{"id":58257,"date":"2025-03-16T00:03:40","date_gmt":"2025-03-15T23:03:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=58257"},"modified":"2025-03-15T18:21:31","modified_gmt":"2025-03-15T17:21:31","slug":"1207-la-vecina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/1207-la-vecina\/","title":{"rendered":"Espiando a mi vecina"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"58257\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">38<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Aquella noche no pod\u00eda dormir. La verdad es que ni siquiera le daba la m\u00e1s m\u00ednima oportunidad al sue\u00f1o para que hiciera mella en m\u00ed. La noche era bastante calurosa, y la sola idea de abandonar la terraza para meterme en el dormitorio la hac\u00eda a\u00fan m\u00e1s. As\u00ed que segu\u00eda all\u00ed, devorando inexorablemente cada minuto de la noche y acerc\u00e1ndome cada vez m\u00e1s a un nuevo d\u00eda.<\/p>\n<p>Siempre me ha gustado la imagen multicolor de una ciudad cuando la luz del sol deja de iluminarlo todo y son otras luces, las de las bombillas, las que se encargan de ello. Especialmente me han llamado la atenci\u00f3n aquellas ventanas abiertas, que te permiten formar parte de ellas desde la distancia.<\/p>\n<p>Sin embargo, esa noche me hab\u00eda fijado repetidas veces en una que llevaba encendida bastante tiempo, pero por delante de la cual no acertaba a pasar nadie. Quiz\u00e1 eso me llamara la atenci\u00f3n y me hiciera estar m\u00e1s atento que al resto de las luces, porque realmente el trozo de estancia que dejaba ver no era especialmente grande, ni era especialmente llamativo por nada. Eso o quiz\u00e1s la casualidad o el destino&#8230; \u00a1maravilloso destino!<\/p>\n<p>Al cabo de un rato, ante mis ojos y por aquel hueco iluminado apareci\u00f3 la silueta de una mujer que, a simple vista y a pesar de la distancia, se me antoj\u00f3 muy atractiva, m\u00e1s influido quiz\u00e1 por la suavidad de sus movimientos y por cierta aura de sensualidad que la envolv\u00eda.<\/p>\n<p>Se mov\u00eda por una habitaci\u00f3n que parec\u00eda ser la cocina, aunque solo ten\u00eda a la vista el hueco que dejaba una puerta abierta y era m\u00e1s reconocible por el lavadero que la preced\u00eda, que por la propia habitaci\u00f3n. Una cortina tapaba un gran ventanal junto a esa puerta.<\/p>\n<p>La segunda vez que cruz\u00f3 por delante de la puerta, la luz era m\u00e1s directa sobre ella y me hizo correr a la habitaci\u00f3n donde guardo los prism\u00e1ticos, puesto que me pareci\u00f3 ver que estaba en ropa interior.<\/p>\n<p>Es normal que en noches tan calurosas la forma m\u00e1s c\u00f3moda de estar en casa sea inversamente proporcional a la cantidad de ropa que se lleva puesta, y adem\u00e1s no es extra\u00f1o conjugar este hecho con tener las ventanas abiertas. Digo esto porque no fue en s\u00ed el hecho de que estuviera en ropa interior lo que me llev\u00f3 a buscar los prism\u00e1ticos, sino poder ver de cerca el erotismo que esa mujer parec\u00eda derrochar.<\/p>\n<p>Estaba tan impaciente por comprobar si era tan hermosa como parec\u00eda, que esa misma impaciencia me hizo ser imprudente, ya que cuando regresaba no tuve la precauci\u00f3n de apagar la luz, con lo cual era tan visible para ella como lo hab\u00eda sido ella para m\u00ed.<\/p>\n<p>Y as\u00ed pareci\u00f3 ser, porque cuando pudo enfocarla a trav\u00e9s de mis lentes, no s\u00e9 si la casualidad o el reflejo de alguna luz en los cristales, hizo que sus ojos se cruzaran con los m\u00edos.<\/p>\n<p>Como no quiero faltar a la verdad, no fue precisamente en sus ojos en los primero que repar\u00e9. Toda la sensualidad que parec\u00eda tener se elev\u00f3 a la en\u00e9sima potencia cuando la pude contemplar de cerca. Derrochaba erotismo y sensualidad por todos los poros de su piel.<\/p>\n<p>Llevaba puesta la ropa interior m\u00e1s sexy que yo hab\u00eda visto nunca y parec\u00eda estar hecha para ella. El sujetador no le cubr\u00eda el pecho, tan solo se limitaba a acariciarlo desde abajo, como si dos suaves manos los sujetaran desde la base para resaltar a\u00fan m\u00e1s su esplendor, dejando a mi vista unos pezones grandes y perfectamente dibujados que invitaban a todo. Las braguitas tampoco eran excesivamente grandes y parec\u00eda que tan solo se manten\u00edan pegadas al cuerpo por dos delgadas cintas negras que parec\u00edan anudarse a cada lado, mientras que por detr\u00e1s dejaban perfectamente a la vista dos rotundos gl\u00fateos desnudos.<\/p>\n<p>En ese momento mi coraz\u00f3n, que instantes antes galopaba como un caballo desbocado, se paraliz\u00f3 cuando sus ojos se cruzaron con los m\u00edos, y a pesar de la distancia que nos separaba, reconoc\u00ed que hab\u00eda descubierto mi presencia. En un solo segundo me qued\u00e9 helado y sent\u00ed un calor abrasador. Aquel maravilloso espect\u00e1culo estaba a punto de desaparecer por mi imprudencia.<\/p>\n<p>Sin dejar de mirar en mi direcci\u00f3n se acerc\u00f3 a la ventana, pero ante mi at\u00f3nita mirada, en lugar de cerrar la puerta que me permit\u00eda contemplarla, se acerc\u00f3 a la ventana, la abri\u00f3 de par en par y descorri\u00f3 la cortina que cubr\u00eda el enorme ventanal.<\/p>\n<p>Ante mis ojos apareci\u00f3, entonces, toda la cocina, desde un extremo al otro, quedando ante mis ojos todos los movimientos que realizaba por la estancia, y pude comprobar la belleza de su cuerpo en movimiento. Ella sigui\u00f3 atareada, imagino que recogiendo la cocina, sin dejar de dirigirme de vez en cuando alguna mirada.<\/p>\n<p>Deb\u00eda tener calor porque agitaba sus manos como queriendo hacerse aire con ellas. En ese momento abri\u00f3 el grifo, llen\u00f3 sus peque\u00f1as manos con agua y, muy despacio, fue humedeci\u00e9ndose la nuca, el cuello, hasta bajar hasta el pecho, donde las palmas de sus manos acariciaban sus pezones de tal manera que estos parec\u00edan querer saltar de su piel de erectos que estaban. Ella segu\u00eda acarici\u00e1ndoselos con agua, pellizc\u00e1ndoselos entre los dedos, mientras el agua iba desliz\u00e1ndose por su vientre.<\/p>\n<p>Se dirigi\u00f3 entonces a la puerta de la habitaci\u00f3n, la cerr\u00f3, dejando ante mi vista un perfecto escaparate blanco, sobre el que su piel y su ropa interior resaltaba como una monta\u00f1a en el horizonte. Abri\u00f3 el frigor\u00edfico y, al momento, sac\u00f3 una cubitera de hielo que yo habr\u00eda derretido con tan solo tocarla. Cogi\u00f3 un cubito de hielo en cada mano, y comenz\u00f3 a chuparlo muy despacio, dejando que las gotas resbalaran por su barbilla y por su cuello. Despu\u00e9s sigui\u00f3 haci\u00e9ndose caricias fr\u00edas por los hombros y por sus pechos, hasta rodear sus pezones, haciendo c\u00edrculos conc\u00e9ntricos hasta aplastarlos con el hielo. Yo me imaginaba chupando y mordiendo esos pezones duros y fr\u00edos.<\/p>\n<p>Su cuerpo se mov\u00eda sinuosamente sobre la pared de azulejos blancos. No paraba de rozarse ni de mover las piernas como queriendo contraer los muslos. Me imaginaba su cl\u00edtoris saltando entre sus piernas, como llam\u00e1ndola a gritos.<\/p>\n<p>Ella pareci\u00f3 o\u00edr esa llamada, porque sus manos se dirigieron hacia su co\u00f1o, primero a trav\u00e9s del tanga, que iba mojando con las gotas que dejaba escapar el hielo, como constancia del calor imposible de sofocar que emanaba de su sexo. Despu\u00e9s sus manos se perdieron bajo el encaje negro que no paraba de moverse, mientras sus ojos daban muestras del placer que estaba sintiendo con el fr\u00edo roce.<\/p>\n<p>Cuando llegaron los trozos de hielo con la intenci\u00f3n de acallar su cl\u00edtoris todav\u00eda ten\u00edan cierto tama\u00f1o, as\u00ed que al sacar las manos sin ellos supuse que no hab\u00edan hecho otra cosa que guardarlos en su c\u00e1lida raja para que ellos mismos se deshicieran, mientras sus manos de dirigieron de nuevo al frigor\u00edfico.<\/p>\n<p>Cuando lo cerr\u00f3 no pod\u00eda dar cr\u00e9dito a mis ojos. No era m\u00e1s hielo lo que hab\u00eda sacado. Era algo bastante m\u00e1s grande y alargado, de color verde. Me pareci\u00f3 un pepino, y era de un tama\u00f1o m\u00e1s que considerable. Se acerc\u00f3 al grifo, lo enjuag\u00f3, y comenz\u00f3 a chuparlo suavemente, acarici\u00e1ndole la punta con la lengua, y recorri\u00e9ndolo despu\u00e9s de principio a fin con los labios entreabiertos, mientras segu\u00eda dirigi\u00e9ndome de vez en cuando alguna mirada, como queriendo tener constancia de que no se me escapaba nada, salvo alguna gota de vez en cuando.<\/p>\n<p>No pod\u00eda creer que aquello me estuviera pasando a m\u00ed. Mientras ella no paraba de chuparlo yo no pod\u00eda hacer otra cosa que masturbarme, y pr\u00e1cticamente igualaba el tama\u00f1o del pepino, que saltaba desde su boca hasta las tetas y, c\u00f3mo no, hasta el tanga que ella separaba para poder acariciarse directamente el cl\u00edtoris. Segu\u00eda movi\u00e9ndose sensualmente al ritmo que su cuerpo le ped\u00eda, mientras su cara denot\u00f3 que estaba haciendo algo mas que acariciar su cl\u00edtoris. El pepino poco a poco la iba penetrando mientras ella abr\u00eda la boca y mordisqueaba sus labios entre sus dientes.<\/p>\n<p>As\u00ed comenz\u00f3 una serie de movimientos con los que iba meti\u00e9ndoselo cada vez un poco m\u00e1s. Cuando tuvo un buen trozo dentro lo sac\u00f3, se lo llev\u00f3 a la boca y lo chup\u00f3 como si de un manjar delicioso se tratara. Mientras lo chupaba, sus dedos no dejaban de juguetear con su co\u00f1o. Yo sent\u00ed que estaba presenciando una org\u00eda de sensaciones y placeres, tanto de ella como m\u00edos, por poder asistir a un espect\u00e1culo como ese.<\/p>\n<p>En ese momento se abri\u00f3 la puerta y entr\u00f3 en la habitaci\u00f3n un hombre. Imagin\u00e9 que era su marido porque ni \u00e9l se asombr\u00f3 en absoluto de encontr\u00e1rsela as\u00ed, ni ella intent\u00f3 disimular ni un \u00e1pice su conducta. M\u00e1s bien lo contrario. Ella lo miraba mientras chupaba el pepino intentando transmitir qu\u00e9 quer\u00eda de \u00e9l.<\/p>\n<p>Yo tem\u00ed que \u00e9l no estuviera de acuerdo con que aquel espect\u00e1culo fuera retransmitido a trav\u00e9s de aquella cristalera para todo aquel que quisiera mirar; y ella tambi\u00e9n debi\u00f3 pensarlo porque antes de aceptar la invitaci\u00f3n que su marido le hac\u00eda inclin\u00e1ndole la cabeza hacia abajo, ella le vend\u00f3 los ojos con una servilleta.<\/p>\n<p>Una vez aislado visualmente su marido, ella dio rienda suelta a su pasi\u00f3n, y comenz\u00f3 a comerle la polla con unas ganas que no s\u00e9 c\u00f3mo no se corri\u00f3 a la quinta embestida que aquella mujer hac\u00eda sobre el miembro de su marido. Ella segu\u00eda comi\u00e9ndosela mientras sus manos fueron liberando su sexo de las ataduras que lo escond\u00edan tras el encaje negro, y cuando estuvo desnudo, sigui\u00f3 acarici\u00e1ndoselo mientras se met\u00eda m\u00e1s de un dedo por su raja que deb\u00eda estar a cien grados de temperatura.<\/p>\n<p>De pronto se puso de pie, dej\u00e1ndome ver su sexo perfectamente dibujado sobre aquella blanca pared, coloc\u00f3 uno de sus pies sobre una silla, dejando bajo ella un arco perfecto donde su marido se coloc\u00f3 y comenz\u00f3 a comerle el co\u00f1o, sin dejar ni un cent\u00edmetro sin recorrer con su lengua, mientras ella segu\u00eda dispuesta a no darle descanso a sus pezones, que iban saltando entre sus dedos mientras sus ojos luchaban por mantenerse abiertos.<\/p>\n<p>A juzgar por la expresi\u00f3n de su cara el placer que estaba sintiendo era extremo, por lo que sent\u00f3 a su marido en la silla frente a la ventana, y ella se sent\u00f3 a horcajadas sobre \u00e9l, de espaldas a su marido, con lo que se aseguraba que yo segu\u00ed siendo espectador de primera fila.<\/p>\n<p>El sexo de su marido la penetr\u00f3 con una suavidad casi irreal, mientras ella se mov\u00eda de una manera tan sensual que yo pensaba que no llegar\u00eda entero a ver el momento final, dado lo mojado que estaba. Controlaba cada movimiento como si concentrara en su cuerpo toda la sabidur\u00eda oriental del sexo, variando el ritmo, la profundidad de la penetraci\u00f3n a su antojo, sintiendo todo el placer que un cuerpo puede soportar. Pero lo mejor era ver la expresi\u00f3n de su cara mientras el placer la invad\u00eda profundamente, mientras segu\u00eda busc\u00e1ndome con la mirada.<\/p>\n<p>De pronto el ritmo comenz\u00f3 a subir y su rostro a reflejar cierta tensi\u00f3n contenida mientras su boca se abr\u00eda cada vez m\u00e1s y yo me esforzaba por imaginar sus gritos. Cuando hubo terminado se agach\u00f3 y empez\u00f3 a com\u00e9rsela de nuevo a su marido, esta vez mucho m\u00e1s suave, limpiando con su lengua cada rastro de semen y flujos, relami\u00e9ndose de aut\u00e9ntico placer, un placer logrado por ella y retransmitido para m\u00ed con cada movimiento y con cada mirada.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_58257\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"58257\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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