{"id":58564,"date":"2025-03-27T00:05:18","date_gmt":"2025-03-26T23:05:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=58564"},"modified":"2025-03-26T11:25:58","modified_gmt":"2025-03-26T10:25:58","slug":"1933-la-locura-de-los-cuarenta-1-de-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/1933-la-locura-de-los-cuarenta-1-de-3\/","title":{"rendered":"La locura de los cuarenta (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"58564\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">33<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>1 de octubre.<\/p>\n<p>Tuve un sue\u00f1o particularmente v\u00edvido: so\u00f1\u00e9 con la verga de Salvador. La so\u00f1\u00e9 frente a m\u00ed y me so\u00f1\u00e9 lamiendo cuidadosamente el glande, acariciando sus huevos, introduciendo en su ano mi dedo me\u00f1ique. Incluso so\u00f1\u00e9 c\u00f3mo me penetraba, casi lo sent\u00ed y despert\u00e9 al instante, con el co\u00f1o h\u00famedo. Acarici\u00e9 a Marido, abraz\u00e1ndolo por detr\u00e1s, d\u00e1ndole un suave masaje a su pene. Estaba muy dormido y ten\u00eda pocas ganas, pero consegu\u00ed su erecci\u00f3n y lo cabalgu\u00e9 como a m\u00ed me gusta, llegando al orgasmo antes de que \u00e9l terminara. Segu\u00ed hasta su final y me fund\u00ed con \u00e9l en amoroso abrazo, hasta que fue hora de despertar a los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Era la segunda noche consecutiva que so\u00f1aba algo as\u00ed. La anterior, s\u00e1bado, con Marido de viaje, despert\u00e9 ba\u00f1ada en sudor y empapada: me hab\u00eda visto en los brazos de Marcos, a quien reci\u00e9n hab\u00eda buscado en Facebook, cit\u00e1ndome con \u00e9l a desayunar el mi\u00e9rcoles siguiente, con cierta claridad \u2013o quiz\u00e1, deseo\u2014 de lo que pasar\u00eda despu\u00e9s del desayuno. Me masturb\u00e9 despacio, pensando en Marcos e imaginando cosas que no hice y deb\u00ed hacer en mi adolescencia.<\/p>\n<p>Y es que estoy en plena crisis de los 40, que supuestamente s\u00f3lo le pega a los varones. Estoy en plena crisis y tengo que escribirla antes de que otra cosa ocurra. Porque me urge contarla. Porque, aunque nunca fui un dechado de fidelidad monog\u00e1mica \u2013o quiz\u00e1 s\u00ed, unos pocos a\u00f1os\u2014 ni de virtud, de abril a ahora me siento una reina y no quiero dejar de sentirme as\u00ed, aunque a veces, por primera vez desde mi segunda depresi\u00f3n post\u2014parto, haya noches en que me siento incapaz de atender a Marido.<\/p>\n<p>Y es que de abril a ac\u00e1, es decir, en los \u00faltimos seis meses, me he echado cinco amantes \u2013o mejor dicho, cuatro amantes y un encuentro de una sola noche\u2014 y aun as\u00ed, sin querer dejar a ninguno de ellos, pienso en mi encuentro del mi\u00e9rcoles con Marcos.<\/p>\n<p>Como habr\u00e1n visto, tengo 40 a\u00f1os, casada \u2013por segunda vez\u2014 y con hijos. Lo que no han le\u00eddo a\u00fan es que soy una mujer profesionalmente exitosa, mucho, y felizmente casada. Y que sigo siendo una mujer guapa, de hecho, me considero m\u00e1s guapa ahora \u2013y sin duda con mucho m\u00e1s confianza en m\u00ed misma\u2014 que a los 15, incluso, que a los 30.<\/p>\n<p>Ser\u00e1 que tendr\u00e9 que contarles la historia antes de contarles la vor\u00e1gine de estos meses.<\/p>\n<p>2 de octubre<\/p>\n<p>Mi marido lleg\u00f3 a casa con una botella de vino, queso y pan. Cenamos y nos contamos el d\u00eda, o la parte del d\u00eda que se puede contar sin romper el delicado equilibrio de nuestro matrimonio. Luego me condujo a la cama. Sabe muy bien d\u00f3nde y c\u00f3mo empezar a tocarme, de qu\u00e9 manera acariciarme el cuello, qu\u00e9 fuerza aplicar a la succi\u00f3n de mis pezones, de qu\u00e9 manera acariciarme la vulva, en fin, cuando llega el momento de llevar sus labios a mi cl\u00edtoris, su lengua a la entrada de mi vagina, sus dedos al arranque de mi orto.<\/p>\n<p>Sus erecciones ya no son como las de anta\u00f1o, su cuerpo tampoco: ha engordado, se ha descuidado, ya no cuida su piel como antes \u2013o quiz\u00e1 nunca lo hiso y antes era m\u00e1s suave solo porque s\u00ed\u2014, pero me sigue llevando a la gloria cuando me penetra, casi siempre en el momento justo en que lo necesito, desliz\u00e1ndose suavemente dentro de m\u00ed, a veces arranc\u00e1ndome un primer orgasmo s\u00f3lo con eso.<\/p>\n<p>No dir\u00e9, pues, como tantos aqu\u00ed, como tantas, que es la monoton\u00eda del matrimonio, o el descuido de mi marido lo que me hace tocarme as\u00ed, lo que me hace pensar que ma\u00f1ana ver\u00e9 a Marcos y el sue\u00f1o de acabar en sus brazos. No es la falta de buen sexo lo que me llev\u00f3 a hablarle ayer a Mat\u00edas y a tener cibersexo con Rafael\u2026 no. Es esta crisis de los cuarenta que me tiene loca y sin pensar. Pere qued\u00e9 de contarles antes mi historia.<\/p>\n<p>Toda la adolescencia tuve calenturas y sue\u00f1os, deseos reprimidos y ganas, muchas ganas, pero nunca fui capaz de sortearlas: en la secundaria me sent\u00eda una ni\u00f1a espantosa, con acn\u00e9, frenos y aquel horrible uniforme. Los ni\u00f1os me daban pavor y me escond\u00eda de ellos detr\u00e1s de los libros y los n\u00fameros\u2026 y de mi ni\u00f1ez: apenas a los catorce tuve mi primera regla, era la m\u00e1s bajita del grupo, la m\u00e1s ni\u00f1a. Ya en la preparatoria supe que ser delgada y atl\u00e9tica atra\u00eda a los hombres, pero no sab\u00eda usar esos atributos y pas\u00e9 igual que la secundaria, solo so\u00f1ando&#8230; o casi. Porque bes\u00e9 por primera vez y toqu\u00e9 a un hombre, a los 21 cumplidos, casi 22: mi actual marido.<\/p>\n<p>As\u00ed es, a Marido lo conoc\u00ed a los 18, cuando reci\u00e9n entrada a la Facultad me vincul\u00e9 a uno de los sectores m\u00e1s radicales del Consejo Estudiantil Universitario. Marido fue a darnos un taller de algo y lo am\u00e9, am\u00e9 sus manos y su mirada intensa, sus negros ojos y su delgado cuerpo, su cabellera rizada, alborotada siempre, sus 25 a\u00f1os y su conocimiento del derecho, aunque no era abogado.<\/p>\n<p>Lo am\u00e9 sin atreverme a dec\u00edrselo, aunque lo segu\u00ed, milit\u00e9 en su grupo (ya saben: educaci\u00f3n primero al hijo del obrero, o aquel otro, luchaluchalucha&#8230; por una educaci\u00f3n cient\u00edfica y popular) para verlo diario, milit\u00e9 con la pasi\u00f3n que sent\u00eda por \u00e9l; odi\u00e9 a su novia, una morena chaparrita que me permit\u00eda adivinar lo bien que \u00e9l se lo hac\u00eda, pero tambi\u00e9n adivin\u00e9 una relaci\u00f3n conflictiva, con gritos y sombrerazos. Fui a sus fiestas, me enemist\u00e9 con madre, todo por seguirlo.<\/p>\n<p>Ahora descubro que mi pasi\u00f3n por Marido fue la nueva barrera que me invent\u00e9 para no darle a tronar mi ejotito a ninguno de los compa\u00f1eros que lo buscaron, aunque siempre con timidez \u2013casi seguro que si alguno me lo hubiese pedido con decisi\u00f3n, se lo hubiese aflojado\u2014, pues desde la prepa yo era la distante nerd que ganaba las olimpiadas de cierta ciencia que no voy a nombrar \u2013incluso, en tercer a\u00f1o, a mis 17, viaj\u00e9 fuera del pa\u00eds, para representarlo\u2014 que le\u00eda y que era una especie de reina roja&#8230; y virgen.<\/p>\n<p>No solamente fantaseaba: me tocaba, le\u00eda novelas er\u00f3ticas, aprend\u00eda la forma exacta de llegar al orgasmo toc\u00e1ndome el cl\u00edtoris, vi\u00e9ndome, imagin\u00e1ndome en brazos de otro hombre. Y so\u00f1aba que marido me lo hac\u00eda.<\/p>\n<p>Y casi me lo hizo: casi cinco a\u00f1os despu\u00e9s de conocerlo, de que yo lo siguiera como perra fiel \u2013pero virgen\u2014, cuando yo era una destacada estudiante de mi ciencia, lo invit\u00e9 a mi casa la v\u00edspera de su cumplea\u00f1os. Le hice un pastel y compr\u00e9 vino de postre. Sab\u00eda que hab\u00eda roto temporalmente con su novia y que estar\u00eda solo, sab\u00eda tambi\u00e9n que mis padres no regresar\u00edan en todo el fin de semana. Esa noche, por fin, me bes\u00f3, me toc\u00f3, me acarici\u00f3 el sexo, su lengua se adue\u00f1\u00f3 de mis pezones. Nos acostamos juntos, pero no me quit\u00f3 el horrible mal que me aquejaba: la virginidad.<\/p>\n<p>No dorm\u00ed en toda la noche. Primero, porque lo ten\u00eda en mi cama y quer\u00eda que me lo metiera, que me hiciera de todo, quer\u00eda besarlo, com\u00e9rmelo, pero no sab\u00eda bien c\u00f3mo y tampoco me atrev\u00eda decirle que era virgen. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, cuando nos rencontramos, marido me dijo que \u00e9l crey\u00f3 que yo no quer\u00eda, que no quer\u00eda transformar nuestra larga amistad, que los \u201cte amo\u201d susurrados aquella noche eran fruto del vino. Y no me cogi\u00f3.<\/p>\n<p>Nos besamos, le toqu\u00e9 el pene, sent\u00ed en mi mano c\u00f3mo engordaba, lo sopes\u00e9, lo dese\u00e9 dentro de m\u00ed. Me quit\u00e9 la blusa y el sost\u00e9n, pero no la falda, porque sus manos jugaban por debajo de ella con mis nalgas, con los vellos de mi sexo, con mi hambre. Le dije\u2026 no le dije lo que quer\u00eda decirle, \u201cc\u00f3geme\u201d, \u201cm\u00e9temela ya\u201d, pero s\u00ed le pregunt\u00e9<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLo hacemos? \u2013mientras me mor\u00eda, me mor\u00eda por dentro.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTienes protecci\u00f3n? \u2013pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014No\u2026 \u2014ahora creo que le deb\u00ed haber dicho que s\u00ed, aunque despu\u00e9s descubriera mi virginidad, pero \u00bfc\u00f3mo hacerlo?<\/p>\n<p>Entonces, nos masturbamos mutuamente. Mientras yo le acariciaba la verga sin saber exactamente como, aunque en realidad, a falta de pr\u00e1ctica ten\u00eda una profunda teor\u00eda, \u00e9l me hizo llegar al orgasmo con sus dedos en mi cl\u00edtoris, sus labios entre mi cuello y mis senos, mi loca imaginaci\u00f3n. Y es que me conform\u00e9 pensando: hoy no, pero despu\u00e9s de esto, ma\u00f1ana tendr\u00e1 que cogerme. Y permanec\u00ed despierta mientras \u00e9l roncaba a pierna suelta. Y lo dej\u00e9 irse, quedando de verlo esa misma tarde.<\/p>\n<p>Me prepar\u00e9 para verlo como nunca antes hab\u00eda hecho. Me puse algo de carm\u00edn en los labios, un poco de sombra, me pein\u00e9 y me vest\u00ed con cuidado y me vi al espejo antes de salir. Mi larga y rizada cabellera negra ca\u00eda agradablemente sobre mis hombros.<\/p>\n<p>Me hab\u00eda puesto los lentes de contacto para no esconder mis ojos, quiz\u00e1 no muy grandes pero expresivos y bellos, me dec\u00edan, lo sab\u00eda, en armonioso conjunto con mis pesta\u00f1as y mis tupidas cejas; una boca de gruesos labios, nariz aceptable. Mir\u00e9 mis hombros y brazos delgados y bien formados, aunque quiz\u00e1 con demasiados vellos. Las piernas delgadas pero fuertes, las nalgas aceptablemente firmes, el abdomen sin grasa, aunque no espectacular. El co\u00f1o, virgen empapado ya. Y fui a buscarlo.<\/p>\n<p>Si, me sent\u00eda una diosa que iba a inmolarse, una doncella que quer\u00eda entregarse; una mujer que quer\u00eda serlo. Llevaba en mi bolso una botella de champa\u00f1a, los condones que hab\u00edan faltado la v\u00edspera y la necesidad ardiente de ser penetrada, bella como solo se puede serlo a los veinte a\u00f1os.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_58564\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"58564\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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