{"id":56508,"date":"2025-01-10T02:58:51","date_gmt":"2025-01-10T01:58:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=56508"},"modified":"2025-01-10T20:10:38","modified_gmt":"2025-01-10T19:10:38","slug":"980-el-holandes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/980-el-holandes\/","title":{"rendered":"Mi esposa y nuestro amigo holand\u00e9s"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"56508\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">21<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Son casi las cinco de la tarde y estoy sentado frente al ordenador tratando de traducir a palabras las sensaciones que se agolpan en mi mente. Trato de mantener la vista en la pantalla y de abstraerme de lo que est\u00e1 ocurriendo en la misma habitaci\u00f3n. Oigo el di\u00e1logo insulso de una pel\u00edcula que llega a trav\u00e9s del televisor. Detr\u00e1s de m\u00ed y sentados en el sof\u00e1 est\u00e1n mi esposa Silvana y Paul, nuestro amigo holand\u00e9s que de vez en cuando pasa por nuestra ciudad, se aloja en nuestra casa y se tira a mi mujer.<\/p>\n<p>Paul tiene treinta y dos a\u00f1os, es alto \u2013paso de un metro ochenta\u2013, delgado, atl\u00e9tico y con una cara agradable de la que destacan la firmeza de su mirada y la delgadez del rostro, que termina en una barbilla casi puntiaguda, como salido de un lienzo del Greco. Cabello casta\u00f1o claro, corto y peinado con raya.<\/p>\n<p>Es de trato educado y de car\u00e1cter honesto, generoso y divertido, con ese discreto toque de aventurero que poseen, y a su vez cultivan, todos los hombres que han hecho del mar su vida.<\/p>\n<p>Nuestra relaci\u00f3n con Paul comenz\u00f3 tres veranos atr\u00e1s, en el transcurso de unas vacaciones que pasamos navegando con unos amigos por aguas de Ibiza y Formentera. Un d\u00eda al amanecer vimos un barco fondeado cerca del nuestro y pronto entablamos conversaci\u00f3n con la pareja de a bordo, que resultaron ser holandeses y cuya vida en com\u00fan no parec\u00eda pasar por el mejor momento. De hecho, la chica no termin\u00f3 las vacaciones y un d\u00eda supimos que hab\u00eda regresado a su pa\u00eds.<\/p>\n<p>A partir de entonces y hasta el final del verano Paul devino uno m\u00e1s de nuestro grupo. Era joven, alegre, se enrollaba; y sobre todo, era marino\u2026 Adem\u00e1s, pronto fue el cotilleo de las chicas, mi esposa Silvana incluida. Esta no se cortaba de contarme como todas suspiraban por nuestro reci\u00e9n adoptado y hasta lleg\u00f3 a explicarme su marca de calzoncillos; am\u00e9n de las ganas que ten\u00edan todas ellas de pas\u00e1rselo por la piedra.<\/p>\n<p>Lo que nunca podr\u00e1n saber las dem\u00e1s es que la \u00fanica mujer del grupo que se llev\u00f3 al amigo al catre fue mi Silvana, para mayor orgullo m\u00edo y placer de ella. Fue en el transcurso de la \u00faltima singladura del verano a bordo del barco de Paul, en el transcurso de tres d\u00edas en los que los tres lo compartimos todo\u2026<\/p>\n<p>Las vacaciones terminaron definitivamente y Paul regres\u00f3 a \u00c1msterdam dejando su barco amarrado en un puerto deportivo la Costa Brava catalana. Pero la amistad y la comunicaci\u00f3n se mantuvieron y a mediados de oto\u00f1o nos anunci\u00f3 por correo electr\u00f3nico que trabajaba para una compa\u00f1\u00eda que ten\u00eda creciente negocio con nuestra ciudad, por lo que deb\u00eda venir aqu\u00ed por razones de trabajo. Desde entonces viaja cada tres o cuatro meses a Barcelona por cuesti\u00f3n de negocios y se aloja casi siempre en nuestra casa.<\/p>\n<p>Digo casi siempre porque tiene aqu\u00ed una medio novia con la que pasa alguna que otra noche, pero dice que en nuestra casa se siente tan c\u00f3modo como en la suya propia. Y lo dice con jactancia, consciente de la superioridad que sobre m\u00ed le otorgan su edad y su f\u00edsico de adonis alto y musculoso.<\/p>\n<p>Suele llegar sin avisar previamente, siempre entre las dos y las tres de la tarde; de modo que cada vez que suena el timbre del portal a estas horas, Silvana y yo nos miramos, pensando (o deseando) que pudiera ser \u00e9l.<\/p>\n<p>Se sienta a la mesa mientras mi esposa le prepara algo de comer y yo me afano en abrir la botella de vino que siempre est\u00e1 preparada para \u00e9l. Despu\u00e9s de comer ambos deshacen la bolsa de viaje y me encanta ver a Silvana hacerle la cama (o decirle que como la \u00faltima vez s\u00f3lo estuvo una noche, no le ha cambiado las s\u00e1banas) y tomar con cari\u00f1o su ropa para ordenarla en los cajones de la c\u00f3moda. Estamos todos de muy buen humor y en plan de fiesta, por lo que nadie se corta; as\u00ed que de vez en cuando uno u otro abrazamos a Silvana. Se morrean como enamorados y \u00e9l le pasa la mano cari\u00f1osamente por la cabeza.<\/p>\n<p>Lo habitual es que despu\u00e9s se vaya y no vuelva hasta el d\u00eda siguiente, tras haber pasado la noche de marcha y follando con su novia. Llega cansado y se tumba en la cama para echar una siesta, que suele durar toda la tarde. Al despertar se ducha, siendo inevitable que ella entre en alg\u00fan momento en el cuarto de ba\u00f1o, para llevarle una toalla o alg\u00fan \u00fatil de aseo.<\/p>\n<p>Salimos a cenar y tomamos unas copas antes de regresar a casa, donde hacemos unos porros y bebemos whisky o champagne entre francas risas. Apenas habla conmigo de su novia, d\u00e1ndome a entender que est\u00e1 fuera de nuestro rollo y que \u00e9l no tiene ninguna intenci\u00f3n de hacer de ella una puta como hago yo con mi mujer.<\/p>\n<p>Normalmente Silvana y Paul pasan la noche juntos en la habitaci\u00f3n de invitados y s\u00f3lo de vez en cuando me permiten entrar a verles, aunque siempre dejan la puerta entreabierta para que puedan grabarse con fuego en mi cerebro los gemidos de placer y los alaridos gozosos de mi esposa, que siempre est\u00e1 deseosa de sentir la penetraci\u00f3n de aquel pene ad\u00faltero que se yergue airadamente demandando la posesi\u00f3n de la hembra que lo ha puesto en tal estado.<\/p>\n<p>En alg\u00fan momento me despido, poniendo por excusa que me ha entrado sue\u00f1o y me voy a la cama. Les deseo una buena noche y que lo pasen bien.<\/p>\n<p>Me voy a la habitaci\u00f3n dejando la puerta abierta y cojo un libro, aunque con la excitaci\u00f3n no consigo leer una sola p\u00e1gina. En todo caso, dejo siempre la luz de la mesilla encendida, para que sepan que estoy despierto.<\/p>\n<p>No suele pasar mucho rato antes de que oiga pasos, dirigi\u00e9ndose a la habitaci\u00f3n de invitados, acompa\u00f1ados de cuchicheos y risitas apagadas. Se acuestan y de inmediato puedo escuchar los suaves crujidos del lecho. Se est\u00e1n abrazando. No es de extra\u00f1ar que al cabo de un rato mi mujer venga a la habitaci\u00f3n sonriente y en bragas, me d\u00e9 un besito en la frente y coja el tubito de vaselina de mi mesilla. La palpo un poquito y ella se va, contone\u00e1ndose provocativa.<\/p>\n<p>Pocos minutos despu\u00e9s empieza la sesi\u00f3n de jadeos, gemidos y alg\u00fan alarido sofocado (es el momento en que la est\u00e1 penetrando por su entradita posterior, cosa a la que no es muy adicta y por ello siente alg\u00fan escozor; adem\u00e1s, el poll\u00f3n de Paul es monumental).<\/p>\n<p>Siempre busco alguna excusa para salir, por ejemplo, que me he quedado sin tabaco. Me pongo la bata, pues no me parece correcto exhibir la verga erecta, y me planto en la puerta de su habitaci\u00f3n. Observo la gloriosa escena de mi amada tumbada de espaldas y lamiendo los cojones de su amante, que tiene sentado a horcajadas sobre su pecho; estira los brazos y con las manos acaricia las tetillas de su macho. Toso para que se aperciban de mi presencia y les pido perd\u00f3n por la interrupci\u00f3n, pero necesito un cigarrillo. Con un gesto de cabeza y sin detener su placentera actividad, \u00e9l me se\u00f1ala el paquete de tabaco.<\/p>\n<p>Regreso inmediatamente a mi cama. Lo que he visto me ha provocado tal erupci\u00f3n que a duras penas consigo liar un porro a causa del temblor que me domina. Escucho sin cesar como gimen, me doy perfecta cuenta cuando Silvana se corre como una loca. Oigo los alaridos de aquel cabr\u00f3n al soltar toda su leche en la boca o en el culo de mi mujer\u2026<\/p>\n<p>Me masturbo dulcemente mientras los deliciosos crujidos que hacen emitir al lecho penetran en mi cerebro. Sufro la necesidad de estallar sin atreverme a ello, porque espero\u2026<\/p>\n<p>Cuando amaina la tempestad de placer vuelve el silencio casi total, roto de repente tras breves momentos, cuando nuestro invitado se incorpora para dirigirse al ba\u00f1o\u2026 para acceder al cual hay que pasar por nuestra habitaci\u00f3n. Sigo con la luz encendida y aparece su silueta ante m\u00ed. Me mira con los ojos vidriosos de lujuria y un rictus de desprecio, dice alguna palabras en su lengua, que no entiendo, pero imagino y se sopesa los cojones victoriosos h\u00famedos todav\u00eda de la lengua de mi mujer. Me gui\u00f1a un ojo y extiende el brazo con el pulgar hacia arriba: \u201ctodo OK\u201d dice y sigue su camino.<\/p>\n<p>Bella y radiante, espl\u00e9ndida en su desnudez mancillada, entra en la habitaci\u00f3n mi sonriente Silvana con la felicidad escrita en su rostro. Nos abrazamos con locura y todos mis sentidos absorben el fuerte aroma masculino que exhala. Aspiro profundamente aquella mezcla de sudores y me voy deslizando sobre su cuerpo, lamo y chupo cada pulgada y me deleito cuando con la lengua encuentro humedades recientes o restos ya secos de humores frutos del deseo.<\/p>\n<p>Se entrega a m\u00ed, me ofrece en voz baja cumplido relato de todos los instantes de su encuentro amoroso, medio incorporada sobre la cama y acarici\u00e1ndome suavemente.<\/p>\n<p>Estoy en el para\u00edso\u2026 Me ofrece la boca sucia que acaba de acoger el enorme miembro del s\u00e1tiro. La tomo en la m\u00eda y busco con ansiedad el sabor de todo aquello que ha pasado por ella. Baja hasta mis cojones y los mama con deseo. Finalmente, mi adorada ramera me ofrece su abierto e inflamado culo: se lo limpio con la boca antes de penetrarlo con mi ya desesperada polla gozo de la facilidad con que la sodomizo. A las pocas emboladas estallo en el mejor de los orgasmos y mezclo mi esperma con el del amante de mi esposa, antes de caer rendido y en paz.<\/p>\n<p>Todas estas im\u00e1genes han pasado velozmente por mi \u00e1lbum de recuerdos mientras detr\u00e1s de m\u00ed han cesado las risas y no se oye m\u00e1s que el tenue sonido del televisor. Miro hacia atr\u00e1s y all\u00ed est\u00e1n mis t\u00f3rtolos comi\u00e9ndose a besos, veo la mano de Silvana posada sobre la entrepierna de Paul y s\u00e9 que le est\u00e1 acariciando los cojones\u2026 Pronto se levantar\u00e1n y cogidos de la mano pasar\u00e1n frente a m\u00ed camino del dormitorio. Silvana se detendr\u00e1 un momento para decirme que me quiere y me besar\u00e1 antes de seguir su camino\u2026<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_56508\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"56508\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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