{"id":55957,"date":"2024-12-22T02:33:21","date_gmt":"2024-12-22T01:33:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=55957"},"modified":"2024-12-22T21:04:14","modified_gmt":"2024-12-22T20:04:14","slug":"129-cielo-estas-en-tu-casa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/129-cielo-estas-en-tu-casa\/","title":{"rendered":"Cielo, est\u00e1s en tu casa"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"55957\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">21<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Marta acababa de terminar sus estudios en la universidad, y estaba dispuesta a buscar trabajo en la capital, donde Alicia, una buena amiga de su madre, se hab\u00eda ofrecido amablemente a acogerla durante el tiempo que tardase en encontrar su propio apartamento. Alicia recordaba a Marta como una ni\u00f1a inocente y c\u00e1ndida, algo que contrastaba con la mujer a la que recibi\u00f3 al abrir la puerta de su casa, un lujoso piso en el centro de la ciudad. Alicia era una ejecutiva de \u00e9xito, aunque segu\u00eda soltera, si bien era bien sabido que aprovechaba cada momento, saliendo casi todas las noches y asistiendo a fiestas como una jovencita m\u00e1s.<\/p>\n<p>Marta se despert\u00f3 con la luz del sol entrando por la gran ventana que daba a una calle principal, y decidi\u00f3 curiosear en el piso de Alicia. Llevaba un ligero camis\u00f3n casi transparente, y mirando fotos de la mujer se dio cuenta de que hab\u00eda tenido una juventud imponente, hab\u00eda sido siempre muy guapa, y era evidente que ten\u00eda una vida envidiable. Marta se asom\u00f3 a su vestidor y casi se cae de espaldas. Hab\u00eda miles de zapatos y vestidos preciosos, le encantar\u00eda poder prob\u00e1rselos todos, adem\u00e1s eran casi de la misma talla, aunque ella ten\u00eda menos pecho.<\/p>\n<p>Marta reprimi\u00f3 su tentaci\u00f3n y se fue a desayunar, encontr\u00e1ndose una nota de su amable anfitriona:<\/p>\n<p>-&#8220;Cielo, est\u00e1s en tu casa, utiliza todo lo que necesites&#8221;.<\/p>\n<p>Marta se tom\u00f3 un buen desayuno y despu\u00e9s se tumb\u00f3 en el sof\u00e1, donde pens\u00f3 que tal vez podr\u00eda probarse ropa de la mujer sin que esta lo notase demasiado. Le apetec\u00eda vestirse como una cuarentona bien conservada como ella, con esa ropa tan elegante que siempre llevaba. As\u00ed que se meti\u00f3 en su cuarto y encontr\u00f3 sobre la c\u00f3moda la ropa que se hab\u00eda puesto el d\u00eda anterior.<\/p>\n<p>Era una minifalda gris y una blusa blanca muy fina. Tambi\u00e9n hab\u00eda unos zapatos de tac\u00f3n negros, que no pudo resistirse a probarse. Entonces sinti\u00f3 el deseo de desnudarse completamente, quit\u00e1ndose el camis\u00f3n, e instintivamente se fue al servicio, donde rebusc\u00f3 en el cesto de la ropa de lavar. All\u00ed encontr\u00f3 un juego de braga y sujetador rojos, una preciosidad, y unos pantys blancos de los que acostumbraba a ponerse Alicia.<\/p>\n<p>Impaciente como una ni\u00f1a con zapatos nuevos, Marta se fue hacia el sal\u00f3n, y sent\u00e1ndose en el largo sof\u00e1 blanco, se puso las braguitas de Alicia, luego meti\u00f3 sus pechos en el sujetador y entonces sinti\u00f3 un deseo muy \u00edntimo. Se baj\u00f3 las bragas y se las llev\u00f3 a la boca, aspirando el aroma y sintiendo c\u00f3mo se le erizaban los pezones. A continuaci\u00f3n se subi\u00f3 los pantys y se visti\u00f3 con la ropa de su amiga. Se sent\u00eda un poco extra\u00f1a, culpable tal vez, pero estuvo segura de que ella no lo notar\u00eda. Al fin y al cabo, s\u00f3lo quer\u00eda vestirse como ella durante unos instantes.<\/p>\n<p>Se mov\u00eda con facilidad sobre esos tacones, y entonces se dio un paseo por la casa, sinti\u00e9ndose seductora como nunca, imaginando las miradas de los hombres hacia Alicia al vestir esa minifalda&#8230;<\/p>\n<p>Entr\u00f3 al servicio y se cepill\u00f3 el pelo, para despu\u00e9s pintarse los labios con un l\u00e1piz de Alicia. Se volvi\u00f3 a tumbar en el sof\u00e1, donde no pudo reprimir deseos de tocarse los pechos, a trav\u00e9s de ese sujetador rojo tan sexy. Con los pezones ya muy excitados, baj\u00f3 la mano hacia su entrepierna y se empez\u00f3 a recorrer el pubis a trav\u00e9s de la minifalda, lo cual la sumi\u00f3 en un estado de excitaci\u00f3n incre\u00edble.<\/p>\n<p>Pensaba en la due\u00f1a de la casa seduciendo a alg\u00fan afortunado en ese mismo sof\u00e1, posiblemente despu\u00e9s de una botella de vino, contone\u00e1ndose con ese mismo modelito. Exager\u00f3 el momento sacando el culito en pompa, algo que seguro que hubiese puesto al invitado a mil por hora, por si no fuese suficiente la transparencia de la blusa.<\/p>\n<p>Marta se imagin\u00f3 siendo Alicia, y poniendo caliente a uno de sus ligues, con esa postura tan expl\u00edcita. Por si fuese poco, se dio unas palmadas en el culo, cada vez m\u00e1s fuertes, imaginando que fuese el hombre quien lo hiciese. Para calmarse un poco, se levant\u00f3 de nuevo y se fue hacia el dormitorio de su amiga. A\u00fan estaba la cama deshecha, y se meti\u00f3 entre las s\u00e1banas, sin siquiera quitarse los zapatos de tac\u00f3n. El tacto de las s\u00e1banas sobre sus piernas cubiertas de lycra era incre\u00edble, y se recre\u00f3 durante un rato en el lugar donde seguramente Alicia hab\u00eda echado tantos polvos&#8230;<\/p>\n<p>Tumbada boca arriba, Marta alarg\u00f3 la mano, chocando contra un caj\u00f3n. Dud\u00f3 un instante, y entonces lo abri\u00f3. Estaba repleto de bragas, ligueros, sujetadores, era el para\u00edso. Rebusc\u00f3 y entonces toc\u00f3 algo duro. Hab\u00eda encontrado un vibrador dorado, una aut\u00e9ntica delicia. Ella hab\u00eda tenido uno, pero era un peque\u00f1o pene de l\u00e1tex que tuvo durante muy poco tiempo. \u00c9ste le encant\u00f3, y se fue de nuevo al sal\u00f3n con la intenci\u00f3n de jugar un poco con \u00e9l. Al cabo de unos minutos, Marta ya se hab\u00eda quitado la blusa, y estaba en el sof\u00e1, tumbada y frotando el vibrador contra el rombo de los pantys, estaba muy caliente, y tuvo que frotarse las tetas con la otra mano, mientras empezaba a ahogar gemidos de placer&#8230;<\/p>\n<p>Entonces Marta sinti\u00f3 que el juego se le iba de las manos, y sofocada por el estremecimiento que le produc\u00eda el roce del pene sobre sus bragas, no pudo m\u00e1s, y sin tiempo para desnudarse, abri\u00f3 un agujero en los pantys, y apartando la braguita, desliz\u00f3 el vibrador dentro de su vulva ansiosa, y entre flujos que ya inundaban las bragas, sinti\u00f3 como su vagina tragaba todo el cilindro dorado. Marta sinti\u00f3 llegar el orgasmo y entonces activ\u00f3 el mecanismo de vibraci\u00f3n, que provoc\u00f3 que la joven se corriese inmediatamente, mientras apretaba los dientes y se pellizcaba los pezones&#8230;<\/p>\n<p>En ese mismo momento, Alicia, sentada sobre el WC de los servicios de se\u00f1oras, esforz\u00e1ndose por permanecer en silencio, mientras su mano derecha frotaba desesperada su entrepierna, sujetaba con la otra mano su tel\u00e9fono m\u00f3vil, mientras observaba atentamente la imagen que le enviaba la c\u00e1mara oculta que hab\u00eda colocado en su sal\u00f3n de su casa por motivos de seguridad. Al mismo tiempo que Marta se retorc\u00eda en su sof\u00e1 con el vibrador dorado dentro de su vagina, ella sent\u00eda un fuerte orgasmo a la vez que dec\u00eda entre dientes:<\/p>\n<p>-&#8220;Qu\u00e9 cabrona, t\u00eda, me has hecho correrme&#8230;&#8221;.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_55957\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"55957\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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