{"id":57157,"date":"2025-02-08T00:57:23","date_gmt":"2025-02-07T23:57:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=57157"},"modified":"2025-02-08T21:54:56","modified_gmt":"2025-02-08T20:54:56","slug":"la-policia-y-el-ladronzuelo-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-policia-y-el-ladronzuelo-4\/","title":{"rendered":"La polic\u00eda y el ladronzuelo (4)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"57157\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Esa noche a ambos les cost\u00f3 dormirse. La oficial estaba muy excitada. Aunque no fuera a utilizarlo todav\u00eda quer\u00eda que el ladronzuelo supiera quien mandaba y dej\u00f3 su puerta abierta. Vest\u00eda un suave tanga y una remera holgada. Su mano derecha recorr\u00eda despacio sus muslos. La izquierda masajeaba con la misma fuerza sus pechos, agarrando a veces la peque\u00f1a llave que colgaba entre ellos. Sus caricias le provocaban sonrisas y suspiros. Un suave gemido sali\u00f3 de su boca en cuanto su dedo \u00edndice acarici\u00f3 su vagina por sobre su ropa interior.<\/p>\n<p>Sigui\u00f3 jugando de esa forma con su cuerpo, sobresalt\u00e1ndose cada vez m\u00e1s a medida que sus manos pasaban por sus zonas er\u00f3genas. El calor exterior la estaba haciendo transpirar y el interior aumentar su ritmo card\u00edaco y la hac\u00eda apoyarse cada vez m\u00e1s en sus pies y sus hombros. Para entonces ya se frotaba a mediana velocidad sobre su bombacha y gem\u00eda a un volumen que era imposible que pasara desapercibido a su hu\u00e9sped.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s r\u00e1pido que pudo baj\u00f3 su ropa \u00edntima hasta las pantorrillas y chup\u00f3 sus dedos \u00edndice y medio. Recorri\u00f3 con estos por vez primera su sexo, gimiendo dulcemente. Se penetr\u00f3 despacio, disfrutando el placentero roce cada cent\u00edmetro de sus dedos al ingresar dentro de ella le daba. Los dej\u00f3 quietos en su interior, meti\u00e9ndolos y sac\u00e1ndolos a trav\u00e9s del movimiento de su cadera, que sub\u00eda y bajaba a un ritmo medio\/alto. Su otra mano se dedicaba a pellizcar su seno izquierdo sobre la remera.<\/p>\n<p>Ya gritaba pose\u00edda cuando empez\u00f3 a acompa\u00f1ar el vaiv\u00e9n de su pelvis con el de su mano. Eso solo le produjo que gimiera con m\u00e1s intensidad y alcanzara un largo y exquisito cl\u00edmax. Se qued\u00f3 acostada, recomponi\u00e9ndose de a poco, mientras sus manos la acariciaron hasta que se qued\u00f3 dormida.<\/p>\n<p>En la otra habitaci\u00f3n el ladr\u00f3n ten\u00eda su pene totalmente erecto. Solo pensaba en la manera de frotarse con algo, pero sus ataduras de pies y manos no le permit\u00edan mucho movimiento. Sub\u00eda y bajaba su cadera como lo hac\u00eda la polic\u00eda, pero obteniendo frustraci\u00f3n en lugar de placer.<\/p>\n<p>Al principio crey\u00f3 que los gemidos de su compa\u00f1era de piso eran producto de su imaginaci\u00f3n. Desde su primera experiencia sexual nunca hab\u00eda estado tanto tiempo sin cogerse a una puta, ya sea de profesi\u00f3n o de alma. Pero el encierro impuesto por la zorra que estaba gozando a pocos metros suyo lo obligaron a cambiar sus planes. Los primeros d\u00edas no tuvo mayores inconvenientes, pero a medida que pasaba el tiempo la calentura nublaba su juicio. Cuando se le hizo insoportable fue a buscar a su verdugo, pero las cosas no fueron como las hab\u00eda planificado.<\/p>\n<p>Intent\u00f3 evadirse de los sonidos que llegaban de la otra habitaci\u00f3n, pero su excitaci\u00f3n pronto le gan\u00f3 a su raz\u00f3n y a los pocos minutos estaba imaginando a su torturadora masturbarse fren\u00e9ticamente. Cuando la oy\u00f3 alcanzar su cl\u00edmax lleg\u00f3 a pensar en que dar\u00eda lo que fuera por poder correrse con ella. Esa noche fue una constante pelea entre el enfado que le provocaba y los l\u00edmites que estaba dispuesto a pasar con tal que le dejara correrse.<\/p>\n<p>Cuando Agostina ingres\u00f3 a su cuarto estaba dormido, pero su miembro no estaba completamente contra\u00eddo, como no lo estuvo durante todo el sue\u00f1o del ratero. Repiti\u00f3 la rutina del d\u00eda anterior, pero la nota dejada ya no fue ir\u00f3nica. Le daba instrucciones de lo que deb\u00eda hacer y le dec\u00eda que si todo estaba como ella quer\u00eda abrir\u00eda su jaula y quiz\u00e1s hasta le permitir\u00eda que se corriera, si hac\u00eda caso a todo lo que le ped\u00eda.<\/p>\n<p>Se sorprendi\u00f3 gratamente cuando entr\u00f3 en su departamento. Si bien le faltaba claramente pr\u00e1ctica en los quehaceres dom\u00e9sticos todo estaba limpio y ordenado. M\u00e1s se sorprendi\u00f3 cuando al decirle que lo atar\u00eda para poder acomodarse sin preocupaciones fue el propio ladr\u00f3n el que se dirigi\u00f3 sin protestar a su cuarto. Viendo su buen comportamiento lo dej\u00f3 desnudo completamente y le dedic\u00f3 un sensual movimiento de caderas mientras se dirig\u00eda al cuarto de ba\u00f1o.<\/p>\n<p>El pene del malviviente volvi\u00f3 a tomar su m\u00e1ximo tama\u00f1o al verla, del mismo modo que se exacerb\u00f3 su molestia por no poder descargarlo. El ladr\u00f3n pensaba solo en correrse, no le importaba lo que tendr\u00eda que hacer para lograrlo.<\/p>\n<p>-Dado lo bien que te est\u00e1s portando \u2013la voz de la polic\u00eda lo sac\u00f3 de sus pensamientos\u2013 voy a darte un peque\u00f1o premio.<\/p>\n<p>Al levantar su vista hacia ella not\u00f3 que ya no tra\u00eda su traje. Solo vest\u00eda con su antifaz y guantes largos hasta el codo. Como no pod\u00eda ser de otra manera la pija del cautivo vibr\u00f3 en cuanto la vio. La oficial se acerc\u00f3 despacio y volvi\u00f3 a ponerse sobre su pecho. Sus ojos no dejaban de ver sus senos bambolearse.<\/p>\n<p>-\u00bfSegu\u00eds pensando que solo las lesbianas chupan conchas?<\/p>\n<p>-No \u2013contest\u00f3 tragando el poco orgullo que le quedaba<\/p>\n<p>-\u00bfY que las mujeres solo servimos para comer pija y tragar leche? \u2013llev\u00f3 su mano y apret\u00f3 el pene erecto a su espalda<\/p>\n<p>-No \u2013la mano en su sensible miembro le dificultaban concentrarse<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 hacemos cuando nos damos cuenta que est\u00e1bamos equivocados? \u2013empez\u00f3 a masturbarlo muy despacio<\/p>\n<p>-Nos aahhh \u2013el placer de la paja lo hizo gemir\u2013 disculpamos<\/p>\n<p>-\u00bfY c\u00f3mo te dije yo que quiero que te disculpes?<\/p>\n<p>-Comi\u00e9ndote ufff \u2013la oficial sinti\u00f3 al ladr\u00f3n acercarse al cl\u00edmax y se detuvo sin soltarlo. Un bufido de frustraci\u00f3n sali\u00f3 de su ser\u2013 por favor, no pares<\/p>\n<p>-Mmmm me gusta que aprendas a pedir las cosas, pero no termin\u00e9 de entender tu respuesta<\/p>\n<p>-Comi\u00e9ndote la concha hasta que no des m\u00e1s.<\/p>\n<p>-Me gusta eso \u2013empez\u00f3 a jalarlo despacio otra vez. El ratero solo pensaba en la mano sobre su aparato y en el suave bamboleo de los senos de Agostina, la que nuevamente se detuvo antes de que acabara.<\/p>\n<p>-Por favor. Dejame acabar. No puedo m\u00e1s.<\/p>\n<p>-Primero es mi turno. Si esa boquita tuya sirve para algo m\u00e1s que insultar ambos vamos a quedar satisfechos esta noche. Sino ser\u00e1 solo uno de nosotros<\/p>\n<p>La oficial puso su entrepierna a la altura de la boca del ladronzuelo. Este pas\u00f3 su lengua sin muchas ganas y algo de asco. Para su asombro el sabor no le result\u00f3 desagradable. Al ver que solo la lam\u00eda le indic\u00f3 que la chupara despacio y alternara con lamidas. De a poco fue mejorando.<\/p>\n<p>Cuando estuvo lubricada lo agarr\u00f3 con una mano de su cabeza y empez\u00f3 a moverse adelante y atr\u00e1s sin dejar que se separara de ella. Gem\u00eda despacio. Pensar que la inexperiencia del malhechor no era \u00fanicamente en las labores hogare\u00f1as la hizo sonre\u00edr. Igualmente lo ve\u00eda cada vez m\u00e1s compenetrado. Sus ojos cerrados, su respiraci\u00f3n agitada, su boca recorriendo su entrepierna buscando los lugares m\u00e1s sensibles y la mejor forma de estimularlos. D\u00e1ndose media vuelta vio que lo estaba disfrutando.<\/p>\n<p>Cuando casi de casualidad dio un lametazo al cl\u00edtoris la agente gimi\u00f3 por primera vez con intensidad. El ladr\u00f3n intent\u00f3 torpemente volver a acertar a ese punto tan sensible tanto con lamidas como con succiones, pero no lograba hacerlo. Los movimientos de la polic\u00eda encima suyo y la imposibilidad de agarrarla dificultaban mucho esta tarea. Notando esto y sabiendo que era su primera vez complaciendo a una mujer dijo<\/p>\n<p>-Voy a ayudarte por esta vez \u2013desat\u00f3 una mano\u2013 pod\u00e9s agarrarte de mi, pero no vas a correrte hoy \u2013sinti\u00f3 como su equilibrio y la punter\u00eda del ratero mejoraban notoriamente\u2013 a cambio de esto pod\u00e9s tocarme el culo, que s\u00e9 que quer\u00e9s hacerlo.<\/p>\n<p>La oficial empez\u00f3 en ese momento a gozar de verdad. La falta de experiencia la compensaba con el \u00e9nfasis que pon\u00eda en darle placer. Con las dos manos en sus nalgas guiaba su cl\u00edtoris al medio de sus labios y alternaba peque\u00f1os roces con la lengua, mordiscos y chupones. Agostina lo alentaba a que siguiera y el joven ladr\u00f3n respond\u00eda con ah\u00ednco.<\/p>\n<p>Finalmente empez\u00f3 a emitir gritos cortos. Al mismo tiempo se penetr\u00f3 a toda velocidad con dos de sus dedos. Gem\u00eda y gem\u00eda acerc\u00e1ndose m\u00e1s al delicioso final. Una mordida m\u00e1s fuerte en su centro de placer le hizo alcanzar su cl\u00edmax. Mientras se corr\u00eda no dejaba de penetrarse y gritarle al joven entre sus piernas que no se detuviera. Despu\u00e9s de un \u00faltimo y largo suspiro se derrumb\u00f3 encima suyo.<\/p>\n<p>Descansaron as\u00ed unos minutos. Despu\u00e9s de recuperada volvi\u00f3 a atar al malviviente y le dio las buenas noches, mene\u00e1ndole nuevamente el culo. El delincuente estaba m\u00e1s caliente que la noche anterior, pero todo su enojo y frustraci\u00f3n hab\u00edan desaparecido.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_57157\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"57157\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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