{"id":59399,"date":"2025-05-07T00:04:15","date_gmt":"2025-05-06T22:04:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=59399"},"modified":"2025-05-06T17:51:21","modified_gmt":"2025-05-06T15:51:21","slug":"1280-celos-ardientes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/1280-celos-ardientes\/","title":{"rendered":"Celos ardientes"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"59399\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">37<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La verdad es que esto de los celos comenz\u00f3 como un juego que era divertido y serv\u00eda como para avivar el amor con Sergio. A m\u00ed me gustaba cultivar esos celos porque cada d\u00eda estaba m\u00e1s segura que \u00e9l me amaba y me necesitaba y me deseaba m\u00e1s y eso era mi felicidad completa.<\/p>\n<p>Por otro lado, con mi hermana Zeni no nos ve\u00edamos desde la Universidad y ahora, cada una viviendo en un pa\u00eds distinto, solamente nos encontr\u00e1bamos para las grandes celebraciones familiares en que los tres hermanos acud\u00edamos a la casa de mis padres, las dos hermanas somos solteras.<\/p>\n<p>Cuando Sergio comenz\u00f3 a insistir en que quer\u00eda ver una fotograf\u00eda de mi hermana Zeni, yo reaccion\u00e9 en forma airada. Pero era un puro teatro m\u00edo para medir su reacci\u00f3n, un juego en que yo usaba esos celos fingidos para avivar la hoguera de su deseo.<\/p>\n<p>En medio del amor con Sergio, yo sol\u00eda hacer alusi\u00f3n a mi hermana, a lo hermosa que era, a lo sola que estaba y de esa forma pod\u00eda notar como mi amante se encend\u00eda, me abrazaba m\u00e1s en\u00e9rgicamente, asum\u00eda posiciones de macho agresivo y aumentaba la intensidad de sus caricias, inventando formas nuevas de tenerme lo que me hac\u00eda arder como nunca llegando a finales insospechados de pasi\u00f3n desatada.<\/p>\n<p>Yo nunca supe que era lo que el se imaginaba en esos momentos y lo m\u00e1s probable, era que no se imaginara nada, porque era yo quien avivaba esa falsa atm\u00f3sfera de celos irreales, a lo mejor un poco decepcionada por la falta de celos reales, porque Sergio no ha sido nunca celoso. La celosa soy yo.<\/p>\n<p>Y ahora estaba en medio de ese juego divertido pero absurdo sin fundamento real.<\/p>\n<p>Porque Sergio no conoc\u00eda a mi hermana Zeni y yo no sab\u00eda muy bien como era ella ahora a sus treinta a\u00f1os.<\/p>\n<p>Claro, era una profesional exitosa, que viv\u00eda en la capital de nuestro vecino pa\u00eds, en un departamento peque\u00f1o en un buen barrio para una mujer sola, que no hab\u00eda tenido aventuras amorosas, al menos no las hab\u00eda contado y a quien le conoc\u00eda una sola relaci\u00f3n con un hombre maduro, pero nunca pude saber si hab\u00eda existido alg\u00fan compromiso profundo. De modo que ni siquiera sab\u00eda si mi hermana Zeni era virgen o no.<\/p>\n<p>Mirando detenidamente la \u00fanica fotograf\u00eda de Zeni que pude encontrar, me di cuenta que nos parec\u00edamos bastante.<\/p>\n<p>Ambas somos morenas de cabello negro, rostro de facciones algo marcadas y ojos oscuros, los m\u00edos m\u00e1s vivos que los suyos y tanto ella como yo tenemos boca grande, de labios pasionales. En nuestra figura destacan claramente nuestros pechos desarrollados, firmes y atrevidos.<\/p>\n<p>Pero la fotograf\u00eda que ten\u00eda en mis manos era una ampliaci\u00f3n de una fotograf\u00eda de pasaporte y aunque nada del cuerpo se pod\u00eda ver, se la llev\u00e9 a Sergio y se la mostr\u00e9.<\/p>\n<p>\u00c9l no dijo nada, no hizo ning\u00fan comentario y luego de mirarla un momento me la devolvi\u00f3 lo, que casi me produjo una desilusi\u00f3n, dado que \u00e9l hab\u00eda insistido en verla.<\/p>\n<p>Fue en medio del amor, como recordando algo que hubiese olvidado y recordara s\u00fabitamente, me dijo que \u00e9ramos muy parecidas. Yo not\u00e9 de inmediato en mi interior una reacci\u00f3n peque\u00f1a pero profunda.<\/p>\n<p>Metida de nuevo en el juego le hice un comentario asegur\u00e1ndole que ella ten\u00eda un cuerpo m\u00e1s brav\u00edo, m\u00e1s natural. Le dije que yo encontraba mi cuerpo m\u00e1s entregado en la pasi\u00f3n, al paso que el de ella se me ocurr\u00eda m\u00e1s indomable. Agregue que yo pensaba que quiz\u00e1s en la cama ser\u00eda m\u00e1s ardiente que yo.<\/p>\n<p>Sergio se agitaba sobre m\u00ed con br\u00edos renovados mientras yo me desgranaba en latidos placenteros y de pronto me di cuenta que estaba asumiendo el rol de mi hermana Zeni y quer\u00eda demostrarle a Sergio lo que ni yo misma sab\u00eda, porque jam\u00e1s pude imaginarme el comportamiento sensual de mi hermana.<\/p>\n<p>Pero ah\u00ed estaba yo movi\u00e9ndome como imaginaba que ella lo har\u00eda, de una manera como yo nunca lo hab\u00eda hecho y sintiendo que Sergio me estaba teniendo de una forma nueva, porque seguramente estaba haciendo el amor con Zeni y no conmigo y eso me hac\u00eda redoblar mi calentura porque me sent\u00eda una mujer nueva para \u00e9l, al mismo tiempo que lo percib\u00eda como un macho renovado descubridor de placeres diferentes que nos estaban llevando a cumbres de placeres insospechados.<\/p>\n<p>Pero, al parecer, ninguno de los dos se confesaba a si mismo lo que estaba sucediendo. Sea porque lo encontr\u00e1bamos peligroso o quiz\u00e1s porque esto era solamente una fantas\u00eda moment\u00e1nea sin ninguna trascendencia, que no fuera encender la pasi\u00f3n en nuestras tardes compartidas de los s\u00e1bados.<\/p>\n<p>Hab\u00eda comenzado una nueva semana con la renovada espera del inevitable encuentro de los s\u00e1bados y el d\u00eda mi\u00e9rcoles en la noche en la ardorosa soledad de mi cama, me sorprend\u00ed pensando, pero no en Sergio, como me ocurr\u00eda habitualmente. Lo que ocupaba mi mente afiebrada de mujer, eran los pensamientos y las im\u00e1genes que me hab\u00edan invadido la tarde del s\u00e1bado impregnada de la evocaci\u00f3n de mi hermana Zeni.<\/p>\n<p>Sobre todo, las im\u00e1genes en que aparec\u00eda Sergio haci\u00e9ndola suya y ella entreg\u00e1ndose de la forma descarada en que yo me hab\u00eda entregado. Y estas evocaciones eran de tal intensidad, que lleg\u00f3 un momento en que no ten\u00eda muy clara la identidad que asum\u00eda mi cuerpo, solamente sab\u00eda que me estimulaba con vehemencia, tratando de encontrar una autosatisfacci\u00f3n de tal magnitud, que me hac\u00eda perder la claridad en el sentido de si el orgasmo monumental que me invad\u00eda era m\u00edo o era de ella apoder\u00e1ndose de m\u00ed una forma extra\u00f1a y seductora de compartir con ella un juego er\u00f3tico descabellado, pero intensamente real.<\/p>\n<p>Lo que yo encontraba m\u00e1s maravilloso y excitante era que mi hermana Zeni no tuviese la menor idea de lo que me estaba pasando y por otro lado la imposibilidad absoluta de que yo llegara a contarle nada porque no ten\u00eda con ella ninguna confianza en ese plano.<\/p>\n<p>Los celos que me hab\u00eda inventado en un comienzo ya no eran tan irreales por cuanto todo lo que yo estaba sintiendo suced\u00eda de realidad en mi cuerpo que reaccionaba cada vez con mayor intensidad er\u00f3tica ante mis pensamientos.<\/p>\n<p>Pude darme cuenta que a Sergio le pasaba lo mismo cuando el s\u00e1bado siguiente en medio de la pasi\u00f3n ya desmedida por mis pensamientos durante el sexo y mientras el me hac\u00eda suya con la intensidad habitual&#8230; al besarme me dijo&#8230; Zeni.<\/p>\n<p>Fue tal el impacto que produjo en mi o\u00edrle pronunciar en ese momento el nombre de mi hermana, que comenc\u00e9 a sentir la pasi\u00f3n de una forma tan diab\u00f3licamente abrasadora que mi interior comenz\u00f3 a latir alrededor de su sexo de una forma desproporcionada y yo agitaba mi cuerpo de una manera tan descarada que Sergio parec\u00eda a punto de perder el sentido y ahora sin cuidado ninguno repet\u00eda&#8230; Zeni&#8230; Zeni, mientras entraba y sal\u00eda de mi con un ritmo y deleite que jam\u00e1s hab\u00edamos alcanzado.<\/p>\n<p>En el delicioso cansancio del reposo, la imagen de Zeni nos fue llenando de ternura en medio de la cual nos bes\u00e1bamos sin poder detenernos.<\/p>\n<p>Si bien en la cama ya hab\u00edamos admitido que la evocaci\u00f3n de mi hermana hab\u00eda transformado nuestras sesiones de amor de una manera maravillosa, ninguno de los dos hab\u00eda hecho referencia a eso en forma expl\u00edcita.<\/p>\n<p>Parec\u00edamos haber aceptado sin saberlo, un mutuo pacto de silencio, quiz\u00e1s por temor a desencadenar una tormenta de celos, o quiz\u00e1s por no romper el hechizo de una situaci\u00f3n tan locamente excitante. Sin embargo, este mismo silencio ocasionaba en nosotros una situaci\u00f3n que amenazaba tornarse inc\u00f3moda.<\/p>\n<p>Fue as\u00ed como reci\u00e9n anoche, en la cena en el restaurante de siempre frente a la playa y mientras apur\u00e1bamos un delicioso trago, se atrevi\u00f3 a preguntarme si no ten\u00eda yo alg\u00fan dejo de celos por llamarme Zeni en medio del amor.<\/p>\n<p>El solo hecho que lo hubiese planteado ocasion\u00f3 en mi un estado evidente de excitaci\u00f3n que no pude controlar, como si su pregunta obrara el milagro de traer a la realidad un encanto que hasta ahora hab\u00edamos mantenido en el secreto caliente de nuestro abrazo amoroso.<\/p>\n<p>Entonces le dije que s\u00ed.<\/p>\n<p>Que si ten\u00eda celos. Unos maravillosos celos de esa Zeni que lo volv\u00eda loco. Unos celos embriagadores que se apoderaban de m\u00ed cuando me hac\u00eda suya como si fuese Zeni. Unos celos que quer\u00eda multiplicar por mil si cada vez \u00e9l se transformaba en ese amante maravilloso que yo desconoc\u00eda y que ahora era tan m\u00edo como nunca lo imagin\u00e9.<\/p>\n<p>Unos celos que me llevaban a desear ser las dos para poseerlo por todos sus costados y disfrutar doblemente de sus longitudes y sus grosores como ninguna mujer hab\u00eda logrado hacerlo.<\/p>\n<p>Sergio se fue encendiendo con mis palabras. Lo supe en el brillo de sus ojos, en la forma como sus labios lat\u00edan sutilmente y sobre todo en la tibieza de su mano que recorr\u00eda mis muslos avanzando con audacia hacia el lugar en que yo o Zeni, ya no me importaba, le brindar\u00edamos los placeres que anhelara.<\/p>\n<p>Fue en ese momento de sinceridad sin l\u00edmites, de apertura total, que nos dimos cuenta que el momento hab\u00eda llegado sin buscarlo y fui yo quien le dije.<\/p>\n<p>\u2014D\u00e9jamelo a mi amor&#8230; yo sabr\u00e9 convencerla.<\/p>\n<p>La verdad es que no s\u00e9 c\u00f3mo convencerla, no s\u00e9 qu\u00e9 le voy a decir, no s\u00e9 c\u00f3mo va a reaccionar. \u00danicamente s\u00e9 que es inevitable.<\/p>\n<p>All\u00ed est\u00e1bamos con mi hermana Zeni, en lo m\u00e1s alto del moderno edificio, en medio del murmullo qued\u00f3 de ese restaurante maravilloso bebiendo nuestro aperitivo con ese aire un poco relajado y algo despreciativo con el resto del mundo en el que a veces parecemos vivir las mujeres de \u00e9xito.<\/p>\n<p>Sin embargo, no era comodidad las palabras para describir mi estado de \u00e1nimo. Ansiedad habr\u00eda sido m\u00e1s acertado, ansiedad y expectativa.<\/p>\n<p>Porque yo sola me hab\u00eda metido en esta especie de desaf\u00edo er\u00f3tico de un final tan incierto como peligroso.<\/p>\n<p>Era as\u00ed, porque todo lo hab\u00edamos elaborado Sergio y yo dej\u00e1ndonos llevar por un torbellino de pasi\u00f3n desatada precipit\u00e1ndonos en una fantas\u00eda que luego nos pareci\u00f3 imperativo hacer realidad.<\/p>\n<p>Pero en este momento comenzaba a darme cuenta la distancia sideral que existe entre un deseo que tu elaboras y cuidas en medio de los ardorosos encuentros \u00edntimos con un amante imaginativo como Sergio y la realidad de tener, ah\u00ed frente a m\u00ed, a quien anhelas incorporar a tus juegos de alcoba.<\/p>\n<p>En medio de mis encendidos insomnios, abrasada por el deseo, en la \u00edntima soledad de mi cuarto, el encuentro con mi hermana me parec\u00eda subyugante y tentador, imaginaba las frases que le dir\u00eda para convencerla a participar con nosotros en nuestro amor prohibido y con ese pensamiento me encend\u00eda m\u00e1s yo misma y anhelaba concretar el encuentro con ella lo antes posible, segura de mi \u00e9xito.<\/p>\n<p>Un contraste sin duda descomunal con lo que estaba sucediendo en ese restaurante donde Zeni luc\u00eda frente a m\u00ed con la misma naturalidad algo reservada de siempre, sin que me diera oportunidad alguna de siquiera acercarme a la mente de esta mujer hermosa.<\/p>\n<p>Hermosa. Porque sea que nunca la hab\u00eda mirado con detenimiento o sea porque en mis fantas\u00edas comenc\u00e9 a encontrarla hermosa, la verdad era que Zeni desde que entramos al restaurante, parec\u00eda tocada por una transformaci\u00f3n que la hab\u00eda convertido de mujer apagada y sencilla, en una hembra ahora casi provocativa en su manera de hablar, de re\u00edr, de mostrarse y de caminar.<\/p>\n<p>Fue bajo esta manera de verla, que despu\u00e9s de un corto silencio m\u00edo ella me dijo.<\/p>\n<p>\u2014Vamos&#8230; Horte&#8230; cu\u00e9ntame de Sergio&#8230; \u00bfAun ocupa el centro de tu vida?<\/p>\n<p>Su pregunta me sorprendi\u00f3. No porque no pudiera responderla ya que podr\u00eda hablar semanas de mi relaci\u00f3n con Sergio, sino porque Zeni jam\u00e1s hab\u00eda demostrado el menor inter\u00e9s por el asunto ya que para ella los asuntos de amor parec\u00edan ocupar francamente una preocupaci\u00f3n secundaria.<\/p>\n<p>Pero ah\u00ed, en ese imperceptible brillo de sus ojos, vi una naciente curiosidad que era la \u00fanica rama de la cual pod\u00eda colgarme para acercarme a ella con mi propuesta descabellada. Y entonces sin poder contenerme me escuch\u00e9 hablar sin mayores pre\u00e1mbulos.<\/p>\n<p>Le dije que ahora mi relaci\u00f3n con Sergio hab\u00eda entrado a una etapa maravillosa. Esa etapa en la que entran los amantes maduros. Los amantes que sienten que no tienen vuelta atr\u00e1s, cuando los prejuicios y los tab\u00faes quedan en el pasado, cuando entran desnudos y de la mano en un mundo paralelo al real en que todo es posible y en que ambos est\u00e1n dispuestos a romper con las negativas y llenan su vida de un s\u00ed permanente.<\/p>\n<p>Los ojos de Zeni mostraban ahora una curiosidad casi desmedida y aunque no pronunciaba palabra, toda su actitud me daba a entender lo que lo \u00fanico que deseaba era seguir escuch\u00e1ndome. Alentada por esa curiosidad c\u00f3mplice me aventur\u00e9 a entrar en detalles de mis encuentros amorosos de los s\u00e1bados con Sergio.<\/p>\n<p>Le cont\u00e9 que todas las semanas nos encontr\u00e1bamos a cenar en el mismo restaurante frente a la playa que ella tambi\u00e9n conoce. Le cont\u00e9 como desde el d\u00eda mi\u00e9rcoles ya mi cuerpo comenzaba a experimentar los efectos de una ansiedad precursora del abrazo amoroso. Le dije detalladamente como era que yo pod\u00eda aliviar la espera tratando de calmar mi cuerpo con caricias audaces que nunca hab\u00eda contado a nadie y que nunca hab\u00eda visto descritas. Le cont\u00e9 como era que el s\u00e1bado en la ma\u00f1ana, en la intimidad de mi cuarto de ba\u00f1o, preparaba mi cuerpo para hacerlo lo m\u00e1s seductor y embriagante que pudiese y como seleccionaba amorosamente cada una de las prendas \u00edntimas que vestir\u00eda, disfrutando de solo pensar en el momento en que Sergio habr\u00eda de sac\u00e1rmelas.<\/p>\n<p>Zeni de vez en cuando dirig\u00eda su mirada hacia alguna de las personas que estaban en nuestra cercan\u00eda como si temiera que alguien estuviese escuchando lo que yo le contaba, porque al parecer quer\u00eda ser ella la \u00fanica destinataria de tan intima confesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Ahora yo estaba alentada a seguir proporcion\u00e1ndole a esa mujer casi encendida, los mejores detalles de mi vida er\u00f3tica, porque ahora realmente quer\u00eda compartirlos con ella y porque el mismo hecho de narr\u00e1rselos, me estaba encendiendo a m\u00ed de tal modo que ahora disfrutaba en forma intima de cada cosa que le dec\u00eda.<\/p>\n<p>Entonces le cont\u00e9 como era que, a veces, en ese restaurante junto a la playa almorz\u00e1bamos en un peque\u00f1o comedor reservado tan solo para nosotros y como era que al calor de la charla y del vino, nos encend\u00edamos de tal modo que poni\u00e9ndonos de pie nos entreg\u00e1bamos a caricias diab\u00f3licas y que en medio de esa vor\u00e1gine pasional algunas veces Sergio me hab\u00eda sostenido afirmada en la pared, y deslizando mis calzones me hab\u00eda hecho el amor en esa posici\u00f3n, con tal intensidad que no nos importaba que pudieran sorprendernos, sino que muy por el contrario, esa situaci\u00f3n peligrosa parec\u00eda encendernos m\u00e1s ya que algunos de mis mejores orgasmos cre\u00eda yo haberlos encontrado en situaciones como esa.<\/p>\n<p>Recordando esas situaciones yo estaba francamente excitada y podr\u00eda haber asegurado que era evidente que Zeni tambi\u00e9n lo estaba, aunque ella nada me dijera al respecto, pero yo como mujer sab\u00eda que ella seguramente estaba apretando sus rodillas bajo la mesa, seguramente rozando sus muslos tibios y seguramente tambi\u00e9n los latidos internos de su sexo habr\u00edan de estar trastornando todas sus sensaciones corporales. Si as\u00ed no fuese, ella, con su car\u00e1cter, habr\u00eda sabido hacer que yo detuviese mi relato en cualquier momento. Pero no lo hizo.<\/p>\n<p>Entonces, s\u00fabitamente, Zeni pidi\u00f3 la cuenta y me dijo que nos march\u00e1ramos.<\/p>\n<p>Caminando tras ella por el pasillo que conduc\u00eda al ascensor pude darme cuenta que, o bien esta mujer hab\u00eda cambiado dr\u00e1sticamente en los a\u00f1os recientes, o yo, sumergida en mi egocentrismo habitual no hab\u00eda reparado en la manera sensacional que esta hembra tenia de caminar.<\/p>\n<p>Era algo casi imperceptible que pudiera quiz\u00e1s pasar inadvertido para un hombre, pero no para otra mujer.<\/p>\n<p>La verdad es que Zeni pose\u00eda un trasero casi perfecto, que ahora pod\u00eda lucir ante m\u00ed de forma casi descarada en atenci\u00f3n a su vestido ce\u00f1ido. Pero no era la forma de su anatom\u00eda lo m\u00e1s atractivo, sino el movimiento que ella le imprim\u00eda. Era un movimiento natural, era un peque\u00f1o balanceo en que cada una de sus nalgas describ\u00eda un movimiento independiente de sube y baja que sin duda ella habr\u00eda de percibir como un roce endiablado bajo sus peque\u00f1os calzones apenas insinuados y que me hac\u00edan mantener la vista fija en ella deseando que el pasillo hacia el ascensor no terminase nunca. Yo sent\u00eda mi trasero torpe y descomunal ante la gracia del suyo que me ten\u00eda subyugada.<\/p>\n<p>Hab\u00edamos llegado a la hermosa avenida donde los edificios en altura dejaban entre s\u00ed peque\u00f1os y sombreados parques. Zeni parec\u00eda estar muy segura del lugar hacia donde nos dirig\u00edamos y yo simplemente me dejaba guiar. Era una tarde calurosa y camin\u00e1bamos lentamente y en silencio. Ya no pod\u00eda caminar tras ella porque habr\u00eda sido evidente que la miraba promiscuamente y yo no quer\u00eda romper groseramente el ambiente delicioso \u00edntimo y caliente de nuestra conversaci\u00f3n en el restaurante.<\/p>\n<p>Nos detuvimos frente a un cine y decidimos entrar, no porque la pel\u00edcula fuese atrayente, sino porque nos motivaba m\u00e1s el aire acondicionado del local. As\u00ed acortar\u00edamos la tarde.<\/p>\n<p>La cinta ya se estaba proyectando y como siempre he tenido dificultad para adaptarme a la penumbra le ped\u00ed a Zeni que me tomara de la mano para guiarme a las acomodaciones. Me extra\u00f1\u00f3 que Zeni tuviese su mano tan fr\u00eda, haciendo un contraste evidente con la calidez casi exagerada de la m\u00eda.<\/p>\n<p>Lo que me sorprendi\u00f3 gratamente fue que Zeni no soltara mi mano cuando estuvimos sentadas y al parecer trat\u00e1bamos de introducirnos en la trama de la pel\u00edcula.<\/p>\n<p>Ella acept\u00f3 todas las formas como yo acariciaba su mano de modo que a los pocos minutos yo abandon\u00e9 todo intento de controlar mis acciones y simplemente dej\u00e9 que mi temperamento fluyera natural, espont\u00e1neo y arrebatador y entonces se la acariciaba francamente en un juego que en la penumbra y el silencio nos fue llevando a caricias a\u00fan m\u00e1s expl\u00edcitas.<\/p>\n<p>Est\u00e1bamos encontrando, en ese aparte construido por las dos, una forma de comunicaci\u00f3n que jam\u00e1s hab\u00edamos encontrado con palabras.<\/p>\n<p>Su mano se pos\u00f3 con seguridad en mi rodilla y avanz\u00f3 sin dificultad por mi muslo que luc\u00eda muy descubierto por lo precario de mi falda. Sus caricias desencadenaban en mi unas sensaciones de magnitud y sentido desconocido. Era la primera vez que me acariciaba una mujer y esa mujer era mi hermana Zeni.<\/p>\n<p>Yo estaba encendida, ardiendo, quem\u00e1ndome en una hoguera que yo misma hab\u00eda encendido. Como de costumbre parec\u00eda estar siendo v\u00edctima de mi propio tratamiento pues ahora estaba rodando ya casi sin control por el tobog\u00e1n de una pasi\u00f3n extra\u00f1a, aqu\u00ed en medio del cine, con esa sensaci\u00f3n de peligrosidad que hab\u00eda experimentado otras veces y cuya narraci\u00f3n parec\u00eda haber encendido a Zeni.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando mi mano, casi como para aliviarme, busc\u00f3 sin disimulo uno de mis pechos y comenc\u00e9 a apretar mi pez\u00f3n dilatado y ardiente casi hasta producirme dolor. Extra\u00f1a caricia con la cual quer\u00eda calmar mi deseo encendido al m\u00e1ximo. Pude ver que Zeni me estaba observando en forma disimulada y sin pudor alguno, aprovechando que no hab\u00eda nadie cerca, liber\u00f3 uno de sus pechos para imitar lo que yo hac\u00eda.<\/p>\n<p>El hecho que ambas estuvi\u00e9semos quem\u00e1ndonos en la misma hoguera me descontrol\u00f3.. Era un pecho sensacional, parec\u00eda blanco en la penumbra, mostrando ese pez\u00f3n oscuro, casi desproporcionado, dilatado, insolente, apuntando ligeramente adelante y arriba, porque Zeni se hab\u00eda recostado un poco como sumergi\u00e9ndose en la butaca. Ella sosten\u00eda el pecho desde su base, como ofreci\u00e9ndomelo Ya no pude separar la visita de esa maravilla. Ya era inevitable lo que nos estaba pasando.<\/p>\n<p>As\u00ed me fui inclinando lentamente hacia ella, con mi boca anhelante, con mis labios buscadores con mi aliento caliente y cuando tuve esa maravilla entre mi lengua y mi paladar sent\u00ed en mi vientre una descarga que no me hizo gritar porque me contuve, mientras sent\u00eda su mano busc\u00e1ndome entre mis piernas y a trav\u00e9s de la fina tela de mi prenda le pude entregar cada detalle de ese orgasmo monumental que supon\u00eda est\u00e1bamos compartiendo.<\/p>\n<p>Pero no era una suposici\u00f3n por cuanto Zeni, ahora con una voz confidente me dec\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Ha de ser as\u00ed como sientes con Sergio, \u00bfverdad?<\/p>\n<p>Ya no tendr\u00eda ning\u00fan tipo de celos.<\/p>\n<p>Solamente faltaba hacerlo. Y yo sab\u00eda que habr\u00eda de ser maravilloso.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_59399\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"59399\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Que si ten\u00eda celos. Unos maravillosos celos de esa Zeni que lo volv\u00eda loco. Unos celos embriagadores que se apoderaban de m\u00ed cuando me hac\u00eda suya como si fuese Zeni. Unos celos que quer\u00eda multiplicar por mil si cada vez \u00e9l se transformaba en ese amante maravilloso que yo desconoc\u00eda y que ahora era tan m\u00edo como nunca lo imagin\u00e9<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_59399\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"59399\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":403,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-59399","post","type-post","status-publish","format-standard","category-infidelidad"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":4403,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59399","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/403"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=59399"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59399\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":59401,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59399\/revisions\/59401"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=59399"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=59399"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=59399"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}