{"id":56987,"date":"2025-01-30T01:36:41","date_gmt":"2025-01-30T00:36:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=56987"},"modified":"2025-01-30T18:05:07","modified_gmt":"2025-01-30T17:05:07","slug":"la-policia-y-el-ladronzuelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-policia-y-el-ladronzuelo\/","title":{"rendered":"La polic\u00eda y el ladronzuelo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"56987\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">6<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La oficial Agostina \u00c1lvarez disfrutaba las \u00faltimas pitadas de su cigarrillo del mediod\u00eda antes de reincorporarse a su patrulla cuando un grito, familiar y desconocido al mismo tiempo llam\u00f3 su atenci\u00f3n. Solo con escuchar el violento grito que ven\u00eda del kiosco de Daniel sab\u00eda que lo estaban asaltando. Nunca dejar\u00eda de sorprenderla como despu\u00e9s de tanto tiempo los rateros del barrio no sab\u00edan que ese kiosco era proveedor de todos los polic\u00edas de la comisar\u00eda y que siempre hab\u00eda al menos un uniformado cerca que evitar\u00eda el robo.<\/p>\n<p>Molesta por no haber podido terminar de manera adecuada su descanso se dirigi\u00f3 a toda prisa a la puerta del local. Dentro del mismo un joven) bland\u00eda un cuchillo amenazando al due\u00f1o para que le diera la recaudaci\u00f3n del d\u00eda. Resignada dio la voz de alto al asaltante. El joven delincuente al verse rodeado aument\u00f3 su nerviosismo y cambi\u00f3 su objetivo hacia la entrenada oficial, quien reconociendo en forma inmediata la situaci\u00f3n supo que no le reportaba el menor peligro. Por m\u00e1s enajenado que estuviera su atacante no estaba en condiciones de siquiera acertarle una pu\u00f1alada superficial.<\/p>\n<p>Cuando se lanz\u00f3 sobre ella simplemente lo esquiv\u00f3 y con el mismo impulso lo empuj\u00f3 al suelo, aprovechando la sorpresa para quitarle el arma y esposarlo.<\/p>\n<p>Resuelta la situaci\u00f3n se dedic\u00f3 unos instantes a pensar como seguir. El protocolo indicaba que lo llevara a la estaci\u00f3n. Eso tra\u00eda aparejado un extenso papeleo que incluir\u00eda reiteradas citaciones a Daniel (con el consecuente cierre de su lugar de trabajo) y largas horas encerrada en la comisar\u00eda para que finamente el delincuente terminara libre en menos de un a\u00f1o y siendo improductivo para la sociedad. Por otro lado, podr\u00eda llevarlo a su casa y reeducarlo adecuadamente. Hac\u00eda tiempo que no ten\u00eda un proyecto entre sus manos y este parec\u00eda prometedor. Aun reducido, esposado y con una rodilla sobre su espalda la miraba desafiante.<\/p>\n<p>Una vez decidida noque\u00f3 al delincuente con su Tazer. Antes de abrazarlo a su cuello mir\u00f3 al kiosquero y le dijo que no era necesario hacer la denuncia. Se despidi\u00f3 gui\u00f1\u00e1ndole un ojo y carg\u00f3 al asaltante hasta la patrulla. Para desgracia del malviviente su turno reci\u00e9n iba por la mitad y tuvo que dejarlo en el ba\u00fal hasta que pudiera llevarlo a su departamento.<\/p>\n<p>Toda la tarde estuvo pensando en como disfrutar\u00eda con el joven que ten\u00eda atado en su coche. A pesar de algunos malos pasos que casi le cuestan la carrera estaba segura que su m\u00e9todo deb\u00eda reemplazar a la ineficiencia carcelaria a la hora de reformar delincuentes. La misma certeza ten\u00eda respecto a que si se aplicara por hombres a mujeres y no al rev\u00e9s ya hubiera sido declarado como el protocolo normal de actuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al llegar a su auto corrobor\u00f3 que su prisionero ya estaba despierto y m\u00e1s furioso que al intentar robar el kiosco. Cuando la vio comenz\u00f3 a insultarla, decirle que la violar\u00eda y que despu\u00e9s la degollar\u00eda y se la dar\u00eda de comer a los perros. La oficial se mostraba impasible externamente pero en su interior se encontraba exultante; le resultar\u00eda muy satisfactorio reformar a ese muchacho.<\/p>\n<p>Lo dej\u00f3 gritarle hasta que se cans\u00f3. El malhechor ya hab\u00eda comprobado que no era capaz de soltarse, con lo que solo as\u00ed pod\u00eda demostrar su enojo. Una vez que se call\u00f3 la polic\u00eda le sonri\u00f3 y le dijo:<\/p>\n<p>-Para hacerme todo eso primero vas a tener que soltarte, y no pudiste hacerlo en cerca de cuatro horas \u2013el ladr\u00f3n volvi\u00f3 a alterarse. Le gritaba que lo soltara y que ya iba a ver. Le dec\u00eda que era una puta y que ya la iba a poner en su lugar -\u00bfc\u00f3mo cuando intentaste antes y en un solo movimiento terminaste desarmado y en el suelo?<\/p>\n<p>-Me agarraste desprevenido, pero estando preparado no te me vas a escapar.<\/p>\n<p>-Y yo que pensaba que el elemento sorpresa era parte de tu trabajo.<\/p>\n<p>Antes que pudiera recibir una respuesta volvi\u00f3 a cerrar el ba\u00fal. La escena fue similar cuando llegaron al domicilio. Volvi\u00f3 a dejar inconsciente al delincuente para bajarlo del auto y acomodarlo. Una vez desnudo e inmovilizado en su cama se ba\u00f1\u00f3 y arregl\u00f3. El volver a ponerse su traje de l\u00e1tex y su antifaz le dio un agradable cosquilleo.<\/p>\n<p>Se sent\u00f3 en su living a esperar y relajarse. A los pocos minutos oy\u00f3 una ya conocida voz que gritaba \u201c\u00bfD\u00f3nde estoy? Dejame ir loca. Te voy a matar\u201d cuando pudo contener su risa se acerc\u00f3 al cuarto. El joven bandido detuvo sus gritos unos instantes al verla. Todo su cuerpo envuelto en l\u00e1tex, destacando cada una de sus curvas. Ten\u00eda que reconocer que estaba muy buena. Enseguida se deshizo de esos pensamientos para volver a exigir que lo liberara.<\/p>\n<p>-\u00bfSab\u00e9s? \u2013dijo la oficial acerc\u00e1ndosele\u2013 estuve pensando en lo que dijiste y creo que ten\u00e9s raz\u00f3n \u2013al escucharla el ladr\u00f3n dej\u00f3 de gritar, aunque segu\u00eda vi\u00e9ndola furioso\u2013 as\u00ed que te voy a dar la oportunidad de que me ataques cuando est\u00e9s preparado y si me derrot\u00e1s vas a poder hacerme lo que quieras y despu\u00e9s irte.<\/p>\n<p>-\u00bfCu\u00e1l es el truco?<\/p>\n<p>-Sin trucos. Solo estoy segura que no vas a poder vencerme.<\/p>\n<p>Dicho esto se acerc\u00f3 y desat\u00f3 una mano. Sali\u00f3 del cuarto dejando unas esposas sobre la cama. El ladr\u00f3n se termin\u00f3 de desatar y comprob\u00f3 el funcionamiento de las esposas, as\u00ed como su dureza. Con estas agarradas en ambas manos sali\u00f3 del cuarto buscando a la puta que lo hab\u00eda atado.<\/p>\n<p>-\u00bfEst\u00e1s listo? \u2013pregunt\u00f3 la oficial \u00c1lvarez al verlo y pensando que eso ser\u00eda a\u00fan m\u00e1s f\u00e1cil de lo que hab\u00eda imaginado. Un movimiento de cabeza le confirm\u00f3 que as\u00ed era.<\/p>\n<p>El ladr\u00f3n se acerc\u00f3 con las esposas levantadas. La cadena que las un\u00eda estaba tensa entre ellas. Busc\u00f3 torpemente el cuello de Agostina quien lo esquiv\u00f3 con sencillez y le dio un rodillazo en la boca del est\u00f3mago. El malviviente se dobl\u00f3 por el dolor y la falta de aire, soltando las esposas. La oficial aprovech\u00f3 para tomarlas y en un r\u00e1pido movimiento esposarlo a una mesa.<\/p>\n<p>Cuando el asaltante se recuper\u00f3 ten\u00eda a Agostina parada a su lado. Un pie jugueteaba con el pene del derrotado joven que, a pesar de la situaci\u00f3n empezaba a levantarse. La imagen de la oficial enfundada en su traje, sus pechos subir y bajar apretados y su mirada triunfadora eran tan intimidantes como excitantes.<\/p>\n<p>-\u00bfYa te rend\u00eds? \u2013pregunt\u00f3 sin dejar de ver el pene crecer ante el roce de su pie.<\/p>\n<p>-Ganaste esta batalla, pero nunca voy a rendirme<\/p>\n<p>-Ya veremos \u2013sonri\u00f3.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de esto se agach\u00f3 y para sorpresa del encadenado muchacho empez\u00f3 a chuparle el pene. Lo hac\u00eda despacio y con delicadeza. En pocos minutos estaba completamente duro y su due\u00f1o jadeante. Entonces se detuvo.<\/p>\n<p>-Segu\u00ed perra \u2013le grit\u00f3. El tono todav\u00eda era rudo, pero ya no era el mismo que cuando se despert\u00f3.<\/p>\n<p>-Te tengo atado e indefenso. Voy a seguir si quiero \u2013le contest\u00f3.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s se levant\u00f3 y busc\u00f3 algo en un caj\u00f3n. El ladr\u00f3n no alcanz\u00f3 a ver qu\u00e9 era. Lo supo cuando sinti\u00f3 como algo met\u00e1lico presionaba su miembro hasta que se achic\u00f3 lo suficiente y pudo escuchar un click. Acto seguido la polic\u00eda se par\u00f3 a ambos lados de su cuerpo y se agach\u00f3 mostr\u00e1ndole una llave que colgaba de su cuello.<\/p>\n<p>-Con esta llave se abre el cintur\u00f3n que le puse a tu pija \u2013el ladr\u00f3n iba a gritarle pero le tap\u00f3 la boca con una mano\u2013 yo ahora te voy a desatar. Pod\u00e9s irte si quer\u00e9s, pero vas a tener que explicarle al cerrajero de tu pandillita de machitos como es que terminaste con eso entre las piernas \u2013por primera vez Agostina vio duda en los ojos del ladr\u00f3n\u2013 tambi\u00e9n podr\u00edas denunciarme, pero mi palabra y la del kiosquero imagino que ser\u00e1n m\u00e1s cre\u00edbles \u2013el ratero la mir\u00f3 sin decir nada\u2013 O pod\u00e9s irte calladito y cuando no aguantes m\u00e1s tu encierro volver y disculparte adecuadamente.<\/p>\n<p>El joven sopes\u00f3 unos instante sus opciones. Como la puta que lo hab\u00eda encerrado dijo ir con su pandilla a que se lo saquen no era una opci\u00f3n. Denunciarla por acoso tampoco. Solo le quedaba esperar su oportunidad de librarse de esa loca.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_56987\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"56987\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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