{"id":59260,"date":"2025-04-30T00:02:46","date_gmt":"2025-04-29T22:02:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=59260"},"modified":"2025-04-29T20:21:30","modified_gmt":"2025-04-29T18:21:30","slug":"mi-esposo-necesita-ayuda-2-papa-de-miel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-esposo-necesita-ayuda-2-papa-de-miel\/","title":{"rendered":"Mi esposo necesita ayuda (2): Pap\u00e1 de Miel"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"59260\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">36<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Las ganas de hacer pis me despiertan, un latido en el vientre que no me deja volver a dormir y me obliga, a tomar conciencia del cuerpo. El sill\u00f3n desde el cual su pap\u00e1 prometi\u00f3 cuidarme est\u00e1 vac\u00edo. Eso me decepciona y alivia, se forma un equilibrio, que cae por el peso de los recuerdos que me averg\u00fcenzan, que regresan como si un fuego iluminara escenas fijas, el gesto con que desprend\u00ed el corpi\u00f1o y le mostr\u00e9 las tetas, la fuerza con que apret\u00e9 los muslos para retener las manos que me acariciaban. Cierro los ojos y pienso si pap\u00e1 tendr\u00e1 verg\u00fcenza.<\/p>\n<p>Enrosco las piernas. Aprieto. Las ganas est\u00e1n ah\u00ed, la insistencia. Imagino el l\u00edquido, amarillo y tibio, el placer de soltarlo, y apoyo la mano encima de la tela del tanga. La empujo, estiro los bordes para hundirla en el cuerpo como si pudiera formar un tap\u00f3n. La tela tan fina, el regalo tan especial de mis amigas para sorprender al reci\u00e9n casado, es ahora un trapo h\u00famedo y pegajoso. -Por culpa de papa- digo en voz alta, como si jugara, y me levanta para ir al ba\u00f1o. La habitaci\u00f3n es amplia, hay un desnivel que divide la habitaci\u00f3n y un pasillo.<\/p>\n<p>Por eso tardo unos momentos en ver que la luz del ba\u00f1o esta prendida. Lo que encuentra ah\u00ed, hace que olvide mi prop\u00f3sito. Un culo. Un culo de hombre. Musculoso, alto, sin sobresalir, como si el culo respetara el espacio que forma la cintura. La raya que lo divide, m\u00e1s oscura que el resto de la piel, cruza perfecta y siento el deseo de recorrerla con los dedos. Estoy descalza y lleg0oa sorprenderlo. Lo ara\u00f1o. Apoyo las u\u00f1as en la nuca y desciendo hasta el final de la espalda y con la otra mano hago lo mismo en el vientre.<\/p>\n<p>Lo sorprendo. Corta el pis, escucho como el sonido desaparece y con las u\u00f1as raspo hasta chocar contra la carne redondeada de la pija. Escucho: \u2013No, coraz\u00f3n, no -pero el cuerpo no se niega, y compruebo con asombro hasta donde puedo llegar. Arrastro la mano a lo largo de la pija dormida, que cuelga como si pap\u00e1 tuviera una cola de mono. Pero gorda. Hay silencio, hay el cuerpo de un pap\u00e1 nervioso que tiene los m\u00fasculos tensos por las caricias suaves de su hija reci\u00e9n casada. La naturaleza reclama su lugar, el sonido regresa y con el regresa el pis.<\/p>\n<p>Si nos vieran, pensar\u00edan que se la sostengo mientras hace. Apenas termina sin que nadie lo mande, me lo ense\u00f1e o diga, estiro la piel hacia delante, arrugando la pija de papa, y dejo caer, dos y tres gotas para despu\u00e9s retrocederla, correr la piel y ver, como aparece la cabeza, de un rojo oscuro. Arrugo. Retrocedo. Arrugo. Retrocedo. Miguel, mi papa, dice no, no, gru\u00f1e, y se dobla tratando de escapar con amabilidad de mis manos, las de su hija. Pero encajo. En cada movimiento, pegada a \u00e9l.<\/p>\n<p>Parece el juego de la silla -pienso- y as\u00ed abrazada giro y quedo sentada en el inodoro. Frente a la pija. El pij\u00f3n. Sentada, las tetas sueltas temblando por lo brusco, la tanga negra pegoteada entre las piernas, la pija gorda y oscura de pap\u00e1 cuelga, una curva que tiembla y crece. Tardo en darme cuenta que la tengo agarrada. Que no suelto, que tocarla es parte de mi cuerpo. Pajeo, agarro y toco la pija de mi papa. Suave, concentrada en percibir los latidos de las venas que lo cruzan. Se agarra de mi cabeza. Murmura. Coraz\u00f3n -dice- no, no.<\/p>\n<p>La pija engorda y necesito las dos manos para cubrirla y todav\u00eda as\u00ed, un pedazo sobresale. Una voz en mi cabeza pregunta: -Micaela, \u00bfvos te despertaste para hacerle la paja a tu papa? Y sin esperar la respuesta murmura \u201c\u201d. No llego a correr la tanga. Separo los muslos y suelto pis, mucho pis que gotea de la tela y escapa por los costados. Pap\u00e1 escucha el ruido que cae, siente el alivio de su nena, el placer que la sacude. Eso pone dura la pija. Los dedos lo notan. Agarro una pija m\u00e1s gorda, crecida.<\/p>\n<p>Un deseo profundo me lleva a estirar la piel, arrugarla contra el borde que se forma debajo de la cabeza y acercar la cara, darle un beso, aspirar el olor de pap\u00e1 como algo nuevo, y darle otro beso, h\u00famedo, y un tercero, tratando de deformar los labios, y otro, buscando fundirme con \u00e9l, usando la saliva como disolvente. Marco de besos el largo de la pija. La recorro. Voy hasta abajo y regreso a la cabeza. Beso la pija de pap\u00e1. Con ruido, con ganas. Abro grande, pero, cuando estoy a punto de meterla en mi boca escucho una tos, un lamento, y Sebasti\u00e1n, mi esposo, grita mi nombre desde la cama y como no contesto, provoca ruidos, caerse de la cama, arrastrar los pies, preguntar por m\u00ed.<\/p>\n<p>Antes de cerrar la puerta y quedarme sola en el ba\u00f1o veo a pap\u00e1 levantar del suelo su b\u00f3xer, vestirse y abandonarme de nuevo. Dos veces en una luna de miel que no llega a terminarse.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_59260\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"59260\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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