{"id":56077,"date":"2024-12-26T01:43:08","date_gmt":"2024-12-26T00:43:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=56077"},"modified":"2024-12-26T23:17:52","modified_gmt":"2024-12-26T22:17:52","slug":"459-mis-tres-gauchos-ardientes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/459-mis-tres-gauchos-ardientes\/","title":{"rendered":"Mis tres gauchos ardientes"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"56077\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">6<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Sergio.<\/p>\n<p>El est\u00edo acaricia mi piel. Es noche m\u00e1gica, evocadora. Mi luz es tu faro. Es tu destino.<\/p>\n<p>La m\u00fasica me embriaga. Me lleva a ti. Mi cuerpo arde en deseo. Deseo bailar.<\/p>\n<p>El ritmo me arrastra a pecar. Empapada en sudor. Hipn\u00f3tica.<\/p>\n<p>Mi instinto salvaje te reclama. Ven a m\u00ed. El azur destello de tus ojos se me clava muy adentro.<\/p>\n<p>Me deseas. Lo s\u00e9. Te deseo. Atr\u00e9vete. \u00danete a m\u00ed en esta danza fren\u00e9tica, sexual.<\/p>\n<p>Tu viril presencia me toma. Y yo me estremezco toda. Dedos divinos planean libres por mis campos dorados.<\/p>\n<p>Me susurras. Tu voz es miel. Es fuego. Nuestros labios can\u00edbales se devoran sin piedad.<\/p>\n<p>Hambrientos. L\u00fabricos.<\/p>\n<p>Voy a ser agua fresca entre tus brazos. Huyamos lejos. Busquemos la eternidad.<\/p>\n<p>Quiero so\u00f1ar mecida por las olas del mar.<\/p>\n<p>El viento cabalga amarrado a tu cintura. Tu olor me turba. Me excita. Es mi locura.<\/p>\n<p>No puedo m\u00e1s. Te quiero ya. Mi aliento es grito. Es orden. Es s\u00faplica.<\/p>\n<p>F\u00f3llame, meine liebe.<\/p>\n<p>Mis labios acogen tu carne. La saboreo. La adoro. Profundo. Y m\u00e1s profundo.<\/p>\n<p>Quieres m\u00e1s. Quieres morir. El tiempo no existe. Ya no distingues entre el Bien y el Mal.<\/p>\n<p>Mi cuerpo te trastorna. Tu pasi\u00f3n me ciega. No hay tregua.<\/p>\n<p>Sobre el fr\u00edo metal de tu montura nos dejamos llevar. Me traspasas. Me crucificas. Me haces volar.<\/p>\n<p>Nos emborrachamos con el primitivo y salvaje vaiv\u00e9n. La sal de tu cuerpo me cala.<\/p>\n<p>Te quieres derramar. F\u00fandete conmigo. Reg\u00e1lame tu m\u00e1s sabroso licor.<\/p>\n<p>Y t\u00fa eres caballero. Eres diablo. Eres dulce. Eres eterno.<\/p>\n<p>Claudio.<\/p>\n<p>Yo confieso. Confieso que te deseo. Confieso que te vi y mi carne se hizo oc\u00e9ano.<\/p>\n<p>Confieso que deseo bucear en la honda negrura de tu pelo.<\/p>\n<p>Confieso que deseo que tu p\u00edcara mirada rasgue mi ropa.<\/p>\n<p>Confieso que deseo perderme en la nieve que adorna tu sonrisa.<\/p>\n<p>Confieso que deseo cabalgar muy lejos amarrada a tu cintura.<\/p>\n<p>Confieso que deseo ser empotrada por tu cuerpo viril.<\/p>\n<p>Confieso que deseo dormir mecida por el aroma de tu piel.<\/p>\n<p>Confieso que estoy hambrienta de ti. Hambrienta de ese aliento que me subyuga.<\/p>\n<p>Hambrienta de la miel de tus labios. Hambrienta de esa carne palpitante que se clava profundo dentro de m\u00ed.<\/p>\n<p>Hambrienta de ese delirante vaiv\u00e9n que me hace bailar a tu son.<\/p>\n<p>Estoy sedienta de ti. Sedienta de la sal de ese cuerpo en llamas.<\/p>\n<p>Sedienta de esa n\u00edvea esencia que me llena entera. Sedienta y borracha de ti.<\/p>\n<p>Te deseo. Me pierdo. Me matas. Me muero. Quiero renacer una y otra vez para poder volver a morir junto a ti.<\/p>\n<p>Lo confieso, estoy loca. Loca por ti.<\/p>\n<p>Dar\u00edo.<\/p>\n<p>Miradas en llamas. Tu boca se funde con la m\u00eda. Lenguas salvajes bailan con frenes\u00ed. La tuya me quema. Y yo s\u00f3lo deseo ser cenizas.<\/p>\n<p>Cuerpo contra cuerpo. Cuerpo contra muro. Empotrada sin remedio. Tu voz eriza mi piel.<\/p>\n<p>Recorres las agrestes autopistas de mi cuerpo. Tus dedos infinitos bucean dentro de m\u00ed.<\/p>\n<p>S\u00ed, por favor, ah\u00ed est\u00e1 bien. D\u00e1melo profundo. Soy agua que fluye libre. Ya no hay fronteras.<\/p>\n<p>Tus firmes manos rasgan mi ropa. Y yo quiero hacerlo. T\u00fa quieres hacerlo.<\/p>\n<p>Bebes de la Fuente de la Vida. Oh s\u00ed, qu\u00e9 bueno. No pares. Me muero. Pero no puedo.<\/p>\n<p>Quiero gozar. Ardo por dentro. Te aferro a m\u00ed. Deseo comer. Quiero tu poder en m\u00ed.<\/p>\n<p>Oh, s\u00ed, lo quiero clav\u00e1ndome en la cruz del placer. Mi lengua lo avasalla. Mi aliento lo cautiva. Mi h\u00famedo abrazo lo reconforta.<\/p>\n<p>Prueba el sabor de mis labios impregnados de ti. Sin reservas. Sin tregua.<\/p>\n<p>T\u00f3came, t\u00f3mame. Arri\u00e9sgate. Apu\u00f1\u00e1lame con tu deseo. As\u00ed, bien adentro. \u00bfMe sientes?. Te siento.<\/p>\n<p>Siento que me rescatas de mi glacial naufragio y me elevas por los aires. Tu lujuria desbordada me hace conocer los buenos. Tu c\u00e1lido abrazo me alivia de los malos.<\/p>\n<p>Cab\u00e1lgame sin descanso. No flaquees. Ll\u00e9vame al l\u00edmite. Tu ritmo me hace volar. Tu risa es vino que me embriaga.<\/p>\n<p>Te como, me comes. Empapada de sal. Borracha de tu olor. Llena de tu carne. Plena de ti.<\/p>\n<p>Y me rompo en mil pedazos. M\u00edrame. No pares. Vuela conmigo.<\/p>\n<p>Oh, s\u00ed, me pierdo en tu risa. Me pierdo en tu rudo vaiv\u00e9n. Te lo pido. Entr\u00e9gamela. La quiero.<\/p>\n<p>T\u00fa me la das. Y yo me voy muy lejos. Tu n\u00edvea esencia me pertenece ya. Eres m\u00edo. Soy tuya.<\/p>\n<p>Somos aire. S\u00f3lo aire.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_56077\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"56077\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>La m\u00fasica me embriaga. Me lleva a ti. Mi cuerpo arde en deseo. Deseo bailar. El ritmo me arrastra a pecar. Empapada en sudor. Hipn\u00f3tica. Mi instinto salvaje te reclama. Ven a m\u00ed. El azur destello de tus ojos se me clava muy adentro. Me deseas. Lo s\u00e9. Te deseo. Atr\u00e9vete. \u00danete a m\u00ed en esta danza fren\u00e9tica, sexual. Tu<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_56077\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"56077\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":272,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":{"0":"post-56077","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-erotismo-y-amor"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":1142,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56077","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/272"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56077"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56077\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":56078,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56077\/revisions\/56078"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56077"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56077"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56077"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}