{"id":60023,"date":"2025-06-04T00:02:35","date_gmt":"2025-06-03T22:02:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=60023"},"modified":"2025-06-03T16:49:18","modified_gmt":"2025-06-03T14:49:18","slug":"el-deseo-de-mi-suegra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-deseo-de-mi-suegra\/","title":{"rendered":"El deseo de mi suegra"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"60023\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">88<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Fausto A., o el comisario lobo como lo llamaban en el barrio por una serie televisiva de los 80s, era un hombre rudo, grande y si todo lo que contaba era cierto de coraje extraordinario. Varias veces condecorado por valor al servicio policial y dec\u00edan por ah\u00ed &#8220;mejor que te agarre el diablo antes que \u00e9l&#8221;. Claro que de ello ya hab\u00eda pasado mucho tiempo y lo que quedaba de ese justiciero no era m\u00e1s que una pila de arrugas sostenido por un bast\u00f3n de aluminio y su \u00fanica hija, Valeria A., mi se\u00f1ora.<\/p>\n<p>Ana Maribel J. (su esposa) acababa de fallecer, por una enfermedad que no voy a nombrar y la congoja era general, Fausto estaba destrozado y en medio del desconsuelo me dijo entre palabras apenas audibles \u2013Era lo m\u00e1ximo, siempre compa\u00f1era&#8230; Siempre leal.<\/p>\n<p>15 a\u00f1os atr\u00e1s&#8230;<\/p>\n<p>Mi mujer y yo ten\u00edamos 34 y cumpl\u00edamos el mismo d\u00eda de febrero, lo recuerdo porque el comisario no lleg\u00f3 a probar la torta. Un terrible accidente de tr\u00e1nsito trunco su carrera y precipit\u00f3 su retiro. Dos meses internado y el triple de operaciones, cuando finalmente lo destinaron a cuidados ambulatorios, fue un alivio para todos. En especial para Maribel y Vale quienes acampaban en el nosocomio.<\/p>\n<p>Por ese entonces yo trabajaba en la inmobiliaria de mi padre, pero hab\u00eda cursado enfermer\u00eda y pose\u00eda conocimientos b\u00e1sicos para poder ayudarlo, as\u00ed fue que diariamente pasaba por su casa a las cinco de la tarde, le colocaba el cat\u00e9ter, le pas\u00e1bamos antibi\u00f3tico, suero&#8230; En fin, todo lo referente a su cuidado. La peor parte la ten\u00eda el hemisferio izquierdo de su cuerpo, afectado por m\u00faltiples fracturas. Estaba postrado, el cuello ortop\u00e9dico imped\u00eda qu\u00e9 la cabeza le quedara colgando y le regalaba una visi\u00f3n entera del techo, en primera fila.<\/p>\n<p>Maribel se hab\u00eda adue\u00f1ado del cuarto de su hija que desde que se fue de su casa permanec\u00eda intacto, cama de una plaza, alfombra de girasol y el cl\u00e1sico p\u00f3ster de Jim Morrison (The Doors) pegado algo torcido, junto con otro de pel\u00edculas ochentosas. Y ac\u00e1 viene lo m\u00f3rbido de este asunto que no s\u00e9 c\u00f3mo explicar, mi suegra ten\u00eda 56 a\u00f1os y aparentaba 45, no med\u00eda m\u00e1s de uno sesenta y cinco. Curvil\u00ednea pareja, de buenas tetas como su hija y un culito bien parado, que siempre relojeaba con recato. Vest\u00eda normal, jeans, alguna blusa, nada estrafalario ni provocativo, lo m\u00e1s que llegu\u00e9 a ver que pudiera decir profano fue enfundada en una calza negra.<\/p>\n<p>Me calentaba esa mujer, tengo que admitirlo, pero de ah\u00ed a insinuar algo hab\u00eda un mar de distancia. Pas\u00f3 una tarde como cualquier otra, el comisario estaba enardecido por un compa\u00f1ero de trabajo que hab\u00eda pasado a saludar, un tal Saucedo en ese momento no le di importancia. Le pase la medicaci\u00f3n y la somnolencia de siempre no tardo en actuar.<\/p>\n<p>\u2013Miguel&#8230; Miguel la quiere cogeeer&#8230; Cogeeer. Confes\u00f3 el h\u00e9roe con dificultad antes de visitar a Morfeo.<\/p>\n<p>\u2013Hay una caja en mi cuarto, con cosas de Vale cuando iba al liceo. \u00bfPodr\u00edas llevarlas? Pregunt\u00f3 sorbiendo el \u00faltimo trago de caf\u00e9 qu\u00e9 siempre beb\u00edamos antes de marcharme.<\/p>\n<p>Sus ojos marrones ten\u00edan un brillo particular, qu\u00e9 not\u00e9 cuando llegu\u00e9 pero no imaginaba la raz\u00f3n. Ni la hubiera acertado nunca. La tv estaba encendida despidiendo una luz viol\u00e1cea qu\u00e9 era lo \u00fanico que alumbraba aquella sala donde tantas veces cog\u00ed a su hija, en horas donde la se\u00f1ora atend\u00eda la tienda y su padre hacia cumplir la ley. Maribel entr\u00f3 y cerr\u00f3 la puerta tras mi paso, subi\u00f3 un poco m\u00e1s el volumen del televisor y se descalzo. Yo quede parado como un perfecto idiota, y para recibirme de imb\u00e9cil pregunt\u00e9 \u2013\u00bfY\u2026 la caja?&#8230;<\/p>\n<p>Mi suegra hizo un r\u00e1pido movimiento y se desprendi\u00f3 del pul\u00f3ver&#8230; Sus manos fueron a su espalda y la sonrisa se confundi\u00f3 con la m\u00eda. La verga comenz\u00f3 a cabecear descontrolada dentro de mis prendas cuando el corpi\u00f1o se desplom\u00f3 a su lado, las tetas cayeron v\u00edctimas de las gravedad y cuando estuve a punto de hablar alguna otra estupidez se acerc\u00f3 y me cerr\u00f3 los labios con un dedo, llevo mis manos a sus turgentes tetas y nos besamos. La locura estall\u00f3 y nos tocamos, desenfrenados como ciegos nuevos leyendo braille.<\/p>\n<p>Recuerdo mis manos atrayendo ese culito prieto y las respiraciones agitadas, la mano entr\u00f3 por el hueco de mi pantal\u00f3n al no poder desabotonar mi jeans y tanteo el pene qu\u00e9 la noche anterior penetro a su hija. \u00a1Estaba en el limbo! Me desvest\u00ed, aun no s\u00e9 c\u00f3mo y nos tumbamos sobre el catre, yo ca\u00ed de espaldas y ella se sent\u00f3 sobre mi pecho, gir\u00f3 sobre si y ya insinu\u00f3 lo que quer\u00eda, le com\u00ed cada mil\u00edmetro de esos pliegues hirviendo qu\u00e9 me ofreci\u00f3 y sent\u00ed el maravilloso y h\u00e1bil succionar de la cincuentona. \u00a1Dios, fue alucinante!<\/p>\n<p>En ese momento no reparo en pensar como ahora, es que hay cosas que no se pueden cranear. La veterana de lunares en la espalda, me quit\u00f3 su manjar para ir m\u00e1s all\u00e1 y coloco la gruesa cabeza de mi verga en su velluda entrada, se acomod\u00f3 un poco, lo intento, salto, se acomod\u00f3 de nuevo y se dej\u00f3 deslizar suavemente de espaldas a m\u00ed. \u2013Siii&#8230; Dijo suave y contenida mientras la tele ahogaba los embates y varios gemidos en represi\u00f3n. Finalmente la coloque de frente y encima, nunca la hab\u00eda visto tan despeinada. La cog\u00ed despacio, como un jinete paseando en la pradera y nos miramos profundamente, no \u00e9ramos nada ah\u00ed salvo un hombre y una mujer.<\/p>\n<p>Mi suegro hab\u00eda despertado y la llamaba&#8230;<\/p>\n<p>\u2013Mari&#8230; Mari&#8230;<\/p>\n<p>\u2013No, hay m\u00e1s tiempo. Susurr\u00f3. Increment\u00f3 el vaiv\u00e9n de las caderas y dos minutos despu\u00e9s convulsionaron nuestros cuerpos y sent\u00ed la agon\u00eda m\u00e1s intensa de mi vida.<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Mari&#8230; Mari!&#8230; Gritaba el palad\u00edn mientras nos vest\u00edamos.<\/p>\n<p>Llegue a casa esa tarde vac\u00edo de sexo y lleno de culpa. La misma que desapareci\u00f3 al d\u00eda siguiente. Quise repetir aquello tan divino que me fue regalado, pero jam\u00e1s ocurri\u00f3.<\/p>\n<p>\u2013No te confundas, hay cosas que pasan solo una vez en la vida. Y eso fue una de ellas. Concluy\u00f3.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s rehus\u00f3 mi ayuda para terminar el tratamiento de Fausto y contrat\u00f3 un servicio profesional para no complicar a nadie fueron sus palabras. Salvo alguna mirada c\u00f3mplice en la mesa tras alg\u00fan comentario, tuvimos m\u00e1s contacto.<\/p>\n<p>\u2013Si, fue la mujer m\u00e1s fiel que conoc\u00ed. Conteste sin m\u00e1s.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_60023\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"60023\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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