo quejido que otro. Se\u00f1al que pregonaba ese dolor, que poco a poco iba acumul\u00e1ndose y que le hab\u00edan ido ocasionando todos y cada uno de los guantazos que hasta ese momento su cuerpo hab\u00eda recibido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>A \u00e9l le maravill\u00f3. Ten\u00eda un culo precioso a escasos palmos de su cara, qu\u00e9 albergado por unas caderas prominentes, le confer\u00eda a esa joven un cuerpazo envidiable. Una vez que termin\u00f3 de arremangar la tela en torno a su cintura, propin\u00f3 en ella un peque\u00f1o cachete, en se\u00f1al de que ya hab\u00eda terminado y de que pod\u00eda volver a<\/p>\n","protected":false},"author":29926,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-54579","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-dominacion"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54579","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/29926"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54579"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54579\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54580,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54579\/revisions\/54580"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54579"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54579"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54579"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}