{"id":59207,"date":"2025-04-27T00:15:37","date_gmt":"2025-04-26T22:15:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=59207"},"modified":"2025-04-26T17:53:04","modified_gmt":"2025-04-26T15:53:04","slug":"3544-el-futbolista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/3544-el-futbolista\/","title":{"rendered":"Mi \u00fanica infidelidad"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"59207\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">90<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Nunca le hab\u00eda sido infiel a mi marido ni creo que lo vuelva a ser. Estoy muy enamorada de \u00e9l como creo que \u00e9l de m\u00ed. Llevamos juntos desde la universidad. \u00c9l ten\u00eda 19 y yo 18 cuando nos conocimos. Dej\u00f3 a la que era su novia y ya llevamos 14 a\u00f1os, 8 de casados. Estamos a punto de tener nuestro segundo hijo.<\/p>\n<p>Soy una mujer que gusta mucho a los hombres, pero nunca les doy pie a nada m\u00e1s que mirar. Aunque a veces me gusten los halagos, no soy como otras protagonistas de estos relatos que se pueden leer (y que a veces nos sirven para avivar nuestras fantas\u00edas sexuales, aunque los que m\u00e1s nos gustan, los m\u00e1s o menos veros\u00edmiles, cada vez escasean m\u00e1s, ya que ahora se ven m\u00e1s aquellos en los que \u00e9l la mira, ella se abre de piernas y lo hacen all\u00e1 donde se encuentren; previa mamada y con una penetraci\u00f3n anal de postre). Perd\u00f3n por el par\u00e9ntesis.<\/p>\n<p>Dec\u00eda que no soy una mujer que se caliente demasiado, aunque me miren, me piropeen o me deseen. O si me excito, el beneficiado es mi marido, con el que desfogo mi lujuria y algunas tentaciones que surgen. Y s\u00e9 que mi marido tambi\u00e9n sabe imponer la cabeza sobre su pene.<\/p>\n<p>No lo he dicho, pero mido 1,65, soy casta\u00f1a tirando a rubia, de pelo largo y liso. Ojos color miel y una cara preciosa, de formas muy femeninas y marcadas. Vamos, que incluso a veces los t\u00edos no bajan a primera vista la mirada de mi barbilla. Y eso que mi cuerpo no est\u00e1 mal, creo: cintura de avispa, buen tipo, tipa lisa gracias, entre otras cosas, al gimnasio, pechos no muy grandes (95) pero bien firmes y levantados, con la sorpresa de mis pezones. Y mi culito es resping\u00f3n y mis piernas moldeadas a la perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Visto atrevida cuando la ocasi\u00f3n lo requiere, pero acostumbro a usar vaqueros y jers\u00e9is por su comodidad. Y mi marido es tambi\u00e9n muy guapo, pese a que muchos dicen que no tiene ni punto de comparaci\u00f3n conmigo. No porque tenga gafas va a desmerecer. Es alto, delgado, con barba y casta\u00f1o; es muy divertido y tiene un coraz\u00f3n enorme&#8230; \u00a1Y me quiere!<\/p>\n<p>Ambos somos abogados, pero trabajamos en bufetes distintos, aunque por suerte no estamos muy lejos el uno del otro y vamos y venimos juntos en el coche siempre que podemos (que es casi siempre). Acompasamos nuestros ratos libres y salimos mucho a muchos sitios distintos.<\/p>\n<p>Y tenemos la suerte de compartir una afici\u00f3n: el f\u00fatbol. Solemos ir casi siempre al campo a ver los partidos de nuestro equipo (que es, no dar\u00e9 m\u00e1s pistas, uno con equipaci\u00f3n blanca). No coincidimos, eso s\u00ed, en nuestros jugadores favoritos. Sobre todo, uno que hubo y que me volvi\u00f3 loca: moreno, elegante, apuesto&#8230; Uff&#8230; Verlo en calzones me pon\u00eda&#8230; \u00a1Vaya piernas y vaya culo!<\/p>\n<p>Mi marido sab\u00eda que era mi debilidad y mi fantas\u00eda. En broma, hab\u00edamos acordado que tendr\u00eda licencia de acostarme con \u00e9l si tuviera la oportunidad (\u00e9l a cambio ten\u00eda la opci\u00f3n sobre la preciosa actriz Emmanuelle Beart, culpable de que seamos tan expertos de cine franc\u00e9s).<\/p>\n<p>Estos dos eran las \u00fanicas personas con quienes fantase\u00e1bamos en la cama. De hecho, una de nuestros juegos favoritos consist\u00eda en tapar el uno al otro los ojos e imaginar que est\u00e1bamos haci\u00e9ndolo con ellos, cambiando algunas maneras de tocarnos, hablarnos o besarnos. A \u00e9l le encantaba \u2013y le sigue encantando- que le susurre frases en franc\u00e9s. Adem\u00e1s, desde que pas\u00f3 lo que voy a contar, nuestras vacaciones solemos pasarlas en distintas zonas del pa\u00eds vecino.<\/p>\n<p>El caso es que, casualidades del destino, mi futbolista tuvo problemas con su representante y requiri\u00f3 los servicios de nuestra firma de abogados. Hizo algunas visitas a nuestra sede y le conoc\u00ed&#8230; Era m\u00e1s guapo en persona. Y m\u00e1s atractivo. Ganaba mucho con esa voz varonil. Me mojaba las bragas cuando le ve\u00eda sonre\u00edr o me saludaba. La &#8220;pega&#8221; es que estaba casado y ten\u00eda dos hijos.<\/p>\n<p>Otro compa\u00f1ero y yo nos hicimos cargo de sus asuntos legales despu\u00e9s de varias reuniones. Cuando le cont\u00e9 a mi marido cu\u00e1l era mi nuevo cliente, no se lo pod\u00eda creer. No le hizo mucha gracia, aunque no me dijo nada. Durante algunos d\u00edas no hablamos del tema. Estaba un poco celoso y preocupado. Sobre todo, cuando no dejaba de ponerlo por las nubes y dici\u00e9ndole lo mucho que me pon\u00eda. Lo que para m\u00ed era un juego, para \u00e9l era una tortura, ya que ve\u00eda como algo muy probable que se diera la ocasi\u00f3n para cumplir mi fantas\u00eda. \u00c9l, me dec\u00eda, aunque conociera a Emmanuelle, no tendr\u00eda ninguna opci\u00f3n de tir\u00e1rsela.<\/p>\n<p>Pero esto de decirle lo del polvo que ten\u00eda era mi forma de demostrar que lo ve\u00eda inalcanzable. Entre otras cosas porque las cenas que tuvimos fueron con nuestras respectivas parejas: mi marido, la esposa de mi compa\u00f1ero y la del futbolista. Tardamos varios meses en superar la cordialidad profesional para ir tomando un trato m\u00e1s amigable. Adem\u00e1s, su esposa era un bellez\u00f3n.<\/p>\n<p>El mosqueo de mi marido se super\u00f3 del todo cuando mi futbolista nos regal\u00f3 pases de tribuna para lo que restaba de temporada. Adem\u00e1s, ya no le contaba mis ganas de echarle un polvo. Incluso volvimos al juego de la venda.<\/p>\n<p>Mi relaci\u00f3n con el futbolista se fue incrementando con los meses y mi admiraci\u00f3n por \u00e9l no disminuy\u00f3 en ning\u00fan momento. Lo miraba como algo muy por encima de m\u00ed, como en otra esfera. Estaba convencida de que los dem\u00e1s, yo incluida, \u00e9ramos como insignificancias para \u00e9l. Nunca pens\u00e9 que yo pudiera atraerle y m\u00e1s viendo c\u00f3mo era su esposa (mi marido alguna vez me pidi\u00f3 cambiar su objeto de deseo incluso, pero yo me negu\u00e9). As\u00ed que si alguna vez nos ve\u00edamos a solas a tomar copas o algo por el estilo, ese sentimiento de inferioridad bloqueaba cualquier fantas\u00eda. Adem\u00e1s, era todo un caballero y estaba muy enamorado de su fabulosa esposa.<\/p>\n<p>Esa primera temporada en la que nos hicimos cargo de sus asuntos termin\u00f3 con t\u00edtulo y celebraciones. No s\u00f3lo por el campeonato, sino por la subida salarial que negociamos con el club y que le equipaba econ\u00f3micamente con las estrellas extranjeras del equipo. Al cont\u00e1rselo, me dio un abrazo muy fuerte y me bes\u00f3 cerca del labio. Me pareci\u00f3 una reacci\u00f3n bastante justificable, pero me puse mala y esa noche con mi marido me desahogu\u00e9 de lo lindo, dej\u00e1ndole al pobre para el arrastre tras el tercer casquete.<\/p>\n<p>La temporada siguiente no fue tan positiva por culpa de una lesi\u00f3n que le mantuvo fuera de los campos dos meses. Fueron terribles para \u00e9l y yo me convert\u00ed en su confidente: me contaba todas sus preocupaciones y yo me sent\u00eda halagada por su confianza. Me enter\u00e9 de que pasaba momentos bajos con su esposa, que acababa de tener su tercer hijo y se sent\u00eda un poco abandonado. Necesitaba mucho apoyo y sent\u00eda que ella no se lo daba. Esto, unido a los celos que ella siempre hab\u00eda tenido y a la dureza de la recuperaci\u00f3n, le ten\u00edan medio deprimido. Beb\u00eda demasiado y yo con \u00e9l. Un d\u00eda me solt\u00f3 que yo era una mujer preciosa y que mi marido era un afortunado por estar conmigo.<\/p>\n<p>La cosa no pas\u00f3 de ah\u00ed, pero entonces me di cuenta de que mi futbolista no era sino otro hombre m\u00e1s y no un dios sin los pies en la tierra. Me empec\u00e9 a fijar en que me miraba cuando me daba la vuelta o cuando cre\u00eda que no me daba cuenta. Not\u00e9 que me deseaba y eso me hizo ponerme en celo y mis flujos se activaban con s\u00f3lo verle. Esto se lo ocult\u00e9 a mi marido, a quien por primera vez le ocultaba algo. Me dec\u00eda a mi misma que no pasaba nada y que nada ten\u00eda que decirle, pero sab\u00eda que no era cierto.<\/p>\n<p>A las pocas semanas, mientras cen\u00e1bamos \u00e9l , su mujer y yo, mientras habl\u00e1bamos de todo un poco, cont\u00e9 que mi marido pasar\u00eda dos d\u00edas fuera para cerrar un acuerdo. A la tarde siguiente el futbolista me llam\u00f3 para decirme si quer\u00eda que me recogiera del trabajo ya que mi marido no podr\u00eda. Le invit\u00e9 a pasar y \u00e9l acept\u00f3.<\/p>\n<p>Era demasiado pronto para cenar y bebimos mientras habl\u00e1bamos. Me acord\u00e9 de su esposa y que podr\u00eda preocuparse, pero me dijo que hoy sal\u00eda con sus amigas. Cuando me tom\u00f3 la mano para bailar, me di cuenta que hab\u00eda bebido m\u00e1s de la cuenta. Al poco rato puso una m\u00fasica m\u00e1s lenta y me acerc\u00f3 a su cuerpo. Entre sus brazos ya estaba totalmente entregada a \u00e9l. De repente me dijo que me deseaba. Le mir\u00e9 a los ojos y ley\u00f3 mi deseo, por lo que se acerc\u00f3 a mis labios y me bes\u00f3. Me despoj\u00f3 de mi chaqueta y se desabroch\u00f3 su camisa.<\/p>\n<p>Me besaba con mucho deseo, con las manos en mi ment\u00f3n cuando no me desabrochaba la blusa. Yo por mi parte le acariciaba el torso desnudo y baj\u00e9 hasta sus pantalones, desabroch\u00e1ndole la bragueta. Met\u00ed la mano dentro de sus calzones y di con un miembro caliente y duro. Mi blusa desapareci\u00f3 y mis pechos fueron conquistados por sus manos y sus labios. Gem\u00eda con cada roce como nunca lo hab\u00eda hecho y le estaba masturbando lentamente. Me subi\u00f3 la falda y se agach\u00f3. Me quit\u00f3 las bragas y mi tri\u00e1ngulo empapado fue sometido a leng\u00fcetazos que me provocaron mi primer orgasmo mientras le acariciaba el pelo. Grit\u00e9 y las paredes retumbaron.<\/p>\n<p>Se levant\u00f3 y se quit\u00f3 el pantal\u00f3n. Le empuj\u00e9 y le arrastr\u00e9 al sof\u00e1. Me arrodill\u00e9 y le baj\u00e9 el calz\u00f3n. Su glande estaba descapullado y muy brillante. Sus huevos estaban hinchados y los sopes\u00e9 con la mano. Ten\u00eda la polla bastante oscura y gruesa. Dura como una estaca. Me apart\u00e9 el pelo y me la met\u00ed en la boca de un golpe. Saboreaba su sabor y disfrutaba con su suavidad. Mamaba como una profesional, llevando esa verga de un lado a otro de mi boca, jugando con la lengua, con los labios. Su semen descarg\u00f3 dentro de mi boca y me supo bien, pese a que estaba viscoso y muy grumoso.<\/p>\n<p>Los dos ya desnudos seguimos bes\u00e1ndonos y nos fuimos a mi cuarto, a la cama donde solamente mi marido hab\u00eda sido mi amante. Su erecci\u00f3n era perfecta cuando nos tumbamos los dos a la vez. \u00c9l tuvo la iniciativa toda la noche, incluso (afortunadamente) a la hora de tomar precauciones. Y es que yo estaba entregada a ese cuerpo atl\u00e9tico y perfectamente formado. Sus m\u00fasculos se tensaban cuando le llegaba el momento de correrse y esa fuerza me llevaba a otro orgasmo fabuloso.<\/p>\n<p>El tercer polvo lo dimos en la ducha, de pie. De nuevo \u00e9l se puso el preservativo. Me volv\u00eda loca con sus halagos y repiti\u00e9ndome lo mucho que me deseaba y estaba disfrutando. C\u00f3mo me succionaba los pezones (rosados, en forma de fresas, levantados) y me apretaba el culo; yo hac\u00eda lo mismo con el suyo y con su boca. Cada orgasmo que ten\u00eda era mayor que el anterior. Acab\u00e9 enroscada a su cintura y con los pies en el aire moviendo mis caderas para aprovechar su corrida hasta el fondo.<\/p>\n<p>El cuarto vino mientras hac\u00edamos la cena, en la cocina, sobre la encimera, tras comernos la nata derramada sobre nuestros cuerpos. Fue el m\u00e1s r\u00e1pido, pero el m\u00e1s intenso. Me dijo al volver al cuarto que necesitaba descansar un poco, pero vi que hab\u00eda tra\u00eddo unas zanahorias y un pepino enorme.<\/p>\n<p>Me lubric\u00f3 mi ano a escupitajos y con un aceite corporal y comenz\u00f3 a alternar zanahorias en mi raja y en mi culo. Iba aumentando el tama\u00f1o y grosor para prepararme con el pepino, aunque \u00e9ste ya s\u00f3lo lo dirigi\u00f3 a mi vagina, que se lo trag\u00f3 como si nada. Mis gritos eran cada vez m\u00e1s intensos, por supuesto. El muy cerdo me estaba dando un placer insospechado al saciar sus fantas\u00edas.<\/p>\n<p>Sin sacar ese pepino de mi co\u00f1o me dio la vuelta y me foll\u00f3 por detr\u00e1s, de un tir\u00f3n, sin contemplaciones. Mi culo ya estaba bastante dilatado y el dolor no fue tan intenso como podr\u00eda imaginar previamente. (Vaya, veo que ca\u00edmos en el defecto que dec\u00eda al principio de los relatos&#8230;). Por primera vez en toda la noche no me lo hizo con cond\u00f3n, por lo que pod\u00eda sentir su estaca caliente dentro de m\u00ed. Al sentir su leche derram\u00e1ndose por mi agujero, me corr\u00ed de nuevo, redoblando la intensidad del metesaca del pepino.<\/p>\n<p>El futbolista se tumb\u00f3 en la cama boca abajo derrengado y yo aprovech\u00e9 el aceite corporal y le met\u00ed un dedo en su ano. Al principio se neg\u00f3, pero le fue gustando mis masajes anales y no puso pegas ni con el segundo dedo ni con la zanahoria. Se dio la vuelta sin dejar la zanahoria en su culo y me sub\u00ed encima de \u00e9l, que de nuevo estaba empalmado, \u00a1por sexta vez! Antes de que se corriera, me apart\u00f3 y se masturb\u00f3 sobre mi cara y mis tetas. Su semen fue m\u00e1s escaso, pero no estuvo mal para ser la sexta vez.<\/p>\n<p>Se qued\u00f3 en casa y por la ma\u00f1ana volvimos a follar antes de que se fuera a entrenar. No s\u00e9 qu\u00e9 excusa le dar\u00eda a su esposa. Nos citamos en un restaurante de su confianza y en los ba\u00f1os lo volvimos a hace, esta vez con la ropa puesta. Fuimos luego a un motel y seguimos jodiendo como locos, ayudados por alguna peli porno y un vibrador que se hab\u00eda tra\u00eddo. Antes de anochecer nos despedimos.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente fui al aeropuerto para recoger a mi marido. Pese a la &#8220;licencia&#8221; que se supon\u00eda ten\u00edamos, me sent\u00eda muy mal. Mi fiebre por el futbolista la hab\u00eda apagado y me negu\u00e9 a fantasear cuando hicimos el amor al llegar. Fue el peor polvo de mi vida, ya que estaba escocida y agotada de los dos d\u00edas anteriores y porque me sent\u00eda como un ser despreciable.<\/p>\n<p>Al anochecer, me llam\u00f3 el futbolista y mi marido estaba en la misma habitaci\u00f3n. Me quer\u00eda citar y me dijo que pusiera alguna excusa a mi esposo. Pero le di calabazas y le dije, sin que mi marido me oyera, que nuestra aventura hab\u00eda terminado, que nunca le mentir\u00eda a mi marido. Se cabre\u00f3 mucho y me llam\u00f3 hip\u00f3crita. Le dije que le iba a contar todo y le colgu\u00e9.<\/p>\n<p>Me arm\u00e9 de valor y se lo cont\u00e9, pidi\u00e9ndole que me perdonara. El pobre no me respondi\u00f3 nada y me dijo que necesitaba pensar. Se fue de casa y estuvo fuera dos semanas, las peores de mi vida. Regres\u00f3 con un ramo de flores y pidi\u00e9ndome un hijo. Yo se lo di, por supuesto. Me dijo que para compensar fantas\u00edas, pasar\u00edamos las vacaciones en Francia.<\/p>\n<p>Le jur\u00e9 que si alguna vez ve\u00edamos a Emmanuelle Beart yo misma le ayudar\u00eda para que se la tirara. Tiempo despu\u00e9s, en la cama me ped\u00eda que le contara con todo detalle los encuentros con el futbolista y se excitaba mucho con mis calientes relatos. No volvimos a ver al futbolista, salvo en el campo de f\u00fatbol. Y por ahora, por suerte, no hemos coincidido con Emmanuelle Beart.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_59207\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"59207\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Me lubric\u00f3 mi ano a escupitajos y con un aceite corporal y comenz\u00f3 a alternar zanahorias en mi raja y en mi culo. Iba aumentando el tama\u00f1o y grosor para prepararme con el pepino, aunque \u00e9ste ya s\u00f3lo lo dirigi\u00f3 a mi vagina, que se lo trag\u00f3 como si nada. Mis gritos eran cada vez m\u00e1s intensos, por supuesto. El<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_59207\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"59207\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":1303,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-59207","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":11987,"today_views":2},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59207","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1303"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=59207"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59207\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":59209,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59207\/revisions\/59209"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=59207"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=59207"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=59207"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}