{"id":59222,"date":"2025-04-28T00:05:03","date_gmt":"2025-04-27T22:05:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=59222"},"modified":"2025-04-27T17:54:10","modified_gmt":"2025-04-27T15:54:10","slug":"en-la-plaza-con-una-vieja-amiga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/en-la-plaza-con-una-vieja-amiga\/","title":{"rendered":"En la plaza, con una vieja amiga"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"59222\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">36<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Despu\u00e9s de a\u00f1os de ausencia en las redes sociales, la curiosidad lo llev\u00f3 a reinstalar Instagram. Entre las notificaciones acumuladas, un mensaje resalt\u00f3 como una chispa del pasado: &#8220;Te encontr\u00e9, desaparecido. \u00bfCu\u00e1ndo esos mates? Te extra\u00f1o&#8221;. Era Julia, aquella chica del c\u00edrculo de amigos que siempre lo buscaba, pero que \u00e9l, por timidez y una diferencia de edad que entonces le parec\u00eda insalvable, hab\u00eda ignorado. Ella ten\u00eda 17, \u00e9l 22, y esos cuatro a\u00f1os le pesaban como una barrera infranqueable.<\/p>\n<p>Con el tiempo, el grupo de amigos se hab\u00eda disuelto: algunos se pelearon, otros se enamoraron, y \u00e9l se march\u00f3 de la ciudad para perseguir sus sue\u00f1os. Cerrar sus redes sociales fue parte de ese proceso, una forma de cortar amarras y enfocarse en lo que realmente importaba. As\u00ed, perdi\u00f3 el contacto con todos, incluso con ella.<\/p>\n<p>Ahora, de vacaciones en su antigua ciudad, decidi\u00f3 responderle. La curiosidad por saber qu\u00e9 hab\u00eda sido de su vida lo impulsaba. Concretaron una reuni\u00f3n en la plaza, un lugar que evocaba recuerdos de tardes interminables y risas compartidas. \u00c9l, alto y delgado, con su habitual timidez, lleg\u00f3 puntual. Ella, gordita y bajita, con su energ\u00eda contagiosa, ya lo esperaba. Su sonrisa era la misma, pero en sus ojos hab\u00eda algo nuevo, una madurez que el tiempo hab\u00eda esculpido.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1nto tiempo, no? \u2014dijo Julia, abraz\u00e1ndolo con la misma naturalidad de antes.<\/p>\n<p>\u2014Demasiado \u2014respondi\u00f3 \u00e9l, sintiendo c\u00f3mo el pasado y el presente se entrelazaban en ese momento.<\/p>\n<p>Se sentaron en el c\u00e9sped, el mate entre ellos como un puente entre dos \u00e9pocas. La conversaci\u00f3n fluy\u00f3 con facilidad, como si los a\u00f1os no hubieran existido. Hablaban de los viejos tiempos, de los amigos que se perdieron y de los que quedaron. Ella le cont\u00f3 de sus estudios, de sus sue\u00f1os, de las veces que lo extra\u00f1\u00f3. \u00c9l, introvertido como siempre, escuchaba con atenci\u00f3n, sus palabras medidas pero sinceras.<\/p>\n<p>El sol comenz\u00f3 a ocultarse, y la plaza se vaci\u00f3 poco a poco. La gente se marchaba, pero ellos permanec\u00edan all\u00ed, envueltos en una burbuja de nostalgia y complicidad. El aire se volvi\u00f3 m\u00e1s fresco, y las luces de la ciudad comenzaron a encenderse, ti\u00f1endo el cielo de tonos anaranjados y rosados.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe acuerdas de aquella vez que nos quedamos hasta tarde aqu\u00ed, hablando de todo y de nada? \u2014pregunt\u00f3 Julia, su voz te\u00f1ida de melancol\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014C\u00f3mo olvidarlo \u2014respondi\u00f3 \u00e9l, recordando aquella noche en la que ella se hab\u00eda acercado m\u00e1s de lo habitual, y \u00e9l, inseguro, hab\u00eda puesto distancia.<\/p>\n<p>El silencio se instal\u00f3 entre ellos, pero no era inc\u00f3modo. Era un silencio cargado de significado, de cosas no dichas, de miradas que se cruzaban y se esquivaban. Julia se recost\u00f3 en el c\u00e9sped, mirando las estrellas que comenzaban a asomarse. \u00c9l la imit\u00f3, sintiendo c\u00f3mo la proximidad de sus cuerpos creaba una tensi\u00f3n que antes no hab\u00eda sabido manejar.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSabes? \u2014dijo ella, girando la cabeza para mirarlo\u2014. Siempre me gustaste. Pero t\u00fa nunca me diste bola.<\/p>\n<p>\u00c9l la mir\u00f3, sorprendido por su franqueza. \u00bfC\u00f3mo no se hab\u00eda dado cuenta? \u00bfC\u00f3mo no hab\u00eda visto la forma en que ella lo miraba, la manera en que buscaba su atenci\u00f3n?<\/p>\n<p>\u2014No era que no me interesabas \u2014confes\u00f3, su voz baja pero firme\u2014. Era la edad. Pensaba que eras demasiado joven para m\u00ed.<\/p>\n<p>Julia sonri\u00f3, una sonrisa que era a la vez triste y desafiante.<\/p>\n<p>\u2014Ahora ya no soy tan joven. Y t\u00fa ya no eres tan t\u00edmido, \u00bfo s\u00ed?<\/p>\n<p>La pregunta colg\u00f3 en el aire, y \u00e9l sinti\u00f3 c\u00f3mo su coraz\u00f3n lat\u00eda con fuerza. La mir\u00f3, realmente la mir\u00f3, y vio a la mujer en la que se hab\u00eda convertido. Su cuerpo curvil\u00edneo, sus ojos brillantes, su sonrisa atrevida. Ya no era la chica de 17 a\u00f1os que \u00e9l hab\u00eda subestimado. Era una mujer que sab\u00eda lo que quer\u00eda, y en ese momento, \u00e9l entendi\u00f3 que lo quer\u00eda a \u00e9l.<\/p>\n<p>Sin decir una palabra, se acerc\u00f3 a ella. Sus labios se encontraron en un beso que fue a la vez suave y urgente, como si estuvieran recuperando todo el tiempo perdido. Las manos de Julia se deslizaron por su espalda, mientras las suyas se posaban en sus caderas, sintiendo la calidez de su cuerpo a trav\u00e9s de la ropa.<\/p>\n<p>El c\u00e9sped fr\u00edo contrastaba con el calor que los invad\u00eda. Ella lo empuj\u00f3 suavemente, recost\u00e1ndolo y coloc\u00e1ndose sobre \u00e9l. Su altura diferenciaba sus cuerpos, pero en ese momento, todo encajaba perfectamente. Ella se desabroch\u00f3 la camisa, revelando un escote generoso que \u00e9l no pudo evitar admirar.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe gusta lo que ves? \u2014pregunt\u00f3, su voz ronca y seductora.<\/p>\n<p>\u2014Siempre me gust\u00f3 \u2014respondi\u00f3 \u00e9l, sus manos subiendo por su cintura para atraparla contra \u00e9l.<\/p>\n<p>Julia sonri\u00f3, satisfecha, y comenz\u00f3 a besarlo de nuevo, sus labios explorando su cuello, su pecho. \u00c9l la ayud\u00f3 a despojarse de la camisa, y luego de la suya propia, sintiendo el aire fresco en su piel. Sus manos recorrieron su cuerpo, adorando cada curva, cada pliegue. Ella era perfecta, y \u00e9l no pod\u00eda creer que la hubiera ignorado durante tanto tiempo.<\/p>\n<p>\u2014Te extra\u00f1\u00e9 \u2014murmur\u00f3 ella, sus labios rozando los suyos\u2014. Te extra\u00f1\u00e9 m\u00e1s de lo que puedes imaginar.<\/p>\n<p>\u00c9l la atrajo hacia s\u00ed, sus cuerpos entrelazados en un abrazo que era a la vez tierno y apasionado. El mundo a su alrededor desapareci\u00f3, y solo quedaron ellos, bajo un cielo lleno de estrellas, recuperando el tiempo perdido en cada beso, en cada caricia.<\/p>\n<p>La noche avanzaba, y el fr\u00edo se intensificaba, pero ninguno de los dos parec\u00eda notarlo. Estaban demasiado ocupados explor\u00e1ndose, descubri\u00e9ndose, como si fuera la primera vez. Y de alguna manera, lo era. Porque ahora, ya no hab\u00eda barreras, no hab\u00eda miedos, solo el deseo y la conexi\u00f3n que hab\u00edan estado ah\u00ed todo el tiempo, esperando el momento adecuado para florecer.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, tirados en el c\u00e9sped de la plaza, bajo la luz de la luna, se entregaron el uno al otro, dejando que el pasado se desvaneciera y que el futuro quedara en suspenso. Porque en ese momento, solo importaba el aqu\u00ed y el ahora, y la promesa silenciosa de que, esta vez, no se dejar\u00edan ir.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_59222\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"59222\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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