{"id":57202,"date":"2025-02-10T01:11:05","date_gmt":"2025-02-10T00:11:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=57202"},"modified":"2025-02-10T18:55:30","modified_gmt":"2025-02-10T17:55:30","slug":"1336-pelirroja-peligrosa-6-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/1336-pelirroja-peligrosa-6-parte\/","title":{"rendered":"Pelirroja&#8230; peligrosa (6\u00aa parte)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"57202\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Apenas ten\u00eda ganas de comer, pero tragu\u00e9 una magdalena con el caf\u00e9 bien cargado que beb\u00ed de pie. Hac\u00eda apenas unos minutos que Bea se hab\u00eda ido, d\u00e1ndome un largo beso con lengua, y hab\u00eda dicho que me llamar\u00eda.<\/p>\n<p>Y yo ya no sab\u00eda qu\u00e9 co\u00f1o estaba pasando.<\/p>\n<p>De repente parece que las mujeres me encontraban irresistible. Llevaba m\u00e1s de tres meses de sequ\u00eda absoluta, cuando tres t\u00edas se me lanzan encima y me dejan que me las folle as\u00ed, por amor al arte. Una de ellas, por si fuera poco, me ha dado la llave de su casa. Otra es su mejor amiga. Y la tercera, para terminar de liarlo, es una ex que me tuvo loco hace tres a\u00f1os.<\/p>\n<p>Era domingo, hacia las dos de la tarde, y ten\u00eda la cabeza d\u00e1ndome vueltas sin parar. Silvia era una chica maja, una ni\u00f1a c\u00e1ndida y dulce a la que realmente gustaba, y con la me encontraba bien. Pero es que Nuri estaba muy buena. Y qu\u00e9 decir que Bea, una t\u00eda que folla como una tigresa.<\/p>\n<p>Bendita encrucijada.<\/p>\n<p>En realidad Nuri estaba descartada. Se hab\u00eda liado conmigo borracha perdida, y cuando se le pas\u00f3 la borrachera se arrepinti\u00f3. As\u00ed de simple. Un problema menos. Quedaba pues, decidir entre Silvia, mi ni\u00f1a pelirroja, y Bea, mi caliente ex. Y as\u00ed me pas\u00e9 un par de horas, mientras recog\u00eda la casa y preparaba una comida r\u00e1pida.<\/p>\n<p>Me dispuse a fregar los platos, cuando llamaron a la puerta.<\/p>\n<p>Era Silvia.<\/p>\n<p>Cuando la vi frente a mi puerta, sonriente, t\u00edmida, con un poco de maquillaje, se me encogi\u00f3 el coraz\u00f3n. Llevaba una ropa ajustada, un vaquero negro y una entallada blusa amarilla. No esper\u00f3 ni un momento para darme un beso en la boca.<\/p>\n<p>-\u00a1Hola, C\u2026! -dijo alegre cuando separamos nuestros labios.<\/p>\n<p>-Hola Silvia&#8230; pasa, pasa&#8230; \u00bfc\u00f3mo t\u00fa por aqu\u00ed? -\u00bfQue suena est\u00fapido? Hombre, tengan en cuenta que acaba de follarme a mi ex no hace ni seis horas, apenas hab\u00eda dormido, y estaba realmente sorprendido.<\/p>\n<p>-Nada&#8230; como ayer no pudimos charlar tranquilamente&#8230; -Silvia recorri\u00f3 con la vista mi apartamento. Comparado con su pedazo de chalet no es gran cosa, pero en fin&#8230; -\u00bfMe invitas a un caf\u00e9?<\/p>\n<p>-Claro&#8230; si\u00e9ntate&#8230; -Silvia se sent\u00f3 frente a m\u00ed, y empezamos a hablar de cosas intrascendentes, hasta que sali\u00f3, inevitable, el tema de la noche anterior.<\/p>\n<p>-Bueno, y \u00bfqu\u00e9 tal ayer? -me pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>-Bah&#8230; un poco aburrido. Llev\u00e9 a Bea hasta su casa y me vine a casa&#8230; no s\u00e9, sobre las cuatro o as\u00ed.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 tal con Bea?<\/p>\n<p>Hey. Cuidado. Interpelaci\u00f3n directa. Maniobra.<\/p>\n<p>-Bien&#8230; charlamos un buen rato&#8230; -eso es, despreocupado.<\/p>\n<p>As\u00ed seguimos por un tiempo, ella pregunt\u00e1ndome cosas y yo fintando como pod\u00eda y dando evasivas, disimulando. Cuando nos cansamos de ese jueguecito que no conduc\u00eda a ninguna parte, resolvimos salir por ah\u00ed a tomar algo. Nos pasamos por varios locales de moda, y Silvia enseguida recupero el aire jovial y tierno que tanto me atra\u00eda. A las tres horas de salir ya est\u00e1bamos d\u00e1ndonos morreos de tornillo en uno de los locales, que ten\u00eda unos amplios y c\u00f3modos sillones. Una agotadora sesi\u00f3n que me dej\u00f3 los labios totalmente dormidos, hasta que consegu\u00ed parar unos minutos para aunque fuese tomar una copa.<\/p>\n<p>Cuando volv\u00ed, Silvia me mir\u00f3 de una manera&#8230; no s\u00e9 c\u00f3mo explicarles. Especial.<\/p>\n<p>-C&#8230; -me susurro al o\u00eddo -Creo que me he enamorado de ti.<\/p>\n<p>Les juro por lo m\u00e1s sagrado que eso es lo que dijo. \u00bfSorprendidos? Pues imag\u00ednense yo, que casi se me cae el cubata al suelo. \u00bfDe qu\u00e9 carajo iba todo esto? Yo simplemente me hab\u00eda enrollado con una pelirroja hac\u00eda unos d\u00edas, y \u00bfde repente me encuentro con que me da las llaves de su casa y me dice que est\u00e1 enamorada de m\u00ed? Me entraron ganas de re\u00edr, pero no creo que se lo hubiese tomado muy bien, as\u00ed que hice lo que otro hubiera hecho en mi lugar: le cerr\u00e9 su boca con la m\u00eda. Nos estuvimos besando como locos por otros diez minutos, sin apenas descansar, con lo que se pueden ustedes imaginar como termin\u00e9. Aunque quiz\u00e1 no se lo imaginen. Pero no adelanto acontecimientos.<\/p>\n<p>Cuando nos cansamos de darnos el lote en el bar, simplemente salimos en direcci\u00f3n a mi casa. No d\u00e1bamos cinco pasos seguidos y ella se me lanzaba a besarme, a abrazarme, a darme chupetones en el cuello, o a las tres cosas a la vez. En otras circunstancias me lo habr\u00eda pasado de muerte (\u00bfy qui\u00e9n no?) pero despu\u00e9s de tres d\u00edas de no parar, me sent\u00eda, c\u00f3mo decirlo, un poco abatido.<\/p>\n<p>En casa fue mucho peor. Casi no hab\u00edamos entrado y Silvia se estaba desnudando a toda prisa. Me mostr\u00f3 su ropa interior ri\u00e9ndose con su carita de ni\u00f1a buena salpicada de pecas, sus braguitas y su sujetador de color negro, y dio una graciosa vuelta para mostrarme el contraste entre su piel blanqu\u00edsima y el oscuro encaje. A m\u00ed me parec\u00eda que estaba buen\u00edsima, mejor que nunca, y fijo que estaba empapada hasta las rodillas. Me la quer\u00eda follar, pero a deg\u00fcello, sin esperar ni media. Y entonces&#8230;<\/p>\n<p>Joder, como sabr\u00e1n yo llevaba tres d\u00edas sin parar de meterla en caliente, en lugares bastante angostos por a\u00f1adidura, y despu\u00e9s del polvazo con Bea de esa misma ma\u00f1ana yo no estaba para nadie&#8230; adem\u00e1s hab\u00eda tenido un fin de semana de poco dormir&#8230; hab\u00eda bebido bastante&#8230; y encima estaba la tensi\u00f3n, el enamoramiento de Silvia que me daba p\u00e1nico&#8230;<\/p>\n<p>En fin, no pongo m\u00e1s excusas. Que no se me levant\u00f3. As\u00ed de simple, as\u00ed de claro.<\/p>\n<p>Y no ser\u00eda poque no lo intentara. Cuando Silvia me baj\u00f3 los pantalones, arrodillada frente a m\u00ed, mi polla apuntaba una leve semi-erecci\u00f3n, pero no un levantamiento general revolucionario como yo hubiera querido. No dijo nada, y sigui\u00f3 masaje\u00e1ndome los muslos, a la vez que yo enredaba mis dedos en su melena pelirroja. Meti\u00f3 dos dedos en el el\u00e1stico de mi slip, y tir\u00f3 hacia abajo despacio, descubriendo mi miembro hinchado, pero aun blando.<\/p>\n<p>Se lo meti\u00f3 en la boca y lo chup\u00f3 con un entusiasmo digno de encomio, pero a pesar de que sent\u00eda un gusto considerable, y ten\u00eda unas ganas locas de clav\u00e1rsela hasta el \u00fatero, mi amigo el calvo hab\u00eda plegado velas y se negaba a dar la cara. Silvia lami\u00f3, succion\u00f3 y paje\u00f3 con cari\u00f1o y ternura, pero definitivamente, no consegu\u00ed m\u00e1s que un dolor de huevos bastante a tener en cuenta, y una frustraci\u00f3n equivalente.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 pasa? -me pregunt\u00f3 Silvia, mir\u00e1ndome desde abajo, con la boca entreabierta, y unos ojos llenos de desconcierto.<\/p>\n<p>-No&#8230; no lo s\u00e9 -Fue lo \u00fanico que acert\u00e9 a decir.<\/p>\n<p>Silvia se incorpor\u00f3, vestida con su ropa interior, y cogi\u00e9ndome de la mano me llev\u00f3 a la cama. Habr\u00e1 unos doce metros entre el hall y mi cama, pero les juro que fue el trayecto m\u00e1s largo que he hecho en mi vida. Acababa de tener un soberbio gatillazo&#8230; a los veintisiete a\u00f1os, con una t\u00eda que estaba bien apetecible, y despu\u00e9s de que ella, se\u00f1ores, me la chupara. Supongo que hab\u00eda motivos de sobra para explicarlo, sobre todo teniendo en cuenta las agitaciones que hab\u00eda sufrido (bueno, disfrutado) los \u00faltimos tres d\u00edas&#8230; pero yo no estaba para racionalizaciones ni zarandajas.<\/p>\n<p>El caso concreto que me estaba poniendo loco era que yo ten\u00eda una ganas impresionantes de echarle un buen polvo a Silvia, y no consegu\u00eda que mi polla se endureciese. Maldita la gracia que me hizo.<\/p>\n<p>Cuando llegamos a la cama, nos tumbamos y nos besamos otra vez, acariciando nuestros cuerpos, pero yo no consegu\u00eda quitarme el &#8220;problema&#8221; de la cabeza.<\/p>\n<p>-Oye, Silvi&#8230; no s\u00e9 lo que&#8230; -le dije en susurros.<\/p>\n<p>-Shhh&#8230; no importa -Silvi me call\u00f3 con un dedo, y de vez en cuando bajaba su mano hasta mi miembro dormido, frotando, acariciando, estirando hacia atr\u00e1s la piel y masajeando con delicadeza mis huevos. Joder, si hubiera dependido de m\u00ed en ese momento la habr\u00eda ensartado como una bestia. Pero nada. Nada de nada. No se r\u00edan. Mi autoestima en esos precisos momentos estaba bajo m\u00ednimos. Aunque Silvia se lo tom\u00f3 con bastante calma. Con una sonrisa divertida me tumb\u00f3 boca abajo en la cama, completamente desnudo, y se subi\u00f3 a horcajadas sobre mis piernas. Con gestos suaves y pausados me comenz\u00f3 a frotar la espalda.<\/p>\n<p>Noto sus manos de tacto aterciopelado, c\u00f3mo suben y bajan por mis omoplatos, y peque\u00f1os escalofr\u00edos de placer me recorren justo en el lugar donde sus manos acaban de tocar mi piel. Percibo en mis piernas el calor de su entrepierna, en peso de sus nalgas, y me dejo llevar en una ola de sensaciones.<\/p>\n<p>Oigo su risa bajita cuando nota que estoy disfrutando, y sigue acarici\u00e1ndome la espalda hasta llegar a mi culo, que aprieta bien fuerte, clavando sus dedos, ara\u00f1\u00e1ndomelo cari\u00f1osamente. Entonces noto que ella se desabrocha el sost\u00e9n y se tumba sobre m\u00ed, dejando que sus pezones recorran los caminos de mi espalda, provoc\u00e1ndome una sacudida casi el\u00e9ctrica.<\/p>\n<p>Sus duros botones rozan apenas mi piel, escabull\u00e9ndose, cosquille\u00e1ndome, desde la nuca hasta el culo, alternando su roce leve con la fuerza de sus manos, y cuando menos me lo espero, son sus labios los que me cubren la espalda, con besos livianos, soplando y aspirando aire sobre mi columna vertebral, sobre mis costillas, en los gl\u00fateos. Su pelo tambi\u00e9n se posa, dibujando espirales rojas, sus rizos pase\u00e1ndose como serpientes en mi carne. Me siento totalmente excitado, fuera de m\u00ed.<\/p>\n<p>A un gesto de Silvia, me doy la vuelta. Ella se levanta en la cama y se quita las bragas con rapidez, dej\u00e1ndome contemplar ese monte de venus cubierto de vellos de color llameante. Con las piernas abiertas veo sus labios, su co\u00f1o abierto y seguro que bien mojadito. Se acerca con pasos torpes, conservando apenas el equilibrio, y se arrodilla con la entrepierna sobre mi cabeza, totalmente abierta, totalmente entregada, roja como una fresa madura.<\/p>\n<p>Cuando toco con mi lengua su co\u00f1o, Silvia tiembla un poco y suspira. Me inunda, me cubre con su vulva, con sus labios, con su cl\u00edtoris. Me lo ofrece con deseo, y yo le hago los honores chupando como un maldito condenado a muerte. Me abrazo a sus muslos y entierro mi lengua inquieta en su agujerito estrecho, disfrutando a sorbos y a lametones. En mi recuerdo est\u00e1 fresco el sabor de Bea, y noto que Silvia sabe diferente, m\u00e1s tenue, pero m\u00e1s salado, menos dulz\u00f3n y penetrante, m\u00e1s neutro. Los labios de Bea eran m\u00e1s gruesos, y su cl\u00edtoris m\u00e1s grande. Pero igualmente disfruto del chochito humedecido de Silvia.<\/p>\n<p>-Mmmm&#8230; s\u00ed\u00ed\u00ed&#8230; -Silvia gimotea, y aprieta mi cabeza con sus piernas. Estoy seguro de que nunca le han comido el co\u00f1o decentemente, porque tanto la primera vez como \u00e9sta la he notado muy abandonada. As\u00ed que no me detengo, y con mi lengua haciendo filigranas en su co\u00f1o mis manos buscan otras partes de su cuerpo. Cuando las poso sobre sus nalgas, las siento tan blandas, tan suaves, que durante un rato no hago sino frotarlas y manipularlas, recorriendo sus cachetes blancos de cabo a rabo, abri\u00e9ndolas, apret\u00e1ndolas, casi arranc\u00e1ndolas de gusto. Tiene un culazo absolutamente delicioso.<\/p>\n<p>-Mmm&#8230; as\u00ed&#8230; mmmm -Silvia no deja de gemir, de pedirme en jadeos que siga comi\u00e9ndomela, as\u00ed que mi lengua no descansa, viajando sin parar entre su cl\u00edtoris y su agujerito, buscando perderse en sus profundidades, sacudiendo su pepita con rapidez, volviendo a recoger sus jugos y acariciando con la punta su interior, explorando como un gusano curioso esa fuente, esa caverna. Mis manos buscan ahora sus tetitas peque\u00f1as y duras, y pellizco sus pezones erguidos arranc\u00e1ndole un gemidito.<\/p>\n<p>-\u00a1Aummm!&#8230; s\u00ed&#8230; aah&#8230; -Recorro toda su entrepierna con mi boca, deteni\u00e9ndome en su ano ligeramente inflamado, pero en cuanto poso mi lengua en su orificio trasero Silvia se levanta un poco -No&#8230; -me dice, as\u00ed que me dirijo de nuevo a su co\u00f1o y me dedico a com\u00e9rselo sin pausa. -S\u00ed&#8230; as\u00ed&#8230; ooooh&#8230; -Durante un cuarto de hora me empapo bien de sus jugos, bebiendo de su co\u00f1o abierto, gozando como un ni\u00f1o de un caramelo. La verdad es que me gusta chupar co\u00f1os, me encanta jugar con mi lengua en los chochitos que me quiero follar.<\/p>\n<p>Cuando Silvia se corre, aprieta muy fuerte mi cabeza entre sus muslos, y empieza a gemir muy alto, casi gru\u00f1endo, un largo estertor de gusto -\u00a1Mmmamaum! -Se corre en mi cara, literalmente, casi asfixi\u00e1ndome, durante m\u00e1s de un minuto. Recojo con gusto sus jugos densos y de olor indefinible, y meto m\u00e1s mi lengua dentro de su agujerito, todo lo que puedo, para despu\u00e9s dedicarme a chupar su cl\u00edtoris, moviendo la lengua de lado a lado.<\/p>\n<p>-Mmmm&#8230; no&#8230; puedo&#8230; m\u00e1s&#8230; -Silvia se agarra a la cabecera de la cama, apoyando la frente sobre el travesa\u00f1o. El pelo le cubre la cara, y apenas puede hacer otra cosa que jadear y emitir sonidos ininteligibles, guturales, totalmente agotada despu\u00e9s del orgasmo. Pero no por ello me detengo. Tiene un co\u00f1o exquisito, de los que uno no se cansa de comer, as\u00ed que prosigo sin descanso bes\u00e1ndolo, d\u00e1ndole lametones interminables, conoci\u00e9ndolo de punta a punta con ansia, gozando con su placer.<\/p>\n<p>-Oh&#8230;. mmma&#8230; ohhh&#8230; -Silvia sigue disfrutando, y yo contin\u00fao respirando el aroma casi imperceptible a sudor y a gel de sus vellos largos y rizados, enterrando mi nariz en su bosque pelirrojo, mamando su cl\u00edtoris como si quisiera sacar zumo de su pepita, frotando a su vez mis manos por su espalda, por ese culo impresionante, por sus muslos blancos y carnosos, por su vientre plano, por sus tetas peque\u00f1as, por su costado, chupando, lamiendo, sorbiendo, metiendo mi lengua bien adentro en su co\u00f1o, besando ese c\u00e1liz.<\/p>\n<p>-Ah&#8230; ah&#8230; oummm&#8230; -El segundo orgasmo de Silvia es a\u00fan m\u00e1s fuerte. Unos jadeos, un gemido, una pausa&#8230; y empieza a berrear y a echar todav\u00eda m\u00e1s caldos en mi boca, en mi cara, en las s\u00e1banas. Afloja las piernas, las aprieta, vuelve a aflojar, mientras profiere su largo chillido y finalmente se calla, respirando como una locomotora, con la boca abierta. Su piel est\u00e1 caliente y humedecida de sudor.<\/p>\n<p>-Uf&#8230; uf&#8230; uf&#8230; joder&#8230; qu\u00e9&#8230; gustazo&#8230; -Silvia respira extenuada y habla casi a soplidos, todav\u00eda apoyada contra el travesa\u00f1o de la cabecera. Pero no le doy ni una tregua, y prosigo mis lamidas y mis chupadas con ah\u00ednco. -Ooooh&#8230;. -Silvia lo nota enseguida, porque se vuele a crispar y apretar las piernas. -Ooh&#8230; basta&#8230; basta C&#8230; no puedo&#8230; m\u00e1s&#8230; -trata de levantarse, pero abrazo con fuerza sus piernas y no despego su co\u00f1o de mi boca ansiosa.<\/p>\n<p>Mis lametones son cada vez m\u00e1s largos, m\u00e1s fuertes, m\u00e1s atrevidos. Mi lengua se mete como un pist\u00f3n en su co\u00f1ito, abri\u00e9ndolo, tanteando las paredes de su vagina con la punta. Mi boca chupa con fuerza cada vez mayor en su cl\u00edtoris, y lo muevo cada vez m\u00e1s r\u00e1pido, m\u00e1s r\u00e1pido, hasta que le arranco unos gemidos largos, graves, rendidos.<\/p>\n<p>-Mmmm&#8230; -Silvia levanta la cabeza hacia el techo, y con la boca cerrada emite sus largos gemidos. No paro de comerle el co\u00f1o, y los minutos se hacen eternos, mi universo se pliega reduci\u00e9ndose a su entrepierna, a su agujerito de color rosa, a su monta\u00f1ita de carne retorcida, a sus labios cubiertos de finos vellos rojos, a la superficie que mi lengua ha conquistado y que se abre en una fruta de carne, un torrente de flujos y placer, una catarsis de sexo y lujuria.<\/p>\n<p>-\u00a1Aaaahm! -Nunca he visto nada parecido al tercer orgasmo de Silvia. Aprieta su entrepierna contra mi cara como si quisiese hundirme bajo la cama atravesando el colch\u00f3n, y sus muslos se contraen con una fuerza incre\u00edble, retorci\u00e9ndose, provoc\u00e1ndome un dolor agudo en el cuello, durante un rato interminable. Se corre con tanta fuerza que casi me mete el co\u00f1o entero en la boca, llen\u00e1ndomela de carne, vello y caldos espesos como claras de huevo.<\/p>\n<p>Silvia se desploma a un lado despu\u00e9s de un rato, qued\u00e1ndose tirada encogida sobre la cama. Yo, medio asfixiado y con un dolor horroroso en mi cuello, toso de manera muy poco er\u00f3tica, la verdad. Durante unos instantes reprimo las ganas de vomitar, pero no por mucho tiempo. Estoy atragantado, congestionado. Corro al ba\u00f1o y all\u00ed vomito todo el contenido de mi est\u00f3mago.<\/p>\n<p>Joder con la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>Vuelvo a la habitaci\u00f3n, y Silvia est\u00e1 donde la dej\u00e9, sin resuello. Me duele mucho el cuello, justo debajo de las orejas, y todav\u00eda respiro con alguna tos. Pero cuando Silvia se gira, veo su cara de entrega y placer tan absolutos que se me pasa todo.<\/p>\n<p>-La virgen&#8230; C&#8230; dios&#8230; -Silvia me mira con los ojos enrojecidos, la cara totalmente congestionada, y una sonrisa t\u00edmida en sus labios mordidos. Miro a mi cobarde compa\u00f1ero de batalla, y lo veo todav\u00eda inerme, fuera de combate. No debo de hacer muy buena estampa. Pero cuando me tumbo en la cama, algo h\u00fameda y manchada, Silvia se me abraza y me come a besos.<\/p>\n<p>Creo que en alg\u00fan momento ella dice que me quiere. Estupendo. Pero a m\u00ed el cuello me duele una barbaridad.<\/p>\n<p>Pasamos un rato en silencio, recuperando a duras penas el comp\u00e1s de nuestra respiraci\u00f3n, entre caricias y besos, que fueron haci\u00e9ndose m\u00e1s y m\u00e1s apasionados. En un momento, coloqu\u00e9 a Silvia boca abajo. Recorr\u00ed su espalda con mi lengua y con mis labios, notando su respiraci\u00f3n agitada, sus estremecimientos. Camin\u00e9 por su columna, bes\u00e1ndola, hasta llegar al inicio de su culo. Lam\u00ed a la inversa, hasta su cuello, haciendo peque\u00f1os c\u00edrculos con mi lengua, mientras mis manos galopaban traviesas sobre su piel cubierta de pecas.<\/p>\n<p>Silvia ten\u00eda los ojos cerrados, la cabeza vuelta hacia la derecha, y una expresi\u00f3n satisfecha y feliz. Se encog\u00eda con una sonrisa cuando mord\u00eda suavemente su espalda, o cuando peinaba su melena pelirroja con mis dedos. Fui bajando, sin prisas, mi cuerpo, mi boca, hasta su culo. Abr\u00ed las nalgas con mis manos, pero enseguida not\u00e9 que se tens\u00f3.<\/p>\n<p>-No&#8230; -me susurro, apretando con fuerza sus gl\u00fateos. Acarici\u00e9 su espalda y la calm\u00e9 con palabras dulces. Sab\u00eda que estaba rendida, cautiva de mi deseo, rota de orgasmos. As\u00ed que sin mucho esfuerzo logr\u00e9 que relajara sus nalgas y permitiera que yo contemplase su hoyito, inflamado e irritado, y me lanzase sobre \u00e9l con mis fauces abiertas.<\/p>\n<p>En cuanto mi lengua se pos\u00f3 sobre su orificio, \u00e9ste se apret\u00f3, con un suave quejido de Silvia. Estaba bastante hinchado, y lo not\u00e9 como una brasa en mi lengua. Pero esa cuevita era m\u00eda, ese culito me pertenec\u00eda por derecho: yo lo hab\u00eda abierto, lo hab\u00eda desvirgado. Mi lengua se entretuvo en sus pliegues, en su piel enrojecida, humedeci\u00e9ndolos uno a uno, probando el sabor a cremas y a jab\u00f3n de su esf\u00ednter.<\/p>\n<p>Lam\u00ed toda la raja de su culo, desde la espalda hasta el agujerito de su co\u00f1o, que a\u00fan estaba cubierto de jugos y saliva. Mi lengua pase\u00f3 en c\u00edrculos por su ano, jugando, tanteando, acariciando. Cuando me coloqu\u00e9 entre sus piernas y enterr\u00e9 mi boca entre los cachetes de ese culo que tanto me gustaba, Silvia gimi\u00f3 y se relaj\u00f3 por completo.<\/p>\n<p>La punta de mi lengua hace un trabajo de exploraci\u00f3n, de pura caricia lenta, procurando que cosquillee y relaje el orificio. Cuando me canso, simplemente paso mi lengua de arriba abajo, lamiendo sin pausas, como un helado, como si quisiera desgastar su anito salado y sabroso a base de lamidas largas y h\u00famedas.<\/p>\n<p>-Mmmm&#8230; -Silvia se estira, levanta una pierna, y lanza un largo y bajo quejido, abriendo y distendiendo su hoyito. Yo separo m\u00e1s sus nalgas, abriendo todo lo que puedo este anito tan apretado, y con la punta de mi lengua me lanzo en el centro mismo de ese anillo lleno de frunces.<\/p>\n<p>-Oummm&#8230; -Silvia no reaccion\u00f3 m\u00e1s que gimiendo cuando la punta de mi lengua entr\u00f3 otra vez por su culito, estirando un poco el esf\u00ednter. Jugu\u00e9 un rato con apenas unos mil\u00edmetros de mi lengua metidos en su culo, probando las paredes de su anito, quem\u00e1ndome la lengua con el calor que despide. Mis labios sorben de ese agujerito enrojecido, lo besan con fuerza, y cuando saco la lengua chupo con fruici\u00f3n, como si fuera un dulce. Gozo durante lo que me parecen horas metiendo mi lengua, jugando, disfrutando como un loco de su culito.<\/p>\n<p>-Mmmm&#8230; sigue&#8230; -Silvia se abandona, haciendo movimientos incontrolados, golpeando el colch\u00f3n, pateando. En un momento dado, es ella misma quien tira de sus nalgas a los lados para abrir m\u00e1s el culo. Mi cabeza est\u00e1 en la gloria entre sus nalgas, mi boca pegada a su culo, sorbiendo y chupando y tragando y lamiendo. Sigo as\u00ed unos minutos, el aire de la habitaci\u00f3n lleno de los gemidos y las palabras entrecortadas de Silvia, y los ruidos h\u00famedos de mi lengua jugando en su culo. Tras un rato, noto a Silvia apretar como una loca, y su grito resuena por toda la casa.<\/p>\n<p>-\u00a1aaaah! -Silvia tiene otro orgasmo con mi boca chupando su culito virgen no hace tanto tiempo. Noto como se relaja despu\u00e9s del orgasmo, c\u00f3mo su culito se abre a\u00fan m\u00e1s, y mi lengua se introduce todo lo que puedo, apretada en las paredes de su recto, entrando y saliendo, sodomiz\u00e1ndola con mi lengua. Silvia guarda silencio, pero noto que se estremece de gusto cuando mi lengua se endurece dentro de su culo.<\/p>\n<p>Finalmente, con un \u00faltimo beso y un \u00faltimo recorrido por su esf\u00ednter, suelto sus dos nalgas de ensue\u00f1o y \u00e9stas se cierran sobre su hoyo, protegi\u00e9ndolo. Muerdo esa carne blanca y apetitosa, y finalmente apoyo mi cabeza sobre ese blanda almohada, pegando mis mejillas contra su culo, abrazado a ese cuerpo que me vuelve loco.<\/p>\n<p>Silvia se queda tumbada, acompasando el ritmo de su respiraci\u00f3n acelerada. Se levant\u00f3 apenas, y yo me separ\u00e9 de esas nalgas que ya consideraba m\u00edas (con todo lo que atesoraban, claro), para dejar que mi pelirroja me besara por toda la cara, me abrazara y me abriera los labios con los suyos. Yo la bes\u00e9 a mi vez por todo su cuerpo, su cuello, sus hombros, sus tetitas, su ombligo, su cara arrebolada, su boca entreabierta. Nos tumbamos abrazados y charlando en voz baja, bes\u00e1ndonos a cada minuto, nos fuimos quedando dormidos.<\/p>\n<p>Mi pobre amigo, el calvo, no hab\u00eda hecho acto de presencia en toda la noche&#8230; pero tampoco le ech\u00e9 tanto de menos.<\/p>\n<p>En mitad de la noche, con Silvia durmiendo a mi lado, ronroneando como una gatita satisfecha, me levant\u00e9 hasta la terraza. El fr\u00edo me cal\u00f3 hasta los huesos, pero no le hice caso. Me qued\u00e9 mirando la ciudad, envuelta en un resplandor casi fantasmag\u00f3rico, y pensando el Silvia.<\/p>\n<p>Esos, se\u00f1ores, esos minutos nocturnos y furtivos fueron en los que m\u00e1s cerca he estado nunca desde que Bea me dej\u00f3, de sentar mi cabeza loca, de echarme una novia estable, irme a vivir con ella y qu\u00e9 s\u00e9 yo, comprar un piso, compartir hipoteca, cuenta corriente y un futuro en pareja. Repas\u00e9 los tres a\u00f1os que hab\u00eda pasado a salto de mata, enroll\u00e1ndome con todas las que pod\u00eda (y, por extra\u00f1o que pudiera parecer si han le\u00eddo todo el relato, no han sido tantas, desgraciadamente), viviendo de alquiler, encadenado a un trabajo que yo mismo consider\u00e9 temporal en su d\u00eda.<\/p>\n<p>As\u00ed que cuando cerr\u00e9 las cuentas con mi pasado reciente, hab\u00eda tomado una decisi\u00f3n: por la ma\u00f1ana le dir\u00eda a Silvia que saliera conmigo, y empezar\u00eda a hacer con ella todas esas cosas que se suponen hacen las parejas de enamorados. Realmente no s\u00e9 si estaba enamorado de ella, porque desde que Bea me dej\u00f3 nunca hab\u00eda estado seguro de nada, pero si no era amor, sent\u00eda por ella algo muy parecido.<\/p>\n<p>As\u00ed que volv\u00ed a la cama, acost\u00e1ndome a su lado, y deseando en secreto que a partir de ahora, todas las noches fueran como \u00e9sta.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 idiota fui. Porque al d\u00eda siguiente me esperaba una sorpresa.<\/p>\n<p>Continuar\u00e1.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_57202\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"57202\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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