{"id":58244,"date":"2025-03-15T00:11:52","date_gmt":"2025-03-14T23:11:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=58244"},"modified":"2025-03-14T21:38:41","modified_gmt":"2025-03-14T20:38:41","slug":"minerva-es-el-erotismo-tabu-puesto-al-desnudo-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/minerva-es-el-erotismo-tabu-puesto-al-desnudo-1\/","title":{"rendered":"Minerva es el erotismo tab\u00fa puesto al desnudo (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"58244\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">21<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Nicolau Prats De la pava, que ten\u00eda 22 a\u00f1os por esa \u00e9poca, estaba sentado frente a una ventana de la primera planta de la biblioteca de la Universidad de Huesca. Cursaba el cuarto a\u00f1o de Grado en Veterinaria, y estaba estudiando para el examen final de la asignatura Cirug\u00eda de Animales de Compa\u00f1\u00eda. Jugando con un l\u00e1piz entre sus dedos, miraba distra\u00eddo por la ventana que daba a las canchas de baloncesto. La moneda dorada que colgaba del cielo calentaba el d\u00eda m\u00e1s de lo habitual para ser principios de junio.<\/p>\n<p>De repente, vio aparecer en la cancha m\u00e1s cercana a la biblioteca, acompa\u00f1ada de tres chicos que reconoci\u00f3 como de \u00faltimo a\u00f1o de ingenier\u00eda mec\u00e1nica, a la chica de sus sue\u00f1os, y la de casi todo el alumnado, Minerva Magnusson.<\/p>\n<p>Era una chica de 21 a\u00f1os que estudiaba tercero de Administraci\u00f3n y Direcci\u00f3n de Empresas, ADE. Las facciones del rostro parec\u00edan esculpidas por los dioses. Dioses que le hab\u00edan puesto en la cuenca de los ojos un par de esmeraldas redondeadas, de color vivo y cristalino, que Nicolau jam\u00e1s hab\u00eda visto ni en persona, ni en revistas, ni en televisi\u00f3n. En la universidad se dec\u00edan mitos sobre ella: que algunos chicos o chicas d\u00e9biles de car\u00e1cter se hab\u00edan hipnotizado con su mirada, o que al hablar con ella se hab\u00edan vuelto tartamudos, o que al verla venir se les hab\u00eda olvidado caminar, o que al verla pasar se les hab\u00eda torcido el cuello.<\/p>\n<p>Esa ma\u00f1ana, Minerva Magnusson vest\u00eda una camisa blanca, pulcramente metida entre su minifalda, la cual estaba hecha de volantes que formaban dunas de color pajizo.<\/p>\n<p>Un chico que era de raza negra le tom\u00f3 la mano por encima de la cabeza y le hizo hacer media pirueta, ense\u00f1\u00e1ndole la parte trasera del atuendo al resto de chicos. Ella se dej\u00f3 hacer mientras la blancura de sus mejillas cambiaba a rojizo y los chicos hac\u00edan gestos de aprobaci\u00f3n mir\u00e1ndole el culo sin disimulo.<\/p>\n<p>Esos j\u00f3venes eran conocidos por ser problem\u00e1ticos; de esos que se embriagan, se drogan y terminan armando peleas en fiestas y pubs. Una vez pasaron la noche en la estaci\u00f3n de polic\u00eda por estar fumando marihuana en la v\u00eda p\u00fablica y otra por agredir a un chico en una fiesta.<\/p>\n<p>Uno era flaco, desgarbado y de hombros encogidos, de nombre Alejandro. David era un chico gordito y bonach\u00f3n, que no pegaba bola andando con los buscapleitos. Al chico de raza negra, Nicolau no le sab\u00eda el nombre, pero s\u00ed que jugaba en el equipo de baloncesto de la universidad; se le ve\u00eda fuerte y le sacaba dos palmos de altura a Minerva. Con unos llamativos dedos largos, sosten\u00eda con facilidad su pelota de baloncesto con una sola mano. Por obvias razones, eran conocidos como la pandilla de \u201cEl negro, el flaco y el gordo\u201d.<\/p>\n<p>No se o\u00eda lo que hablaban, pero re\u00edan y hac\u00edan re\u00edr a Minerva. Al hacerlo, unos encantadores hoyuelos se hac\u00edan en sus mejillas.<\/p>\n<p>Una corriente de viento se acerc\u00f3 y jug\u00f3 con su cabello, largo y del color del azabache, coloc\u00e1ndole graciosamente un mech\u00f3n en el rostro. El chico negro alarg\u00f3 la mano y se lo quit\u00f3. Ella elev\u00f3 la mirada hacia \u00e9l y le sonri\u00f3.<\/p>\n<p>Luego, el mismo viento se puso a remolinear alrededor de sus largas piernas, haciendo que la minifalda aleteara, como a punto de tomar vuelo sobre las canchas de baloncesto, dejando ver en ef\u00edmeros parpadeos la desnudez de la pelvis de la chica, que vest\u00eda un peque\u00f1o tanga de color blanco. Entre risas y con desd\u00e9n, ella intentaba domar la minifalda con su \u00fanica mano libre, pues la otra estaba ocupada con su mochila. Tras unos segundos al fin, el travieso viento dej\u00f3 que Minerva aterrizara. Nicolau se imagin\u00f3 c\u00f3mo se ver\u00eda desnuda esa joven\u2026 y el pene se le fue inyectando de sangre hasta ponerse duro.<\/p>\n<p>Un rato despu\u00e9s, el negro le ense\u00f1\u00f3 a Minerva el contenido de su mochila. Ella mir\u00f3 dentro, y neg\u00f3 con el dedo \u00edndice. Entonces, los chicos le dijeron algo mientras le se\u00f1alaban hacia el bosque que hay detr\u00e1s de las canchas de la universidad, y ella neg\u00f3 de nuevo. Despu\u00e9s de unos minutos de insistencia, Minerva asinti\u00f3 y juntos caminaron hacia la valla en la parte trasera de las canchas. Salieron de la universidad por una peque\u00f1a rotura que la valla ten\u00eda y se internaron en el bosque.<\/p>\n<p>A Nicolau Prats le pareci\u00f3 extra\u00f1o, y hasta peligroso, que la chica m\u00e1s popular de la universidad se fuera al bosque con unos gamberros. La curiosidad y la preocupaci\u00f3n le vencieron y decidi\u00f3 seguirles.<\/p>\n<p>Luego de unos quince minutos desliz\u00e1ndose a trav\u00e9s de espesos senderos, Nicolau escuch\u00f3 algunas risas que proven\u00edan de un claro que se abr\u00eda en medio del bosque, en una zona por donde pasaba el r\u00edo Flumen. Cuando tuvo al grupo de j\u00f3venes a la vista, Nicolau se ubic\u00f3 tras un arbusto de boj com\u00fan que, junto con la negrura del bosque atr\u00e1s de \u00e9l, le ocultaba de los rostros que ocupaban el paraje.<\/p>\n<p>El paraje estaba a los pies de una d\u00e9bil cascada que, a modo de velo, cubr\u00eda a una pared de rocas, produciendo un agradable murmullo. A los pies de la cascada se formaba una apacible y cristalina balsa de agua, como una piscina natural. El frondoso follaje de los altos abetos y hayas que rodeaban el paraje, pintados de colores verdes, amarillos y rojizos, arropaban al lugar, dot\u00e1ndolo de una sensaci\u00f3n de intimidad que invitaba a pecar con impunidad.<\/p>\n<p>Los j\u00f3venes dejaron sus mochilas sobre una roca de superficie plana, que parec\u00eda un mes\u00f3n, por lo que serv\u00eda de merendero. Minerva se sent\u00f3 elegantemente, con sus piernas cruzadas, en un largo tronco de \u00e1rbol talado que sirvi\u00f3 de banco. El chico negro se sent\u00f3 al lado izquierdo de ella y los otros chicos en el suelo rocoso frente a ellos. Pusieron m\u00fasica urbana en el Spotify del m\u00f3vil del negro. Ellos quer\u00edan a Yhaico y ella a Karol G. Luego el negro sac\u00f3 de su mochila los ingredientes para hacer botell\u00f3n con una botella de vodka y una de Fanta naranja de dos litros. En un par de vasos desechables sirvi\u00f3 la mezcla.<\/p>\n<p>Mientras las copas flotaban de mano en mano, los hombres comentaban sobre temas banales, bla, bla, bla; pero cuando era Minerva la que hablaba, todo lo dem\u00e1s perd\u00eda sentido para esos j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Los labios de la chica eran mullidos, como un malvavisco, especialmente el inferior; y ten\u00edan el color y el brillo de una piruleta de cereza acabada de salir de la boca de una ni\u00f1a. Un moderado ceceo al hablar hac\u00eda que frecuentemente asomara entre los dientes la punta de su provocativa lengua. Su voz era de un tono grave, pero susurrado, como un postre que sabe a la contundencia del caf\u00e9 y a la vez a suave dulce de leche; as\u00ed era la boca y la voz de Minerva Magnusson, una composici\u00f3n perturbadora que invitaba a la intimidad.<\/p>\n<p>Los j\u00f3venes procuraban que Minerva bebiera y bebiera, de tal manera que, tras una decena de canciones, la chica estaba en una actitud relajada y distendida. Su comportamiento y posturas cuidadosas fueron desapareciendo. Los dos botones superiores de su blusa aparecieron sueltos, dejando a la vista el centro de sus redondeadas tetas, una de las cuales ten\u00eda un lunar. Los movimientos de sus piernas se volvieron descuidados, con lo cual, la minifalda ten\u00eda tendencia a trepar hacia la ra\u00edz de sus muslos, haciendo que de cuando en cuando se le viera la ropa interior; sin embargo, con la de copas que llevaba encima, o no se daba cuenta, o ya no le importaba.<\/p>\n<p>Todos intentaban flirtear con ella, pero con el pasar de las canciones fue quedando claro que por quien Minerva se sent\u00eda atra\u00edda era por el basquetbolista. Este aprovech\u00f3 la gradual desinhibici\u00f3n de la chica para avanzar en sus acercamientos: palabras al o\u00eddo que la hac\u00edan re\u00edr encantadoramente, caricias en la mejilla, abrazos por la cintura, luego besitos t\u00edmidos en la boca, y una mano hacia atr\u00e1s, test\u00e1ndole el culo con disimulo, y ella se dejaba hacer.<\/p>\n<p>Los otros chicos tambi\u00e9n se envalentonaron y la colmaban de halagos que iban subiendo de tono a medida que el alcohol les desinhib\u00eda la lengua: \u00abQue para ti todos los hombres deben ser feos\u00bb, que \u00abcon ese cuerpazo yo no pasar\u00eda hambre\u00bb, que \u00abest\u00e1s para echarte un polvo\u00bb, que \u00abno debe haber un chico en la universidad que no quiera follarte\u00bb. Ella re\u00eda t\u00edmidamente ante la franqueza de los comentarios y procuraba cambiar de tema sin mucho \u00e9xito.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfE-es verdad que t-tienes la-la lengua muy larga? \u2014dijo el gordito, quien habitualmente no era tartamudo, pero hab\u00eda ca\u00eddo bajo el famoso embrujo de los ojos de Minerva.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Vaya! Os enter\u00e1is de todo \u2014dijo Minerva divertida, tras lo cual, sac\u00f3 su lengua y la estir\u00f3 hasta por debajo del ment\u00f3n.<\/p>\n<p>Los chicos miraron con la boca abierta.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Madre m\u00eda!, pero s\u00ed parece la lengua de Vemon.<\/p>\n<p>Ella rio divertida y luego llev\u00f3 su lengua hacia arriba hasta que la punta lami\u00f3 el p\u00e1rpado inferior de un ojo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Joder, t\u00eda! Menuda lengua. Debes estar en las fantas\u00edas de todas las lesbianas de la universidad.<\/p>\n<p>\u2014Ya me imagino lo que podr\u00edas hacer con esa lengua.<\/p>\n<p>\u2014Un superbeso negro, seguro.<\/p>\n<p>Minerva hizo un moh\u00edn de asco.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Parad, chicos! \u00a1Definitivamente, sois los chicos m\u00e1s cerdos con los que he quedado!<\/p>\n<p>Todos rieron.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo es que puedes estirar tanto la lengua?<\/p>\n<p>\u2014No lo s\u00e9. Tambi\u00e9n puedo estirar mucho mis articulaciones \u2014dijo flexionando su mu\u00f1eca hasta que la punta del pulgar se uni\u00f3 con el antebrazo.<\/p>\n<p>Todos se miraron con asombro y Minerva se encogi\u00f3 de hombros como una ni\u00f1a traviesa.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfP-podemos ver el p-piercing de tu ombligo? \u2014dijo el gordito, quien parec\u00eda el m\u00e1s curioso de comprobar las leyendas urbanas que se contaban sobre Minerva. Los dem\u00e1s secundaron su idea.<\/p>\n<p>Ella se puso de pie. Sus piernas, torpes por el alcohol, trastrabillaron un poco. solt\u00f3 los botones inferiores de su blusa y anud\u00f3 los faldones por la parte alta del abdomen, dejando as\u00ed descubierta su cintura angosta, adornada en su ombligo por un piercing que ten\u00eda un cristal de Murano del mismo verdor de sus ojos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfOs gusta? \u2014les pregunt\u00f3 ella con una risilla divertida y dejando los brazos abiertos como si fuera a meditar.<\/p>\n<p>Todos alagaron lo sexi que se le ve\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTienes m\u00e1s? \u2014pregunt\u00f3 el flaco.<\/p>\n<p>\u2014No. Aunque me gustar\u00eda uno en la lengua.<\/p>\n<p>Minerva volvi\u00f3 a sentarse a la derecha del negro. Este aferr\u00f3 sus largos dedos al muslo izquierdo de la chica.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY en el co\u00f1o? \u00bfTe har\u00edas un piercing en el co\u00f1o? \u2014le pregunt\u00f3 el negro mientras le acariciaba el redondeado muslo de arriba a abajo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Huy! Ja, ja, ja, me gustar\u00eda, pero creo que en el chochito debe de doler un mogoll\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Bah! Yo tengo uno en la polla y casi no me doli\u00f3 \u2014dijo el flaco.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9? No te creo. Te est\u00e1s quedando conmigo \u2014dijo ella riendo con incredulidad.<\/p>\n<p>\u2014Es puto cierto, \u00bfte lo ense\u00f1o?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ja, ja, ja, sue\u00f1as, chaval! \u2014le contest\u00f3 ella.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. Anda. Ens\u00e9\u00f1asela \u2014orden\u00f3 el negro.<\/p>\n<p>El flaco se puso de pie, e ignorando la negativa de Minerva, se solt\u00f3 los botones de su vaquero y se sac\u00f3 el pene.<\/p>\n<p>\u2014Os pas\u00e1is tres pueblos conmigo, \u00a1eh! \u2014atino a reprochar Minerva mientras con la mano temblorosa y el arco de las cejas elevado le daba un trago a la copa sin quitar la mirada del pene que hab\u00eda a un metro de su cara.<\/p>\n<p>En efecto, ten\u00eda una gruesa argolla que entraba por la punta de la uretra y sal\u00eda por la zona del frenillo. Pero es probable que lo que m\u00e1s sorprendiera a la chica fuera que el pene estaba erecto. Era un pene que llamaba m\u00e1s la atenci\u00f3n por largo, que por grueso, como su due\u00f1o.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1V-vaya! Qu\u00e9\u2026 qu\u00e9 grande es.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe parece? \u2014dijo el flaco tirando de su pelvis hacia delante para exhibirle el pene con m\u00e1s esplendor.<\/p>\n<p>Minerva rio con iron\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1La argolla!, Alejandro, me refiero a la argolla. \u00a1Anda!, ya puedes guardar ese gusano.<\/p>\n<p>Todos rieron.<\/p>\n<p>\u2014Entonces. \u00bfTe animas? \u2014le pregunt\u00f3 mientras se guardaba la polla y se sentaba de nuevo.<\/p>\n<p>\u2014Mmm\u2026 alg\u00fan d\u00eda, pero en un labio vaginal. En el cl\u00edtoris debe doler que flipas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 tal son tus labios vaginales? \u2014le pregunt\u00f3 el negro.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Oye! Qu\u00e9 directos sois en vuestras preguntas.<\/p>\n<p>\u2014Es que tenemos curiosidad. A m\u00ed me gustan los co\u00f1os con los labios carnosos. Que los pueda chupar hasta que me lleguen a la garganta. \u2014Algo deb\u00eda estar pasando bajo la falda de la chica, pues sus muslos apretujaron repentinamente la mano del basquetbolista, que en alg\u00fan momento hab\u00eda reptado bajo su falda.<\/p>\n<p>\u2014Eres un cerdo asqueroso \u2014le dijo Minerva negando con la cabeza. Su voz ya sonaba un poco diluida por el alcohol. \u2014\u00a1S\u00ed!, pero dime, \u00bfc\u00f3mo es el tuyo? \u2014Le dijo el negro mir\u00e1ndola a sus ojos brillantes; ella le sostuvo la mirada; el negro se lanz\u00f3 a por su boca y empez\u00f3 a devor\u00e1rsela, ella le correspondi\u00f3 y sus rodillas liberaron a la mano que apretujaban.<\/p>\n<p>Sin discreci\u00f3n ante los otros universitarios, el negro empez\u00f3 un toqueteo entre las piernas de Minerva, que termin\u00f3 por hacer trepar su falda hasta las caderas, dejando a la vista de los dem\u00e1s los laterales de sus gl\u00fateos, y haciendo que sus p\u00e1lidas mejillas se le encendieran y de su boca emanaran gemidos blandos y dulces.<\/p>\n<p>Muy a su pesar, la amplia mano del basquetbolista no permiti\u00f3 que Nicolau corroborara lo que imaginaba: que, bajo los pliegues de esa falda, los inusualmente largos dedos del basquetbolista se enterraban en la vagina m\u00e1s apetecida de la universidad. Imagin\u00e1ndolo, el pene se le puso a reventar.<\/p>\n<p>Tras un rato, un atisbo de cordura debi\u00f3 volver a la mente de la joven, pues de repente le sac\u00f3 la mano al negro de su entrepierna, se puso de pie y, mientras recompon\u00eda su falda, dijo que se hab\u00eda cansado de escuchar a Bad Bunny.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_58244\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"58244\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Sin discreci\u00f3n ante los otros universitarios, el negro empez\u00f3 un toqueteo entre las piernas de Minerva, que termin\u00f3 por hacer trepar su falda hasta las caderas, dejando a la vista de los dem\u00e1s los laterales de sus gl\u00fateos, y haciendo que sus p\u00e1lidas mejillas se le encendieran y de su boca emanaran gemidos blandos y dulces. Muy a su pesar<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_58244\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"58244\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":30792,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-58244","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-fantasias-eroticas"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":1016,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58244","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/30792"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=58244"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58244\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58246,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58244\/revisions\/58246"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=58244"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=58244"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=58244"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}