{"id":59446,"date":"2025-05-08T00:03:59","date_gmt":"2025-05-07T22:03:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=59446"},"modified":"2025-05-07T22:45:04","modified_gmt":"2025-05-07T20:45:04","slug":"2351-amores-lejanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/2351-amores-lejanos\/","title":{"rendered":"Amores lejanos"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"59446\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">39<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>No voy a contar c\u00f3mo fue que mi marido descubri\u00f3 lo de Alejo. Fue una imprudencia m\u00eda, loca como estaba por \u00e9l, loca por completo y s\u00ed, quiz\u00e1 con ganas de hacer lo que ahora estoy haciendo. No contar\u00e9 lo duro que fue superarlo y, para \u00e9l, perdonarme. Nunca sabr\u00e1 que fui yo quien sedujo a Alejo, yo quien ansiaba cog\u00e9rmelo. Nunca sabr\u00e1 que aquello salv\u00f3 nuestro matrimonio. Nunca sabr\u00e1 que estuve otra vez, casi un a\u00f1o, sin m\u00e1s verga que la suya, ni sabr\u00e1 que s\u00e9 de ciencia cierta que necesito vergas, pero que las buscar\u00e9, las tendr\u00e9 con suma discreci\u00f3n y cuidado.<\/p>\n<p>La verdad es que en cuanto vi a Mariano me encul\u00e9 dur\u00edsimo. Yo estaba en su ciudad por cuestiones de trabajo (ya se habr\u00e1n dado cuenta) para negociar algo con el gobierno de un estado del sur. Lo que importa es que al terminar el trabajo del primer d\u00eda, \u00e9l lleg\u00f3 por nosotros para ir a un bar: tres amigas saldr\u00edamos y una de ellas, casada, nos pidi\u00f3 permiso para hablarle\u2026 as\u00ed que mientras ella se embellec\u00eda, yo que soy relativamente r\u00e1pida para esos menesteres, charlaba con \u00e9l en el loby del hotel.<\/p>\n<p>Me habl\u00f3 de su ciudad, una ciudad espl\u00e9ndida; me habl\u00f3 de su trabajo, que ten\u00eda que ver con la vida cultural de su ciudad\u2026 y yo lo miraba. Sus ojos brillaban en la penumbra y \u00e9l brillaba con ellos, imagin\u00e9 sus labios en mi cuello y sus manos de finos dedos en mi nuca.<\/p>\n<p>Lo miraba mirarme. \u00bfCu\u00e1nto dura una cerveza? Aquella alcanz\u00f3 para hacerme creer que me miraba de manera especial. No es que lo entendiera de inmediato, de hecho, necesit\u00e9 varias semanas para entenderlo racionalmente, pero una parte de mi lo entendi\u00f3. Lo entendi\u00f3, porque se cre\u00f3 una corriente inmediata de atracci\u00f3n. Y yo lo miraba.<\/p>\n<p>Baj\u00f3 mi amiga, su amante, y luego la tercera chica que nos acompa\u00f1ar\u00eda y partimos a un bar de copas. Me sent\u00e9 junto a \u00e9l, del otro lado de mi amiga, y lo vi brillar. Envidi\u00e9 a mi amiga cuando \u00e9l la besaba, cuando le hablaba a dos cent\u00edmetros de su rostro, cuando acariciaba la piel enfundada en unos jeans hechos s\u00f3lo para sus interminables piernas.<\/p>\n<p>Pero Dios existe y mi amiga no baila. No soy una gran bailarina, ya lo he dicho, pero me defiendo. Mariano, en cambio baila m\u00e1s que bien y me llevaba entre sus brazo mientras mi pantaleta se iba empapando y yo, aunque no deb\u00eda, aunque sab\u00eda bien que por varias razones no deb\u00eda, me segu\u00eda enamorando. La cercan\u00eda de su cuerpo felino, de movimientos de tigre, me permit\u00eda estrecharme contra su pecho s\u00f3lido como una monta\u00f1a.<\/p>\n<p>No bailamos m\u00e1s de tres canciones. No quer\u00eda enamorarme perdida. No quer\u00eda, pero uno no manda en esas cosas. Solo tres canciones, demasiados minutos de contacto, de roce de nuestros cuerpos, de sentir sus fuertes brazos desnudos, calibrar su cintura. Cada una de las terminales nerviosas de mi cuerpo, por una u otra v\u00eda, recib\u00eda el est\u00edmulo de su baile \u201cEs m\u00edo, no seas puta\u201d, me dijo mi amiga cuando nos sentamos, con una sonrisa torcida. Y yo lo record\u00e9: esa noche no era, no pod\u00eda ser m\u00edo.<\/p>\n<p>Esa noche no dorm\u00ed. No me preocupaba saber que en la habitaci\u00f3n de al lado, Mariano se estaba cogiendo a mi amiga, sino las m\u00faltiples razones por las que no pod\u00eda, no deb\u00eda ser m\u00edo. Desnuda, me rozaba con el lino de las s\u00e1banas y casi me hice da\u00f1o con el consolador que a veces llevo a mis viajes.<\/p>\n<p>Regres\u00e9 a la capital s\u00f3lo por un d\u00eda y vol\u00e9 al extremo norte. Solo pensaba en Mariano, solo en Mariano y no pod\u00eda concentrarme en el trabajo, el trabajo que segu\u00edamos haciendo, para el mismo grupo, con la misma gente. No pod\u00eda concentrarme y todo me sal\u00eda mal, pero el tercer d\u00eda, que ten\u00eda la tarde libre milagrosamente, gracias al FB (\u00a1inici\u00f3 la era del FB, FB bendito!) encontr\u00e9 en la misma ciudad en que yo estaba, a Salvador, un antiguo alumno con el que me manten\u00eda en contacto por FB. Me gustaba, me encantaba su acento norte\u00f1o, sus ojos de golondrina, su esbelta figura y tras largo d\u00eda que incluy\u00f3 carne a la parrilla y partido de beisbol, terminamos haciendo el amor en mi hotel.<\/p>\n<p>Desde que empec\u00e9 a besarlo, desde que acarici\u00e9 sus piernas de futbolista, pens\u00e9 en otros labios, en otras piernas&#8230; en los labios y las piernas de aquel sure\u00f1o que me hab\u00eda hechizado. Cuando mi amigo del norte me penetr\u00f3, cuando la verga de Salvador se desliz\u00f3 dentro de m\u00ed, era la verga de Mariano la que m\u00e1gicamente me penetraba. Aquel chico casi desconocido, apenas tocado durante el baile, aquel de los ojos milagrosos y el fuerte pecho, los velludos brazos escote m\u00e1gico; aquel, cuya mirada me imantaba; aquel, cuya magia me hac\u00eda descreer de la ciencia.<\/p>\n<p>Regres\u00e9 otra vez a la capital, a mis labores cotidianas. Busqu\u00e9 pretextos para escribirle sobre diversas cosas y encontr\u00e9 pretextos para que me escribiera. Bendito FB\u2026 que tuve que cancelar, porque mi marido lleg\u00f3 a sospechar. Pasaron diez meses. Dir\u00e1n que es un recurso literario, pero en esos meses no dej\u00e9 de pensar en Mariano\u2026 Y a veces, tambi\u00e9n en Salvador. La verdad es que ahora pienso en Salvador cada vez m\u00e1s, pero esa es otra historia.<\/p>\n<p>Pasaron diez meses de fantas\u00edas desesperadas, los \u00faltimos diez meses en que realmente intent\u00e9 serle fiel a mi marido. Por fin, volvieron a enviarme a la ciudad de Mariano. Esta vez, yo sola. Solo estar\u00eda un d\u00eda y una noche y apenas tuve tiempo de invitarlo a cenar, rezando, poniendo veladoras a la imagen de San Judas Tadeo. \u201cQue venga, que cene conmigo\u201d Que cenara conmigo, s\u00f3lo eso ped\u00eda, que cenara&#8230; y le habl\u00e9 por tel\u00e9fono.<\/p>\n<p>Acept\u00f3 la invitaci\u00f3n y yo prepar\u00e9 los pretextos para la gente que me invit\u00f3: \u201cEstoy muerta. Ni hambre tengo\u201d. A las nueve me dejaron en el hotel. Me retoqu\u00e9 un poco el maquillaje, cambi\u00e9 mi traje sastre por un vestido rojo de tirantes, de una sola pieza, me puse las tangas de guerra y una chaqueta de cuero negra, como las medias, y a las nueve y media estaba en la mesa del restaurante en que nos hab\u00edamos citado. Me ped\u00ed una cerveza bien fr\u00eda y trat\u00e9 de apagar mis fuegos, mis \u00edntimas fantas\u00edas. \u201cS\u00f3lo cenar\u00e9 con \u00e9l \u2013me ment\u00eda a mi misma- s\u00f3lo cenar\u00e9\u201d.<\/p>\n<p>Tres horas despu\u00e9s, pasada la medianoche, en un peque\u00f1o y hermoso bar, tres horas despu\u00e9s de mirarlo, de desearlo, de quer\u00e9rmelo coger, de ver que \u00e9l no daba paso en firme, le pregunt\u00e9: \u201c\u00bfPuedo besarte?\u201d Y no dejamos de besarnos el resto de la noche, hasta llegar al hotel, dos horas despu\u00e9s, yo empapada y feliz. Ya hab\u00eda masajeado su verga por encima del pantal\u00f3n, su mano hab\u00eda subido por mis muslos, su pecho hab\u00eda sido besado por mi boca, mi vagina estaba empapada y su pito espl\u00e9ndido en su grosor.<\/p>\n<p>Tan pronto entramos, le baj\u00e9 los pantalones y sin advertencia, me met\u00ed su precioso trozo en la boca y empec\u00e9 a chuparlo como pose\u00edda, no con la delicadeza que acostumbro, sino de inmediato. Mariano jadeaba mientras yo disfrutaba la textura de aquella gloriosa verga. Le fui quitando los zapatos, los calcetines, los pantalones, sin dejar de mam\u00e1rsela de abajo a arriba. Le empec\u00e9 a besar los huevos, de tama\u00f1o normal, las ingles, le apret\u00e9 las nalgas, que son pura fibra, y regres\u00e9 a la verga, hasta que \u00e9l se movi\u00f3, me levant\u00f3 en brazos, me acost\u00f3, me desnud\u00f3 a zarpazos y me la meti\u00f3, dej\u00e1ndome los ojos en blanco. Poco a poco entr\u00f3 toda y \u00e9l embisti\u00f3 con fuerza, cada vez con m\u00e1s fuerza, vini\u00e9ndose en tremendo orgasmo al mismo tiempo que el m\u00edo.<\/p>\n<p>Pero cuando me sac\u00f3 la verga, a\u00fan la ten\u00eda dur\u00edsima. Se la cog\u00ed y empec\u00e9 a chupar y a succionar tan hermosa verga para pronto sentarme en ella, empalada de arriba abajo, gozando aquella noche interminable que abri\u00f3 mi vida a tres meses de enamoramiento total: s\u00ed, amaba, am\u00e9, amo a Mariano tanto como, al mismo tiempo que amo a mi marido. S\u00ed se puede.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_59446\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"59446\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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