{"id":57146,"date":"2025-02-07T01:57:51","date_gmt":"2025-02-07T00:57:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=57146"},"modified":"2025-02-07T23:48:19","modified_gmt":"2025-02-07T22:48:19","slug":"1237-la-esposa-del-sindico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/1237-la-esposa-del-sindico\/","title":{"rendered":"Me follo a la esposa del s\u00edndico"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"57146\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">26<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 16<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Todo comenz\u00f3 cuando la empresa de la cual soy vicepresidente, decidi\u00f3 hacer un &#8220;retiro espiritual&#8221; en un hotel de Alicante.<\/p>\n<p>La idea, (para m\u00ed una de esas estupideces a las que el Departamento de Recursos Humanos nos tiene acostumbrados), era compartir un seminario reservado s\u00f3lo al personal ejecutivo superior y sus familias, como m\u00e9todo para incrementar el compromiso de estas en las actividades de la compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>Y all\u00ed estaba yo, escuchando distra\u00eddamente las palabras del Presidente, mientras mi atenci\u00f3n se concentraba en las maravillosas y bien torneadas piernas (denotaban largas horas de gimnasio) de la esposa del s\u00edndico.<\/p>\n<p>Luc\u00eda una corta falda, medias negras, y zapatos negros de tac\u00f3n muy fino con unos herrajes plateados a modo de detalle en el tal\u00f3n y en el frente. Ese calzado siempre calent\u00f3 mi interior fetichista.<\/p>\n<p>Una vez, recuerdo que tuve una secretaria que los usaba. Cuando hac\u00edamos el amor la desvest\u00eda completamente exceptuando sus zapatos. Me la follaba con ella luci\u00e9ndolos. Luego, entre polvo y polvo, compart\u00edamos champa\u00f1a que serv\u00edamos dentro de uno de ellos y que ella me administraba con sus propias manos.<\/p>\n<p>Pero volvamos al seminario.<\/p>\n<p>La esposa del s\u00edndico ten\u00eda las piernas cruzadas y cada tanto invert\u00eda la posici\u00f3n con movimientos muy femeninos. La estudi\u00e9 mejor. Aparentaba unos 45 a\u00f1os, un rostro de mu\u00f1eca por el que tal vez alg\u00fan bistur\u00ed hab\u00eda tallado m\u00e1s juventud, y senos de un tama\u00f1o algo mayor de lo normal, que invitaban a probarlos.<\/p>\n<p>Yo contaba entonces con 35 a\u00f1os, y dado que mi esposa se encontraba ausente por razones de su familia, era uno de los pocos asistentes solitarios del evento.<\/p>\n<p>As\u00ed que esa situaci\u00f3n y la esposa del s\u00edndico, me estaban haciendo perder la compostura. La mir\u00e9 m\u00e1s y empec\u00e9 a imaginar mil y una formas de follarla. Ese monumento, que seguramente era muy h\u00e1bil a la hora de regalar sexo, me excitaba y me hac\u00eda desear en forma irrefrenable, hacer cornudo a su pat\u00e9tico marido. Autom\u00e1ticamente me fij\u00e9 en \u00e9l.<\/p>\n<p>No pude evitar al verlo, hacer una comparaci\u00f3n conmigo. Era de corta talla y yo mido cerca de 1,90 metros. \u00c9l era gordo, fofo y calvo. Yo tengo aspecto atl\u00e9tico, con musculatura tonificada por horas de gimnasia diaria y soy de abundante cabello rubio. \u00c9l usaba gafas, mientras que yo tengo los ojos verdes y, seg\u00fan s\u00e9 por antiguas amigas, son un im\u00e1n irresistible a la hora de intentar un ligue.<\/p>\n<p>Pero aun as\u00ed, si ella no era tan perra como para ceder a mi calentura, yo era el superior jer\u00e1rquico de su esposo y pod\u00eda de un plumazo terminar con su trabajo y con el suculento sueldo que permit\u00eda a su bella hembra comprar las ropas que ahora luc\u00eda para mi admiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y hab\u00eda algo que me alentaba a\u00fan m\u00e1s: ella ten\u00eda rostro de perra en celo.<\/p>\n<p>Durante el tiempo en que el seminario continu\u00f3 , tambi\u00e9n se prolong\u00f3 mi \u00e9xtasis por ese monumento. Y les confieso que me las vi negras para ocultar la erecci\u00f3n que se insinuaba bajo mi pantal\u00f3n. Al fin, se produjo un &#8220;break&#8221; para distender el ambiente.<\/p>\n<p>Era el momento que yo estaba esperando, ya que ten\u00eda decidido actuar a la primer oportunidad. Todos se acercaron a una mesa, donde se serv\u00eda caf\u00e9 y bocadillos. Y yo decid\u00ed que ese era el momento ideal para presentarme a la pareja. El se\u00f1or Camacho, as\u00ed era el nombre del s\u00edndico, me salud\u00f3 tan respetuosamente como se saluda a un superior jer\u00e1rquico y a continuaci\u00f3n me present\u00f3 a su esposa Andrea.<\/p>\n<p>Yo extend\u00ed mi mano hacia ella y clav\u00e9 mi mirada en sus ojos para medir el efecto. Pero ella no acus\u00f3 recibo aparente y eso me desconcert\u00f3 unos segundos. He tenido antes situaciones parecidas y s\u00e9 que nunca pas\u00f3 inadvertido cuando hablo con los ojos. Aunque tal vez su desinter\u00e9s fuera algo estudiado.<\/p>\n<p>Estuve un rato prestando atenci\u00f3n distra\u00eddamente a la conversaci\u00f3n del s\u00edndico, en la que, babosamente, me contaba acerca de sus impresiones del evento y otras estupideces. Siempre detest\u00e9 la obsecuencia y eso me dio a\u00fan m\u00e1s razones para desear joder a su esposa. Durante todo ese rato la actitud de Andrea continu\u00f3 distante. Si bien prestaba atenci\u00f3n a las palabras de su marido, sorb\u00eda en silencio su caf\u00e9, no me miraba m\u00e1s de lo estrictamente necesario y s\u00f3lo pude contentarme con gozar de la perfecci\u00f3n de su figura y con gozar su proximidad electrizante.<\/p>\n<p>Todo en ella me dec\u00eda que era una verdadera puta.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del break, cuando los participantes se dispusieron a ocupar nuevamente sus lugares, me di cuenta por sus movimientos, que Andrea ir\u00eda probablemente al WC durante unos minutos antes de acomodarse para el reinicio. As\u00ed que no ocup\u00e9 mi sitio y me dirig\u00ed a la salida para espiar sus movimientos. Mi suerte fue may\u00fascula. En lugar del WC ella se dirigi\u00f3 con paso felino hacia el ascensor. Tal vez fuera a su suite. Apur\u00e9 mi paso y pude entrar al ascensor antes de que la puerta se cerrara.<\/p>\n<p>Est\u00e1bamos solos y Andrea me se\u00f1al\u00f3 que su destino era el piso 10. Ella comenz\u00f3 distra\u00eddamente a arreglar su pelo frente al espejo del elevador. Yo me acerqu\u00e9 a su o\u00eddo y al mismo tiempo que pon\u00eda mi mano en su culo le susurr\u00e9: &#8220;estoy recaliente contigo y quiero follarte&#8221;. Ella no se inmut\u00f3. Simplemente retir\u00f3 mi mano como \u00fanico gesto de rechazo y sali\u00f3 del ascensor que hab\u00eda parado ya en el piso 10. No me estaba tomando en serio.<\/p>\n<p>Yo, que no pod\u00eda quitar mis ojos de su culo y de sus piernas, vacil\u00e9 unos segundos mientras ella se alejaba, y cuando dobl\u00f3 el pasillo saliendo de mi vista, arranqu\u00e9 decidido tras ella. Seguramente pens\u00f3 que su rechazo en el elevador me desalentar\u00eda. Despu\u00e9s de todo yo era un alto jerarca en la compa\u00f1\u00eda y no pod\u00eda exponerme a un esc\u00e1ndalo. Pero quiz\u00e1s era otra forma de provocarme. Y estaba dando resultado. De cualquier modo yo estaba ya lanzado y no me detendr\u00eda.<\/p>\n<p>Le di alcance cuando ella hab\u00eda cruzado ya la entrada de su habitaci\u00f3n y se aprestaba a cerrar la puerta. Pero no pudo hacerlo, porque interpuse mi pie a modo de traba y venciendo alguna d\u00e9bil resistencia de su parte, logr\u00e9 ingresar al cuarto y cerrar la puerta tras de m\u00ed.<\/p>\n<p>Ella se alej\u00f3 unos pasos con tranquilidad y, girando su cuerpo para enfrentarme, adopt\u00f3 una posici\u00f3n de brazos en jarra, con las piernas separadas (\u00a1Mi dios, qu\u00e9 alzada ten\u00eda esa hembra!) y me dijo:<\/p>\n<p>&#8220;Supongo que ahora pretender\u00e1 violarme&#8221;<\/p>\n<p>Yo no le contest\u00e9. S\u00f3lo me qued\u00e9 quieto. Ella camin\u00f3 felinamente hacia m\u00ed con una sonrisa en su boca. Extendi\u00f3 su mano y tom\u00f3 mi paquete apret\u00e1ndolo suavemente con su mano.<\/p>\n<p>&#8220;No tendr\u00e1 que hacerlo se\u00f1or Vicepresidente. Yo lo deseo y me entrego&#8221;<\/p>\n<p>Todo se precipit\u00f3 entonces. Simplemente la tom\u00e9 con firmeza de la cintura y empec\u00e9 a besarla en la boca, cosa que ella acept\u00f3 entreg\u00e1ndome su lengua con pasi\u00f3n para chocarla con la m\u00eda.<\/p>\n<p>Con mi mano comenc\u00e9 a acariciar su duro culo , buscando que penetrara bajo su falda. As\u00ed empec\u00e9 a acariciar sus gl\u00fateos con suaves movimientos circulares, mientras mi otra mano desprend\u00eda la cremallera de su falda para que \u00e9sta se deslizara suavemente por sus caderas hasta el suelo.<\/p>\n<p>Ante mi vista qued\u00f3 un liguero y unas braguitas negras tan finas como un hilo dental que se met\u00edan profundamente en su culo y apenas cubr\u00eda su depilada rajita.<\/p>\n<p>Luego le quit\u00e9 la blusa y el sost\u00e9n, con lo que s\u00f3lo le quedaron las cadenas que pend\u00edan de su cuello, y sus parados senos de pezones como roca.<\/p>\n<p>Ella me alej\u00f3 unos pasos, y abriendo sus piernas para que pudiera observarla bien me dijo:<\/p>\n<p>&#8220;Era esto lo que deseaba se\u00f1or Vicepresidente&#8221;.<\/p>\n<p>Ten\u00eda un cuerpo de diosa. S\u00ed, era a\u00fan m\u00e1s de lo que esperaba. Me acerqu\u00e9 para poder besar sus senos y comenc\u00e9 a chupar y mordisquear sus pezones. Con mi mano explor\u00e9 su raja y not\u00e9 su humedad. Su respiraci\u00f3n aumentaba el ritmo. Estaba entregada. Mientras hac\u00eda todo eso, ella correspond\u00eda cada vez con m\u00e1s fuerza a mis besos y liberaba mi polla haciendo caer mi pantal\u00f3n hasta los tobillos. Luego se arrodill\u00f3 frente a m\u00ed y empez\u00f3 a mamarla.<\/p>\n<p>&#8220;Eso perra, m\u00e1mala as\u00ed. Ch\u00fapala bien. Hazme gozar&#8230; si quieres conservar el lujo de tu vida tendr\u00e1s que hacerlo muchas veces de aqu\u00ed en m\u00e1s.&#8221;<\/p>\n<p>Ella chupaba como posesa. Hac\u00eda esfuerzos para com\u00e9rsela entera .Lo hac\u00eda como profesional. Antes de acabar la saqu\u00e9 de su boca. Era hora de tomar su culo.<\/p>\n<p>La puse de espaldas y ella, a\u00fan de pie, se apoy\u00f3 en el respaldo de una silla inclinando apenas su cuerpo y d\u00e1ndome la espalda.<\/p>\n<p>Yo me arrodill\u00e9 y la lam\u00ed desde su raja hasta el culo. De esa forma lubricaba su ano con mi saliva y con sus propios jugos, al tiempo que ella liberaba su primer orgasmo y contribu\u00eda con sus l\u00edquidos a mi trabajo. Luego de unos minutos me incorpor\u00e9 y penetr\u00e9 su culo con mis dedos.<\/p>\n<p>&#8220;No por favor, dec\u00eda ella, me causa mucho dolor y no podr\u00e9 disimularlo en el seminario.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;No me importa putita. Quiero enterr\u00e1rtela y voy a hacerlo ahora.&#8221;<\/p>\n<p>Dicho esto, y ante su d\u00e9bil resistencia, la penetr\u00e9 por su culo hasta el fondo y comenc\u00e9 a bombearla con fuerza haciendo que mis pelotas golpearan sus nalgas.<\/p>\n<p>Ella ahog\u00f3 un grito de dolor, pero pronto empez\u00f3 a gozarlo y a pedir m\u00e1s.<\/p>\n<p>Eso hizo salir mi leche para llenar su recto en forma abundante.<\/p>\n<p>Cuando nos relajamos un poco, quit\u00e9 mi pija y tom\u00e1ndola de su rostro con mis manos le dije:<\/p>\n<p>&#8220;Esto, putita, es lo que te espera en el futuro. Espero que te haya gustado porque ser\u00e1s mi amante lo quieras o no lo quieras.&#8221;<\/p>\n<p>Ella me mir\u00f3 asustada por mi inesperada violencia y me contest\u00f3:<\/p>\n<p>&#8220;Me ha gustado y m\u00e1s me ha gustado ponerle los cuernos al cabr\u00f3n de mi marido. Lo he hecho muchas veces, pero nunca con un superior suyo y menos que me atienda como t\u00fa lo has hecho&#8221;<\/p>\n<p>Esas palabras endurecieron mi polla nuevamente, me pusieron a cien ,as\u00ed que la levant\u00e9 de las nalgas y enterr\u00e9 mi polla en su raja. Ella tuvo dos orgasmos m\u00e1s de esa forma. Y un tercero cuando, sin parar de bombearla como un animal, le susurr\u00e9 al o\u00eddo: &#8220;Quiero llenarte la panza, perra, y que le cuentes al cabr\u00f3n que ha sido \u00e9l quien te ha pre\u00f1ado. Eso lo pondr\u00e1 contento y rendir\u00e1 mas en su trabajo&#8221;.<\/p>\n<p>Ella gritaba su placer por mis palabras en mi o\u00eddo, y eso aceler\u00f3 mi lechazo en sus entra\u00f1as. El morbo de la situaci\u00f3n nos hab\u00eda pose\u00eddo.<\/p>\n<p>Al verla vestirse supe que esa era la mujer justa para dar rienda suelta a mis instintos m\u00e1s bajos. Jam\u00e1s desposar\u00eda una mujer as\u00ed, pero a esta la conservar\u00eda como amante. Seguramente la muy puta guardar\u00eda bien el secreto por el dinero y el placer que ese silencio le reportar\u00eda.<\/p>\n<p>Tuve a\u00fan tiempo y vigor para penetrarla una vez m\u00e1s antes de abandonar la habitaci\u00f3n. Esa mujer era una perra hermosa y sofisticada. Me calentaba ver sus movimientos y el gusto que ten\u00eda para vestir. Esta vez s\u00f3lo levant\u00e9 su falda, apart\u00e9 el hilo dental de su raja y la clav\u00e9 sin preocuparme por su orgasmo, que de todas formas vino a acompa\u00f1ar mi lechazo final y que la hizo gritar de placer en mi o\u00eddo. Luego de esto, se arrodill\u00f3 ante m\u00ed una vez mas y lami\u00f3 mi polla bebiendo todo su jugo para dejarla reluciente.<\/p>\n<p>Al fin, luego de los aproximadamente 20 minutos que todo hab\u00eda durado, salimos separadamente en direcci\u00f3n a la sala de convenciones. Cuando entr\u00e9 ella ya hab\u00eda ocupado su lugar junto a Camacho. No pude dejar de notar su incomodidad por estar sentada. Su culo, sin dudas, a\u00fan estar\u00eda dolorido, y mi leche seguramente estar\u00eda desliz\u00e1ndose por sus tornead\u00edsimas piernas.<\/p>\n<p>Y algo m\u00e1s: ella, sabi\u00e9ndose por mi observada, dio a su marido un beso en la mejilla, con el sabor de mi leche, que a\u00fan, seguramente, guardaba en su boca.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de mi primer encuentro con Andrea en el seminario de Alicante, mi calentura por ella aument\u00f3. No pod\u00eda parar de follarla.<\/p>\n<p>Una de las ventajas de ser vicepresidente de una empresa es que no hay que explicarle a nadie el cumplimiento de los horarios. Otra ventaja importante, radica en el hecho de ser el jefe del marido de Andrea. De esta forma manten\u00eda siempre atareado al pobre infeliz, oblig\u00e1ndolo a abandonar su casa muy temprano por la ma\u00f1ana y regresar tarde por las noches.<\/p>\n<p>Yo llegaba inmediatamente despu\u00e9s de su partida, y Andrea me estaba esperando arreglada en una forma que a m\u00ed me hac\u00eda perder la cabeza. Generalmente estaba desnuda, cubierta con un sensual camis\u00f3n transparente, y montada sobre zapatos de alt\u00edsimo tac\u00f3n que yo mismo le regalaba.<\/p>\n<p>Tanto me calentaba esa mujer, que apenas cerraba la puerta de calle, abr\u00eda sus piernas para empezar a embestirla con mi polla extremadamente dura. Luego pas\u00e1bamos un largo tiempo en el cual yo la obligaba a chup\u00e1rmela hasta el hartazgo y generalmente terminaba sodomiz\u00e1ndola, porque, ella me hab\u00eda confesado que gozaba m\u00e1s cuando le romp\u00edan el culo que con cualquier otra cosa.<\/p>\n<p>Pero lo mejor fue, en una ocasi\u00f3n en que mi esposa tuvo que marcharse de la ciudad para atender asuntos de su familia en el campo. Conociendo esta situaci\u00f3n, se me ocurri\u00f3 invitar al matrimonio Camacho, a gozar de un espl\u00e9ndido fin de semana a bordo de mi yate. Planeaba follarme all\u00ed a Andrea en las narices de su marido.<\/p>\n<p>Para esto, contrat\u00e9 los servicios de una espl\u00e9ndida prostituta de 26 a\u00f1os, a la que aleccion\u00e9 para hacerse pasar por una sobrina m\u00eda. La idea era que luego de zarpar, se dedicara descaradamente a provocar a Camacho hasta hacerlo sucumbir y una vez logrado esto, me asegurar\u00eda de su posterior silencio. El &#8220;summum&#8221; del plan, era gozar a la perra de Andrea ante los ojos de su marido.<\/p>\n<p>Mi yate, les cuento, es espectacular. Me ha costado cerca de medio mill\u00f3n de d\u00f3lares y est\u00e1 equipado con tres habitaciones y un sal\u00f3n que, combinado con su espaciosa cubierta, lo hac\u00edan ideal para fiestas en navegaci\u00f3n. Tambi\u00e9n es altamente maniobrable por lo que no necesitaba de tripulaci\u00f3n adicional.<\/p>\n<p>As\u00ed fue que, recib\u00ed a mis invitados un soleado y caluroso s\u00e1bado por la ma\u00f1ana e inmediatamente, luego de acomodarlos a bordo y de mostrarles sus habitaciones zarp\u00e9.<\/p>\n<p>Yo me dediqu\u00e9 inicialmente a mostrarle a Camacho los secretos de maniobrabilidad de la nave, para luego comenzar la tarea de poner el orden lo que ser\u00eda nuestro almuerzo, mientras Andrea y Cristina (as\u00ed se llamaba la prostituta) se dedicaban a tomar sol en cubierta dejando sus senos al viento sin ning\u00fan pudor.<\/p>\n<p>Parte del secreto plan, era &#8220;entonar&#8221; a Camacho con abundante champagne que yo hab\u00eda decretado como bebida oficial del paseo. La ma\u00f1ana transcurri\u00f3 tranquila. Andrea y Cristina hab\u00edan congeniado y el champagne ya hab\u00eda empezado a circular.<\/p>\n<p>Distra\u00eddamente yo aprovechaba cualquier situaci\u00f3n para manosear a Andrea, y cuando eso suced\u00eda, Cristina trataba de ablandar a Camacho que quedaba algo cortado ante la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante el almuerzo, todos mis invitados ya estaban sufriendo los efectos del alcohol, cuyo consumo en m\u00ed mismo yo hab\u00eda dosificado pero que no se escatim\u00f3 ni en las mujeres ni en Camacho. Andrea com\u00eda y beb\u00eda, mientras su mano, oculta bajo la mesa meneaba mi polla manteni\u00e9ndola con una dureza permanente.<\/p>\n<p>Camacho no pod\u00eda darse cuenta de ello. Estaba muy ocupado tratando de disimular los descarados avances que mi aleccionada puta hac\u00eda sobre \u00e9l.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de almorzar, todos nos tiramos en proa a gozar del sol y tambi\u00e9n de alg\u00fan ocasional chapuz\u00f3n.<\/p>\n<p>En alg\u00fan momento, Camacho, vencido por el alcohol y la modorra del almuerzo, qued\u00f3 dormido dej\u00e1ndome solo con ambas perras que ya daban claras se\u00f1ales de estar m\u00e1s que entonadas. En ese instante, Cristina decidi\u00f3 que yo deb\u00eda quitarme el ba\u00f1ador y, entre risas, Andrea la apoy\u00f3 en su iniciativa.<\/p>\n<p>Unos minutos mas tarde, con Camacho durmiendo el sue\u00f1o de los justos, Cristina ten\u00eda toda mi verga en su boca, mientras yo lam\u00eda el co\u00f1o de Andrea que se hab\u00eda colocado en cuatro patas.<\/p>\n<p>Poco tard\u00e9 en sentir que mi calentura deseaba sodomizar a Andrea y, apartando su tanguita, la penetr\u00e9 y comenc\u00e9 a bombearla. Esa situaci\u00f3n excit\u00f3 tanto a Cristina, que decidi\u00f3 bajar el traje de ba\u00f1o de Camacho y dejar al descubierto su polla tan dormida como su due\u00f1o.<\/p>\n<p>A\u00fan estaba bombeando a mi perrita, cuando observ\u00e9 que Cristina , a fuerza de comerse la polla de Camacho, hab\u00eda logrado erectarla y se aprestaba a cabalgarlo.<\/p>\n<p>Camacho, entreabri\u00f3 los ojos con sorpresa y cuando se percat\u00f3 de la situaci\u00f3n a la que era sometido, se dej\u00f3 llevar sin ning\u00fan tipo de resistencia. Cu\u00e1l fue su sorpresa cuando vio que a pocos pasos, yo sodomizaba a su propia esposa.<\/p>\n<p>Pero no fue violento. Creo que la situaci\u00f3n lo puso a cien, porque empez\u00f3 a bombear a Cristina con una furia de la cual yo no lo cre\u00ed capaz nunca.<\/p>\n<p>Entonces me desentend\u00ed del asunto y me concentr\u00e9 en mi puta.<\/p>\n<p>Tom\u00e1ndola de sus cabellos atraje su oreja hacia mis labios y comenc\u00e9 a susurrarle:<\/p>\n<p>&#8220;Perrita, no me digas que no te calienta que te rompa el culo frente a los ojos tu esposo&#8221; o &#8220;Esta vez tu maridito ver\u00e1 c\u00f3mo se hace para gozar a una buena perra&#8221;.<\/p>\n<p>Estas palabras hac\u00edan enfurecer de placer a Andrea, que no paraba de acabar.<\/p>\n<p>Para esto, Camacho y Cristina se estaban incorporando y se sumaban a nuestro juego. Camacho se par\u00f3 con su inmunda verga llena del semen propio y de los jugos de Cristina delante de la boca de Andrea para que esta se la chupara.<\/p>\n<p>Cristina, en cambio, se coloc\u00f3 detr\u00e1s de m\u00ed y lam\u00eda alternativamente el co\u00f1o de Andrea y mis pelotas, al tiempo que con una mano se masturbaba.<\/p>\n<p>No s\u00e9 cu\u00e1nto tiempo habr\u00e1 durado, pero Camacho llen\u00f3 de semen la cara de su esposa, yo acab\u00e9 el recto de Andrea y Cristina lanz\u00f3 un alarido de autosatisfacci\u00f3n. Luego de esto, todos nos tiramos de nuevo al sol y yo proced\u00ed a traer otra ronda de champagne que bebimos hasta quedarnos dormidos.<\/p>\n<p>Esa noche, yo hab\u00eda planeado tener una fiesta. En realidad, inicialmente esa fiesta era el momento para que todo se desencadenara, pero, como les he contado, la cosa se me fue de las manos durante la tarde. Sin embargo, ya les he relatado que lo que m\u00e1s me fascina de Andrea es la sofisticaci\u00f3n que tiene para vestirse y la sensualidad con que se mueve en sociedad. As\u00ed que, la fiesta no se suspendi\u00f3. Quer\u00eda poseerla vestida y quer\u00eda verla vestida con el ajuar que yo le hab\u00eda comprado para ese viaje.<\/p>\n<p>Con ese objetivo, nos separamos para prepararnos para la noche. Camacho y su esposa ocuparon una rec\u00e1mara y Cristina y yo, por separado, ocupamos las restantes. Yo me vest\u00ed, al igual que Camacho (a quien antes de zarpar hab\u00eda informado sobre la ropa a llevar) de etiqueta rigurosa.<\/p>\n<p>Fuimos los primeros en estar listos y nos sentamos en el sal\u00f3n a compartir unos whiskies sin hacer referencia alguna a los acontecimientos de la tarde. Yo creo que el tipo a\u00fan cre\u00eda que lo hab\u00eda so\u00f1ado. La primera en un\u00edrsenos fue Cristina. Debo decirles que Cristina no es una prostituta com\u00fan, sino una bastante cara. Ten\u00eda un doctorado en Derecho que hab\u00eda pagado con sus encantos como chica de alterne y se desenvolv\u00eda muy bien en la alta sociedad. Esa noche vest\u00eda lujuriosamente bella. Su vestido azul era a la rodilla, estaba dise\u00f1ado para realzar su ya magn\u00edfico culo, y dejaba (\u00a1vaya detalle!) uno de sus perfectos senos al descubierto.<\/p>\n<p>Llevaba tambi\u00e9n un collar de diamantes y de oro, que seguramente hab\u00eda obtenido de premio en Marbella de manos de alg\u00fan petrolero \u00e1rabe y que resaltaba su hermoso cuello. Todo lo completaba con aretes tipo argolla de oro muy grandes y sandalias plateadas de tira que envolv\u00edan sus pantorrillas con mil vueltas. Pude percibir en los ojos de Camacho un lujurioso brillo y un r\u00e1pido bulto en su pantal\u00f3n. As\u00ed que me apart\u00e9 un poco para que Cristina pudiera hacer su trabajo.<\/p>\n<p>Unos minutos despu\u00e9s lleg\u00f3 Andrea. Era realmente una cortesana la muy perra.<\/p>\n<p>Llevaba un vestido transparente ajustado en la cintura, que, si bien dejaba cubiertos sus pechos, con la m\u00e1s leve inclinaci\u00f3n los har\u00eda salir al descubierto.<\/p>\n<p>A trasluz pude observar que no llevaba bragas. Y luc\u00eda unas sandalias doradas que resaltaban el rojo intenso de sus u\u00f1as en sus preciosos pies. Yo me adelant\u00e9 a recibirla y la salud\u00e9 con un beso en la boca y metiendo frente a todos mi mano en sus vestido para acariciar uno de sus senos. Camacho dio un respingo, pero la naturalidad de su esposa para encarar la situaci\u00f3n y el hecho de que ella se acercara a \u00e9l y le pasara un brazo por la cintura lo dej\u00f3 algo cortado. As\u00ed empez\u00f3 la fiesta.<\/p>\n<p>El ambiente era tenue, la m\u00fasica suave y la bebida abundante. Todo invitaba a bailar, as\u00ed que tom\u00e9 a Cristina por la cintura y empec\u00e9 con ella algunos pasos.<\/p>\n<p>Andrea me imit\u00f3 al instante con su marido. Mientras bail\u00e1bamos, la bebida segu\u00eda corriendo y las manos de todo estaban en movimiento. Cristina acariciaba mi polla descaradamente y Andrea lam\u00eda el o\u00eddo de su marido con lascivia inocultable. Un rato despu\u00e9s cambiamos de parejas.<\/p>\n<p>Autom\u00e1ticamente yo tom\u00e9 a Andrea por el culo para guiar sus pasos, mientras Cristina animaba a Camacho a acariciarle los senos. Un rato despu\u00e9s Cristina ya mamaba la polla de Camacho arrodillada en el suelo, mientras este se apoyaba en la mesa y no dejaba de beber. Andrea se acerc\u00f3 a Camacho y lo bes\u00f3 en la boca y el cuello. Tambi\u00e9n le dec\u00eda al o\u00eddo:<\/p>\n<p>&#8220;Vamos papito, demu\u00e9strale a esta puta cachonda lo animal que eres practicando el sexo.\u201d<\/p>\n<p>Camacho ten\u00eda una calentura de aquellas. Su pija estaba a reventar por lo que yo decid\u00ed que era el momento de atender mi propio placer. Apart\u00e9 a Andrea de su esposo y comenc\u00e9 a besarla frente a sus ojos y a desprenderle el vestido para que cayera al suelo. Luego, la llev\u00e9 de la cintura , sin dejar de besarla hasta el sill\u00f3n cercano y con ella de pie y de espaldas a m\u00ed, comenc\u00e9 ,a lamer su culo y su raja.<\/p>\n<p>Camacho ya estaba penetrando a Cristina por detr\u00e1s y los jadeos de placer de ella acompa\u00f1aban como fondo toda la escena. Yo penetr\u00e9 a Andrea en su raja, y ella tuvo su primer orgasmo tan s\u00f3lo con eso. La bombe\u00e9 con fuerza, la acost\u00e9 en el sill\u00f3n y pude darme cuenta que Camacho me observaba sodomizar a su esposa.<\/p>\n<p>Yo gozaba vi\u00e9ndolo. El pobre tipejo ten\u00eda tan poca autoestima que no pod\u00eda rebelarse a su jefe y se consolaba bombeando a Cristina cada vez con m\u00e1s fuerza.<\/p>\n<p>\u00c9l observ\u00f3 como su esposa, vestida tan s\u00f3lo con sus sandalias, me com\u00eda la polla con avidez de hambrienta.<\/p>\n<p>Cristina no paraba de gritar de placer. Camacho, en su furia, la estaba cogiendo como seguramente nadie nunca la hab\u00eda cogido. Otra vez perd\u00ed la noci\u00f3n del tiempo, pero hasta el amanecer alternamos el sexo con charlas y bebida que compart\u00edamos como si ese ambiente de aquelarre existiera en realidad.<\/p>\n<p>Es m\u00e1s, Cristina logr\u00f3 que Camacho probara unas rayas de polvo, lo que hizo al pobre infeliz poner fuera de s\u00ed.<\/p>\n<p>Cuando despert\u00e9, estaba con Andrea abrazado en la cama y el sol llegaba al cenit.<\/p>\n<p>Luego de cog\u00e9rmela por en\u00e9sima vez y de exigirle que me la chupara sin tregua hasta llenar su boca, la dej\u00e9 descansar. As\u00ed fue que descubr\u00ed que Camacho a\u00fan estaba cogiendo con una Cristina exhausta, en el sof\u00e1 de la sala.<\/p>\n<p>Horas m\u00e1s tarde la compostura hab\u00eda vuelto a la nave, aunque ya Camacho aceptaba mis arrumacos interminables con su perra esposa dado que \u00e9l hab\u00eda conseguido hacer de Cristina su putita particular y hac\u00eda lo propio.<\/p>\n<p>Mientras pon\u00eda proa de regreso, Camacho se acerc\u00f3 a m\u00ed para agradecerme la experiencia y rogarme que la repiti\u00e9ramos m\u00e1s seguido.<\/p>\n<p>Yo sonre\u00ed. Claro que lo har\u00edamos.<\/p>\n<p>Semanas despu\u00e9s del &#8220;sarao&#8221; que disfrutamos con Cristina y el matrimonio Camacho a bordo de mi yate, llegu\u00e9 a la conclusi\u00f3n que mi s\u00edndico era un flor de tipo. Hab\u00eda reaprendido una lecci\u00f3n que jam\u00e1s deb\u00ed olvidar: &#8220;nunca juzgues a nadie por su aspecto&#8221;.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n es que Camacho se transform\u00f3 en uno de mis m\u00e1s leales empleados. Mi situaci\u00f3n con su esposa se hab\u00eda blanqueado de tal forma que \u00e9l la hab\u00eda aceptado sin reparos. Esa actitud motiv\u00f3 que yo aumentara su sueldo y mejorara su imagen dentro de la Empresa.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n ocurrieron algunas cosas. En primer lugar, mi esposa decidi\u00f3 abandonarme. La verdad es que no me amargu\u00e9 demasiado: me ten\u00eda saturado. La muy bruja se fue amenaz\u00e1ndome con dejarme en quiebra sin saber que ya Camacho hab\u00eda arreglado que mis posesiones pasaran a manos de testaferros de confianza.<\/p>\n<p>Y para continuar me nombraron Presidente de la compa\u00f1\u00eda cuando el anterior decidi\u00f3 retirase a vivir de sus ganancias y a disfrutar de los d\u00edas de vejez entre sus nietos. Para festejarlo, Camacho organiz\u00f3 una cena \u00edntima en su casa, donde yo me la pas\u00e9 follando a su esposa delante de su nariz, mientras Camacho se masturbaba al vernos y con Cristina se dedicaban a aspirar hasta el polvo de las alfombras, actividad esta que parec\u00edan gozar m\u00e1s que practicando el sexo.<\/p>\n<p>Una tarde, Andrea se present\u00f3 en mi lujoso despacho. Estaba muy alterada. Y como siempre muy hermosa. La salud\u00e9 al entrar amasando uno de sus senos y metiendo profundamente mi lengua en su garganta. Si yo estaba loco por ella, la muy perra no resist\u00eda ese tratamiento de saber que no podr\u00eda jam\u00e1s abrir la boca sin que antes la sodomizara vestida.<\/p>\n<p>Llen\u00e9 su recto con mi leche y la obligu\u00e9 a chuparme la polla unos 10 minutos mientras yo me relajaba. Luego le ofrec\u00ed un whisky y reci\u00e9n entonces la dej\u00e9 hablar. Ella me dijo, que estaba asustada. Hab\u00eda ido al m\u00e9dico por algunos malestares y este le hab\u00eda diagnosticado un embarazo de dos meses. Como Camacho ten\u00eda vasectom\u00eda desde hac\u00eda a\u00f1os, el ni\u00f1o de sus entra\u00f1as era de mi pertenencia.<\/p>\n<p>A m\u00ed me apres\u00f3 una inmensa alegr\u00eda. Yo deseaba ese ni\u00f1o desde que la conoc\u00ed en Alicante y se lo hice saber. Pero ella me contest\u00f3 que tem\u00eda que su embarazo la deformara y que ya no la desear\u00eda de la misma forma que siempre. Yo le dije que no lo mejor que pude. No pod\u00eda contarle la morbosidad de los placeres que en mi cabeza estaba elucubrando.<\/p>\n<p>As\u00ed que la bes\u00e9, y pensando en mis fantas\u00edas dediqu\u00e9 el resto de mi tarde a follarla por todos su agujeros hasta dejarla exhausta. Convinimos en no decirle nada a Camacho hasta que este notara su pancita.<\/p>\n<p>As\u00ed que durante un par de meses m\u00e1s seguimos nuestra habitual rutina de follar todo el tiempo sin preocuparnos. Desde lo del yate, yo no me preocupaba m\u00e1s por esperar a que Camacho se retirara de su casa a trabajar para aparecer en la casa a follarme a la perra de Andrea. Ella se levantaba con \u00e9l, y mientras el cabr\u00f3n hac\u00eda el desayuno, ella empezaba a arreglarse para m\u00ed. Eso me pon\u00eda a mil. Y como siempre, al llegar, disfrutaba cogi\u00e9ndola vestida, muchas veces con \u00e9l mir\u00e1ndome y hasta recibiendo mis instrucciones de trabajo mientras bombeaba a su esposa.<\/p>\n<p>Otras veces, ella se arreglaba a mi placer y esperaba a que yo la pasara a buscar para salir a cenar y bailar. Entonces ella se desped\u00eda de Camacho con un beso en la mejilla y en mi presencia le dec\u00eda que no la esperara levantado porque no sab\u00eda a que hora yo la llevar\u00eda de regreso.<\/p>\n<p>Yo disfrutaba este juego por ambas puntas. Por un lado, gozaba haciendo cornudo a Camacho, por otro gozaba el hecho de que toda la sensualidad de la putita de su esposa estuviera volcada s\u00f3lo a mi placer personal. Era una maravilla s\u00f3lo verla. Una verdadera mu\u00f1eca que viv\u00eda tan s\u00f3lo para arreglarse para m\u00ed. Tambi\u00e9n me costaba fortunas vestirla. Pero el hecho de ser rico hace que esas cosas sean sin importancia.<\/p>\n<p>Andrea era tan espl\u00e9ndidamente puta, que todos los hombres la deseaban. El d\u00eda que Camacho descubri\u00f3 la pre\u00f1ez, apareci\u00f3 hecho una furia en mi despacho. Yo lo abrac\u00e9 y felicit\u00e9. El muy cornudo ser\u00eda el padre de mi hijo. Merec\u00eda un premio y se lo di. Lo ten\u00eda preparado desde el d\u00eda que supe la noticia: Una semana de vacaciones en Canarias junto a Cristina, totalmente pagadas y con 10 mil d\u00f3lares para gastos. Podr\u00eda empolvar muchas narices con ese dinero.<\/p>\n<p>Cuando Camacho parti\u00f3, a\u00fan me quedaba el regalo para Andrea: Ser\u00eda una fiesta en mi finca. La fiesta era privada, pero hab\u00eda contratado un grupo de m\u00fasica para que tocara toda la noche solo a nuestro placer. Eran tres negros jamaiquinos que ejecutaban el mejor reggae de la pen\u00ednsula. Una de mis placeres era follarla al son de la m\u00fasica.<\/p>\n<p>As\u00ed que cuando mi chofer la dej\u00f3, ella solo se sonri\u00f3 como diciendo &#8220;deb\u00ed esperar esto de ti&#8221;. La fiesta empez\u00f3 conmigo besando todo su cuerpo a la vista de los negros, que no paraban de alimentar con ron su inspiraci\u00f3n. Ron y alguna de esas porquer\u00edas que ellos fuman impregnando el ambiente con un espantoso olor.<\/p>\n<p>Mientras romp\u00eda el culo de Andrea, not\u00e9 que la muy puta miraba de reojo los musculosos torsos de los negros como tratando de adivinar si sus pollas eran tan gigantes como la mitolog\u00eda local cuenta. A mi me encantaba cogerla embarazadita. Ella perd\u00eda el control como de costumbre. Gritaba, gem\u00eda, ped\u00eda m\u00e1s y tomaba la leche con avidez. Cuando not\u00e9 que las fuerzas me flaqueaban, hice una se\u00f1al a los negros para que se acercaran. Esa noche, como premio, Andrea ser\u00eda follada sin descanso.<\/p>\n<p>El primer negro se aproxim\u00f3 mientras a\u00fan mi polla estaba en el culo de Andrea. Se par\u00f3 delante de ella y, ante sus ojos asustados, sac\u00f3 de su pantal\u00f3n una verga descomunal. Ante la indecisi\u00f3n y la sorpresa de mi puta, la alent\u00e9: &#8220;Vamos perrita, c\u00f3metela. Acaba con ella ,qu\u00edtale a nuestro amigo toda la carga de esas pelotas&#8221;.<\/p>\n<p>Y ella abri\u00f3 su boca y comenz\u00f3 por besar el capullo del africano. A lamerlo con la lengua como si fuese un helado. Ese espect\u00e1culo hizo que mi leche brotara en su recto una vez m\u00e1s y que un grito de placer saliera de mi boca. Pero yo no daba m\u00e1s, as\u00ed que llam\u00e9 al segundo negro. Este ya vino con la verga erecta y cuando yo retire mi pija \u00e9l la reemplaz\u00f3 con la suya en el culo de Andrea sin ning\u00fan miramiento.<\/p>\n<p>Los ojos de Andrea giraban locos en sus \u00f3rbitas por el placer. Ten\u00eda la verga del primer negro metida casi toda en su boca y la del segundo negro arremetiendo con furia su trasero. Yo me sent\u00e9 c\u00f3modamente con un whisky para gozar el espect\u00e1culo y una vez acomodado hice se\u00f1as al tercer negro. Son geniales los negros.<\/p>\n<p>No s\u00e9 c\u00f3mo mierda hizo este tipo para acostarse espaldas al suelo entre esa mara\u00f1a de tres personas enchufadas y clavar en la raja de la zorra su descomunal instrumento.<\/p>\n<p>Andrea hac\u00eda rato que acababa en continuado. Daba se\u00f1ales no poder m\u00e1s, pero&#8230; \u00a1Qu\u00e9 co\u00f1o! , ten\u00eda que aguantarlo si de veras se cre\u00eda tan puta. Despu\u00e9s de todo, hay mujeres que nacen para laburar, otras para sufrir y Andrea estaba destinada a que se la follaran.<\/p>\n<p>No s\u00e9 cu\u00e1nto tiempo estuvieron esos negros intercambiando puestos de atenci\u00f3n a los agujeros de mi puta. Pero los desped\u00ed cuando ella empez\u00f3 a pedir basta a los gritos. Antes de hacerlo, me acerqu\u00e9 a ella y le pregunt\u00e9:<\/p>\n<p>&#8220;\u00bfQuieres que los eche?&#8221; &#8220;\u00a1Siii!, no puedo m\u00e1s&#8221; &#8220;\u00bfMe amar\u00e1s solo a m\u00ed?&#8221; &#8220;\u00a1S\u00cd!, \u00a1Lo juro!<\/p>\n<p>Reci\u00e9n entonces les orden\u00e9 dejarla. A\u00fan estaba vestida, pero su conjunto de 2 mil d\u00f3lares estaba arruinado, roto y lleno de esperma de negro. Su boca estaba sucia con semen que le escapaba de sus labios.<\/p>\n<p>La hice cargar por las criadas, quienes la condujeron a mi suite personal donde procedieron a ba\u00f1arla con sumo cuidado. Luego la secaron, la peinaron, la vistieron lujosamente y la trajeron donde yo estaba, en el parque disfrutando de las estrellas. No hab\u00eda caso. Podr\u00eda follarla una tropa de elefantes, pero Andrea siempre ser\u00eda una belleza. L\u00e1stima que le gustara tanto mamar troncos ajenos. La bes\u00e9 en los labios dulcemente y juntos dejamos que la c\u00e1lida noche nos envolviera.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_57146\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"57146\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 16<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Todo se precipit\u00f3 entonces. Simplemente la tom\u00e9 con firmeza de la cintura y empec\u00e9 a besarla en la boca, cosa que ella acept\u00f3 entreg\u00e1ndome su lengua con pasi\u00f3n para chocarla con la m\u00eda. Con mi mano comenc\u00e9 a acariciar su duro culo, buscando que penetrara bajo su falda. As\u00ed empec\u00e9 a acariciar sus gl\u00fateos con suaves movimientos circulares, mientras mi<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_57146\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"57146\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":524,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-57146","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":6276,"today_views":3},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57146","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/524"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=57146"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57146\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":57147,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57146\/revisions\/57147"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=57146"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=57146"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=57146"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}