{"id":59737,"date":"2025-05-23T00:08:56","date_gmt":"2025-05-22T22:08:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=59737"},"modified":"2025-05-22T22:54:31","modified_gmt":"2025-05-22T20:54:31","slug":"la-culpa-la-tienes-tu-3-la-moral-derrotada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-culpa-la-tienes-tu-3-la-moral-derrotada\/","title":{"rendered":"La culpa la tienes t\u00fa (3): La moral derrotada"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"59737\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">40<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ahora es el turno de Laura quien intentar\u00e1 enderezar las cosas.<\/p>\n<p>Cuando despert\u00e9 al d\u00eda siguiente. Tarde para lo que yo acostumbraba. La luz me dol\u00eda en los ojos. Escuch\u00e9 el tv encendido con programas del inter\u00e9s de Adolfito. Seguramente ya estaba despierto. Eran casi las diez de la ma\u00f1ana. El recuerdo de lo vivido la noche anterior entr\u00f3 como un palazo en mi cabeza. \u00bfLo habr\u00eda so\u00f1ado? Me levant\u00e9 de un salto. Sal\u00ed de la habitaci\u00f3n. Efectivamente Adolfito estaba sentado mirando sus programas frente al tv. Lo salud\u00e9. Continu\u00e9 con mi cabeza gorda de sensaciones. Me estrell\u00e9 con las flores, tal como las hab\u00eda dispuesto mi t\u00eda.<\/p>\n<p>Luego mir\u00e9 hacia el comedor y las dos sillas estaban desarregladas, dispuestas una en frente de la otra, tal como mi t\u00eda quiso que se dispusieran. Cuidadosamente tent\u00e9 con mi pie descalzo las baldosas color ocre claro del piso y sent\u00ed el restante de un moco pegajoso, casi seco ya por las horas. Era una evidenciaba contundente de la escena del crimen. No. No lo hab\u00eda so\u00f1ado. Todo hab\u00eda pasado en la vida real.<\/p>\n<p>La puerta de la habitaci\u00f3n de t\u00eda Lau a\u00fan estaba cerrada. Quiz\u00e1s ella todav\u00eda dorm\u00eda. Sent\u00ed ansiedad y recelo. No sab\u00eda c\u00f3mo yo deb\u00eda actuar cuando la viera. \u00bfHabr\u00eda hecho todo eso por pura borrachera y nada m\u00e1s? \u00bfMe seguir\u00eda tratando igual? o \u00bfalgo as\u00ed como lo de anoche volver\u00eda a suceder? No lo sab\u00eda. Me daba miedo enfrentar todo eso. Era como si de repente mis emociones dependieran de mi t\u00eda Lau. Tal vez, en el fondo. Ella me gustaba tambi\u00e9n. \u00a1Que confuso todo eso! Lo cierto era que la deseaba. Deseaba cule\u00e1rmela con morbo. Aunque sincer\u00e1ndome conmigo mismo. Ya pod\u00eda darme por bien servido. No creo que haya muchos sobrinos por el mundo que puedan contar an\u00e9cdotas parecidas con alguna t\u00eda suya.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de ducharme, ponerme ropa limpia me fui a la cocina. Aun faltaban algunos retazos de la fiesta del d\u00eda anterior que deb\u00eda recoger. Termin\u00e9 y preparaba pan con queso y caf\u00e9 para desayunar cuando escuch\u00e9 su voz, esa voz gruesa y pesada que tiene uno al despertarse.<\/p>\n<p>-Buenos d\u00edas. \u00bfComo amaneces?<\/p>\n<p>-Buenos d\u00edas, t\u00eda. Bien \u00bfy usted? \u2013respond\u00ed haciendo un esfuerzo para parecer como si nada hubiera pasado.<\/p>\n<p>Ella no me dijo nada. Actu\u00f3 con total normalidad. Ten\u00eda puesta una camisilla blanca de tirantas sin sostenedores que dejaban medio dibujar sus aureolas amplias y sus pezones y un pantaloncito ligero corto de algod\u00f3n de esos de estar en casa. Me pregunt\u00f3 si ya hab\u00eda caf\u00e9. Le respond\u00ed que lo acababa de poner a hacer. Su rostro aun con retazos de maquillaje medio deshecho no expresaba nada. Solo su seriedad y tranquilidad habitual. Busc\u00f3 una toalla y entr\u00f3 al ba\u00f1o.<\/p>\n<p>Exasperadamente, las horas sabatinas transcurr\u00edan con una lentitud pasmosa que alimentaban mis ansiosos interrogantes. Yo, manten\u00eda la prestancia de chico bueno en un d\u00eda normal, pero con esfuerzo. Saqu\u00e9 a pasear a la perrita Mini lleno de cavilaciones. Jugu\u00e9 futbol un rato en el parque con Adolfito, pero un tanto desconcentrado, entre recreaciones mentales de lo sucedido anoche y cuestionamientos de si algo pasara despu\u00e9s. No pas\u00f3 nada ese d\u00eda. Mi t\u00eda ten\u00eda un compromiso por la tarde con Adolfito. Qued\u00e9 solo unas cuantas horas.<\/p>\n<p>Como siempre fui a la cesta, pero todo estaba limpio. Me t\u00eda seguramente hab\u00eda lavado sus ropas mientras yo estaba en el parque con Adolfito. Sal\u00ed al peque\u00f1o patio-balc\u00f3n trasero y efectivamente las ropas estaban todas h\u00famedas colgadas al sol en los alambres del tendedero. Divis\u00e9 enseguida la nueva prenda. La tanga roja de encajes que mi t\u00eda se hab\u00eda estrenado en su cumplea\u00f1os y que ella misma me hab\u00eda puesto a oler a manera de perfume la noche anterior. Me excit\u00e9 y me dieron ganas de pajearme, pero la prenda toda mojada de agua solo ol\u00eda a limpio, a fragancias de detergente.<\/p>\n<p>Por la noche, a poco de dormirme, estando encerrado en mi habitaci\u00f3n intentando concentrarme en la lectura de un documento que deb\u00eda analizar para la universidad, un tac, tac, tac suave son\u00f3 en la puerta.<\/p>\n<p>-Aja, sigue \u2013pensaba que era Adolfito.<\/p>\n<p>Mi t\u00eda entr\u00f3, con cautela como si debiera esconderse de alguien. Yo me incorpor\u00e9 y me puse de pie algo sorprendido. Se sent\u00f3 al borde de mi cama y me invit\u00f3 a que yo tambi\u00e9n me sentara al lado de ella. Mi coraz\u00f3n lat\u00eda fuerte. Sab\u00eda que algo trascendental pod\u00eda suceder, para bien o para mal.<\/p>\n<p>Ella me miraba con serenidad y una leve sonrisa. Respir\u00f3 hondo y comenz\u00f3 a hablar en voz bajita, pese a que Adolfito estaba a dos habitaciones jugando videojuegos a todo volumen.<\/p>\n<p>-Yo s\u00e9 que anoche yo estaba un poco tomada. Pas\u00f3 lo que pas\u00f3. Quiz\u00e1s estuvo mal de mi parte. Soy tu t\u00eda y esas cosas se suponen que no pasan entre una t\u00eda y un sobrino, por muchas ganas o lo que sea que haya. As\u00ed que\u2026<\/p>\n<p>No s\u00e9 bien porqu\u00e9, pero me atrev\u00ed a interrumpirla esta vez, con serenidad y seguridad. Lo hice de forma espont\u00e1nea. Hasta puse mi mano encima de la de ella que apoyaba encima del colch\u00f3n, en el breve espacio que quedaba entre ella y yo.<\/p>\n<p>-T\u00eda, t\u00eda, pero tambi\u00e9n somos hombre y mujer, simplemente hombre y mujer. No se sienta mal ni se de tan duro por eso y le confieso que yo, que yo tambi\u00e9n quer\u00eda que eso pasara. Ay, t\u00eda, perd\u00f3n que la interrump\u00ed.<\/p>\n<p>Me mir\u00f3 en silencio con sus ojos grandes, acuosos y muy expresivos, como de mujer que mira con atenci\u00f3n el desenlace de algo.<\/p>\n<p>-Lo s\u00e9 Miguel. Pas\u00f3 porque ambos quisimos que pasara, pero no es moral algo as\u00ed. \u00bfMe entiendes?<\/p>\n<p>-Si \u2013le respond\u00ed con evidente desesperanza, pero sin insistir.<\/p>\n<p>Ella, al verme, hizo un gesto de ternura en su cara. Se balance\u00f3 y me dio un abrazo c\u00e1lido. Yo la abrac\u00e9 con intensidad, como si fuera mi novia. Acarici\u00e9 su cabello mientras su cara reposaba en mi pecho desnudo. El olor de su cuerpo y sus cremas humectantes me embeles\u00f3. Le acarici\u00e9 su brazo suave y delgado como no queriendo que el abrazo no terminara. No pude evitar tener una r\u00e1pida erecci\u00f3n ah\u00ed, debajo de mi pantaloneta de dormir.<\/p>\n<p>-Ay, t\u00eda, se siente rico estar as\u00ed, huele tan bien \u2013expres\u00e9 con espontaneidad.<\/p>\n<p>-Ay, Miguel, Miguel, como dijo la loca de Mar\u00eda anoche, corremos peligro.<\/p>\n<p>Me dio un beso en el pecho. Se desat\u00f3 de mis brazos con aire nerviosa. Se puso de pie y camin\u00f3 hacia la puerta con cierto desespero como queriendo evitar que pasara algo. Yo me sent\u00ed derrotado, fue una rara sensaci\u00f3n. Simplemente me reclin\u00e9 hacia atr\u00e1s algo triste vi\u00e9ndola alejarse. Ella abri\u00f3 la puerta con lentitud sin dejar de mirarme. Yo sentado y con una erecci\u00f3n que apuntalaba mi pantaloneta. Me dio verg\u00fcenza. Intente cubrirme alzando mi pierna derecha en la cama.<\/p>\n<p>Ella sonri\u00f3. Se gir\u00f3 completamente hac\u00eda m\u00ed. Volvi\u00f3 a cerrar la puerta. Cerr\u00f3 los ojos y habl\u00f3 en voz d\u00e9bil, mirando el cielo raso, m\u00e1s para s\u00ed que para m\u00ed \u2013Ok, ok, solo esta vez y ya \u2013puso el seguro a la puerta y se devolvi\u00f3 ante mis ojos at\u00f3nitos. No entend\u00eda del todo que era lo que hac\u00eda ni su comportamiento err\u00e1tico.<\/p>\n<p>Se acerc\u00f3 a la ventana. Cerr\u00f3 la cortina completamente a pesar de que solo \u00e1rboles pod\u00edan ver algo desde afuera. Se descalz\u00f3 de sus sandalias y sin quitar ni alzar mucho la vieja falda marr\u00f3n que ten\u00eda puesta desliz\u00f3 por sus piernas ante mi sorpresa su prenda \u00edntima. Era un calz\u00f3n cl\u00e1sico de algod\u00f3n color crema, que yo conoc\u00eda bien y que antes hab\u00eda alimentado alguna de mis tantas pajas. Me lo lanz\u00f3 y cay\u00f3 en mi regazo despu\u00e9s de rebotar en mi pecho.<\/p>\n<p>-Ya sabes. Quiero verte otra vez -lo dec\u00eda con voz vencida, como sabiendo que estaba haciendo algo que se supon\u00eda que no iba a hacer otra vez.<\/p>\n<p>Yo ni dije nada. Solamente estaba contento, sorprendido y contento. Tom\u00e9 la prenda de mi regazo donde hab\u00eda ca\u00eddo mal envuelta. La abr\u00ed como si la fuera a colgar al sol. Ese morbo intenso mordi\u00f3 mi alma. La aspir\u00e9. Ol\u00eda suave, a ese olor ya tan familiar del sexo de ella. Sent\u00ed aromas mezclados de orines, sudores y flujos vaginales. Me quit\u00e9 todo, hasta quedar completamente desnudo, all\u00ed, sentado al borde de la cama. Sus ojos acuosos brillaban. Su boca se mordisqueaba expectante. No. Esta vez no estaba ella borracha. Hab\u00eda sucumbido a sus deseos pecaminosos sin necesidad de alcohol.<\/p>\n<p>Me reclin\u00e9 encima de dos almohadas que acomod\u00e9 r\u00e1pidamente. Su calz\u00f3n sucio se enred\u00f3 en mi cara sin tapar mis ojos que la miraban directamente. Mi verga agitada suavemente por mi mano. Ella de pie frente a mi cama, tocaba su cuerpo por encima de su blusa blanca y su falda.<\/p>\n<p>Yo, a ratos soltaba mi verga y a prop\u00f3sito para su beneficio contra\u00eda voluntariamente mi pelvis para que el pene se moviera juguetonamente, como con vida propia. Mi t\u00eda miraba atentamente. Le divert\u00eda. Apreciando mi morbo procaz. Ella se alej\u00f3 hasta reclinar su cuerpo contra la pared opuesta. All\u00ed de pie, dobl\u00f3 su pierna apoyando su pie descalzo contra la pared. Su mano comenz\u00f3 a buscar y hurgar bajo su falda hasta tocar su vulva que la tela no me dejaba ver.<\/p>\n<p>Se estaba dedeando y con la otra mano apretujaba sus tetas por encima de la blusa. Nos mir\u00e1bamos con fuego a los ojos. Linda luc\u00eda mi t\u00eda all\u00ed como puta masturb\u00e1ndose. Yo me pajeaba despacio, siempre oliendo su calz\u00f3n. T\u00eda Lau hac\u00eda esfuerzos para ahogar sus gemidos que lograba debilitar abriendo su boca y emitiendo jadeos fuertes.<\/p>\n<p>En un acto de arrebato, tom\u00f3 impulso, como desesperada. Se despeg\u00f3 de la pared como si su deseo hubiera superado sus fuerzas. No habl\u00f3. No me mir\u00f3 a los ojos como para sentir menos culpa quiz\u00e1s. Camin\u00f3 hac\u00eda m\u00ed. Se arrodill\u00f3 frente a m\u00ed y sin pedir permiso ni avisar me agarr\u00f3 la verga con su mano peque\u00f1a. La miraba fijamente con ansias, como estudi\u00e1ndola, estaba algo descontrolada, mordisqueando sus labios, respirando fuerte, como asustada de estar cruzando una l\u00ednea roja. Despu\u00e9s, simplemente la engull\u00f3 hasta la mitad de un solo tajo. Mi t\u00eda me estaba chupando la verga y yo simplemente ni me lo cre\u00eda. Por fin, por Dios.<\/p>\n<p>Que bella sensaci\u00f3n. Sus ojos los manten\u00eda cerrados, mamando asiduamente como si mi verga se fuera a ir pronto de su mundo, como si fuera la \u00faltima mamada de su vida. Lo hac\u00eda con una intensidad y unas ganas tremendas. Sin dejar de engullir el falo, tom\u00f3 una almohada y la dispuso debajo de las rodillas para no maltratarse. Parec\u00eda que se estuviera confesando en una iglesia por el pecado de no darse placer. Ese placer necesario que toda mujer desea sentir. La mamaba tan rico. Su boca se sent\u00eda c\u00e1lida. Yo me incorpor\u00e9 y le acarici\u00e9 con ternura sus cabellos sin interrumpir su faena.<\/p>\n<p>La dejaba libre de imponer su ritmo. Al sentir mis manos en su cabello, abri\u00f3 por fin los ojos. Nos miramos como c\u00f3mplices que est\u00e1n cometiendo alguna fechor\u00eda. Ella a ratos, lam\u00eda la cabeza del pene, como saboreando una paleta de vainilla. Sonre\u00eda y contra\u00eda su rostro con lujuria. Se ve\u00eda bella. A ratos tierna, a ratos carnal, como toda una puta. Entonces entre jadeos, suspiros y algo agotada tom\u00f3 un respiro y por fin dijo algo.<\/p>\n<p>-Ay, Dios.<\/p>\n<p>No la dej\u00e9 que pensara mucho. No quer\u00eda que se arrepintiera y todo terminara all\u00ed. Me puse de pie. Met\u00ed mis manos debajo de sus axilas incit\u00e1ndola y ayudando a que se levantara. Ella un poco dubitativa sigui\u00f3 mi impulso sin poner resistencia ante mi gesto implacable.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 haces, Miguel?, cuidado \u2013me dijo, ya estando de pie.<\/p>\n<p>No le dije nada. Solo la empuj\u00e9 sin brusquedad a que se sentara en la cama. Fui yo quien se arrodill\u00f3 en la almohada tumbada en el suelo. Met\u00ed mi cabeza entre sus dos muslos sin pedirle permiso. Intent\u00f3 mantenerlos cerrados, pero hice fuerza con mi cabeza besuqueando por encima de sus rodillas y sus piernas cedieron como alas de mariposas.<\/p>\n<p>-Miguel, cuidado, No, no, \u00bfqu\u00e9 haces?, no, no-o, hm, n-n-o, hm, hm, ah, ay, Mi-Mi-guel, hm, hm, ah\u2026 Dios m\u00edo, ah, hm.<\/p>\n<p>Por fin mi nariz hab\u00eda llegado a la fuente misma de donde emanaban sus aromas. Esos aromas que hab\u00edan alimentado tantas pajas cotidianas. Ol\u00eda tan, pero tan intenso. Todo estaba mojado y carnoso. No le di chance de escaparse. Bajo la tiniebla de su falda que cubr\u00eda mi cabeza, mi lengua busc\u00f3 sus carnes suaves y los repliegues vaginales jugosos inundaron mis papilas gustativas.<\/p>\n<p>Un mundo de sensaciones indecibles me invad\u00eda por todos los sentidos. El sabor a vagina me embriagaba y me encantaba ensuciarme la cara con esos flujos. Mi t\u00eda cedi\u00f3 completamente. Se deshizo en jadeos y gimoteos tenues con cada aleteo de mi lengua que por fin se acomod\u00f3 en la zona del cl\u00edtoris. Entre jadeos desesperados, sus manos se apoyaron contra mi cabeza como para asegurarse de que yo me comiera toda su chucha.<\/p>\n<p>Le acariciaba las piernas comi\u00e9ndole la vulva hasta que mi t\u00eda termin\u00f3 tumbada transversalmente en la cama, entregada al goce del cunnilingus. Sus piernas se alzaron, su falda se repleg\u00f3 en su abdomen y pude por fin tener el placer de conocerle al desnudo la bella geograf\u00eda de su vulva velluda. Era preciosa y ese triangulo espeso de vellos me encantaba. Generaba un morbo visual que ni yo mismo esperaba.<\/p>\n<p>Mi t\u00eda Lau estaba entregada disfrutando del placer de sentir a un hombre atrevido jugar con su chocha ardiente. Os\u00e9 entonces y estir\u00e9 mis manos hasta agarrar sus tetas sin dejar de lam\u00e9rsela. Ella convalid\u00f3 mi movida. Sus manos las puso encima de las m\u00edas guiando las caricias en sus senos aun vestidos. Se los apretujaba con morbo y ganas y ella parec\u00eda gustarle mucho.<\/p>\n<p>Entre lamidas de cuca y con algo de torpeza le fui quitando su blusa y ella inc\u00f3modamente de despoj\u00f3 de sus sostenes. Por fin, por fin. Todo esto era real. Dios. No aguant\u00e9 m\u00e1s. Ella tampoco. Me incorpor\u00e9 con mi cara mojada y olorosa a vagina. Nos miramos ansiosamente. No tuve que decir nada. Ella tampoco habl\u00f3. Solo mir\u00f3 mi verga dura apuntando hacia su gruta. Me acomod\u00e9 entre sus piernas y puse la punta de la verga en la boca de su vulva. La deslic\u00e9 por encima varias veces sin hundirla. Jugueteando a arrastrarla por sus carnosidades y sus vellos hasta hacerla desesperar. Me encantaba el paisaje. Ella all\u00ed, tumbada, casi completamente desnuda, con su vulva oscura de pelos y sus senos carnosos al descubierto.<\/p>\n<p>-Ah, ya, ya, por favor, Miguel, m\u00e9temela -su voz era m\u00e1s un suplico que otra cosa.<\/p>\n<p>Era una petici\u00f3n desesperada. Yo me entreten\u00eda conoci\u00e9ndole por fin cada peque\u00f1o detalle de sus lindas tetas desnudas que tanto hab\u00eda fantaseado. Eran m\u00e1s bellas de lo que pensaba, blancas, grandes, redondas con aureolas amplias rosadas p\u00e1lidas y pezones anchos. La sensualidad en carne. Hund\u00ed suavemente mi verga por fin. Sent\u00ed ese calor vaginal, h\u00famedo, tan precioso que arrop\u00f3 el falo hasta que mi vello p\u00fabico se enred\u00f3 con el de ella. Cruzamos la l\u00ednea roja. La hab\u00eda penetrado. Acceso carnal total pecaminoso. Incesto consumado. No hab\u00eda marcha atr\u00e1s. Ella emiti\u00f3 un gemido profundo. Complacida.<\/p>\n<p>Me acomod\u00e9. Me concentr\u00e9 en sentir y disfrutar de esas sensaciones y el cosquilleo \u00fanico que se vive al penetrar una vagina h\u00fameda y entregada. Es un placer infinito. Doblemente infinito por ser prohibido en esta ocasi\u00f3n. Con cada embiste mi t\u00eda jadeaba y sus tetas rebotaban en una danza hermosa. Me sent\u00ed fuerte, muy hombre, muy macho ante una mujer d\u00e9bil que hab\u00eda sucumbido ante sus deseos prohibidos e inmorales.<\/p>\n<p>La cama chirreaba un poco con nuestra danza. Hab\u00eda que tener cuidado e intentar ser discretos. No est\u00e1bamos solos. No pod\u00edamos olvidarlo. Adolfito estaba all\u00ed, aunque distra\u00eddo en su universo de juegos al igual que nosotros en el nuestro. Me reclin\u00e9 en su cuerpo. Me encorv\u00e9 lo que m\u00e1s pude para poder lamer sus pezones mientras clavaba asiduamente la verga como pist\u00f3n bien aceitado en lo m\u00e1s hondo de su sexo cada vez m\u00e1s caliente y mojado.<\/p>\n<p>-Ah, ah, hm, hm, si, hm, ah -as\u00ed, ah, ah \u2013jadeaba y jadeaba sus gemidos y gritos.<\/p>\n<p>Era una delicia escucharla gemir ahogadamente con el sonido del tac, tac, tac, tac de mi pelvis chocando con la de ella de fondo. Pero el cosquilleo ese irremediable, dif\u00edcil de controlar me avisaba que si segu\u00eda as\u00ed no iba a demorar mucho. No. No quer\u00eda que esto terminara tan pronto. Ella me abrazaba, pero yo se la saqu\u00e9 sin aviso. Ella abri\u00f3 los ojos sorprendida de hab\u00e9rsele interrumpido su goce. Hubo un reclamo interrogante con sus ojos acuosos, pero dur\u00f3 poco. No dej\u00e9 que hablara. Me sent\u00e9 con mi espalda apoyada en la cabecera de la cama y le ped\u00ed que se me subiera ella y cabalgara. Ella accedi\u00f3 casi desesperadamente, d\u00f3cil y gustosa.<\/p>\n<p>Cuando se ensart\u00f3 completamente con su falda todav\u00eda puesta y sus senos al aire, la vi tan bella. Era como una nena, pero mayor. Me encantaba esa combinaci\u00f3n de mujer madura con cuerpo de nena. Sus senos gordos colgaban en pose natural. Desparramados un tanto a cada lado. Provocaba seguir mam\u00e1ndolos. Lo hice al mismo tiempo que la penetraba y ella gem\u00eda en mi o\u00eddo m\u00e1s intensamente.<\/p>\n<p>-Ah, ah, hm, si, si, as\u00ed, si, ah, ah, hm, ah, hm, ah \u2013su voz sonaba m\u00e1s gutural.<\/p>\n<p>Las tetas se aplastaron ricamente contra mi pecho y t\u00eda Lau saltaba y se meneaba imponiendo el ritmo de la penetraci\u00f3n. Nos mir\u00e1bamos fijamente a la cara. Yo la ayudaba a levantarse sosteni\u00e9ndola por sus nalgas. Ella, abrazada mis hombros. Sus gemidos se intensificaron. Se meneaba encima de mi regazo: Sus piernas abiertas y dobladas con sus rodillas apoyadas en el colch\u00f3n. Copul\u00e1bamos tan c\u00f3modamente. Hab\u00eda fuego en nuestras miradas.<\/p>\n<p>Entonces fue como si nuestros rostros de repente tuvieran una suerte de im\u00e1n infranqueable en esa pose. No s\u00e9 qui\u00e9n tom\u00f3 la iniciativa, si ella o yo, pero sospech\u00e9 que ambos lo deseamos. Nuestras bocas se acercaron. Los alientos de enredaron e inevitablemente un beso carnal, h\u00famedo, prohibido, profundo uni\u00f3 nuestros labios y lenguas h\u00famedas sucias de sexo. El vaho de mi verga su boca lo traspiraba y boca ol\u00eda a su intimidad. El beso se mantuvo largo, comi\u00e9ndonos mutuamente las bocas hasta que ella agotada emiti\u00f3 un jadeo profundo contrayendo todo su cuerpo.<\/p>\n<p>Todo era tan hermosamente excitante que yo tampoco aguant\u00e9 mucho. Segundos despu\u00e9s y sin fuerzas para avisar nada, simplemente me desplom\u00e9 y derram\u00e9 con potencia todo el semen en lo m\u00e1s hondo de su vagina en carne viva. Con cada espasmo yo jadeaba y ella muerta de placer le complac\u00eda ver mis gestos y o\u00edr mis sonidos org\u00e1smicos. Nuestros cuerpos exhaustos, sudados se sacud\u00edan en un acto de amor prohibido pero bell\u00edsimo.<\/p>\n<p>Nos miramos a los ojos, un poco ya relajados. Intente besarle los pezones de sus tetas bellas. Ella se encorv\u00f3 con incomodidad.<\/p>\n<p>-No, no, no Miguel, est\u00e1n muy sensibles, no me aguanto el cosquilleo en mis senos despu\u00e9s que me vengo.<\/p>\n<p>La dej\u00e9 tranquila. Todav\u00eda mi verga estaba inserta y daba espasmos suaves. Sent\u00eda un calor agradable en mi pelvis.<\/p>\n<p>-Y paso lo que no ten\u00eda que pasar Miguel.<\/p>\n<p>-Ay, t\u00eda, pero la pasamos rico. \u00bfNo? \u2013me mir\u00f3 con una sonrisa ir\u00f3nica.<\/p>\n<p>-Si \u2013fue todo lo que dijo. Se desensart\u00f3 de mi cuerpo y todo el semen espeso sali\u00f3 de su vagina mojando la s\u00e1bana.<\/p>\n<p>Tom\u00f3 su calz\u00f3n que estaba casi al otro extremo de la cama y se limpi\u00f3 el exceso de semen que aun mojaba sus labios vaginales y bajaba por sus muslos.<\/p>\n<p>-Ma\u00f1ana cambias esa s\u00e1bana sucia de pecados. Ay, por Dios \u2013dijo con un gesto de desapruebo para consigo misma.<\/p>\n<p>Se visti\u00f3 con agilidad sin ponerse el calz\u00f3n que empu\u00f1\u00f3 y meti\u00f3 de cualquier manera con discreci\u00f3n en el bolsillo lateral de su falda. Se mir\u00f3 en el espejo pegado detr\u00e1s de la puerta, para asegurarse de que luc\u00eda normal despu\u00e9s del sexo euf\u00f3rico. La abri\u00f3 despacio. Mir\u00f3 con sigilo hacia el pasillo. Escuch\u00f3 que todav\u00eda Adolfito estaba pegado en su video juego. Me mir\u00f3 con sus ojos acuosos. Yo all\u00ed, vencido, satisfecho, desnudo y tumbado en la cama con mi pene ya fl\u00e1ccido. Me hizo un gesto con su rostro como para que yo estuviera atento a lo que ella iba a gritar:<\/p>\n<p>-Adolfito, ya est\u00e1 bueno. Ya es tarde. A acostarse ya mijo. Apaga ese aparatejo.<\/p>\n<p>-Si, mami, ya voy \u2013escuch\u00e9 la voz de Adolfito en la lejan\u00eda.<\/p>\n<p>Yo me apur\u00e9 entonces a ponerme mi pantaloneta por si Adolfito se acercara. Ella se gir\u00f3. Me dijo hasta ma\u00f1ana con una vez suave, casi en secreto y cerr\u00f3 la puerta.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_59737\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"59737\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Las tetas se aplastaron ricamente contra mi pecho y t\u00eda Lau saltaba y se meneaba imponiendo el ritmo de la penetraci\u00f3n. Nos mir\u00e1bamos fijamente a la cara. Yo la ayudaba a levantarse sosteni\u00e9ndola por sus nalgas. Ella, abrazada mis hombros. Sus gemidos se intensificaron. Se meneaba encima de mi regazo: Sus piernas abiertas y dobladas con sus rodillas apoyadas en<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_59737\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"59737\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":31162,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-59737","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":6590,"today_views":1},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59737","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/31162"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=59737"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59737\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":59738,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59737\/revisions\/59738"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=59737"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=59737"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=59737"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}