{"id":56712,"date":"2025-01-14T02:36:47","date_gmt":"2025-01-14T01:36:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=56712"},"modified":"2025-01-14T22:43:03","modified_gmt":"2025-01-14T21:43:03","slug":"1030-mi-docil-hermana-1-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/1030-mi-docil-hermana-1-parte\/","title":{"rendered":"Mi d\u00f3cil hermana (1\u00aa parte)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"56712\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">24<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>No s\u00e9 qu\u00e9 es lo que me ocurre con mi hermana Raquel, que es lo que me excita tanto de ella. Es mi\u00e9rcoles. Se acerca el fin de semana, y solamente pensar que la ausencia de mis padres me dar\u00e1 la oportunidad de disfrutar de ella me pone a cien. La observo mientras se pasea por el pasillo, intentando memorizar los apuntes, concentrada en sus estudios y siento un cosquilleo en el est\u00f3mago, en el vientre, en la columna, en la pr\u00f3stata y el cipote. Yo creo que ella ya se ha percatado de mis intenciones.<\/p>\n<p>Ya ha empezado a poner esa cara de mosquita muerta, de v\u00edctima que tanto me gusta de ella. No pone cuidado. Le da igual si con ese camis\u00f3n trasparente se notan las bragas, si al coger el salero, la apertura de su chaleco me permite ver el canal de su pecho, la parte m\u00e1s baja de su sujetador, y con un poco de suerte, si no piensa salir, sus pechos deliciosos.<\/p>\n<p>Tengo dieciocho a\u00f1os y estudio econ\u00f3micas. Me llamo Michael. Mi hermana Raquel es mayor que yo. Tiene veinte a\u00f1os. Yo soy un chico que acaba de salir de la adolescencia. A\u00fan me salen espinillas y mi barba a\u00fan no se ha cerrado. Mido 1,70 aunque a\u00fan puedo crecer unos cent\u00edmetros. Soy delgado, de espaldas a\u00fan por ensanchar, un universitario que estudia la semana antes de los ex\u00e1menes. Mi hermana es una chica rubia, casi casta\u00f1a, delgada y alta. Mide 1,73. Tiene un tipo precioso a pesar de su delgadez. Su culo es deliciosamente elegante, como sus pechos, ni gordo ni delgado y muy bien puesto.<\/p>\n<p>Es de piernas largas, como sus brazos y manos, como su cuello y sus pies. Su cara es preciosa, de ojos marrones verdosos, de nariz recta y alargada, como la cara. Es muy poco velluda. Una mu\u00f1eca. A cualquier hombre le gustar\u00eda. Cuando m\u00e1s crec\u00eda, mayor era la atracci\u00f3n que Raquel realizaba sobre m\u00ed. Yo lo ocultaba, l\u00f3gicamente, aunque era algo m\u00e1s que mi prototipo de mujer. Era mi objeto de deseo. Pasaba horas en vela, con la polla a medio gas imagin\u00e1ndome que su cuerpo era m\u00edo y yo dispon\u00eda de \u00e9l utiliz\u00e1ndolo para satisfacer mis deseos con mis limitados conocimientos sobre el sexo<\/p>\n<p>Un d\u00eda le propuse jugar a un inocente juego. Los dos hab\u00edamos visto una pel\u00edcula un poco fuerte. Yo ten\u00eda 18 a\u00f1os y ella 21. Mi proposici\u00f3n era que yo representar\u00eda el papel del protagonista y ella el de su acompa\u00f1ante femenina. Imaginamos las distintas peripecias de la pel\u00edcula. Lleg\u00f3 el momento deseado. Era la hora de la siesta. Nuestros padres dorm\u00edan. Le propuse darnos un beso y acostarnos en la cama como hac\u00edan los dos protagonistas. Raquel lo pens\u00f3 unos instantes. Su boca se acerc\u00f3 a la m\u00eda despacio y nuestros labios se sellaron. Raquel me ense\u00f1\u00f3 a besar esa tarde.<\/p>\n<p>Fue ella la que me introdujo la lengua dentro de m\u00ed. La que se abraz\u00f3 mientras nos bes\u00e1bamos. La que me animaba a repetir nuevamente cada beso. Tengo que decir que aquella situaci\u00f3n, de la que ella era m\u00e1s responsable que yo con mis 18, se prolong\u00f3 durante a\u00f1os. Aprend\u00ed a acariciar sus pechos cuando nos bes\u00e1bamos mientras mi polla crec\u00eda dentro de mi bragueta.<\/p>\n<p>Desabrochaba los botones de su camisa e introduc\u00eda mi mano entre su piel y su sujetador. Aprend\u00ed a reconocer el gozo de Raquel ante mis caricias en sus pechos, en sus nalgas, entre sus muslos, a lo que se opon\u00eda de palabra, diciendo que le produc\u00eda cosquillas. Un d\u00eda prob\u00e9 a besar sus pechos. Pens\u00e9 que se negar\u00eda, pero no me dijo nada. Permaneci\u00f3 quieta mientras le lam\u00eda los pezones y yo sent\u00ed por primera vez c\u00f3mo se le endurec\u00edan y empec\u00e9 a comprender que yo no era el \u00fanico al que se le pon\u00eda algo duro.<\/p>\n<p>Mis padres se han ido a pasar fuera el fin de semana.<\/p>\n<p>Es s\u00e1bado por la ma\u00f1ana. Raquel no pod\u00eda ir. Les ha dicho que tiene que estudiar. Es mentira. Quiere quedarse. Conforme ha llegado el momento de la partida de mis padres mi coraz\u00f3n se me ha acelerado y ahora est\u00e1 m\u00e1s acelerado que nunca. No s\u00e9 cu\u00e1ndo abordarla. \u00bfDespu\u00e9s de comer? S\u00ed. Ser\u00e1 despu\u00e9s de comer.<\/p>\n<p>Antes de comer he abierto la caja que guardo en el lugar m\u00e1s secreto de mi cuarto. Es una cajita fuerte en la que tengo unas braguitas tanga, unas cuerdecitas muy suaves, pero bastante corditas para atar unas manos o unos tobillos. Tengo un bote de pastillas de esas efervescente, que me lo pongo en el dedo y lo utilizo como consolador, y algunas cosas m\u00e1s, como un juego de bisuter\u00eda de pl\u00e1stico, un juego de medias de mam\u00e1 llenas de carreras y los condones.<\/p>\n<p>Lo saco todo de la caja y lo guardo debajo de mi almohada. Luego disimuladamente voy al cuarto de mi hermana y cojo aquella min\u00fascula falda que se compr\u00f3 para su novio, Esa camiseta de hace tres a\u00f1os que se le ha quedado estrecha y le marca todo el pecho, esos zapatos de tac\u00f3n de aguja. Mi hermana anda por ah\u00ed en camis\u00f3n. Se le ven las piernas hasta la mitad de los muslos y se le adivinan sus tetitas moverse libremente. Ahora desayuna. Tiene una miga de pan con un rastro de mantequilla en los labios, el pelo alborotado. Est\u00e1 riqu\u00edsima. Despu\u00e9s va a ducharse. Espero a que entre y oigo cerrar la puerta. Yo s\u00e9 lo que tengo que hacer. Le doy tiempo hasta que el grifo se abre y entro.<\/p>\n<p>Abro la cortina con decisi\u00f3n. Est\u00e1 desnuda y r\u00e1pidamente se cruza las manos delante de los pechos y se da la vuelta. Tiene una espalda muy bonita, un poquito ancha en los hombros, se va estrechando hasta la cintura para ancharse en las caderas. Sus nalgas brillan bajo la espuma de jab\u00f3n. Cierro la cortina y salgo del ba\u00f1o. Ahora Raquel sabe que la deseo, Raquel ha ido a su cuarto envuelta en su toalla. Si el camis\u00f3n le quedaba corto, la toalla s\u00f3lo le tapa unos cuatro dedos por debajo de las nalgas.<\/p>\n<p>La esp\u00edo desde el otro lado del pasillo y la veo entrar en su cuarto, donde encima de la cama le he colocado las bragas tanga, la minifalda, la camiseta estrecha, las medias que recuper\u00e9 de la basura porque mam\u00e1 las tir\u00f3, llenas de carreras, y los zapatos de tac\u00f3n. Sale del cuarto al rato. Lleva puesta la ropa que le he dado.<\/p>\n<p>Ahora ella s\u00f3lo espera mi momento, pero yo me har\u00e9 esperar. He comprobado que cuanto m\u00e1s tarde, m\u00e1s la desconcierto, y es cuando m\u00e1s d\u00f3cil y caliente me la encuentro. Raquel se ha puesto ese perfume barato que me embriaga y se ha pintado como a m\u00ed me gusta, provocativa, sensual, con pinta de fulana. La miro con descaro y ella se ruboriza.<\/p>\n<p>Me rozo con ella cuando pasa cerca de m\u00ed y le manoseo el culo. La comida nos la ha dejado mam\u00e1 preparada. S\u00f3lo tenemos que calentarla. Raquel no duda en poner dos platos sobre la mesa y en servirme. Me coloco frente a ella y la miro con seriedad mientras ella se esfuerza en sonre\u00edr. Ya me siento su amo y se\u00f1or. Ya me veo con los dedos manchados de su humedad mientras ella jadea sobre mi hombro.<\/p>\n<p>La ordeno que haga caf\u00e9 y r\u00e1pidamente me obedece. Es una costumbre. Siempre tomamos caf\u00e9. Me gusta el sabor que el caf\u00e9 deja en sus labios, ese sabor fuerte y dulce que impregna su aliento. Mientras me prepara el caf\u00e9 me limpio los dientes y ella har\u00e1 lo propio cuando acabe de servirme el caf\u00e9. Nos gusta hacer las cosas bien. Me tomo el caf\u00e9 y ella conmigo. Entre los dos hay un silencio tenso.<\/p>\n<p>Ella espera que le ordene cualquier cosa. Finalmente se levanta decepcionada.<\/p>\n<p>-Bueno, si no quieres nada m\u00e1s me voy a dormir la mona.<\/p>\n<p>A\u00fan va por el pasillo, andando despacio. Le paso la voz:<\/p>\n<p>-\u00a1Espera! -y ella se da la vuelta lentamente. Puedo adivinar una sonrisita en su boca.- \u00bfPor qu\u00e9 te has vestido de esta forma? \u00bfPara ponerme caliente?<\/p>\n<p>-\u00bfYo? -es para estar c\u00f3moda.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3moda? \u00a1Si vas vestida de putita!<\/p>\n<p>-\u00a1Ay Michael, c\u00f3mo me dices eso!<\/p>\n<p>-\u00a1Con esas medias! \u00a1Parece que hubieras salido de echar un polvo de detr\u00e1s de unos matorrales! \u00a1Puta! \u00a1M\u00e1s que puta!<\/p>\n<p>-Raquel agacha la cabeza. La sonrisa ha desaparecido de su boca y me mira con sumisi\u00f3n. Le levanto bruscamente la falda, con esfuerzo, desliz\u00e1ndola por sus muslos hasta sus caderas.<\/p>\n<p>-\u00a1A ver qu\u00e9 bragas llevas! \u00a1Eso, bragas de puta! -La cojo de la cintura y luego de las nalgas, prietas y suaves y la atraigo hacia m\u00ed. De nuevo aparece una sonrisa en la cara de Raquel. Hinco mis dedos en su carne y me la acerco. Su cara s\u00f3lo est\u00e1 separada de la m\u00eda unos cent\u00edmetros. Su olor me embriaga.- \u00a1Seguro que no llevas sujetador!<\/p>\n<p>Le manoseo los pechos por encima de la camiseta. Son suaves, menudos, deliciosos. La tela de la camiseta deja que aprecie ya la dureza de sus pezones. La beso. Aprieto mis labios contra ella. Quisiera arrancarle con mis labios un trozo de los suyos, que se me ofrecen entreabiertos, sumisos, pacientes. Quiero pegar mi boca a la suya, en un contacto de cien por cien, respirar su aire. Ella se entrega a m\u00ed. Saco de los bolsillos de mi pantal\u00f3n uno de los cordones que guardaba en mi caja fuerte y le pongo las manos a la espalda. Raquel las deja ah\u00ed, paciente, esperando que se las ate. Yo le doy la vuelta. Ahora me ofrece sus nalgas mientras le ato las manos.<\/p>\n<p>Observo el excitante efecto que me producen sus min\u00fasculas bragas, la tersa piel de sus nalgas bajo el borde de la falda que permanece subida en su cintura. Y debajo, el borde superior de las medias a la altura del muslo. Con los zapatos de tac\u00f3n ella me saca cinco dedos. As\u00ed tengo sus nalgas m\u00e1s a la altura de la mano. Quiero llevarla a un lugar de la casa donde nunca hallamos estado. Es dif\u00edcil.<\/p>\n<p>La he masturbado ya sobre la mesa de la cocina, sobre el sof\u00e1 del sal\u00f3n, en el pasillo, en el ba\u00f1o, en mi dormitorio y en el suyo. \u00a1Ya est\u00e1! Detr\u00e1s de la cocina hay un peque\u00f1o lavadero. Le bajo la falda y le desabrocho la cremallera. La falda cae ayudada por mi mano. Queda en mitad del pasillo mientras nos alejamos. Yo la empujo pasillo adelante, hacia el lavadero, separado del patio de vecinos por s\u00f3lo una ventana de cristales trasl\u00facidos.<\/p>\n<p>Miro el gracioso movimiento de su trasero mientras la conduzco al lugar donde ser\u00e1 m\u00eda. Su pelo est\u00e1 rizado ligeramente por haberse duchado. Sus manos permanecen atadas. Estamos en el lavadero. De nuevo la abrazo y la beso con pasi\u00f3n, mientras hinco una de mis manos en sus nalgas y le sobo el pecho por encima de la camiseta. Luego mi mano abandona sus nalgas y comienzo una maniobra de profundizaci\u00f3n. Le levanto la camiseta hasta encontrar la caliente y suave piel de sus senos, que salen como botando de la prenda que le queda demasiado ajustada. Mi otra mano acaricia su vientre y se desliza hacia abajo. Busco el borde superior de su tanga, y cuando lo encuentro meto mi mano dentro de sus bragas.<\/p>\n<p>Atravieso la parte baja de su vientre, suave, totalmente depilada por exigencias m\u00edas y encuentro la piel rugosa de los labios de su sexo, y en medio, su cl\u00edtoris excitado que tomo entre mis dedos. Juego con ella. Muevo mis dedos, los que contienen su cl\u00edtoris y los que pellizcan tiernamente sus pezones. Quiero que mi boca los encuentre tersos, crecidos, deseosos de recibir placer. Mientras la sigo besando, ahora m\u00e1s despacio, recre\u00e1ndome en sus gestos, en la manera que tiene su mirada de expresar el placer. Me separo y bajo los tirante de su camiseta y luego doy un tir\u00f3n hacia debajo.<\/p>\n<p>S\u00e9 que quiz\u00e1s le haya causado alguna molestia por la estrechez de la prenda, pero a ella le gusta que la traten as\u00ed. De hecho, su cara ha pasado de reflejar la sorpresa a reflejar cierto dolor, y cuando sus pechos han salido de la presi\u00f3n de la camiseta, que se la he dejado a la altura de la cintura, como dos masas libres, ha puesto esa cara de putita satisfecha que tantas ganas me dan de com\u00e9rmela, de hacerla m\u00eda sin mirarle a la cara, sin preocuparme de si le gusta o no.<\/p>\n<p>Oigo a la vecina de al lado abrir la ventana del fregadero mientras le como los pechos a Raquel. Lo hago despacio, con ternura, aunque de vez en cuando tomo un pez\u00f3n entre mis labios y lo estiro, o lo aprieto tal vez demasiado fuerte. Cada vez que hago una cosa as\u00ed ella se retuerce pero en seguida me ofrece sus pechos para que los siga martirizando dulcemente. Ella tambi\u00e9n se ha dado cuenta de la vecina y con voz queda, no deja de suplicarme que pare.<\/p>\n<p>-\u00a1Que nos van a o\u00edr! -Al final guarda silencio. Acepta la situaci\u00f3n y se queda callada y quieta mientras le bajo las bragas hasta la altura de los tobillos. No se las quita. Sabe que me gusta as\u00ed, con las bragas uniendo sus piernas. Paso mi lengua por su vientre desnudo de ropa y de pelo.<\/p>\n<p>Me encanta ver su co\u00f1o depilado. Tiene un peca en su lado derecho que me lo hace inconfundible. Encontrar\u00eda el co\u00f1o de mi hermana entre mil que me pusieran en fotos. A ella le encanta sentir mi lengua en su co\u00f1ito, pero yo le exig\u00ed que se depilara totalmente. Ella me obedece. Me tomo todo el tiempo que hace falta para coger con mis dedos y separarle los labios y lamer su cl\u00edtoris, hasta arrancarle las primeras gotitas del n\u00e9ctar de su sexo.<\/p>\n<p>Lo adivino por que desprende un olorcito que me llega a la zona m\u00e1s profunda de mi mente. Entonces me disparo. Lo tomo entre los labios y le doy lametones con la lengua, lo estiro y lo suelto para volver a buscarlo. Paso la mano por su sexo y me lo encuentro h\u00famedo, excitado y descubro que Raquel ha comenzado a proporcionarse placer ella misma. Y la vecina de al lado no deja de tender la ropa. No me gusta que hagas eso, Raquel. No me gusta que te metas el dedo mientras te hago m\u00eda. Yo soy quien debe darte el placer. Yo soy el chulo que te convierte en una zorra caliente. Me pongo de pie, tras bajarle las medias llenas de carreras hasta la altura de los tobillos.<\/p>\n<p>Me percato de que s\u00f3lo la camiseta arremolinada en su cintura cubre su cuerpo. la apoyo en el borde duro del lavadero y tiro de su nuca hacia m\u00ed mientras con la otra mano me deslizo por su vientre, buscando entre sus muslos la humedad de su sexo e introduzco dos dedos con decisi\u00f3n dentro de ella, que se apresta a retirar el suyo. La oigo gemir de placer. Quiere apartar la cabeza de mi hombro, pero la obligo a permanecer as\u00ed.<\/p>\n<p>De nuevo gime suavemente cuando muevo mis dedos dentro de ella. Oigo el chirrido de las ruedecitas del tendedero de la vecina cada vez que estira de la cuerda para colgar una nueva prenda de ropa y aprovecho para introducir mis dedos m\u00e1s profundamente, manch\u00e1ndolos de su humedad, de la miel que me empalaga. Estoy yo mismo a punto de reventar.<\/p>\n<p>Me duele la punta del pene de la excitaci\u00f3n. Si no se corre ya, me voy a correr yo mismo. Muevo mis dedos r\u00e1pidamente a un lado y otro de su vagina y ella irrumpe en un chillido tras de lo cual parece sufrir un peque\u00f1o desmayo y luego, la siento morderme el cuello, conteniendo sus gemidos para evitar que la pesada de la vecina oiga nada. La siento derrumbarse sobre m\u00ed. La siento humedecer mis dedos, restregar su cara en mi hombro, buscar el contacto de mi cuerpo con todo su cuerpo, y luego quedarse quieta, muy quieta mientras yo mismo la beso en el hombro y el cuello.<\/p>\n<p>Continuar\u00e1.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_56712\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"56712\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Me percato de que s\u00f3lo la camiseta arremolinada en su cintura cubre su cuerpo, la apoyo en el borde duro del lavadero y tiro de su nuca hacia m\u00ed mientras con la otra mano me deslizo por su vientre, buscando entre sus muslos la humedad de su sexo e introduzco dos dedos con decisi\u00f3n dentro de ella, que se apresta<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_56712\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"56712\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":399,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-56712","post","type-post","status-publish","format-standard","category-amor-filial"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":9197,"today_views":6},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56712","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/399"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56712"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56712\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":56713,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56712\/revisions\/56713"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56712"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56712"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56712"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}