{"id":58552,"date":"2025-03-27T00:04:49","date_gmt":"2025-03-26T23:04:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=58552"},"modified":"2025-03-26T10:54:41","modified_gmt":"2025-03-26T09:54:41","slug":"para-que-papa-me-vea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/para-que-papa-me-vea\/","title":{"rendered":"Para que pap\u00e1 me vea"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"58552\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">63<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Amanece y el sol, descubre con su luz, a Micaela que regresa de una fiesta en la playa.<\/p>\n<p>Lugares de vacaciones que tantas colas han visto, apretadas en peque\u00f1os pantaloncitos o sugeridas en las telas m\u00e1s finas de los vestiditos. Tetas blancas en escotes de mujeres reci\u00e9n llegadas, tetas con la marca del biquini que estuvieron toda la tarde al sol, piernas j\u00f3venes cruzando por las avenidas, esperando recostadas en autos lujosos. Pueden olerse los peque\u00f1os detalles para seducir, unas u\u00f1as francesas que ara\u00f1an la piel de un desprevenido, unos aros en forma de O que alargan un cuello, la peque\u00f1a rosa roja en el el\u00e1stico de una bombacha. Todos caminos al placer, todos altares al deseo.<\/p>\n<p>A sus 18 a\u00f1os, Micaela atrae a los pap\u00e1s de todas sus amigas, a todos sus profesores, a los se\u00f1ores que la cruzan en el colectivo. Puede sentir la mirada de los hombres sobre su cuerpo, puede hacer listas seg\u00fan la parte que eligen de ella. De alguna manera le gusta sentirse linda, pero detesta a las personas agresivas y lleva para ellos un broche para apu\u00f1alarlos.<\/p>\n<p>Camina descalza y la calle de arena entibia la planta de sus pies. Los p\u00e1jaros festejan con su canto la llegada del d\u00eda, y siente esa alegr\u00eda contagiarse a su cuerpo. Piensa en la brisa que entra por la ventana del primer piso frente a su cama, pap\u00e1 dejo que eligiera habitaci\u00f3n, aunque sab\u00eda que eso enojar\u00eda a mama, y se estremece de pensar en el roce fresco de las s\u00e1banas limpias.<\/p>\n<p>Cruza, de costado, la tranquera apenas abierta y decide rodear la casa para entrar por la cocina y evitar que vean a la hora que llega.<\/p>\n<p>La fila de \u00e1rboles al costado de la pileta brilla por el reflejo. El agua la atrae y camina hasta el peque\u00f1o borde de cemento que la rodea. Su pap\u00e1 alquilo esta casa por ellas, y por la pileta, como siempre repite cuando se quejan de algo. Prueba con un dedo del pie la temperatura del agua y despu\u00e9s gira para meterse en la casa.<\/p>\n<p>Se asusta cuando ve durmiendo a su pap\u00e1 en la hamaca de la galer\u00eda. Ca\u00eddo a sus pies hay un atado de cigarrillos y una lata de cerveza. Se acerca en silencio y comprueba que su pap\u00e1 est\u00e1 en calzoncillos, esos viejos. Es el \u00fanico hombre que conoce que los sigue usando. Es una prenda rid\u00edcula \u2013piensa\u2013 pero por alg\u00fan motivo no le entran ganas de re\u00edr. Adem\u00e1s la tela verde oscuro apenas llega a tapar lo que su pap\u00e1 tiene debajo. Se da cuenta que est\u00e1 viendo algo importante y prohibido. Mira nerviosa a los costados, pero sabe que su mam\u00e1 duerme todo el tiempo que pueda en vacaciones.<\/p>\n<p>Abajo de la ropa a su pap\u00e1 se le dibuja la forma de una morcilla, o esos chorizos que cocina algunos mediod\u00edas en la parrilla sin dejar que nadie se acerque. Algo grueso y redondeado. Grueso. Imagina que con un peque\u00f1o movimiento, apenas su u\u00f1a agarrando el el\u00e1stico, ese monstruo saldr\u00eda de donde est\u00e1 guardado, por el costado, se derramar\u00eda. Se muerde los labios. Piensa que hace mal, que es asqueroso, un pecado, una enfermedad psicol\u00f3gica, pero su cuerpo no puede despegarse del contorno de esa pija.<\/p>\n<p>Levanta un dedo, quiere arrastrarlo a lo largo del bulto que se marca en la tela pero a mitad de camino lo desv\u00eda y se lo mete en la boca. En el boliche, como estaba con las chicas el tiempo pasaba de otra forma, todo era moverse entre otros cuerpos y sentir las miradas como si fueran espejos pero ac\u00e1, a la sombra de los \u00e1rboles, vuelve a ser una nena que descubre que su pap\u00e1 tiene la pija muy grande.<\/p>\n<p>No sabe cu\u00e1nto tiempo pasa as\u00ed. El canto de los p\u00e1jaros y el suave sonido de su saliva empapando el dedo son los \u00fanicos ruidos.<\/p>\n<p>Cuando su pap\u00e1 abre los ojos. Micaela se sorprende como si el mirarlo hubiera tenido que durar m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2013Me qued\u00e9 dormido coraz\u00f3n \u2013dice sent\u00e1ndose en la hamaca y apoyando los pies en el suelo. Ella sigue con la mirada al bulto que a pesar de todos los movimientos, continua desafiante, como un gran secreto que el cuerpo no puede esconder.\u2013 Llegaste reci\u00e9n\u2026 \u2013bosteza\u2013 no te acostaste todav\u00eda \u2013pregunta m\u00e1s despierto, subiendo con la vista desde los pies hasta los ojos de su hija.<\/p>\n<p>\u2013Hace un rato\u2026 me parece que me voy a meter en la pile antes de dormir \u2013y sin esperar gira y camina de nuevo hasta el borde del agua. All\u00ed, segura de la mirada de su papa, arruga el vestido hasta la cintura y despu\u00e9s se lo saca por la cabeza, estirando los brazos.<\/p>\n<p>Muchos hombres le miraron el culo ayer noche. Muchos lo miraron en su vida de pendeja, y apenas unos pocos lo acariciaron y jugaron con \u00e9l. Est\u00e1 muy excitada. Tiene puesta una tanga negra que eligi\u00f3 justamente por c\u00f3mo le marcaba la cola, como resaltaba la marca del sol haci\u00e9ndola parecer m\u00e1s blanca, y la tira de un top que uso para no quedar en tetas con el escote. Se lo saca.<\/p>\n<p>Todav\u00eda de espaldas aguarda unos segundos antes de hundirse en la superficie celeste de la pileta. Quiere preguntarle pap\u00e1 se te puso m\u00e1s gruesa, me mostras como esta de grande en ese calzoncillito antiguo que no termina de tapar esa pija, y sacude apenas la cola. Un movimiento que solo alguien que le est\u00e9 mirando mucho el culo puede ver. Y espera que lo vea.<\/p>\n<p>Nada en lo profundo unos momentos, esta tan excitada que no siente la frescura del agua, as\u00ed que regresa al borde porque se quiere asomar. Pap\u00e1 sigue sentado, con las piernas abiertas, y aunque no puede adivinar su mirada puede asegurar que la mira a ella. Se empuja hasta quedar con el ombligo apoyado en el borde de cemento. Sus tetas cuelgan frente a su papa. Micaela espera que pueda ver las gotitas que caen cuando tiemblan, y el borde marr\u00f3n claro donde la teta se arruga en los pezones.<\/p>\n<p>La mam\u00e1 grita desde la cocina. Micaela se hunde en el agua, se queda pegada a la pared de la pileta con el coraz\u00f3n bombeando enloquecido. Cuenta uno, dos, tres\u2026 y asoma la cabeza.<\/p>\n<p>El pap\u00e1 ya no est\u00e1. Ve la espalda alejarse rumbo a la calle. A su mam\u00e1 le gustan las medialunas reci\u00e9n hechas. Micaela estira su cuerpo desnudo y cuando siente el calor quemar sus nalgas vuelve a hundirse. La mam\u00e1 sale al jard\u00edn con un termo de mate en la mano y la llama. Ella pide una toalla y una remera, y sonr\u00ede satisfecha de la mujer en que se est\u00e1 convirtiendo.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_58552\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"58552\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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