{"id":55941,"date":"2024-12-21T02:22:45","date_gmt":"2024-12-21T01:22:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=55941"},"modified":"2024-12-21T23:26:21","modified_gmt":"2024-12-21T22:26:21","slug":"383-mi-hermosa-fontaneria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/383-mi-hermosa-fontaneria\/","title":{"rendered":"El fontanero vino a desatascar las ca\u00f1er\u00edas y desatasc\u00f3 las m\u00edas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"55941\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">19<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>-\u00bfDiga?<\/p>\n<p>-Hola, buenos d\u00edas, pregunto por la se\u00f1ora Braun, Maya Braun&#8230; Vaya, ha sonado como James Bond, \u00bfno?<\/p>\n<p>Mi interlocutor carraspe\u00f3, nervioso. \u00a1Qu\u00e9 chascarrillo tan manido! Al menos he pasado de la mofa infantil por la est\u00fapida abeja de las narices a James Bond. Es una mejora considerable. Que conste que no estoy traumatizada ni nada, s\u00f3lo que yo de ni\u00f1a era m\u00e1s de Candy Candy. Y bueno, quien estaba al otro lado del tel\u00e9fono m\u00f3vil ten\u00eda una voz bonita, profunda y masculina. Perdonado.<\/p>\n<p>-Yo soy Maya Braun. Y soy se\u00f1orita. -Arrrg, ser\u00e9 marujona. \u00bfPor qu\u00e9 he dicho eso? -pens\u00e9.<\/p>\n<p>-Qu\u00e9 tal. Mire, le llamo del servicio t\u00e9cnico de su seguro del hogar. Tenemos un aviso por un arreglo en la fontaner\u00eda de su cocina.<\/p>\n<p>-As\u00ed es. Llam\u00e9 la semana pasada.<\/p>\n<p>-S\u00ed, bueno&#8230; es que estuve llam\u00e1ndola ayer para concertar hora y no pude dar con usted.<\/p>\n<p>-\u00bfAh, s\u00ed? Pues ni idea, la verdad.<\/p>\n<p>Mentira cochina. O\u00ed la llamada, pero en ese preciso momento ten\u00eda la polla de Jaime, mi vecino polic\u00eda del \u00e1tico, metida en la boca. Le estaba haciendo una mamada que el t\u00edo a\u00fan no se lo cree. Tres meses me cost\u00f3 tir\u00e1rmelo. Como para coger el tel\u00e9fono. El caso es que hab\u00eda tenido un aviso por la zona y ya estaba libre. Llamaba por si pod\u00eda pasarse por casa en unos 15 minutos. Precisamente esa ma\u00f1ana, mira t\u00fa que oportuno. Deb\u00eda enviar sin falta unos textos a mi editorial y los ten\u00eda manga por hombro. Acept\u00e9 a rega\u00f1adientes. En fin, todo fuese por terminar ya con la dichosa reforma.<\/p>\n<p>Escudri\u00f1\u00e9 mi aspecto en el espejo del pasillo. Para ser las 10 de la ma\u00f1ana, y habiendo dormido a cabezadas por el intenso calor que hac\u00eda en julio, yo me ve\u00eda bastante aceptable. Pelo recogido en una coleta. Nada de ojeras. Estoy guapa. Bendita la hora en que compr\u00e9 ese s\u00e9rum de noche. Conjunto de short y camiseta de tirantes, con su fina batita a juego. Ejecutiva sexy reci\u00e9n levantada. Correcto. Chanclas de la marca de Giselle Bundchen. Soy medio suiza, mi padre es de Zurich, mido 1.78, y con los taconazos tengo un aspecto de pib\u00f3n-gr\u00faa que intimida un poco. Y, hombre, estaba en casa, no quer\u00eda parecer una stripper. Me sent\u00e9 en un taburete de la cocina, t\u00e9 en mano, a esperarlo.<\/p>\n<p>Al o\u00edr cerrarse la puerta de mi casa saqu\u00e9 la cabeza al pasillo para recibirlo y, cuando vi al operario acercarse a m\u00ed qued\u00e9 como conmocionada. \u00a1Joder, con el fontanero! Era un aut\u00e9ntico tiazo. No m\u00e1s de 28 a\u00f1os, bastante alto, cosa que agradezco mucho en un hombre, muy fornido, con el pelo corto negro, patillas y barba de varios d\u00edas.<\/p>\n<p>Era muy guapo, de facciones tremendamente masculinas. Vest\u00eda unos pantalones de camuflaje, tipo pirata, y una camiseta negra sin mangas. Cargaba con dos pesadas cajas de herramientas, por lo que sus musculosos brazos y su cuello de toro estaban en tensi\u00f3n, d\u00e1ndole tal aire de gladiador que sent\u00ed un leve ardor en las mejillas. \u00a1Me ruboric\u00e9 al contemplarlo!. Afortunadamente, los hombres no notan esos peque\u00f1os detalles.<\/p>\n<p>-Bueno, ya estoy aqu\u00ed. Cu\u00e9nteme, \u00bfqu\u00e9 es lo que hay que arreglar?.-dijo \u00e9l, soltando las cajas en la puerta de la cocina.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed qued\u00f3 plantado, a un palmo de mi cuerpo, sonriendo y mir\u00e1ndome con esos taladrantes ojos verdes. Soy muy experta ya, as\u00ed que simul\u00e9 ser inmune a su atractivo.<\/p>\n<p>-Pues, como ves, he cambiado los muebles de la cocina y los tubos de desag\u00fce del fregadero no se adecuan a la nueva disposici\u00f3n del mueble. Tendr\u00e1s que ponerlos en el sitio correcto y dejar el fregadero montado y listo hoy. \u00bfPodr\u00e1s?<\/p>\n<p>\u00c9l ech\u00f3 una ojeada r\u00e1pida a lo que a mi entender era un caos total. Esboz\u00f3 una amplia sonrisa, mostrando una perfecta dentadura, y me mir\u00f3 con cierta dulzura. Yo no. Yo s\u00f3lo pod\u00eda mirar esos labios gruesos, jugosos, que refrescaba con su lengua, en un acto reflejo.<\/p>\n<p>-Claro, ning\u00fan problema. Manos a la obra. -contest\u00f3, resuelto.<\/p>\n<p>Dicho y hecho. El macizo fontanero agarr\u00f3 algunas herramientas y se meti\u00f3 con destreza, boca arriba, debajo del mueble. Hurgaba por las tuber\u00edas, murmurando cosas t\u00e9cnicas. Con medio cuerpo cubierto, sin posibilidad de que me viese, me apoy\u00e9 en el quicio de la puerta para deleitarme con las vistas. Al estirarse para poder encajar bajo el fregadero su camiseta se subi\u00f3 hasta el pecho y, llevando los pantalones casi por debajo de las caderas, dej\u00f3 descubierto un buen trozo del delicioso pastel.<\/p>\n<p>Torso perfecto, compacto, ligeramente bronceado, con vello, pero rebajado con m\u00e1quina rapadora. Muy sexy. Abdomen cincelado a conciencia por multitud de series y repeticiones. Oblicuos bien marcados, preciosos. Dese\u00e9 pasar mi lengua por ellos, arriba y abajo, decidiendo si subo o si bajo. Se insinuaba la frontera del vello p\u00fabico. Imagin\u00e9 mi mano buceando entre sus piernas. Y ese paquetazo, que promet\u00eda una \u201cgran recompensa\u201d. Casi por instinto, acarici\u00e9 suavemente mi pecho, rozando los pezones con la yema de los dedos.<\/p>\n<p>Una descarga recorri\u00f3 mi espalda. Sent\u00ed como una ola de calor me inundaba por dentro. Recorr\u00ed el interior de mis muslos con las manos. Qu\u00e9 rico. Tuve que agarrarme a la puerta. Empezaba a notarme h\u00fameda. Le hice algunas preguntas insustanciales, el tiempo, su trabajo, esas cosas. Hablaba relajado, ah\u00ed abajo, entretenido en su labor, mientras yo me tocaba, viciosa y furtiva. Esa voz, c\u00e1lida y profunda, lam\u00eda mi piel a oleadas. La quer\u00eda jugando con mis labios, desliz\u00e1ndose por dentro de mi short. Apenas pod\u00eda replicar a sus comentarios. Creo que dijo llamarse Marcos.<\/p>\n<p>En un momento dado, el tal Marcos solicit\u00f3 mi ayuda. Deb\u00eda sujetarle un panel trasero del mueble, mientras \u00e9l atornillaba la nosequ\u00e9. \u00a1Hombre, por favor, d\u00f3nde se ha visto!, una chica fina como yo metida debajo del fregadero. All\u00e1 que fui. Me escurr\u00ed por el suelo, como un ninja, y llegu\u00e9 hasta \u00e9l. Se disculp\u00f3 por tener que hacerme trabajar. -\u201c No hay nada que perdonar, hombre. Pero, mejor ponga la cabeza as\u00ed. Suba esta pierna. Sujete aqu\u00ed&#8230; no, aqu\u00ed. As\u00ed, perfecto \u201c-. Sonre\u00eda p\u00edcaro.<\/p>\n<p>Yo estaba a mil por hora. Cuerpo contra cuerpo. Mi cara a dos mil\u00edmetros de su pecho. Ol\u00eda a hombre. Parece una obviedad; pero el olor natural de un t\u00edo puede marcar las diferencias. Y esa excitante fragancia se apoderaba de m\u00ed, nublaba mis sentidos.<\/p>\n<p>-\u00a1Joder, qu\u00e9 bien huele usted! -Dijo, de repente.<\/p>\n<p>-Gracias, pues debo ser yo misma. No llevo perfume, ni nada. -Lo solt\u00e9 as\u00ed. A m\u00ed con flirteos.<\/p>\n<p>-Ya, me he dado cuenta. Pues me est\u00e1 poniendo muy nervioso. -Y de nuevo ese carraspeo.<\/p>\n<p>\u00bf Ven lo que quise decir? Nadie puede resistirse a la implacable tiran\u00eda de las feromonas. Y en este caso la conexi\u00f3n qu\u00edmica era excelente. Sin necesidad de wifi. Puro instinto animal. Marcos gir\u00f3 su cuerpo hacia m\u00ed. Se le atravesaba un tornillo y deb\u00eda recolocarse. Entonces, me d\u00ed cuenta. Estaba empalmado. Una enorme polla erecta lat\u00eda ah\u00ed dentro, furiosa por salir a la superficie. Yo me moj\u00e9 completamente. Mi ardiente co\u00f1o se abr\u00eda como una rosa fresca. Y los pezones, duros ya como piedras, me rozaban la camiseta. El aire se hizo fuego. Me sofocaba.<\/p>\n<p>Se acab\u00f3. Mi cuerpo ya hab\u00eda dictado sentencia. Me escurr\u00ed hacia abajo, sal\u00ed del fregadero y qued\u00e9 a la altura de su entrepierna. Le palp\u00e9 los huevos por encima del pantal\u00f3n, y masaje\u00e9 su polla con suaves movimientos circulares. \u00c9l dio un respingo, sorprendido. Busqu\u00e9 con la mirada su aprobaci\u00f3n. Me mir\u00f3, sonri\u00f3 y reclin\u00f3 la cabeza, soltando un gru\u00f1ido de placer.<\/p>\n<p>-\u00a1Dios, c\u00f3mo lo estaba deseando! -Mascull\u00f3, d\u00e1ndome as\u00ed su benepl\u00e1cito.<\/p>\n<p>Al fin, pude liberar a la bestia de su prisi\u00f3n. Se me hizo la boca agua. La contempl\u00e9, golosa, por unos instantes. Veinte cent\u00edmetros de placer, todos para m\u00ed. Era gruesa, me costaba abarcarla con la mano. Perfecta. Lam\u00ed el tronco con la punta de la lengua, desde la base hasta el capullo. Mis labios lo abarcaron, recorri\u00e9ndolo con deleite, mientras le acariciaba los huevos, gordos, prietos y bien depilados, cargados hasta el desbordamiento. Me met\u00ed el capullo en la boca. Hinchado, sonrosado, caliente. Lo chup\u00e9 bien, d\u00e1ndole a mi lengua un ritmo fren\u00e9tico. Y empec\u00e9 a tragarme ese poll\u00f3n, poco a poco, hasta que mis labios tocaron fondo. Marcos aull\u00f3 de placer.<\/p>\n<p>Notaba su polla en lo m\u00e1s profundo de la garganta. Aument\u00e9 la velocidad. Mamaba con avidez, hambrienta de esa carne palpitante. Me ayudaba de la mano, lubricada por saliva y sudor, masturb\u00e1ndolo con firmeza mientras le chupaba los huevos, y me los met\u00eda en la boca, sabore\u00e1ndolos. Yo me masturbaba tambi\u00e9n, me sobaba las tetas, ya hinchadas y duras, pellizcaba mis pezones. No daba abasto. Estaba enloquecida. Me sent\u00eda poderosa y lasciva. Put\u00edsima. Mi amante se retorc\u00eda de gusto. Gem\u00eda sin cesar, con esa voz que tanto me excitaba.<\/p>\n<p>-\u00a1Qu\u00e9 boca tienes! Dios, c\u00f3mo la comes&#8230; Eres la mejor.<\/p>\n<p>Ya te digo. Me encanta comer pollas. Y a\u00f1os de experiencia me avalan. Varios actores porno de reconocido prestigio han alabado mi carnosa y jugosa boca mamando sus potentes miembros. Bueno, a lo que estaba. Mi fontanero sali\u00f3 de su inc\u00f3modo emplazamiento. Esto se estaba poniendo serio y no era plan de permanecer en esa postura por m\u00e1s tiempo. En un pisp\u00e1s se quit\u00f3 toda la ropa y qued\u00f3 frente a m\u00ed, desnudo, como un Adonis moderno, con su rabazo tieso apunt\u00e1ndome. Yo ya era puro fuego. Se acerc\u00f3 a m\u00ed, me agarr\u00f3 firme de la cintura y me susurr\u00f3 al o\u00eddo: \u201cMe has puesto todo loco. Te voy a partir en dos\u201c.<\/p>\n<p>Me temblaron las piernas. Nos comimos la boca, salvajemente, durante largo rato. Nuestras lenguas jugaban sin freno. Me acariciaba la espalda, mordisqueaba mi cuello, me sobaba el culo. Y yo hac\u00eda lo propio. Notaba su polla dura en el vientre durante el delirante refrote. Me mor\u00eda por albergarla dentro. Como si fuera una pluma, me levant\u00f3 por las caderas y me pos\u00f3 delicadamente sobre la lavadora. Repos\u00e9 mi espalda en la pared, arque\u00e9 las piernas y me dej\u00e9 hacer. Me acariciaba las tetas con esas rudas manos que me hac\u00edan ver las estrellas. Le encantaban.<\/p>\n<p>Chupaba mis pezones como si no hubiera m\u00e1s alimento en la Tierra. Lami\u00f3 todo mi cuerpo, desde las orejas hasta los muslos. De vez en cuando sub\u00eda hasta m\u00ed y nos bes\u00e1bamos con fruici\u00f3n. Dios, qu\u00e9 placer. Cre\u00eda que me iba a dar algo. Para rematarlo, coloc\u00f3 mis piernas sobre sus hombros y se dispuso a comerme el co\u00f1o. Abri\u00f3 los labios con las yemas de los dedos y comenz\u00f3 a besarlos lentamente, a lamerlos, a pellizcarlos con los labios. Oh, Se\u00f1or, me estaba matando de gusto. La punta de su lengua era un molinillo desenfrenado, que recorr\u00eda todos los rincones de mi sexo: en c\u00edrculos, cambiando de sentido, a profundos lametones. \u201dPor favor, no pares. \u00a1Oh, s\u00ed, as\u00ed!\u201d.<\/p>\n<p>Mi co\u00f1o se hizo agua. Un suave soplido sobre \u00e9l me convulsion\u00f3 entera. Vaya con el fontanero, \u00e9l tambi\u00e9n sab\u00eda hacerlo con la boca. Se lo hice saber. Creo que eso lo espole\u00f3 a\u00fan m\u00e1s. Tom\u00f3 mi cl\u00edtoris entre sus labios. Lo sabore\u00f3 como si de un delicioso caramelo se tratara. Grit\u00e9, gozosa. Sent\u00ed como me met\u00eda dos dedos, lubricados por mis propios jugos, mientras segu\u00eda estimulando el cl\u00edtoris con la lengua. Dentro, fuera, dentro, fuera. \u00a1Me muero, no quiero que acabe!<\/p>\n<p>El Cielo existe y est\u00e1 aqu\u00ed mismo. \u00c9l busc\u00f3 mi mirada. Mis ojos lo dec\u00edan todo. Le pon\u00eda a mil verme gozar. Yo ya no pude m\u00e1s. Una explosi\u00f3n de placer arras\u00f3 todo mi ser, y me corr\u00ed sin remedio. Marcos se acerc\u00f3 y nos besamos intensamente. Su boca sab\u00eda a m\u00ed. Y su piel sudorosa se fund\u00eda con la m\u00eda. Estaba preparada. Esto no hab\u00eda hecho m\u00e1s que empezar.<\/p>\n<p>-\u00a1F\u00f3llame! -Ped\u00ed, lujuriosa, lamiendo sus dedos impregnados con mi esencia.<\/p>\n<p>-\u00a1Te voy a dar polla hasta reventar! -Exclam\u00f3.<\/p>\n<p>Y as\u00ed fue. Me tom\u00f3 por las caderas, acomod\u00f3 mi pierna sobre su torso y, apret\u00e1ndome contra s\u00ed, me penetr\u00f3 con la misma facilidad que un cuchillo se hunde en el queso fresco. Primero la punta, despacito, abri\u00e9ndose paso en mi acogedora carne. Y poco a poco, su polla entr\u00f3 hasta el fondo, hasta que la sent\u00ed toda dentro de m\u00ed. Ambos gemimos al un\u00edsono. Su grosor me llenaba entera. Cada cent\u00edmetro me colmaba. Comenz\u00f3 a follarme con r\u00edtmicas embestidas. Acariciaba y lam\u00eda mi pierna entre gemidos y exclamaciones.<\/p>\n<p>Bombeaba cada vez m\u00e1s r\u00e1pido, y su mano recorr\u00eda todo mi cuerpo, plasmando su ardor en cada rinc\u00f3n de mi piel. Con ella aferrada a mi teta, acercaba su cara a la m\u00eda, sonre\u00eda y, haci\u00e9ndome con la lengua gestos lascivos y c\u00f3mplices, me preguntaba: \u201c\u00bfTe gusta as\u00ed, te gusta mi rabo ?. Ya lo creo. Yo le ped\u00eda m\u00e1s, que me la diera toda. Y mi joven semental me la daba toda. Un fren\u00e9tico mete-saca que me hac\u00eda gritar de placer a cada acometida. Queriendo cambiar de postura, Marcos me pidi\u00f3 que me abrazara a su cuello. Con su polla dentro de m\u00ed me levant\u00f3 en volandas y me llev\u00f3 hasta el taburete de la cocina.<\/p>\n<p>All\u00ed se sent\u00f3 y sigui\u00f3 foll\u00e1ndome, conmigo a horcajadas. Uno frente al otro. Sus manos aferradas a mis caderas, dando ritmo a la sesi\u00f3n. Ambos empapados en sudor y sexo. Me sent\u00eda completamente empalada. Cachonda como nunca. Y su cara se hund\u00eda en mi pecho, lam\u00eda mis pezones, mord\u00eda mi boca con pasi\u00f3n. Su mano se perdi\u00f3 entre mis nalgas. Sent\u00eda sus dedos jugando con mi culo, acariciando sus huevos y agarrando su rabo chorreante mientras yo me mov\u00eda fren\u00e9ticamente arriba y abajo.<\/p>\n<p>Jam\u00e1s he visto a un t\u00edo m\u00e1s caliente. Me dec\u00eda guarradas incre\u00edbles. Su cuerpo de gladiador era un torrente salado que me invad\u00eda y me llevaba al cl\u00edmax. Quise llevar a mi insaciable macho al siguiente nivel. As\u00ed pues, mientras lo cabalgaba con fiereza le susurr\u00e9 al o\u00eddo:<\/p>\n<p>-R\u00f3mpeme el culo. Quiero sentirla tambi\u00e9n por ah\u00ed. F\u00f3llame, por favor.<\/p>\n<p>Marcos asinti\u00f3 y me comi\u00f3 la boca como firma del acuerdo. Me desempal\u00e9 con cuidado. Oh, se\u00f1or, mi co\u00f1o ard\u00eda, estaba tan abierto como un bar 24 horas. Dobl\u00e9 la espalda y me apoy\u00e9 por los codos en la butaca, poniendo mi culo en pompa, en se\u00f1al de ofrenda a mi fogoso amante.<\/p>\n<p>-\u00a1Dios, qu\u00e9 buena est\u00e1s, se\u00f1orita Braun! Te follar\u00eda sin parar una semana entera. Exclam\u00f3.<\/p>\n<p>Y sent\u00ed sus manos recorri\u00e9ndome entera. Dio un par de toques con su polla dura en mi culo y mi vagina. Como un toro reclamando a su hembra. Eso me hizo estremecer. Su saliva me lubric\u00f3 hasta dejar mi trasero bien preparado. \u00a1Oh, Dios, s\u00ed, qu\u00e9 bueno! Su tranca entr\u00f3 y yo grit\u00e9, con una mezcla de dolor y placer. Pero estaba tan cachonda y \u00e9l lo hac\u00eda tan bien que era puro placer. Una vez bien adentro y seguro de no hacerme da\u00f1o, Marcos me foll\u00f3 el culo con fuerza desatada. Ambos gem\u00edamos sin parar. \u00c9l alababa mi culazo y lo bien que lo mov\u00eda. \u201cAs\u00ed, s\u00ed, no pares, f\u00f3llame, oh, qu\u00e9 bueno, tu polla me rompe entera&#8230;\u201d.<\/p>\n<p>Me encanta hablarles a mis amantes mientras me follan. Les pone a mil por hora. Tengo un espejo en la pared de la cocina, da mayor amplitud \u00f3ptica a la estancia. Nos ve\u00edamos reflejados en \u00e9l. Qu\u00e9 morbo. Era como ver una pel\u00edcula porno; pero conmigo como protagonista. Me masturbaba mientras contemplaba en el espejo como Marcos taladraba mi trasero. Su cuerpo empapado, los m\u00fasculos en tensi\u00f3n, esa polla perfecta entrando y saliendo de m\u00ed me estaban llevando de nuevo al orgasmo.<\/p>\n<p>-\u00a1Me voy a correr ya. No puedo m\u00e1s! Exclam\u00f3 Marcos.<\/p>\n<p>-Yo tambi\u00e9n. Dame tu leche. La quiero toda.<\/p>\n<p>-\u00bfD\u00f3nde quieres la corrida?<\/p>\n<p>-C\u00f3rrete en mi cara, en mi pecho. Ri\u00e9game bien. -Ped\u00ed, al borde del orgasmo.<\/p>\n<p>Me agach\u00e9 para recibir su leche. Mi mano segu\u00eda d\u00e1ndome placer, en espera de corrernos juntos. Marcos se la mene\u00f3 y yo pas\u00e9 mi lengua por el capullo. Ambos gritamos \u201c\u00a1me corro!\u201c al un\u00edsono. Dos fuertes chorros de leche caliente regaron mi pecho y mi cara. Oh, Dios, qu\u00e9 rica. Yo me corr\u00ed tambi\u00e9n. Me temblaron las piernas. Perd\u00ed la noci\u00f3n de mi cuerpo, del tiempo y el espacio. Marcos aullaba en su orgasmo, soltando deliciosa crema sin parar. Ni Cleopatra se ba\u00f1\u00f3 en mejor leche.<\/p>\n<p>Quedamos extenuados. Yo aferrada a sus j\u00f3nicas piernas, y \u00e9l recuperando el aliento mientras acariciaba mi pelo. De repente, Marcos levant\u00f3 mi cara, me mir\u00f3, sonri\u00f3 maravillado, y lami\u00f3 mis labios impregnados de su corrida, bes\u00e1ndonos con pasi\u00f3n. Es el gesto m\u00e1s l\u00fabrico y morboso que un hombre ha hecho despu\u00e9s de follar conmigo. Y me gust\u00f3.<\/p>\n<p>Tres horas m\u00e1s tarde mi cocina estaba en perfecto estado de revista. Y yo tambi\u00e9n. Estaba divina, como nueva. Ha pasado cierto tiempo desde ese encuentro. Pero una no es de piedra. De vez en cuando rompo algo en casa. Y Marcos aparece por mi pasillo, siempre dispuesto a arreglar mi hermosa fontaner\u00eda.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_55941\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"55941\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Veinte cent\u00edmetros de placer, todos para m\u00ed. Era gruesa, me costaba abarcarla con la mano. Perfecta. Lam\u00ed el tronco con la punta de la lengua, desde la base hasta el capullo. Mis labios lo abarcaron, recorri\u00e9ndolo con deleite, mientras le acariciaba los huevos, gordos, prietos y bien depilados, cargados hasta el desbordamiento. Me met\u00ed el capullo en la boca. Hinchado<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_55941\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"55941\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":272,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":{"0":"post-55941","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-hetero"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":6029,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55941","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/272"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55941"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55941\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":55951,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55941\/revisions\/55951"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55941"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55941"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55941"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}