{"id":56597,"date":"2025-01-12T03:58:36","date_gmt":"2025-01-12T02:58:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=56597"},"modified":"2025-01-12T20:44:09","modified_gmt":"2025-01-12T19:44:09","slug":"2852-ana-y-su-hermana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/2852-ana-y-su-hermana\/","title":{"rendered":"Pude follarme a la hermana melliza de mi esposa"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"56597\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">40<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Tuve la suerte, o la desgracia, de embarazar a mi mujer a los pocos meses de haberme casado. Eso contribuy\u00f3 para que nuestros problemas de convivencia y de pareja, pasaran a un segundo plano. Ten\u00edamos que convertirnos en adultos responsables y s\u00f3lo pens\u00e1bamos en el &#8220;bien de nuestros hijos&#8221;. El plural est\u00e1 bien utilizado en este caso, porque tuvimos mellizos.<\/p>\n<p>Ana nunca se recuper\u00f3 de ese doble parto, se dej\u00f3 estar y al cabo de un a\u00f1o ya se hab\u00eda puesto gorda como una ballena. Siempre estaba de mal humor y le molestaba cualquier sugerencia que yo le hiciera. Lo cierto es que dej\u00f3 de calentarme y, primero por el tema de la cuarentena y luego por la atenci\u00f3n que requer\u00edan nuestros hijos, dejamos de tener relaciones sexuales.<\/p>\n<p>La probabilidad de que tuvi\u00e9ramos mellizos era alta, porque Ana era tambi\u00e9n melliza y dicen que eso es hereditario. Ana y Beatriz, as\u00ed se llama su hermana, son pr\u00e1cticamente id\u00e9nticas. Cuando las conoc\u00ed en la facultad de medicina eran un calco: dos rubias de rasgos filosos, buena cintura y una reputaci\u00f3n envidiable seg\u00fan los testimonios de los estudiantes que aseguraban que juntas eran dinamita. En el bar de la universidad, las hab\u00edan catalogado como a dos hembras incre\u00edblemente sensuales cuando estaban solas y absolutamente infernales cuando estaban juntas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la leyenda universitaria, enga\u00f1aban a los chicos con los que sal\u00edan y los intercambiaban. Y si ambas coincid\u00edan en los gustos, no ten\u00edan dramas en entregarse juntas. Se dec\u00eda que una mamada de las mellizas, equival\u00eda a un 10 en neuropsiquiatr\u00eda y que sus escenas l\u00e9sbicas, podr\u00edan provocarle una erecci\u00f3n a los finados de la morgue. Ana siempre me neg\u00f3 todas esas historias. &#8220;Se las imaginan ustedes, que son todos unos pajeros&#8221;, me contest\u00f3 una tarde en la que le pregunt\u00e9 si era cierto si ella y Beatriz hab\u00edan participado en varias &#8220;fiestitas&#8221; de futuros egresados.<\/p>\n<p>A pesar de que en un principio, Ana en la cama parec\u00eda afirmar las versiones estudiantiles, los a\u00f1os de convivencia y una escasa variedad de recursos a la hora del sexo, me inclinaron a aceptar la versi\u00f3n de mi mujer. De los tres, Ana, Beatriz y yo, el \u00fanico que se recibi\u00f3 de m\u00e9dico fui yo. Ana dej\u00f3 los estudios cuando se confirm\u00f3 lo del embarazo y Beatriz un a\u00f1o m\u00e1s tarde, cuando se cas\u00f3 con un empresario y se recluy\u00f3 en el gimnasio y la vida familiar.<\/p>\n<p>A pesar de todo lo que se dice acerca de las mellizas, Ana y Beatriz no parec\u00edan tener esa necesidad mutua que caracteriza a los que compartieron el vientre. Alcanza con decirles que mis hijos ya tienen 14 a\u00f1os y hasta que cumplieron diez s\u00f3lo nos hab\u00edamos visto en escasas ocasiones con la hermana de mi mujer. Pero todo cambi\u00f3 imprevistamente el a\u00f1o pasado, gracias a una mano que me dio la profesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Soy m\u00e9dico cirujano y por mis resultados me he convertido casi en una eminencia cuando se trata de problemas card\u00edacos. Ese prestigio profesional deriv\u00f3 en un importante crecimiento econ\u00f3mico y pude comprarme un departamento cerca del consultorio, para atender mis asuntos particulares. B\u00e1sicamente, all\u00ed llevaba mi vida de soltero, ten\u00eda varias amantes y disfrutaba de los beneficios de hacer lo que se me daba la gana sin que nadie me lo recriminara. En una operaci\u00f3n s\u00f3lo se puede saber la hora de inicio, pero nunca la de finalizaci\u00f3n. En ese contexto y con esa libertad pod\u00eda moverme por el mundo sin que nadie advirtiera mi doble vida.<\/p>\n<p>El a\u00f1o pasado recib\u00ed una llamada en mi celular. Era Beatriz que me ped\u00eda que fuera urgente para su casa porque su marido ten\u00eda problemas de coraz\u00f3n. Le aconsej\u00e9 que llamara a la cl\u00ednica para que enviaran una ambulancia de alta complejidad. &#8220;Para evitar cualquier inconveniente&#8221;, le dije para tranquilizarla. Cuando llegu\u00e9, el cuadro me sorprendi\u00f3: ella estaba con un conjunto de encaje, medias negras y tacos altos. Ten\u00eda puesto un body de tul casi transparente que me permiti\u00f3 apreciar todos sus encantos.<\/p>\n<p>Ten\u00eda el tul metido entre las nalgas y su cola era redonda y dura, el opuesto cruel de la de Ana. Mientras me llevaba hasta el dormitorio, pens\u00e9 en c\u00f3mo se hab\u00eda arruinado mi mujer y trat\u00e9 de concentrarme en mi trabajo para no cometer errores. Beatriz era la imagen de la hembra de la que yo me hab\u00eda enamorado y eso me excit\u00f3 mucho.<\/p>\n<p>Su marido estaba sentado en la cama, se tapaba sus genitales con una s\u00e1bana, pero no llevaba nada puesto. Le pregunt\u00e9 los s\u00edntomas, le tom\u00e9 la presi\u00f3n y not\u00e9 una arritmia que me oblig\u00f3 a ordenarle la internaci\u00f3n. Mir\u00e9 a Beatriz y le dije como para que notara que la hab\u00eda observado. &#8220;Vestite as\u00ed nos vamos para la cl\u00ednica&#8221;. Llam\u00e9 a Ana y le cont\u00e9 lo que hab\u00eda pasado. Le dije que ni se molestara cuando se ofreci\u00f3 a venir porque lo iba a derivar a una sala de terapia intensiva, donde no estaban permitidas las visitas. Beatriz estaba muy nerviosa y asustada, pero se calm\u00f3 cuando le dije que esto era de rutina y que seguramente volver\u00eda a su casa luego de dos d\u00edas de observaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de hacer todos los papeles y permitirle que se despidiera de su marido, le ped\u00ed que aguardara en la sala de espera porque deb\u00eda hacerle algunas preguntas. Por los a\u00f1os de profesi\u00f3n, puedo asegurar que los hospitales sensibilizan a la gente. Beatriz se present\u00f3 en mi oficina para hablar a coraz\u00f3n abierto. Le pregunt\u00e9 si su marido hab\u00eda estado nervioso en estos d\u00edas o si hab\u00eda pasado algo que pudiera haberlo presionado m\u00e1s de la cuenta. &#8220;Lo \u00fanico que puedo decirte es que est\u00e1 tomando Viagra desde hace unos meses. Se la recomendaron en la empresa, algunos compa\u00f1eros, pero nunca se hizo ver por un m\u00e9dico&#8221;, me cont\u00f3 sin tapujos.<\/p>\n<p>La excusa me anim\u00f3 para que hiciera un comentario malicioso, cargado de iron\u00eda. &#8220;Si fuera que est\u00e1 con Ana entiendo la del Viagra, pero con vos, que est\u00e1s como cuando \u00e9ramos estudiantes. Qu\u00e9 desperdicio, Beatriz, por favor&#8221;. A ella la incomod\u00f3 un poco, pero en el fondo le gust\u00f3. Porque desde all\u00ed su actitud cambi\u00f3.<\/p>\n<p>Le ofrec\u00ed un caf\u00e9 y le recomend\u00e9 que se fuera a su casa a descansar, que volviera al otro d\u00eda durante el horario de visita para que le diera el parte m\u00e9dico. Ella me dijo que prefer\u00eda quedarse porque se sent\u00eda muy sola, que era una suerte tenerme dentro de la familia y que quedaba en deuda conmigo por lo de esa noche. La charla se prolong\u00f3 varias horas, empezamos con los cl\u00e1sicos recuerdos de la universidad y fuimos llegando hasta nuestras inquietudes sexuales. Mientras me hablaba not\u00e9 como sus pezones se hab\u00edan puesto duros. Me contaba sus intimidades con tono c\u00f3mplice y varias veces apoy\u00f3 las manos en mis muslos como gesto de confianza. Quer\u00eda cog\u00e9rmela, pero no sab\u00eda c\u00f3mo.<\/p>\n<p>Ella me pirope\u00f3 diciendo que yo me hab\u00eda mantenido muy bien y que siempre hab\u00eda envidiado a Ana. Me confes\u00f3 que su marido ten\u00eda problemas de erecci\u00f3n y que desde hac\u00eda varios a\u00f1os su vida sexual era pr\u00e1cticamente nula.<\/p>\n<p>Por supuesto que yo le ment\u00ed, evit\u00e9 contar mi parte oscura, y le asegur\u00e9 que no ten\u00eda sexo desde que los mellizos hab\u00edan cumplido cuatro a\u00f1os. Cuando me dijo que se iba me dio un fuerte abrazo. Nos quedamos as\u00ed quietos unos segundos, pude sentir todo el calor de su cuerpo en mi delantal. Ten\u00eda la polla tiesa y no dud\u00e9 en apoy\u00e1rsela para que la sintiera. Sab\u00eda que para la esposa de un impotente, no hab\u00eda nada m\u00e1s apetecible que una buena polla bien parada.<\/p>\n<p>Afortunadamente, el marido de Beatriz fue dado de alta luego de la observaci\u00f3n de rutina. Efectivamente, la taquicardia hab\u00eda sido producto del uso irresponsable del Viagra. Le aconsejaron que no tomara nada raro por el momento, hasta que tuvieran los resultados de todos los an\u00e1lisis a los que hab\u00eda sido sometido. Beatriz se despidi\u00f3 con un beso que me dio m\u00e1s cerca de los labios que de las mejillas y prometi\u00f3 un llamado para que la familia se reuniera. &#8220;Te debo una, beb\u00e9&#8221;, me chuce\u00f3 al o\u00eddo.<\/p>\n<p>Pero lo bueno lleg\u00f3 a la semana siguiente de lo de la internaci\u00f3n. Estaba por salir de la cl\u00ednica cuando recib\u00ed una llamada de Beatriz en mi celular. Pens\u00e9 que su marido hab\u00eda tenido una reca\u00edda, pero la mano ven\u00eda por otro lado. &#8220;Necesito verte en tu consultorio. Tengo un dolor en el pecho y me gustar\u00eda que me revisaras&#8221;. Intentar algo en la cl\u00ednica, con la melliza de mi hermana era una locura porque obviamente el \u00fanico retrato que ten\u00eda de Ana era de cuando todav\u00eda estaba buena. As\u00ed que cit\u00e9 a Beatriz en mi departamento, donde obviamente tengo montado un consultorio como coartada en caso de inconvenientes con mi esposa.<\/p>\n<p>Beatriz lleg\u00f3 puntual y me saludo fr\u00edamente. Por momentos pens\u00e9 que era cierto lo del dolor en el pecho y eso me decepcion\u00f3. Sin embargo, bast\u00f3 que dijera sus primeras palabras para entender de qu\u00e9 se trataba el asunto. &#8220;No le dije nada a mi marido porque ten\u00eda miedo de preocuparlo. Acaba de salir de una, no lo iba a meter e otra&#8221;, me coment\u00f3 mientras colgaba su sobre todo en el perchero. Estaba vestida con un vestido floreado, ajustado en la zona de sus senos y suelto en la espalda. Atr\u00e1s s\u00f3lo se sujetaba con dos cintas de tela, por lo que pude advertir que no llevaba sujetador.<\/p>\n<p>Cuando le ped\u00ed que se sentara en la camilla, not\u00e9 que ten\u00eda las piernas reci\u00e9n depiladas por la irritaci\u00f3n que denunciaban algunos de sus poros. &#8220;\u00bfNo me vas a pedir que me desvista?&#8221;, me alent\u00f3 con un tono de golfa que casi que hace mandar al diablo la revisi\u00f3n. Pero el juego me estaba excitando. &#8220;Tranquila, primero quiero escuchar tu coraz\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>Le ped\u00ed que inhalara y exhalara el aire y que tratara de prolongar la letra m para que yo pudiera escuchar con el estetoscopio. Cuando le apoy\u00e9 el instrumento, su piel se eriz\u00f3 y lanz\u00f3 un leve gemido cuando empez\u00f3 a pronunciar la letra m. &#8220;Mmmm, que bien se siente&#8221;, me apur\u00f3. Le advert\u00ed que le iba a hacer un tacto en la zona de los pechos, para comprobar que no fuera alg\u00fan problema mamario lo que le estaba provocando el dolor de pecho. Ella se desat\u00f3 el vestido con un leve movimiento de su mano y sus pechos quedaron flotando frente a mis narices.<\/p>\n<p>Mientras la tocaba, ella jugaba con su respiraci\u00f3n. &#8220;Tengo algo raro, doctor, tambi\u00e9n siento un dolor cerca de la entrepierna&#8221;. Yo segu\u00ed jugando con sus pechos. Y con mi otra mano le acarici\u00e9 las piernas. Ella las abri\u00f3 instintivamente y a mi me aterrorizaba el hecho de estar cogi\u00e9ndome a mi mujer pero como hac\u00eda 10 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de sobarle los senos, la bes\u00e9 en la boca y nos prendimos en un beso que nos puso m\u00e1s cachondos todav\u00eda. Baj\u00e9 hasta sus senos y reci\u00e9n ah\u00ed advert\u00ed que se los hab\u00eda operado por una \u00ednfima cicatriz a la altura de los pezones.. Ahora Beatriz ten\u00eda unos pechos perfectos y mucho m\u00e1s grandes de lo que yo recordaba. &#8220;Doctor, le dije que sent\u00eda un dolor en la entrepierna, no podr\u00eda revisarme tambi\u00e9n all\u00ed&#8221;: Obedec\u00ed y me sumerg\u00ed en su concha. Estaba empapada y sus flujos le hab\u00edan dado un brillo especial a su entrepierna. Me gust\u00f3 su sabor y le di una buena mamada. Digo buena, porque mientras se la daba acab\u00f3 por lo menos dos o tres veces.<\/p>\n<p>Le dije que no ten\u00eda nada y me pregunt\u00f3 si aceptaba el pago en especias. Le dije que s\u00ed y se baj\u00f3 de la camilla. Se sac\u00f3 hacia abajo el vestido y se puso en cuclillas para comerse mi polla. Era una maestra, mientras hac\u00eda la desaparecer en su boca, se acariciaba el cl\u00edtoris. Y ten\u00eda que sacar mi polla de su boca para aullar. &#8220;Mmmm, que rica polla. Y qu\u00e9 dura est\u00e1. Necesito que me penetres hasta el cansancio&#8221;. Apoy\u00f3 sus codos en la camilla, levant\u00f3 la cola y me pidi\u00f3 que se la metiera desde atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Ten\u00eda la concha tan h\u00fameda, que mi polla se desliz\u00f3 suavemente hasta que mis huevos golpearon con sus nalgas. &#8220;Cogeme fuerte, por favor, cogeme&#8221;, me suplicaba mientras yo la embest\u00eda con toda la violencia posible. Me aclar\u00f3 que ella se cuidaba y que ni se me ocurriera sacarla bajo ninguna circunstancia. Yo estaba como loco, cogi\u00e9ndome a una hembra en celo, incre\u00edblemente parecida a mi mujer. &#8220;Enterr\u00e1mela hasta los huevos&#8221;, y acabamos los dos juntos, fue algo incre\u00edble.<\/p>\n<p>Esa noche cogimos hasta el cansancio. Beatriz se fue de mi pseudo consultorio con una sonrisa que nadie le hab\u00eda visto en a\u00f1os. Desde all\u00ed en m\u00e1s, una vez por semana se da una vuelta por mi departamento de soltero para hacerse un chequeo a su medida. Desde que atiendo a Beatriz, ya no tengo problemas con Ana. Directamente nos ignoramos. Ella no se divorcia por la plata y yo porque disfruto d\u00e1ndole placer a su adorable hermana.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_56597\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"56597\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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