{"id":59709,"date":"2025-05-22T00:04:51","date_gmt":"2025-05-21T22:04:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=59709"},"modified":"2025-05-21T17:18:12","modified_gmt":"2025-05-21T15:18:12","slug":"la-culpa-la-tienes-tu-2-despues-de-la-pillada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-culpa-la-tienes-tu-2-despues-de-la-pillada\/","title":{"rendered":"La culpa la tienes t\u00fa (2): Despu\u00e9s de la pillada"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"59709\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">61<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>No le di m\u00e1s vueltas al asunto. Lo importante era que esos terribles escenarios que me hab\u00eda imaginado con angustia se hab\u00edan esfumado con las palabras de mi t\u00eda Lau. No ten\u00eda que irme de all\u00ed ni tampoco ya parec\u00eda especialmente molesta u ofendida o al menos no a la escala que yo lo hab\u00eda imaginado. De todos modos, un inc\u00f3modo sentimiento de verg\u00fcenza aleteaba encima de mi cabeza.<\/p>\n<p>Pasaron los d\u00edas. Unos pocos. Tal vez cuatro o cinco en los que no me hice pajas. Por miedo, verg\u00fcenza, desanimo, culpa. No s\u00e9 por cual raz\u00f3n. Quiz\u00e1s por una combinaci\u00f3n de un poco de todas. Pero eso no funciona as\u00ed. La naturaleza y la dopamina son muy fuertes. Tremendamente fuertes como para pretender in\u00fatilmente enfrentarlas o ignorarlas. Nuevamente ca\u00ed en la tentaci\u00f3n. Cada vez en mi privacidad, estando solo en el apartamento, era dif\u00edcil no volcarme a la zona de labores, destapar el cesto y tomar entre mis manos las prendas \u00edntimas de mi t\u00eda Lau.<\/p>\n<p>Sencillamente, ahora deb\u00eda yo tener m\u00e1s cuidado. Solo tomaba una a la vez, el cesto lo dejaba abierto y me pajeaba de pie justo all\u00ed, al lado de la lavadora y no completamente desnudo para deshacer la escena al m\u00ednimo ruido percibido. As\u00ed no corr\u00eda riesgo de que Adolfito o mi t\u00eda Lau me pillaran. Estudiaba bien c\u00f3mo y encima de que pieza estaba la prenda que tomaba para volverla a colocar all\u00ed, justo despu\u00e9s de gozar de la eyaculaci\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed pasaron varias semanas. Mis pajas cotidianas aspirando olores vaginales arrancados de los calzones sucios de t\u00eda Lau volvieron a hacer parte del placer diario. Mi relaci\u00f3n con ella con los d\u00edas fue volviendo lentamente a la normalidad, amable, tranquila sin tanto dialogo, pero con un aprecio que estaba a la vista. Sobre todo, porque Adolfito fue mejorando sustancialmente sus calificaciones en matem\u00e1ticas gracias a mi ayuda. Parec\u00eda que despu\u00e9s de ese percance, hab\u00eda podido encontrar un equilibrio entre el respeto a mi t\u00eda, mi buen comportamiento y mis impulsos sexuales materializados en pajas intensas bien ali\u00f1adas con sus bragas usadas.<\/p>\n<p>Extra\u00f1amente, en mi cabeza, no pululaban casi pensamientos incestuosos con mi t\u00eda Lau. A pesar de que sus olores nutr\u00edan poderosamente mis pajas, siempre al masturbarme, yo imaginaba escenas con otras mujeres de mi entorno pueblerino o incluso de mi nuevo entorno universitario. Pensaba mucho en las tetas de Clara, una chica de la universidad que hac\u00eda la pasant\u00eda conmigo. Era chiquita, bonita, algo gordita, bien culona y tetona. Me produc\u00eda un erotismo fuerte.<\/p>\n<p>Pasaron varias semanas, hasta que lleg\u00f3 el cumplea\u00f1os de mi t\u00eda. Iba a cumplir cuarenta y cuatro a\u00f1os. Yo, con poco dinero, no pod\u00eda regalarle gran cosa. Sin embargo, se me ocurri\u00f3 una idea. Regalarle un arreglo floral. Un detalle un poco cursi, pero bueno, detalle al fin de cuentas. Unas flores de agradecimiento, no de enamorado claro est\u00e1.<\/p>\n<p>Sab\u00eda que le gustaban mucho las flores porque la escuch\u00e9 comentarlo con amigas de ella con las que a veces hablaba telef\u00f3nicamente. Justamente, Clara, la chica de la universidad con quien hab\u00eda hecho algo de amistad, ten\u00eda un t\u00edo cuyo negocio era una florister\u00eda, en donde ella trabajaba los s\u00e1bados. Le coment\u00e9 que yo quer\u00eda regalarle un arreglo de flores a mi t\u00eda para ver que pod\u00eda recomendarme a bajo costo.<\/p>\n<p>Clara no solo me dijo que ella si pod\u00eda ayudarme, sino que era una buena idea. Me consigui\u00f3 un tremendo arreglo de flores, de esos super caros, a precio de huevo. Lo hizo con retales de flores que van quedando y con vasijas de vidrio que, por tener un m\u00ednimo defecto, normalmente se desechan. Yo solo ten\u00eda que pagar por el env\u00edo pr\u00e1cticamente.<\/p>\n<p>Para celebrar su cumplea\u00f1os, ese viernes mi t\u00eda Lau, hab\u00eda invitado al apartamento a tres amigas colegas del trabajo. Todas m\u00e1s o menos de su edad. A una de ellas, ya antes yo la hab\u00eda conocido y las otras dos las conoc\u00eda por referencia cuando mi t\u00eda de vez en cuando las mencionaba en conversaciones o comentarios. Eran bastantes amigas entre s\u00ed y para mi t\u00eda, mujer sola, tan lejos de su tierra natal y de su familia sangu\u00ednea, esas amigas eran casi como su familia.<\/p>\n<p>Yo la ayud\u00e9 mucho a limpiar y a atenderlas, a servir comida y hasta bebidas. Mar\u00eda, la m\u00e1s gorda, tomaba cervezas, Carla la de apariencia mayor y Jimena, la m\u00e1s bonita, tomaban aguardiente. Mi t\u00eda tambi\u00e9n se un\u00eda a \u00e9stas dos \u00faltimas bebiendo trago corto. Hablaban, se re\u00edan, charlaban y chismoseaban a todos los otros colegas de su trabajo. Yo saqu\u00e9 mis mejores galas para atenderlas como un buen barman, aunque tambi\u00e9n beb\u00eda cerveza con algo de moderaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las flores llegaron a eso de las siete de la noche como una sorpresa para mi t\u00eda. Me dio algo de verg\u00fcenza cuando ese enorme ramo de flores blancas, amarillas y moradas entraron por la puerta. Era sorprendentemente m\u00e1s grande de lo que yo me imaginaba cuando Clara me lo describi\u00f3. Me puse rojo. Mi t\u00eda asombrada, no pod\u00eda creerlo. No se lo esperaba y no ten\u00eda la m\u00e1s m\u00ednima sospecha de quien pod\u00eda haber enviado semejante detalle.<\/p>\n<p>Las otras mujeres, sorprendidas, con ojos at\u00f3nitos y expresiones euf\u00f3ricas en sus rostros, expresaron esa envidia amigable y emocionante t\u00edpica de drama femenino. Un aroma floral invadi\u00f3 la salita. Ellas, hasta le hac\u00edan bromas a mi t\u00eda, inventando que deb\u00eda haber alg\u00fan un enamorado tapado del cual ella no quer\u00eda contarles.<\/p>\n<p>El momento crucial lleg\u00f3 cuando t\u00eda Lau tom\u00f3 la tarjeta despu\u00e9s de acomodar el ramo de flores en la mesa de centro de los muebles. Todas quedaron en silencio, en ese suspenso de final de pel\u00edcula de enamorados tontos. Mi t\u00eda ley\u00f3 sin hablar. Todas expectantes miraban desesperadas a mi t\u00eda leer y ver como sus pupilas expresaban asombro y regocijo a la vez. Yo me sent\u00eda algo inc\u00f3modo, all\u00ed, de pie frente a ellas cuatro. Parec\u00edan cuatro adolescentes.<\/p>\n<p>Yo no esperaba tampoco que el ramo llegara en ese momento, sino mucho antes de que las invitadas llegaran. Mi t\u00eda alz\u00f3 la mirada para buscar la m\u00eda. Sonre\u00ed con gracia, verg\u00fcenza, regocijo. Ella se balance\u00f3 hac\u00eda m\u00ed, me dio un abrazo fuerte, un beso bien estampado en la mejilla derecha y me dijo \u201cAy gracias, sobrino lindo\u201d<\/p>\n<p>Todas me miraron con rostros de emoci\u00f3n de telenovela. Me abrumaron.<\/p>\n<p>-\u00a1Ah! Con un sobrino as\u00ed en casa, pues, hasta corre peligro conmigo ja, ja, ja \u2013dijo la gorda Mar\u00eda con actitud algo vulgar. Me sonroj\u00e9.<\/p>\n<p>-Ya sabes nene. A donde Mar\u00eda no vayas porque corres peligro. Es una loca enferma ja, ja \u2013agreg\u00f3 Jimena con jocosidad.<\/p>\n<p>Carla, la que parec\u00eda m\u00e1s discreta de todas, me dio un abrazo y me dijo. Que lindo detalles. Tu t\u00eda lo necesitaba. Ella te aprecia mucho. No los dice a cada rato en el trabajo. Ya entiendo bien porqu\u00e9.<\/p>\n<p>Todos esos cumplidos me hac\u00edan sonrojar y sentir algo de verg\u00fcenza y regocijo al mismo tiempo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la euforia que caus\u00f3 el ramo de flores, los tragos de alcohol continuaron con algo menos de moderaci\u00f3n. Jimena, que estaba quiz\u00e1s un poco borracha me sac\u00f3 a bailar una vieja bachata que sonaba en la radio. Alz\u00f3 el volumen y yo bail\u00e9 con ella. Ol\u00eda rico su perfume. Su cuerpo delgado y bonito se acopl\u00f3 con el m\u00edo. Todas se sorprendieron de mi manera de bailar. Siempre se me hizo f\u00e1cil el baile. Hasta mi t\u00eda Lau qued\u00f3 sorprendida y aplaudieron cuando la pieza acab\u00f3. Me sent\u00eda el centro de atenci\u00f3n de esas se\u00f1oras mayores con mucho sonrojo.<\/p>\n<p>La primera en despedirse fue Clara cuando su marido vino a buscarla en su auto. Al poco rato, ya pasadas las once de la noche, Jimena se march\u00f3 en un taxi, no sin antes bailar otra pieza conmigo. Finalmente, Mar\u00eda, tambi\u00e9n bail\u00f3 conmigo un poco torpemente de lo borracha y despu\u00e9s su hermana pas\u00f3 a buscarla. Era poco m\u00e1s de medianoche.<\/p>\n<p>Yo me apur\u00e9 a recoger el desorden de platos y botellas que estaban regados por la sala. Me dispuse a ordenar un poco la cocina y botar cosas en la cesta de la basura. La m\u00fasica sonaba. Estaba yo de pie frente al fregadero de la cocina, sent\u00ed que un par de brazos delgados me abrazaron desde atr\u00e1s. Mi t\u00eda reclin\u00f3 su cabeza contra mi espalda y me dijo -\u00a1Qu\u00e9 bonito detalle! Gracias. \u00a1Que lindo!<\/p>\n<p>Me gir\u00e9. Le correspond\u00ed el abrazo con respeto. Sent\u00ed el tufo de aguardiente en su respiraci\u00f3n. Su abrazo fue intenso. Nunca hab\u00eda sentido un abrazo de ella as\u00ed de cerca, fuerte y caluroso. Un cosquilleo recorri\u00f3 mi cuerpo. No necesariamente de morbo en ese momento.<\/p>\n<p>Ella me hal\u00f3 y me pidi\u00f3 que bailara con ella. Era una salsa lenta, de esas rom\u00e1nticas que a ella le gustaban. Bailamos despacio. El abrazo se hizo intenso y sent\u00ed cierta seducci\u00f3n en su forma resuelta de bailar. Me daba algo de vueltas la cabeza a pesar de que yo no hab\u00eda bebido mucho. Mi t\u00eda Lau, aunque no estaba tan borracha como Jimena, parec\u00eda de todos modos bastante entonada. Sus pechos grandes contra mi cuerpo se sent\u00edan suaves y c\u00e1lidos. Terminamos la pieza. Ella se separ\u00f3 sonriente y me dijo que ten\u00eda que ir a hacer chichi. Yo volv\u00ed a la cocina a terminar lo que estaba haciendo.<\/p>\n<p>Otra vez mi t\u00eda regres\u00f3. Me hal\u00f3 por el brazo con un aire de mujer contenta de embriaguez y por su cumplea\u00f1os. Ten\u00eda un vestido color vinotinto, lizo y sencillo, de una sola pieza, con escote en forma de v y algo volado que le cubr\u00eda hasta un poco por encima de sus rodillas. Sus senos voluminosos se asomaban sin vulgaridad. Luc\u00eda agraciada con el pelo tocado y sus labios pintados de rojo carmes\u00ed. Tra\u00eda una mano escondida detr\u00e1s de su espalda y me dijo \u2013Ven, si\u00e9ntate ah\u00ed \u2013se\u00f1al\u00e1ndome una de las sillas de la mesa de comedor contigua a la cocina.<\/p>\n<p>Me sent\u00e9 y me puso intrigado al verla con un rostro p\u00edcaro, su mano derecha la escond\u00eda detr\u00e1s de su espalda, como tramando algo. Sonre\u00ed mir\u00e1ndola all\u00ed de pie frente a m\u00ed. Me pidi\u00f3 que cerrara los ojos. Lo hice, pero no se fiaba de ello as\u00ed que se dispuso detr\u00e1s de la silla y con la mano desocupada cubri\u00f3 mis ojos y me dijo que me ten\u00eda una sorpresa y no se val\u00eda abrir los ojos ni tocar nada con mis manos. Me puse m\u00e1s intrigado todav\u00eda. Mi t\u00eda no sol\u00eda ser juguetona, pero entend\u00eda que algo borracha estaba.<\/p>\n<p>-Huele este perfume. Sin tocar por favor \u2013me dijo.<\/p>\n<p>Ol\u00ed. Al inicio no sent\u00ed nada. Ella acerc\u00f3 su mano a\u00fan m\u00e1s hac\u00eda mis narices. Ol\u00ed, aspiraba y un olor familiar, muy familiar comenz\u00f3 a penetrar mis fosas nasales. Era, era un olor a todo, menos a perfume, era ese olor que me activaba. Por varios momentos pens\u00e9 que lo estaba imaginando, pero no. El olor se hac\u00eda vivo y penetrante. \u00bfEra ese olor? No. No pod\u00eda ser. Ol\u00eda a, a, cuerpo sucio, a sexo, a vagina. No. No era posible eso. O era una broma pesada quiz\u00e1s. Mi t\u00eda no es de bromas. Lo deb\u00eda estar imaginando.<\/p>\n<p>-\u00bfTe gusta el perfume?<\/p>\n<p>-T\u00eda, \u00bfperfume?, huele a otra cosa \u2013respond\u00ed ingenuamente<\/p>\n<p>-\u00bfTe gusta o no?<\/p>\n<p>-Ay, t\u00eda \u2013yo no sab\u00eda que responder. Me sent\u00eda todo confundido. Inseguro de mis sensaciones.<\/p>\n<p>-Ay, Miguel, ya veo que no te gust\u00f3 mi sorpresa \u2013me dijo con tono de decepci\u00f3n sin destapar mis ojos.<\/p>\n<p>-T\u00eda, si, si, es que\u2026 huele a\u2026 -me daba verg\u00fcenza decirlo. No pod\u00eda creer que mi t\u00eda me estaba haciendo oler algo con aroma a sexo que yo no pod\u00eda mirar porque ten\u00eda los ojos tapados.<\/p>\n<p>-\u00bfA qu\u00e9? \u00bfA qu\u00e9 huele?<\/p>\n<p>-T\u00eda, huele como a zona \u00edntima de mujer.<\/p>\n<p>-Ja, como conoces de bien ese olor, \u00bfte gusta o no?<\/p>\n<p>Respond\u00ed con un s\u00ed, breve y miedoso, aunque claro. Por fin mi t\u00eda destap\u00f3 mis ojos, pero puso de un tajo su mano en mis narices. Sent\u00ed la textura de una tela sedosa y olor se hizo a\u00fan m\u00e1s fuerte. Ol\u00eda a sexo puro. Pude ver entonces incr\u00e9dulo que mi propia t\u00eda estaba restregando por mi cara una prenda de mujer con un penetrante olor a sexo. Me sent\u00ed abrumado y contrariado. No sab\u00eda si sonre\u00edr, re\u00edr, quedarme serio, hablar o no hablar.<\/p>\n<p>-Yo s\u00e9 que este olor te gusta. No sientas verg\u00fcenza. Rel\u00e1jate.<\/p>\n<p>-Ay, t\u00eda, pero, pero \u00bfy eso? \u2013apenas lograba medio articular palabras frente a la gestualidad p\u00edcara de una t\u00eda que normalmente es seria y recatada.<\/p>\n<p>-Me la acabo de quitar. Tiene los olores frescos de ahora mismo \u2013me dijo al o\u00eddo.<\/p>\n<p>-T\u00eda, ay, t\u00eda, pero, pero\u2026<\/p>\n<p>-Huele, huele, hu\u00e9lela \u2013me restregaba suavemente su tanga color rojo por mi cara y mis narices.<\/p>\n<p>-Te gusta, \u00bfverdad?, dime que s\u00ed te gusta.<\/p>\n<p>-S\u00ed, s\u00ed, t\u00eda, s\u00ed. Mucho. Lo siento, pero s\u00ed me gusta \u2013me confes\u00e9 confundido a\u00fan.<\/p>\n<p>-Shhh \u2013habla pacito. Adolfito est\u00e1 dormido -despu\u00e9s me dijo con voz muy baja y seductora otra vez al o\u00eddo:<\/p>\n<p>-Quiero verte otra vez como aquel d\u00eda.<\/p>\n<p>-\u00bfVerme? \u00bfQu\u00e9 d\u00eda? \u2013todo me daba vueltas en la cabeza. Honestamente no entend\u00eda nada a pesar de lo obvio. Estaba vuelto un ocho entre morbo, sorpresa, verg\u00fcenza y asombro, desconcierto, susto.<\/p>\n<p>-Ay, Miguel, ese d\u00eda, que te pill\u00e9 en la cama haci\u00e9ndotela con mi tanga sucia en tu cara \u2013me dio mucha verg\u00fcenza al o\u00edrla decir eso.<\/p>\n<p>-T\u00eda, \u00bfes en serio? \u2013ella se re\u00eda con picard\u00eda sin emitir carcajadas al verme tan desajustado.<\/p>\n<p>-Si. Si es en serio. Quiero verte otra vez. No creas que eres el \u00fanico que sufre de morbo. A uno tambi\u00e9n le da eso de vez en cuando.<\/p>\n<p>Yo no dije m\u00e1s nada. Solo intent\u00e9 digerir incr\u00e9dulo la cantidad de emociones que semejante situaci\u00f3n me generaban. Mi t\u00eda Lau, se sent\u00f3 en la otra silla frente a m\u00ed, no sin antes dejar la prenda \u00edntima encima de la mesa, justo en mi puesto como si se tratara de un postre.<\/p>\n<p>-Anda Miguel, quiero verte. Hazlo como aquella vez \u2013enterneci\u00f3 su voz.<\/p>\n<p>-Ay, t\u00eda, me da, me da verg\u00fcenza \u2013me puse colorado.<\/p>\n<p>-Nada de eso. Muy bien que estabas aquel d\u00eda. \u00c1ndate.<\/p>\n<p>Tom\u00e9 con timidez la tanga. Nueva, bella, con encajes. Pude tocar la humedad resbaladiza. Realmente se la acababa de quitar. Ol\u00eda a gloria. La aspir\u00e9 suavemente, con algo de recelo. Me daba asombro que ella me estuviera viendo en semejante acto. Me tocaba por encima de mi ropa. Mi pene a pesar de lo tenso y raro de esa circunstancia respond\u00eda bien al activante arom\u00e1tico. Me daba rubor la idea de sac\u00e1rmela. Solo me sobaba el bulto por encima. Cerr\u00e9 los ojos moment\u00e1neamente y me entregu\u00e9 a los aromas sexuales profundos.<\/p>\n<p>-Pero, s\u00e1cala. Quiero ver todo como aquel d\u00eda.<\/p>\n<p>-S\u00ed, s\u00ed. T\u00eda, pero\u2026 pero\u2026 ese d\u00eda\u2026 yo, yo cre\u00ed que estaba usted molesta y hasta ofendida.<\/p>\n<p>-Miguel, ay, Miguel, que poco conoces a una mujer. \u00bfCrees que yo dejar\u00eda mis calzones sucios en el mismo puesto, si eso me hubiese ofendido? Los sigo dejando ah\u00ed, en el cesto, como siempre. Donde los puedas encontrar f\u00e1cilmente. Me gusta la idea de que te calientes con ellos. Anda y d\u00e9jame verte otra vez, por favor.<\/p>\n<p>Todo me qued\u00f3 claro. Sent\u00ed regocijo y asombro. Me baj\u00e9 mi pantal\u00f3n y mi calzoncillo a la vez. Volv\u00ed a sentarme en la silla as\u00ed, semi desnudo, con mis pantalones abajo hechos un ocho entre mis pantorrillas. No pod\u00eda creer que yo me estaba desnudando, con una erecci\u00f3n potente, frente a ella. Sus ojos eran expectantes, at\u00f3nitos y con su boca hac\u00eda gestos procaces. Me comenc\u00e9 a masturbar despacio. Ella miraba mi rostro, mis gestos y a ratos mi acto de paja. Nos mir\u00e1bamos fijamente por momentos a los ojos. Los ten\u00eda brillantes y m\u00e1s acuosos de lo normal, con sus pupilas dilatadas. Le gustaba lo que ve\u00eda. Parec\u00eda de repente toda una puta, viendo como yo me pajeaba oliendo sus calzones.<\/p>\n<p>Me fui relajando, me fui sintiendo en confianza poco a poco. Mis jadeos fueron in crescendo. Ella all\u00ed, sentada en la silla frente a m\u00ed y en silencio, tambi\u00e9n comenz\u00f3 a tocarse los muslos y sus piernas las iba abriendo como alas de mariposa. Pero la saya no me permit\u00eda ver m\u00e1s all\u00e1 de dos muslos carnosos que se juntaban y se separaban. Ella no dec\u00eda una palabra. Solo me miraba embelesada. Parec\u00eda disfrutar de todo eso. Mirar mis gestos genuinos de morbosidad le divert\u00eda. Se mordisqueaba los labios y se acariciaba sus muslos, su abdomen y sus pechos por encima de su vestido. Yo manten\u00eda el mismo ritmo lento y excitante. Mi glande gordo se asomaba y se escond\u00eda entre mi mano derecha y con la izquierda sosten\u00eda pegado a mi cara la tanga sucia reci\u00e9n quitada.<\/p>\n<p>-Sigue, as\u00ed, as\u00ed, Miguel -por fin habl\u00f3, casi en un gemido.<\/p>\n<p>Yo meneaba mi verga. Ella alz\u00f3 las piernas en la silla doblando sus rodillas. Puso sus talones al borde de la silla. La saya del vestido se tumb\u00f3 por gravedad desnudando por completo sus piernas. Pude divisar sus nalgas sin dejar de oler su tanga reci\u00e9n quitada. Abri\u00f3 sus piernas con un aleteo sinuoso. Su mano derecha tapaba su sexo. Ella meneaba y frotaba sus dedos por su vagina oculta a mi vista solamente por su mano. La escena no pod\u00eda ser m\u00e1s estimulante para un joven escaso de sexo real como yo. Me costaba creer que todo eso estuviera sucediendo. Pero as\u00ed era. Todo era real. Mi t\u00eda tambi\u00e9n inici\u00f3 gemidos suaves sin dejar de mirar mi rostro y mi acto pajero.<\/p>\n<p>La intensidad de todo eso se hizo m\u00e1s patente. Para mi fortuna, ella retir\u00f3 su mano de su zona vaginal y se acarici\u00f3 sus muslos. Por fin le conoc\u00ed su vulva, rojiza, carnosa y con vellos p\u00fabicos, aunque solo por un breve instante. Bajo despu\u00e9s sus piernas y la saya volvi\u00f3 a cubrirlo todo. Se puso de pie. Yo detuve mi paja.<\/p>\n<p>-Sigue. No pares, hm, sigue por fa.<\/p>\n<p>Obedec\u00ed. Segu\u00ed paje\u00e1ndome all\u00ed sentado con su tanga en mi cara todav\u00eda. Ella se acerc\u00f3. Se acomod\u00f3 de pie detr\u00e1s de mi silla. La perd\u00ed de mi campo visual. Desde atr\u00e1s su mano retir\u00f3 la tanga que yo sosten\u00eda con mi mano. Restreg\u00f3 sus dedos \u00edndice y medio por mis narices. Estaban mojados. Sucios de ella. Sucios de sus jugos \u00edntimos, c\u00e1lidos acabados de recoger de su gruta h\u00fameda. El olor intenso, pegajoso, invasivo, groseramente morboso. Aspir\u00e9 como un drogadicto perdido y rastrero. Sus tetas grandes sirvieron de apoyo a mi cabeza que se balanceaba en un \u00e9xtasis sin precedentes. El cosquilleo en mi verga era inevitable. Punto de no retorno. Alcanc\u00e9 a decir:<\/p>\n<p>-Ay, t\u00eda-aa ah ahh, hmmm<\/p>\n<p>-Shhh, baja la voz \u2013alanz\u00f3 a decirme como con un eco lejano.<\/p>\n<p>Eyacul\u00e9 a borbotones ah\u00ed sentado y vencido. Mi leche describ\u00eda par\u00e1bolas que chocaban con la zona del piso donde poco antes hab\u00edamos bailado. Mi t\u00eda, desde atr\u00e1s me abrazo fuerte disfrutando sonriente con cada espasmo que yo daba al eyacular con mi p\u00e1jaro en total libertad.<\/p>\n<p>-Hmm, si, que lindo, Miguel. Hm, s\u00ed. Te viniste por m\u00ed. Te viniste para m\u00ed. Que rico, que rico.<\/p>\n<p>Se reclin\u00f3 un poco. Extendi\u00f3 su mano y para sorpresa m\u00eda. Me agarr\u00f3 la verga. Me masturbaba y acariciaba el falo con suavidad dejando que su mano se ensuciara de los \u00faltimos escupitajos de semen que sal\u00edan ya sin mucha fuerza por la boquilla del glande. Le divert\u00eda sentir en su mano las palpitaciones post eyaculatorias del pene. Me miraba con ojos dilatados y desafiantes mordisqueando sus labios, como para que no me quedara ninguna duda de que eso era lo que ella quer\u00eda ver, hacer y que estaba satisfecha. Yo exhal\u00e9 el orgasmo.<\/p>\n<p>Sent\u00ed ganas de lanzarme, tocarla, quitarle el vestido, conocerle y comerle las tetas o alzarle le falda y meterle mano a su cuca mojada, lam\u00e9rsela como perro hambriento. Quer\u00eda ser yo el atrevido, pero fui mesurado. De todos modos, el respeto estaba all\u00ed. Sentado conmigo. Prefer\u00ed dejar que siguiera siendo ella quien timoneara toda esta locura incestuosa.<\/p>\n<p>Mi verga se relaj\u00f3 hasta ponerse fl\u00e1ccida. Ella, con actitud de autoridad me hizo un gesto para que yo volviera a subirme mis pantalones y tapar mi desnudez. Lo hice. Entonces. Ella se me sent\u00f3 en el regazo, con sus piernas abiertas, frente a m\u00ed, en esa pose tan fantaseada, como si estuvi\u00e9ramos copulando en la silla. Sent\u00ed el calor de su cuca desnuda justo encima del calor de mi verga ya medio dormida. Me abraz\u00f3. Pens\u00e9 que me iba a besar. Pero no. Solo acerc\u00f3 su rostro peligrosamente al m\u00edo. El tufo a ron le sal\u00eda en su respiraci\u00f3n agitada. Ah\u00ed not\u00e9 que ella tambi\u00e9n estaba alterada sexualmente. Respiramos en silencio varios largos segundos.<\/p>\n<p>-Ya s\u00e9 que esto fue loco. No s\u00e9 qu\u00e9 pienses de m\u00ed ahora. Soy tu t\u00eda, pero soy mujer tambi\u00e9n. Perd\u00f3name que te haya puesto inc\u00f3modo con todo esto, pero eres irresistible a veces para una mujer tan sola como yo. La culpa la tienes t\u00fa.<\/p>\n<p>Me dijo cada frase con una precisi\u00f3n de financista. Tomaba un respiro antes de decir cada una. Su tono era de mujer algo tomada, pero bien consciente. Su mirada, esa mirada, con sus ojos grandes acuosos yo los conoc\u00eda bien. Eran como de mujer enamorada.<\/p>\n<p>-No muchos hombres son as\u00ed, Miguel. Juiciosos, lindos, detallistas, colaboradores, respetuosos, disciplinados, siempre limpios y bien vestidos. Eso nos pone loca a muchas por si no lo sab\u00edas. Gracias por esas flores tan lindas.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 en silencio. Sonrojado otra vez. No era para tanto, pens\u00e9. Mirando sus ojos tan cerca a los m\u00edos. Oliendo su tufo de tragos y con ganas de estamparle un beso en la boca. Sent\u00eda tan rico su cuerpo peque\u00f1o, c\u00e1lido envuelto tan seductoramente en el m\u00edo. No me resist\u00ed. Me lanc\u00e9 a buscar su boca. Ella retir\u00f3 su rostro para esquivar mi atrevido intento de robo de beso. Me mir\u00f3 con iron\u00eda.<\/p>\n<p>-Hm, no, no, no. Miguel. Soy tu t\u00eda.<\/p>\n<p>No sab\u00eda leer ese juego de seducci\u00f3n. No entend\u00eda como una mujer que acababa de terminar de pajearme con su propia mano y darme a oler su dedo sucio de vagina, ahora no me permit\u00eda un beso. Un simple beso. Sent\u00ed verg\u00fcenza. Me daba pena haber cruzado la l\u00ednea del irrespeto. No quer\u00eda ofenderla.<\/p>\n<p>-T\u00eda. Perd\u00f3n \u2013atin\u00e9 a decir con torpeza ante su mirada p\u00edcara y sonriente.<\/p>\n<p>Se levant\u00f3. Se acomod\u00f3 su vestido que se hab\u00eda desajustado de su cuerpo. Sonre\u00eda como feliz. Medio ebria, satisfecha de haber seducido a un hombre. Yo igual me puse de pie sin estar seguro de qu\u00e9 hacer o no hacer. Aun toda esta locura me daba vueltas en mi cabeza. Ella mir\u00f3 hacia las flores. Camin\u00f3 hacia ellas y las acomod\u00f3 bien en la mesita de centro para que lucieran m\u00e1s bellas. Volvi\u00f3 a leer mi nota en la tarjeta. Esta vez en voz alta. Despu\u00e9s de leerla y sonre\u00edr me dijo:<\/p>\n<p>-Ven, ven aqu\u00ed. Dame un abrazo.<\/p>\n<p>La abrace con ternura. Ella hundi\u00f3 su cabeza en mi pecho. Sent\u00ed excitaci\u00f3n. Ganas de sexo, pero de sexo carnal esta vez. Deseaba eyacular otra vez, pero dentro de su vagina y comi\u00e9ndome sus tetas. Hice un esfuerzo para alejar ese deseo. Ella ya no estaba en ese modo. Me dijo otra vez que muchas gracias y que esas flores eran un bello detalle que jam\u00e1s le hab\u00edan dado con tanto amor.<\/p>\n<p>-Miguel. Ni una palabra de todo esto a nadie. Esto que pas\u00f3 es como un regalo muy secreto que yo te di. Bueno, ya es tarde. Hay que dormir.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_59709\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"59709\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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