{"id":57751,"date":"2025-02-27T00:12:16","date_gmt":"2025-02-26T23:12:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=57751"},"modified":"2025-02-27T23:03:36","modified_gmt":"2025-02-27T22:03:36","slug":"ares-fuego-lujuria-fotos-prohibidas-y-confesiones-humedas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/ares-fuego-lujuria-fotos-prohibidas-y-confesiones-humedas\/","title":{"rendered":"Ares: fuego, lujuria, fotos prohibidas y confesiones h\u00famedas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"57751\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ares volvi\u00f3 a mi vida cuando menos lo esperaba. Mensajes ardientes, fotos prohibidas y un deseo incontrolable nos llevaron a los l\u00edmites del placer. A miles de kil\u00f3metros de distancia, me hizo suya con solo palabras. Esta es nuestra historia, un juego de lujuria que nunca debi\u00f3 empezar\u2026 pero tampoco detenerse.<\/p>\n<p>Hay personas que nos dejan huella en la piel. Otros, en la mente. Ares lo hizo en ambas\u2026 y con solo un abrazo, ya me ten\u00eda temblando.<\/p>\n<p>Todo comenz\u00f3 en un pa\u00eds que siempre hab\u00eda querido visitar, durante una conferencia de trabajo. El \u00faltimo d\u00eda, tras una excursi\u00f3n a las monta\u00f1as, mi agotamiento f\u00edsico contrastaba con la calma que aquel paisaje me regal\u00f3. Decid\u00ed sentarme junto a un caballero que hab\u00eda sido amable conmigo durante la semana.<\/p>\n<p>\u00c9l\u2026 \u00c9l ser\u00e1 Ares, el dios de la guerra. Alto, fuerte, con manos grandes que parec\u00edan dise\u00f1adas para sostener el mundo y unos ojos azules que hipnotizaban. Todo en \u00e9l exudaba mucha masculinidad.<\/p>\n<p>\u00bfFue el cansancio? \u00bfFue su invitaci\u00f3n silenciosa? No lo s\u00e9. S\u00f3lo recuerdo que, en el autob\u00fas, su mirada habl\u00f3 antes que sus palabras.<\/p>\n<p>Durante la excursi\u00f3n, tuvimos un breve momento a solas\u2026 bueno, casi a solas. Hab\u00eda otro colega con nosotros, pero Ares acaparaba toda mi atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfUstedes est\u00e1n casados? \u00bfTienen hijos? \u2014pregunt\u00e9, rompiendo el hielo.<\/p>\n<p>Ares no dej\u00f3 que su amigo contestara primero. Se adelant\u00f3 abruptamente, esto dej\u00f3 al descubierto esa masculinidad, y lo digo con todo el mejor sentido de la palabra, que me atrajo de \u00e9l. Esa mezcla de hombre, de fuerza bruta, de control que me apasiona.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qui\u00e9n a nuestra edad no? \u2014respondi\u00f3 con una mezcla de humor y melancol\u00eda que me desarm\u00f3.\u2014 S\u00ed, tengo dos ni\u00f1as, igual que t\u00fa. \u2014a\u00f1adi\u00f3, sorprendi\u00e9ndome.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo sab\u00eda eso? Su atenci\u00f3n a los detalles me desconcert\u00f3 y, al mismo tiempo, me atrajo.<\/p>\n<p>Cuando su compa\u00f1ero se sincer\u00f3 diciendo que estaba casado pero que no ten\u00eda hijos, pude ver la reacci\u00f3n de admiraci\u00f3n de Ares, lo cual aflor\u00f3 su lado m\u00e1s humano. Al parecer trabajan juntos durante mucho tiempo y \u00e9l no lo sab\u00eda. Ese contraste entre la agresividad y la ternura captaron mi atenci\u00f3n y perversiones.<\/p>\n<p>Entonces para ayudar a desvanecer ese incomodo momento. Les coment\u00e9 que sus esposas deb\u00edan estar ansiosas por recibirlos, Ares solt\u00f3 una frase que qued\u00f3 grabada en mi memoria:<\/p>\n<p>\u2014Todo lo contrario.<\/p>\n<p>Dijo esto mirando al vac\u00edo, con una tristeza que me parti\u00f3 el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>En el autob\u00fas conversamos, sobre todo: del futuro, la astronom\u00eda, los viajes espaciales\u2026 hasta poes\u00eda. Mientras habl\u00e1bamos, algo cambi\u00f3 en el aire. Pod\u00eda sentir c\u00f3mo mi piel reaccionaba a su proximidad. Sus palabras, su aliento, cada gesto me envolv\u00edan en una burbuja de deseo.<\/p>\n<p>Mi cuerpo, sin quererlo, se acercaba cada vez m\u00e1s al suyo. El tiempo vol\u00f3 y, antes de darnos cuenta, est\u00e1bamos llegando a la estaci\u00f3n donde \u00e9l y otros colegas se bajar\u00edan.<\/p>\n<p>Cuando mencion\u00e9 que cambiar\u00eda de asiento para despedirme de los dem\u00e1s, me mir\u00f3 fijamente y pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPuedo darte un abrazo?<\/p>\n<p>Sus palabras, aunque simples, llevaron un peso emocional que no pude ignorar. Nos abrazamos, y su cuerpo fuerte, pero c\u00e1lido, me envolvi\u00f3 de una manera que nunca hab\u00eda sentido.<\/p>\n<p>Pude sentir no solo su ternura, sino tambi\u00e9n mi deseo sin precedente, un erotismo que me llenaba de mucho miedo. Estoy en una relaci\u00f3n estable hace 20 a\u00f1os, pero sin quererlo mi cuerpo reaccionaba a cada mirada que Ares me lanzaba.<\/p>\n<p>La despedida fue de golpe. Mientras el autob\u00fas se alejaba, mis ojos se llenaron de l\u00e1grimas. No quer\u00eda que nadie lo notara, as\u00ed que me aferr\u00e9 al paisaje, intentando procesar lo que acababa de vivir.<\/p>\n<p>De regreso a casa, mi mente segu\u00eda en aquellas vivencias. Dibuj\u00e9 paisajes inspirados en las fotos que \u00e9l me hab\u00eda tomado y, al cabo de unos d\u00edas, \u00e9l me escribi\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLlegaste bien? \u2014pregunt\u00f3, envi\u00e1ndome m\u00e1s fotos que \u00e9l hab\u00eda tomado durante el viaje, algunas de las cuales eran fotos de mi rodeada de los paisajes que siempre hab\u00eda querido visitar.<\/p>\n<p>Le agradec\u00ed y, poco a poco, iniciamos una conversaci\u00f3n. Aunque torpe al principio por la diferencia del idioma, nuestras palabras empezaron a construir un puente entre nosotros.<\/p>\n<p>Un d\u00eda, tom\u00e9 valor y le envi\u00e9 una foto de una moneda de mi pa\u00eds. \u00c9l me hab\u00eda mencionado que quer\u00eda una como recuerdo, pero en aquel momento no ten\u00eda ninguna para darle.<\/p>\n<p>Ese gesto desencaden\u00f3 algo inesperado.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando me sorprendi\u00f3 con un mensaje directo, sin rodeos:<\/p>\n<p>\u2014Si est\u00e1s interesada en m\u00ed, como una mujer est\u00e1 interesada en un hombre, dime &#8220;S\u00ed lo estoy&#8221;.<\/p>\n<p>Qued\u00e9 at\u00f3nita. Esa rudeza que tanto me hab\u00eda cautivado volv\u00eda a aparecer, dejando claro qui\u00e9n era Ares: un hombre que no tem\u00eda decir lo que sent\u00eda.<\/p>\n<p>Mi respuesta fue un susurro de valent\u00eda y deseo:<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed lo estoy.<\/p>\n<p>Su respuesta, breve pero intensa, sell\u00f3 nuestra conexi\u00f3n:<\/p>\n<p>\u2014Muy bien. Como decimos en mi pa\u00eds, me he quitado una piedra de encima.<\/p>\n<p>No sab\u00eda en qu\u00e9 momento hab\u00eda comenzado a perder el control, pero lo cierto era que Ares estaba de vuelta&#8230; y mi cuerpo lo sab\u00eda.<\/p>\n<p>A partir de ese momento, nuestra relaci\u00f3n tom\u00f3 un giro inesperado. Ares y yo no s\u00f3lo compart\u00edamos palabras, sino un deseo latente que se colaba en cada conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sab\u00eda que lo que sent\u00edamos era peligroso. \u00bfHasta d\u00f3nde est\u00e1bamos dispuestos a llegar? Fue all\u00ed que empez\u00f3 una manera \u00fanica de relacionarnos. \u00c9l, tal vez por ser fot\u00f3grafo, es una persona muy visual, a los pocos d\u00edas me contest\u00f3 por otra red social:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuieres que te mande una verdadera foto sexy? Obviamente bastante decente. De cuando estaba en el lugar d\u00f3nde hice escala. La tom\u00e9 completamente por accidente a la 5 de la ma\u00f1ana, pero result\u00f3 genial.<\/p>\n<p>Enseguida me lleg\u00f3 una notificaci\u00f3n de que el chat estaba encriptado y de que todo desaparecer\u00eda en 24 horas. Seguidamente de una imagen que hasta el d\u00eda de hoy no la olvido.<\/p>\n<p>Cuando recib\u00ed la foto, mi respiraci\u00f3n se detuvo por un instante. No era una imagen expl\u00edcita ni vulgar, sino una obra de arte que jugaba con la luz y la sombra, con la insinuaci\u00f3n y el misterio.<\/p>\n<p>El amanecer te\u00f1\u00eda el cielo de tonos dorados y anaranjados, derram\u00e1ndose entre los majestuosos edificios de la ciudad que a\u00fan despertaba. Ares hab\u00eda tomado la foto desde lo alto de su habitaci\u00f3n de hotel, enfocando la vista imponente que se extend\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de los ventanales. Pero lo que realmente captur\u00f3 mi atenci\u00f3n fue su reflejo en el cristal.<\/p>\n<p>Su silueta, apenas una sombra perfilada por la luz de la ma\u00f1ana, irradiaba una masculinidad serena y segura. Su cuerpo desnudo ten\u00eda la solidez y la firmeza de un hombre que ha vivido, que ha sentido, que ha deseado y ha sido deseado. Sus l\u00edneas oblicuas, marcadas con precisi\u00f3n sobre su vientre, guiaban mi mirada tentadora, trazando el camino hacia lo prohibido, hacia lo que no se ve\u00eda, pero que me pod\u00eda imaginar con claridad desgarradora.<\/p>\n<p>La fotograf\u00eda, era una invitaci\u00f3n muda. Un testimonio de deseo contenido.<\/p>\n<p>Sent\u00ed un escalofr\u00edo recorrer mi espalda, seguido de un calor sutil que se expandi\u00f3 por mi piel. Mi mente empez\u00f3 a divagar\u2026 \u00bfSe habr\u00eda tomado la foto justo despu\u00e9s de despertarse, con el cuerpo a\u00fan tibio de las s\u00e1banas? \u00bfHabr\u00eda pensado en m\u00ed mientras sosten\u00eda la c\u00e1mara? \u00bfSab\u00eda, con esa certeza casi cruel, el efecto que causar\u00eda en m\u00ed?<\/p>\n<p>Era una imagen silenciosa, pero gritaba mil palabras. Y todas me quemaban por dentro.<\/p>\n<p>Me dio la sensaci\u00f3n de que era un dios del Olimpo que le impon\u00eda al Sol salir. Fue all\u00ed que se gan\u00f3 su nombre de Ares.<\/p>\n<p>Lo \u00fanico que se me ocurri\u00f3 responderle fue:<\/p>\n<p>\u2014Eres hermoso, y tu foto es arte en su estado m\u00e1s puro.<\/p>\n<p>El erotismo que me transmiti\u00f3 me hab\u00eda dejado casi sin palabras.<\/p>\n<p>Mi mensaje qued\u00f3 flotando en la pantalla por unos segundos, hasta que su respuesta lleg\u00f3, envolvi\u00e9ndome en el recuerdo de nuestra despedida.<\/p>\n<p>\u2014Quiero abrazarte y envolverte en m\u00ed.<\/p>\n<p>Cerr\u00e9 los ojos y, por un instante, volv\u00ed a sentir aquel abrazo en el autob\u00fas, la calidez de su cuerpo junto al m\u00edo, el leve temblor de sus manos en mi espalda, la electricidad contenida en aquella despedida que a\u00fan me quemaba la piel.<\/p>\n<p>Las palabras pueden tocar m\u00e1s hondo que las manos\u2026 y sus mensajes me recorr\u00edan como caricias invisibles, desliz\u00e1ndose por mi piel, encendi\u00e9ndome.<\/p>\n<p>\u2014T\u00fa foto me hizo sentir fuego por dentro, estoy toda mojada\u2026 \u2014confes\u00e9 sin reservas, dejando que la verdad fluyera entre nosotros.<\/p>\n<p>El deseo latente en m\u00ed exig\u00eda una respuesta, una entrega. Me levant\u00e9 con el pulso acelerado, y fui al ba\u00f1o. Frente al espejo, me desnud\u00e9 lentamente, sintiendo el aire fresco recorrer mi cuerpo, estremeci\u00e9ndome ante mi propia imagen, con el deseo latiendo entre mis piernas.<\/p>\n<p>Su mensaje lleg\u00f3 en ese momento, encendiendo a\u00fan m\u00e1s la llama que ya ard\u00eda en m\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014Yo tambi\u00e9n me excit\u00e9\u2026 Te deseo much\u00edsimo. Quiero cogerte \u2026<\/p>\n<p>Nunca antes me hab\u00eda tomado una foto desnuda, mucho menos enviado una. Pero algo en \u00e9l, en lo que despertaba en m\u00ed, me hizo cruzar esa l\u00ednea con la naturalidad de quien cede a un instinto profundo.<\/p>\n<p>Pens\u00e9 jugar con la sensualidad y el misterio.<\/p>\n<p>Decid\u00ed que centrar\u00eda mi manicura c\u00f3mo foco de la fotograf\u00eda. Tal vez para mantener el pudor. Cubr\u00ed mis pechos con una mano, mientras con la otra sosten\u00eda el tel\u00e9fono frente al espejo, ocultando sutilmente mi cuerpo con modestia. La imagen mostraba mi torso firme, la curva de mi cintura y el inicio de mis caderas, dejando el resto a la imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Antes de enviarla, tom\u00e9 aire. Era un salto al vac\u00edo, una entrega a la pasi\u00f3n que hab\u00edamos construido en susurros y silencios. No le mostraba todo\u2026 pero dejaba volar a la imaginaci\u00f3n. Mi cuerpo reaccion\u00f3 antes que mi mente. Era mi turno de devolverle el favor.<\/p>\n<p>Hice clic.<\/p>\n<p>Y esper\u00e9 su reacci\u00f3n, sintiendo c\u00f3mo el deseo nos envolv\u00eda a trav\u00e9s de la distancia.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Oh Dios!\u2026 Est\u00e1s buen\u00edsima. Tu cuerpo es perfecto.<\/p>\n<p>Definitivamente, hab\u00eda sido una foto acertada. Suelo vestirme de manera recatada cuando se trata de trabajo, y aunque no puedo esconder la sensualidad de mi cuerpo bajo la ropa, s\u00e9 que despierto pasiones con detalles sutiles: un escote disimulado, una camiseta ajustada que resalta mis formas o una falda de tela delicada que juega traviesamente con la brisa. Pero esta vez le hab\u00eda mostrado m\u00e1s que eso: la desnudez de mi torso, la entrega de mi deseo, tal como \u00e9l lo hab\u00eda hecho conmigo. Pod\u00eda decirse que le estaba devolviendo el favor de haberme excitado hasta lo m\u00e1s profundo.<\/p>\n<p>\u2014Estoy en llamas por dentro.<\/p>\n<p>\u2014Y yo me imagino c\u00f3mo te toco\u2026 Mis manos se deslizan por todo tu cuerpo, desde tus senos hasta donde arde ese fuego. Hasta tu pecera.<\/p>\n<p>\u2014No me opondr\u00eda en lo absoluto. Me encanta todo lo que me acabas de decir.<\/p>\n<p>Hab\u00eda cruzado un umbral sin retorno. Ya no pod\u00eda fingir decoro, ni aferrarme a la ilusi\u00f3n de que aquello era solo un juego pasajero. Ares entend\u00eda mis deseos con una precisi\u00f3n inquietante, como si hubiese estado siempre dentro de mi mente, explorando cada rinc\u00f3n de mis fantas\u00edas m\u00e1s ocultas. \u00c9l era mi versi\u00f3n del \u00e9xtasis, el dios de mi desenfreno.<\/p>\n<p>Mi tel\u00e9fono vibr\u00f3. Su respuesta lleg\u00f3 cargada de deseo, con palabras que me hicieron apretar las piernas instintivamente. Esto ya no era un simple coqueteo&#8230; era un incendio que no sab\u00eda si quer\u00eda apagar.<\/p>\n<p>\u2014Yo te besar\u00eda desde tus labios carnosos, y bajar\u00eda\u2026 Bajar\u00eda hasta donde m\u00e1s me deseas.<\/p>\n<p>En ese momento, supe que las palabras no ser\u00edan suficientes. Era la hora de la verdad. Ten\u00eda que describirle con precisi\u00f3n lo que imaginaba, lo que quer\u00eda que \u00e9l hiciera conmigo. Y no solo eso: quer\u00eda que me escuchara, que sintiera mi respiraci\u00f3n entrecortada, mi ansiedad contenida, mi vulnerabilidad expuesta.<\/p>\n<p>Le dej\u00e9 un mensaje de voz. Acostada en la cama, con las piernas entreabiertas y la piel erizada de anticipaci\u00f3n, dej\u00e9 que mi voz se volviera caricia.<\/p>\n<p>\u2014Quiero que me beses toda\u2026 todita.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed\u2026 yo te besar\u00eda por todos lados\u2026 recorrer\u00eda tu piel con mis labios, saborear\u00eda cada gota de ti.<\/p>\n<p>Sus palabras eran un conjuro que me ataba a \u00e9l, un deseo que ard\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de la distancia. Lo sent\u00eda real, tangible, como si en cualquier momento fuera a aparecer en mi habitaci\u00f3n, listo para lamerme y chuparme toda.<\/p>\n<p>\u2014Si tan lejos de ti estoy y ya me quemo\u2026 No quiero imaginar lo que pasar\u00eda si estuvi\u00e9ramos juntos.<\/p>\n<p>Yo tambi\u00e9n me lo preguntaba. \u00bfA cu\u00e1ntos orgasmos me llevar\u00eda sin que \u00e9l llegara al suyo? \u00bfCu\u00e1nto placer podr\u00eda soportar antes de perderme completamente en su dominio? Lo deseaba m\u00e1s que nunca. Y fue en ese instante cuando comenc\u00e9 a considerar seriamente una propuesta que me hab\u00eda hecho anteriormente: vernos en una conferencia al cabo de unos meses. Un encuentro planeado, un pretexto perfecto.<\/p>\n<p>\u2014Tienes que aprender algunas frases en espa\u00f1ol\u2026 Porque cuando estemos juntos, quiero que entiendas lo que te susurrar\u00e9 al o\u00eddo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Oh, s\u00ed! Yo tambi\u00e9n espero aprender antes de nuestro encuentro. \u00bfMe ayudas?<\/p>\n<p>Supe entonces que hab\u00eda entendido mi insinuaci\u00f3n. La posibilidad de consumar nuestro deseo era real.<\/p>\n<p>\u2014Empieza de una vez. \u00bfQu\u00e9 llevas puesto, querida?<\/p>\n<p>Me mord\u00ed los labios\u2026 Estaba lista para obedecer.<\/p>\n<p>Pero su insinuaci\u00f3n en espa\u00f1ol me sacudi\u00f3, aunque pude imaginar su mano fuerte apretando mi cuello, domin\u00e1ndome completamente. Algo me fren\u00f3. De repente, me di cuenta de lo que realmente me excitaba: el misterio, la barrera del idioma, la sensaci\u00f3n de lo prohibido. Sin darle explicaciones, torpemente, le ped\u00ed que nos detuvi\u00e9ramos. Ambos decidimos tratar de calmarnos. \u00c9l, al otro lado del mundo a 10,000 km de distancia, seguramente pasar\u00eda la noche en vela por mi culpa.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Tienes raz\u00f3n! Es hora de reducir la velocidad\u2026 Me dej\u00e9 llevar. Disc\u00falpame. Voy a darme una ducha de contraste e imaginarte conmigo\u2026<\/p>\n<p>\u00c9l no hablaba mi mismo idioma\u2026 pero el deseo es universal. Y en ese momento, no necesit\u00e1bamos traducciones, sab\u00edamos que no aguantar\u00edamos m\u00e1s y estar\u00edamos dispuestos a dejarnos llevar por la pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Pasaron los d\u00edas.<\/p>\n<p>Un mes despu\u00e9s, mi viaje estaba aprobado. Llam\u00e9 a Ares, ansiosa por contarle la noticia. Saboreaba un caramelo mientras habl\u00e1bamos, imaginando c\u00f3mo ser\u00eda el momento en que por fin estuvi\u00e9ramos cara a cara.<\/p>\n<p>Pero nunca imagin\u00e9 lo que estaba por ocurrir.<\/p>\n<p>Mi marido sospechaba que estaba teniendo un romance, me conoce demasiado bien. Y como era de esperarse, aquello desat\u00f3 una tormenta. Me prohibi\u00f3 ir a la conferencia. Me prohibi\u00f3 comunicarme con otros hombres.<\/p>\n<p>Era in\u00fatil. No iba a poder cumplir mi promesa de encontrarnos.<\/p>\n<p>\u2014Intentar\u00e9 superarlo \u2014me escribi\u00f3 Ares\u2014. La felicidad estaba tan cerca\u2026 Todo este tiempo sin noticias tuyas me hizo pensar que esto solo pasa en el cine. Pero segu\u00eda con la esperanza de nuestro encuentro.<\/p>\n<p>Lo sent\u00ed devastado intentando consolarnos a ambos.<\/p>\n<p>\u2014Cuando dos personas se desean tan intensamente como nosotros, nada puede detenernos. Ya encontraremos otra oportunidad. \u00a1Oh, mi dulce Afrodita! En mis sue\u00f1os, yo estoy junto a ti.<\/p>\n<p>Quise aferrarme a esa ilusi\u00f3n. Le envi\u00e9 una foto de mis senos a trav\u00e9s de una lencer\u00eda de encaje que dejaba entrever a mis pezones paraditos.<\/p>\n<p>\u2014Espero te haga sentir mejor.<\/p>\n<p>\u2014Me levantaste no solo el \u00e1nimo.<\/p>\n<p>Entonces me envi\u00f3 una foto de su pantal\u00f3n abultado y su mano sosteni\u00e9ndolo debajo del escritorio.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuieres que te bese lentamente\u2026 desde esos ricos senos hasta all\u00ed abajo?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Oh, s\u00ed, papi! Te deseo inaguantablemente.<\/p>\n<p>\u2014Ya no me puedo contener. Te deseo tanto mi Afrodita\u2026 Mi pantal\u00f3n ya no aguanta la presi\u00f3n.<\/p>\n<p>Seguidamente me envi\u00f3 la imagen de su miembro. Su piel tensa, sus venas marcadas, la necesidad vibrando en cada pulgada de \u00e9l.<\/p>\n<p>Aunque hab\u00eda borrado inmediatamente la fotograf\u00eda, era muy tarde ya lo hab\u00eda visto y me pod\u00eda imaginar c\u00f3mo el sudor corr\u00eda por su frente y lo incomodo que estaba resultando para \u00e9l mantener la cordura en su oficina.<\/p>\n<p>No me atrev\u00ed a comentar. Qued\u00e9 paralizada \u00bfSi la hab\u00eda borrado se hab\u00eda arrepentido? \u00bfSi no le comentaba algo tal vez iba a pensar que no me impacto verlo?\u2026 yo la verdad solo pod\u00eda imaginarme ator\u00e1ndome con semejante pedazo de carne dentro de mi boca, chup\u00e1ndolo llevada por la pasi\u00f3n y el deseo.<\/p>\n<p>Lo deseaba m\u00e1s que nunca.<\/p>\n<p>\u2014Mi lengua quiere jugar con tu flor mientras mis manos sostienen tus caderas trepando hasta tus pechos.<\/p>\n<p>Yo me imaginaba recostada expuesta a \u00e9l con las piernas completamente abiertas, mientras acariciaba sus cabellos extasiada por las habilidades de su legua y sus dedos.<\/p>\n<p>\u2014Te dar\u00eda la vuelta y te lo meter\u00eda completito mientras me agarrar\u00eda de tus firmes gl\u00fateos.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s nuestra conversaci\u00f3n termin\u00f3 para dejarnos paso a darnos cari\u00f1o cada uno por su lado.<\/p>\n<p>Pero tristemente esa conexi\u00f3n estaba por ser interrumpida. Una noche, mientras dorm\u00eda, mi marido tom\u00f3 mi celular. Lo descubri\u00f3 todo.<\/p>\n<p>Con el coraz\u00f3n en la garganta, le advert\u00ed a Ares. No hab\u00eda escapatoria. Tuve que bloquearlo.<\/p>\n<p>Aunque despu\u00e9s puede lograr comunicarme con \u00e9l. El da\u00f1o estaba hecho.<\/p>\n<p>Al tiempo, cuando pude, le escrib\u00ed desde otro tel\u00e9fono. Pero \u00e9l ya no era el mismo. Se hab\u00eda imaginado lo peor.<\/p>\n<p>Fue \u00e9l quien tom\u00f3 la decisi\u00f3n de distanciarnos.<\/p>\n<p>\u2014Es lo mejor \u2014dijo.<\/p>\n<p>No quer\u00edamos arruinar nuestras vidas. Yo no ten\u00eda el valor de decirlo. No ten\u00eda las ganas. Estuve jugando a la tumba abierta desde que lo conoc\u00ed.<\/p>\n<p>Fue la \u00faltima vez que hablamos.<\/p>\n<p>Ese fin de a\u00f1o, mi cuerpo y mi alma sintieron el impacto de nuestra despedida. Despu\u00e9s de haber brillado como un Sol, ahora mi luz se hab\u00eda apagado.<\/p>\n<p>Las sombras de nuestros deseos, nuestras conversaciones, siguen seduci\u00e9ndome.<\/p>\n<p>Tanto como aquel abrazo en el autob\u00fas.<\/p>\n<p>Nuestra historia qued\u00f3 suspendida en el aire, atrapada en susurros y gemidos ahogados, pero sigue viva, latiendo en mi piel, mojando mis recuerdos.<\/p>\n<p>Cierro los ojos y a\u00fan puedo sentir el roce de sus palabras recorri\u00e9ndome, sus manos imaginarias desliz\u00e1ndose por mi cuerpo, el peso de su deseo haci\u00e9ndome arquear. Me estremezco al pensar en lo que no hicimos, en lo que qued\u00f3 en pausa, en la explosi\u00f3n de placer que siempre estuvo al borde de consumarse.<\/p>\n<p>Pero\u2026 no importa. Porque aqu\u00ed, en cada l\u00ednea, en cada jadeo contenido, \u00e9l me hace suya otra vez y mis labios entreabiertos est\u00e1n a punto de pronunciar su nombre en un gemido.<\/p>\n<p>Este relato es mi tributo a la lujuria que compartimos. L\u00e9elo, t\u00f3calo, v\u00edvelo\u2026 Y d\u00e9jate ir.<\/p>\n<p>A veces me pregunto qu\u00e9 habr\u00eda pasado si nos hubi\u00e9ramos encontrado. Si sus manos hubieran recorrido mi piel, si su aliento hubiera chocado con el m\u00edo. Pero hay algo que s\u00ed s\u00e9\u2026 cada vez que leo esto, vuelvo a excitarme como si todo estuviera pasando de nuevo.<\/p>\n<p>Dicen que hay pasiones que nacen para consumirse r\u00e1pido. Pero la nuestra nunca se apag\u00f3\u2026 y cada palabra escrita sigue ardiendo dentro de m\u00ed.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_57751\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"57751\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Mi marido sospechaba que estaba teniendo un romance, me conoce demasiado bien. Y como era de esperarse, aquello desat\u00f3 una tormenta. Me prohibi\u00f3 ir a la conferencia. Me prohibi\u00f3 comunicarme con otros hombres. Era in\u00fatil. No iba a poder cumplir mi promesa de encontrarnos. \u2014Intentar\u00e9 superarlo \u2014me escribi\u00f3 Ares\u2014. La felicidad estaba tan cerca\u2026 Todo este tiempo sin noticias<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_57751\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"57751\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":30686,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":{"0":"post-57751","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-relatos"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":1744,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57751","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/30686"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=57751"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57751\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":57753,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57751\/revisions\/57753"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=57751"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=57751"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=57751"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}