{"id":58009,"date":"2025-03-07T00:06:52","date_gmt":"2025-03-06T23:06:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=58009"},"modified":"2025-03-06T18:22:13","modified_gmt":"2025-03-06T17:22:13","slug":"1075-llamame-marta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/1075-llamame-marta\/","title":{"rendered":"En el \u00faltimo tren de la noche"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"58009\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">10<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La estaci\u00f3n se encontraba vac\u00eda, si se puede llamar estaci\u00f3n a un paradero que apenas cuenta con un techo para evitar que en las fr\u00edas y lluviosas noches los pasajeros muramos de una hipotermia o acabemos como una sopa, con alto riesgo de agarrar una pulmon\u00eda.<\/p>\n<p>No es habitual que tome el \u00faltimo tren de la noche y menos en el mes de febrero, pero las cosas nunca salen como uno quiere y menos en el trabajo, as\u00ed que me encontraba en la estaci\u00f3n intentando cerrar todos los huecos de la gabardina para evitar congelarme hasta los huesos.<\/p>\n<p>Las luces amarillentas de las farolas, que intentaban disipar las tinieblas, se ve\u00edan como tenues puntos en la negrura de la noche. Un par de farolas se encend\u00edan y apagaban sin un ritmo preestablecido dejando la estaci\u00f3n en una mayor oscuridad, si es que eso era posible. El tren se retrasaba hasta el punto de pensar que ya hab\u00eda pasado, pero no era posible, que llegue con retraso es habitual, pero, pasar con adelanto es pr\u00e1cticamente imposible, adem\u00e1s hab\u00eda llegado con casi diez minutos de anticipaci\u00f3n a la hora del \u00faltimo tren.<\/p>\n<p>En ese momento me arrepent\u00eda de no haberle dicho a mi jefe que se fuera al diablo, que si el trabajo era tan urgente que lo hubiera pensado antes, el estar\u00eda ya calentito en su casa despu\u00e9s de haberse ido varias horas antes en su flamante Mercedes, nada parecido a mi viejo coche que estos momentos estar\u00eda tranquilo en el taller, como empezaba a ser habitual. Yo por mi parte estaba all\u00ed con grandes posibilidades de agarrar una pulmon\u00eda, saltando de un pie al otro en un vano intento de lograr que estos entraran en calor, o al menos que no me los tuvieran que amputar.<\/p>\n<p>Por la boca del paso subterr\u00e1neo, el que comunica los dos andenes, sub\u00eda una figura informe envuelta en un largo impermeable y aferrando un paraguas en un vano intento de evitar que la lluvia le alcanzara.<\/p>\n<p>La propia lluvia y la falta de luz me imped\u00edan ver claramente la figura, por breves momento miles de ideas se agolparon en mi cerebro, ser\u00eda un asesino en serie que rondaba a la caza de su nueva v\u00edctima, tal vez mi jefe al que se le hab\u00eda estropeado el Mercedes o, mejor a\u00fan, el representante de la compa\u00f1\u00eda que viene a decirme que ya no hay trenes y que me regalan una semana, todo pagado, en una playa del caribe.<\/p>\n<p>La silueta, se aproximaba entre la lluvia estaba claro que no era mi jefe, demasiado delgado para ser \u00e9l, pero todav\u00eda me debat\u00eda entre el representante y el asesino. Sobre el ruido que produc\u00eda el agua al chocar contra el suelo comenzaba a destacarse el ruido producido por unos tacones de mujer, el paraguas inclinado sobre su rostro me imped\u00eda distinguir su rostro y gran parte del cuerpo, pero el ruido poco a poco m\u00e1s cercano se hac\u00eda, a su vez, m\u00e1s insinuante.<\/p>\n<p>\u00a1Toc, toc, toc!, el ruido de los tacones resonaba en el and\u00e9n desierto, caminaba despacio procurando no resbala, como casi me hab\u00eda ocurrido al llegar.<\/p>\n<p>Un impermeable no es la prenda m\u00e1s er\u00f3tica o insinuante que existe en el mundo, pero el aburrimiento y estimulo de entretener mi mente, ya casi congelada, me llevaron a imaginar desde un cimbreante cuerpo, con unos atributos espectaculares, a un cuerpo de florero, de esos de muy estrechos por arriba y con una panza y trasero que forman una bolita a la altura media del cuerpo.<\/p>\n<p>Ya \u00fanicamente faltaban unos metros para que llegara a la marquesina donde me encontraba, realmente presentar\u00eda un queja formal a la compa\u00f1\u00eda de ferrocarriles por poner la marquesina tan lejos de la salida del subterr\u00e1neo, el ingeniero que dise\u00f1o la estaci\u00f3n deber\u00eda estar en la c\u00e1rcel por intento de asesinato de los usuarios.<\/p>\n<p>Primero entro el paraguas y tras \u00e9l, con el mon\u00f3tono ruido de los tacones de fondo, la mujer. El paraguas bajo un poco m\u00e1s cerr\u00e1ndose al mismo tiempo. Al desaparecer el paraguas me dejo ver, a la tenue luz de la marquesina, el rostro de la mujer, ten\u00eda el pelo h\u00famedo y por la cara le ca\u00edan unas gotas de agua que reflejaban la luz de los pocos fluorescentes que aun continuaban encendidos en el techo de la marquesina.<\/p>\n<p>\u2013Buenas noches, \u00bfno ha pasado el de las once?<\/p>\n<p>La voz era suave y parec\u00eda tener ese fondo de miedo a que mi contestaci\u00f3n fuera que ya se march\u00f3, pero en el fondo la pregunta era absurda, el de las once es el \u00faltimo tren y si yo estaba all\u00ed era porque no hab\u00eda pasado o bien porque era un masoquista redomado. Siempre me ha parecido que si no tienes nada interesante que decir mejor es no decir nada.<\/p>\n<p>\u2013No, parece que llega con retraso, ya pasan\u2026 -mirando el reloj de pulsera- casi quince minutos de las once.<\/p>\n<p>\u2013Menos mal, cre\u00ed que no llegaba.<\/p>\n<p>Entre el fr\u00edo y que mi mal humor cada vez empeoraba, no se me ocurri\u00f3 ninguna respuesta para darla as\u00ed que permanec\u00ed callado con esa mirada perdida en el infinito que me caracteriza cuando no tengo nada que decir.<\/p>\n<p>Pasaron los minutos, la situaci\u00f3n parec\u00eda absurda, era como si dos n\u00e1ufragos en una isla desierta se pensaran si ten\u00edan que hablarse o no.<\/p>\n<p>Ella comenz\u00f3 a caminar hacia las v\u00edas, abriendo el paraguas y mirando con cara de interrogaci\u00f3n hacia la oscuridad por donde habr\u00e1 de llegar el tren.<\/p>\n<p>En un momento dado pareci\u00f3 querer echar a volar, sus pies se separaron del suelo de la estaci\u00f3n y mientras intentaba aferrar el paraguas su cuerpo se ladeaba peligrosamente hacia atr\u00e1s. Instintivamente di dos pasos hacia ella mientras alargaba los brazos para aferrar su cuerpo, que finalmente quedo junto al m\u00edo en un abrazo involuntario.<\/p>\n<p>Tir\u00e9 de ella, llev\u00e1ndola casi en volandas, hasta meterla nuevamente bajo la marquesina, mientras el paraguas quedaba sobre el suelo en esa postura rid\u00edcula que quedan los paraguas abiertos cuando se caen, parece como si quisieran, en lugar parar el agua, recoger el mayor n\u00famero de gotas posibles.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfTe has hecho da\u00f1o?<\/p>\n<p>\u2013No, gracias, pero cre\u00eda que me iba a romper la crisma, muchas gracias. Menos mal que estabas aqu\u00ed de lo contrario seguro que estar\u00eda\u2026 por lo menos empapada. -dijo mientras sonre\u00eda.<\/p>\n<p>\u2013No te preocupes\u2026 espera te traigo el paraguas\u2026<\/p>\n<p>Tras soltarla, sal\u00ed del somero resguardo de la marquesina lo m\u00e1s r\u00e1pido posible para tomar el paraguas y tras cerrarlo me dirig\u00ed a donde me esperaba la muchacha, su cuerpo quiz\u00e1 no fuera tan espectacular como hab\u00eda imaginado, pero definitivamente no era de florero.<\/p>\n<p>Seg\u00fan me acercaba puede ver como apoyaba \u00fanicamente la puntera de su pie izquierdo como si se hubiera hecho da\u00f1o en \u00e9l, sus piernas enfundadas en unas medias negras se escond\u00edan bajo el impermeable, pero ten\u00eda unos tobillos preciosos y bien torneados.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfDe verdad te encuentras bien? -le pregunt\u00e9 mientras le tend\u00eda su paraguas.<\/p>\n<p>\u2013Gracias, si, si me encuentro bien, no hay problema\u2026 aparte de congelada no hay problema.<\/p>\n<p>Por alguna raz\u00f3n que a\u00fan no me lo explico, quiz\u00e1 ese instinto de protecci\u00f3n que todos tenemos dentro, pase mi brazo por sus hombros y la acerqu\u00e9 a mi mientras ella dejaba reposar su cabeza sobre mi hombro.<\/p>\n<p>Permanecimos as\u00ed unos segundos, tal vez un minuto, en silencio, mientras el ruido de la lluvia segu\u00eda su mon\u00f3tono repicar y una de las farolas de la estaci\u00f3n de apagaba de manera definitiva dejando a la estaci\u00f3n un poco m\u00e1s en penumbra.<\/p>\n<p>\u2013Gracias, lo necesitaba\u2026<\/p>\n<p>Su voz se hab\u00eda convertido en un suave murmullo, yo tambi\u00e9n lo necesitaba, pero como dec\u00edrselo, \u00bfcon palabras?<\/p>\n<p>Sin saber claramente que hac\u00eda acerqu\u00e9 mis labios a los suyos y la bes\u00e9, con suavidad, mi lengua recorri\u00f3 sus labios hasta entrar en su boca, su lengua me recibi\u00f3, jugamos con nuestras lenguas, sin prisa, como un par de enamorados.<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Uhm!, gracias -por segunda vez me daba las gracias en esa noche.<\/p>\n<p>Nuevamente no ten\u00eda nada que decir, as\u00ed que opte por callar y apretar un poco m\u00e1s su cuerpo contra mi cuerpo, las telas mojadas de los impermeables se juntaron hasta casi parecer una sola.<\/p>\n<p>Su brazo, hasta ese momento quieto y aprisionado entre nuestros cuerpos paso por mi cintura haciendo m\u00e1s cercano el abrazo, el paraguas, su paraguas golpeo contra el suelo mientras su otro brazo ce\u00f1\u00eda igualmente mi cintura, est\u00e1bamos abrazados y tan cercanos que no hab\u00eda espacio para las palabras.<\/p>\n<p>Nuevamente acerqu\u00e9 mis labios a los suyos y la bes\u00e9, su cara estaba fr\u00eda, sus labios me sab\u00edan deliciosamente frescos, mientras nuestros rostros se un\u00edan.<\/p>\n<p>Por mi parte comenzaba a sentir como todo mi ser se estremec\u00eda y mis pantalones oprim\u00edan mi sexo, tal vez era mi sexo el que intentaba salir de ellos.<\/p>\n<p>Un ruido nos volvi\u00f3 a la realidad, a lo lejos se comenzaba a ver la luz del tren y su ruido inconfundible inundaba la estaci\u00f3n incluso a trav\u00e9s del tel\u00f3n de la lluvia.<\/p>\n<p>\u2013Parece que llega el tren\u2026 -me atrev\u00ed a decir.<\/p>\n<p>\u2013Si\u2026<\/p>\n<p>Continu\u00e1bamos abrazados cuando el tren comenz\u00f3 su lenta entrada en la estaci\u00f3n, a trav\u00e9s de las ventanillas se alcanzaba a ver los vagones vac\u00edos, las puertas con pintadas y los asientos rotos, nada diferente de los dem\u00e1s trenes. Pero, en esta ocasi\u00f3n, parec\u00eda el mayor de los palacios, era una promesa de calor y un ambiente seco.<\/p>\n<p>Por fin se detuvo, las puertas se abrieron, ella se agach\u00f3 para tomar su paraguas. Mi brazo pas\u00f3 por encima de sus hombros mientras ella se aferraba a mi cintura. Caminamos los pocos metros que nos separaban de la puerta abierta mientras la lluvia ca\u00eda sobre nuestras caras. El vag\u00f3n estaba desierto, ni un sola persona, invad\u00eda nuestro refugio.<\/p>\n<p>Mientras las puertas se cerraban nos dirigimos a uno de los asientos, ese que se encuentra junto a la puerta de comunicaci\u00f3n entre los vagones, en silencio, casi con miedo de que una palabra rompiera el encanto del momento.<\/p>\n<p>Al sentarnos ella dejo reposar su cabeza sobre mi hombro, mi mano se desliz\u00f3 hasta tomar su barbilla y nuevamente acerque mis labios a sus labios, nuestros labios se unieron y mis manos comenzaron a desabrochar su impermeable.<\/p>\n<p>Mi mano ciega, penetr\u00f3 entre sus ropas, palpo sus senos sobre la blusa, una blusa que mi mente imaginaba blanca y de seda por el tacto que ofrec\u00eda a mi mano.<\/p>\n<p>En voz muy baja, casi en susurros me atrev\u00ed hablar.<\/p>\n<p>\u2013Quiero hacerte el amor<\/p>\n<p>\u2013\u2026 si, yo tambi\u00e9n quiero hacerlo\u2026 -me respondi\u00f3, tal vez lo so\u00f1\u00e9, pero no lo creo.<\/p>\n<p>Con suavidad, la tom\u00e9 por los hombros y la levant\u00e9 de su asiento hasta que qued\u00f3 de pies, frente a m\u00ed, le desabroch\u00e9 el impermeable, bajo \u00e9l apareci\u00f3 una blusa, no blanca como hab\u00eda so\u00f1ado, pero si de un color claro, la luz del vag\u00f3n venia de su espalda y me era dif\u00edcil discernir los detalles. Una falda oscura, negra o quiz\u00e1 de un azul marino muy oscuro se ce\u00f1\u00eda sobre su cintura.<\/p>\n<p>Lentamente comenc\u00e9 a subir su falda mientras ella sujetaba la gabardina para evitar que se cerrara, la falda llego hasta su cintura, unas medias aparecieron ce\u00f1idas a sus muslos, dejando, desde su final, ver su piel hasta donde empezaban unas tenues bragas de color negro.<\/p>\n<p>Mis manos subieron a su blusa, desabrochando cada uno de sus botones hasta dejar ver su vientre, firme, blanco, con una blancura que compet\u00eda ventajosamente con el color de su blusa, el sujetador, de color blanco de puntillas, de esos que casi dejan ver parec\u00eda llamarme por mi nombre, pase mis manos hasta su espalda y luche unos segundos con el cierre, unos maravillosos senos quedaron a la vista y mi boca se pos\u00f3 sobre sus pezones, que, no s\u00e9 si por el fr\u00edo o la excitaci\u00f3n del momento, estaban duros como peque\u00f1os botones oscuros, resaltando sobre la blancura de sus senos.<\/p>\n<p>Mis manos recorrieron su vientre, se posaron en su cintura, saltaron sobre la falda recogida, hasta llegar a sus bragas, mientras mi pulgares entraban entre la prenda y su piel, mis labios besaban, lam\u00edan, mord\u00edan sus pezones, su piel, su vientre\u2026<\/p>\n<p>El tren avanzaba despacio, habr\u00eda querido que se detuviera de forma definitiva, pero el traquetear de las ruedas sobre las v\u00edas tambi\u00e9n ten\u00eda su encanto.<\/p>\n<p>Sus bragas cayeron al suelo, mientras ella se arrodillaba frente a m\u00ed y sus manos, tan nerviosas como antes las m\u00edas, desabrochaban mi gabardina, aflojaban mi cintur\u00f3n y abrieron mis pantalones. Mi sexo sali\u00f3 triunfante, duro, con esa humedad previa.<\/p>\n<p>Su cabeza se agacho hasta que sus labios abrazaron mi sexo, lo humedecieron, su boca me abrazo, su cabeza comenz\u00f3 a subir y bajar, sin prisa, amorosamente abraz\u00e1ndome entre sus labios.<\/p>\n<p>Comenc\u00e9 a sentir ese golpe el\u00e9ctrico que sube por la columna, que llega hasta la cabeza y pone todos los cabellos del cuerpo de punta.<\/p>\n<p>Tome sus brazos por los codos y la ped\u00ed, sin palabras, que se levantara, sus rodilla fueron a posarse en el asiento, una a cada lado de cuerpo. Sus manos lanzaron la gabardina a los lados, quedando su bello cuerpo desnudo ante m\u00ed. Su sexo quedo sobre el m\u00edo, mientras sus manos tomaban mi cabeza y sus labios se pegaban a los m\u00edos.<\/p>\n<p>Entre, entre en ella, en su humedad, en su calor, en el estrecho camino que lleva al placer. El movimiento del tren y su movimiento se juntaron en uno solo.<\/p>\n<p>Fueron unos minutos, \u00bfcu\u00e1ntos? No lo s\u00e9 \u00bfqu\u00e9 importa?, por fin me derram\u00e9 en su interior, le entregu\u00e9 parte de m\u00ed, ella se detuvo, me abraz\u00f3, dejando su cabeza sobre mi hombro, sus labios junto a mi cuello, su respiraci\u00f3n acariciando mi piel.<\/p>\n<p>Permanecimos un rato abrazados, despu\u00e9s la reducci\u00f3n de velocidad del tren nos indic\u00f3 que est\u00e1bamos parando, ella se levant\u00f3, y comenz\u00f3 a bajarse el sujetador, abrocharse la blusa, bajarse la falda, no se preocup\u00f3 de abrochar el sujetador, las bragas continuaban en el suelo, mientras yo cerraba el pantal\u00f3n y ajustaba el cintur\u00f3n.<\/p>\n<p>Con un gesto r\u00e1pido, recogi\u00f3 sus bragas del suelo del vag\u00f3n y las introdujo en el bolsillo del impermeable, r\u00e1pidamente cruz\u00f3 la gabardina sobre su cuerpo, antes desnudo, y se dej\u00f3 caer en el asiento junto a m\u00ed, apoyando su cabeza en mi hombro.<\/p>\n<p>\u2013No pienses\u2026 que lo hago siempre -me dijo en casi un susurro.<\/p>\n<p>\u2013Ni yo tampoco -contest\u00e9 yo.<\/p>\n<p>Una sonrisa nos ocup\u00f3 la cara a ambos.<\/p>\n<p>Las puertas se abrieron y por la puerta entro alguien, hombre, mujer, no lo s\u00e9, no lo recuerdo, con una gran discreci\u00f3n fue a sentarse exactamente en el asiento opuesto al que nos encontr\u00e1bamos al otro lado del vag\u00f3n.<\/p>\n<p>El tren reanudo su marcha, mientras mis labios se posaban por en\u00e9sima vez en sus labios.<\/p>\n<p>La siguiente estaci\u00f3n llego r\u00e1pido, ya en los t\u00faneles de la ciudad, era la \u00faltima, el destino del tren de aquel \u00faltimo tren, que ahora no me habr\u00eda perdido por nada del mundo, abrazados salimos del vag\u00f3n y caminamos por los vac\u00edos pasillos hasta alcanzar la salida.<\/p>\n<p>\u2013Ven a mi casa, est\u00e1 cerca -me atrev\u00ed a decir.<\/p>\n<p>\u2013No, no puedo\u2026 tengo prisa\u2026<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 en silencio, como me hab\u00eda sucedido tantas veces en esa noche.<\/p>\n<p>\u2013Al menos dime como te llamas\u2026 -me atrev\u00ed a preguntar.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfQu\u00e9 importa?, ll\u00e1mame como quieras, siempre he querido llamarme Marta, ll\u00e1mame Marta.<\/p>\n<p>Casi grit\u00f3 mientras corr\u00eda hacia un taxi con luz verde que se acercaba por la calle.<\/p>\n<p>El fr\u00edo y la lluvia me volvi\u00f3 a la realidad, realmente qu\u00e9 m\u00e1s da, Marta, Pilar o como se llamara, hab\u00eda sido un precioso viaje en tren, pero ya era pasado y \u00fanicamente un bello recuerdo.<\/p>\n<p>Si pens\u00e1is que regres\u00e9 todas las noches a la estaci\u00f3n, est\u00e1is equivocados, esas cosas pasan una vez y es mejor dejarlo as\u00ed. Las segundas partes rara vez son buenas as\u00ed que con el recuerdo es suficiente.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_58009\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"58009\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Sus bragas cayeron al suelo, mientras ella se arrodillaba frente a m\u00ed y sus manos, tan nerviosas como antes las m\u00edas, desabrochaban mi gabardina, aflojaban mi cintur\u00f3n y abrieron mis pantalones. Mi sexo sali\u00f3 triunfante, duro, con esa humedad previa. Su cabeza se agach\u00f3 hasta que sus labios abrazaron mi sexo, lo humedecieron, su boca me abraz\u00f3, su cabeza comenz\u00f3<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_58009\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"58009\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":440,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":{"0":"post-58009","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-hetero"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":2646,"today_views":5},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58009","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/440"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=58009"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58009\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58011,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58009\/revisions\/58011"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=58009"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=58009"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=58009"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}