{"id":60128,"date":"2025-06-10T00:01:42","date_gmt":"2025-06-09T22:01:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=60128"},"modified":"2025-06-09T18:45:05","modified_gmt":"2025-06-09T16:45:05","slug":"la-confidencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-confidencia\/","title":{"rendered":"La confidencia"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"60128\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">27<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Marcos pose\u00eda cincuenta y ocho a\u00f1os y con suerte llegar\u00eda a los sesenta, seg\u00fan la nefasta predicci\u00f3n del onc\u00f3logo qu\u00e9 lo trataba. Pero por suerte no tuvo esa suerte. Unos tres o cuatro meses antes de partir a la gira permanente, durante una tarde gris extra\u00edda de los primeros d\u00edas de su \u00faltimo oto\u00f1o mi marido Marcos pregunt\u00f3 sin rodeos&#8230;<\/p>\n<p>\u2013\u00bfAlguna vez, me has sido infiel?&#8230;<\/p>\n<p>\u2013No, por supuesto que no. Apresure a contestar. Y agregu\u00e9 molesta. \u00bfA qu\u00e9 viene eso?<\/p>\n<p>-Es qu\u00e9, eres la persona que m\u00e1s conozco en mi vida y no me gustar\u00eda irme desconoci\u00e9ndolo&#8230; si es que alguna vez tuviste un desliz&#8230; No te culpar\u00eda. A\u00f1adi\u00f3 tosiendo nuevamente y mir\u00e1ndome fijamente desde el sof\u00e1 frente al mudo televisor con el control en la mano. El silencio sepulcral contest\u00f3 de alguna forma y sal\u00ed del comedor fingiendo la ofensa.<\/p>\n<p>Los d\u00edas fueron pasando y cada uno ten\u00eda su propia carga extra, quiz\u00e1 deba saberlo pens\u00e9, pero de inmediato interpelaba ese juicio y espantaba esa idea que erizaba mi piel. Casi no pod\u00eda dormir el debate interno era cruel casi treinta a\u00f1os de casada con ese ser al que amaba y al que adem\u00e1s le hab\u00eda dado su \u00fanico hijo, \u00bfPor qu\u00e9 contarle aquello? \u00bfPor qu\u00e9 hacerle sufrir m\u00e1s a\u00fan?, estaba atrapada en un fuego cruzado, \u00bfLe iba a negar a un moribundo su \u00faltimo deseo? \u00bfPor qu\u00e9 diablos no me quitaba esa culpa deliciosa de una buena vez?&#8230;<\/p>\n<p>La segunda tanda de preguntas prevaleci\u00f3 y unos d\u00edas despu\u00e9s, grises como aqu\u00e9l decid\u00ed contarle el herm\u00e9tico secreto que atosigaba mi ser. Apagu\u00e9 el televisor a las 14.10 ante sus ojos apagados y expectantes, le ayude a acomodarse en el sof\u00e1 donde d\u00edas atr\u00e1s me ofreci\u00f3 la extremaunci\u00f3n y le dije algo que jam\u00e1s cre\u00ed que le dir\u00eda.<\/p>\n<p>\u2013Si, te fui infiel. Confes\u00e9 frot\u00e1ndome las manos congeladas.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfComo fue?&#8230; Pregunt\u00f3 tranquilo con la voz desquebrajada.<\/p>\n<p>Ten\u00eda 28 a\u00f1os, 6 de casada y un cuerpo que ahora a\u00f1oro, Thiago iba al preescolar y yo me despe\u00f1aba de docente en dos escuelas distintas. Hab\u00edamos decidido ampliar la casa y el verano del 98 parec\u00eda ser el momento perfecto. Relegamos las vacaciones y tu conduc\u00edas el bus desde las 14 hasta las diez de la noche.<\/p>\n<p>Daniel &#8220;la sombra&#8221; Benitez, fue el encargado, y no solo de realizar la obra. Estaba todo finamente calculado, mi hermano iba a Brasil 15 d\u00edas con su familia y nos quedar\u00edamos ah\u00ed mientras que Benitez finalizaba la nueva habitaci\u00f3n y cambiaba el piso del ba\u00f1o. \u2013\u00bfTe acuerdas? Movi\u00f3 la cabeza afirmativamente con la mirada ausente en la mesa ratona donde reposaba el t\u00e9. Y continu\u00e9&#8230;<\/p>\n<p>Una contingencia, no lo s\u00e9, se retras\u00f3 en una de su obras y la sombra empez\u00f3 nuestra ampliaci\u00f3n unos cuantos d\u00edas despu\u00e9s de lo que estaba planeado. Lo cierto es que mi hermano regres\u00f3 a su casa y ofreci\u00f3 quedarse con nuestro peque\u00f1o mientras conclu\u00eda la construcci\u00f3n. La casa parec\u00eda Sarajevo, el mal humor deambulaba por las paredes empolvadas y s\u00e9 que no fue tu culpa, pero me dejaste ah\u00ed con la tentaci\u00f3n en persona una brutal fascinaci\u00f3n inconsciente fue en aumento, desde la primera vez que le vi.<\/p>\n<p>Daniel era un tipo fornido de m\u00e1s de 1.80, un negro lindo a pesar de la cicatriz vertical encima de una de las cejas, sonrisa perfecta que por momentos distra\u00eda la vista del festival de b\u00edceps y tr\u00edceps. Todo se confabulo en tu contra, estaba caliente con ese hombre monumental y en las tardes despu\u00e9s que sal\u00edas a manejar el bus yo aparec\u00eda vestida sensual para verificar la expansi\u00f3n de la casa y la sombra intuyo mis intenciones y se aprovech\u00f3 de la maestra que estaba de licencia.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda Benitez termino el piso del ba\u00f1o, en la parte superior de la casa y me mostr\u00f3 como hab\u00eda quedado, bajamos las escaleras y pude sentir su mirada en mis nalgas apretadas descendiendo detr\u00e1s, a menos de un paso, la puerta marr\u00f3n de madera que ves ah\u00ed no exist\u00eda y entramos por el marco (como si fuera un portal a otra dimensi\u00f3n) a la habitaci\u00f3n casi acabada de Thiago, el cemento y la calor asfixiaban no m\u00e1s que la calentura que pose\u00eda mi cuerpo por aquel esp\u00e9cimen de semental oscuro y \u00e9l lo sab\u00eda o lo intu\u00eda o yo intu\u00eda que \u00e9l lo hac\u00eda.<\/p>\n<p>Caminamos hasta la pared, donde nac\u00eda el andamio qu\u00e9 sosten\u00eda, un nivel, una cinta m\u00e9trica y una cuchara sucia. Fuimos hasta ah\u00ed en silencio tenso como seleccionando el lugar donde ocurrir\u00eda, las bragas negras como su piel estaban empapadas como su piel, mis shorts de jeans deshilachados marcaban el meneo de mis caderas y excit\u00f3 al pardo que se acerc\u00f3 a su patrona sin miedo al fracaso. Nos besamos desenfrenadamente en donde luego colocamos la cama del ni\u00f1o.<\/p>\n<p>No recuerdo como me deshice del top pero lo hice o lo hizo, mis tetas grandes y aun firmes colisionaron con ese pectoral \u00e9bano macizo y macerado y estoy segura que lo tatu\u00e9 con los pezones. \u00a1Dios! Aun me estremezco. Admit\u00ed. Mientras me costaba encender un cigarrillo.<\/p>\n<p>\u2013Por favor continua, dijo Marcos intrigado con la voz repuesta, jugando con el pomo del bast\u00f3n.<\/p>\n<p>El negro me alz\u00f3 y me apoy\u00f3 en su miembro ya preparado para atravesar a la maestra casada, yo lo besaba y jugaba con la marca encima de la ceja derecha. Casi no hablamos, nuestras pieles sab\u00edan lo que necesitaban y se tendieron para suministr\u00e1rselo, pero antes me arrodill\u00e9 frente a \u00e9l, como una devota frente a un santo y de un tir\u00f3n jal\u00e9 sus pantalones hasta los tobillos, dos enormes bolas casi depiladas cayeron colgadas a varios cent\u00edmetros de un cuerno grotesco qu\u00e9 apuntaba al techo, con su parte m\u00e1s fina y se engrosaba en la base, como un tronco p\u00e9treo.<\/p>\n<p>Succion\u00e9 aquel falo enorme como posesa por un ente, los quejidos de Daniel retumbaron el sucio espacio al devorar el prepucio ennegrecido con forma de hongo, como si fuese una experta, pude haberlo hecho acabar ah\u00ed lo s\u00e9, pero extrajo el instrumento y se tumb\u00f3 en el suelo que al otro d\u00eda cubri\u00f3 con cer\u00e1micas verdes qu\u00e9 a\u00fan est\u00e1n ah\u00ed, como ocultando aquel delito. Despojo mi piel de la \u00fanica barrera que imped\u00eda su total desnudez y comprob\u00f3 la mojadura de los labios con la yemas de sus dedos, esos mismos que desde la navidad los ten\u00edas olvidados &#8220;la sombra&#8221; los estaba por ensanchar.<\/p>\n<p>Me la quiso chupar y no lo deje, bueno al menos no ese d\u00eda., no podr\u00eda soportarlo. El olor a cemento y a enduido vagaba en el aire y aun hoy lo recuerdo. Tomo el miembro por la base con ambas manos, yo estaba abierta abajo y boca arriba y como si fuera un cincel comenz\u00f3 a tallar la ranura mojada, rosadita con la punta del hongo que encastr\u00f3 poco a poco, ante mi delirio. El primer orgasmo lleg\u00f3 en mar de gemidos y el segundo casi enseguida. La sombra me transporto al limbo m\u00e1s hermoso y atroz que he vivido. Como si su piel estuviera echa con fibras de la m\u00eda, no sent\u00ed culpa de lo que hac\u00eda ni lo sentir\u00eda despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Daniel me cabalgo en el piso y de pie, y de las muchas formas, escogi\u00f3 acabar de perrito. Cuando los huesos cruj\u00edan por las embestidas del gancho fabuloso. Los aplausos de las pieles sonaron mucho m\u00e1s r\u00e1pido en la desolaci\u00f3n de la pieza a estrenar, y en un atisbo de cordura le rogu\u00e9 que acabara afuera de la cueva que reclamaste esa noche, pero la negu\u00e9 por miedo a que te dieras cuenta y por el dolor delicioso que volv\u00ed a sentir al otro d\u00eda.<\/p>\n<p>El copioso semen liberado fue derecho a mis nalgas, igual que varios latigazos del ahora endeble pene, un rasgo de jugo qued\u00f3 columpi\u00e1ndose del prepucio, mi cuerpo quedo totalmente exhausto, cuando la sombra Benitez arrimo ese resto a mi boca, le mire, arqueo la ceja de la cicatriz proponiendo el desaf\u00edo y limpie ese instrumento de felicidad con la lengua, como una dom\u00e9stica amaestrada. Agit\u00f3 ese pedazo de manguera negra y escupi\u00f3 un chorro salino espeso y desagradable qu\u00e9 golpe\u00f3 mi garganta.<\/p>\n<p>As\u00ed fue, te hice cornudo esa tarde, y las siguientes cinco hasta que la sombra se march\u00f3. Dos o tres a\u00f1os despu\u00e9s volvi\u00f3 una tarde cualquiera, pero yo no era la misma y creo que tampoco \u00e9l. Jam\u00e1s volv\u00ed a ser infiel, ni me arrepent\u00ed de haberlo sido. Marcos lloraba sentado escuchando el final de la confesi\u00f3n y mientras yo encend\u00eda otro cigarrillo.<\/p>\n<p>Dijo \u2013\u00a1Gracias! Te amo. Con la voz lastimada apenas audible. Uno meses despu\u00e9s parti\u00f3 conociendo mi secreto, conoci\u00e9ndome a m\u00ed.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_60128\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"60128\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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