{"id":60032,"date":"2025-06-04T00:02:53","date_gmt":"2025-06-03T22:02:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=60032"},"modified":"2025-06-03T18:25:43","modified_gmt":"2025-06-03T16:25:43","slug":"1378-aprendiendo-con-maduros-3-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/1378-aprendiendo-con-maduros-3-parte\/","title":{"rendered":"Aprendiendo con maduros (3)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"60032\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">37<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El tiempo hab\u00eda pasado casi sin darme cuenta. Eran ya dos a\u00f1os desde que empec\u00e9 mi relaci\u00f3n con Carlos y en mi vida hab\u00edan pasado otras cosas importantes. Hab\u00eda terminado mis estudios de turismo y tuve la suerte de encontrar trabajo en un importante hotel de la ciudad. Empec\u00e9 como recepcionista y chica para todo, pero al poco de cumplir 24 a\u00f1os me ofrecieron un puesto como ayudante de relaciones p\u00fablicas. Acept\u00e9 y a mis 25 a\u00f1os que tengo ahora me he convertido ya en la relaciones p\u00fablicas del hotel, un trabajo bien pagado, pero con horarios raros y donde trabajar los fines de semana se ha convertido en algo normal.<\/p>\n<p>Por su parte Carlos hab\u00eda cumplido los 61, una edad maldita que me llev\u00f3 a una situaci\u00f3n de tristeza de la que me cost\u00f3 recuperarme. Carlos me llam\u00f3 una tarde para vernos en el merendero de un monte cercano. Cuando \u00edbamos en su coche su cara mostraba que algo no iba bien. Se me pasaron mil cosas por la cabeza&#8230; una enfermedad, problemas con su negocio, alg\u00fan problema con alguno de sus hijos&#8230; pero la realidad iba a ser mucho m\u00e1s cruel.<\/p>\n<p>Ya en el merendero le pregunt\u00e9 que le pasaba y Carlos solt\u00f3 la bomba: ten\u00eda suficientes a\u00f1os cotizados como para jubilarse y hab\u00eda prometido hace tiempo a su esposa que cuando se jubilara se ir\u00edan a vivir al sur, a un pueblo tranquilo y cerca de la playa. Sent\u00ed como una pu\u00f1alada atravesaba mi coraz\u00f3n, estaba triste, con muchas ganas de llorar, de gritar, de golpear a lo primero que se me pusiera por delante. Me apetec\u00eda estar sola as\u00ed que le ped\u00ed que me llevara a casa. Me encerr\u00e9 en mi habitaci\u00f3n y me pas\u00e9 toda la noche llorando.<\/p>\n<p>Estuve tres d\u00edas sin ver a Carlos. Me quedaban dos opciones: seguir llorando hasta que se marchara o aprovechar con el hasta el \u00faltimo minuto de los dos meses que le quedaban en la ciudad. Me decid\u00ed por lo segundo y aunque no lo ten\u00eda muy claro ahora me he dado cuenta que tome la decisi\u00f3n correcta. El d\u00eda de la despedida se acercaba y quer\u00eda que Carlos volviera a tener una experiencia inolvidable para que me recordara. No me anduve con rodeos y se lo pregunt\u00e9 directamente: Carlos me dijo que hab\u00eda una cosa que siempre hab\u00eda querido hacer, pero no se atrev\u00eda a pedirme.<\/p>\n<p>Quer\u00eda que una persona con la que en su d\u00eda monto un negocio que no funcion\u00f3 se muriera de envidia. Una persona a la que el \u00e9xito le hab\u00eda sonre\u00eddo en forma de dinero, pero que en cuanto al amor y al sexo no le hab\u00eda dado ninguna alegr\u00eda. Quer\u00eda que foll\u00e1ramos delante suyo, Carlos y yo, mientras su amigo solo podr\u00eda mirar. Inicialmente la propuesta no me atrajo demasiado, pero quedaban 4 d\u00edas para su marcha y no ten\u00eda fuerzas para negarle nada.<\/p>\n<p>El d\u00eda lleg\u00f3 y como siempre Carlos hab\u00eda preparado todo hasta el \u00faltimo detalle. Hab\u00eda hablado con su amigo Antonio para quedar, hab\u00eda pagado para alquilar un reservado en una discoteca de ambiente y me dio dinero para que comprara un vestido sexy. Me dijo que ten\u00eda que estar espectacular para la ocasi\u00f3n y que mi actitud hacia el en el reservado deber\u00eda ser de entrega total, algo que por otra parte no me supondr\u00eda ning\u00fan esfuerzo ya que siempre me entregaba en cuerpo y alma a \u00e9l. Nos citamos el s\u00e1bado en la discoteca a las 11 de la noche.<\/p>\n<p>Me presente con un vestido blanco con tirantes finos, completamente ce\u00f1ido al cuerpo y muy cortito ya que solo llegaba a tapar unos pocos cent\u00edmetros por debajo de mi culo. Tanga blanco, zapatos de tac\u00f3n de aguja, maquillaje suave y a juego con la ropa y unas gotas de perfume. Cuando me vio Carlos me gui\u00f1\u00f3 el ojo en se\u00f1al de aprobaci\u00f3n mientras que Antonio se qued\u00f3 con la boca abierta. Estuvimos charlando un rato y Carlos llev\u00f3 la conversaci\u00f3n al tema del sexo. Carlos le contaba todas nuestras aventuras para darle envidia algo que Antonio escuchaba con atenci\u00f3n y cierta incredulidad.<\/p>\n<p>Finalmente, Antonio le dijo que no se terminaba de creer todo lo que le contaba, a lo que Carlos le contest\u00f3 que se lo s\u00ed quer\u00eda lo podr\u00eda comprobar in situ en uno de los reservados de la discoteca. Antonio se rio y dijo que yo no me atrever\u00eda, algo que me doli\u00f3 en el orgullo y ante lo que reaccion\u00e9 tomando la mano de Carlos y dici\u00e9ndole: &#8220;\u00bfvamos y se lo demostramos?&#8221;. Mi respuesta dej\u00f3 perdido y boquiabierto a Antonio. Carlos le invit\u00f3 a venir y le explic\u00f3 las condiciones: podr\u00eda mirar, pero no participar y nada de tocarme a m\u00ed&#8230; a lo sumo pajearse el solo, pero a una distancia prudente. Antonio acept\u00f3 y nos dirigimos al reservado.<\/p>\n<p>El sitio era m\u00e1s amplio de lo que me esperaba. Poca luz, un sof\u00e1 de dos plazas, un sill\u00f3n individual, TV de plasma con DVD incorporado, un minibar y m\u00fasica ambiente. Antonio se sent\u00f3 en el sill\u00f3n y Carlos en el sof\u00e1. Decid\u00ed yo tomar la iniciativa para que su amigo se muriera de envidia. Me sent\u00e9 encima de Carlos y comenc\u00e9 a besarle mientras me mov\u00eda r\u00edtmicamente restregando mi co\u00f1o contra su polla hasta ponerla bien dura. Fui desabrochando los botones de su camisa, acarici\u00e1ndole con mis manos, besando su pecho lamiendo y mordiendo sus pezones hasta llegar a su ombligo.<\/p>\n<p>Me arrodill\u00e9 delante suyo, le quit\u00e9 los zapatos y los calcetines, bes\u00e9 sus pies, sub\u00ed con mis manos hasta desabrochar su cintur\u00f3n, su pantal\u00f3n y quit\u00e1rselo para dejarle con unos b\u00f3xer blancos bien ajustados que dicho sea de paso me encantaban como le quedaban. Met\u00ed mi mano en su b\u00f3xer y comenc\u00e9 a acariciarle su verga. Me incorpor\u00e9 un poco, y con la ayuda de mis manos y mis dientes le quit\u00e9 el b\u00f3xer hasta dejarle desnudo. Me sent\u00e9 a su lado, inclin\u00e9 mi cuerpo para que Antonio pudiera ver perfectamente como se la mamaba y empec\u00e9 a com\u00e9rsela mientras Carlos met\u00eda su mano por el vestido y me manoseaba las tetas y pellizcaba mis pezones.<\/p>\n<p>Antonio contemplaba la escena alucinado. Para entonces ya se estaba acariciando por encima del pantal\u00f3n y hab\u00eda comenzado a desabroch\u00e1rselo. Yo le estaba dando a Carlos la mejor mamada de mi vida. Lam\u00eda sus huevos, masturbaba su tronco, besaba su punta, la envolv\u00eda con mi lengua y me la com\u00eda enterita para notar como llenaba por completo mi boca. Estuve un rato hasta que Carlos decidi\u00f3 pasar a la acci\u00f3n. Me puso de pie delante suyo, levant\u00f3 un poco mi vestido (no me lo quit\u00f3 mientras duro todo) y me arranc\u00f3 el tanga de un tir\u00f3n seco para lanz\u00e1rselo a Antonio que ya se estaba tocando con su polla fuera.<\/p>\n<p>Sentado enfrente de mi Carlos me comi\u00f3 el co\u00f1o un ratito para sentarme de nuevo encima suyo y penetrarme con dulzura. Cuando me la meti\u00f3 por completo agarr\u00f3 con sus dos manos mis nalgas y comenz\u00f3 a moverme hacia arriba y abajo hasta que encontr\u00e9 el ritmo adecuado. Estaba ya muy excitada as\u00ed que comenc\u00e9 a cabalgarle cada vez con mayor intensidad hasta que mi cuerpo not\u00f3 los espasmos de un orgasmo delicioso. Carlos no me dej\u00f3 ni recuperarme. Sac\u00f3 su polla, me puso a cuatro patas en el sof\u00e1 y comenz\u00f3 a lamerme el ano y a jugar con sus dedos dentro de \u00e9l.<\/p>\n<p>Lo que iba a venir era evidente. Apoy\u00f3 la cabeza de su verga en mi ano y empez\u00f3 a empujar despacio hasta que me la clav\u00f3 entera. No me doli\u00f3 tanto como otras veces y esta vez la sensaci\u00f3n desagradable pas\u00f3 r\u00e1pido. Carlos embest\u00eda mi culo con fuerza, agarr\u00e1ndome con una de sus manos mi cadera mientras que con la otra me daba estirones de pelo y azotes. Antonio nos miraba y se pajeaba a una velocidad de v\u00e9rtigo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de follarme el culo un rato Carlos la saco, se sent\u00f3 en el sof\u00e1 y me dijo: &#8220;Arrod\u00edllate y termina como solo t\u00fa sabes. Si fueras una puta de verdad hoy te hubiera pagado el doble de tu tarifa&#8221;. Me arrodill\u00e9 y termin\u00e9 mi trabajo con una mamada dulce mientras le miraba a los ojos. Carlos se corri\u00f3 como un aut\u00e9ntico macho. Mi boca no era capaz de recibir tanto semen y se comenz\u00f3 a derramar un poco por mis labios. Me sent\u00e9 al lado de Carlos y me pas\u00e9 el semen por mi boca y me lo tragu\u00e9.<\/p>\n<p>Luego saqu\u00e9 mi lengua y aprovech\u00e9 el semen que quedaba en mis labios mientras miraba a Antonio quien ya no pudo m\u00e1s y se corri\u00f3 encima de mi tanga que todav\u00eda conservaba en su mano izquierda. Nos limpiamos y estuvimos un rato en el reservado tomando algo. Antonio no sab\u00eda que decir. Miraba a Carlos de una manera que denotaba envidia, algo que Carlos percibi\u00f3 y que le hizo tremendamente feliz.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente volvimos a quedar en el merendero a la tarde. Casi no sab\u00edamos que decir. Era la triste despedida. De mis ojos no dejaban de caer l\u00e1grimas mientras Carlos me abrazaba y me intentaba tranquilizar. Estuve m\u00e1s de dos horas llorando y abrazada a \u00e9l hasta que lleg\u00f3 el final. Le regale un reloj a Carlos para que se acordara de m\u00ed siempre que mirara la hora. \u00c9l respondi\u00f3 con un beso en mi frente, un beso que me pareci\u00f3 el m\u00e1s rom\u00e1ntico, tierno y maravilloso que jam\u00e1s me hayan dado. Fui a mi casa y me pas\u00e9 la noche (y tambi\u00e9n los d\u00edas siguientes) llorando como una desconsolada.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente me levant\u00e9 temprano y fui al garaje de Carlos. Me escond\u00ed en una esquina de la calle y esper\u00e9 hasta que sali\u00f3 su coche y marchaba con su esposa en el asiento del copiloto. Volv\u00ed a llorar amargamente durante todo el d\u00eda. Desde su marcha hablo con Carlos por tel\u00e9fono y los d\u00edas 15 de cada mes me manda una rosa para que no me olvide de \u00e9l. Lo que no sabe (o quiz\u00e1 s\u00ed) es que, aunque no me mandara la rosa ser\u00eda imposible que su recuerdo se borrara de mi mente.<\/p>\n<p>Desde entonces me concentr\u00e9 exclusivamente en mi trabajo en el hotel. Los d\u00edas eran largos, el recuerdo de Carlos demasiado reciente pero lo cierto es que el tiempo cura heridas y poco a poco me fui sobreponiendo a la tristeza. Sin Carlos a mi lado ten\u00eda claro que deb\u00eda rehacer mi vida y que los hombres maduros deb\u00edan formar parte de la nueva Nuria. As\u00ed fue como comenc\u00e9 a conocer m\u00e1s hombres, la mayor\u00eda de ellos clientes del hotel y con los que he pasado momentos deliciosos que os contar\u00e9 en el pr\u00f3ximo capitulo.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_60032\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"60032\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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