{"id":55990,"date":"2024-12-23T04:18:44","date_gmt":"2024-12-23T03:18:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=55990"},"modified":"2024-12-23T22:27:47","modified_gmt":"2024-12-23T21:27:47","slug":"576-mater-amantisima-1-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/576-mater-amantisima-1-parte\/","title":{"rendered":"Mater amant\u00edsima (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"55990\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">26<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Habitaci\u00f3n 304 con mi madre.<\/p>\n<p>Hola, soy Alberto, tengo 31 a\u00f1os, vivo en Madrid y acabo de met\u00e9rsela a mi madre. Supongo que dicho as\u00ed les parecer\u00e1 una monstruosidad, pero si les cuento la secuencia de acontecimientos que me llevaron a que hace unos d\u00edas follara con mi madre, posiblemente lo comprendan y hasta cabe que lo disfruten.<\/p>\n<p>Ver\u00e1n ustedes, mi familia la componen mis padres, mi hermana Nuria, tres a\u00f1os menor que yo, y un servidor de ustedes. \u00c9ramos una familia de clase bien acomodada, y hasta hace tres a\u00f1os viv\u00edamos en la ciudad de Granada, en el sur de Espa\u00f1a. A pesar de que econ\u00f3micamente en casa nunca ha faltado de nada, les aseguro que mi familia encajaba perfectamente en la denominaci\u00f3n de &#8220;familia desestructurada&#8221;.<\/p>\n<p>Los padres de mi madre, mis abuelos, son de San Sebasti\u00e1n, en el norte de Espa\u00f1a, poseen una f\u00e1brica de estructuras met\u00e1licas, tienen varios hijos y a mi madre le dieron una educaci\u00f3n propia de otros tiempos: piano, bellas artes, filolog\u00eda, pero nada de nada de ser madre y de sacar adelante una familia. Mi padre en cambio proced\u00eda de clase baja, pero desde muy joven se dedic\u00f3 a la construcci\u00f3n y no tard\u00f3 demasiado en hacerse millonario, en casarse con una se\u00f1orita distinguida y en echarse una amante tras otra.<\/p>\n<p>Mi madre era una mujer de esas que saben, pero que no quieren saber, de modo que se dedic\u00f3 a sus labores, es decir: compras, viajes, tenis, amantes ocasionales y para sus hijos, para mi hermana y para mi, buenas ni\u00f1eras, buenos colegios, pero ternura y jugar, ni verlo ni olerlo. Ni mi padre ni mi madre pose\u00edan valores morales en los que sus hijos se sintieran identificados y sirvieran de referente.<\/p>\n<p>Yo crec\u00ed con rabia y contrariamente a lo que se supon\u00eda, desarroll\u00e9 profundas convicciones basadas en el catolicismo. Fui un excelente estudiante y cuando acab\u00e9 mi carrera de economista me fui a los Estados Unidos para hacer un Master y al regresar a Espa\u00f1a me march\u00e9 directamente a instalarme en Madrid, lejos de mis padres y de mi hermana, que aglutinaba todo lo malo de mi padre y de mi madre.<\/p>\n<p>Mi traslado a Madrid fue el desencadenante para que mis padres por fin se separaran. Mi padre se fue a vivir con una de sus amantes, mi madre regres\u00f3 a casa de sus padres en San Sebasti\u00e1n y mi hermana, que en ese momento ten\u00eda 25 a\u00f1os y a\u00fan no hab\u00eda acabado su carrera, se compr\u00f3 un apartamento y se fue a vivir sola.<\/p>\n<p>En estos tres a\u00f1os yo mont\u00e9 en Madrid, junto a un compa\u00f1ero de carrera, una sociedad basada en estudiar empresas en crisis, analizar su viabilidad, involucrar a los trabajadores en el plan de reflotaci\u00f3n, inyectar dinero fresco y hacernos con el control de la empresa. Quiz\u00e1s les parezca algo t\u00f3pico, algo de pel\u00edcula, algo rebuscado, pero nada m\u00e1s lejos de la realidad, mi socio y yo formamos un equipo de ganadores, tenemos don de empresa y sobre todo somos muy trabajadores.<\/p>\n<p>En la actualidad ya poseemos cuatro empresas que suman m\u00e1s de 2.000 trabajadores y francamente el negocio nos va de cine. En estos \u00faltimos a\u00f1os yo no he querido saber absolutamente nada ni de mis padres ni de mi hermana. Como les dije crec\u00ed con rabia y con valores morales y me desentend\u00ed cuanto pude de mi familia, pero hace unos d\u00edas recib\u00ed una llamada de mi hermana, que actualmente cuenta 28 a\u00f1os, para pedirme que asistiera a su boda.<\/p>\n<p>La verdad es que acept\u00e9 en el acto, para serles franco me apetec\u00eda saber de ellos. Sab\u00eda que mi madre estuvo un tiempo con depresi\u00f3n, sab\u00eda que a mi padre \u00faltimamente los negocios no le iban tan bien y sab\u00eda que mi hermana ten\u00eda un novio m\u00e9dico. En fin, asistir\u00eda a la boda y ya se ver\u00eda c\u00f3mo iban las cosas por Granada, aunque debo decirles que \u00faltimamente tambi\u00e9n yo hab\u00eda cambiado sustancialmente, primero porque aprend\u00ed mucho de mis trabajadores y segundo porque decid\u00ed abandonar una orden religiosa en la que militaba desde la adolescencia, la rabia de vivir a estas alturas ya la ten\u00eda muy desdibujada.<\/p>\n<p>Mi hermana me hab\u00eda dicho que si quer\u00eda pod\u00eda recoger a mi madre en el Aeropuerto de Madrid, que ven\u00eda de San Sebasti\u00e1n y ten\u00eda que hacer escala en Madrid, y viajar juntos a Granada, pero le dije que no, que viajar\u00eda en mi propio coche y que nos encontrar\u00edamos en la ciudad. La boda era el s\u00e1bado a la una del mediod\u00eda, pero me cit\u00f3 en un hotel, en las afueras de Granada el viernes por la tarde. Llegu\u00e9 al hotel como a eso de las cinco de la tarde, era de los primero en llegar, pero all\u00ed estaba mi hermana y su novio en recepci\u00f3n esper\u00e1ndome. La bes\u00e9 fr\u00edamente, pero ella me abraz\u00f3 c\u00e1lidamente, me present\u00f3 a su novio, me dio las gracias por asistir y me pidi\u00f3 perd\u00f3n.<\/p>\n<p>-\u00bfDe qu\u00e9 te tengo que perdonar? Le pregunt\u00e9 intrigado. Ella no dijo nada, me volvi\u00f3 a abrazar a\u00fan m\u00e1s c\u00e1lidamente y me susurr\u00f3 a o\u00eddo:<\/p>\n<p>-Te hicimos tanto da\u00f1o.<\/p>\n<p>Yo no dije nada, me limit\u00e9 a seguir sus instrucciones. Resultaba que el hotel era propiedad de la familia del novio, ten\u00eda casi 100 habitaciones, pero los invitados a la boda eran muy numerosos. Me dijo que estaban muy justos de habitaciones y que si no me importaba compartir mi habitaci\u00f3n con nuestra madre. Yo me ofrec\u00ed a instalarme en otro hotel, pero mi hermana me insisti\u00f3 en que compartiese mi habitaci\u00f3n con Cayetana, nuestra madre. No puse m\u00e1s reparos y sub\u00ed directo a instalarme en la habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Apenas hab\u00eda terminado de cambiarme de ropa cuando mi hermana reclamaba mi presencia en la recepci\u00f3n del hotel. Quer\u00eda que yo la acompa\u00f1ase junto a su novio para ir recibiendo a los invitados. Como pueden suponer acept\u00e9 y baj\u00e9 sorprendido por lo cambiada que encontraba a mi hermana Nuria.<\/p>\n<p>Los invitados fueron apareciendo y enseguida apareci\u00f3 nuestro padre con su amante de turno. No me dijo nada, no pudo articular palabra alguna, s\u00f3lo se abraz\u00f3 a m\u00ed, y mi hermana al verle tan emocionado le separ\u00f3 y le pidi\u00f3 a su compa\u00f1era que subieran a la habitaci\u00f3n y que se tranquilizara un rato. Apenas media hora m\u00e1s tarde, como a eso de las siete de la tarde llegaba mi madre al hotel.<\/p>\n<p>Mi madre tiene actualmente 54 a\u00f1os, y si tuviera que definirla con una sola palabra, sin lugar a dudas la palabra seria: atractiva. Contrariamente a mi padre, mi madre llegaba risue\u00f1a y feliz. Se abraz\u00f3 primero a m\u00ed y despu\u00e9s a mi hermana. A ella la ve\u00eda con asiduidad, a m\u00ed hac\u00eda tres a\u00f1os que no me ve\u00eda. Mi hermana me pidi\u00f3 que la ayudase a instalarse en su habitaci\u00f3n, cog\u00ed su maleta y sub\u00ed con ella en el ascensor en busca de la n\u00famero 304, una suite amplia y de lujo del hotel.<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s quedarnos a solas en el ascensor mi madre se abraz\u00f3 a mi cuello, me bes\u00f3 en los labios, me mir\u00f3 a los ojos y con tono grave me dijo: lo siento hijo, he sido tan mala madre para ti.<\/p>\n<p>Yo, hasta ese preciso momento, hab\u00eda mantenido intacta mi postura: estirada, distante y poco participativa, pero mi madre me desarm\u00f3, fue la primera vez en mi vida, que yo recuerde al menos, que recib\u00eda una caricia de mi madre.<\/p>\n<p>Me abrac\u00e9 a ella y la colm\u00e9 de atenciones en la habitaci\u00f3n. Apenas hab\u00edan pasado unos minutos cuando mi hermana estaba golpeando la puerta de la habitaci\u00f3n. La abr\u00ed y nada m\u00e1s entrar ya est\u00e1bamos los tres abrazados y riendo juntos. Las l\u00e1grimas hab\u00edan desaparecido y ya todo eran sonrisas. Mi hermana nos volvi\u00f3 a dejar solos en la habitaci\u00f3n y mi madre se fue a dar una ducha para bajar a la recepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Yo creo que fue la emoci\u00f3n del momento o el inesperado reencuentro con una madre que nunca disfrut\u00e9, pero me sent\u00eda especialmente contento con mi madre\u2026 o quiz\u00e1s confuso, y, sin pensarlo, entr\u00e9 en el cuarto de ba\u00f1o y le dije a mi madre que yo la secar\u00eda con la toalla. Ella sali\u00f3 encantada por el ofrecimiento y yo envolv\u00ed su cuerpo desnudo con la toalla y frot\u00e9 ligeramente su cuerpo empapado por la ducha.<\/p>\n<p>Ah\u00ed es cuando descubr\u00ed a Cayetana, una mujer sensual, c\u00e1lida, llena de redondeces; su cuerpo mojado desprend\u00eda un fascinante olor, yo entreabr\u00ed la toalla y aspire con ansias el perfume que emanaba de su cuerpo, deje caer la toalla al suelo y fueron mis brazos, mis manos, mi cuerpo los que acariciaban sus hombros, sus cabellos, sus nalgas.<\/p>\n<p>La estancia se llen\u00f3 de vaho y el espejo del ba\u00f1o me devolv\u00eda una imagen opaca de una mujer acariciada por las manos nerviosas de un hombre. Algunas gotas de agua serpenteaban por la luna y la imagen que reproduc\u00eda era n\u00edtida pero incompleta, pero poco a poco el espejo se fue secando de abajo hacia arriba y ahora ya se pod\u00eda apreciar en toda su majestuosidad aquel cuerpo esplendoroso. Estaba tan entregado en acariciar a mi madre y colmarla de atenciones que no fui capaz de advertir a tiempo lo que estaba sucediendo con mi pene.<\/p>\n<p>Se hab\u00eda puesto duro, bueno se hab\u00eda puesto a reventar y lo ten\u00eda encajado entre los muslos de mi madre. Hab\u00eda tenido una erecci\u00f3n descomunal, quiz\u00e1s como nunca antes la hab\u00eda tenido. Qued\u00e9 fascinado, hechizado y desde luego aturdido por la azarosa situaci\u00f3n con mi madre, aunque ella reaccion\u00f3 con total naturalidad, me mir\u00f3 a los ojos, esboz\u00f3 una sonrisa de picard\u00eda y me dijo:<\/p>\n<p>-Hijo, que tienes voto de castidad, a ver si lo vas a romper por mi culpa- Yo recompuse como pude la compostura y le dije que no, que hac\u00eda unos meses que hab\u00eda roto el voto de castidad.<\/p>\n<p>-Cuesta un imperio mantenerlo y he llegado a la conclusi\u00f3n de que el mundo no ser\u00e1 mejor por abstenerme de tener relaciones sexuales ni peor por follar cuando se den las circunstancias. Lo de las relaciones sexuales es un hecho trascendental en la evoluci\u00f3n de la humanidad, pero El Vaticano est\u00e1 obsesionado y ve pecado donde s\u00f3lo hay deseo de perdurar y de evolucionar, los he mandado a paseo- Ella se alegr\u00f3 de la noticia y me anim\u00f3 a que recuperara el tiempo perdido, justo, justo lo mismo que yo ven\u00eda planeando desde hac\u00eda unos meses.<\/p>\n<p>Mi madre termin\u00f3 de arreglarse y cuando estuvo lista me invit\u00f3 a que baj\u00e1semos a la recepci\u00f3n, donde nos esperaba mi hermana. Obviamente est\u00e1bamos en la misma habitaci\u00f3n y yo no perd\u00ed detalle al ver vestirse a mi madre, elegante, glamorosa, seductora, aunque tampoco se me despist\u00f3 un peque\u00f1o detalle y se lo dije:<\/p>\n<p>-No llevas bragas- Ella me mir\u00f3 p\u00edcaramente, me gui\u00f1\u00f3 un ojo y no dijo nada. Salimos de la habitaci\u00f3n del brazo y estoicamente esperamos a que llegase el ascensor. A m\u00ed esta situaci\u00f3n nuevamente me estaba poniendo revolucionado. Yo del brazo de una mujer de bandera y ella sin bragas, bueno, era mi madre, pero joder, joder como me estaba poniendo mi madre.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 el ascensor, nos metimos dentro y sencillamente me abalanc\u00e9 sobre ella. La bes\u00e9 en la boca, le met\u00ed atropelladamente mi lengua en su boca y nada m\u00e1s encontrarme con su suave y ensalivada lengua comenz\u00f3 un aut\u00e9ntico recital en su boca. Nuestras lenguas se entrelazaban, se buscaban ansiosas, se encontraban y se estrujaban, se separaban recorriendo aventureras las oquedades de la boca y nuevamente se buscaban para fundirse entrelazadas en un beso interminable, bueno, quiz\u00e1s no tan interminable, porque el clic del ascensor nos anunciaba que el viaje hab\u00eda terminado.<\/p>\n<p>Dicen que un momento puede valer toda una vida, cr\u00e9anme, para mi este escaso minuto dentro del ascensor con mi madre me recompens\u00f3 sobradamente de las mil y una carencias de mi infancia, me sent\u00eda pagado, me sent\u00eda hechizado\u2026 me sent\u00eda en una nube.<\/p>\n<p>Y por sentirme, me sent\u00eda empalmado al salir del ascensor. Tra\u00eda una erecci\u00f3n de cuidado. Mi madre se dio cuenta y se coloc\u00f3 delante de m\u00ed para tratar de disimular lo indisimulable y empez\u00f3 mi calvario. Presentaciones, saludos, abrazos. Joder \u00bfustedes han experimentado en carnes propias lo dif\u00edcil que es abrazar a un desconocido empalmado?, \u00bfO acaso han experimentado lo embarazoso que resulta abrazar a una distinguida dama de la mejor sociedad sin poder evitar restregarle su empalmad\u00edsimo pene entre sus muslos?, pues eso, que as\u00ed, en esa penosa situaci\u00f3n discurri\u00f3 el acto de presentaci\u00f3n de las familias de los contrayentes.<\/p>\n<p>Los novios eran el foco de atenci\u00f3n, yo la pieza m\u00e1s codiciada de la reuni\u00f3n, pero desde luego la estrella indiscutible era mi madre. Me sent\u00eda como El Graduado y la Se\u00f1ora Robins\u00f3n, todos quer\u00edan saludarme y proponerme un negocio fabuloso, pero mi madre era un derroche de glamour, me miraba, se me insinuaba, se re\u00eda, se hac\u00eda la despistada, pero no dejaba de seducirme. Nos sentamos a la cena y mi madre me quedaba muy lejos.<\/p>\n<p>Yo en una mesa entre pollitas \u00f1o\u00f1as y se\u00f1oritos andaluces, de mucha fachada y pocos cimientos, mi madre entre respetabil\u00edsimos prohombres de la sociedad andaluza y enjoyadas damas que saben pero que callan, como mi madre en sus peores a\u00f1os, como mi padre en sus peores a\u00f1os, pero no ahora, a ambos les miraba de reojo y ambos me parec\u00edan personas dignas.<\/p>\n<p>Y la velada dio para poco m\u00e1s, de modo que despu\u00e9s de horas de charlas entre unos y entre otros, mi madre me vino al rescate y me propuso irnos a la cama porque seg\u00fan dec\u00eda -Ma\u00f1ana ser\u00e1 un d\u00eda largo-. Ma\u00f1ana no s\u00e9, pero esta noche s\u00ed que me parec\u00eda a m\u00ed que iba a ser larga.<\/p>\n<p>Cuando entr\u00e9 con Cayetana, mi madre, en el ascensor de regreso a la habitaci\u00f3n 304 llevaba una calentura de cuidado. Me obsesionaba desde que sal\u00ed de la habitaci\u00f3n el hecho de que mi madre no llevase bragas, de modo que comprender\u00e1n mi torpeza y falta de tacto al meterla directamente mano a su entrepierna. La encontr\u00e9 receptiva, ligeramente mojada, y razonablemente caliente, pero Cayetana se manten\u00eda serena y seductora. Se dej\u00f3 meter mano, se dej\u00f3 sobar el culo, se dej\u00f3 sobar las tetas, pero mantuvo la distancia, justo, justo hasta entrar en la habitaci\u00f3n y quedarnos solos, madre e hijo frente a frente.<\/p>\n<p>Ah\u00ed se tornaron los papeles. Yo la cog\u00ed en mis brazos y la deposit\u00e9 con suavidad, con ternura en la cama. La desvest\u00ed con delicadeza, ella me desgarro la camisa a jirones, yo busqu\u00e9 sus labios para besarlos, ella los m\u00edos para morderlos de rabia, de pasi\u00f3n, de fogosidad, yo quer\u00eda recuperar las caricias perdidas, ella sencillamente quer\u00eda purgar a lo bestia los a\u00f1os de desencuentros. Lo nuestro no fue follar, fue desquitarnos. Me sub\u00ed encima de mi madre y casi sin darme cuenta se la met\u00ed. Ella no daba cr\u00e9dito a lo que estaba pasando, pero se entregaba apasionadamente.<\/p>\n<p>Yo apenas sab\u00eda lo que era follar pero aprend\u00eda r\u00e1pido, no hab\u00eda sido consciente hasta ahora de que follar fuese tan jodidamente satisfactorio, porque de saberlo habr\u00eda mandado a mi congregaci\u00f3n a los infiernos hace a\u00f1os. Cabalgu\u00e9 toda la noche encima de la diosa Cayetana, ca\u00edmos exhaustos y rendidos por el sue\u00f1o, pero no se la saqu\u00e9, cay\u00f3 la erecci\u00f3n, pero no mis ansias de poseerla, de modo que se la tuve metida toda la noche.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, el d\u00eda de la boda, en efecto fue un d\u00eda largo. Yo estaba rendido, pero cumpl\u00eda excepcionalmente mi papel. Entend\u00ed la suerte de varas en las corridas de toros, yo estaba picado de tal suerte que lo bord\u00e9, pero como a eso de la media tarde empez\u00f3 a fraguarse en mi cabeza una idea que me atormentaba desde hac\u00eda meses. Nunca hab\u00eda practicado sexo oral y la sola idea de poder hacerlo alg\u00fan d\u00eda fue el desencadenante de desembarcarme de la orden religiosa. Esta noche, si me atrev\u00eda, podr\u00eda hacerlo con mi madre.<\/p>\n<p>La idea fue tomando cuerpo y una de las veces que bail\u00e9 con Cayetana le susurre al o\u00eddo una confesi\u00f3n inconfesable: &#8220;nunca he practicado sexo oral&#8221;. Ella era una mujer valiente y creo que mi confesi\u00f3n la hizo verme como un hijo desamparado que solicitaba la protecci\u00f3n de su madre, o quiz\u00e1s no, quiz\u00e1s sencillamente a la se\u00f1ora Robins\u00f3n le halagaba en su madurez sentirse joven y deseada por un apuesto y atractivo hombre joven, de modo que su respuesta fue la que esperaba, quiz\u00e1s la que deseaba: &#8220;esta noche yo te ense\u00f1ar\u00e9&#8221;.<\/p>\n<p>Y esa noche, nada m\u00e1s traspasar el umbral de la puerta de la suite 304 del hotel de la familia de mi cu\u00f1ado, cog\u00ed a mi madre, la apoy\u00e9 tras la puerta de madera de caoba cuidadosamente barnizada, deje caer al suelo su vestido de seda natural de color azul celeste, me arrodill\u00e9 delante de ella, le arranqu\u00e9 sus bragas a mordiscos y excitado por la emoci\u00f3n y tembloroso por la situaci\u00f3n, alargu\u00e9 mi convulsa lengua y la pase\u00e9 suavemente por la comisura de los labios externos del chocho de mi madre. Fui, fuimos presa de la fascinaci\u00f3n del momento.<\/p>\n<p>Poco a poco mi lengua profundizaba hasta encontrarse con su estimulado cl\u00edtoris. El encuentro fue apote\u00f3sico, yo babeaba, lo lam\u00eda, me relam\u00eda, ella se retorc\u00eda, suspiraba, gem\u00eda. Mi lengua poco a poco cobraba fuerza y donde empez\u00f3 con suaves e imperceptibles caricias ahora era una aut\u00e9ntica y potente batidora que sacud\u00eda todo el sistema nervioso de mi madre. Ella, enfurecida, alarg\u00f3 sus brazos y cogi\u00f3 entre sus manos mi cabeza y la hundi\u00f3 cuanto pudo entre sus piernas.<\/p>\n<p>Tal parec\u00eda que buscase in\u00fatilmente la forma de volver a introducirme dentro de ella, pero lo que encontr\u00f3 fue un demencial orgasmo que la hizo lanzar un gemido de placer que, posiblemente, dejara confuso y perplejo a m\u00e1s de un invitado a la boda de mi hermana.<\/p>\n<p>Al regreso le ofrec\u00ed llevarla en mi coche hasta Madrid para all\u00ed tomar su avi\u00f3n de regreso a San Sebasti\u00e1n, y acept\u00f3. Ya en Madrid, le ofrec\u00ed que se quedara un d\u00eda en mi casa y podr\u00eda tomar el avi\u00f3n de regreso m\u00e1s descansada, y acept\u00f3. Ya de noche, en mi cama y foll\u00e1ndola le ofrec\u00ed que se quedara a vivir conmigo en mi casa, como mi madre, como mi compa\u00f1era, como mi amante, como mi c\u00f3mplice\u2026<\/p>\n<p>\u2026 y acept\u00f3.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_55990\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"55990\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Poco a poco mi lengua profundizaba hasta encontrarse con su estimulado cl\u00edtoris. El encuentro fue apote\u00f3sico, yo babeaba, lo lam\u00eda, me relam\u00eda, ella se retorc\u00eda, suspiraba, gem\u00eda. Mi lengua poco a poco cobraba fuerza y donde empez\u00f3 con suaves e imperceptibles caricias ahora era una aut\u00e9ntica y potente batidora que sacud\u00eda todo el sistema nervioso de mi madre. Ella, enfurecida<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_55990\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"55990\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":372,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-55990","post","type-post","status-publish","format-standard","category-amor-filial"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":3781,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55990","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/372"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55990"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55990\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":55991,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55990\/revisions\/55991"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55990"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55990"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55990"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}