{"id":56050,"date":"2024-12-25T03:53:52","date_gmt":"2024-12-25T02:53:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=56050"},"modified":"2024-12-25T22:26:36","modified_gmt":"2024-12-25T21:26:36","slug":"210-la-fiesta-de-cumpleanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/210-la-fiesta-de-cumpleanos\/","title":{"rendered":"La fiesta de cumplea\u00f1os"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"56050\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">18<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Fue el gracioso de mi marido el que insisti\u00f3 en que la fiesta de mi cumplea\u00f1os fuera algo especial, debido a que en ese a\u00f1o cumpl\u00eda ya los treinta. Tambi\u00e9n fue \u00e9l quien decidi\u00f3 que la fiesta fuera de disfraces y que los nuestros, en recuerdo de una graciosa an\u00e9cdota del viaje de novios por Grecia, que no viene al caso, fueran de Minerva y el minotauro.<\/p>\n<p>\u00c9l se encarg\u00f3 de organizarlo todo con la ayuda de nuestros amigos incluyendo, incluso, la elecci\u00f3n de nuestros trajes. La verdad es que el suyo le quedaba casi perfecto, pues parec\u00eda totalmente un toro puesto de pie, al que solo se le ve\u00eda la boca, ya que hasta los ojos quedaban ocultos detr\u00e1s de la graciosa mascara. Pero yo me sent\u00eda algo incomoda con el m\u00edo, dado que este era bastante m\u00e1s descocado de lo que yo me suelo poner.<\/p>\n<p>Estaba confeccionado en su totalidad con unas finas gasas lilas, blancas, azules y verdes que, aunque se superpon\u00edan unas sobre otras por toda mi anatom\u00eda, apenas si velaban mis rotundas formas. Mi marido lo arreglo a su manera, como de costumbre, compr\u00e1ndome para la ocasi\u00f3n un min\u00fasculo bikini rosa de lacitos que apenas desentonaba con el resto del conjunto, y que ocultaba, al menos en parte, mis abundantes y prominentes encantos.<\/p>\n<p>Digo esto porque la parte inferior de la prenda era un min\u00fasculo tanga, que por delante malamente cubr\u00eda mi espeso y oscuro vello pubico, y que por detr\u00e1s se reduc\u00eda tan solo a una especie de cordelito que se introduc\u00eda entre mis dos medias lunas. Por suerte tomo frecuentes sesiones de rayos uva, y el tono moreno que lucia mi cuerpo hacia que mis doradas nalgas desnudas no destacaran demasiado bajo las tenues gasas que lo cubr\u00edan.<\/p>\n<p>A diferencia de mis plet\u00f3ricos y voluminosos senos, a los que los diminutos tri\u00e1ngulos superiores del bikini no cubr\u00edan ni tan siquiera en una tercera parte, ya que mi poderosa delantera desbordaba la rid\u00edcula pieza por todos los lados. As\u00ed que, despu\u00e9s de discutir en vano este tema con mi marido, hube de conformarme con que la prenda cubriera mis gruesos pezones puntiagudos y muy poco m\u00e1s, que ya era algo. Eso si, confiando en que el estramb\u00f3tico disfraz disimular\u00eda de alguna forma el resto de mi exuberante anatom\u00eda.<\/p>\n<p>De todas formas ya estaba acostumbrada a ser el centro de atenci\u00f3n en la mayor\u00eda de las fiestas a las que asist\u00eda, pues mis generosos atributos, asombrosamente firmes si tenemos en cuenta su gran tama\u00f1o, unidos a una esbelta cintura, a base de r\u00e9gimen y deporte, sin olvidar un trasero bastante resping\u00f3n, atraen la mirada de los hombres como la miel a las moscas.<\/p>\n<p>Mi marido no solo se ha resignado ya a ello, sino que parece disfrutar bastante viendo los apuros que pasan nuestros amigos para lograr apartar sus ojos de mi cuerpo. No es pues de extra\u00f1ar que tenga la fama de calienta pollas, con perd\u00f3n, que tengo entre nuestras amistades masculinas. Pues nunca he permitido que ellos se apoderen de lo que tanto ans\u00edan. Y cuando alguno, mas osado de lo que ser\u00eda deseable, ha puesto las zarpas en alg\u00fan sitio donde no deb\u00eda pronto lo he apartado, con mi mirada o con mis manos; demostr\u00e1ndole, lo mas claramente posible, que mi cuerpo solo le pertenece a mi esposo.<\/p>\n<p>Esa noche memorable mi marido me retuvo en nuestra alcoba del piso superior, estando ya disfrazada para la ocasi\u00f3n, hasta que hubo reunido en el sal\u00f3n a todos los invitados a la fiesta. Solo entonces me permiti\u00f3 bajar, d\u00e1ndome una sorpresa may\u00fascula, cuando me presento a nuestros amigos; pues todos, sin excepci\u00f3n, llevaban el mismo disfraz que \u00e9l. Hombres y mujeres solo se diferenciaban por el grosor y la altura, y las mejor dotadas por aquellos atributos que no hab\u00edan conseguido disimular.<\/p>\n<p>Al principio fue una velada realmente maravillosa, en la que mi marido disfrutaba como si fuera un ni\u00f1o peque\u00f1o, mezcl\u00e1ndose entre el resto de los invitados para que yo nunca estuviera segura de donde estaba \u00e9l en realidad. Todos los asistentes volcaban sus atenciones sobre m\u00ed, procurando que mi copa estuviera siempre llena, y disput\u00e1ndose el honor de ser mi pareja de baile. No hab\u00eda forma de saber con quienes, ni cuantas veces, baile aquella noche. Pero me divert\u00eda horrores cuando algunas veces descubr\u00eda quien era el gal\u00e1n que me acompa\u00f1aba, sobre todo cuando este resultaba ser una mujer que se hab\u00eda hecho pasar por hombre.<\/p>\n<p>Conforme pasaban las horas las piezas r\u00e1pidas fueron cediendo su lugar a las baladas, y las luces se fueron apagando poco a poco para que la suave penumbra que nos envolv\u00eda animara a los enamorados. Por otra parte el alcohol tambi\u00e9n empezaba a hacer su efecto en mi, logrando que apenas pudiera distinguir ya a un solicito acompa\u00f1ante de otro.<\/p>\n<p>Supongo que fue mi marido el que ideo la forma de acariciarme mientras bail\u00e1bamos. Ya que durante una pieza larga y lenta apret\u00f3 contra mi trasero una de sus manos, sujetando as\u00ed la manga vac\u00eda de su otro brazo como si ambas estuvieran juntas, pues el otro brazo se encontraba oculto dentro del amplio disfraz. As\u00ed, con solo abrir un poco la cremallera del mismo, tuvo un acceso directo hasta mi delantera, que continuaba unida a la suya.<\/p>\n<p>Me halago, y sorprendi\u00f3, ver como se las ingeniaba el picaron para poder acariciarme, haci\u00e9ndome recordar nuestra azarosa juventud. Devolv\u00ed vehemente sus ardientes besos, permitiendo que sus manos deambularan a placer sobre mis turgentes colinas. La verdad es que no me importo demasiado que luego me tocara ambos senos por debajo del bikini, \u00e1vidamente, jugando con mi r\u00edgido pez\u00f3n mientras me besaba de un modo muy lujurioso.<\/p>\n<p>Yo pensaba, con bastante ingenuidad, que ning\u00fan invitado se dar\u00eda cuenta de lo mucho que disfrut\u00e1bamos ambos con tan ins\u00f3lita situaci\u00f3n. Pero el sujeto que yo cre\u00eda que era mi marido bailaba cada vez mas piezas conmigo; bes\u00e1ndome y manose\u00e1ndome, ansioso y muy excitado, mientras duraba la pieza musical, y el alcohol me iba embotando del todo.<\/p>\n<p>Pero no estaba a\u00fan tan embriagada como para no darme cuenta de que eran las largas y afiladas u\u00f1as de una mujer las que me estaban pellizcando el sensible pez\u00f3n, con bastante habilidad, mientras ambas bail\u00e1bamos. Alce mi cara, reflejando en mi mirada la sorpresa que acababa de llevarme, intentando distinguir que viciosa se ocultaba tras la m\u00e1scara. La mujer, emitiendo una risita muy curiosa, aprovecho la forzada postura de mi rostro para sellar con su ardiente boca mis labios entreabiertos, d\u00e1ndome uno de los besos mas apasionados que yo recuerdo, al tiempo que lograba endurecer por fin mi rosado fres\u00f3n.<\/p>\n<p>Se me cay\u00f3 el alma a los pies cuando ca\u00ed en la cuenta de que esa risita tan peculiar solo pod\u00eda pertenecer a una de mis jefas de la oficina, que adem\u00e1s estaba casada con el mejor amigo de mi marido. Cuando sus fogosos labios por fin soltaron los m\u00edos sepulte mi cara en su hombro, turbada y abochornada, pues me daba cuenta de que ella era solo una mas entre todos los licenciosos que hab\u00edan estado jugueteando con mis pechos mientras bail\u00e1bamos, pues es seguro que fueron bastantes los invitados que imitaron a mi esposo para abusar de m\u00ed.<\/p>\n<p>Y lo peor es que mi marido era el que hab\u00eda consentido, o al menos iniciado, la ronda de tocamientos; divirti\u00e9ndose, con ellos, a costa de m\u00ed y de mi cuerpo.<\/p>\n<p>No bien termino la pieza de m\u00fasica me marche, disparada, hacia el cuarto de ba\u00f1o, pues ahora que sab\u00eda lo que estaba pasando necesitaba soltar las l\u00e1grimas antes de que alg\u00fan otro libidinoso desconocido quisiera bailar conmigo.<\/p>\n<p>Pero no pudo ser, pues nada mas entrar me di cuenta de que ya estaban dentro otras dos chicas, ambas con el disfraz bien abierto para poder satisfacer sus necesidades, dejando a la vista su atrevida ropa interior. Aun no hab\u00eda decidido si prefer\u00eda esperar a que terminaran o marcharme cuanto antes a mi dormitorio, cuando irrumpi\u00f3 en el aseo la que acababa de ser mi pareja de baile; y que cerr\u00f3 la puerta, con pestillo, nada mas entrar, haci\u00e9ndose cargo enseguida de la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mi jefa, sin darme siquiera tiempo a protestar, empez\u00f3 a secar mis primeras l\u00e1grimas con una toalla, mientras me dec\u00eda que no ten\u00eda que ser tan tonta, que un cuerpo tan soberbio como el m\u00edo estaba hecho sobre todo para disfrutar, y que justamente ahora empezaba la edad en la que ten\u00eda que sacar el mayor provecho de todos mis conocimientos sexuales. Mientras me dec\u00eda estas frases, y otras similares, segu\u00eda secando mis l\u00e1grimas, hasta que estas poco a poco dejaron de brotar. Las otras dos chicas la apoyaban en sus todas sus aseveraciones, a\u00f1adiendo comentarios bastante subidos de tono para confirmar sus ideas.<\/p>\n<p>A una la identifiqu\u00e9 r\u00e1pidamente como la hija de los vecinos, bastante t\u00edmida y apocada por cierto, y la otra nunca supe quien fue. Mi jefa, al ver que por fin me estaba calmando, procedi\u00f3 a quitarme la parte superior del escueto bikini, asegur\u00e1ndome que ya no val\u00eda la pena esconder por mas tiempo unas cosas tan bonitas. Aunque mi imagen, reflejada en el espejo, me permit\u00eda ver lo mucho que destacaban mis oscuros y gruesos pezones, ahora bien endurecidos, sus continuas alabanzas y caricias lograron disuadirme. Adem\u00e1s las jovencitas, en cuanto estuvieron los fresones a la vista, se lanzaron como dos fieras hambrientas a saborearlos.<\/p>\n<p>Mi jefa, condescendiente, permiti\u00f3 que las chicas saciaran su sed en mis grandes globos, mientras ella separaba mis muslos suavemente, con ambas manos, para que sus largos dedos pudieran introducirse con mayor facilidad en mi h\u00fameda y acogedora hendidura. Mi primer orgasmo fue tan intenso y violento que no me quedaron fuerzas ni para gritar. Y es que he de reconocer que mi viciosa jefa sabia manejar sus suaves manos con una habilidad extraordinaria, introduciendo dos o m\u00e1s dedos hasta el fondo de mi gruta con la cadencia adecuada para que sus deliciosos masajes en el cl\u00edtoris me destrozaran de gozo y placer.<\/p>\n<p>Una de las chicas termino de quitarme la parte de abajo del bikini, que ya no volv\u00ed a ver mas, para que su apasionada boquita no tuviera ning\u00fan obst\u00e1culo a la hora de saborear mi empalagosa fuente privada. Al mismo tiempo la otra jovencita segu\u00eda entusiasmada con mis apetecibles ubres, besando y mordisqueando los gruesos pezones, dulcemente, mientras amasaba toda la prieta carne que sus peque\u00f1as manitas le permit\u00edan abarcar. Mi jefa, amorosa, libero uno de sus peque\u00f1os, pero firmes, pechos de debajo del disfraz para que yo tambi\u00e9n tuviera un lugar donde posar mis labios, y para que mis gemidos no se oyeran por toda la casa cuando alcance el segundo orgasmo de aquella velada, a\u00fan m\u00e1s violento que el anterior.<\/p>\n<p>Las dos chicas se turnaron entonces en la agradable tarea de limpiar mis sabrosos flujos \u00edntimos con sus ardientes y expertas boquitas, cuidando de no provocarme un nuevo orgasmo, mientras mi amable jefa volv\u00eda a velar mis encantos con las tenues gasas, bes\u00e1ndome, cari\u00f1osa, al tiempo que me acompa\u00f1aba de nuevo al sal\u00f3n. Lo \u00faltimo que vi antes de abandonar el cuarto de ba\u00f1o fue a las dos jovencitas lesbianas masturb\u00e1ndose la una a la otra, febrilmente, mientras se devoraban mutuamente a besos.<\/p>\n<p>Parec\u00eda que todos los presentes hab\u00edan estado aguardando anhelantes mi regreso, pues nada mas entrar en el sal\u00f3n hicieron que se parara la m\u00fasica que sonaba, y las parejas que hab\u00edan estado bailando formaron un amplio circulo, dejando el centro despejado para mi. All\u00ed fue donde alumbro una potente luz rosada, procedente de un enorme foco que hab\u00eda tra\u00eddo mi esposo durante mi ausencia, mientras escuchaba una melodiosa m\u00fasica \u00e1rabe.<\/p>\n<p>Yo estaba ya tan encendida que solo dude un breve instante antes de situarme bajo la luz para realizar el baile sinuoso que todos los invitados estaban esperando impacientemente. Reconozco que no soy una gran bailarina, pero tampoco hac\u00eda falta esmerarse mucho, pues todas las miradas estaban fijas en el pesado bamboleo de mis opulentos senos, y en la oscura sombra triangular que tan consideradamente se clareaba bajo las tenues gasas.<\/p>\n<p>Apenas deje caer al suelo el primer velo cuando ya las enronquecidas voces clamaban por la ca\u00edda del siguiente. As\u00ed que mientras danzaba les fui complaciendo, poco a poco. Cuando acabo la alegre melod\u00eda solo me quedaba puesto uno de los velos m\u00e1s largos, de un llamativo color azul celeste. Este velo, que ten\u00eda su origen bastante mas arriba de mis rodillas, pasaba por debajo del cintur\u00f3n de cascabeles y ascend\u00eda luego hasta tapar uno de mis pechos, despu\u00e9s de rodear mi cuello por detr\u00e1s bajaba para ocultar el otro pecho antes de volverse a introducir por debajo del cintur\u00f3n y acabar de nuevo donde comenz\u00f3.<\/p>\n<p>Con solo dar un peque\u00f1o tir\u00f3n logre que los dos extremos de la gasa coincidieran en mi intimidad, con la vana esperanza de que la ocultaran un poco m\u00e1s. Lo cual era del todo imposible; pues, con solo mirar hacia abajo ya me daba cuenta de que la tenue gasa lo \u00fanico que lograba era dar un curioso tono azulado a mis opulentos pechos, logrando que mis pezones destacaran a\u00fan m\u00e1s, gracias a su nuevo y llamativo color violeta oscuro. No me moleste siquiera en mirar como hab\u00eda quedado mi intimidad, ya que estaba segura de que mi espesa pelambrera rizada tardar\u00eda bien poco en asomar fuera de su protecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Nada mas apagarse el foco que me iluminaba volvieron a sonar las sosegadas notas de una rom\u00e1ntica balada. Y antes de que lograra recuperara el control de la visi\u00f3n ya estaba entre los brazos de un desconocido, que me obligaba a seguir el comp\u00e1s de la m\u00fasica. Ni siquiera hab\u00edamos dado un par de vueltas cuando el excitado minotauro volvi\u00f3 a recurrir al truco de antes para alcanzar mis pechos. Esta vez, a pesar de no saber quien era el tipo que me sobaba, decid\u00ed apoyarme en su hombro, y dejar que la velada siguiera su curso.<\/p>\n<p>Pero los dem\u00e1s minotauros no se pod\u00edan quedar impasibles viendo mi desnuda grupa al aire y, casi de seguida, empec\u00e9 a notar como unas ansiosas manos, distintas a las de mi fogoso acompa\u00f1ante, amasaban mis prietas carnes indefensas. Tambi\u00e9n les deje actuar. Viendo mi completa pasividad pronto me encontr\u00e9 rodeada de muchos viciosos galanes, que lo mismo besaban mis labios, que jugaban con mis senos desnudos, o acariciaban mis nalgas, explorando a fondo su oscura separaci\u00f3n, penetrando cada vez mas en ella.<\/p>\n<p>A ninguno pareci\u00f3 importarle que mi baile se volviera torpe y descompasado cuando los dedos de mis amantes encontraron la estrecha abertura de mis orificios, y la recorrieron a placer, profundizando en su interior impunemente. No recuerdo ya si fueron tres o cuatro los orgasmos que alcance de esta manera, amortiguando mis grititos en las bocas que me devoraban, hasta que las piernas se me quedaron tan d\u00e9biles que no me pod\u00edan sostener.<\/p>\n<p>Luego uno de ellos, fuerte como el toro del que iba disfrazado, me llevo en brazos hasta mi alcoba, donde le cupo el inmenso honor de ser el primero en poseerme, rudamente, como no pod\u00eda ser menos. Su grueso aparato penetraba r\u00edtmicamente en mi encharcada intimidad, como un pist\u00f3n enloquecido, mientras el resto de los minotauros me terminaba de desnudar. Sus m\u00faltiples manos me torturaban y mataban de placer por igual, al tiempo que obligaban a las m\u00edas a hurgar dentro de sus disfraces y acariciar sus aparatos.<\/p>\n<p>Como ya supondr\u00e1n lo que sucedi\u00f3 a partir de ese momento fue un desfile interminable de miembros buscando alg\u00fan orificio por donde penetrarme; recurriendo, al final, a mis labios, para depositar su esperma en mi boca, como si de un preciado regalo se tratara. Yo, como una complaciente mu\u00f1eca de trapo, adoptaba las posturas m\u00e1s inveros\u00edmiles para que mis innumerables amantes cobijaran sus r\u00edgidos bastones en el agujero deseado, pues todos sab\u00edan ya que yo gozaba de igual manera ya fuera por delante o por detr\u00e1s.<\/p>\n<p>Cuando no estaba absorbiendo sus c\u00e1lidas esencias vitales estaba saboreando los pechos, e incluso las grutas, de todas aquellas mujeres que quer\u00edan compartir su placer conmigo. Creo que no sabr\u00eda narrarles lo llena que me sent\u00ed, con todas esas manos acariciando cada cent\u00edmetro de mi suave piel, y aquellos r\u00edgidos aparatos llen\u00e1ndome por completo. Ni siquiera recuerdo el final de la org\u00eda, pues me quede dormida, de puro agotamiento, cuando ten\u00eda todav\u00eda un grueso aparato perfor\u00e1ndome por la entrada posterior, y yo a\u00fan no hab\u00eda terminado de tragarme la espesa papilla que acababa de inyectarme en la boca mi anterior amante.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente no me pude levantar hasta mediada la tarde y, cuando lo hice, mi marido se hab\u00eda encargado de limpiar hasta el \u00faltimo resto de la fiesta. Mi jefa tambi\u00e9n supo excusar que tardara todav\u00eda un par de d\u00edas en volver a la oficina. Y tanto ella, como mi marido, como todos aquellos amigos que fueron invitados a mi cumplea\u00f1os se comportan como si all\u00ed no hubiera pasado nada fuera de lo corriente.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_56050\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"56050\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Cuando no estaba absorbiendo sus c\u00e1lidas esencias vitales estaba saboreando los pechos, e incluso las grutas, de todas aquellas mujeres que quer\u00edan compartir su placer conmigo. Creo que no sabr\u00eda narrarles lo llena que me sent\u00ed, con todas esas manos acariciando cada cent\u00edmetro de mi suave piel, y aquellos r\u00edgidos aparatos llen\u00e1ndome por completo. Ni siquiera recuerdo el final de<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_56050\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"56050\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":30336,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":{"0":"post-56050","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-orgias-gangbang"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":4001,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56050","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/30336"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56050"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56050\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":56051,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56050\/revisions\/56051"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56050"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56050"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56050"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}