{"id":60119,"date":"2025-06-08T01:14:46","date_gmt":"2025-06-07T23:14:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=60119"},"modified":"2025-06-07T20:11:56","modified_gmt":"2025-06-07T18:11:56","slug":"2677-el-escarmiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/2677-el-escarmiento\/","title":{"rendered":"Mi marido pone a prueba mi fidelidad"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"60119\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">63<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Desde que \u00e9ramos novios, a mi marido le gusta mucho poner a prueba mi fidelidad hacia \u00e9l. Unas veces lo hace con mi conocimiento y otras a escondidas. Al principio yo me lo tomaba como un juego y le segu\u00eda la corriente pero, poco a poco, ha llegado a molestarme un poco esa actitud, ya que con ello demuestra que en el fondo nunca se ha fiado de m\u00ed, a pesar de no haberle dado jam\u00e1s motivos para que no lo hiciera.<\/p>\n<p>A los dos a\u00f1os de nuestro matrimonio, una noche que salimos de copas con varios amigos y amigas, se le meti\u00f3 en la cabeza que me gustaba un amigo suyo. Entonces simul\u00f3 que se marchaba al ba\u00f1o de la discoteca, cuando en realidad se escondi\u00f3 tras una columna para vigilar si yo le tiraba los tejos a su amigo. Cuando regres\u00f3 de su escondite, y tras comprobar que no hab\u00eda pasado nada anormal, parec\u00eda como si estuviera de mal humor. A veces he llegado a pensar si lo que en realidad desea es que le ponga los cuernos con alguien en su &#8220;presunta ausencia&#8221;.<\/p>\n<p>Estas situaciones se han ido sucediendo de forma similar en el transcurso de los a\u00f1os, y debo reconocer que nos han causado m\u00e1s de una discusi\u00f3n, sin que por mi parte haya habido ning\u00fan motivo para ello. Despu\u00e9s de quince a\u00f1os de matrimonio sigue poni\u00e9ndome &#8220;cebos&#8221;, aunque ya no tan insistentemente como antes. Pues bien, tanto va el c\u00e1ntaro a la fuente que termina por romperse. Y eso es precisamente lo que sucedi\u00f3 hace dos meses.<\/p>\n<p>Era el cumplea\u00f1os de mi amiga Conchi (31 a\u00f1os), que est\u00e1 casada con Carlos (32 a\u00f1os). Para celebrar su onom\u00e1stica nos hab\u00edan invitado a cenar a su casa. Por cierto, yo me llamo Carmen (42 a\u00f1os) y mi marido Julio (45 a\u00f1os). Julio, aprovechando aquella circunstancia, despu\u00e9s de cenar se invent\u00f3 uno de sus macabros juegos para ponerme a prueba una vez m\u00e1s, solo que en esta ocasi\u00f3n le sali\u00f3 el tiro por la culata.<\/p>\n<p>A sabiendas de que nuestros anfitriones, a pesar de estar felizmente casados, son una pareja muy liberal y promiscua, propuso que yo le hiciera una paja a Carlos y que Conchi se la hiciera a \u00e9l, por supuesto estando los cuatro juntos en la misma habitaci\u00f3n, con la apuesta de que Conchi conseguir\u00eda que \u00e9l se corriera antes que Carlos. A nuestros amigos les pareci\u00f3 una idea brillante y divertida. Yo, pese a que por dentro no pod\u00eda creer lo que estaba escuchando de mi propio marido, me propuse seguirle el juego para darle un escarmiento.<\/p>\n<p>Para darle mayor morbo al asunto, se decidi\u00f3 que los cuatro deb\u00edamos permanecer completamente desnudos mientras realiz\u00e1bamos la apuesta. Y as\u00ed lo hicimos. Una vez que los cuatro nos quedamos en cueros, Carlos y Julio se sentaron juntos en el tresillo. Conchi se arrodill\u00f3 entre las piernas de mi marido y yo entre las de Carlos. A una se\u00f1al de mi marido las chicas comenzamos a masturbarles utilizando nuestras mejores armas, ya que se trataba de hacer que nuestro respectivo hombre se corriera antes que el otro.<\/p>\n<p>La cara de Julio adquiri\u00f3 una mueca de cierta preocupaci\u00f3n cuando comprob\u00f3 que la polla de su amigo era bastante m\u00e1s larga y gorda que la suya, y que yo, aparentemente, la masturbaba con decisi\u00f3n. La muy zorra de Conchi le acariciaba los huevos a mi marido al mismo tiempo que su mano le recorr\u00eda el pene con maestr\u00eda, y al muy cabr\u00f3n de Julio parec\u00eda gustarle aquello demasiado. Entonces un sentimiento de rabia y celos me hicieron comportarme como lo que no soy, o al menos como lo que nunca hab\u00eda sido hasta entonces: Un &#8220;put\u00f3n verbenero&#8221;.<\/p>\n<p>Agach\u00e9 mi cabeza y, mientras masturbaba la polla de Carlos, comenc\u00e9 a lamerle la comisura de los huevos. Aquella primera acci\u00f3n ocasion\u00f3 que Julio y Conchi se desconcentraran en su faena, ya que ambos me miraban con expresi\u00f3n at\u00f3nita. Al mismo tiempo la polla de Carlos se puso enorme y m\u00e1s dura que el cemento. Sin acobardarme separ\u00e9 mis labios y me introduje en la boca aquel monumental trozo de carne, que dicho sea de paso comenz\u00f3 a emitir un olor fuerte, producto de que las primeras gotas de l\u00edquido preseminal rezumaban por su hinchado y rojizo capullo. Aquel hedor, lejos de producirme asco me puso cachonda.<\/p>\n<p>Mis labios recorr\u00edan el miembro de Carlos suavemente, al mismo tiempo que mi lengua le repasaba en c\u00edrculos el glande, asumiendo sus l\u00edquidos previos. Paralelamente mis manos le trabajaban los huevos, imprimi\u00e9ndoles un masaje sin pausa. Carlos sollozaba de placer y cerraba los ojos someti\u00e9ndose a mis maniobras, sin la m\u00e1s m\u00ednima negativa. Pese a los esfuerzos de Conchi, a Julio aquel espect\u00e1culo se la estaba poniendo cada vez m\u00e1s fl\u00e1cida. Aquella sensaci\u00f3n de triunfo que estaba experimentando, unida a que me hab\u00eda puesto cachonda de verdad, provoc\u00f3 mi siguiente acci\u00f3n: Me levant\u00e9 del suelo, me coloqu\u00e9 a horcajadas sobre Carlos y apunt\u00e9 su verga entre mis labios vaginales.<\/p>\n<p>Julio pensaba que era una treta m\u00eda para darle un escarmiento, pero que no me iba a atrever a dar el siguiente paso. Estaba equivocado. Me introduje el capullo de Carlos en la vagina y, sin darme tiempo a arrepentirme, me sent\u00e9 sobre su pubis con fuerza, de modo que su polla me penetr\u00f3 hasta el fondo.<\/p>\n<p>Acto seguido comenc\u00e9 a cabalgarle sin parar. Su rabo entraba y sal\u00eda a toda velocidad en mi h\u00famedo co\u00f1o, clav\u00e1ndose con fuerza en mis entra\u00f1as cada vez que dejaba caer mi cuerpo sobre su pubis. Conchi ya hab\u00eda abandonado sus quehaceres, puesto que la polla de mi marido estaba m\u00e1s fl\u00e1cida y peque\u00f1a que la de un cr\u00edo de 6 a\u00f1os, mientras que la de Carlos parec\u00eda no parar de crecer y endurecerse a cada embestida que le daba. Era como una taladradora penetrando en un muro de hormig\u00f3n.<\/p>\n<p>A los pocos segundos me sobrevino un tremendo y largu\u00edsimo orgasmo que me hizo gritar de placer. Julio estaba aterrorizado, no pod\u00eda creer que me estuviera follando a su amigo delante de \u00e9l, pero lo cierto es que lo estaba haciendo a conciencia. Adem\u00e1s, como Carlos se sab\u00eda controlar a las mil maravillas, aquel polvo se fue prolongando de una forma incre\u00edble.<\/p>\n<p>No llevaba reloj, pero puedo calcular que estuve foll\u00e1ndome a Carlos durante m\u00e1s de quince minutos sin parar, a juzgar por los cinco orgasmos que me proporcion\u00f3. En agradecimiento de ello, cuando comprend\u00ed que Carlos ya no aguantaba m\u00e1s, volv\u00ed a agacharme entre sus piernas, me la met\u00ed en la boca y segu\u00ed mamando hasta que se corri\u00f3 en mi garganta.<\/p>\n<p>Cada vez que Carlos se retorc\u00eda y emit\u00eda un gru\u00f1ido de placer, me obsequiaba con un potente y caudaloso chorro de leche condensada. Ten\u00eda el semen muy espeso y abundante, pero ello no fue \u00f3bice para que me lo tragara todo sin el menor reparo. Los lefazos fueron remitiendo, despu\u00e9s de cinco o quiz\u00e1s seis descargas, y el cuerpo de Carlos se fue relajando poco a poco, aunque su polla segu\u00eda tan grande y dura como al principio, por lo que aprovech\u00e9 para met\u00e9rmela en el co\u00f1o, aun goteando esperma, y alcanzar un \u00faltimo, pero no menos intenso orgasmo.<\/p>\n<p>Cuando terminamos de follar me qued\u00e9 un rato sentada sobre Carlos. Notaba en mi interior como su miembro iba perdiendo dureza y tama\u00f1o, mientras que mi marido no daba cr\u00e9dito a sus ojos y Conchi se hab\u00eda ido a la cocina a preparar unas copas. Permanec\u00ed sentada sobre Carlos, con su rabo clavado en mi co\u00f1o, durante dos o tres minutos m\u00e1s, mientras me recuperaba.<\/p>\n<p>Cuando finalmente me fui a levantar, Carlos me lo impidi\u00f3. Entonces comenz\u00f3 a besarme en la boca y a masajearme las tetas. En menos de dos minutos not\u00e9 como su polla, que no hab\u00eda abandonado mi raja todav\u00eda, comenzaba a engordar otra vez. Aquello me provoc\u00f3 tal excitaci\u00f3n que comenc\u00e9 a responder a sus besos hasta ponernos otra vez cachondos.<\/p>\n<p>Luego comenc\u00e9 a cabalgar de nuevo, pero Carlos me oblig\u00f3 a parar. Me pidi\u00f3 que me levantara de encima de \u00e9l. Luego me sent\u00f3 en el sill\u00f3n, se arrodill\u00f3 entre mis piernas y me la clav\u00f3 de un solo empuj\u00f3n. Esta vez quer\u00eda mandar \u00e9l. Me coloc\u00f3 las piernas sobre sus hombros y empez\u00f3 a follarme ante la horrorizada mirada de mi marido. En aquella posici\u00f3n, su polla me entraba hasta los mism\u00edsimos huevos, los cuales parec\u00edan querer entrar tambi\u00e9n en mi co\u00f1o.<\/p>\n<p>Esta vez me proporcion\u00f3 m\u00e1s de diez orgasmos antes de que \u00e9l se corriera, ya que su aguante se hab\u00eda multiplicado por dos. En un momento dado pens\u00e9 que me iba a desmayar de placer, pero justo en ese momento Carlos empez\u00f3 a vaciarse en mis entra\u00f1as. El muy cabr\u00f3n se estaba corriendo dentro de mi co\u00f1o sin ni siquiera preguntarme si &#8220;iba segura&#8221;, pero aquel detalle no importaba en ese momento.<\/p>\n<p>Su leche rebosaba por debajo de mi co\u00f1o hasta alcanzarme el ano, el sill\u00f3n y la alfombra, pero \u00e9l segu\u00eda foll\u00e1ndome sin parar. Desde ese momento, hasta que ya no pudo m\u00e1s, consigui\u00f3 que yo me corriera dos veces m\u00e1s. Aquello no era un hombre, era una m\u00e1quina de follar y dar placer a las mujeres.<\/p>\n<p>De esa forma mi marido tuvo su escarmiento y yo el mejor polvo de mi vida.<\/p>\n<p>Fin<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_60119\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"60119\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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