{"id":60060,"date":"2025-06-05T00:07:01","date_gmt":"2025-06-04T22:07:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=60060"},"modified":"2025-06-04T22:40:03","modified_gmt":"2025-06-04T20:40:03","slug":"donde-todo-comenzo-la-fantasia-que-desato-el-fuego-en-mi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/donde-todo-comenzo-la-fantasia-que-desato-el-fuego-en-mi\/","title":{"rendered":"Donde todo comenz\u00f3. La fantas\u00eda que desat\u00f3 el fuego en m\u00ed"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"60060\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">23<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Esta es la primera vez que me atrevo a contar esta an\u00e9cdota. Siempre he sido muy t\u00edmida en lo que respecta al sexo, demasiado cohibida, aunque s\u00e9 que dentro de m\u00ed arde un fuego que he tenido que mantener bajo control. Lo s\u00e9 porque, a lo largo de mi juventud, siempre tuve fantas\u00edas que mor\u00eda por hacer realidad.<\/p>\n<p>As\u00ed que hoy les contar\u00e9 la primera que logr\u00e9 cumplir.<\/p>\n<p>Como ya mencion\u00e9, soy una mujer t\u00edmida, y creo que eso siempre me ha dado un aire especial a los ojos de los hombres, sobre todo de los que son mayores que yo. Soy chaparrita, con muslos firmes y caderas generosas, algo muy caracter\u00edstico de las mujeres latinas. En aquel tiempo trabajaba en el negocio familiar para ayudarme con los gastos de la universidad. Estaba apenas entrando a mis 20\u00b4s y la fiesta, las reuniones y la diversi\u00f3n estaban a la orden del d\u00eda.<\/p>\n<p>Una tarde que estaba ya por cerrar la tienda, lleg\u00f3 un hombre. Era la primera vez que lo ve\u00eda por ah\u00ed; se notaba que no era del vecindario. No tendr\u00eda m\u00e1s de 42 a\u00f1os y vest\u00eda un pantal\u00f3n algo formal, pero con la camisa un poco desabotonada. Se notaba que hac\u00eda algo de ejercicio, pues se le marcaban los pectorales y\u2026 sus pezones. Tengo que confesar que los pezones de los hombres me prenden demasiado; es algo que siempre noto en ellos.<\/p>\n<p>No hab\u00eda nadie m\u00e1s ah\u00ed, as\u00ed que me acerqu\u00e9 para atenderlo. \u00c9l not\u00f3 enseguida lo mucho que me hab\u00eda atra\u00eddo desde el primer momento. Me mir\u00f3 con una sonrisa p\u00edcara mientras se acercaba al mostrador, sosteni\u00e9ndome la mirada un segundo m\u00e1s de lo necesario.<\/p>\n<p>\u2014Parece que llegu\u00e9 justo antes de que cerraras\u2026 \u2014dijo con voz grave y pausada.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed\u2026 apenas iba a cerrar \u2014respond\u00ed, sintiendo que mis mejillas se sonrojaban sin poder evitarlo.<\/p>\n<p>\u00c9l inclin\u00f3 ligeramente la cabeza, con una curiosidad que me hizo temblar.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe molesta si me tardo un poco? \u2014pregunt\u00f3, bajando la voz apenas lo suficiente para que sonara \u00edntimo.<\/p>\n<p>\u2014No\u2026 para nada \u2014dije, jugando nerviosamente con mis dedos\u2014. \u00bfBuscabas algo en particular?<\/p>\n<p>Se acerc\u00f3 un paso m\u00e1s, tan cerca que pod\u00eda oler un toque de su loci\u00f3n amaderada.<\/p>\n<p>\u2014Creo que encontr\u00e9 justo lo que estaba buscando \u2014susurr\u00f3, dejando que sus ojos bajaran a mis labios antes de volver a mirarme a los ojos.<\/p>\n<p>Sent\u00ed un calor que me sub\u00eda desde el cuello hasta las mejillas. La forma en que me miraba, tan segura y tan llena de deseo contenido, me hizo tragar saliva.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 es lo que buscabas exactamente? \u2014le pregunt\u00e9, mi voz apenas un susurro.<\/p>\n<p>\u00c9l sonri\u00f3, esa sonrisa de quien sabe exactamente el efecto que tiene en ti.<\/p>\n<p>\u2014Algo\u2026 inesperado \u2014contest\u00f3, dejando que la palabra flotara en el aire como una promesa.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando algo me recorri\u00f3 la espalda: la certeza de que no era casualidad que estuviera ah\u00ed. Su presencia ten\u00eda un aire casi hipn\u00f3tico, como si supiera exactamente qu\u00e9 botones presionar para que yo misma me ofreciera.<\/p>\n<p>Sin apartar la vista de sus ojos, llev\u00e9 la mano hasta el borde de mi falda. Con un gesto casi imperceptible, me la sub\u00ed apenas un poco. \u00c9l no se movi\u00f3, pero la intensidad de su mirada me hizo temblar.<\/p>\n<p>Tom\u00e9 mis bragas con los dedos y, con un atrevimiento que me sorprendi\u00f3, me las quit\u00e9 con un suave movimiento. \u00c9l no dijo nada. Sus ojos, oscuros y profundos, parec\u00edan devorar cada detalle.<\/p>\n<p>Cuando se las entregu\u00e9, su mano roz\u00f3 la m\u00eda con una suavidad deliberada, y sus labios esbozaron una sonrisa casi imperceptible. Se las llev\u00f3 a la nariz y las oli\u00f3 despacio, como si ya supiera a qu\u00e9 sab\u00eda mi deseo.<\/p>\n<p>Sac\u00f3 una tarjeta de su bolsillo y la dej\u00f3 sobre el mostrador, sus dedos roz\u00e1ndome apenas un instante m\u00e1s de lo necesario.<\/p>\n<p>\u2014Ll\u00e1mame si quieres saber qu\u00e9 m\u00e1s he notado de ti\u2026 \u2014dijo, su voz un susurro cargado de promesas.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, sin m\u00e1s, sali\u00f3 por la puerta. Me qued\u00e9 ah\u00ed, temblando y con un calor que me quemaba por dentro, pregunt\u00e1ndome si acaso ese hombre ya me hab\u00eda visto mucho antes\u2026 y si, tal vez, yo misma lo hab\u00eda invitado sin saberlo.<\/p>\n<p>La tarjeta segu\u00eda ah\u00ed, esperando ser levantada. Mi cuerpo tambi\u00e9n. Y, aunque no lo sab\u00eda en ese momento, aquella entrega inesperada era solo el principio.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_60060\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"60060\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Sin apartar la vista de sus ojos, llev\u00e9 la mano hasta el borde de mi falda. Con un gesto casi imperceptible, me la sub\u00ed apenas un poco. \u00c9l no se movi\u00f3, pero la intensidad de su mirada me hizo temblar. Tom\u00e9 mis bragas con los dedos y, con un atrevimiento que me sorprendi\u00f3, me las quit\u00e9 con un suave movimiento<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_60060\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"60060\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":31207,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-60060","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-fantasias-eroticas"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":4839,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60060","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/31207"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60060"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60060\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":60061,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60060\/revisions\/60061"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60060"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60060"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60060"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}