{"id":59232,"date":"2025-04-30T00:02:15","date_gmt":"2025-04-29T22:02:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=59232"},"modified":"2025-04-29T16:20:48","modified_gmt":"2025-04-29T14:20:48","slug":"con-julia-no-perdemos-el-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/con-julia-no-perdemos-el-tiempo\/","title":{"rendered":"Con Julia no perdemos el tiempo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"59232\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">14<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>En la penumbra de la madrugada, la casa de uno de los amigos se hab\u00eda convertido en un refugio improvisado para cinco almas en busca de diversi\u00f3n. La luz se hab\u00eda cortado, dejando solo el resplandor de las velas, la linterna de un celular y la luna que iluminaba un poco por una peque\u00f1a ventana.<\/p>\n<p>La atm\u00f3sfera era \u00edntima, casi m\u00e1gica, pero tambi\u00e9n cargada de una tensi\u00f3n silenciosa entre dos de los presentes: yo y Julia. Despu\u00e9s de aquel encuentro sexual en la plaza, no hab\u00edamos vuelto a hablarnos, pero la proximidad de aquella noche parec\u00eda inevitable. La excusa perfecta lleg\u00f3 cuando alguien propuso contar historias de terror para matar el aburrimiento. Todos aceptaron, y pronto est\u00e1bamos acomodados en camas y colchones dispersos por el suelo de la sala.<\/p>\n<p>Yo, siempre el m\u00e1s reservado, r\u00e1pidamente reclam\u00e9 la cama con el mejor colch\u00f3n y las frazadas m\u00e1s c\u00e1lidas. No era por ego\u00edsmo, sino por pura comodidad. Julia, con su habitual picard\u00eda, se acerc\u00f3 con una sonrisa traviesa. &#8220;Soy muy friolenta&#8221;, murmur\u00f3, &#8220;y mi espalda no aguanta el suelo&#8221;. Sin decir m\u00e1s, se acurruc\u00f3 a mi lado, su cuerpo peque\u00f1o y gordito encajando perfectamente contra el m\u00edo. El resto del grupo no pareci\u00f3 notar nada extra\u00f1o, pero yo sent\u00ed c\u00f3mo mi coraz\u00f3n se aceleraba. La proximidad de Julia, su aroma familiar y tentador, me recordaba aquella noche en la plaza, y mi cuerpo reaccion\u00f3 de inmediato.<\/p>\n<p>Las historias de terror comenzaron, y la voz de uno de los amigos llen\u00f3 la habitaci\u00f3n con relatos de fantasmas y conspiraciones mundiales. Pero yo no pod\u00eda concentrarme en las palabras. Julia, con la espalda apoyada en mi pecho, comenz\u00f3 a moverse sutilmente, su cadera rozando mi bulto que ya se hab\u00eda endurecido. Mi mano, como si tuviera vida propia, se desliz\u00f3 hacia su cintura, y ella no hizo nada para detenerla. Al contrario, su respiraci\u00f3n se volvi\u00f3 m\u00e1s profunda, y su cuerpo se relaj\u00f3 contra el m\u00edo.<\/p>\n<p>Con delicadeza, para no alertar al resto, Julia se gir\u00f3 ligeramente, sus ojos encontr\u00e1ndose con los m\u00edos en la oscuridad. Su sonrisa era una promesa silenciosa. Sin mediar palabra, su mano se desliz\u00f3 hacia mi pantal\u00f3n, desabroch\u00e1ndolo con una habilidad que me dej\u00f3 sin aliento. Mis dedos, temblorosos, encontraron el borde de su pantal\u00f3n corto, y lo baj\u00e9 lentamente, revelando su piel suave y c\u00e1lida. La habitaci\u00f3n estaba llena de risas y susurros, pero para nosotros, solo exist\u00eda aquel momento.<\/p>\n<p>Julia comenz\u00f3 a masturbarme con un ritmo lento y tortuoso, su mano firme pero suave, como si supiera exactamente lo que necesitaba. Yo no me qued\u00e9 atr\u00e1s, mis dedos explorando su entrepierna, encontrando su humedad a trav\u00e9s de la tela de su ropa interior. Ella gimi\u00f3 suavemente, un sonido ahogado que se perdi\u00f3 entre las historias de terror. Nuestros movimientos eran silenciosos, casi imperceptibles, pero la intensidad era abrumadora.<\/p>\n<p>El resto del grupo segu\u00eda contando historias, ajenos a lo que ocurr\u00eda en la misma habitaci\u00f3n. Cada vez que alguien nos dirig\u00eda la palabra, Julia y yo permanec\u00edamos en silencio, fingiendo estar sumidos en un sue\u00f1o profundo. Pero la realidad era muy diferente. Est\u00e1bamos despiertos, muy despiertos, y nuestra noche de sexo silencioso acababa de comenzar.<\/p>\n<p>Mis dedos se mov\u00edan con m\u00e1s confianza, desliz\u00e1ndose dentro de ella, sintiendo c\u00f3mo su cuerpo respond\u00eda a cada caricia. Julia, por su parte, aumentaba el ritmo, su mano apretando mi miembro con una urgencia que me hac\u00eda morder el labio para no gemir. La habitaci\u00f3n estaba llena de sonidos: risas, susurros, el crujir de las maderas antiguas, pero para nosotros, solo exist\u00eda el ritmo de nuestros cuerpos.<\/p>\n<p>En un momento de audacia, Julia se inclin\u00f3 hacia m\u00ed, sus labios rozando mi o\u00eddo. &#8220;Quiero m\u00e1s&#8221;, susurr\u00f3, su aliento caliente envi\u00e1ndome escalofr\u00edos por la espalda. No necesit\u00f3 decir m\u00e1s. Con movimientos r\u00e1pidos pero silenciosos, ajustamos nuestras posiciones, y pronto est\u00e1bamos completamente desnudos, nuestros cuerpos entrelazados bajo las frazadas.<\/p>\n<p>El sexo fue lento y deliberado, cada movimiento calculado para no alertar al resto. Julia se mont\u00f3 sobre m\u00ed, su cuerpo movi\u00e9ndose con una gracia que me dej\u00f3 sin aliento. Sus pechos, peque\u00f1os y firmes, rozaban mi pecho, y su cabello ca\u00eda sobre mi rostro como una cortina oscura. Mis manos se aferraron a sus caderas, guiando su ritmo, mientras ella se mov\u00eda con una pasi\u00f3n que me consum\u00eda.<\/p>\n<p>La habitaci\u00f3n estaba llena de sonidos, pero para nosotros, solo exist\u00eda el ritmo de nuestros cuerpos y el latido de nuestros corazones. Julia gimi\u00f3 suavemente, su cabeza cayendo hacia atr\u00e1s mientras su cuerpo temblaba con un orgasmo silencioso. Yo la segu\u00ed poco despu\u00e9s, mi cuerpo tension\u00e1ndose antes de liberarse en un placer abrumador.<\/p>\n<p>Cuando terminamos, nos quedamos acurrucados, nuestros cuerpos sudorosos y satisfechos. El resto del grupo segu\u00eda contando historias, ajenos a la tormenta que acababa de pasar entre nosotros. Julia me mir\u00f3 con una sonrisa p\u00edcara, sus ojos brillando en la oscuridad. &#8220;Nadie se enter\u00f3&#8221;, murmur\u00f3, y yo asent\u00ed, sintiendo una mezcla de alivio y excitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La noche continu\u00f3, las historias de terror dando paso a risas y bromas. Pero para m\u00ed y Julia, aquella noche ya hab\u00eda sido perfecta. Hab\u00edamos compartido algo \u00edntimo y arriesgado, algo que solo nosotros sab\u00edamos. Y mientras el resto del grupo se preparaba para dormir, nosotros nos quedamos despiertos un poco m\u00e1s, disfrutando del calor de nuestros cuerpos y la promesa de m\u00e1s noches como aquella.<\/p>\n<p>La luz finalmente regres\u00f3, pero la magia de aquella noche permaneci\u00f3, un secreto compartido entre dos personas que, a pesar de todo, no pod\u00edan negar la conexi\u00f3n que los un\u00eda. Y mientras el sol comenzaba a asomarse en el horizonte, yo y Julia nos dormimos, exhaustos pero satisfechos, sabiendo que aquella juntada de amigos hab\u00eda sido mucho m\u00e1s de lo que esper\u00e1bamos.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_59232\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"59232\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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