{"id":58100,"date":"2025-03-10T00:03:15","date_gmt":"2025-03-09T23:03:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=58100"},"modified":"2025-03-09T13:08:08","modified_gmt":"2025-03-09T12:08:08","slug":"la-leyenda-de-dioses-y-mortales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-leyenda-de-dioses-y-mortales\/","title":{"rendered":"La leyenda de dioses y mortales"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"58100\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">15<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Existe una leyenda que dice que los dioses descienden a la Tierra para saborear placeres que no est\u00e1n disponibles para los inmortales, pero que son inherentes a los habitantes de este planeta. \u00bfPor qu\u00e9? Probablemente porque los humanos, a diferencia de los dioses, tienen carne, son esclavos de sus pasiones, y todo eso les est\u00e1 prohibido. Por eso, los dioses se encarnan temporalmente en personas para experimentar toda la profundidad de las pasiones, el temblor de la carne y el calor del cuerpo.<\/p>\n<p>Y as\u00ed sucedi\u00f3 una vez. Ares y Afrodita encarnaron en simples mortales, destinados a encontrarse, entregarse el uno al otro y luego separarse para siempre.<\/p>\n<p>En un encuentro planificado hab\u00eda mucha gente, hablaban oradores, actuaban artistas. En el aire flotaba una atm\u00f3sfera de benevolencia y festividad. Era un evento de trabajo que se parec\u00eda m\u00e1s a unas vacaciones para adultos. Un hotel lujoso a orillas del mar, temporada baja, unos cien participantes, no m\u00e1s. Y solo dos de ellos ten\u00edan un objetivo completamente diferente al de los dem\u00e1s. Tal vez llevaban meses, o tal vez toda una vida, prepar\u00e1ndose para eso. Estos dos acordaron de antemano interpretar el papel de desconocidos, haciendo que las sensaciones fueran m\u00e1s intensas.<\/p>\n<p>En el c\u00f3ctel de bienvenida, ella llevaba un vestido negro ajustado que resaltaba su figura impresionante, especialmente su pecho y sus gl\u00fateos. Los tacones altos manten\u00edan sus piernas en tensi\u00f3n. Caminaba ligera al sonido de la m\u00fasica, parec\u00eda una pluma de un cisne negro revoloteando por el viento. Su cabello, del color de la noche, y el suave tono de l\u00e1piz labial de cereza madura complementaban su imagen. Era ella: Afrodita.<\/p>\n<p>\u00c9l estaba de pie lejos de la multitud, con pantalones blancos y una camisa del mismo color, fingiendo prestar atenci\u00f3n a la actuaci\u00f3n de los artistas hawaianos. Se fund\u00eda con el entorno y pasaba desapercibido para la gente. Pero no para ella. Ella sab\u00eda d\u00f3nde estaba \u00e9l en cada momento, con qui\u00e9n hablaba, qu\u00e9 com\u00eda y qu\u00e9 beb\u00eda. \u00c9l tampoco la perd\u00eda de vista. Era \u00e9l: Ares. La observaba con admiraci\u00f3n y evaluaci\u00f3n, movi\u00e9ndose por la sala para verla de cuerpo completo.<\/p>\n<p>Mientras tanto, su expresi\u00f3n facial permanec\u00eda completamente impenetrable. Pensaba: \u00bfqu\u00e9 ropa interior llevar\u00e1 debajo del vestido? La l\u00ednea del sujetador estaba claramente marcada. Pero las bragas, si es que las llevaba, deb\u00edan ser tan livianas que casi no se notaban. O quiz\u00e1s no llevaba ninguna.<\/p>\n<p>El espect\u00e1culo ya llevaba unas tres horas, el p\u00fablico terminaba el vino, las conversaciones se volv\u00edan m\u00e1s ruidosas. \u00c9l eligi\u00f3 el momento en que ella se qued\u00f3 sola por un minuto junto a la mesa coctelera, se acerc\u00f3 sigilosamente por detr\u00e1s y susurr\u00f3: &#8220;Habitaci\u00f3n 1018. La puerta est\u00e1 abierta&#8221;. Ella, como si fuera casualidad, se inclin\u00f3 ligeramente hacia atr\u00e1s y sus gl\u00fateos chocaron contra su duro miembro. Esto la hizo cerrar los ojos por un segundo. En ese momento, \u00e9l desapareci\u00f3.<\/p>\n<p>Ella camin\u00f3 con seguridad por el pasillo vac\u00edo, se detuvo frente a la habitaci\u00f3n mencionada, empuj\u00f3 la puerta y entr\u00f3.<\/p>\n<p>Para entonces, \u00e9l ya se hab\u00eda quitado los zapatos, la camisa estaba desabrochada, el torso desnudo. Ella con tacones, mientras que \u00e9l descalzo, daba la sensaci\u00f3n que ten\u00edan la misma altura. Ahora sus ojos y labios estaban frente a frente. \u00c9l la atrajo por la cintura y la bes\u00f3. Primero rozando apenas sus labios, unos toques apenas perceptibles, luego profundo y prolongado. Despu\u00e9s de respirarse mutuamente, ella se apoy\u00f3 contra la pared, ahora frente a \u00e9l estaba su pecho, su hermoso y firme pecho, oculto bajo el vestido.<\/p>\n<p>\u00c9l la miraba con admiraci\u00f3n, devor\u00e1ndola con la mirada desde los pies hasta sus ojos bien abiertos. Vacilaba y esperaba, sus manos colgaban en el aire. Entonces ella se gir\u00f3, d\u00e1ndole la espalda, y apoy\u00f3 su mejilla y manos en la pared. Al hacerlo, se arque\u00f3 tan elegantemente manteniendo un equilibrio perfecto. Y solo entonces \u00e9l sabiendo las zonas er\u00f3genas de Afrodita, toco sus rodillas, sus corvas y, suave pero firme y lentamente desliz\u00f3 sus grandes manos hasta los gl\u00fateos de ella. Su vestido negro comenz\u00f3 a subir, revelando sus piernas esbeltas.<\/p>\n<p>Ahora, sosteni\u00e9ndola por detr\u00e1s, bes\u00f3 su espalda a trav\u00e9s de la abertura del vestido. Obedeciendo al instinto, ella separ\u00f3 ligeramente las piernas, y la mano de Ares, siguiendo ese eterno instinto, ya rozaba la cueva de Afrodita. La delgada tira de las bragas, desplazada hacia un lado, solo simulaba protecci\u00f3n. Ella ya estaba completamente mojada. Lo que sucedi\u00f3 despu\u00e9s es f\u00e1cil de imaginar. Sus cuerpos se convirtieron en uno. Y ni el vestido negro ni los pantalones y la camisa blanca les estorbaban.<\/p>\n<p>Probablemente esto dur\u00f3 poco tiempo. Lo que antes se llamaba ropa, ahora yac\u00eda desali\u00f1ado en el suelo.<\/p>\n<p>Ares y Afrodita fueron juntos a la amplia ducha, como si quisieran apagar el fuego dentro de sus cuerpos. Ahora estaban completamente desnudos y se admiraban mutuamente a trav\u00e9s de los chorros de agua. Pero esto dur\u00f3 hasta que se encontraron con la mirada. Ella lo rode\u00f3 con sus piernas, y \u00e9l la sostuvo por los gl\u00fateos y la espalda. Despu\u00e9s de unos minutos de sexo, la llev\u00f3 a la cama, mojada e insaciable.<\/p>\n<p>Ella se apoy\u00f3 en los codos, y ante \u00e9l se revel\u00f3 toda la belleza de su cuerpo moreno.<\/p>\n<p>\u2014B\u00e9same como prometiste \u2014dijo ella.<\/p>\n<p>Estas fueron las primeras palabras que pronunciaron.<\/p>\n<p>En la esquina de la habitaci\u00f3n, una l\u00e1mpara emit\u00eda una luz suave y tenue. \u00c9l bes\u00f3 cada cent\u00edmetro de su deseo, desde el ombligo hasta su vulva, sosteniendo sus piernas esbeltas en sus manos. Sus labios estaban abiertos como una flor, y aquel peque\u00f1o cl\u00edtoris se llen\u00f3 de sangre. Lo movi\u00f3 con la lengua, ella gimi\u00f3 y cerr\u00f3 los ojos. Lo hizo a diferentes ritmos, como si estuviera jugando con ella, acerc\u00e1ndola y alej\u00e1ndola del cl\u00edmax.<\/p>\n<p>Finalmente, al sentir c\u00f3mo temblaban sus piernas, introdujo dos dedos en ella, justo all\u00ed donde ella m\u00e1s lo necesitaba. Lo que les sucede a las diosas en esos momentos, probablemente sea mejor que los mortales no lo sepan. Verlo una vez, no se olvida f\u00e1cilmente.<\/p>\n<p>Esa noche, Ares la hizo suya, y no solo una vez. El vino y el agua se acabaron sorprendentemente r\u00e1pido. Y c\u00f3mo Afrodita lo recompens\u00f3 por la ma\u00f1ana, tal vez lo sabremos alg\u00fan d\u00eda, si los dioses lo consideran necesario.<\/p>\n<p>\u00bfEran personas ordinarias? No lo creo. \u00bfO eran simplemente un hombre y una mujer? Al parecer s\u00ed.<\/p>\n<p>Para el momento en que se conocieron, cada uno ten\u00eda media vida a sus espaldas. Lo que m\u00e1s amaban en el mundo eran a sus propios hijos, un sentimiento que nadie pod\u00eda quitarles. Pero tambi\u00e9n se amaban a s\u00ed mismos profundamente. Estaban constantemente en un proceso de perfeccionamiento de sus capacidades intelectuales y f\u00edsicas, aunque las posibilidades de que sus caminos se cruzaran eran de una en cien millones (1 \/ 100,000,000).<\/p>\n<p>Pero los dioses los eligieron a ellos. Estaban destinados a hacer todo el &#8220;trabajo sucio&#8221; para que el encuentro de Ares y Afrodita tuviera lugar. \u00a1Ingenuos! Pensaban que ellos controlaban sus propios destinos. Todo encajaba demasiado bien para ser verdad. Todo lo que les sucedi\u00f3 durante tres meses qued\u00f3 registrado en unas pocas p\u00e1ginas del relato de ella, que m\u00e1s bien se asemejaba a un diario (te invito a leerlo). Ella pod\u00eda quedarse mirando el mar, hasta el horizonte, donde se fund\u00eda con el cielo. Y \u00e9l pod\u00eda contemplar sin fin la llanura cubierta de nieve que se extend\u00eda a lo lejos.<\/p>\n<p>Fueron cautelosos en su comunicaci\u00f3n, pero la conspiraci\u00f3n no los salv\u00f3. Lo m\u00e1s probable es que exista otra dimensi\u00f3n, de la que ellos sospechaban, pero no pudieron protegerse. El mundo cambiaba ante sus ojos, y ellos tambi\u00e9n se vieron envueltos en esos cambios. En los ojos de ambos apareci\u00f3 una especie de tristeza, a pesar de la sonrisa encantadora de ella.<\/p>\n<p>Alguien mucho m\u00e1s importante que ellos decid\u00eda qui\u00e9n terminar\u00eda en el lado oscuro de la Luna y qui\u00e9n en el visible. Pero eso ya es tema para una novela de detectives o de esp\u00edas.<\/p>\n<p>Esta es una historia que a\u00fan no ha terminado, y qui\u00e9n sabe, tal vez los dioses les devuelvan a los humanos las sensaciones por las que vale la pena vivir.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_58100\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"58100\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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