{"id":56475,"date":"2025-01-09T01:03:43","date_gmt":"2025-01-09T00:03:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=56475"},"modified":"2025-01-09T20:31:45","modified_gmt":"2025-01-09T19:31:45","slug":"confesiones-a-la-ginecologa-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/confesiones-a-la-ginecologa-parte-1\/","title":{"rendered":"Confesiones a la ginec\u00f3loga (parte 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"56475\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">18<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Sabrina empez\u00f3 a sentir una leve sensaci\u00f3n de malestar despu\u00e9s de tener relaciones con su nueva pareja, Marcelo. Hac\u00eda relativamente poco que estaban saliendo y ella no quer\u00eda arruinarlo; realmente le gustaba. Ella estuvo casada por m\u00e1s de 10 a\u00f1os y, despu\u00e9s del divorcio, estuvo otro tanto sin conocer a nadie. M\u00e1s all\u00e1 de espor\u00e1dicas y ef\u00edmeras interrupciones de placer, permaneci\u00f3 casi otros 10 a\u00f1os sin sexo.<\/p>\n<p>Se dedic\u00f3 exclusivamente a su hija. Pero ahora su hija estudiaba y viv\u00eda sola. Entonces se abri\u00f3 un vac\u00edo en su vida que parec\u00eda tener las profundidades del abismo. Fue hace poco que conoci\u00f3 a Marcelo y result\u00f3 un b\u00e1lsamo para su vida: la hizo de veras renacer, la sacudi\u00f3 de un letargo que la ten\u00eda mustia y apagada; la despert\u00f3 y vitaliz\u00f3.<\/p>\n<p>Marcelo era un excelente amante y la hac\u00eda estremecer de punta a punta. Pero, no obstante ello, cada vez que hac\u00edan el amor sent\u00eda ella despu\u00e9s una inc\u00f3moda sensaci\u00f3n de ardor que la hac\u00eda querer orinar todo el d\u00eda. De hecho, cuando lo hac\u00edan de noche, antes de dormir (Marcelo era una verdadera m\u00e1quina siempre presta para el sexo, por lo que no hab\u00eda horas ni d\u00edas) permanec\u00eda varias horas sentada en el inodoro pues no dejaba de hacer pis de a hilitos muy peque\u00f1os. Cuando pensaba que ya estaba lista, y volv\u00eda a la cama, otra vez le asaltaba ese ardor que no la dejaba en paz.<\/p>\n<p>Decidi\u00f3 entonces hacer una visita a Fernanda, su vieja amiga y ginec\u00f3loga. No lo dud\u00f3. Ten\u00edan entre ellas extrema confianza y hablaban de todos los temas. Es m\u00e1s, Fernanda era quien otrora le recomend\u00f3 a Sabrina tener relaciones despu\u00e9s de que \u00e9sta le confesara que hac\u00eda m\u00e1s de siete a\u00f1os que nadie la tocaba. La insistencia de su confidente facultativa la hizo recurrir a una baja estratagema, pero esto es para otra historia. Fernanda no se sorprendi\u00f3 al verla en el consultorio. La estaba esperando. Su amistad no conoc\u00eda de turnos ni citas y bastaba en solo mensaje de Sabrina para que la esperara en el consultorio, sin que importe el horario.<\/p>\n<p>-\u00a1Hola Sabri! \u00a1Tanto tiempo! \u00bfC\u00f3mo and\u00e1s? \u00a1\u00bfC\u00f3mo anda Sofi?!<\/p>\n<p>-\u00a1Hola amiga! Bien, bien, todo muy bien. \u00bfSof\u00eda? \u00a1Estudiando, creo&#8230; jajaja!<\/p>\n<p>-\u00a1Ay s\u00ed! \u00a1Seguro! Ven\u00ed, pas\u00e1, que ya sos la \u00faltima, pas\u00e1.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la breve charla t\u00edpica que se impone en toda conversaci\u00f3n entre dos amigas que hace tiempo no se ven, Sabrina le coment\u00f3 el problema:<\/p>\n<p>-Mir\u00e1, despu\u00e9s de tener relaciones con Marcelo me agarra como muchas ganas de hacer pis y no se me van por horas.<\/p>\n<p>-Aj\u00e1, \u00bfy cu\u00e1ndo notaste esto?<\/p>\n<p>-Y, hace mucho. Lo que pasa es que no quer\u00eda decir nada porque no quiero estropear lo de Marcelo, pero cada vez me est\u00e1 costando m\u00e1s. Aparte, ac\u00e1 entre nosotras, Marcelo le da y le da&#8230; jajaja, no s\u00e9 si me entend\u00e9s.<\/p>\n<p>-\u00a1Jajaja, bueno, bien amiga! \u00bfEs larguero?<\/p>\n<p>-S\u00ed, jajaja. Es un ca\u00f1o, la verdad. Aparte acaba y sigue autom\u00e1ticamente, no descansa, pero tampoco me da respiro. Y yo a veces me meo y el sigue, sigue&#8230;<\/p>\n<p>-Bueno amiga, quedate tranquila igual. Lo m\u00e1s probable es que tengas cistitis poscoital. A veces entran bacterias a la vejiga y causan eso, pero es re normal y no pasa nada. Tambi\u00e9n puede tener que ver con la intensidad de las relaciones y, por lo que veo, \u00a1Marcelo es todo un semental!<\/p>\n<p>-\u00a1Ay qu\u00e9 asco amiga! \u00bfC\u00f3mo que bacterias? \u00a1Pero yo nunca tuve antes, por dios! \u00bfY me las pas\u00f3 \u00e9l? \u00a1Seguro que anduvo con otras, si es un pajero! \u00a1Y me contagi\u00f3!<\/p>\n<p>-Noo no, para nada. Son bacterias que tenemos todos, naturalmente, pero que por las relaciones se pasan a la vejiga. \u00a1Quedate tranquila que no es nada raro! Aparte, te digo, tiene mucho que ver con la fricci\u00f3n y la intensidad de las relaciones<\/p>\n<p>-\u00bfSeguro? Jajaja. Ahora me da un poco de cosita.<\/p>\n<p>-Seguro. Escuchame, \u00bfvos lubric\u00e1s bien? \u00bfUsan gel \u00edntimo?<\/p>\n<p>-No, no uso, pero lubrico re bien, mejor que a los 20 a\u00f1os -Sabrina se sonroj\u00f3 al extremo- Marcelo me encanta, me hace de todo. Te digo, ac\u00e1 entre nosotras, me la pone como un charco, \u00a1no sab\u00e9s!<\/p>\n<p>-\u00a1Ah bueno! \u00a1Jajaja! \u00a1Pero mir\u00e1 a Marcelito! \u00a1Me lo ten\u00e9s que presentar entonces!<\/p>\n<p>-\u00a1Si! \u00a1Nos tenemos que juntar a comer los cuatro! Y, ya que est\u00e1, te pregunto, siempre entre nosotras\u2026<\/p>\n<p>-\u00a1Siempre entre nosotras!<\/p>\n<p>-\u00bfPuede tener algo que ver con el tama\u00f1o? Porque la verdad, yo nunca hab\u00eda visto algo tan grande, tan\u2026 gordo\u2026 jajaja<\/p>\n<p>-\u00a1Jajaja, por dios!<\/p>\n<p>-Pero mucho m\u00e1s que el stripper ese que me hiciste coger, \u00bfte acord\u00e1s?<\/p>\n<p>-\u00a1Ay, pero ese la ten\u00eda enorme Sabrina! Le dec\u00edan Stanley, por el termo. \u00a1Si lo garchamos las dos juntas, y ten\u00eda para las dos y para m\u00e1s!<\/p>\n<p>-Bueno, pero Marcelo la tiene enorme, te digo. Es, capaz que un poquito m\u00e1s corta que la del stripper, o igual, no s\u00e9, pero es muy gorda. Es como una serpiente gorda, jajaja \u00a1Ay! \u00a1Qu\u00e9 verg\u00fcenza!<\/p>\n<p>-\u00a1Pero por dios! \u00a1Jajaja, bueno, te felicito amiga! Ten\u00e9s todo un macho al final!<\/p>\n<p>-S\u00ed, pero es impresionante. La primera vez que la vi me impact\u00f3 porque, a ver, tengo 47 a\u00f1os y he visto de todo en mi vida, pero eso, as\u00ed, todo hinchado, lleno de venas, nunca.<\/p>\n<p>Hab\u00eda un dejo de verg\u00fcenza en la voz de Sabrina que, a pesar de estar sola con su amiga, hablaba cada vez m\u00e1s en voz baja. Fernanda no pod\u00eda ocultar su entusiasmo y la interrogaba con la boca abierta a su amiga:<\/p>\n<p>-Pero\u2026 decime que le sacaste una foto, por favor<\/p>\n<p>-Nooo, por dios, sab\u00e9s que nada de fotos ni videos conmigo<\/p>\n<p>-Pero le ten\u00e9s que sacar una, para m\u00ed, jaja. Aunque sea por un mero inter\u00e9s cient\u00edfico. Es un caso para estudiar. Pero amiga, decime, \u00bfte duele cuando te coge? Porque, directamente, no tiene nada que ver con la cistitis despu\u00e9s del sexo. S\u00ed, indirectamente puede incidir: como te dije, la fricci\u00f3n desmedida puede contribuir al ingreso de bacterias en el cuello uterino y el tama\u00f1o del pene puede incidir, a su vez, en eso<\/p>\n<p>-No no, no me duele -Sabrina baj\u00f3 a\u00fan m\u00e1s la voz:- Aparte no sab\u00e9s c\u00f3mo me mojo. Es rara la vez que me garcha sin chup\u00e1rmela antes. Es re bueno en todo lo que hace.<\/p>\n<p>Ri\u00e9ndose, baj\u00f3 la cabeza y se tap\u00f3 la boca, como queriendo detener aquello que ya hab\u00eda sido dicho. Sigui\u00f3:<\/p>\n<p>-Por lo general, te confieso: mi concha es un cambalache de flujo y saliva. Despu\u00e9s me empieza a bombear y ya se hace una crema impresionante.<\/p>\n<p>-\u00a1Hermoso! Jajaja. Bueno, todo eso contribuye al florecimiento bacteriano. \u00a1Pero, \u00bfqui\u00e9n te quita lo bailado, Sabrina?!<\/p>\n<p>-Ay, pero me empez\u00f3 a molestar.<\/p>\n<p>-Bueno, yo te voy a dar unos antibi\u00f3ticos para el tema de las bacterias. Los tom\u00e1s dentro de las 24 o 48 horas del sexo, dos por d\u00eda, hasta que se te pase. Si te sigue molestando, te voy a tener que hacer un cultivo y ver c\u00f3mo proseguimos. Pero estoy segura, por lo que me cont\u00e1s, que con las pastillas se te va a pasar.<\/p>\n<p>-Bueno, voy a intentar.<\/p>\n<p>-\u00bfLe dijiste a \u00e9l que te pasa esto?<\/p>\n<p>-Noo, ni loca. No quiero decir ni hacer nada que pueda estropear esto que tenemos.<\/p>\n<p>-Pero boluda, se lo ten\u00e9s que plantear, porque quiz\u00e1 \u00e9l tenga que parar un poco la moto y ser un poco m\u00e1s \u201cdelicado\u201d<\/p>\n<p>-Es que \u00e9l no es bruto. Es pijudo, s\u00ed; pero no es bruto. Sabe exactamente c\u00f3mo moverse con esa anaconda venosa que tiene, jajaja.<\/p>\n<p>-\u00a1Ay dios amiga! Ahora lo quiero conocer. \u00a1Bah, quiero conocer esa verga! \u00a1La tengo que ver! \u00bfTan impresionante es?<\/p>\n<p>-Te juro, impresiona.<\/p>\n<p>-Y \u00bfc\u00f3mo hac\u00e9s para que no te duela?<\/p>\n<p>-Te digo, es un genio en lo que hace. Siempre me la chupa antes y me hace acabar, salvo que est\u00e9 indispuesta. Y despu\u00e9s, sabe lo que me gusta y c\u00f3mo me gusta. Lo que tiene es que no para. Son m\u00ednimo, dos horas, entre que empieza a com\u00e9rmela y termina.<\/p>\n<p>Fernanda ya estaba visiblemente excitada. Ellas ya hab\u00edan compartido una experiencia sexual en la que hab\u00edan compartido a un hombre. Este acontecimiento hab\u00eda sido perge\u00f1ado por la doctora como un \u201cremedio\u201d a la abstinencia sexual de su amiga. Aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n y contrat\u00f3 a un stripper, que llam\u00f3 a su casa, cuando su marido no estaba. Fernanda ten\u00eda dos hijos y estaba casada con Diego, un abogado de la \u201ccity porte\u00f1a\u201d.<\/p>\n<p>Aburrid\u00edsima de Diego, no hesit\u00f3 en usufructuar los servicios del profesional y, bajo la excusa de la timidez de Sabrina, empez\u00f3 a tener sexo con el stripper, para reci\u00e9n despu\u00e9s un\u00edrseles la paciente. Hab\u00edan disfrutado tanto del episodio que quedaron en repetirlo, pero nunca lo hab\u00edan concretado. Un halo de silencio envolvi\u00f3 al suceso, y qued\u00f3 enterrado en el inconsciente de ambas. Ahora, el grueso miembro de Marcelo parec\u00eda rescatarlo de las ondas mismas del deseo.<\/p>\n<p>-Ay, contame m\u00e1s, por favor.<\/p>\n<p>-Mir\u00e1, la primera vez nos besamos en el sill\u00f3n. Yo estaba muy nerviosa, est\u00e1bamos mirando una serie, tomando helado. En un momento, \u00e9l me abraza y me bes\u00f3.<\/p>\n<p>Marcelo trabajaba en una dependencia estatal en ese momento. Conoci\u00f3 a Sabrina en un partido de f\u00fatbol: ambos compart\u00edan la misma pasi\u00f3n por San Lorenzo. En una final en la que Sabrina no hab\u00eda podido comprar entradas, Marcelo, que ten\u00eda contactos la dirigencia del club, pudo hacerla pasar a ella y a su hija, desesperadas por ver el partido. Marcelo las acompa\u00f1\u00f3 y a partir de all\u00ed nunca pudo despegar sus ojos de los mullidos pechos de Sabrina.<\/p>\n<p>Ella le hab\u00eda dado su n\u00famero de tel\u00e9fono y hablaban por mensajes, de vez en vez. Hasta que Marcelo la invit\u00f3 a comer. Sabrina fue reticente al principio, pero cedi\u00f3. Marcelo no era un tipo buen mozo, pero era alto y musculoso. Viv\u00eda haciendo deportes y, a sus 52 a\u00f1os, ten\u00eda un cuerpo envidiable. Adem\u00e1s, era alguien que sab\u00eda c\u00f3mo hablarles a las mujeres.<\/p>\n<p>Fueron a comer, y nada pas\u00f3 esa vez. Pero Sabrina se comprometi\u00f3 a cocinarle una de sus especialidades: ratatouille, plato que al rusticidad de Marcelo nunca hab\u00eda alcanzado a saborear. A Marcelo le pareci\u00f3 un plato horrible. Pero comi\u00f3 de todas maneras. Despu\u00e9s tap\u00f3 el amargor que sent\u00eda con el helado que hab\u00eda llevado de postre.<\/p>\n<p>Ya en el sill\u00f3n, con el helado en mano, Marcelo la abraza y le da un suave beso en el o\u00eddo Sabrina, nervios\u00edsimas, no hace sino re\u00edrse, pero apoya su cabeza en el hombro de \u00e9l. Es ah\u00ed cuando vio la enorme protuberancia en que se dibujaba en el pantal\u00f3n de Marcelo. Era un bulto que asomaba y que se inclinaba hacia el lado izquierdo, y hasta parec\u00eda moverse. Sabrina no sab\u00eda qu\u00e9 hacer, pero tampoco pod\u00eda dejar de mirar, y el dotado lo sab\u00eda.<\/p>\n<p>Marcelo abri\u00f3 un poco sus piernas y mostr\u00f3 en toda su plenitud el instrumento que sus pantalones guardaban. All\u00ed, la tom\u00f3 del pelo y Sabrina lo mir\u00f3, y se besaron. La calidez de sus labios contrastaba con el fr\u00edo que el helado le hab\u00eda impreso a su lengua el helado. Sabrina sigui\u00f3 cont\u00e1ndole a su amiga:<\/p>\n<p>-Nos besamos un largo rato. Me toc\u00f3 las tetas, jajaja. Yo ten\u00eda corpi\u00f1o pero aun as\u00ed se me hab\u00edan parado los pezones. Y yo no pude dejar de tocarle el bulto. Era algo carnoso, gordo y enorme. Se ve que \u00e9l no se esperaba que se lo toque tan de pronto, porque peg\u00f3 un saltito. Pero no pude contarme. Me di cuenta de que me hab\u00eda apurado y como una boba le ped\u00ed perd\u00f3n.<\/p>\n<p>Sabrina estaba ext\u00e1tica. Le acarici\u00f3 la entrepierna a Marcelo y le pellizc\u00f3 le prepucio. Marcelo lo sinti\u00f3 y se estremeci\u00f3, pero cuando Sabrina quit\u00f3 la mano Marcelo y se hab\u00eda desabrochado el jean. All\u00ed se pod\u00eda ver un gran tubo de carne envuelto por un calzoncillo blanco que no lograba sujetarlo todo: era tan ancho que separ\u00f3 el el\u00e1stico del calzoncillo de su pubis. Marcelo puso de vuelta la mano de Sabrina all\u00ed y le dijo: -Es todo para vos.<\/p>\n<p>-Yo, a todo esto -prosigui\u00f3 Sabrina- ya estaba empapada y temblaba. No pod\u00eda creer lo que estaba tocando. \u00c9l se baj\u00f3 un poco m\u00e1s los pantalones y ah\u00ed estaba: una gran anaconda blanca, a punto de romperle los calzoncillos. Dej\u00f3 de besarme y miraba su pija con mi mano, que no sab\u00eda si eso era de verdad o no.<\/p>\n<p>Marcelo se sac\u00f3 el calzoncillo y dej\u00f3 al desnudo su pene. Era de verdad una gran serpiente henchida de sangre, surcada por venas y coronada con una cabeza de diamante sonre\u00eda. Sabrina no pudo contener su exclamaci\u00f3n de sorpresa. Su boca qued\u00f3 semiabierta y sus neuronas quedaron bailando en ese tronco, sin poder reaccionar.<\/p>\n<p>All\u00ed Marcelo, que estaba acostumbrado a causar ese impacto, se sac\u00f3 la camisa. Sabrina estaba absolutamente obnubilada: el abdomen tallado de Marcelo, apenas recubierto por una fina manta de vellos, conten\u00eda una vena que iba desde el pectoral hasta la base de su martillo. Parec\u00eda la vena encargada de insuflar el halo vital que manten\u00eda enhiesta a esa fiera. Sabrina la recorri\u00f3 con su lengua. Lleg\u00f3 hasta la base del pene y se detuvo: la tom\u00f3 entre sus dientes y no la pod\u00eda abarcar. Se qued\u00f3 un rato all\u00ed, jugado y oli\u00e9ndolo.<\/p>\n<p>-Yo te juro, que es tan grande que parece que transpira ese bicho. Ah\u00ed yo solo le chupaba la parte de debajo de la pija y, te juro, me faltaban como dos bocas para completarla. Y el chab\u00f3n me agarr\u00f3 y me puso la cabeza en la boca. La cabeza de la pija de Marcelo creo que es m\u00e1s grande que todo el pito de mi exmarido. No me entra en la boca. Me qued\u00f3 ah\u00ed, se la lleno de saliva y le paso la lengua por el agujerito, viste\u2026<\/p>\n<p>-La uretra \u2013dijo Fernanda, toda excitada<\/p>\n<p>-La uretra. Eso le gusta y siento que es lo \u00fanico que puedo hacer. Y lo empiezo a pajear mientras le como la cabeza. Y le agarro los huevos, que son enormes tambi\u00e9n. Son grandes y duros, y los tiene depilados. Ah\u00ed, esa primera vez, me acab\u00f3 al toque. Empez\u00f3 a gemir y me dijo\u2026 no sab\u00e9s lo que acab\u00f3. No eran chorros, como el stripper, \u00bfte acord\u00e1s?<\/p>\n<p>-S\u00ed, mi vida, c\u00f3mo me voy a olvidar. Meaba leche ese pendejo<\/p>\n<p>-Bueno, Marcelo acaba una banda, pero sin fuerza, sin chorros. Es como si saliera sin fuerza, sola, pero no para de salir, y yo no paraba de chupar, y \u00e9l no paraba de acabar. Fue hermoso amiga.<\/p>\n<p>En esa primera ocasi\u00f3n, Marcelo no pudo contenerse. Mientras Sabrina jugaba con su frenillo, \u00e9l ya le hab\u00eda bajado los pantalones a ella, que estaba doblada en el sill\u00f3n, mientras se encargaba de la bestia que ten\u00eda entre sus dientes. \u00c9l le acariciaba la cola. Jugaba con la tanga blanca que ten\u00eda Sabrina. Sus dedos bordaban la costura de su ropa interior y pudieron palpar la humedad que surt\u00eda del sexo de su compa\u00f1era. Estaba tan mojada, que Marcelo empez\u00f3 a frutar sus dedos mayo e \u00edndice sobre la tanga y se mojaron. Marcelo sac\u00f3 los dedos, los oli\u00f3 y se los chup\u00f3; despu\u00e9s volvi\u00f3 a las nalgas de Sabrina y los hundi\u00f3 en su estrecho agujero, que surt\u00eda borbotones. Ah\u00ed Marcelo acab\u00f3.<\/p>\n<p>-Me la tom\u00e9 toda amiga, toda. Encima \u00e9l me colaba los dedos y yo estaba mojad\u00edsima. Estaba tan mojada que, en una, \u00e9l me meti\u00f3 los dedos en la concha y como los sac\u00f3 re mojados, aprovech\u00f3 el flujo y me meti\u00f3 un dedo en la cola. Yo no pod\u00eda m\u00e1s<\/p>\n<p>-Y \u00bfqu\u00e9 hizo?<\/p>\n<p>-Despu\u00e9s de acabar se levant\u00f3 del sill\u00f3n, se arrodill\u00f3, me agarr\u00f3 de las piernas, me sac\u00f3 el pantal\u00f3n y me la chup\u00f3 como nunca antes me la hab\u00edan chupado. Primero, me abri\u00f3 de par en par, sin sacarme la tanga, y empez\u00f3 a hundir su nariz. Estaba enloquecido. Yo gritaba, jajaja, como una loca. Y el hijo de puta me rompi\u00f3 la tanga: me la agarr\u00f3 con los dientes y me la destroz\u00f3. Era una tanga cara, encima. Era la Calvin Klein, jajaja<\/p>\n<p>-Ay, pero ni te import\u00f3, \u00bfo si?<\/p>\n<p>-Nooo, por favor. Y ah\u00ed se queda fijo mir\u00e1ndome la concha y me dice: es tal cual me la imaginaba, rosada, mojada y gordita. Y me meti\u00f3 la lengua en la concha bien hasta el fondo. Despu\u00e9s me la sac\u00f3 y me empez\u00f3 a chupar por donde hago pis, y me la meti\u00f3 de vuelta. \u00bfY sab\u00e9s qu\u00e9 hizo?<\/p>\n<p>-\u00a1\u00bfQu\u00e9?!<\/p>\n<p>-Con la lengua adentro de la concha me empez\u00f3 a masajear el cl\u00edtoris con la punta de la nariz, de ac\u00e1 para all\u00e1. Y me apretaba. Viste que es medio narig\u00f3n, encima. Y yo le agarraba la cabeza y lo hund\u00eda m\u00e1s en mi cajeta. No pod\u00edas m\u00e1s.<\/p>\n<p>Sabrina sinti\u00f3 fuertes espasmos y no tar\u00f3 en acabar. All\u00ed pudo comprobar que su sexo emanaba m\u00e1s flujo del que alguna vez tuvo noci\u00f3n.<\/p>\n<p>-Acab\u00e9 re mal, boluda. \u00bfSab\u00e9s lo que me pas\u00f3? Se me escap\u00f3 un chorrito de pis, no de flujo, de pis.<\/p>\n<p>-Jajaja, hiciste squirting<\/p>\n<p>-Yo no hice nada, fue Marcelo. Pero le ped\u00ed disculpas, no sab\u00eda qu\u00e9 hacer, porque le me\u00e9 la cara, sin querer. No sab\u00e9s c\u00f3mo se puso\u2026<\/p>\n<p>-\u00bfSe enoj\u00f3?<\/p>\n<p>-Noo, si ya estaba caliente, se puso todav\u00eda m\u00e1s: me agarr\u00f3 de las piernas, me levant\u00f3 y me cogi\u00f3 de parada. Yo me sentaba literalmente en su verga: lo enroscaba con mis piernas y me sent\u00e9 en esa cabeza enorme.<\/p>\n<p>La primera estocada le lleg\u00f3 a Sabrina hasta el fondo. Ah\u00ed el placer se mezcl\u00f3 con algo de dolor. Marcelo estaba parado, sosteniendo en alzas a Sabrina y penetr\u00e1ndola fren\u00e9ticamente, mientras le mord\u00eda el labio.<\/p>\n<p>-Ah\u00ed le tuve que pedir que aflojara un poco, porque me destroz\u00f3. Me pidi\u00f3 perd\u00f3n y as\u00ed como estaba, a upa de \u00e9l, me llev\u00f3 hasta la cama\u2026<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_56475\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"56475\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>En esa primera ocasi\u00f3n, Marcelo no pudo contenerse. Mientras Sabrina jugaba con su frenillo, \u00e9l ya le hab\u00eda bajado los pantalones a ella, que estaba doblada en el sill\u00f3n, mientras se encargaba de la bestia que ten\u00eda entre sus dientes. \u00c9l le acariciaba la cola. Jugaba con la tanga blanca que ten\u00eda Sabrina. Sus dedos bordaban la costura de su<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_56475\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"56475\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":30468,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":{"0":"post-56475","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-confesiones"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":6570,"today_views":5},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56475","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/30468"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56475"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56475\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":56476,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56475\/revisions\/56476"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56475"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56475"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56475"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}