{"id":57444,"date":"2025-02-17T06:37:07","date_gmt":"2025-02-17T05:37:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/?p=57444"},"modified":"2025-02-17T22:17:44","modified_gmt":"2025-02-17T21:17:44","slug":"mariana-y-una-leccion-de-sexo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mariana-y-una-leccion-de-sexo\/","title":{"rendered":"Mariana y una lecci\u00f3n de sexo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"57444\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">17<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>No lo quiero enga\u00f1arlo estimado lector. Mariana era muy poco agraciada. Ten\u00eda para la \u00e9poca donde comienza este relato, m\u00e1s de 40 a\u00f1os, 42 para ser exactos. Alta, med\u00eda cerca de 1,70 cm, y no pesaba m\u00e1s de 52 kilos. Era flacucha y lo \u00fanico que podr\u00eda afirmarse que sobresal\u00eda de su f\u00edsico, era unas tetitas peque\u00f1as pero macizas y coronadas con unos pezones que parec\u00edan pitones. Su rostro era aguile\u00f1o y su cabellera lacia y oscura, los ojos color casta\u00f1a. Definitivamente nunca hubiera sido Miss Universo.<\/p>\n<p>A esa falta de atributos f\u00edsicos ten\u00eda a mi criterio dos cualidades. Era muy inteligente y cog\u00eda maravillosamente bien, yo dir\u00eda que, en esto, bien podr\u00eda haber sido campeona mundial. Claro que esta \u00faltima cualidad no llegu\u00e9 a conocerla hasta que se dio la ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Ella era la encargada de una de las sucursales de una cadena de farmacias donde yo sol\u00eda comprar mis medicinas. Creo que lo que me atrajo desde un primer momento fue su sonrisa, su c\u00e1lida mirada y la atenci\u00f3n que pon\u00eda a mis pedidos. O tal vez no era nada de eso, sino uno de esos enco\u00f1es que uno tiene sin raz\u00f3n para ello. La verdad es que desde el primer d\u00eda que la conoc\u00ed me propuse liarme con ella.<\/p>\n<p>Yo me hab\u00eda divorciado un par de a\u00f1os antes de conocerla. No ten\u00eda hijos y viv\u00eda mi solter\u00eda en un apartamento acogedor en un moderno barrio de mi ciudad. No ten\u00eda compromisos y gozaba de mi libertad con amores pasajeros. Olvid\u00e9 decir que ten\u00eda 50 a\u00f1os en esa \u00e9poca.<\/p>\n<p>A las habituales visitas para comprar lo necesario, con el af\u00e1n de verla inventaba otras oportunidades. En mis visitas a la farmacia buscaba la oportunidad de avanzar sobre ella, la cantidad de gente que siempre hab\u00eda all\u00ed lo hac\u00eda imposible. Las cosas quedaban siempre en palabras gentiles y miradas cari\u00f1osas. Solo un milagro har\u00eda posible acercarme a ella.<\/p>\n<p>Y ese milagro se dio. Nos encontramos un d\u00eda s\u00e1bado por la ma\u00f1ana en un comercio de la zona. Ella sal\u00eda y yo llegaba.<\/p>\n<p>\u2014Hola Mariana, \u00bfc\u00f3mo est\u00e1s? Que casualidad encontrarte. Dichosos los ojos que te ven.<\/p>\n<p>\u2014Buen d\u00eda Carlos. Todo bien. \u00bfy t\u00fa?<\/p>\n<p>\u2014Lo mismo de siempre, pero hoy sin apuro porque es s\u00e1bado.<\/p>\n<p>\u2014Yo aprovecho para poner al d\u00eda mi casa\u2026 \u2014me respondi\u00f3.<\/p>\n<p>Hubo un cruce de c\u00e1lidas miradas que me permitieron decirle\u2026<\/p>\n<p>\u2014Veo que est\u00e1s apurada. \u00bfPor qu\u00e9 no nos encontramos a tomar un caf\u00e9 y charlar?<\/p>\n<p>Sorprendida por mi avance, respondi\u00f3\u2026<\/p>\n<p>\u2014De acuerdo, me gustar\u00eda. Te dejo mi n\u00famero de tel\u00e9fono.<\/p>\n<p>Me apresur\u00e9 a anotar el n\u00famero y nos despedimos. Mariana tom\u00f3 la iniciativa y me dio un c\u00e1lido beso en la mejilla que me sorprendi\u00f3 gratamente y que por supuesto devolv\u00ed de igual manera.<\/p>\n<p>Pasado unos d\u00edas, aguantando mi inquietud por hacerlo, llam\u00e9 a Mariana proponiendo vernos el s\u00e1bado siguiente. Acept\u00f3 de buena gana y acordamos hora y lugar.<\/p>\n<p>La reuni\u00f3n fue muy amena y grata. Compartimos los sucesos de nuestras vidas, hablamos de cine, m\u00fasica, y temas varios. Tan afable fue la conversaci\u00f3n que sin darnos cuenta lleg\u00f3 la noche. Se me ocurri\u00f3 seguir el encuentro con una cena en un sitio a dos cuadras de donde est\u00e1bamos. La cena transcurri\u00f3 con el mismo tenor de \u00edntima cordialidad. Al terminar la acompa\u00f1\u00e9 hasta su departamento.<\/p>\n<p>En la puerta del mismo, cuando me estaba por despedir, surgi\u00f3 la pregunta que yo esperaba.<\/p>\n<p>\u2014Oye Carlos, todo estuve estupendo y te agradezco. Te propongo subir a mi departamento para tomar una copa para retribuir tantas atenciones. \u00bfqu\u00e9 te parece?<\/p>\n<p>\u2014Encantado, si no es una molestia para ti.<\/p>\n<p>\u2014Por favor, me encanta.<\/p>\n<p>Y all\u00ed fuimos. Me tom\u00f3 de la mano y subimos un piso. Abri\u00f3 la puerta y encendi\u00f3 las luces. Me mir\u00f3 con esa mirada acaramelada de la que yo me hab\u00eda enamorado, que interpret\u00e9 como una invitaci\u00f3n a besarla. Y as\u00ed lo hice.<\/p>\n<p>Tom\u00e9 su rostro con ambas manos y acerqu\u00e9 mi boca a la suya. Me recibieron unos labios abiertos y una lengua \u00e1vida de pasi\u00f3n. Abrazados y bes\u00e1ndonos como si nos fuera la vida en ello, estuvimos un largo rato de pie. Dando pasos cortos como bailando, nos acercamos a un sill\u00f3n y nos arrojamos sobre \u00e9l, mientras segu\u00edamos nuestro abrazo matizando con toqueteos buscando los sitios m\u00e1s excitantes.<\/p>\n<p>Mientras Mariana buscaba mi entrepierna, por mi parte consegu\u00eda tener en mis manos aquellos peque\u00f1os senos por encima de su blusa. Todo esto en silencio, salvo hondos suspiros y respiraci\u00f3n agitada. En un momento dado, tom\u00f3 la iniciativa y tom\u00e1ndome de la mano me llev\u00f3 a su dormitorio.<\/p>\n<p>Lanzados sobre la cama y sin dejar de besarnos, fuimos despoj\u00e1ndonos del calzado y de las pocas ropas que llev\u00e1bamos. Desnudos frente a frente pude ver su cuerpo, era como yo lo hab\u00eda imaginado. Destacaba entre su entrepierna una mata de pelos enrulados que se\u00f1alaban su pubis y sexo. Como amante de los co\u00f1os peludos me sent\u00ed reconfortado, esperando el momento de gozarlo.<\/p>\n<p>Abrazados y bes\u00e1ndonos dimos vueltas sobre la cama una y cien veces. En una de esas, Mariana se liber\u00f3 de mis brazos y se apoder\u00f3 de mi verga que, de m\u00e1s est\u00e1 decirlo, estaba dura apuntando al techo. Fue en ese momento que comenz\u00f3 la felatio mas impresionante que recib\u00ed en mi vida. Tom\u00f3 el ariete con ambas manos y se qued\u00f3 unos minutos mirando detalladamente cada mil\u00edmetro del falo. Con sus dedos tocaba suavemente toda la superficie desde la base hasta la punta y se deten\u00eda a observar las venas que parec\u00edan reventar. Luego tom\u00f3 los test\u00edculos y los sopes\u00f3, mir\u00e1ndome con picard\u00eda.<\/p>\n<p>Sac\u00f3 la lengua y con la punta de la misma empez\u00f3 a lamer la zona comenzando con el perineo, luego los gemelos, despu\u00e9s la verga recorri\u00e9ndola de abajo hacia arriba en m\u00faltiples ocasiones. Lo hac\u00eda muy despacio y suave, lo que me produc\u00eda una indescriptible sensaci\u00f3n de placer. Esto lo repiti\u00f3 durante varios minutos, solo se deten\u00eda para observar la verga y luego continuar. A continuaci\u00f3n, la sesi\u00f3n sigui\u00f3, pero con la lengua completa. Otra vez desde los test\u00edculos hasta el glande repitiendo el recorrido muchas veces, mi verga qued\u00f3 empapada por su saliva.<\/p>\n<p>De inmediato retir\u00f3 el prepucio dejando el glande a disposici\u00f3n de su hambrienta boca que lo engull\u00f3 para luego chupar y lamer durante varios minutos. Era incansable y parec\u00eda no saciarse, daba la impresi\u00f3n que ten\u00eda hambre de verga.<\/p>\n<p>A todo esto, mi calentura estaba en grado superlativo, por momentos sent\u00eda la sensaci\u00f3n de correrme, pero Mariana que estaba atenta, deten\u00eda por unos segundos su quehacer y por las dudas apretaba con su mano la base mi pene para evitarlo.<\/p>\n<p>Me mir\u00f3 y me dijo\u2026 \u00bfte gusta? \u00bfLo estoy haciendo bien?, a lo cual respond\u00ed con respiraci\u00f3n entrecortada y acezante\u2026 Claro que me gusta, es maravilloso, no creo que nadie lo pueda hacerlo mejor. Ten cuidado que corres el riesgo de que me venga en tu boca. Ser\u00eda sensacional para m\u00ed\u2026 me respondi\u00f3. Y sigui\u00f3 lamiendo y chupando llev\u00e1ndome al paroxismo.<\/p>\n<p>Cuando su apetito pareci\u00f3 quedar satisfecho se recost\u00f3 a mi lado, dici\u00e9ndome,<\/p>\n<p>\u2014No pod\u00eda detenerme. Me fascina tu verga. Hubiera estado toda la noche mam\u00e1ndola y jugando con ella. Creo que te gust\u00f3, \u00bfverdad?<\/p>\n<p>\u2014Fue maravilloso. Nunca me hab\u00edan tratado as\u00ed, digo a mi verga. Inolvidable. Pero ahora creo que debo retribuir tanto goce. \u00bfme permites?<\/p>\n<p>Mariana me hab\u00eda hecho una felatio tan fabulosa que yo sent\u00ed verdaderamente la necesidad de tratar de lograr que ella alcanzara las mismas sensaciones. Comenc\u00e9 a besar y lamer su cuerpo desde su cara hasta los dedos de sus pies. En ese tr\u00e1nsito me detuve especialmente en sus preciosas tetitas para llev\u00e1rmelas a la boca y jugar con ellas. Sus grandes pezones, dur\u00edsimos, fueron un manjar exquisito. Cumplido el recorrido entre gemidos de mi pareja, me deslic\u00e9 hacia su entrepierna para comerle la almeja.<\/p>\n<p>Mariana me facilit\u00f3 la tarea abri\u00e9ndose de piernas y colocando un almohad\u00f3n bajo sus ri\u00f1ones para que mi cara pudiera enfrentar su apetitosa vagina. Desplac\u00e9 unos pelitos que me imped\u00edan llegar a su vulva y me di a la tarea de realizar el mejor cunnilingus de mi larga historia como chupa co\u00f1os. Me ayud\u00e9 con mis dedos para abrir sus labios y comenzar una sesi\u00f3n de lamidas y chupadas por toda la superficie de su vulva. Realmente era una delicia comerse esa almeja rosada. Mi lengua, ansiosa y curiosa, recorr\u00eda todos los rincones saboreando la suave superficie vaginal, iba y ven\u00eda buscando saciar mi apetito.<\/p>\n<p>Haciendo las veces de un pene se meti\u00f3 en su cavidad entrando y saliendo en repetidas oportunidades. Me acompa\u00f1aban los gemidos profundos de Mariana, que me regalaba sus jugos, que derramaba en abundancia, y que yo beb\u00ed con placer. Estuve un largo rato en esa tarea y entusiasmado porque ella me animaba\u2026 Que bien lo haces, papito, no sabes el placer que siento\u2026 No pares por favor que quiero acabar en tu boca\u2026 En un momento que me retir\u00e9 para tomar aliento\u2026 no pares, sigue, sigue que estoy llegando al cl\u00edmax. Sigue Carlos, no me abandones\u2026<\/p>\n<p>Por supuesto yo segu\u00ed saciando mi deseo. En la b\u00fasqueda de un mayor placer mutuo llegu\u00e9 a su hinchado cl\u00edtoris para lamerlo una y otra vez hasta que vino lo que ambos sab\u00edamos que ocurriera. Y lo que vino fue una tremenda corrida de Mariana que arque\u00f3 su cuerpo, me apret\u00f3 la cabeza con sus piernas mientras gritaba\u2026 que lindo, que hermoso, te quiero, te quiero\u2026 y descarg\u00f3 sobre mi boca nuevos y abundantes jugos que se me escaparon por la comisura de mi boca.<\/p>\n<p>Mientras recuperaba su respiraci\u00f3n, acezante me dijo\u2026 Estuvo genial, nunca hab\u00eda sentido tanto placer\u2026 La dej\u00e9 recuperarse y me tend\u00ed a su lado acarici\u00e1ndola. Despu\u00e9s de todo ese traj\u00edn yo estaba recaliente y mi picha apuntaba al techo dura como una roca. Necesitaba descargar.<\/p>\n<p>Cuando Mariana normaliz\u00f3 su respiraci\u00f3n y se percat\u00f3 de mi estado dijo\u2026 pobre alma, tieso y caliente\u2026 creo que lleg\u00f3 tu momento\u2026 me entrego a ti\u2026 \u00bfc\u00f3mo quieres?&#8230; No respond\u00ed, la puse de costado enfrentada a m\u00ed y le puse la verga entre sus labios vaginales y me mov\u00ed suavemente repetidas veces para luego ponerla de espaldas levant\u00e9 sus piernas sobre mis hombros y colocar mi virilidad en la boca de su vulva. Muy despacio fui metiendo mi ariete con la idea de gozar cada cent\u00edmetro de avance. El conducto no parec\u00eda haber sido muy trajinado porque lo notaba estrecho, lo cual acentuaba mi goce al sentir presi\u00f3n sobre mi verga.<\/p>\n<p>Me acompa\u00f1aban los gemidos de Mariana. Cuando sent\u00ed haber llegado al final con mi falo totalmente hundido en su cueva, comenc\u00e9 a sacar y meter despacio primero y luego con todo el \u00edmpetu que me daban mis caderas. Finalmente, no pude contenerme m\u00e1s y comenc\u00e9 a derramarme con fuertes descargas que llenaron el interior de su concha, mientras o\u00eda el benepl\u00e1cito de Mariana que ped\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s mientras repet\u00eda un fuerte orgasmo.<\/p>\n<p>Los cuerpos rendidos por tanta fajina sexual reclamaban reposo. Y fue as\u00ed que nos quedamos dormidos tomados de la mano. Nos despertamos a la madrugada. A\u00fan no hab\u00eda salido el sol. El ba\u00f1o nos esperaba para satisfacer nuestras necesidades y para higienizarnos un poco. Regresamos Al lecho y reiniciamos los juegos sexuales. Nuevamente nos complacimos, esta vez con un 69 que disfrutamos a morir.<\/p>\n<p>Mariana segu\u00eda enamorada de mi verga y repiti\u00f3 su repertorio de lamidas, besos y chupones que lograron endurecer el miembro y prepararlo para otro tipo de acci\u00f3n. Por mi parte, enfrentado nuevamente al co\u00f1o de mi amiga, goc\u00e9 e hice gozar con un repertorio interminable de lamidas y chupones. Comer esa vulva era un delirio de placer.<\/p>\n<p>Estuvimos largo rato jugando y d\u00e1ndonos placer, pero mis intenciones, y creo que las de Mariana tambi\u00e9n, era volver a follar. Con un movimiento r\u00e1pido me puso de espaldas y se mont\u00f3 arriba m\u00edo. Con suma delicadeza tom\u00f3 mi verga y la acomod\u00f3 en la entrada de su vagina para comenzar a deslizarse lentamente buscando una penetraci\u00f3n profunda. Y lo logr\u00f3. Su goce fue tan grande que ilumin\u00f3 su cara con una sonrisa de satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por mi parte, llegado a ese punto, tom\u00e9 con mis manos los delgados cachetes de su culo y comenc\u00e9 a pujar con fuerza haci\u00e9ndola gemir\u2026 dame tu leche papi, quiero que me llenes\u2026 esto es hermoso, cuanto placer\u2026 me falta poco para derramar, te voy a inundar la conchita\u2026 respond\u00ed\u2026 Te acompa\u00f1o, yo tambi\u00e9n me corro\u2026 dijo. Unos segundos despu\u00e9s empec\u00e9 a descargar mi semen. Mi corrida dur\u00f3 bastante porque Mariana apretando sus m\u00fasculos lograba prolongar mi eyaculaci\u00f3n. Otro polvo sensacional que nos dej\u00f3 nuevamente agotados.<\/p>\n<p>Nos volvimos a despertar avanzada la ma\u00f1ana. El apetito carnal hab\u00eda sido satisfecho, le tocaba el turno al otro apetito, que, debido a la intensidad de los juegos nocturnos, era importante. Despu\u00e9s de un ba\u00f1o que nos devolvi\u00f3 lucidez, Mariana prepar\u00f3 un suculento desayuno que devoramos. Por mi cabeza pasaba la idea de quedarme, pero me pareci\u00f3 abusar de la hospitalidad de mi anfitriona. Nos despedimos con unos apasionados besos prometi\u00e9ndonos encontrarnos lo m\u00e1s pronto posible para darle continuidad a nuestra nueva relaci\u00f3n que ser\u00eda apasionada.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_57444\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"57444\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Sac\u00f3 la lengua y con la punta de la misma empez\u00f3 a lamer la zona comenzando con el perineo, luego los gemelos, despu\u00e9s la verga recorri\u00e9ndola de abajo hacia arriba en m\u00faltiples ocasiones. Lo hac\u00eda muy despacio y suave, lo que me produc\u00eda una indescriptible sensaci\u00f3n de placer. Esto lo repiti\u00f3 durante varios minutos, solo se deten\u00eda para observar la<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_57444\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"57444\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":30097,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":{"0":"post-57444","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-hetero"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":3230,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57444","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/30097"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=57444"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57444\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":57445,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57444\/revisions\/57445"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=57444"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=57444"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=57444"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}