{"id":58636,"date":"2025-03-31T00:01:55","date_gmt":"2025-03-30T22:01:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=58636"},"modified":"2025-03-30T11:55:43","modified_gmt":"2025-03-30T09:55:43","slug":"minerva-es-el-erotismo-tabu-puesto-al-desnudo-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/minerva-es-el-erotismo-tabu-puesto-al-desnudo-4\/","title":{"rendered":"Minerva es el erotismo tab\u00fa puesto al desnudo (4)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"58636\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Parece que la actitud d\u00f3cil de Minerva durante la prueba anterior anim\u00f3 a los chicos a proponer m\u00e1s juegos. El gordo propuso jugar a pillar la pelota, la de baloncesto. Consist\u00eda en que el que se dejara quitar la pelota ten\u00eda que intentar recuperarla mientras los dem\u00e1s se la pasaban entre ellos. El juego empez\u00f3 conforme a las reglas; pero, tras unas rondas, las reglas del juego degeneraron, y cuando era ella quien ten\u00eda la pelota, todos se la quer\u00edan quitar. \u00a1Fue una carnicer\u00eda! En el furor de las luchas cuerpo a cuerpo, buscando la escurridiza pelota, el cuerpo de Minerva fue acariciado con derroche por los otros jugadores.<\/p>\n<p>Con frecuencia, parec\u00eda el jam\u00f3n de un s\u00e1ndwich, con un jugador inmoviliz\u00e1ndola por la retaguardia y otro intentando quitarle la pelota por el frente; as\u00ed, los chicos le pegaban sus pelvis al culo y pubis, mientras ella re\u00eda y manten\u00eda la pelota elevada por encima de su cabeza; o si la escond\u00eda entre sus muslos, el chico frente a ella se sumerg\u00eda y met\u00eda las manos entre sus piernas, y ella se limitaba a re\u00edr divertida al ver la ineficiencia de los chicos en lograr arranc\u00e1rsela.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s del agua cristalina, Nicolau se percat\u00f3 de que no hubo cent\u00edmetro del cuerpo de Minerva que quedara sin ser amasado, no importaba si eran sus muslos, abdomen o espalda, como si eran las tetas, el culo o el pubis; y ella actu\u00f3 con permisividad a estos manoseos, como si le pareciera que esto era natural en un juego de contacto como ese.<\/p>\n<p>Y es que deb\u00eda de ser dif\u00edcil, pens\u00f3 Nicolau en un principio, porque incluso Minerva, cuando ten\u00eda que recuperar la resbaladiza pelota, tambi\u00e9n terminaba deslizando inevitablemente sus manos por las zonas \u00edntimas de los chicos, especialmente cuando se sumerg\u00eda intentar infructuosamente recuperarla de entre sus piernas. Eso s\u00ed, todos intentaban que el chico negro no se percatara de los manoseos, pues hac\u00eda mala cara cada vez que ve\u00eda alguna mano que no fuera la suya cerca de las zonas \u00edntimas de Minerva.<\/p>\n<p>Cuando lo ten\u00edan m\u00e1s f\u00e1cil para tocar a Minerva era cuando el negro se apoderaba de la pelota. Entonces, Minerva se le sub\u00eda a la espalda a horcajadas, y desde all\u00ed intentaba quitarle la pelota que el negro aprisionaba contra sus pectorales. Entonces, el culo quedaba de cara a los otros dos chicos. El primero que aprovech\u00f3 fue el gordo, quien se puso a magrearlo a dos manos, y como ella no dijo nada, el flaco lo apart\u00f3 de un empuj\u00f3n de cuerpo, quien no tuvo m\u00e1s remedio que ir por delante a disimular que le ayudaba a Minerva a recuperar la pelota.<\/p>\n<p>El flaco le desliz\u00f3 el hilo del tanga a un lado y se puso a tocarle la vulva, y como ella sigui\u00f3 divirti\u00e9ndose, forcejeando con el negro como si nada pasara en su retaguardia, le meti\u00f3 dos dedos dentro de la vagina y empez\u00f3 a foll\u00e1rsela. Se los hab\u00eda metido y sacado una docena de veces, cuando ella se baj\u00f3 de la espalda del negro, con sus mejillas encendidas, y el manoseo termin\u00f3. Sin embargo, unos minutos despu\u00e9s, cuando el negro volvi\u00f3 a coger la pelota, nuevamente ella se subi\u00f3 a horcajadas a su espalda, y de nuevo el gordo se apoder\u00f3 del culo de Minerva, pero otra vez el flaco lo empuj\u00f3 a un lado y el gordo se apart\u00f3 con gesto enojado y, tras hacerle un gesto f\u00e1lico con el dedo, se fue hacia delante.<\/p>\n<p>El flaco le apart\u00f3 el tanga y nuevamente se puso a follarle la vagina con dos dedos, y en esta ocasi\u00f3n, Nicolau pudo notar c\u00f3mo ella puso el culo en pompa, como si pretendiera facilitarle al flaco que le enterrara los dedos m\u00e1s profundo. Nicolau, excitado con el espect\u00e1culo que ocurr\u00eda furtivamente a espaldas del rudo hombre negro, lament\u00f3 cuando, no m\u00e1s de un minuto despu\u00e9s, el rabioso chico gordo sac\u00f3 fuerzas de donde no las ten\u00eda y logr\u00f3 arrancarle la pelota al negro, haciendo que todo terminara intempestivamente.<\/p>\n<p>Minerva se vio obligada a bajar r\u00e1pidamente de la espalda del negro, a\u00fan con el tanga corrido a un lado, y tuvo que volverla a su sitio debajo del agua. Tras esto, se escabull\u00f3 del medio de los tres universitarios. Sus mejillas se hab\u00edan pintado de carmes\u00ed y parec\u00eda faltarle el aire. Les dijo que se hac\u00eda tarde, y se dirigi\u00f3 a la orilla de la balsa. Los chicos se quedaron mir\u00e1ndola.<\/p>\n<p>La imagen trasera del cuerpo de Minerva Magnusson fue emergiendo lentamente del agua. Su contorno parec\u00eda la silueta alargada de una guitarra. Al caminar entre las piedras, las torneadas piernas se cruzaban una delante de la otra, intentando no perder el equilibrio. Sobre la piel se deslizaban, siguiendo las curvas de su cuerpo, abundantes perlas cristalinas que no alcanzaban el suelo, pues se evaporaban en el camino, formando una nube de vapor que la envolv\u00eda y la hac\u00eda misteriosa y celestial.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 a la piedra donde ten\u00edan sus cosas, permaneci\u00f3 de espaldas mientras se serv\u00eda una copa. Nadie parpade\u00f3 durante ese tiempo sublime. Luego se gir\u00f3 hacia ellos.<\/p>\n<p>\u2014Si no sal\u00eds del agua, os congelar\u00e9is.<\/p>\n<p>Entonces, todos pudieron verle con claridad las tetas y la vagina. El agua hab\u00eda vuelto a su fina y blanca lencer\u00eda de algod\u00f3n completamente transparente, revelando unos pezones y areolas sonrosadas, y unos labios vaginales apretujados tras la tela invisible. La imagen era exquisitamente imp\u00fadica y hac\u00eda imposible para Nicolau no desear que esos chicos terminaran de quitarle esas in\u00fatiles prendas de vestir, y se sinti\u00f3 bendecido por ver a esa popular chica pr\u00e1cticamente desnuda.<\/p>\n<p>Como si no hubiera ca\u00eddo en cuenta en la de facto desnudez en que se hallaba, o como si no le importara, Minerva empin\u00f3 el codo, bebi\u00f3 un trago largo y se qued\u00f3 esper\u00e1ndolos, con sus pecaminosas piernas entreabiertas, la copa sostenida a un lado del hombro y sus labios ligeramente separados, dejando entrever a sus juveniles incisivos. Esta actitud hizo pensar a Nicolau que era del agrado de ella ver a esos tres hombres con sus penes erectos, caminando hacia ella, como yendo por un caramelo.<\/p>\n<p>En cuanto el negro la alcanz\u00f3, le arrebat\u00f3 la copa que ten\u00eda en la mano, de un trago se la tom\u00f3 y los restos al r\u00edo arroj\u00f3. Un beso pasional le ofreci\u00f3 y ella se lo recibi\u00f3.<\/p>\n<p>Mientras le com\u00eda la boca, la atrajo por la cintura hasta juntar y frotar sus pubis, y luego dej\u00f3 caer sus manos hasta los gl\u00fateos y se los magre\u00f3 a gusto, asi\u00e9ndola suspirar. Un par de minutos despu\u00e9s, cuando intent\u00f3 bajarle el tanga y meterle la mano por delante, ella se despeg\u00f3 de \u00e9l y le record\u00f3 con un carraspeo que los otros chicos estaban presentes.<\/p>\n<p>\u2014D\u00e9jalos que miren.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Noo! \u2014dijo ella con una risilla tonta\u2014. Me dar\u00eda mucho corte.<\/p>\n<p>\u00c9l insist\u00eda.<\/p>\n<p>Ella mir\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de la orilla del r\u00edo, hacia un grueso \u00e1rbol de haya.<\/p>\n<p>\u2014Vamos tras ese \u00e1rbol \u2014propuso ella.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY dejar a mis amigos solos? Noo. Anda, d\u00e9jalos mirar. Los pobres llevan babeando por ti toda la tarde.<\/p>\n<p>Ella tir\u00f3 de la mano del negro, alej\u00e1ndolo un poco de los otros universitarios, muy cerca de donde estaba Nicolau Prats, y le susurr\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Miguel, \u00bfc\u00f3mo me pides eso? Es de locos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 tiene de malo? Has dejado que te miren semidesnuda toda la tarde, \u00bfy ahora te haces la estrecha? \u00a1No me jodas! \u2014dijo en tono impaciente.<\/p>\n<p>\u2014No es eso, Miguel. Simplemente, me da corte follar contigo delante de ellos. Nunca he hecho algo as\u00ed. Adem\u00e1s, me da miedo que ellos quieran\u2026 hacer lo mismo, y\u2026 yo solo quiero estar contigo.<\/p>\n<p>\u2014No te van a tocar. Se los dejar\u00e9 claro y me asegurar\u00e9 de que as\u00ed sea. Yo tampoco quiero que lo hagan. Hoy, \u00a1t\u00fa eres m\u00eda! Es solo que me gustar\u00eda que nos miraran. A m\u00ed eso me pone cachondo \u2014le dijo susurr\u00e1ndole al o\u00eddo mientras le acariciaba la vulva \u2014. \u00bfA ti no?<\/p>\n<p>La respuesta de la chica no lleg\u00f3 hasta una larga pausa, durante la cual \u00e9l no dej\u00f3 de darle besos en el cuello y tocarle la vagina.<\/p>\n<p>\u2014Vale\u2026, venga. Lo har\u00e9.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_58636\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"58636\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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