{"id":55908,"date":"2024-12-20T15:25:11","date_gmt":"2024-12-20T14:25:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=55908"},"modified":"2024-12-20T23:38:45","modified_gmt":"2024-12-20T22:38:45","slug":"encuentro-apasionado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/encuentro-apasionado\/","title":{"rendered":"Encuentro apasionado"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"55908\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">10<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cap\u00edtulo 1:<\/p>\n<p>Lo primero que quiero aclarar es que tanto mi amante como yo estamos casados, incluso a\u00f1adir\u00e9 que felizmente casados, por lo que para no ir dando nombres falsos prefiero no dar ninguno. As\u00ed que les hablar\u00e9 de ella y de mi en estos t\u00e9rminos.<\/p>\n<p>Ninguno de los dos volver\u00e1 a cumplir los 30, pero a ambos nos faltan todav\u00eda muchos a\u00f1os para los 40. Nos conocimos a trav\u00e9s de Internet. Y por tener aficiones similares y vivir en localidades cercanas decidimos vernos mutuamente. Fue un aut\u00e9ntico flechazo, en nuestro segundo encuentro ya terminamos haciendo el amor. \u00bfPor qu\u00e9? Pues porque ella es muy ardiente y desinhibida en el sexo, cosa que mi esposa no es, y yo soy todo lo sensible y cari\u00f1oso que su esposo no es&#8230; \u00bfel resultado?<\/p>\n<p>Encuentros furtivos en los que cada uno trata que el otro disfrute lo indecible&#8230; tratando siempre de hacer realidad las fantas\u00edas y los sue\u00f1os m\u00e1s salvajes&#8230; as\u00ed que no les extra\u00f1e si les digo que ya lo hemos hecho en un parque y hasta en un cine medio vac\u00edo mientras ve\u00edamos una pel\u00edcula.<\/p>\n<p>He cre\u00eddo necesario darles todos estos datos para que el incre\u00edble encuentro que tuvimos el d\u00eda de su cumplea\u00f1os no les parezca la fantas\u00eda de un adolescente embriagado. Ese d\u00eda hab\u00edamos decidido hacer algo especial, as\u00ed que reserve mesa y habitaci\u00f3n en un hermoso hotel lejos de la ciudad, para que pas\u00e1ramos la velada juntos. Ya que, por suerte, su esposo no regresa a su casa a comer, y yo hab\u00eda podido solicitar el d\u00eda libre a mi jefe con una excusa de la que mi esposa no sab\u00eda nada. As\u00ed que a media ma\u00f1ana agarre el auto que hab\u00eda alquilado y pase a buscarla al lugar convenido.<\/p>\n<p>Ella, que no sab\u00eda d\u00f3nde le iba a llevar, me esperaba con su eterna sonrisa picaruela en la esquina convenida. Y les aseguro que me cost\u00f3 horrores controlarme para no devorar a besos sus labios gordezuelos ni desnudarla para poseerla hay mismo sobre la acera al ver que se hab\u00eda puesto para la ocasi\u00f3n su breve y seductora minifalda escocesa, de esas con un broche lateral que dejaba al aire sus morenos y duros muslos.<\/p>\n<p>Llevaba la camiseta blanca de botones completamente desabrochada, anudada debajo del ombligo, dejando que sus firmes y abultados senos se movieran en completa libertad bajo la misma, con sus dur\u00edsimos y gruesos pezones marc\u00e1ndose desafiantes en el fino tejido, para que ni el m\u00e1s cegato de los mortales dejara de apreciar que no hab\u00eda ning\u00fan sost\u00e9n aguantando semejantes maravillas. Este conjunto, tan atrevido como sensual, ya nos hab\u00eda deparado varios encuentros deliciosos y alguna que otra an\u00e9cdota que quiz\u00e1s les cuente otro d\u00eda.<\/p>\n<p>Para que se hagan una idea de la brevedad de su minifalda solo he de decirles que no me hizo falta m\u00e1s que girar un poco la cabeza para ver el deliciosos tanguita blanco que llevaba puesto ese d\u00eda cuando se agacho para sentarse en el asiento de mi lado. Nada m\u00e1s hacerlo nos dimos el primer beso, tan apasionado e intenso como todos los que nos damos siempre. Yo con mis labios tratando de devorar los suyos gordezuelos y sabrosos y ella empe\u00f1ada en que su dulce lengua se hiciera un nudo con la m\u00eda. Ni mis manos ni las suyas pueden permanecer ociosas cuando nuestras bocas se juntan.<\/p>\n<p>As\u00ed, al mismo tiempo que sus deditos se deslizaban traviesamente por la entrepierna de mi holgado pantal\u00f3n veraniego las m\u00edas se introduc\u00edan ansiosas bajo su camiseta, \u00e1vidas de volver a amasar esos enormes melones oscuros que me tienen medio loco, estruj\u00e1ndolos y apret\u00e1ndolos como si me fuera la vida en ello. Creo que de no haber estado en un lugar tan c\u00e9ntrico lo m\u00e1s seguro es que hubi\u00e9ramos acabado haciendo el amor ah\u00ed mismo. Pero me record\u00e9 a m\u00ed mismo los planes trazados, y haciendo acopio de toda mi fuerza de voluntad me separ\u00e9 de ella, jadeando, y puse el coche en marcha, camino de la autopista&#8230; y de un encuentro muy apasionado.<\/p>\n<p>Puestos a hacer las cosas bien hab\u00eda decidido alquilar finalmente un coche descapotable, pues era algo de lo que ten\u00eda ganas desde hac\u00eda a\u00f1os y pens\u00e9 que la situaci\u00f3n era la m\u00e1s id\u00f3nea. Circular raudo por la autopista, con el aire en la cara, viendo como este revuelve las prendas de ropa de mi amante c\u00f3mplice es un recuerdo que jam\u00e1s olvidare.<\/p>\n<p>Ella, tan excitada como yo, sino m\u00e1s, pronto empez\u00f3 a hacer de las suyas, recostando un poco su asiento para ponerse m\u00e1s c\u00f3moda&#8230; y para apoderarse con m\u00e1s facilidad de lo que yo guardaba en mis pantalones para ella. Con su habilidad consumada pronto estuve con la cremallera bajada y su mano due\u00f1a y se\u00f1ora de mi r\u00edgida masculinidad. La cual masajeaba l\u00e1nguidamente para que no perdiera su dureza, pero control\u00e1ndola para que tampoco explotara la dinamita antes de tiempo.<\/p>\n<p>Yo tampoco quise ser menos, y aprovechando la casi total ausencia de tr\u00e1fico por la v\u00eda le empec\u00e9 a acariciar los pechos de nuevo, pero esta vez tambi\u00e9n quer\u00eda contemplar los gruesos fresones que pellizcaban mis dedos, por lo que aparte la tela a un lado para dejar que asomara al aire esa maravilla de la naturaleza.<\/p>\n<p>-\u201c\u00bfQu\u00e9 haces?&#8230; me las va a ver todo el mundo\u201d me dijo ella, que ten\u00eda los enormes ojos pardos entrecerrados para disfrutar a\u00fan m\u00e1s de las sensaciones que la rodeaban.<\/p>\n<p>-\u201c\u00bfTe importa?&#8230; d\u00e9jalos que disfruten\u201d. Y aparte del todo la tela para que el sol le diera de lleno, mientras mis dedos continuaban jugueteando con su r\u00edgido pez\u00f3n.<\/p>\n<p>-\u201cMmmm&#8230; de acuerdo&#8230; \u00bfpor qu\u00e9 no?\u201d y ella misma se desato el nudo del ombligo para que los dos pechos quedaran completamente a la vista y su camiseta se convirtiera en un simple trapo ondeando al viento.<\/p>\n<p>Yo no pod\u00eda dejar de asombrarme de su osad\u00eda, de la que tantas muestras me hab\u00eda dado ya, y que la hac\u00edan tan distinta de mi t\u00edmida y apocada esposa. Pero ah\u00ed estaba de nuevo, impert\u00e9rrita, masajeando mi pene y sonriendo feliz a los incr\u00e9dulos automovilistas que nos miraban con los ojos como platos cuando les adelant\u00e1bamos velozmente. Creo que puedo afirmar, sin temor a equivocarme, que ella estaba disfrutando de la situaci\u00f3n lo mismo que yo, y quiz\u00e1s algo m\u00e1s, por su alocada y desinhibida forma de ser.<\/p>\n<p>-\u201cMi amor&#8230; soy tan feliz&#8230; y me gusta tanto este paseo que voy a hacer algo para que no lo olvides jam\u00e1s\u201d me dijo, y os juro que se me pusieron de punta hasta los pelos del cogote&#8230; pues ya sab\u00eda que sus promesas nunca son en falso.<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo 2:<\/p>\n<p>No tuve que preguntarle en que estaba pensando, pues sus intenciones se hicieron muy evidentes cuando, tras girarse como una gatita en celo en el asiento, me dirigi\u00f3 una de sus miradas m\u00e1s traviesas y uso ambas manos para terminar de desabrocharme del todo el pantal\u00f3n y dejar mi aparato completamente a la vista&#8230; e indefenso ante su voracidad.<\/p>\n<p>Lo primero que pens\u00e9 al sentir sus labios succionando mi chime fue que de seguir as\u00ed no iba a ser capaz de controlar el veh\u00edculo y que al final nos estrellar\u00edamos&#8230; Y lo segundo que pens\u00e9 fue&#8230; \u00a1Qu\u00e9 Diablos! \u00bfacaso hay una forma mejor de morir?&#8230;<\/p>\n<p>As\u00ed que me relaje y permit\u00ed que hiciera una de las cosas que mejor sabe hacer&#8230; y que, a mi mujer, por desgracia, le da asco. Mi l\u00e9xico se queda corto para describir las mil y una sensaciones que me embargaban en ese momento, y el gozo que la uni\u00f3n de su lengua, sus labios y sus manos trabajando a la vez en mi miembro me proporcionaban. Era algo sublime, un placer digno de los dioses que solo los muy afortunados pueden tener.<\/p>\n<p>Por suerte no hab\u00eda apenas tr\u00e1fico, por lo que no ten\u00eda que cambiar de marchas, algo que me hubiera resultado muy dif\u00edcil con sus grandes pechos colgando sobre la palanca. As\u00ed que la mano que no ten\u00eda en el volante la dedicaba a acariciarlos, algo de lo que nunca me canso&#8230; ni se cansar\u00edan ustedes si tuvieran la oportunidad de estrujar entre sus manos esa carne tan firme como suave, y pellizcar entre sus dedos esos gruesos y puntiagudos pezones de caoba, tan sensibles como agradecidos a todo tipo de manejos.<\/p>\n<p>El viento se convirti\u00f3 en mi aliado, haciendo que su minifalda revoloteara descontrolada a un lado y a otro, permiti\u00e9ndome continuos y generosos vistazos a sus nalgas desnudas. Pues su tanguita blanco por detr\u00e1s era un fino cord\u00f3n que desaparec\u00eda en la estrecha y misteriosa hendidura de su trasero, dejando sus duras y amplias nalgas a la vista. No solo a mi vista, sino a la de algunos afortunados conductores que pudieron ver como su generosa grupa asomaba por encima de la puerta&#8230; dedic\u00e1ndonos miradas at\u00f3nitas, y alguna que otra pitada de claxon&#8230; supongo que como agradecimiento al espect\u00e1culo&#8230; y nunca mejor usada esa palabra.<\/p>\n<p>Para cuando alcanzamos el todoterreno de aquellos chicos yo estaba ya a punto de llegar al orgasmo, as\u00ed que les rebase velozmente, perdido en mi propio placer, pero no por ello sin dejar de observar c\u00f3mo pegaban los muchachos sus caras asombradas a los cristales. La cabeza de mi amante sub\u00eda y bajaba ya a un ritmo fren\u00e9tico, siguiendo mi respiraci\u00f3n agitada, llev\u00e1ndome hacia el cl\u00edmax a pasos forzados. Casi tan forzado como el pobre motor del todoterreno al que los chicos exprimieron al m\u00e1ximo con tal de volver a ponerse a mi altura para ver el culo de mi amante de nuevo.<\/p>\n<p>Decid\u00ed que tan loable esfuerzo merec\u00eda una recompensa, por lo que levant\u00e9 un poco el pie del acelerador para permitir que alcanzaran nuestra posici\u00f3n&#8230; mirando complacido como se agolpaban los j\u00f3venes a los cristales para no perderse detalle de lo que suced\u00eda en nuestro veh\u00edculo. Al ser este un poco m\u00e1s elevado que el nuestro yo supon\u00eda que su vista deb\u00eda de ser magnifica, pero decid\u00ed hacerla tan memorable como la mamada lo estaba siendo para m\u00ed&#8230; as\u00ed que en un alarde de generosidad estire mi mano libre y baje el tanguita de mi amante hasta sus rodillas&#8230; dejando a tan solo un metro escaso de los encandilados muchachos sus tesoros m\u00e1s \u00edntimos a la luz.<\/p>\n<p>No puedo afirmarlo, pero creo que ninguno olvidara f\u00e1cilmente la rajita depilada que les dedicaba su h\u00fameda sonrisa vertical, mientras su fogosa due\u00f1a empezaba a tragar con glotoner\u00eda todo el semen que manaba a borbotones de mi fuente inagotable, producto de un orgasmo tan intenso como prolongado&#8230; que me impulso a pisar el pedal del acelerador de nuevo, de un modo autom\u00e1tico, alej\u00e1ndome as\u00ed por \u00faltima vez de los muchachos que tocaban el claxon sin parar, intentando, sin \u00e9xito, volvernos a alcanzar.<\/p>\n<p>Ella, ajena por completo a lo que hab\u00eda sucedido, se dedicaba a lamer y succionar con fruici\u00f3n mi aun r\u00edgido aparato, limpi\u00e1ndolo con tanto cari\u00f1o y esmero que me tem\u00eda que de seguir as\u00ed me provocara un nuevo orgasmo, por lo que tuve que rendirme y pedirle clemencia&#8230; pues no quer\u00eda llegar al hotel totalmente agotado. Despu\u00e9s de relamerse los labios como una gatita satisfecha reparo, creo que, por primera vez, en que ten\u00eda el tanguita casi quitado&#8230; lo cual le hizo mucha gracia. Yo pensaba que se lo volver\u00eda a colocar, pero, para mi asombro, lo que hizo la adorable desvergonzada fue ponerse de pie, sujet\u00e1ndose al parabrisas con una mano mientras se despojaba de las braguitas con la otra.<\/p>\n<p>Yo no pod\u00eda ver los coches que circulaban en sentido contrario, pues me tapaba el seto de protecci\u00f3n, pero los continuos pitidos de claxon me dieron a entender, bien a las claras, que los pechos desnudos de mi alocada amante si se ve\u00edan desde el otro lado. Cuando volvi\u00f3 a sentarse, ri\u00e9ndose y todav\u00eda sonrosada de la emoci\u00f3n de su osad\u00eda, le cont\u00e9 lo que hab\u00eda pasado con los chicos&#8230; excit\u00e1ndose tanto con mi relato que se puso a acariciarse la depilada almejita con uno de sus dedos mientras sonre\u00eda de oreja a oreja.<\/p>\n<p>Era una pena que yo no alcanzara a hacerlo, como hubiera deseado, pero la posici\u00f3n era muy inc\u00f3moda, y ahora el tr\u00e1fico era algo m\u00e1s denso, cruz\u00e1ndonos continuamente con otros veh\u00edculos. A ella ya le daba igual, pues una vez que hab\u00eda empezado sus dedos no paraban de hurgar en su intimidad, cada vez m\u00e1s fren\u00e9ticamente, mientras se acariciaba los pechos desnudos con la otra mano ajena, al parecer, a las miradas que le dedicaban.<\/p>\n<p>Pero no era as\u00ed, y ella deb\u00eda de estar disfrutando de su exhibici\u00f3n mucho m\u00e1s de lo que yo me imaginaba&#8230; pues en un momento dado me suplico que me pusiera a la altura de un camionero&#8230; pues deseaba correrse ante su mirada. Yo, excitado, y siguiendo sus deseos, adecue mi marcha al tr\u00e1fico, haciendo lo posible por tener siempre un cami\u00f3n a la vista&#8230; a la espera de que el cambio de su respiraci\u00f3n me indicara el momento oportuno en que deb\u00eda ponerme a la altura de uno de ellos.<\/p>\n<p>Era como una ruleta, en la que los participantes no sospechaban el premio que estaban perdiendo cada vez que los adelantaba en busca del pr\u00f3ximo cami\u00f3n. Hasta que llego el momento crucial, en que su respiraci\u00f3n se convirti\u00f3 en un continuo jadeo, y disminu\u00ed mi marcha para que el afortunado tipo pudiera ponerse a mi costado y, desde ah\u00ed arriba, ver con comodidad el espect\u00e1culo de mi amante logrando su orgasmo.<\/p>\n<p>La visi\u00f3n deb\u00eda ser incre\u00edble, con su breve minifalda subida hasta la cintura y la camisa abierta de par en par&#8230; con sus dos deditos entrando y saliendo a un ritmo fren\u00e9tico de entre sus piernas separadas.. y su otra mano estirando su pez\u00f3n violentamente mientras jadeaba con la boca abierta&#8230; rugiendo su placer a los cuatro vientos.<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo 3:<\/p>\n<p>Tan embelesados est\u00e1bamos contempl\u00e1ndola los dos que el auto patrulla tuvo que hacer sonar varias veces su claxon antes de que me percatara de que lo ten\u00eda detr\u00e1s. Se lo imaginaran \u00bfno?&#8230; ordenando nuestras ropas deprisa y corriendo mientras \u00edbamos a la entrada de servicio que nos indicaban unos kil\u00f3metros m\u00e1s adelante para estacionar tanto nuestro coche como el cami\u00f3n en una explanada situada tras una amplia curva.<\/p>\n<p>Yo todav\u00eda estaba abroch\u00e1ndome los \u00faltimos botones del pantal\u00f3n, hecho un manojo de nervios, cuando la agente se asom\u00f3 por un lado y me dijo con su voz firme y autoritaria que recogiera mi documentaci\u00f3n y fuera donde estaba su compa\u00f1ero con el camionero. Recog\u00ed los papeles a toda prisa, sin saber aun que decir para salir del paso, mirando el gesto de enfado de la irritada agente&#8230; la cual, por otro lado, no dejaba de escrudi\u00f1ar a mi amante. Al pasar por su lado no pude evitar compararlas mentalmente, dici\u00e9ndome que esa chica flaca no quedar\u00eda del todo mal con otra ropa, pues ni siquiera el uniforme pod\u00eda ocultar unas nalgas bien prietas y unos pechos peque\u00f1os, pero duros y muy tiesos.<\/p>\n<p>Cuando llegue a la altura del coche patrulla el pobre camionero todav\u00eda estaba sacando toda su documentaci\u00f3n, y parec\u00eda estar tan asustado y nervioso como yo. El guardia, un tipo grandote y fornido, permanec\u00eda callado y con el gesto ce\u00f1udo, parado pacientemente al pie del cami\u00f3n&#8230; sin decir nada, a la espera de revisar todos nuestros papeles. No pod\u00eda dejar de mirar a mi auto, apesadumbrado por el mal rato que mi amante deb\u00eda estar pasando, sobre todo cuando la agente la hizo salir y procedi\u00f3 a cachearla apoyada sobre al capo de nuestro auto.<\/p>\n<p>No entend\u00eda porque la cacheaba a ella y a nosotros no, y porque insist\u00eda tanto en meter sus manos dentro de la ropa, dado que ya deb\u00eda haberse dado cuenta de que no llevaba nada debajo, puesto que las braguitas a\u00fan estaban bajo su asiento. Estaba tan absorto que el otro agente me tuvo que llamar la atenci\u00f3n para que me diera cuenta de que el camionero ya se marchaba, agradecido y con muchas prisas, y que era el turno de mostrar mi documentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Yo se la entregue toda, de golpe, absorto en la contemplaci\u00f3n del cacheo de mi amante, pues para m\u00ed era ya evidente que la agente estaba manose\u00e1ndola a conciencia&#8230; y yo, para mi sorpresa, estaba excit\u00e1ndome de nuevo, pensando en lo que le estar\u00eda haciendo.<\/p>\n<p>Imag\u00ednense como me quede al ver que la agente, con toda la tranquilidad del mundo, se separaba de mi amante, despu\u00e9s de decirle algo al o\u00eddo; y, tras abrir la puerta del descapotable, ocupaba el asiento del copiloto, sent\u00e1ndose c\u00f3modamente y haciendo un gesto a mi amante para que entrara tambi\u00e9n. No s\u00e9 qu\u00e9 me sorprendi\u00f3 m\u00e1s, si ver la parsimonia con que la agente se estaba quitando los pantalones, o la docilidad con que mi amante entro en el veh\u00edculo, cerrando la puerta del mismo tras haberse arrodillado a los pies de la polic\u00eda.<\/p>\n<p>Tanto el otro agente como yo hab\u00edamos comprobado que mi turbada amante llevaba ya los senos al aire al ocupar su sitio, se\u00f1al inequ\u00edvoca de que el cacheo hab\u00eda sido todo lo prolongado e intenso que yo hab\u00eda sospechado&#8230; y mucho m\u00e1s.<\/p>\n<p>Si en ese momento me hubieran preguntado les aseguro que no sabr\u00eda decirles de seguro si lo que le estaba mostrando al otro polic\u00eda era la documentaci\u00f3n del coche o mi carnet de la biblioteca o del videoclub&#8230; y no era para menos, pues la cara de satisfacci\u00f3n de la agente, c\u00f3modamente recostada en el asiento no dejaba lugar a dudas acerca de lo que deb\u00eda estar haciendo mi amante arrodillada a sus pies. Y con lo bien que maneja ella la lengua seguro que la agente estaba en el s\u00e9ptimo cielo.<\/p>\n<p>De eso no nos cupo ninguna duda cuando ambos vimos que se desabrochaba la camisa del uniforme, d\u00e1ndonos un vislumbre de sus peque\u00f1os y puntiagudos pechos desnudos, antes de tumbar el asiento del todo hacia atr\u00e1s y desaparecer de nuestra vista. El motivo quedo bien claro cuando vimos el rostro sonrosado de mi amante asomar brevemente y desaparecer en direcci\u00f3n a su cara y a sus pechos. Su postura arrodillada sobre la agente nos permit\u00eda ver su culito desnudo por encima de la puerta del descapotable, ahora que su sufrida minifalda permanec\u00eda enroscada a su cintura, donde alguna de las dos la hab\u00eda remetido para que no molestara, y dejara todo al aire.<\/p>\n<p>El otro polic\u00eda y yo ya hab\u00edamos dejado de fingir, y mir\u00e1bamos absortos y embelesados la incre\u00edble escena que ten\u00eda lugar a solo unos metros de nosotros. No era para menos, mi amante ya estaba desbocada del todo y, aferr\u00e1ndose a la puerta y a uno de los asientos se irgui\u00f3 ante nuestra at\u00f3nita mirada, movi\u00e9ndose adelante y atr\u00e1s fren\u00e9ticamente, restreg\u00e1ndose a conciencia contra la polic\u00eda; de la cual solo ve\u00edamos uno de sus pies, apoyado en la esquina del salpicadero, pero que bastaba para hacernos una idea de lo bien separadas que estaban sus piernas.<\/p>\n<p>Aunque nuestros ojos donde realmente se clavaban era en los voluminosos pechos de mi amante, que bamboleaban alocados en cada uno de sus empujones. Sus gruesos pezones brillantes de sudor, y puede que, de saliva, semejaban dos d\u00e1tiles maduros que se hac\u00eda dif\u00edcil no morder. Pero ese placer, por ahora, solo estaba reservado a la fogosa polic\u00eda, la cual se aferraba a ellos con sus manos temblorosas con un ansia m\u00e1s que justificada.<\/p>\n<p>Yo ten\u00eda la boca seca, y una erecci\u00f3n tan considerable como dolorosa viendo los dedos de la agente pellizcar y retorcer sin piedad esos pezones divinos. Por sus movimientos casi podr\u00eda jurar que note cuando tuvo el orgasmo&#8230; pero lo que si sab\u00eda de cierto al ver la carita de pena de mi amante cuando la agente la obligo a ponerse de nuevo de rodillas a sus pies es que ella aun no hab\u00eda obtenido el suyo.<\/p>\n<p>La agente, con una sonrisa satisfecha, se tom\u00f3 con bastante tranquilidad lo de ponerse la camiseta de nuevo, mir\u00e1ndonos con cierta insolencia mientras se abrochaba los botones. Sin importarle nada, al parecer, que tanto su compa\u00f1ero como yo vi\u00e9ramos de nuevo sus pechos desnudos&#8230; y supi\u00e9ramos lo que mi amante le estaba haciendo mientras tanto. Y que deb\u00eda de estar haci\u00e9ndolo de maravilla, a tenor de su cara de felicidad.<\/p>\n<p>Cuando al fin sali\u00f3 del auto, todav\u00eda abroch\u00e1ndose los pantalones, su compa\u00f1ero fue a reunirse con ella, a mitad de camino entre ambos autom\u00f3viles, mientras yo miraba a mi amante limpi\u00e1ndose la boca con el dorso de la mano y una mirada en sus grandes ojos pardos que ten\u00eda mucho mas de anhelo que de inquietud. Despu\u00e9s de dialogar unos instantes, la agente vino hacia m\u00ed, mientras su compa\u00f1ero se dirig\u00eda a mi coche con toda confianza, empezando ya a desabrocharse los pantalones.<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo 4:<\/p>\n<p>Cuando la agente llego a mi altura lo primero que hizo fue ponerme contra la puerta del coche patrulla y empezar a cachearme. Afortunadamente estaba de frente a mi auto, por lo que pude ver con toda nitidez como permanec\u00eda dentro de pie junto al asiento y como la cabeza de mi amante se incrustaba en su entrepierna, empezando a mamar con avidez el trozo de carne descomunal que hab\u00eda vislumbrado fugazmente cuando el corpulento polic\u00eda se lo puso ante la nariz.<\/p>\n<p>La agente, despu\u00e9s de constatar lo dur\u00edsimo que estaba mi aparato, se dedic\u00f3 a liberarlo de su encierro, pegando contra mi espalda sus dur\u00edsimos pechos puntiagudos mientras me dec\u00eda al o\u00eddo con su voz enronquecida lo bien que le hab\u00eda chupado el conejo mi esposa y lo mucho que hab\u00eda disfrutado con su lengua.<\/p>\n<p>Como ambos llev\u00e1bamos puestos nuestros anillos de casados no quise sacarla de su error, y adem\u00e1s dudo de que me hubieran salido las palabras, pues mi garganta estaba seca&#8230; no por c\u00f3mo me masturbaba, ya que lo hac\u00eda con bastante rudeza, sino de ver asomar por encima de la puerta de mi coche los pies de mi amante&#8230; lo cual, unido al movimiento de caderas del polic\u00eda me indicaba bien a las claras que la estaba poseyendo delante de mis narices.<\/p>\n<p>La viciosa agente, sin dejar de masturbarme en ning\u00fan momento, me dijo al o\u00eddo, con sus enervantes susurros, que su compa\u00f1ero ten\u00eda una polla descomunal&#8230; as\u00ed, con esas palabras. Y yo, viendo la violencia de sus empujes, no pude por menos que imaginar lo que estar\u00eda sintiendo mi querida amante con ese grueso trozo de carne apenas entrevisto entrando y saliendo tan violentamente de su almejita.<\/p>\n<p>Yo estaba ya a punto de alcanzar el orgasmo a manos de la agente, m\u00e1s por la visi\u00f3n de lo que suced\u00eda en el descapotable que por lo que ella me hac\u00eda. Por sus gestos se ve\u00eda claramente que mi amante hab\u00eda cambiado de postura, y que ahora estaba a cuatro patas sobre el asiento mientras el polic\u00eda la penetraba desde atr\u00e1s. Este, firmemente aferrado a su cintura, imprim\u00eda un ritmo fren\u00e9tico a sus caderas, con unos empujes tan rudos y violentos que yo estaba convencido de que de seguir as\u00ed la iba a destrozar&#8230; o a matar de placer.<\/p>\n<p>En ese momento la agente me dio su \u00faltimo mensaje al o\u00eddo. Me dijo, con una voz que sonaba excesivamente c\u00ednica para mi gusto, que estuviera tranquilo, que no la iba a dejar embarazada&#8230; que el siempre acababa en otro sitio. Ese comentario, junto con la visi\u00f3n del polic\u00eda maniobrando para colocarse m\u00e1s c\u00f3modamente detr\u00e1s de mi amante, encendi\u00f3 una alarma en mi cabeza. Ella era pr\u00e1cticamente virgen de ese agujerito, pues yo hab\u00eda sido el primero en entrar, y solo lo hab\u00eda hecho una vez hasta entonces&#8230; y no me dio tiempo a pensar nada m\u00e1s, pues incluso desde donde est\u00e1bamos situados pudimos o\u00edr n\u00edtidamente su grito de dolor cuando fue sodomizada por el salvaje polic\u00eda.<\/p>\n<p>Aunque lo cierto es que despu\u00e9s de ese primer grito no volvimos a o\u00edrla quejarse, y el ritmo del polic\u00eda, que volv\u00eda a ser fren\u00e9tico, nos daba a entender claramente la facilidad con que su chisme entraba y sal\u00eda de su peque\u00f1o orificio. Esa visi\u00f3n fue el detonante de mi abundante eyaculaci\u00f3n. La cual fue a parar, casi por completo, contra el cristal del coche policial. El resto permanec\u00eda en la mano de la satisfecha agente, la cual se la lamio sin pudor, sonriendo satisfecha.<\/p>\n<p>Pero para cara satisfecha la de mi pobre amante cuando, tras irse el polic\u00eda, haci\u00e9ndome un saludo medio burl\u00f3n, me acerque a mi auto y la vi hecha un ovillo sobre el asiento, encharcada en sudor, pr\u00e1cticamente desnuda y con marcas por todos lados&#8230; para dejar bien patente que este cumplea\u00f1os dejara una huella imborrable en ella.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_55908\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"55908\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>El motivo qued\u00f3 bien claro cuando vimos el rostro sonrosado de mi amante asomar brevemente y desaparecer en direcci\u00f3n a su cara y a sus pechos. Su postura arrodillada sobre la agente nos permit\u00eda ver su culito desnudo por encima de la puerta del descapotable, ahora que su sufrida minifalda permanec\u00eda enroscada a su cintura, donde alguna de las dos<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_55908\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"55908\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":30336,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":{"0":"post-55908","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-orgias-gangbang"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":2228,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55908","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/30336"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55908"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55908\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":55909,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55908\/revisions\/55909"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55908"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55908"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55908"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}