{"id":56005,"date":"2024-12-24T02:02:02","date_gmt":"2024-12-24T01:02:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=56005"},"modified":"2024-12-24T21:13:39","modified_gmt":"2024-12-24T20:13:39","slug":"209-noche-de-bodas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/209-noche-de-bodas\/","title":{"rendered":"Noche de bodas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"56005\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">22<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Capitulo 1: 2m\/F, EX<\/p>\n<p>Yo quer\u00eda llegar virgen a la noche de bodas, y a duras penas lo consegu\u00ed; aunque s\u00e9 que, debido a mis suculentos 19 a\u00f1itos, y a que mi cuerpo esta bastante mas \u201cdotado\u201d de lo normal, por decirlo de una forma delicada, mi novio lo ha pasado mucho peor que yo, que ya es decir. Ambos hemos tenido que usar nuestras manos, y algo mas, bastante a menudo, como sustituto del sagrado orificio, reservado para ese memorable d\u00eda con tanto cari\u00f1o.<\/p>\n<p>Reconozco que no soporto el alcohol, pues en seguida me \u201cachispo\u201d, y a mediados del banquete de bodas, debido a tantos brindis, me notaba ya bastante sofocada y algo mareada. Aprovech\u00e9 que la mesa presidencial estaba vac\u00eda para sentarme, a ver si me recuperaba un poco. En esto que vi a un par de ni\u00f1os mellizos, sobrinos de mi marido, meterse bajo el largo mantel por uno de los extremos de la mesa. Como ya conoc\u00eda la fama de traviesos que ten\u00edan pens\u00e9 que quiz\u00e1s se escond\u00edan de su madre, y les dej\u00e9 hacer.<\/p>\n<p>Grave error, pues antes de que pudiera reaccionar se hab\u00edan metido los dos bajo mi vestido de novia; y, cuando intent\u00e9 cerrar las piernas, ya no pude hacerlo, debido a que sus peque\u00f1os cuerpos se interponian entre mis muslos. Aun estaba pensando en alguna forma de poder echarlos con disimulo, cuando vi venir hacia m\u00ed a la madre de los mellizos junto con una de sus amigas a darme la enhorabuena y a charlar un rato conmigo, y ya no supe que hacer para deshacerme de ellos.<\/p>\n<p>No me pod\u00eda concentrar en la conversaci\u00f3n porque los mellizos, quiero creer que con inocencia, estaban jugando con el liguero y con el encaje de las p\u00edcaras braguitas que llevaba para la noche. Uno de ellos, metiendo la manita por uno de sus laterales, empez\u00f3 a jugar con mi espeso y rizado vello pubico (recortado especialmente para ese d\u00eda) y debi\u00f3 de gustarle mucho su suave tacto, pues al momento note un mont\u00f3n de manos invadiendo alegremente mi intimidad (parec\u00eda que hubiera un ej\u00e9rcito de pulpos bajo el mantel).<\/p>\n<p>Con tanto roce, y con tanto meter los dedos por donde no deb\u00edan, yo me encontraba cada vez m\u00e1s excitada. Pues los cr\u00edos pronto se ensa\u00f1aron a fondo con mi c\u00e1lida e indefensa gruta, explor\u00e1ndola a conciencia, llegando a hurgarme hasta en el estrecho agujerito de detr\u00e1s. Estaba ya a punto de correrme en sus finos deditos cuando los mellizos se aburrieron de \u201cjugar\u201d con mis dos c\u00e1lidos orificios, y se marcharon con el mismo disimulo con el que hab\u00edan llegado, dej\u00e1ndome insatisfecha, pero exhausta. Mas no se fueron de vac\u00edo; pues, cuando consegu\u00ed recuperarme un poco, me di cuenta de que hab\u00edan soltado los lazos de las mini-bragas y se las hab\u00edan llevado \u201cde recuerdo\u201d.<\/p>\n<p>Como comprenderan les busque con disimulo por todo el amplio local, pero no les volv\u00ed a ver hasta el final, cuando ya la cosa no ten\u00eda remedio. Digo esto porque un rato antes Luis, mi marido, bastante borracho ya a esas alturas del banquete, insisti\u00f3 en que le acompa\u00f1ara a una salita anexa, donde nos estaban esperando casi todos los solteros del pueblo; amigos, en su mayor\u00eda, de mi marido.<\/p>\n<p>Quer\u00edan que les lanzase la liga (una costumbre t\u00edpica de mi tierra), y se api\u00f1aron todos delante m\u00eda, algunos con las c\u00e1maras fotogr\u00e1ficas ya preparadas, para ver como me la quitaba. Intent\u00e9 subirme el vestido poco a poco para ense\u00f1ar solo lo imprescindible, y que no se dieran cuenta de nada; pero mi marido, que estaba detr\u00e1s m\u00edo, pens\u00f3 que iba demasiado despacio y, cogiendo mis manos con las suyas, alz\u00f3 de golpe el vestido hasta muy arriba.<\/p>\n<p>Por las expresivas caras que pusieron todos me di cuenta de que se me deb\u00eda ver hasta el ombligo, as\u00ed que, roja de verg\u00fcenza, me quite la liga lo mas r\u00e1pidamente que pude y la lanc\u00e9 hacia atr\u00e1s, sin querer pensar en nada m\u00e1s. Pero tenia que haber sido mucho mas r\u00e1pida de lo que fui, porque vi dos o tres flashes de las c\u00e1maras, antes de conseguir bajar el vestido. Aun no se quienes tienen esas fotos, pero algunos de ellos todav\u00eda me hacen ruborizar, al sentir las intensas miradas que me echan encima cuando nos los cruzamos por el pueblo paseando y me sonr\u00eden p\u00edcaramente, supongo que recordando la escenita.<\/p>\n<p>Capitulo 2: 3M\/F, C<\/p>\n<p>Esa noche nos fuimos directamente desde la fiesta hasta el tren nocturno, que nos dejar\u00eda por la ma\u00f1ana en Madrid, donde coger\u00edamos al d\u00eda siguiente el avi\u00f3n hasta nuestro destino final. Dado que mi flamante marido no hab\u00eda dejado de beber, tres de sus mejores amigos (Juan, Paco y Jos\u00e9), me ayudaron a acostarlo en el coche-cama.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo eso, sino que convencieron al revisor para comprar el compartimento situado al lado del nuestro (aunque s\u00f3lo era para dos personas), para ayudarnos a llegar al aeropuerto, si Luis no se encontraba en condiciones de hacerlo. Por suerte, en esa \u00e9poca del a\u00f1o, y siendo entre semana, el citado vag\u00f3n iba casi vac\u00edo. Aun no hab\u00eda arrancado el tren y Luis ya roncaba como un bendito.<\/p>\n<p>Decid\u00ed ponerme un divertido pijama de algod\u00f3n, sin ning\u00fan tipo de ropa interior debajo, por si hab\u00eda suerte y se despertaba; pues note que estaba toda h\u00fameda, y excitada, y que no me iba a resultar tan f\u00e1cil dormirme como a \u00e9l. En vista de que pasaban las horas y no consegu\u00eda calmarme decid\u00ed salir al pasillo a tomar un poco de aire y relajarme, para que me entrara as\u00ed el sue\u00f1o, con la tranquilidad de que a esas horas de la madrugada, y yendo el tren tan vac\u00edo como iba, nadie me molestar\u00eda. Pero por desgracia, o por suerte, no fue as\u00ed.<\/p>\n<p>Al poco rato de estar yo fuera sali\u00f3 Paco al pasillo, a estirar las piernas; y, como no, se acerco a charlar conmigo. Mientras habl\u00e1bamos me di cuenta de que su mirada se iba una y otra vez a mis pechos; ya que, entre el tama\u00f1o considerable de los mismos, y el vaiv\u00e9n del vag\u00f3n, se notaba muchisimo que no hab\u00eda nada los sujetara bajo el ajustado pijama. En vez de enfadarme por su s\u00fabito inter\u00e9s, not\u00e9 que me excitaba la situaci\u00f3n; y decid\u00ed seguir charlando con Paco como si no me diera cuenta de nada.<\/p>\n<p>Eso si, desviando mi mirada siempre que pod\u00eda hacia la ventanilla, donde pod\u00eda ver reflejado su rostro con nitidez, contemplando atentamente mis pechos, ahora que pensaba que no le ve\u00eda. No se si fue el fresco de la noche, o mi excitaci\u00f3n, pero el caso es que pronto se marcaron mis gruesos pezones en la fina tela del pijama. Desde ese momento el pobre tuvo que hacer verdaderos esfuerzos para apartar la mirada de mis dos cimbreantes colinas.<\/p>\n<p>Al cabo de un rato me pidi\u00f3 permiso para pasar al ba\u00f1o comun que estaba al otro lado de mi habit\u00e1culo, con la excusa de que el individual que hab\u00eda en su compartimento era muy estrecho. Yo me pegu\u00e9 contra la fr\u00eda ventanilla y \u00e9l me paso por detr\u00e1s, roz\u00e1ndome el culo intencionadamente con el enorme bulto de su paquete; como no le dije nada, al volver hizo lo mismo, pero esta vez mucho mas despacio, y recre\u00e1ndose bastante con el intenso roce.<\/p>\n<p>El pobre, como no pod\u00eda disimular mucho mas tiempo el estado de excitaci\u00f3n en que se encontraba, murmuro una torpe excusa y se meti\u00f3 en su compartimento; no se que les contar\u00eda a los otros dos, pero casi enseguida sali\u00f3 Juan a hacerme compa\u00f1\u00eda. Este ya me miraba los bamboleantes pechos sin disimulo alguno, habl\u00e1semos del tema que habl\u00e1semos, sin molestarse en ocultar su inter\u00e9s; y claro, como no se concentraba en la conversaci\u00f3n, tard\u00f3 bien poco en tener que ir tambi\u00e9n al ba\u00f1o del final del pasillo.<\/p>\n<p>Al pasar por detr\u00e1s m\u00eda no s\u00f3lo se restreg\u00f3 a gusto contra mi trasero, sino que incluso se apoy\u00f3 con sus manos en mis amplias caderas para una mayor comodidad. Yo, vista de la situaci\u00f3n, me estaba poniendo ya a cien. As\u00ed que no me import\u00f3 lo mas m\u00ednimo que, ya a la vuelta, se parara detr\u00e1s m\u00edo sin excusa ni disimulo alguno, clavando su grueso dardo contra mis nalgas con todo el descaro del mundo, restreg\u00e1ndose a conciencia. Tampoco me importo que me apretara, fugazmente, el firme y mullido trasero, con las dos manos, antes de irse a su compartimento.<\/p>\n<p>Casi no le dio tiempo a entrar en su compartimento cuando sali\u00f3 Jos\u00e9 a seguir con el interesante y p\u00edcaro jueguecito. Con tanto roce yo estaba temiendo que terminar\u00eda por manchar el pantal\u00f3n del pijama con los espesos fluidos de mi intimidad. As\u00ed que cuando Jos\u00e9 se cans\u00f3 de mirar mis pechos, sin disimulo alguno, y dijo de ir al ba\u00f1o, yo pegu\u00e9 mi espalda contra la pared, y me qued\u00e9 muy quieta frente a \u00e9l. A\u00fan hoy no s\u00e9 si fue por cortarle, o por ver hasta d\u00f3nde ser\u00eda capaz de llegar.<\/p>\n<p>Pues bien, no se amilan\u00f3 lo mas m\u00ednimo y, d\u00e1ndome frente, not\u00e9 como me clavaba en la barriga un bulto de tama\u00f1o m\u00e1s que respetable durante unos eternos instantes. Cuando volvi\u00f3 del cuarto de ba\u00f1o, no s\u00f3lo se par\u00f3 frente a m\u00ed para rozarme lentamente con su enorme y r\u00edgido paquete, sino que aprovechando una curva cerrada del tren se \u201capoy\u00f3\u201d en mi generoso pecho derecho. S\u00f3lo fueron unos momentos, pero note como mis pezones reaccionaban ante su osado apret\u00f3n, y se pon\u00edan como piedras; y como mi respiraci\u00f3n se alteraba, mientras se me pon\u00eda la cara como un tomate.<\/p>\n<p>No sab\u00eda que hacer ni que decir pero, afortunadamente, en ese momento se asom\u00f3 Paco para sugerirnos que pas\u00e1ramos los dos a su compartimento, para as\u00ed charlar m\u00e1s a gusto todos juntos; ya que, al parecer, nadie tenia sue\u00f1o.<\/p>\n<p>Capitulo 3: 3M\/F, C<\/p>\n<p>Como ya supondran segu\u00ed a Jos\u00e9 dentro de su compartimento, y enseguida vi que estaban los tres amigos superexcitados, con unas protuberancias de lo mas elocuentes en sus pantalones. Me acomod\u00e9 en la estrecha litera, entre dos de ellos, mientras el tercero se sentaba en la taza del ba\u00f1o, frente a m\u00ed.<\/p>\n<p>Ninguno sab\u00edamos como romper el hielo, pues ellos no sab\u00edan decir mas de tres palabras seguidas sin que su intensa mirada se posara fijamente en mis voluminosos pechos, cuyos puntiagudos pezones los ten\u00edan poco menos que hipnotizados.<\/p>\n<p>As\u00ed que uno de ellos sac\u00f3 una botella de vino que se hab\u00eda tra\u00eddo del convite, y nos pusimos a beber. En cuanto di dos tragos me not\u00e9 medio mareada, y as\u00ed se lo dije. Enseguida uno de ellos me tumb\u00f3 sobre sus piernas, para que me recuperara, mientras el otro pon\u00eda mis pies encima suyo, y el tercero se arrodillaba, solicito, a mi lado.<\/p>\n<p>Cerr\u00e9 un instante los ojos para ver si se me pasaba, y enseguida not\u00e9 como una lujuriosa mano se deslizaba sobre mi pecho, apretando suavemente mis carnosas colinas. No quise abrir los ojos para ver quien era el sob\u00f3n, pero quien fuese sab\u00eda acariciar muy bien, pues enseguida me puso a cien. Supongo que eso fue lo que motivo mi pasividad, de la que pronto se aprovecharon.<\/p>\n<p>Me quitaron la parte superior del pijama entre todos f\u00e1cilmente, y entonces no solo sent\u00ed varias manos jugando con mis pechos, sino que Paco, el que estaba de rodillas, empez\u00f3 a lamer y chupar mis sensibles pezones con aut\u00e9ntico deleite, consiguiendo que se me volvieran a poner duros como peque\u00f1os diamantes.<\/p>\n<p>Estaba ya tan excitada que levant\u00e9 el trasero para ayudarles a quitarme los pantalones, y enseguida not\u00e9 como unas fuertes manos me separaban indecorosamente las piernas para explorar a fondo mi intimidad, ansiosamente; recorriendo, cent\u00edmetro a cent\u00edmetro, todo mi h\u00famedo interior. Mientras, un dedo aventurero pugnaba por introducirse por mi orificio mas estrecho, hasta que les o\u00ed murmurar entre ellos, entusiasmados, que era virgen por todas partes.<\/p>\n<p>Entre besos y caricias se fueron desnudando en silencio, y en pocos instantes not\u00e9 como pon\u00edan un miembro muy largo y duro en mi mano derecha. Solo hab\u00eda empezado a acariciar el largo chisme de Paco, cuando not\u00e9 que Jos\u00e9, el que estaba acariciando mi intimidad, se pon\u00eda en la posici\u00f3n mas adecuada para penetrarme; pues era el vencedor que hab\u00eda ganado la r\u00e1pida apuesta que hab\u00edan cruzado entre ellos hacia un instante, para ver quien de los tres era el afortunado que me desfloraba.<\/p>\n<p>Le susurr\u00e9 al o\u00eddo que lo hiciera con cuidado, y as\u00ed lo hizo, entr\u00f3 con suavidad, muy lentamente, pero con firmeza, hasta romper mi virginidad. Solo me doli\u00f3 un poco, y enseguida empec\u00e9 a notar unas oleadas de placer que cre\u00ed que me volver\u00edan loca. Al o\u00edr mis suaves gemidos, Jos\u00e9 aumento el ritmo, y la profundidad, de sus embestidas, hasta que pens\u00e9 que me iba a romper en dos. Cuando por fin eyacul\u00f3 cre\u00ed que me mor\u00eda del violento orgasmo que me regalo. Pero no se sali\u00f3, pues aun alcance a sentir dos intensos orgasmos mas antes de que \u00e9l llegara dentro de mi por segunda vez.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 abandono despacio mi interior. Pero la fiesta s\u00f3lo acababa de empezar, pues los otros dos amigos tambi\u00e9n quer\u00edan disfrutar de su parte del fest\u00edn. Cuando Paco intent\u00f3 ocupar el lugar de Jos\u00e9 le ped\u00ed que me dejara reposar un poco, y \u00e9l me dijo que estuviera tranquila, pues pensaba penetrarme por otro lugar. Cuando comprend\u00ed que pensaba darme por detr\u00e1s me asust\u00e9 un poco, pues es algo que ni siquiera hab\u00eda pasado por mi mente, pero le deje que me diera la vuelta, y ya a cuatro patas, que me untara algo liquido y resbaladizo por el trasero.<\/p>\n<p>No sent\u00ed m\u00e1s que dolor mientras me met\u00eda su gran aparato por el culo; pero, en cuanto empez\u00f3 a moverse, volv\u00ed a sentir ese v\u00e9rtigo tan dulce que precede al orgasmo, y le dej\u00e9 hacer, relaj\u00e1ndose para que entrara hasta el final. Juan me levant\u00f3 la barbilla, y me obligo a mamar su miembro, apret\u00e1ndome las tetas con muchas ganas, mientras me retorc\u00eda los pezones sin piedad, al tiempo que Paco me daba por detr\u00e1s cada vez con mas fuerza.<\/p>\n<p>No me hizo ninguna gracia, pues es una cosa que siempre me hab\u00eda dado mucho asco, e incluso me negaba a hac\u00e9rselo a mi recien cornudo marido. Pero en ese momento todo me parec\u00eda bien, as\u00ed que empec\u00e9 a lamer y chupar con un frenes\u00ed que hasta a ellos les sorprendi\u00f3. No estoy muy segura, pero creo que llegamos los tres al orgasmo casi al mismo tiempo. Solo se que entre gemido y gemido me tuve que tragar toda la abundante leche que sal\u00eda del inagotable grifo de Juan, para no ahogarme mientras me corr\u00eda de placer.<\/p>\n<p>Las siguientes horas pasaron volando mientras ellos se turnaban para llenar mis agujeros una y otra vez. La mitad de las veces no sabia a quien pertenec\u00eda el r\u00edgido miembro que estaba dentro de mi, ni quien era el due\u00f1o del pene que, con mi boca o mis manos, estaba volviendo a poner en forma para que se reincorporase a la interminable org\u00eda. Me hicieron adoptar posturas incre\u00edbles, sobre todo para facilitar la entrada de varios a la vez; pues ya fueran sus miembros, sus dedos, o alg\u00fan que otro grueso y alargado objeto que no llegue siquiera a ver, ellos procuraban siempre que obtuviera el m\u00e1ximo placer en cada asalto, llenando todos mis agujeros siempre que pod\u00edan.<\/p>\n<p>Llegue a pensar que no iban a dejar ni un solo cent\u00edmetro de mis tetas, o de mi trasero, por morder, lamer y chupar, pues sus ansiosas bocas no sab\u00edan permanecer ociosas con tanta carne prohibida meci\u00e9ndose turbadoramente al alcance de sus dientes. En un momento dado me encontr\u00e9 montada encima del r\u00edgido miembro de uno de ellos mientras el otro me penetraba muy violentamente por detr\u00e1s y el tercero, Paco creo, me obligaba a mam\u00e1rsela todo el tiempo, d\u00e1ndome peque\u00f1os y dolorosos tirones de los pezones; los cuales reconozco que me dol\u00edan, y gustaban, casi por igual.<\/p>\n<p>Puedo afirmar que, hasta el d\u00eda de hoy, no he tenido, ni por asomo, tantos orgasmos seguidos, ni tan fuertes, como en aquel loco viaje en tren hasta Madrid. Fue una noche realmente salvaje, que me hizo llegar a nuestro destino con agujetas por todos lados y escozor en todos mis mancillados orificios. Tenia los pezones tan irritados que tuve que pasar los siguientes d\u00edas sin poder ponerme ning\u00fan tipo de sujetador, pues no soportaba ni el mas m\u00ednimo roce.<\/p>\n<p>Por otro lado su inusual ausencia logro que mi flamante esposo estuviera en estado de continua excitaci\u00f3n durante el resto del viaje, haci\u00e9ndome el amor siempre que pod\u00eda. Pero lo m\u00e1s divertido del asunto fue que el cornudo de mi marido se crey\u00f3 que \u00e9l era el culpable de todos los morados y chupetones que tenia mi cuerpo, y me colm\u00f3 de mimos y atenciones durante toda la luna de miel.<\/p>\n<p>S\u00f3lo lamento no haber podido ver las caras que tuvieron que poner sus tres queridos amigos cuando regresamos al pueblo y \u00e9l fue pregonando a los cuatro vientos las asombrosas haza\u00f1as que realizo en nuestra noche de bodas, cuando dej\u00e1ndose llevar por su hombr\u00eda y su deseo me marco por todas partes.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_56005\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"56005\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>\u00a0Me quitaron la parte superior del pijama entre todos f\u00e1cilmente, y entonces no solo sent\u00ed varias manos jugando con mis pechos, sino que Paco, el que estaba de rodillas, empez\u00f3 a lamer y chupar mis sensibles pezones con aut\u00e9ntico deleite, consiguiendo que se me volvieran a poner duros como peque\u00f1os diamantes.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_56005\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"56005\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":30336,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":{"0":"post-56005","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-orgias-gangbang"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":9645,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56005","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/30336"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56005"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56005\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":56034,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56005\/revisions\/56034"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56005"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56005"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56005"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}