{"id":59059,"date":"2025-04-20T00:03:29","date_gmt":"2025-04-19T22:03:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=59059"},"modified":"2025-04-19T12:02:28","modified_gmt":"2025-04-19T10:02:28","slug":"1113-endiablada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/1113-endiablada\/","title":{"rendered":"Endiablada"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"59059\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Estaba por fin sola en mi elegante oficina y me di cuenta que mi mente vagaba sin rumbo d\u00e1ndome la sensaci\u00f3n que deseaba esconderse de lo que era evidente.<\/p>\n<p>En otras circunstancias yo habr\u00eda llamado a eso, evasi\u00f3n, pero este no era el caso, porque si algo ten\u00eda yo claro era que no quer\u00eda evadirme de lo que me estaba pasando, sino enfrentarlo. Pero no sab\u00eda c\u00f3mo.<\/p>\n<p>Y es que era quiz\u00e1s, la primera vez en mi vida, al menos no recordaba otra, en que no sab\u00eda c\u00f3mo actuar.<\/p>\n<p>Porque si algo define mi car\u00e1cter, es la disposici\u00f3n natural a enfrentar los problemas y encontrarles la adecuada soluci\u00f3n, con inteligencia, a veces con cautela, pero nunca eludi\u00e9ndolos . Eso me hab\u00eda dado una bien ganada fama de ejecutiva y a m\u00ed me complac\u00eda responder a ella, porque adem\u00e1s hab\u00eda sido el cimiento de mi \u00e9xito profesional.<\/p>\n<p>Fue ese \u00e9xito el que llev\u00f3 a mi empresa a enviarme a Am\u00e9rica para hacerme cargo de la instalaci\u00f3n y desarrollo de la filial. En ello hab\u00eda puesto todo mi empe\u00f1o, mis conocimientos y mis acciones, de modo que ahora, de alg\u00fan modo, me sent\u00eda plenamente satisfecha, debiendo reconocer que Marcela, hab\u00eda sido una ayuda extraordinaria trabajando codo a codo conmigo.<\/p>\n<p>Yo no puedo definir con certeza el momento en que descubr\u00ed que la percepci\u00f3n que ten\u00eda de Marcela comenz\u00f3 a transformarse, de la simple complacencia por la calidad de su trabajo y lo delicado de su trato, a esa especie de admiraci\u00f3n por la forma como ella llenaba el espacio y se mov\u00eda en el como marcando una presencia que parec\u00eda permanecer en el entorno una vez que ella se marchaba.<\/p>\n<p>El cambio hab\u00eda sido una metamorfosis maravillosa que me llevaba desde una etapa placentera a otra de placer mayor<\/p>\n<p>Podr\u00eda haber sido su elegancia para vestir, su conversaci\u00f3n chispeante, sus soluciones adecuadas, la forma arm\u00f3nica como manejaba el personal a su cargo, o su indudable valor como esposa y madre, porque Marcela era casada, y mi solter\u00eda siempre me hac\u00eda envidiar un poco a estas mujeres esposas y ejecutivas tan modernas, tan actuales y que hac\u00edan sin problemas lo que yo hac\u00eda y algo m\u00e1s.<\/p>\n<p>Entonces, mientras sentada frente a mi escritorio miraba mis manos, pensando en otra cosa, evocaba plenamente el momento del est\u00edmulo que me hab\u00eda hecho saltar la barrera con Marcela. Porque mi problema hab\u00eda sido eso que yo llamaba, el temor de no ser comprendida por ella.<\/p>\n<p>Yo sab\u00eda muy bien lo que me pasaba, el camino que hab\u00eda recorrido y al punto que hab\u00eda llegado. Identificaba plenamente mis anhelos de posesi\u00f3n de esa mujer encantadora, mis ansias de caricias descaradas, mi calor casi malsano que quer\u00eda compartir con ella, mis fantas\u00edas incumplidas abrazando d\u00eda a d\u00eda mi cuerpo y no ten\u00eda problema en reconocer como me sent\u00eda y no ten\u00eda conflicto en admitir que la deseaba casi con desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfPero c\u00f3mo me comunicaba con ella si no me daba ni una sola se\u00f1al que me hiciera pensar que deseaba vivir esta situaci\u00f3n com\u00fan conmigo?<\/p>\n<p>Hasta que lleg\u00f3 esa tarde en que al t\u00e9rmino de una conversaci\u00f3n casi intrascendente y casi sin que pudiera presentir sus movimientos, sent\u00ed mis manos entre las suyas y su voz casi apagada, sensual al decirme.<\/p>\n<p>\u2014Horte querida&#8230; tus manos me parecen hermosas y solitarias \u2014y luego presion\u00e1ndolas hasta que pude notar su pulso agreg\u00f3\u2014 Parecen manos acariciadoras.<\/p>\n<p>En ese momento no dijo nada m\u00e1s, pero cuando ella abandonaba mi oficina, me pareci\u00f3 que hab\u00eda dejado en mi la invitaci\u00f3n que estaba esperando en medio de mi hoguera. Entonces sucedi\u00f3.<\/p>\n<p>Sucedi\u00f3 esa misma tarde all\u00ed, en un rinc\u00f3n tranquilo de su oficina que supimos llenar con la liberaci\u00f3n de nuestras primeras tensiones, y sucedi\u00f3 luego ese jueves en el interior de mi coche cuando ella me llev\u00f3 a casa despu\u00e9s de esa junta, y sucedi\u00f3 luego en un momento aparte, en su propia casa, cuando ella me invit\u00f3 a la celebraci\u00f3n del cumplea\u00f1os de su esposo, y sucedi\u00f3 de nuevo en el aeropuerto mientras nos mir\u00e1bamos tomando un caf\u00e9 y ninguna de las dos pudo contenerse y sin terminarlo nos fugamos hasta el ba\u00f1o\u2026<\/p>\n<p>Y vivimos esos diez minutos que no se pueden narrar y sucedi\u00f3 cualquier s\u00e1bado en la tarde cuando con el pretexto de ir al cine ella abandonaba su casa y viv\u00edamos en mi departamento las formas m\u00e1s creativas de esta pasi\u00f3n nueva y arrebatadora, que no quer\u00edamos perder, sino perfeccionar cada instante, descubriendo nuevas y perversas formas, acomod\u00e1ndonos en el espacio, llen\u00e1ndola de voces prohibidas, cambi\u00e1ndonos de nombre para renovar la pasi\u00f3n con nuevas identidades y describi\u00e9ndonos lo que cada una quer\u00eda ser para la otra, como para prolongar nuestros cuerpos en una fantas\u00eda que se hac\u00eda realidad en cada encuentro.<\/p>\n<p>Pero cuando pienso en lo que hemos vivido con Marcela, encuentro que lo m\u00e1s excitante y cautivador, m\u00e1s que lo que hac\u00edamos era lo que nos adivin\u00e1bamos, porque eso pod\u00eda excitarnos hasta el \u00e9xtasis.<\/p>\n<p>Porque ella me dec\u00eda que en medio del trabajo, rodeada de su personal, en la ma\u00f1ana o en la tarde, era capaz de sentir como mi mirada se adue\u00f1aba de su cuerpo sinti\u00e9ndose deseada y acariciada y como la piel se le llenaba de evocaciones tan solo de pensar que mis ojos estaban fijos en ella y que al entrar en mi oficina y enfrentar mi mirada, se desencadenaba en ella un latido profundo e \u00edntimo que no la abandonaba al salir y que la acompa\u00f1aba mientras caminaba por el largo pasillo hasta el tocador donde por fin podr\u00eda proporcionarse el anhelado disfrute que la hac\u00eda descansar en medio de placeres descontrolados.<\/p>\n<p>Marcela me narraba en voz baja, todo lo que sent\u00eda, all\u00ed simplemente en medio de la gente, viviendo nuestro mundo paralelo y secreto, y yo escuchando su confidencia me dejaba abrazar por una felicidad concreta, real, porque era verdad que yo al mirarla circulando entre su gente, quer\u00eda tenerla asida a m\u00ed con mi mirada, para recorrerla como lo hab\u00eda hecho antes y como lo har\u00eda despu\u00e9s y su relato despertaba en mi cuerpo una vivencia perturbadoramente excitante, a tal punto que ninguna de las dos nos atrev\u00edamos ni siquiera a tocarnos en esos momentos, seguras que si lo hac\u00edamos, sentir\u00edamos un descarga que nos arrojar\u00eda a la una en brazos de la otra all\u00ed en ese mismo lugar.<\/p>\n<p>Fue solamente un mes de locura compartida y deseo desbordado, sin que ninguna quisiera explicaci\u00f3n alguna que rompiera el hechizo, viviendo plenamente todo sin esperar siquiera que volviese a repetirse alg\u00fan d\u00eda, porque en ese caso, quiz\u00e1s, hubi\u00e9semos reiterado algunas caricias, quiz\u00e1s hubi\u00e9semos creado algunas rutinas destructoras del encanto.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s fue por eso que al despedirnos en el aeropuerto antes de mi regreso, y para que no reinara un silencio tras el beso que nadie pudo ver, me dijiste.<\/p>\n<p>\u2014Creo que a m\u00ed me agarraron los demonios.<\/p>\n<p>Yo, como no creo en los demonios te respond\u00ed:<\/p>\n<p>\u2014A m\u00ed simplemente me endiablaste t\u00fa, gracias Marcela.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_59059\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"59059\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" 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