{"id":56489,"date":"2025-01-09T01:06:39","date_gmt":"2025-01-09T00:06:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=56489"},"modified":"2025-01-09T20:27:41","modified_gmt":"2025-01-09T19:27:41","slug":"865-verano-en-paracas-1-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/865-verano-en-paracas-1-parte\/","title":{"rendered":"Mi hija, su novio, mi mujer y yo (1\u00aa parte)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"56489\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">50<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Desde hac\u00eda unos 10 a\u00f1os verane\u00e1bamos siempre en Paracas (Per\u00fa), sin embargo ten\u00edamos ganas de cambiar y, gracias a un amigo, consegu\u00ed alquilar una casa a muy buen precio y que estaba junto a la playa.<\/p>\n<p>Paracas es un lugar genial, precioso, sus playas son magn\u00edficas. Por cierto, mi nombre es Juan Carlos, mi mujer se llama Ana y nuestra hija Cecilia, tenemos 49, 45 y 19 a\u00f1os respectivamente.<\/p>\n<p>Sol\u00edamos levantarnos bastante tarde, casi a la hora del almuerzo, ya que por las noches nos acost\u00e1bamos muy tarde. A los pocos d\u00edas de estar all\u00ed nuestra hija se ech\u00f3 un novio, bueno, m\u00e1s que un novio era un rollete de estos de verano. Era un chico de piel negra que tambi\u00e9n estaba de vacaciones all\u00ed, pero era italiano, se llamaba Marcelo.<\/p>\n<p>Todas las tardes, sobre las 4, \u00edbamos a la playa, aunque Cecilia no ven\u00eda con nosotros ya que al terminar de comer iba r\u00e1pidamente a buscar a Marcelo y se iba con \u00e9l, seguramente a alg\u00fan lugar apartado de la playa donde pod\u00edan estar m\u00e1s tranquilos.<\/p>\n<p>Recuerdo que uno de esos d\u00edas, est\u00e1bamos mi mujer y yo en las toallas tomando el sol y ellos, que ven\u00edan dando un paseo, se acercaron para saludarnos. La verdad es que el chico ten\u00eda un cuerpo impresionante. Era alto, con bastantes m\u00fasculos y no pod\u00eda disimular el enorme tama\u00f1o de su miembro en su peque\u00f1o ba\u00f1ador.<\/p>\n<p>Lo que realmente m\u00e1s me impresion\u00f3 fue el diminuto bikini que luc\u00eda mi hija, nunca se lo hab\u00eda visto y era min\u00fasculo, la parte de abajo era como un tanga, o sea los cachetes del culo le quedaban pr\u00e1cticamente al descubierto. La verdad es que me qued\u00e9 observ\u00e1ndola como nunca lo hab\u00eda hecho. Ten\u00eda la mitad de las tetas al descubierto y si el bikini se le hubiese movido un cent\u00edmetro se le hubiesen visto los pezones.<\/p>\n<p>Estuvimos un buen rato charlando y a m\u00ed se me apeteci\u00f3 ba\u00f1arme. Cuando me dirig\u00eda a la orilla Cecilia pas\u00f3 corriendo a mi lado y se tir\u00f3 de cabeza al agua. Estaba preciosa, comenz\u00f3 a nadar y yo hice lo mismo hasta que me situ\u00e9 a su lado.<\/p>\n<p>All\u00ed, en el agua, nos pusimos a conversar. Le pregunt\u00e9 que qu\u00e9 tal le iba con Marcelo, y me dijo que era un chico sensacional y que se lo estaba pasaba muy bien con \u00e9l. Yo disimuladamente le miraba de vez en cuando la parte superior del bikini que, al ser de color amarillo y al estar mojado, se le transparentaba bastante y pod\u00eda ver a la perfecci\u00f3n sus pezones marcados en \u00e9l.<\/p>\n<p>Al poco rato salimos del agua dirigi\u00e9ndonos de nuevo a donde estaban Ana y Marcelo. Me tumb\u00e9 en mi toalla y me puse a tomar el sol, mi hija hizo lo mismo y se puso boca abajo. A mi izquierda estaban mi mujer y Marcelo hablando entre ellos, y a mi derecha ten\u00eda a Cecilia que, por cierto, se hab\u00eda desabrochado la parte de arriba del bikini para que no se le quedaran en la espalda las marcas. Hubo un momento en el que ella se levant\u00f3 levemente para sacar de su bolso un cigarrillo. No se molest\u00f3 en taparse los pechos y pude ver sus tetas colgando y mostrando esos dos magn\u00edficos pezones.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n me hab\u00eda puesto muy caliente y les dije que iba a la casa a coger mi walkman para escuchar la radio, aunque realmente iba a hacerme una buena paja. Jam\u00e1s me hab\u00eda pasado esto antes, es decir nunca hab\u00eda ni siquiera fantaseado con Cecilia, pero el verla en la playa con ese min\u00fasculo bikini y despu\u00e9s verle las tetas me hab\u00eda impactado de tal manera que cuando llegu\u00e9 a la casa ten\u00eda la polla totalmente empalmada.<\/p>\n<p>Me sent\u00e9 en el w\u00e1ter y comenc\u00e9 a casc\u00e1rmela. Ten\u00eda en mi mente la esbelta figura de mi hija con esas tetas y esos pezones marcados en el bikini. Sin embargo, a los pocos segundos, record\u00e9 que al entrar hab\u00eda visto en el sof\u00e1 un par de conjuntos de ropa de Cecilia. Pens\u00e9 que quiz\u00e1s entre esa ropa podr\u00eda haber tambi\u00e9n alg\u00fan sujetador o tanga de mi hija. Resulta que me da mucho morbo masturbarme con ropa interior femenina, aunque l\u00f3gicamente siempre que lo hab\u00eda hecho hab\u00eda sido con ropa de Ana, mi esposa. No obstante, y debido a mi excitaci\u00f3n, me dirig\u00ed a donde estaba la ropa y, por suerte, encontr\u00e9 all\u00ed un par de tangas y un sujetador.<\/p>\n<p>Cog\u00ed uno de los tangas, de color negro, y fui de nuevo al servicio y comenc\u00e9 a pajearme con el tanga en la mano. Como os pod\u00e9is imaginar no tard\u00e9 mucho en correrme. Me hubiese gustado hacerlo sobre el tanguita, pero no lo hice, no pod\u00eda ser tan descarado. Al acabar lo planch\u00e9 un poco y lo dej\u00e9 en el mismo sitio donde estaba, y me dirig\u00ed de nuevo a la playa.<\/p>\n<p>Curiosamente Cecilia estaba dormida y, junto a ella, Marcelo le extend\u00eda crema bronceadora a Ana por la espalda. Debo deciros que mi esposa tiene un buen cuerpo, tetas medianas tirando a grandes y un culo muy bien formado. Me saludaron y Ana me estuvo comentando que Marcelo era estudiante de medicina y que, para sacarse un dinerillo, se dedicaba a dar masajes a domicilio. Y por lo visto lo hac\u00eda muy bien. As\u00ed que me dijo que despu\u00e9s de la playa hab\u00edan quedado en que le dar\u00eda un masaje en la casa. A m\u00ed me pareci\u00f3 bien. Fui a darme un ba\u00f1o y luego me puse a tomar el sol.<\/p>\n<p>Me llam\u00f3 mucho la atenci\u00f3n lo bien que se hab\u00edan ca\u00eddo mi esposa y Marcelo, pues no paraban de hablar y ella no paraba de sonre\u00edr y de re\u00edrse. Se notaba que el chico sab\u00eda tratar a las mujeres. Incluso la pill\u00e9 varias veces mir\u00e1ndole a Marcelo el bulto del paquete en el ba\u00f1ador. Tambi\u00e9n me di cuenta de como \u00e9l miraba disimuladamente el canalillo de las tetas de mi esposa cuando hablaban.<\/p>\n<p>Cuando nos fuimos de la playa deb\u00edan ser sobre las 8, y al llegar a casa mi mujer trajo unos refrescos y unos canap\u00e9s mientras Cecilia se duchaba y los dem\u00e1s esper\u00e1bamos nuestro turno. He de recordaros que Marcelo estaba con nosotros y que en breves momentos iba a hacerle un masaje a Ana. Pero primero ten\u00edamos que ducharnos. \u00c9l lo hab\u00eda hecho en las duchas de la playa, l\u00f3gicamente le daba apuro hacerlo all\u00ed en la casa. Cuando sali\u00f3 mi hija de la ducha entr\u00f3 Ana. Mientras tanto, y para dejarles un poco de intimidad, me fui a nuestra cama y me tumb\u00e9 un rato a ver la tele, y ellos dos se quedaron solos en el sal\u00f3n mientras mi esposa acababa de ducharse.<\/p>\n<p>Al cabo de unos minutos lleg\u00f3 Ana a la habitaci\u00f3n, llevaba puesto un albornoz, sin nada debajo. Me dijo que entrara yo a ducharme, pero, sin hacerle caso, le di una palmada en el culo y de golpe le quit\u00e9 el albornoz, qued\u00e1ndose totalmente en pelotas. Comenc\u00e9 a morrearla mientras le sobaba el co\u00f1o, y as\u00ed, estando los dos de pie, le empec\u00e9 a pajear, meti\u00e9ndole primero un solo dedo y luego dos. Ella estaba bastante cachonda, y se dejaba hacer sin protestar. Con mi otra mano comenc\u00e9 a amasarle las tetas, y luego acerqu\u00e9 mi lengua a sus pezones a la vez que no paraba de pajearla, cada vez m\u00e1s r\u00e1pido.<\/p>\n<p>Y lo m\u00e1s morboso de todo era que la puerta de la habitaci\u00f3n estaba abierta. Ana no se hab\u00eda dado cuenta porque si no no hubiese permitido eso, tened en cuenta que si mi hija o Marcelo pasaban por el pasillo nos ver\u00edan perfectamente. Pero Ana no se percat\u00f3, estaba de espaldas a la puerta y yo procuraba que no se girase, realmente yo deseaba que mi hija o Marcelo nos viesen.<\/p>\n<p>Not\u00e9 en mi mano como mi esposa se corr\u00eda, es una mujer que suelta bastante flujo y me la dej\u00f3 empapada. Acto seguido se agach\u00f3 ante m\u00ed y comenz\u00f3 a chup\u00e1rmela. En esos momentos, me percat\u00e9 de unas sombras que hab\u00eda a la entrada de la puerta. No quise dar sospechas de que yo me hab\u00eda dado cuenta y segu\u00ed como si nada, sin embargo, a los pocos minutos observ\u00e9 como mi hija y Marcelo estaban espi\u00e1ndonos a la vez que se met\u00edan mano.<\/p>\n<p>No los pod\u00eda ver bien, pero ellos a nosotros s\u00ed, debido al \u00e1ngulo en el que estaban situados. Me puse a mil. El hecho de saber de que mi hija ve\u00eda a su madre chuparme la polla mientras su novio le met\u00eda mano era algo superior a mis fuerzas. Adem\u00e1s, mi esposa es una experta mamadora, y no solo chupaba mi polla sino que tambi\u00e9n me com\u00eda los huevos e incluso a veces con sus leng\u00fcetazos me rozaba el agujero del culo.<\/p>\n<p>Marcelo y mi hija estaban a tope, pude ver sin problemas como la mano de ella comenz\u00f3 a moverse cada vez m\u00e1s r\u00e1pido. Le estaba haciendo una paja y \u00e9l no paraba de sobarle las tetas y morrearla. Yo no pude resistir mucho m\u00e1s y comenc\u00e9 a correrme sobre la cara de mi esposa. Debido a mi calentura solt\u00e9 una cantidad descomunal de esperma, no recuerdo haber echado tanta leche nunca. Mientras me corr\u00eda me dio tiempo a apuntar a sus tetazas y tambi\u00e9n se las dej\u00e9 empapadas.<\/p>\n<p>Pasaron unos minutos y salimos de la habitaci\u00f3n. Me dirig\u00ed directamente al cuarto de ba\u00f1o, pero en vez de darme una ducha r\u00e1pida decid\u00ed llenar la ba\u00f1era y permanecer all\u00ed un rato relajado y fumando un cigarrillo. Me puse a pensar en lo que hab\u00eda ocurrido y me empalm\u00e9 de nuevo. Estaba a tope de saber que mi hija hab\u00eda presenciado la descomunal mamada que su madre me hab\u00eda hecho. Sinceramente estaba arrepentido de no hab\u00e9rmela follado, eso hubiera sido la guinda del pastel.<\/p>\n<p>Sal\u00ed del ba\u00f1o y no vi a nadie en el sal\u00f3n. Cre\u00eda que Marcelo le estar\u00eda dando el masaje a Ana. Sin embargo, estaban en la habitaci\u00f3n de Cecilia, en su cama. Resulta que en el sal\u00f3n no hab\u00eda ning\u00fan sitio apropiado para que se tumbase mi esposa as\u00ed que decidieron hacerlo all\u00ed. Mientras \u00e9l le daba el masaje mi hija le\u00eda una revista, y yo les coment\u00e9 que me quedar\u00eda en el sal\u00f3n, porque la verdad es que no pintaba nada all\u00ed.<\/p>\n<p>Pasaron unos quince minutos y la primera en aparecer fue mi mujer. Sin apenas decirme nada fue directamente a la cocina, y desde all\u00ed me pregunt\u00f3 si me apetec\u00eda beber algo. Le dije que ok, que una cerveza estar\u00eda bien. Mientras tanto, ca\u00ed en la cuenta de que Marcelo y mi hija estaban a\u00fan en la habitaci\u00f3n. Cuando mi mujer se sent\u00f3 junto a m\u00ed la not\u00e9 algo acalorada, y m\u00e1s nerviosa de lo habitual.<\/p>\n<p>-&#8220;\u00bfTe ocurre algo, cari\u00f1o?, es que te noto un poco nerviosa&#8221;, le dije.<\/p>\n<p>-&#8220;No no, no me ocurre nada. El masaje me ha sentado fenomenal, Marcelo es todo un experto. Me encuentro mucho m\u00e1s relajada, deber\u00edas probarlo, amor m\u00edo&#8221;.<\/p>\n<p>-&#8220;Otro d\u00eda quiz\u00e1s. Sin embargo, Ana, yo en vez de relajada te noto m\u00e1s nerviosa. Te conozco muy bien, y s\u00e9 que te ocurre algo, y por favor quiero que me lo digas&#8221;.<\/p>\n<p>Acto seguido, mi esposa me tom\u00f3 de una mano y mir\u00e1ndome a los ojos me dijo :<\/p>\n<p>-&#8220;Juan Carlos, estoy muy excitada, necesito que me vuelvas a follar. Aunque me da reparo reconocerlo, me he puesto muy cachonda con el masaje. Te lo cuento porque s\u00e9 que puedo confiar en ti y que no te enfadar\u00e1s&#8221;.<\/p>\n<p>No me dio tiempo a decir nada, ya que mi esposa me sac\u00f3 de repente la polla del pantal\u00f3n y comenz\u00f3 a pajearme. Claramente ese chico la hab\u00eda puesto a cien, y a m\u00ed no solo no me molestaba, sino que lo comprend\u00eda, y adem\u00e1s de verla tan cachonda me excit\u00e9 yo tambi\u00e9n. Ella me masturbaba lentamente a la vez que mir\u00e1ndome a los ojos me dec\u00eda:<\/p>\n<p>-&#8220;S\u00ed mi amor, me he puesto a tope sintiendo las manos de Marcelo recorrer mi cuerpo. Est\u00e1 buen\u00edsimo el cabr\u00f3n, vaya suerte tiene nuestra hija, vaya pedazo de polla negra se mete entre las piernas&#8221;.<\/p>\n<p>Mientras hablaba iba acelerando poco a poco el movimiento de su mano. Menuda paja me estaba haciendo la muy calentona. Yo aprovech\u00e9 estos momentos de excitaci\u00f3n y le cont\u00e9 lo de antes, o sea que tanto Marcelo como Cecilia hab\u00edan visto como ella me la chupaba en nuestra habitaci\u00f3n. Esto a mi esposa la calent\u00f3 a\u00fan m\u00e1s y con la otra mano comenz\u00f3 a acariciarse el chocho sin dejar de pajearme a m\u00ed. Yo no pude resistir mucho m\u00e1s y me corr\u00ed llen\u00e1ndole de abundante esperma toda la mano.<\/p>\n<p>No nos pillaron Marcelo y Cecilia de milagro, ya que a los pocos segundos aparecieron en el sal\u00f3n diciendo que iban a comprar unos helados y a dar un paseo por la playa. Se marcharon y nosotros nos quedamos tumbados en el sof\u00e1 viendo la tele hasta la hora de la cena.<\/p>\n<p>Cuando acabamos de cenar le suger\u00ed a mi esposa de ir a tomar unas copas, as\u00ed que nos arreglamos un poco y nos dirigimos a un bar cercano. A la media hora m\u00e1s o menos dio la casualidad de que aparecieron por all\u00ed nuestra hija y Marcelo. Se sentaron con nosotros, al parecer ya ven\u00edan bastante alegres y no ten\u00edan reparo en darse largos morreos delante nuestra e incluso se met\u00edan mano con descaro. A m\u00ed la verdad no me importaba, es m\u00e1s, me excitaba ver a Cecilia tan desinhibida.<\/p>\n<p>Sin embargo, la noche deparaba una sorpresa que realmente no hubiese esperado: Resulta que Marcelo se quedaba en nuestra casa a dormir. \u00a1Fant\u00e1stico! (pens\u00e9), con la marcha que llevan encima estos dos seguro que a los pocos minutos de llegar se ponen a follar como condenados&#8230; Y yo procurar\u00e9 escucharlo todo y, por qu\u00e9 no, verlo si me es posible.<\/p>\n<p>Eran casi las dos de la madrugada y llegamos a la casa. Lo primero que hice fue ponerme c\u00f3modo y tomarme la \u00faltima copa antes de acostarme. Cecilia y Marcelo entraron directamente en la habitaci\u00f3n, o sea la habitaci\u00f3n de Cecilia que solo ten\u00eda una cama. Me qued\u00e9 un rato en el sal\u00f3n y mi mujer me coment\u00f3 que se iba a la cama, y que por favor no tardase mucho yo en llegar. Le dije que ok, sin embargo, mis intenciones eran otras. Deseaba realmente escuchar los gemidos de mi hija siendo penetrada por M\u00e1rcelo, as\u00ed que apur\u00e9 la copa y me dirig\u00ed a la puerta de la habitaci\u00f3n y puse la oreja a ver si pod\u00eda captar algo.<\/p>\n<p>S\u00ed, ya s\u00e9 que no era muy normal la situaci\u00f3n, un padre intentando escuchar tras la puerta los actos sexuales de su hija. Pero tampoco creo que hubiese nada malo en aquello. Bueno, la cuesti\u00f3n es que al cabo de unos minutos comenc\u00e9 a o\u00edr como una especie de&#8230; Gemidos. En mi mente ten\u00eda la imagen de mi Cecilia, con sus pechos al aire, me la imaginaba chupando el miembro de Marcelo y botando encima de \u00e9l.<\/p>\n<p>No pude resistir la tentaci\u00f3n de abrir un poco la puerta (no estaba cerrada totalmente, as\u00ed que solo tuve que empujarla un poco). Me qued\u00e9 estupefacto, realmente impresionado&#8230; Y muy excitado con lo que vi:<\/p>\n<p>Estaban tumbados en la cama, bes\u00e1ndose en la boca, y mi hija con su mano izquierda le sacaba la polla y comenzaba a acarici\u00e1rsela lentamente. Marcelo le manoseaba con dulzura los pechos, y a los pocos segundos ten\u00eda los pezones en la boca, chup\u00e1ndolos con ansia por lo que ella se puso m\u00e1s cachonda y aceler\u00f3 el ritmo de su mano y comenz\u00f3 a pajearlo a mayor velocidad. Umm, ver all\u00ed a mi hija con esa enorme polla negra en la mano y aquel chico chup\u00e1ndole las tetas era la escena m\u00e1s excitante que jam\u00e1s hubiera imaginado.<\/p>\n<p>L\u00f3gicamente yo ya ten\u00eda mi polla en la mano, estaba totalmente empalmado, aquello era muy fuerte. Acto seguido se pusieron en la posici\u00f3n del 69, y no apart\u00e9 la vista de la boca de mi hija trag\u00e1ndose aquella enorme verga.<\/p>\n<p>No daba cr\u00e9dito a lo que ve\u00edan mis ojos, Cecilia parec\u00eda una actriz porno, devoraba la polla como una aut\u00e9ntica profesional. Adem\u00e1s, el tipo ten\u00eda un cipote enorme, y ella se la tragaba toda, mientras con la otra mano le acariciaba los huevos. Pero no quedaba ah\u00ed la cosa, ya que la muy guarra se la sac\u00f3 de la boca y le meti\u00f3 la lengua en el culo a la vez que con la mano le pajeaba la polla.<\/p>\n<p>No s\u00e9 c\u00f3mo Marcelo pod\u00eda aguantar tanto sin correrse, de hecho, yo estaba casi a punto. Pero lo mejor vino a continuaci\u00f3n: \u00c9l sac\u00f3 del bolso de mi hija una especie de venda y le tap\u00f3 los ojos. Mi hija se puso a cuatro patas, como una perrita, y Marcelo empez\u00f3 a foll\u00e1rsela. He de decir que yo estaba arriesg\u00e1ndome bastante ya que se encontraban mirando hacia donde yo estaba, aunque por ella no hab\u00eda problema ya que ten\u00eda los ojos tapados.<\/p>\n<p>Yo estaba tan centrado en la imagen de mi hija que no me percat\u00e9 de que Marcelo estaba mir\u00e1ndome. Cuando me di cuenta me retir\u00e9 un poco&#8230; Sin embargo, y sorprendentemente para m\u00ed, vi como \u00e9l me hacia una especie de gesto para que me quedara, como d\u00e1ndome a entender de que pod\u00eda seguir observ\u00e1ndolos. Supongo que esto era en agradecimiento de cuando yo los dej\u00e9 observar a ellos. Umm, era fabuloso ver como botaban las tetazas de mi hija en cada embiste que le daba el negro&#8230;<\/p>\n<p>Lo curioso y lo mejor de todo fue que Marcelo y yo descargamos nuestra leche a la vez, claro que con la diferencia de que \u00e9l lo hac\u00eda sobre las tetas de mi hija y yo sobre una servilleta de papel. Luego, le esparci\u00f3 la leche por el cuerpo y mientras lo hac\u00eda me miraba a m\u00ed, y me sonre\u00eda&#8230; El muy cabronazo. Sin embargo, \u00e9l, mediante gestos, me invit\u00f3 a entrar en la habitaci\u00f3n. Aunque mi hija ten\u00eda los ojos tapados deb\u00eda hacerlo con extremo cuidado, ya que me pod\u00eda o\u00edr. Marcelo tuvo la gran idea de poner un poco de m\u00fasica, y luego at\u00f3 a Cecilia de manos y piernas a la cama.<\/p>\n<p>Cuando ya me encontraba dentro de la habitaci\u00f3n, Marcelo se acerc\u00f3 y me dijo al o\u00eddo:<\/p>\n<p>-&#8220;S\u00e9 que est\u00e1s deseando foll\u00e1rtela, y lo veo normal, porque Cecilia est\u00e1 buen\u00edsima. Si yo fuera su padre tambi\u00e9n lo har\u00eda, as\u00ed que aprovecha la oportunidad que te brindo y m\u00e9tesela en la boca y en el co\u00f1o&#8221;.<\/p>\n<p>No me lo pens\u00e9 dos veces y acerqu\u00e9 mi rabo al cuerpo de mi hija, y empec\u00e9 a frotarlo por sus tetas. Marcelo, mientras tanto, le dec\u00eda a ella en el o\u00eddo:<\/p>\n<p>-&#8220;Cari\u00f1o, es una sorpresa que te ten\u00eda reservada, he invitado a un amigo y vamos a follarte entre los dos, me acuerdo que el otro d\u00eda cuando te pregunt\u00e9 sobre tus fantas\u00edas er\u00f3ticas me dijiste que te encantar\u00eda hacerlo con dos chicos, y esta noche esa fantas\u00eda se har\u00e1 realidad&#8221;.<\/p>\n<p>Mi hija, entre que estaba un poco bebida y la calentura, no puso traba alguna. Me puse encima de ella, y suavemente le pas\u00e9 la polla por los labios. Ella sac\u00f3 su lengua y comenz\u00f3 a lamer mi capullo lentamente. Acerqu\u00e9 un poco m\u00e1s el rabo a su boca, d\u00e1ndole a entender que la abriese y empezara a chuparla. \u00a1y qu\u00e9 enorme placer contemplar mi nabo entrando en la boca de mi propia hija!&#8230;<\/p>\n<p>La muy guarrilla me hizo una mamada de competici\u00f3n, como la que antes le hab\u00eda hecho a Marcelo. Yo, loco de excitaci\u00f3n, comenc\u00e9 a magrearle las tetas y me puse a com\u00e9rselas. Ella cada vez chupaba con m\u00e1s ansia debido al placer que el negro le proporcionaba en el co\u00f1o con la lengua. Pasados unos minutos, Marcelo me cedi\u00f3 su lugar y me puse a comerle el chocho, a la vez que ella se met\u00eda en la boca el enorme vergajo del negro.<\/p>\n<p>Menuda preciosidad de co\u00f1ito ten\u00eda, totalmente depilado y bastante cerradito, parec\u00eda incre\u00edble que por all\u00ed pudiera entrar el pene de Marcelo. Sus jugos me sab\u00edan a gloria, y mi excitaci\u00f3n hab\u00eda llegado a su punto m\u00e1s alto as\u00ed que opt\u00e9 por clav\u00e1rsela sin demora. Sin embargo, v\u00ed algo que me dej\u00f3 totalmente bloqueado: En la puerta de la habitaci\u00f3n se encontraba Ana, mi esposa, con los pechos al aire y acarici\u00e1ndose el co\u00f1o por encima de las bragas. Durante unos minutos no supe que hacer ni decir, y cuando me estaba incorporando para ir junto a ella y darle alguna explicaci\u00f3n, ella desde lejos me indic\u00f3 que no me preocupara y que me follara a nuestra hija.<\/p>\n<p>Esto si que era el colmo, mi propia esposa d\u00e1ndome permiso para follarme a mi hija mientras se masturba vi\u00e9ndolo. La verdad es que en esos momentos yo dudaba de si se tratar\u00eda de un sue\u00f1o o no. Era una situaci\u00f3n super morbosa, y todo gracias a la complicidad de nuestro yerno, o sea Marcelo. Total, que le desat\u00e9 a Cecilia las piernas, se las separ\u00e9 un poco, acerqu\u00e9 la punta de mi pene a su dulce chocho y comenc\u00e9 a penetrarla.<\/p>\n<p>Menuda sensaci\u00f3n sentir mi polla dentro de ese co\u00f1ito joven y caliente, y adem\u00e1s verla a ella con la polla del negro en la boca y las tetas botando. Aceler\u00e9 el ritmo de mis embestidas y eso a Cecilia debi\u00f3 gustarle ya que se sac\u00f3 el pene de Marcelo de la boca para decir que quer\u00eda &#8220;m\u00e1s fuerte y r\u00e1pido&#8221;, y yo por supuesto puse todo de mi parte para complacerla. Estuvimos un rato en esa postura y cuando not\u00e9 que me faltaba poco para correrme le suger\u00ed a Marcelo de cambiar de posici\u00f3n.<\/p>\n<p>Tumb\u00f3 a mi hija en el suelo, de espaldas hacia nosotros. Ella levant\u00f3 las piernas hasta que sus rodillas tocaros sus pechos y se abri\u00f3 el chocho con las manos. Marcelo se agach\u00f3 y le meti\u00f3 la lengua, mientras tanto Cecilia meneaba el culo y nos ped\u00eda que por favor la foll\u00e1ramos. Marcelo, que estaba tambi\u00e9n super excitado, le hundi\u00f3 el nabo de golpe ech\u00e1ndose sobre sus piernas y levant\u00e1ndola el culo con su peso, pod\u00eda ver como sus test\u00edculos le golpeaban la raja a cada embestida. El t\u00edo le hund\u00eda la polla de una forma salvaje haciendo fuerza, pero aun as\u00ed Cecilia ped\u00eda m\u00e1s ca\u00f1a.<\/p>\n<p>En esos instantes yo estaba que no pod\u00eda m\u00e1s, estaba a punto de correrme. Por cierto, mir\u00e9 a mi esposa y estaba casi como yo, o sea muerta de gusto, con ojos de vicio y meti\u00e9ndose dos o tres dedos en el co\u00f1o.<\/p>\n<p>Al cabo de unos minutos, Marcelo se la sac\u00f3 del chocho y comenz\u00f3 a pajearse en la cara de Cecilia. Yo me acerqu\u00e9 a sus pechos y comenc\u00e9 a chup\u00e1rselos, a la vez que le agarr\u00e9 la mano y la puse en mi polla para que me masturbara. Marcelo le introdujo la polla en la boca y empez\u00f3 un mete-saca que acab\u00f3 cuando chorreones de leche empezaron a salir por la comisura de sus labios. Al ver esto no pude resistirlo, puse mi polla sobre los pechos de mi hija y me corr\u00ed sobre ellos.<\/p>\n<p>Cecilia y Marcelo comenzaron a besarse como enamorados, mientras \u00e9ste le esparc\u00eda nuestra leche por el cuerpo. Sal\u00ed de la habitaci\u00f3n y me encontr\u00e9 con mi esposa en el pasillo. Ella tambi\u00e9n hab\u00eda disfrutado con lo acontecido y me pidi\u00f3 que por favor le echara un polvo, cosa a la que por supuesto no me negu\u00e9.<\/p>\n<p>Continuar\u00e1.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_56489\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"56489\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>-&#8220;S\u00e9 que est\u00e1s deseando foll\u00e1rtela, y lo veo normal, porque Cecilia est\u00e1 buen\u00edsima. Si yo fuera su padre tambi\u00e9n lo har\u00eda, as\u00ed que aprovecha la oportunidad que te brindo y m\u00e9tesela en la boca y en el co\u00f1o&#8221;. No me lo pens\u00e9 dos veces y acerqu\u00e9 mi rabo al cuerpo de mi hija, y empec\u00e9 a frotarlo por sus tetas<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_56489\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"56489\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":399,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-56489","post","type-post","status-publish","format-standard","category-amor-filial"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":13924,"today_views":1},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56489","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/399"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56489"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56489\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":56490,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56489\/revisions\/56490"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56489"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56489"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56489"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}