{"id":58675,"date":"2025-04-01T00:02:52","date_gmt":"2025-03-31T22:02:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=58675"},"modified":"2025-03-31T16:41:31","modified_gmt":"2025-03-31T14:41:31","slug":"el-regreso-de-afrodita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-regreso-de-afrodita\/","title":{"rendered":"El regreso de Afrodita"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"58675\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">6<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Dicen que lo que ocurre entre los dioses no est\u00e1 hecho para ser conocido por los mortales. Algunos secretos son demasiado poderosos, demasiado sensuales, demasiado divinos para ser revelados.<\/p>\n<p>Desde el momento en que cerraron la puerta de la habitaci\u00f3n, Ares y Afrodita decidieron ser desconocidos. No hab\u00eda nombres, no hab\u00eda historia previa, solo dos cuerpos respondiendo al llamado del deseo m\u00e1s primitivo. Era un pacto silencioso, un juego sin palabras.<\/p>\n<p>Esa noche, Afrodita se entreg\u00f3 al placer sin l\u00edmites. Sus cuerpos se buscaron una y otra vez, como si el universo les hubiera concedido ese instante para recuperar el tiempo perdido. Sus corazones parec\u00edan palpitar con m\u00e1s intensidad, como testigos de un encuentro que no estaba destinado a suceder, pero que, aun as\u00ed, ocurri\u00f3, para luego no verse jam\u00e1s.<\/p>\n<p>Se tocaron con la urgencia de dos almas que llevaban demasiado tiempo dese\u00e1ndose en la distancia, pero que ahora, al fin, pod\u00edan consumirse en la realidad. No hubo palabras, solo jadeos entrecortados y gemidos que quedaban suspendidos en el aire. Ares la recorr\u00eda con sus manos como si estuviera descubriendo un territorio sagrado, cada roce impregnado de deseo y asombro. Afrodita, por su parte, se entregaba sin reservas, dej\u00e1ndose guiar por cada exigencia muda, por cada contacto que la hac\u00eda arder a\u00fan m\u00e1s. Pero en su mente, solo hab\u00eda una certeza: despu\u00e9s de esta noche, deb\u00edan olvidarse el uno del otro.<\/p>\n<p>Pero el juego no termin\u00f3 ah\u00ed.<\/p>\n<p>Cuando finalmente el deseo los venci\u00f3 y sus cuerpos cayeron rendidos, Afrodita qued\u00f3 envuelta en un sue\u00f1o profundo, un trance que solo las diosas conocen. Sus labios entreabiertos, su respiraci\u00f3n serena\u2026<\/p>\n<p>Los primeros rayos del Sol entraban t\u00edmidamente por la ventana cuando Afrodita abri\u00f3 los ojos. Ares a\u00fan dorm\u00eda profundamente. Ella se levant\u00f3 de la cama con movimientos perezosos, su piel aun hormigueando por las caricias de la noche anterior. El cuerpo de Ares descansaba entre las s\u00e1banas desordenadas, su desnudez a\u00fan marcada por las sombras del placer que hab\u00edan compartido.<\/p>\n<p>La tensi\u00f3n inicial todav\u00eda se sent\u00eda en el aire, la conexi\u00f3n emocional entre ellos despu\u00e9s de esa noche la segu\u00eda envolviendo con placer.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando se percat\u00f3 de que \u00e9l hab\u00eda firmado el \u201ccontrato de sensualidad\u201d y sonri\u00f3 para s\u00ed misma. Ares hab\u00eda sobrepasado todas sus expectativas, y ella ten\u00eda ciertas reglas inquebrantables en el sexo. Por lo que esa ma\u00f1ana, decidi\u00f3 recompensarlo.<\/p>\n<p>Se desliz\u00f3 fuera de la habitaci\u00f3n sin hacer ruido, vistiendo \u00fanicamente un largo vestido de tela ligera que acariciaba su cuerpo con cada paso. Nada debajo. Ni encaje, ni seda, ni barreras.<\/p>\n<p>Al entrar en el restaurante del hotel, not\u00f3 c\u00f3mo las conversaciones disminu\u00edan sutilmente a su alrededor. Tal vez la escucharon gemir. Era f\u00e1cil saber que era ella, la \u00fanica latina en ese lugar, y seguramente sus gritos la noche anterior no pasaron desapercibidos. O quiz\u00e1s era algo m\u00e1s primitivo, m\u00e1s instintivo.<\/p>\n<p>La observaban. \u00bfEra su silueta, apenas insinuada bajo la tela? \u00bfEl roce de sus pezones endurecidos por la brisa matutina?<\/p>\n<p>O acaso, \u00bfpod\u00edan percibir en el aire lo que hab\u00eda sucedido entre esas piernas unas horas antes?<\/p>\n<p>Ese aroma imperceptible que el cuerpo libera despu\u00e9s del sexo, una firma invisible de placer reciente. No pod\u00edan verla, no pod\u00edan olerla conscientemente\u2026 pero la sent\u00edan. Los instintos no mienten.<\/p>\n<p>Algunos desviaron la mirada al instante. Ella sonri\u00f3 para s\u00ed misma, disfrutando de la sensaci\u00f3n de poder. No le importaba lo que pensaran de ella. Sus pensamientos estaban en llevarle el desayuno a la cama a su dios.<\/p>\n<p>Se inclin\u00f3 suavemente sobre la mesa del buffet, dejando que el escote de su vestido ofreciera una vista tentadora. A lo lejos, un mesero dej\u00f3 caer una taza.<\/p>\n<p>La noche anterior la hab\u00eda transformado.<\/p>\n<p>Y ahora, en cada paso, en cada mirada que provocaba, sab\u00eda que segu\u00eda siendo la due\u00f1a del juego.<\/p>\n<p>Tom\u00f3 una fiambrera y camin\u00f3 por las diferentes estaciones del buffet con la gracia de una diosa que sabe exactamente el efecto que causa. Seleccion\u00f3 frutas frescas, jugo de naranja y empac\u00f3 todo muy bien, saliendo r\u00e1pidamente del lugar. Pero lo mejor a\u00fan estaba por venir.<\/p>\n<p>De vuelta en la habitaci\u00f3n 1018, se tom\u00f3 su tiempo, encendi\u00f3 la cafetera y el aroma llen\u00f3 el lugar, perfecto para despertar los sentidos.<\/p>\n<p>Sus labios, apenas humedecidos con tinta rosa, estaban listos para despertar a Ares.<\/p>\n<p>Ares sinti\u00f3 un cosquilleo en sus pies antes de abrir los ojos. Unas manos suaves, recorr\u00edan su piel con movimientos pausados, ascendiendo desde sus tobillos hasta sus muslos. La transici\u00f3n perfecta del relajamiento al deseo.<\/p>\n<p>\u2014Buenos d\u00edas, guerrero \u2014susurr\u00f3 Afrodita, con una sonrisa que promet\u00eda mucho m\u00e1s que un simple desayuno.<\/p>\n<p>\u00c9l apenas logr\u00f3 abrir los ojos cuando sinti\u00f3 sus dedos desliz\u00e1ndose por su espalda, masajeando cada m\u00fasculo con la precisi\u00f3n de quien quiere otorgar placer en todas sus formas. Liberando la tensi\u00f3n en los m\u00fasculos grandes. Desde los muslos, hasta que sus manos tocaron el pecho y el abdomen. Con movimientos largos y firmes, palp\u00f3 del cuello hasta los muslos. Disipando cualquier estr\u00e9s acumulado.<\/p>\n<p>Masaje\u00f3 lentamente su cabeza, concentr\u00e1ndote en las sienes, la coronilla y la nuca. Luego, acarici\u00f3 suavemente los l\u00f3bulos de sus orejas antes de ir descendiendo. Con firmeza, pero con cuidado, continu\u00f3 con los hombros.<\/p>\n<p>Para ese momento, el juego hab\u00eda cambiado.<\/p>\n<p>Sus palmas se detuvieron en la cintura de \u00e9l, presionando suavemente, antes de deslizarse m\u00e1s abajo, recorriendo sus gl\u00fateos con una lentitud provocadora.<\/p>\n<p>Ares gru\u00f1\u00f3 bajo su respiraci\u00f3n. \u00bfEs un sue\u00f1o?<\/p>\n<p>Afrodita se inclin\u00f3, dejando que sus labios apenas rozaran su o\u00eddo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTodav\u00eda crees en las casualidades? \u2014susurr\u00f3, mordi\u00e9ndolo ligeramente, haci\u00e9ndolo estremecer de placer.<\/p>\n<p>Ares cerr\u00f3 los ojos un instante, disfrutando la sensaci\u00f3n. No, esto no era casualidad.<\/p>\n<p>Era el destino.<\/p>\n<p>Pero\u2026 \u00bfrealmente ellos hab\u00edan decidido estar ah\u00ed, en ese momento?<\/p>\n<p>O quiz\u00e1s, solo quiz\u00e1s\u2026 alguien m\u00e1s hab\u00eda escrito esta historia antes de que ellos siquiera la imaginaran.<\/p>\n<p>Porque en la vida, como en el universo, nada es realmente un accidente.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 sinti\u00f3 Ares al verla despertar? S\u00f3lo \u00e9l lo sabe. \u00bfQu\u00e9 pens\u00f3 Afrodita mientras lo seduc\u00eda? Que todos los dioses del olimpo estaban siendo testigos de ese desenfreno.<\/p>\n<p>Mientras Ares la miraba, con los ojos a\u00fan nublados por el sue\u00f1o y el deseo, una pregunta cruz\u00f3 su mente.<\/p>\n<p>\u00bfRealmente era ella quien hab\u00eda decidido volver a su lado esa ma\u00f1ana?<\/p>\n<p>O tal vez, solo tal vez\u2026 hab\u00eda algo m\u00e1s en juego, algo que a\u00fan no comprend\u00eda.<\/p>\n<p>Ares la observ\u00f3 con fascinaci\u00f3n, pregunt\u00e1ndose si alguna vez podr\u00eda descifrarla por completo. Ella era un misterio, un enigma que lo atra\u00eda tanto como lo desconcertaba.<\/p>\n<p>Era el momento del plato fuerte. La excitaci\u00f3n aument\u00f3 de forma progresiva: en sus muslos, gl\u00fateos, en la parte posterior de las rodillas y la cara interna de los muslos. Y solo entonces\u2026 su virilidad.<\/p>\n<p>La luz del amanecer filtr\u00e1ndose por la ventana iluminaba la escena. Ella abri\u00f3 su vestido frente a \u00e9l, se desvisti\u00f3 completa disfrutando de ver el efecto que causaba en \u00e9l. Reemplaz\u00f3 su atuendo por una diminuta bata de seda negra que apenas le cubr\u00eda el cuerpo. Su cabello recogido, su piel radiante, y en su rostro se dibujaba una sonrisa traviesa.<\/p>\n<p>\u2014Buenos d\u00edas, mi se\u00f1or \u2014murmur\u00f3 con un tono seductor cambiando un poco la voz, sosteniendo la bandeja con el desayuno.<\/p>\n<p>Se acerc\u00f3 lentamente, con pasos suaves y gr\u00e1ciles, dejando que la tela de su bata se abriera apenas con cada movimiento. Ya no era la diosa que \u00e9l hab\u00eda devorado la noche anterior. Ahora era ella quien estaba dispuesta a complacerlo en todo.<\/p>\n<p>Dej\u00f3 la bandeja sobre la mesa y se arrodill\u00f3 junto a la cama.<\/p>\n<p>\u2014Espero que todo est\u00e9 a su gusto \u2014susurr\u00f3, inclin\u00e1ndose para besar suavemente su muslo, mientras sus dedos comenzaban a recorrer su piel.<\/p>\n<p>Ares la observ\u00f3 con fascinaci\u00f3n. \u00bfHasta d\u00f3nde estaba dispuesta a llegar con este juego?<\/p>\n<p>\u2014Gracias, ahora lev\u00e1ntate \u2014orden\u00f3 con voz ronca.<\/p>\n<p>Ella obedeci\u00f3 de inmediato. \u00c9l se incorpor\u00f3 y desliz\u00f3 su mano por su cintura, tirando de la bata hasta hacerla caer al suelo.<\/p>\n<p>Quedando completamente desnuda.<\/p>\n<p>Ella tom\u00f3 un trozo de fruta de la bandeja y llev\u00e1ndoselo a la boca le dio a probar. El aroma a caf\u00e9 reci\u00e9n hecho se mezclaba con el perfume de Afrodita, creando una fragancia embriagadora que llenaba la habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014La comida se ve muy rica, pero tu cuerpo ser\u00e1 el manjar que saborear\u00e9 esta ma\u00f1ana, \u2014le dijo mir\u00e1ndola lascivamente.<\/p>\n<p>Ella sonri\u00f3, ten\u00eda otro plan.<\/p>\n<p>Se subi\u00f3 a la cama y, sin dejar de mirarlo a los ojos, verti\u00f3 un poco de aceite tibio en su propio cuerpo. Dej\u00f3 que el l\u00edquido resbalara por su cuello, sus pechos, su vientre, hasta gotear entre sus piernas.<\/p>\n<p>Entonces, lentamente, se desliz\u00f3 sobre \u00e9l, usando su propio cuerpo para continuar masajeando cada cent\u00edmetro de su piel.<\/p>\n<p>Ares cerr\u00f3 los ojos un instante, disfrutando la sensaci\u00f3n de su piel h\u00fameda desliz\u00e1ndose sobre la suya. Sus pechos presionaban su torso, sus muslos se frotaban contra los suyos, sus labios rozaban su cuello en un roce tentador.<\/p>\n<p>Ella bes\u00f3 sus om\u00f3platos, haci\u00e9ndolo retorcer de placer al rozarlo con sus pechos. Lo acarici\u00f3 no solo con las manos y los labios, lo estaba manteniendo en un suspenso er\u00f3tico insoportable. La cercan\u00eda a su zona m\u00e1s sensible hac\u00eda que su deseo se intensificara a\u00fan m\u00e1s. Ella estaba embelesada con sus pies y pantorrillas, masaje\u00f3 suavemente las plantas de sus pies, ascendiendo por sus tensas pantorrillas y siguiendo hacia la cara interna de sus muslos.<\/p>\n<p>Era un acto que no ten\u00eda nada de inocente. Ella tom\u00f3 las manos de Ares disfrutando de hacerle caricias orales en sus dedos excit\u00e1ndose a s\u00ed misma al imaginarse con su virilidad en la boca.<\/p>\n<p>Afrodita baj\u00f3 lentamente, su aliento c\u00e1lido recorriendo su abdomen, sus labios apenas rozando su piel. Sab\u00eda exactamente c\u00f3mo volverlo loco.<\/p>\n<p>Pero ella no se detuvo ah\u00ed. Aunque ten\u00eda muchas ganas de ser penetrada nuevamente, entend\u00eda que no quer\u00eda que ese momento fuera solo un juego de caricias oral cualquiera, sino un viaje hacia el placer m\u00e1s profundo, una explosi\u00f3n en su universo de deseo.<\/p>\n<p>Se convirti\u00f3 en un juego de dominio. Siendo ella quien controlaba su lujuria, por lo que gate\u00f3 hasta el borde de la cama. Se arrodill\u00f3, mir\u00e1ndolo con picard\u00eda. Con una mirada llena de deseo y promesas.<\/p>\n<p>Con una mano se tocaba sus grandes senos, firmes y voluptuosos, mientras deslizaba la otra con delicadeza hacia su entrepierna. Ares, completamente excitado, contuvo la respiraci\u00f3n al sentir el primer contacto de sus dedos alrededor de su miembro, que palpitaba con anticipaci\u00f3n. Lo rode\u00f3 con suavidad, acarici\u00e1ndolo con movimientos lentos y sensuales.<\/p>\n<p>Luego, con un gesto audaz, tom\u00f3 lubricante y verti\u00f3 una peque\u00f1a cantidad en sus palmas, calent\u00e1ndolo antes de aplicarlo suavemente sobre \u00e9l. La sensaci\u00f3n fue inmediata: Ares cerr\u00f3 los ojos, dejando escapar un gemido profundo mientras su cuerpo respond\u00eda al est\u00edmulo.<\/p>\n<p>La imagen era una fantas\u00eda hecha realidad.<\/p>\n<p>\u00c9l apret\u00f3 los dientes, sus manos se aferraron a las s\u00e1banas.<\/p>\n<p>\u2014Dime, \u00bfte gusta as\u00ed, se\u00f1or? \u2014pregunt\u00f3 con una inocencia fingida, mientras segu\u00eda estimul\u00e1ndolo con la destreza de quien disfruta cada segundo del placer que provoca.<\/p>\n<p>Afrodita, sonriendo con complicidad, inclin\u00f3 su cabeza hacia adelante y comenz\u00f3 a usar su lengua para complementar el placer. Con movimientos circulares y precisos, lami\u00f3 su glande, provocando que Ares se estremeciera. Luego, con una mano, sostuvo sus senos y los apret\u00f3 suavemente alrededor de su virilidad, creando un c\u00e1lido y suave t\u00fanel de piel. Comenz\u00f3 a moverlos hacia arriba y hacia abajo, frotando su miembro entre ellos, mientras su lengua continuaba jugueteando con la punta, alternando entre suaves lamidos y presi\u00f3n firme.<\/p>\n<p>La excitaci\u00f3n de ambos era palpable. Afrodita, arrodillada ante \u00e9l, se sent\u00eda empoderada por el control que ten\u00eda sobre su placer, mientras que Ares, con los m\u00fasculos tensos y la respiraci\u00f3n entrecortada, se dejaba llevar por las sensaciones que ella le provocaba. Cada movimiento de sus senos, cada caricia de su lengua, lo acercaba m\u00e1s al borde del \u00e9xtasis.<\/p>\n<p>Usando su boca, mejillas, barbilla\u2026 toda su cara lo deseaba por completo, sin reservas, con su &#8220;look desastroso&#8221; lo estaba enloqueciendo con el r\u00edmel corrido y su tinta de labios desvanecida. Hab\u00eda perdido la dignidad. Le hab\u00eda demostrado que se entregaba para \u00e9l sin l\u00edmites.<\/p>\n<p>Estaba tan sumergida en el placer como \u00e9l.<\/p>\n<p>Los sonidos h\u00famedos retumbaban en la habitaci\u00f3n, sus jadeos y respiraci\u00f3n entrecortada, no eran sonidos exagerados, sino el nivel extra de excitaci\u00f3n que ella tambi\u00e9n estaba sintiendo.<\/p>\n<p>Finalmente, con un gemido gutural, Ares alcanz\u00f3 el cl\u00edmax, su cuerpo sacudido por oleadas de placer mientras Afrodita succionaba y disfrutaba cada gota de su \u00e9xtasis al m\u00e1ximo. Ella lo mir\u00f3 con una sonrisa satisfecha, sabiendo que hab\u00eda cumplido su deseo de llevarlo a las alturas del placer.<\/p>\n<p>Ares gru\u00f1\u00f3 y la tom\u00f3 de la mu\u00f1eca, tir\u00e1ndola hacia su regazo.<\/p>\n<p>Ella hab\u00eda jugado muy bien su papel.<\/p>\n<p>Pero \u00e9l ten\u00eda el control ahora.<\/p>\n<p>Su respiraci\u00f3n era err\u00e1tica, su cuerpo qued\u00f3 muy tenso, incapaz de formular palabra alguna, solo logr\u00f3 decirle una frase entrecortada:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9\u2026 qu\u00e9 me has hecho?<\/p>\n<p>Ella lo abraz\u00f3 presionando su cuerpo contra el suyo quedando inm\u00f3vil por un instante. Logrando escuchar los latidos de su coraz\u00f3n, intercambiando energ\u00eda y calidez.<\/p>\n<p>No ten\u00eda prisa en soltarlo, fue un abrazo prolongado.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un tiempo indeterminado de caricias, besos y juegos sensuales, Afrodita se recost\u00f3 en la cama, satisfecha y con una sonrisa triunfal.<\/p>\n<p>Ares se levant\u00f3 con calma, tom\u00f3 su billetera y sac\u00f3 un dinero, dej\u00e1ndolo sobre la mesita de noche.<\/p>\n<p>\u2014Buen servicio \u2014dijo con una sonrisa p\u00edcara, siguiendo el juego.<\/p>\n<p>Afrodita arque\u00f3 una ceja, de manera muy divertida. Se incorpor\u00f3 lentamente, tom\u00f3 el billete y se inclin\u00f3 sobre \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014La primera vez es gratis, mi se\u00f1or \u2014susurr\u00f3 en su o\u00eddo\u2014. Pero la pr\u00f3xima\u2026 te costar\u00e1 m\u00e1s.<\/p>\n<p>Le desliz\u00f3 el billete de vuelta en el bolsillo de su camisa blanca, la cual recogi\u00f3 del suelo y coloc\u00f3 en una silla, no sin antes morderle el cuello.<\/p>\n<p>Se visti\u00f3 lentamente, asegur\u00e1ndose de que \u00e9l disfrutara el espect\u00e1culo.<\/p>\n<p>Tom\u00f3 un conjunto de lencer\u00eda negra de encaje transl\u00facido que dejaba poco a la imaginaci\u00f3n. Su vestido de seda adornado con flores, ten\u00eda un escote que parec\u00eda hecho para tentar a los dioses. Se acomod\u00f3 su mo\u00f1o alto, dejando algunos mechones sueltos que enmarcaban su rostro con una sensualidad natural. Se pint\u00f3 los labios con mucha sensualidad.<\/p>\n<p>Ares la observ\u00f3 en silencio, atrapado en el eco de su piel, en el fuego de sus recuerdos. Eso no hab\u00eda sido solo placer, sino una obsesi\u00f3n grabada en su carne. No fue solo un encuentro, fue un pacto silencioso entre dos almas que no deber\u00edan haberse cruzado, pero que ahora eran incapaces de separarse.<\/p>\n<p>Afrodita le sonri\u00f3 con esa expresi\u00f3n traviesa que \u00e9l ya conoc\u00eda demasiado bien, como si supiera algo que \u00e9l a\u00fan no hab\u00eda descubierto.<\/p>\n<p>Pero entonces\u2026 la luz cambi\u00f3. Un sonido met\u00e1lico. Voces distantes. Una sensaci\u00f3n fr\u00eda en su piel.<\/p>\n<p>Abri\u00f3 los ojos.<\/p>\n<p>Las luces blancas del quir\u00f3fano la cegaron por un instante. La anestesia a\u00fan pesaba sobre sus pensamientos, pero una certeza la atraves\u00f3 como un rel\u00e1mpago. El recuerdo de Ares segu\u00eda latiendo en su piel, tan real como el aire que volv\u00eda a llenar sus pulmones.<\/p>\n<p>No era solo una fantas\u00eda. No era solo un sue\u00f1o. Era destino.<\/p>\n<p>Y el destino, como bien sabemos, siempre guarda una \u00faltima carta.<\/p>\n<p>FIN\u2026 \u00bfO un nuevo comienzo?<\/p>\n<p>Pas\u00f3 el tiempo.<\/p>\n<p>Ares observaba el horizonte, donde el Sol comenzaba a esconderse detr\u00e1s de los edificios. La ciudad parec\u00eda sumida en un letargo dorado, mientras las luces comenzaban a encenderse una a una, anunciando la llegada de la noche. En su mente, sin embargo, no era la ciudad la que ocupaba sus pensamientos, sino ella\u2026 Afrodita.<\/p>\n<p>Nunca hab\u00eda imaginado que un simple intercambio de palabras, un cruce de miradas en una conferencia, pudiera dejar tal huella en su alma. Ella hab\u00eda sido como un destello fugaz en su vida, un rel\u00e1mpago que ilumin\u00f3 sus d\u00edas grises con una intensidad arrolladora.<\/p>\n<p>La recordaba con claridad: su risa melodiosa, la forma en que su cabello ca\u00eda sobre su rostro cuando inclinaba la cabeza para escuchar con atenci\u00f3n, sus labios ligeramente entreabiertos antes de responder, como si cada palabra mereciera un momento de anticipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s que nada, recordaba la tensi\u00f3n entre ellos. Esa energ\u00eda latente, ese deseo ard\u00eda en cada conversaci\u00f3n, en cada gesto sutil.<\/p>\n<p>Tom\u00f3 su pluma y comenz\u00f3 a escribir. No sab\u00eda si alguna vez se atrever\u00eda a enviarle esas palabras, pero en ese momento, necesitaba darles forma, necesitaba sentir que, de alg\u00fan modo, a\u00fan pod\u00eda alcanzarla.<\/p>\n<p>\u201cAfrodita, en mis pensamientos, sigues estando aqu\u00ed. A veces te imagino sentada frente a m\u00ed, con esa mirada entre desafiante y traviesa. Me pregunto si en alg\u00fan rinc\u00f3n de tu mente, todav\u00eda existe la posibilidad de nuestro encuentro\u2026\u201d<\/p>\n<p>Dej\u00f3 la pluma a un lado y suspir\u00f3. Sab\u00eda que el tiempo y la distancia eran barreras dif\u00edciles de sortear, pero tambi\u00e9n sab\u00eda que algunas historias no terminan solo porque la realidad no las permiti\u00f3. Algunas historias siguen viviendo en la imaginaci\u00f3n, en la memoria, en cada suspiro contenido.<\/p>\n<p>Y tal vez, solo tal vez\u2026 Afrodita tambi\u00e9n lo recordaba a 10,000 km de distancia.<\/p>\n<p>Ares suspir\u00f3, sintiendo el peso de la distancia y el tiempo. Pero en su coraz\u00f3n, Afrodita segu\u00eda viva, como una llama que nunca se apagaba, record\u00e1ndole que algunos encuentros no terminan, solo se transforman.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_58675\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"58675\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Afrodita, sonriendo con complicidad, inclin\u00f3 su cabeza hacia adelante y comenz\u00f3 a usar su lengua para complementar el placer. Con movimientos circulares y precisos, lami\u00f3 su glande, provocando que Ares se estremeciera. Luego, con una mano, sostuvo sus senos y los apret\u00f3 suavemente alrededor de su virilidad, creando un c\u00e1lido y suave t\u00fanel de piel. Comenz\u00f3 a moverlos hacia arriba<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_58675\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"58675\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":30686,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":{"0":"post-58675","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-erotismo-y-amor"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":1011,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58675","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/30686"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=58675"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58675\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58677,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58675\/revisions\/58677"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=58675"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=58675"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=58675"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}