{"id":57294,"date":"2025-02-12T01:26:49","date_gmt":"2025-02-12T00:26:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=57294"},"modified":"2025-02-13T00:00:25","modified_gmt":"2025-02-12T23:00:25","slug":"1424-pelirroja-peligrosa-7-parte-final","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/1424-pelirroja-peligrosa-7-parte-final\/","title":{"rendered":"Hetero &#8211; Pelirroja&#8230; peligrosa (7\u00aa parte \u2013 final)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"57294\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El timbre son\u00f3 aparatoso, inquisitivo, perentorio. Abr\u00ed los ojos de golpe, y escuch\u00e9 un gru\u00f1ido fastidiado y un cuerpo que se revolv\u00eda.<\/p>\n<p>Nombre. Lugar. Fecha y Hora. Acompa\u00f1ante<\/p>\n<p>C&#8230;. Mi casa. Lunes por la ma\u00f1ana. Silvia.<\/p>\n<p>Un momento. \u00bfLunes por la ma\u00f1ana? \u00a1Joder el curro! Por fortuna record\u00e9 a tiempo que hoy era fiesta y cerraba la tienda, antes de partirme la crisma intentando afeitarme, vestirme, calzarme y salir corriendo para el curro, todo a la vez.<\/p>\n<p>A la tercera llamada del timbre me levant\u00e9 de un salto, poni\u00e9ndome los primeros pantalones que encontr\u00e9. Camin\u00e9 fastidiado mientras me abotonaba, pensando en que la pena de muerte es un castigo muy dulce para los que se atreven a llamar a una casa decente un d\u00eda de fiesta a las&#8230; bueno, a la una y media del mediod\u00eda.<\/p>\n<p>Abr\u00ed la puerta con la cara m\u00e1s agria que imaginarse pueda y&#8230;<\/p>\n<p>La madre que me pari\u00f3.<\/p>\n<p>Bea.<\/p>\n<p>La chica no se cort\u00f3 un pelo, y ante mi cara de aut\u00e9ntico pasmarote me plant\u00f3 un beso en toda la boca que resucitar\u00eda a un muerto.<\/p>\n<p>-\u00a1Hola C\u2026! -dijo, en su habitual tono de voz despreocupado. Sal\u00ed al rellano y arrim\u00e9 todo lo que pude la puerta tras de m\u00ed, sin cerrarla.<\/p>\n<p>-\u00a1Bea!&#8230; \u00bfpero qu\u00e9 haces aqu\u00ed? -yo hablaba en susurros y deb\u00eda de tener una expresi\u00f3n bastante rara.<\/p>\n<p>-Yo&#8230; oye C\u2026, \u00bfest\u00e1s bien?<\/p>\n<p>-Lo que estoy, Bea, es&#8230; acompa\u00f1ado.<\/p>\n<p>Vi c\u00f3mo la sonrisa amplia y agradable de Bea iba desapareciendo de su rostro.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9? \u00bfC\u00f3mo que est\u00e1s &#8220;acompa\u00f1ado&#8221;? -casi pude ver las comillas en el aire mientras dec\u00eda la \u00faltima palabra, de tanto como la enfatiz\u00f3. Estaba pr\u00e1cticamente gritando.<\/p>\n<p>-Shhh&#8230; pues s\u00ed, mira, estoy con&#8230; con la chica que te present\u00e9&#8230; Silvia.<\/p>\n<p>Me mir\u00f3 con una cara de odio, pero como en la pel\u00edculas, entrecerrando de los ojos.<\/p>\n<p>-Eres un pedazo de cabr\u00f3n&#8230; \u00bfy lo del s\u00e1bado?<\/p>\n<p>Eso s\u00ed que me desarm\u00f3. \u00bfQu\u00e9 co\u00f1o fue lo del s\u00e1bado? Para m\u00ed un polvazo&#8230; y un exorcismo. Una noche de puta madre. Nada m\u00e1s. No un polvo de reconciliaci\u00f3n, ni un &#8220;hola, bienvenida a mi vida otra vez despu\u00e9s de tres a\u00f1os&#8221;. Al menos yo pensaba as\u00ed. Pero no parec\u00eda que Bea tuviera la misma opini\u00f3n.<\/p>\n<p>-Yo&#8230; bueno&#8230; lo del s\u00e1bado estuvo muy bien pero&#8230; -Vale, lo reconozco, ah\u00ed me atasqu\u00e9. Joder, no sab\u00eda qu\u00e9 decir.<\/p>\n<p>-\u00bf&#8221;Muy bien&#8221;? -otra vez las comillas -Dios pero qu\u00e9 hijo de puta. -eso lo dijo sin comillas.<\/p>\n<p>-Oye Bea yo&#8230; -entonces ocurri\u00f3 lo que ten\u00eda que ocurrir, claro.<\/p>\n<p>-\u00a1C\u2026! \u00bfQui\u00e9n es? -Silvia estaba llam\u00e1ndome desde dentro. Mi madre. Yo cre\u00eda que esto s\u00f3lo pasaba en el cine y que era muy gracioso. Pues yo no ten\u00eda muchas ganas de re\u00edrme que digamos.<\/p>\n<p>-Oye Bea&#8230; ya hablaremos&#8230; -Intent\u00e9 cortar en ese momento, pero creo haberles dicho ya que Bea no es precisamente una ni\u00f1a ingenua, as\u00ed que se puso hecha una aut\u00e9ntica fiera.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo que &#8220;ya hablaremos&#8221;? \u00a1Y una mierda hablaremos! \u00a1Eres un cabr\u00f3n de la hostia! -Mi vecino, un se\u00f1or de unos cincuenta tacos, abri\u00f3 la puerta y se asom\u00f3 en el momento justo de ver c\u00f3mo Bea me soltaba una pedazo de torta&#8230; pero de las que duelen hasta las muelas.<\/p>\n<p>-\u00a1Hijo de puta! -se me puso la cara como un pimiento, y encima Bea parec\u00eda hist\u00e9rica y not\u00e9 c\u00f3mo se preparaba para otra hostia, as\u00ed que la agarr\u00e9 como pude. Mi vecino cerr\u00f3 la puerta, pero fijo que estaba mirando por la mirilla el muy bastardo y estaba llamando a la familia para que no se perdieran el espect\u00e1culo. Y mientras yo ten\u00eda a Bea agarrada y ella casi me escup\u00eda de la rabia, Silvia fue y abri\u00f3 la puerta.<\/p>\n<p>-\u00a1C\u2026! \u00bfPero qu\u00e9 pasa?<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 pasa? El jodido maldito fin del puto mundo.<\/p>\n<p>Bea se sacude medio loca, pero en cuanto ve a Silvia no puede contenerse y le espeta as\u00ed, en la cara:<\/p>\n<p>-\u00a1El cabr\u00f3n de tu novio! \u00a1Que el s\u00e1bado se acost\u00f3 conmigo y ahora me manda a la mierda!<\/p>\n<p>&#8220;Oh Dios m\u00edo l\u00edbrame de esta por lo que m\u00e1s quieras&#8221;, pens\u00e9. Huelga decir que Dios ni se pas\u00f3 por all\u00ed.<\/p>\n<p>A Silvia se le puso una cara&#8230; palideci\u00f3 de repente, se dio la vuelta&#8230; \u00a1y cerr\u00f3 la puerta! \u00a1La puerta de MI casa&#8230; me la cerr\u00f3 en las narices! Yo me qued\u00e9 como un gilipollas, tan atontado que solt\u00e9 a Bea. Ella, en vez de pegarme, se puso a llorar de la misma rabia y me grit\u00f3 como una loca.<\/p>\n<p>-\u00a1Pedazo de maric\u00f3n&#8230; no quiero volverte a ver en mi vida! -Bea se dio la vuelta y se larg\u00f3 por donde hab\u00eda venido, pero yo ni siquiera la mir\u00e9. Ten\u00eda los ojos fijos en la puerta. Llam\u00e9 al timbre y golpe\u00e9 con todas mis fuerzas, mientras daba aut\u00e9nticos alaridos.<\/p>\n<p>-\u00a1Silvia! \u00a1Silvia! \u00a1Abre, por favor! \u00a1Silvia!<\/p>\n<p>Pero como se pueden imaginar, Silvia no me abri\u00f3. As\u00ed que me mir\u00e9, desnudo de cintura para arriba, descalzo, en mitad del rellano. La otra llave la ten\u00edan mis padres&#8230; que viv\u00edan en un pueblo a quince kil\u00f3metros.<\/p>\n<p>Para colmo me dol\u00eda un lado de la cara pero la hostia, y lo notaba ardiendo. Y el cuello me molestaba tambi\u00e9n, como si lo tuviera agarrotado. \u00cdtem mas, me estaba empezando a zumbar el o\u00eddo del lado que Bea me hab\u00eda soltado el bofet\u00f3n, y para culminar la situaci\u00f3n me encontraba moralmente derrumbado. As\u00ed que me pegu\u00e9 un par de pu\u00f1etazos en la puerta y trat\u00e9 de que Silvia me abriera.<\/p>\n<p>-Silvia&#8230; por favor&#8230; \u00e1breme&#8230; puedo explic\u00e1rtelo -Vaya gilipollez, \u00bfa que s\u00ed? \u00bfQu\u00e9 co\u00f1o hab\u00eda que explicar? Pero tampoco pueden pedirme que pensara con claridad en esas circunstancias.<\/p>\n<p>Segu\u00ed llamando, habl\u00e1ndole y pidiendo que me abriera. Y abri\u00f3. Pero cuando lo hizo estaba completamente vestida, y en cuanto trat\u00e9 de hablarle me mir\u00f3 con una cara de odio que me cerr\u00f3 la boca. Antes de que llegara al ascensor la cog\u00ed del brazo para tratar de decirle algo y&#8230; plaf.<\/p>\n<p>Otro pedazo de hostia que me gir\u00f3 la cara. En la otra mejilla.<\/p>\n<p>-\u00a1D\u00e9jame en paz! -Me dijo, mientras las puertas del ascensor se cerraban y yo me quedaba mir\u00e1ndola, con la mano en la cara.<\/p>\n<p>Pueden comprender que no estaba en mis mejores momentos cuando llamaron a la puerta una hora despu\u00e9s. Estaba sentado en el sof\u00e1, mirando por la ventana. Ni siquiera me hab\u00eda vestido. Me gustar\u00eda decir que hab\u00eda estado llorando, pero en realidad lo que ten\u00eda es como un nudo en el est\u00f3mago, y un horrible dolor de cabeza. Y en la cara, tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Abr\u00ed sin muchas ganas, y me encontr\u00e9 con Sara.<\/p>\n<p>Stop. \u00bfQui\u00e9n es Sara? Sara es mi hermana. As\u00ed que no se froten las manos pensando que es una chica con la que sal\u00ed, un ligue, o una amiga que me voy a beneficiar dentro de un ratito para olvidar las penas. Tiene veinte a\u00f1os, y est\u00e1 estudiando Enfermer\u00eda. Como a\u00fan vive en casa de mis padres, no nos vemos tan a menudo como me gustar\u00eda, porque de verdad me llevo fenomenal con ella. F\u00edsicamente se parece bastante a m\u00ed. Peque\u00f1ita, delgada, sonriente, de pelo largo y casta\u00f1o. Viste siempre con un cierto estilo hippy, y por eso tiene bastantes broncas con mi padre, un se\u00f1or de bigote ciertamente poco partidario de las extravagancias.<\/p>\n<p>No es guapa, pero tiene esa mirada so\u00f1adora y un poco m\u00edstica que les gusta a algunos chicos. Por cierto, ya s\u00e9 que en otros relatos las hermanas est\u00e1n ardiendo en deseos de acostarse con el protagonista, y que el propio protagonista no puede resistir la tentaci\u00f3n de darle ca\u00f1a a su propia hermana en el sof\u00e1 o en el suelo del sal\u00f3n. Lamento decepcionarles. Estoy convencido de que, a\u00fan en el caso de que yo estuviera dispuesto, si intentara cualquier acercamiento sexual con Sara las hostias que hab\u00eda recibido hoy ser\u00edan unos cari\u00f1osos arrumacos comparadas con las que me iba a soltar ella.<\/p>\n<p>As\u00ed que no se lleven a enga\u00f1o. Ya saben qui\u00e9n es Sara, y prosigo mi relato.<\/p>\n<p>-\u00a1Holaa! -me da dos besos y sin duda nota que tengo la cara un poco hinchada -Joder C\u2026, vaya careto que tienes. \u00bfQu\u00e9 te ha pasado?<\/p>\n<p>-Hola Sara&#8230; \u00bfque qu\u00e9 me ha pasado? No s\u00e9 por d\u00f3nde empezar.<\/p>\n<p>Pero empiezo, y le cuento todo el marr\u00f3n, desde el principio, tal y como se lo he contado a ustedes (hombre, prescindiendo de seg\u00fan qu\u00e9 detalles, claro). Cuando termino hace algo que no me espero. Se echa a re\u00edr.<\/p>\n<p>-La leche hermanito&#8230; eres un pedazo de cabr\u00f3n&#8230; -lo dice entre carcajadas, seguramente porque ha estado con sus amiguitos los hippies y han estado compartiendo algo m\u00e1s que canciones y filosof\u00eda natural.<\/p>\n<p>-\u00bfEso es todo lo que se ocurre, Sarita? -le jode que le llamen Sarita, pero lo hago porque estoy un poco picado.<\/p>\n<p>-Hombre&#8230; creo que tienes muy poquito que pensar&#8230; -Sara deja de re\u00edrse y me mira todo lo seria que puede, lo que no es mucho porque le brillan los ojos cosa mala. -A ver si lo he entendido: has conocido a una chica, pero tambi\u00e9n te has acostado con una amiga suya y con tu ex, que casualmente pasaba por all\u00ed, delante de sus narices como quien dice, y te han cazado como a un pollo&#8230; poca broma, hermano. -Y se echa a re\u00edr otra vez.<\/p>\n<p>Yo la miro bastante fastidiado. Se re\u00eda con toda la boca, casi lagrimeando, y no me estaba ayudando mucho. As\u00ed que chasque\u00e9 la lengua, bastante disgustado, y cambien de tema.<\/p>\n<p>-Venga Sara&#8230; vamos a comer.-lo dije para distraerme un poco, porque no ten\u00eda nada hecho ni ganas de hacer nada, as\u00ed que terminamos comiendo los dos una pizza que prepar\u00e9 en un momento, reci\u00e9n sacada del horno. Inevitablemente, volvimos a hablar del tema.<\/p>\n<p>-Bueno Sara, dime qu\u00e9 puedo hacer. -Le pregunt\u00e9, mientras devor\u00e1bamos la pizza.<\/p>\n<p>-\u00a1Buf!&#8230; no tengo ni idea, en serio. Creo que esta vez te has metido en un marr\u00f3n de los buenos. -Se call\u00f3 un momento, y los dos nos dedicamos a comer, hasta que ella volvi\u00f3 a hablar- \u00bfA ti qui\u00e9n te gusta? \u00bfCon qui\u00e9n quieres estar?<\/p>\n<p>Buena pregunta. No estaba seguro. Antes de que Bea llegara, estaba convencido de que al fin quer\u00eda sentar la cabeza con Silvia, pero la escena de celos de mi ex me hab\u00eda abierto los ojos a la posibilidad de volver con ella. As\u00ed que ahora estaba realmente confuso. Si hubiera podido, me hubiera quedado con las dos. No me miren as\u00ed. Pues claro que con las dos. \u00bfY qui\u00e9n no? Pero no pod\u00eda decirle eso a mi hermana si quer\u00eda que me aconsejara, as\u00ed que fui todo lo sincero que pude.<\/p>\n<p>-No lo s\u00e9, Sara -le contest\u00e9. Mi hermana me mir\u00f3, muy seria, y dej\u00f3 de comer.<\/p>\n<p>-Pues ya es hora de que te decidas, C&#8230; Porque mira la que has montado por no decidirte desde el principio.<\/p>\n<p>-\u00bfA qu\u00e9 te refieres? -demasiado bien lo sab\u00eda, pero creo que necesitaba que alguien me apretara las tuercas un poco.<\/p>\n<p>-Joder C&#8230; Madura un poco, por favor -Mi hermana peque\u00f1a me estaba pidiendo que madurara&#8230; vivir para ver, se\u00f1ores -Tal y como me lo has contado, desde el principio no sab\u00edas si quer\u00edas rollo con Silvia o algo m\u00e1s serio. Y de repente lleg\u00f3 Bea, y como siempre, recon\u00f3celo, te pusiste a pensar con&#8230; ya sabes, y la has cagado.<\/p>\n<p>-T\u00fa lo ves muy f\u00e1cil, Sara, pero no es&#8230;<\/p>\n<p>-\u00a1Deja de ser tan cr\u00edo! Es facil\u00edsimo. \u00a1Elige una con la que quedarte, habla con ella y trata de arreglarlo! Pero por favor, \u00a1piensa con la cabeza por una vez!<\/p>\n<p>El resto de la comida la pasamos en silencio. Sara se qued\u00f3 un rato m\u00e1s, ayud\u00e1ndome a recoger, y charlamos un poco de nuestros padres y de su vida. Estaba saliendo con un chico que me hab\u00eda presentado hac\u00eda unos d\u00edas, un tal David. Era un buen chaval, estudiaba medicina. Un poco calladito, pero majete. Al parecer, llevaban ya dos meses juntos y les iba m\u00e1s o menos bien. En fin, dos meses eran todo un r\u00e9cord para mi hermana, as\u00ed que me alegr\u00e9.<\/p>\n<p>-Si consigues aclarar tu cabecita un d\u00eda de estos, podr\u00edamos salir los cuatro -me dijo cuando me dio un beso en la mejilla, para despedirse. -Hasta luego, C&#8230;<\/p>\n<p>Y se march\u00f3, dej\u00e1ndome tan confundido como antes, pero al menos con la firme decisi\u00f3n de enmendar el rumbo un poco loco que hab\u00eda tomado mi vida de un tiempo a esta parte. \u00bfUstedes a quien hubieran elegido? \u00bfLa pasi\u00f3n salvaje de Bea o la dulzura ingenua de Silvia? Me pas\u00e9 toda la tarde del lunes d\u00e1ndoles vueltas a la cabeza, pero no termin\u00e9 de decidirme. Por un lado, mi pelirroja me gustaba mucho, me hac\u00eda sentir como el hombre m\u00e1s importante del mundo; pero por otro, mi pasado llamaba a la puerta con mucha fuerza, y no pod\u00eda dejar de pensar en el cuerpo ardiente de Bea y su car\u00e1cter extrovertido, su desparpajo.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 la noche, y lo consult\u00e9 largo y tendido con la almohada.<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana del martes se pas\u00f3 en una mara\u00f1a de trabajo y obligaciones, que tuvieron la ventaja de distraerme un poco y darme aire.<\/p>\n<p>Cuando el martes por la tarde toqu\u00e9 a la puerta, realmente no s\u00e9 lo que esperaba. Quiz\u00e1 atenci\u00f3n. Puede que perd\u00f3n. O al menos, que me dejara decirle lo mucho que la necesitaba. Ciertamente, buscaba la menos calmar mi conciencia.<\/p>\n<p>Silvia me abri\u00f3 la puerta, pero se qued\u00f3 en silencio, sin mirarme.<\/p>\n<p>-Hola, Silvi. -le dije. -Vengo a devolverte esto.-Le alargu\u00e9 la llave. No s\u00e9 por qu\u00e9 me la dio, pero supongo que para ella era algo simb\u00f3lico, porque la cogi\u00f3 y la paret\u00f3 fuerte.<\/p>\n<p>-Vale. Hasta luego. -E hizo adem\u00e1n de cerrar la puerta.<\/p>\n<p>-\u00a1Espera! -yo aguant\u00e9 su empuj\u00f3n con la mano. -Silvi, por favor, hablemos. -Ella ni siquiera me miraba.<\/p>\n<p>-No tenemos nada de qu\u00e9 hablar.<\/p>\n<p>-Por favor Silvi, d\u00e9jame pasar.<\/p>\n<p>-No. Vete, por favor. Vete. -Silvia estaba hablando como si fuese a llorar de un momento a otro.<\/p>\n<p>-Silvi, no pienso moverme de aqu\u00ed hasta que no me dejes entrar.<\/p>\n<p>Not\u00e9 que ella relaj\u00f3 la presi\u00f3n sobre la hoja de la puerta, y finalmente abri\u00f3 y con un gesto me dej\u00f3 entrar.<\/p>\n<p>Ahora podr\u00eda enga\u00f1arles. Podr\u00eda simplemente contar que Silvia me perdon\u00f3, que ella llor\u00f3, que yo fui todo un caballero, que nos reconciliamos con sexo salvaje encima de la mesa del comedor, y que me port\u00e9 como un aut\u00e9ntico atleta sexual. \u00bfPero de qu\u00e9 me servir\u00eda?<\/p>\n<p>Porque no ocurri\u00f3 nada parecido.<\/p>\n<p>Bueno, s\u00ed. Trat\u00e9 de que me perdonara, ella llor\u00f3, y yo intent\u00e9 portarme como un caballero. Pero es que, no s\u00e9 si lo recuerdan, yo me hab\u00eda acostado con Nuri. Y al parecer cuando Silvia habl\u00f3 con ella para contarle lo m\u00edo con Bea, Nuri no hab\u00eda podido resistir los remordimientos, y hab\u00eda cantado de plano. As\u00ed que se pueden ustedes hacer una somera idea de c\u00f3mo estaban las cosas. Me insult\u00f3 bastante (aunque creo que no tanto como me merec\u00eda), me dej\u00f3 claro (pero clar\u00edsimo, vamos) que no me quer\u00eda ver en el resto de su vida, que hab\u00eda cometido un error conmigo, y vamos, resumiendo, que hiciera el favor de no volver a acercarme.<\/p>\n<p>Por cierto, me devolvi\u00f3 el ordenador. As\u00ed que encima tuve que llevarme el equipo completo con cajas y todo para el coche. Parec\u00eda que me hab\u00eda echado de casa. Y yo me sent\u00eda as\u00ed, la verdad.<\/p>\n<p>Supongo que me lo merec\u00eda, \u00bfno? Pero joder, lo pas\u00e9 fatal, pero fatal de verdad, mientras volv\u00eda casa en el coche. Cuando aparqu\u00e9 no eran ni las siete de la tarde, as\u00ed que directamente llam\u00e9 a mi mejor amigo, Toni, y nos fuimos a tomar unas cervezas en el bar de siempre.<\/p>\n<p>Toni se march\u00f3 a las diez y media o algo as\u00ed, con una media borrachera del carajo. Le hab\u00eda contado todo lo que pasaba, y aunque he de decir que no me fue de ninguna ayuda (Toni es de estos tipos que de t\u00edas no entienden ni media), como es la leche de divertido no puedo decir que no lograra apartarme a Silvia de la cabeza. Yo me qued\u00e9 en el bar, decidido a tomar la \u00faltima e irme para casa. Era martes, despu\u00e9s de todo, y el mi\u00e9rcoles ten\u00eda que currar.<\/p>\n<p>Cuando Sara me encontr\u00f3 a las doce y cuarto, yo estaba al borde del coma et\u00edlico.<\/p>\n<p>Ni les vi entrar. Resulta que Toni hab\u00eda llamado a Sara para decirle que yo estaba un poco pasado de rosca, y se present\u00f3 en el bar con David, el chico con el que sal\u00eda. All\u00ed me encontraron, sentado en una mesa del fondo del bar, con un cubata a medio beber en la mano, y como me cont\u00f3 Sara al d\u00eda siguiente, &#8220;con cara de estar a punto de tirarme del puente de la autopista&#8221;.<\/p>\n<p>No recuerdo muy bien esa noche. Por lo que me ha contado mi hermana, David y ella me llevaron a casa y me metieron en la cama, sin m\u00e1s. Pero eso no explica algunas cosas. Por ejemplo, que la alfombra del sal\u00f3n tuviera una estupenda mancha de v\u00f3mito (por cierto, me sangraron en la tintorer\u00eda por limpiarla, los muy&#8230;), ni por qu\u00e9 el tal David me mira con caras raras cada vez que nos encontramos, desde entonces.<\/p>\n<p>Sara se port\u00f3 muy bien conmigo. Llam\u00f3 a mi trabajo diciendo que estaba enfermo, y se qued\u00f3 a dormir en la habitaci\u00f3n de al lado. No fue a clase el mi\u00e9rcoles, y me estuvo cuidando como una madre.<\/p>\n<p>A las tres de la tarde del mi\u00e9rcoles consegu\u00ed abrir los p\u00e1rpados sin que mi cabeza amenazara con caerse de mis hombros. As\u00ed que mediante un esfuerzo tit\u00e1nico consegu\u00ed sentarme en la cama. Not\u00e9 n\u00e1useas y dolor de est\u00f3mago, pero no era la primera vez que ten\u00eda resaca, as\u00ed que me levant\u00e9, me puse un pantal\u00f3n de ch\u00e1ndal que encontr\u00e9 en el armario y me fui a la cocina.<\/p>\n<p>Sara estaba comiendo mientras hablaba por el m\u00f3vil. En cuanto sal\u00ed de la habitaci\u00f3n, se despidi\u00f3 de quien fuese con quien estaba hablando, y me mir\u00f3 con cara entre divertida y enfadada.<\/p>\n<p>-Vaya&#8230; el se\u00f1orito ha amanecido por fin.<\/p>\n<p>-Muy graciosa Sara&#8230; oye, lo siento de verdad&#8230; gracias por echarme un cable&#8230; -Me sent\u00eda avergonzado y sobre todo resacoso. Y deprimido tambi\u00e9n, vaya, pero eso ya lo estaba desde el lunes&#8230; no eran noticias frescas.<\/p>\n<p>-No te preocupes, hermanito. Hoy por ti&#8230; -Sara com\u00eda despacio un plato de macarrones con tomate. Siempre me gust\u00f3 verla comer, porque se mete unos bocados peque\u00f1itos a la boca y los mastica mucho rato, con un aire despistado encantador, como si estuviera pensando en otra cosa. Y realmente piensa en otra cosa.<\/p>\n<p>-Ya&#8230; pero no s\u00e9 lo que me pas\u00f3&#8230;<\/p>\n<p>-Yo s\u00ed. Toni me llam\u00f3 sobre las once al m\u00f3vil. Yo todav\u00eda estaba despierta, pero a pap\u00e1 no le hizo mucha gracia que me vistiera y me marchase un martes a las once para venir hasta aqu\u00ed. Menos mal que David todav\u00eda no se hab\u00eda acostado.<\/p>\n<p>Se me qued\u00f3 mirando, masticando un bocado de macarrones. Yo guard\u00e9 silencio, y desvi\u00e9 la mirada. Pasaron unos segundos eternos, hasta que ella trag\u00f3 y volvi\u00f3 a hablar.<\/p>\n<p>-\u00bfEn qu\u00e9 estabas pensando, C\u2026? \u00bfQu\u00e9 te pas\u00f3? -Yo no ten\u00eda ganas de hablar, pero hab\u00eda algo en su tono, en su sincera preocupaci\u00f3n, en el aire cari\u00f1oso con que lo dijo, que simplemente me sent\u00ed totalmente destrozado por dentro.<\/p>\n<p>-Mira Sara&#8230; ayer estuve en casa de Silvia&#8230; te hice caso, intent\u00e9 arreglarlo&#8230; pero no quiso escucharme.<\/p>\n<p>-Vaya&#8230; lo siento, C&#8230; lo siento de verdad&#8230; y lamento tener que decir esto&#8230; pero creo que te lo mereces.<\/p>\n<p>Eso fue un golpe bajo. Vaya si lo fue.<\/p>\n<p>-Hombre, muchas gracias Sara&#8230; eres un cielo&#8230; vaya \u00e1nimos que me das&#8230; te cuento mis problemas y lo \u00fanico que se te ocurre es decirme que me lo merezco -lo dije bastante enfadado, lo admito, y ya s\u00e9 que fui muy injusto.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo que \u00e1nimos? C\u2026, te recuerdo que eres t\u00fa el que has metido la pata hasta el fondo. Y s\u00ed, creo que te lo mereces. Porque has sido muy cabr\u00f3n con esa chica. Te has portado como un cerdo ego\u00edsta.<\/p>\n<p>-\u00bfAhora tambi\u00e9n soy un cerdo ego\u00edsta? Oye Sara, no necesito a nadie que me insulte&#8230; -a estas alturas yo ya estaba gritando. Necesitaba gritar. Necesitaba la rabia. Pero a Sara no le impresion\u00f3 lo m\u00e1s m\u00ednimo mi berrinche.<\/p>\n<p>-Te est\u00e1s portando como un gilipollas.<\/p>\n<p>As\u00ed de claro, dicho en un tono de voz normal, sin inflexiones, entre bocado y bocado de macarrones. Eso me desarm\u00f3. Me qued\u00e9 callado un momento, y se me pas\u00f3 el enfado, para ser sustituido por una maravillosa sensaci\u00f3n de querer estar muerto.<\/p>\n<p>No lo pude evitar. Me ech\u00e9 a llorar.<\/p>\n<p>Vale, en el fondo soy un jodido sentimental. Los d\u00edas siguientes a la partida de Bea, hace tres a\u00f1os, me los pas\u00e9 llorando por cualquier cosa. Hombre, no a moco tendido ni a gritos, pero con frecuencia notaba un congoja en la garganta y notaba que los ojos se me humedec\u00edan, y de acuerdo, a veces no pod\u00eda evitar morder la almohada por las noches y emprenderla a pu\u00f1etazos con el colch\u00f3n. Nunca cre\u00ed que la iba a echar tanto de menos. Lleg\u00f3 un punto en que no pasaba una hora sin que se me los ojos me picaran y notara que no pod\u00eda tragar. As\u00ed que volv\u00ed a casa de mis padres.<\/p>\n<p>Les dije que era porque no pod\u00eda pagar el alquiler, y que ser\u00eda solo por unos d\u00edas hasta que encontrara otro piso, pero en realidad era porque no soportaba permanecer en esa casa conviviendo cada d\u00eda con su recuerdo. Y me qued\u00e9 por un a\u00f1o.<\/p>\n<p>No soy ni la mitad de duro que pretendo aparentar. En el fondo, todav\u00eda soy un chico de quince a\u00f1os pregunt\u00e1ndose qu\u00e9 hace vestido de traje y viviendo solo en una casa vac\u00eda.<\/p>\n<p>Sara me abraz\u00f3 y yo llor\u00e9 en su hombro, llor\u00e9 por ser tan idiota, por no saber qu\u00e9 co\u00f1o estaba pasando con mi vida, por haber perdido a una chica que realmente merec\u00eda la pena. Llor\u00e9 por la soledad, por mi ego\u00edsmo, por todos los errores que comet\u00ed durante el fin de semana m\u00e1s loco de mi vida. Llor\u00e9 por Silvia. Llor\u00e9 por m\u00ed.<\/p>\n<p>Es posible, pienso ahora, algunos meses despu\u00e9s de todo aquello, que lo m\u00edo con Silvia no hubiera funcionado. Que lo hubi\u00e9ramos dejado seis meses despu\u00e9s, echando pestes el uno del otro, arroj\u00e1ndonos los trastos a la cabeza.<\/p>\n<p>Es posible, pienso ahora, que con Silvia corriese el peligro de enamorarme hasta las trancas y que despu\u00e9s me dejase tirado hecho una piltrafa, como me ocurri\u00f3 con Bea. Es posible corriera el peligro de llorar durante semanas, el peligro de perder otra vez el rumbo de mi vida, el peligro de tardar otros tres a\u00f1os en enamorarme otra vez.<\/p>\n<p>Pero, aunque mi pelirroja hubiera sido tan peligrosa, cr\u00e9anme que es un riesgo que hubiese querido correr.<\/p>\n<p>Fin<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_57294\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"57294\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>A la tercera llamada del timbre me levant\u00e9 de un salto, poni\u00e9ndome los primeros pantalones que encontr\u00e9. Camin\u00e9 fastidiado mientras me abotonaba, pensando en que la pena de muerte es un castigo muy dulce para los que se atreven a llamar a una casa decente un d\u00eda de fiesta a las&#8230; bueno, a la una y media del mediod\u00eda. Abr\u00ed<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_57294\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"57294\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":30427,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":{"0":"post-57294","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-hetero"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":917,"today_views":1},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57294","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/30427"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=57294"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57294\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":57295,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57294\/revisions\/57295"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=57294"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=57294"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=57294"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}