{"id":60572,"date":"2025-07-01T00:02:07","date_gmt":"2025-06-30T22:02:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=60572"},"modified":"2025-06-30T18:01:48","modified_gmt":"2025-06-30T16:01:48","slug":"vacaciones-en-punta-quemada-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/vacaciones-en-punta-quemada-1\/","title":{"rendered":"Vacaciones en Punta Quemada (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"60572\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">10<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Casi como una obligaci\u00f3n, cada verano, Blanca, Camila y yo hac\u00edamos una escapada a la playa. Daba igual viajar por Europa, el rinc\u00f3n m\u00e1s ex\u00f3tico de Asia o el pueblo de al lado, no perdon\u00e1bamos ning\u00fan a\u00f1o. Las prisas y la falta de tiempo para organizar nos llevaron este a\u00f1o a Punta Quemada, un pueblo bastante cercano del que todo el mundo hablaba muy bien pero en el que ninguna de las tres hab\u00eda estado. Playas v\u00edrgenes y naturistas, pubs y discotecas con muy buenas cr\u00edticas, alojamientos baratos y preciosos, paisajes espectaculares&#8230; Pueda que fuera la necesidad de escapar de la ciudad y la rutina pero, en cuanto lo planteamos, ya estaba la mar de ilusionada.<\/p>\n<p>-\u00a1T\u00fa lo que quieres es lucir esas pedazo de tetas nuevas que te has puesto! -Me dijo con sorna Blanca cuando recordamos lo de las playas nudistas en el coche.<\/p>\n<p>-\u00a1Con lo bonitas que han quedado y lo que me han costado, como para no ense\u00f1arlas! -respond\u00ed haci\u00e9ndome la divina y despertando la risa de todas.<\/p>\n<p>Hicimos el viaje con el bikini ya puesto, no hab\u00eda tiempo que perder. Blanca y Camila bajo la ropa y yo sin nada m\u00e1s por encima que un pareo por los hombros. Fuimos cantando e imaginando locuras y travesuras que har\u00edamos estos d\u00edas. Cuando llegamos al destino, me dol\u00eda la garganta de re\u00edr. No eran a\u00fan las cinco de la tarde cuando recogimos las llaves del piso que alquilamos. Tiramos las maletas, sin repartirnos las habitaciones siquiera, y bajamos corriendo a la playa.<\/p>\n<p>No tardamos m\u00e1s de tres minutos, tres minutos nos bastaron para hacer el tonto como tres mocosas que salen sin sus padres por primera vez. Hac\u00eda un d\u00eda estupendo, completamente despejado, con un sol que, a pesar de notar como ya me corr\u00eda el sudor entre las tetas, calentaba pero no abrasaba. No fue nada dif\u00edcil encontrar un buen sitio en el que plantar nuestro campamento y desprendernos de nuestras ropas. Mientras Camila preparaba su silla y se sentaba como una se\u00f1orona y Blanca empezaba con su sesi\u00f3n de selfies para Instagram, yo me fui corriendo al agua sin pensarlo demasiado.<\/p>\n<p>En el primer contacto sent\u00ed como el fr\u00edo me sub\u00eda por los pies hacia todo el cuerpo y los pezones se me empitonaban en un mecanismo autom\u00e1tico, mas no ces\u00e9 en la carrera y me met\u00ed al agua de una zambullida (puede que no la m\u00e1s est\u00e9tica de la historia). Al volver a flote, abr\u00ed los brazos ech\u00e1ndome el pelo hacia atr\u00e1s y respir\u00e9 el aire del mar. Cerr\u00e9 los ojos y escuch\u00e9 el suave sonido del romper de las olas cuando la mar est\u00e1 serena. Respir\u00e9 profundamente y nad\u00e9 unos metros hacia atr\u00e1s dej\u00e1ndome envolver por la paz que me rodeaba. Ya est\u00e1bamos aqu\u00ed, sin estr\u00e9s, libre y con unos d\u00edas emocionantes por delante.<\/p>\n<p>Satisfecha mi hambre de paz, sal\u00ed del agua ajust\u00e1ndome la parte de arriba del bikini, tirando de sus escuetos tri\u00e1ngulos todo lo que daban, en la ardua de tarea de que no se me viera nada, y despu\u00e9s me sub\u00ed el tambi\u00e9n escueto tanguita que lo acompa\u00f1aba. Sobre el bikini ocre brillaban los rayos del sol, dejando destellos sobre el reflejo de mis pechos en las ondas del mar. Mir\u00e9 hacia atr\u00e1s, viendo como mi culo gordo, casi al desnudo, sal\u00eda con cierta violencia del agua, mir\u00e9 hacia adelante reposando las manos sobre mi pecho. Sal\u00ed del agua sinti\u00e9ndome una diosa<\/p>\n<p>Al llegar a la sombrilla Blanca a\u00fan segu\u00eda pegada a su m\u00f3vil y Camila no se hab\u00eda movido de su silla leyendo un libro.<\/p>\n<p>-\u00bfTantas ganas de playa para esto? -dije con cierto enfado- \u00bfNo os vais a ba\u00f1ar siquiera?<\/p>\n<p>-Yo vine buscando esto. Solcito y paz para relajarme leyendo un libro. Ya me ba\u00f1ar\u00e9 en un rato -contest\u00f3 Camila con toda la calma del mundo, sin levantar la vista de su novela pseudo er\u00f3tica de nombre gen\u00e9rico. Blanca, sin embargo, me mir\u00f3 por encima de las gafas de sol y, refunfu\u00f1ando como una adolescente a la que su madre ha rega\u00f1ado, meti\u00f3 el m\u00f3vil en el bolso y se sent\u00f3 mirando al mar.<\/p>\n<p>-\u00bfPerdona? \u00bfHab\u00e9is mirado d\u00f3nde empieza la playa nudista? -pregunt\u00f3 a los pocos segundos con extra\u00f1eza.<\/p>\n<p>-Ni idea. \u00bfYa tienes ganar de ir a lucir tip\u00edn?<\/p>\n<p>-Creo que no hace falta. Ya vino ella a nosotras. Mirad a aquellos viejos.<\/p>\n<p>En efecto, a pocos metros, en direcci\u00f3n opuesta a nuestro piso de alquiler, varios grupos de se\u00f1ores y se\u00f1oras de entre cincuenta y sesenta a\u00f1os se ba\u00f1aban y tomaban el sol completamente desnudos.<\/p>\n<p>-\u00a1Qu\u00e9 fuerte! -fue lo primero que me sali\u00f3 del alma.<\/p>\n<p>-\u00a1Qu\u00e9 onda los viejitos todo arrugaditos! -continu\u00f3 Camila con una ilusi\u00f3n no compartida.<\/p>\n<p>-\u00bfSab\u00e9is qu\u00e9? En mi casa siempre se ha dicho: a d\u00f3nde fueres, haz lo que vieres. As\u00ed qu\u00e9&#8230; -Blanca se desabroch\u00f3 su apretado bikini de cebra dejando al aire sus redondeados pechos tiesos.<\/p>\n<p>-\u00a1Ay, no! No s\u00e9 qu\u00e9 tipo de banda hay por ac\u00e1. Mejor me espero a ver c\u00f3mo est\u00e1 la cosa antes de ense\u00f1ar pechotes -y, como si no estuviera con nosotras, volvi\u00f3 la mirada al libro y se olvid\u00f3 de lo dem\u00e1s.<\/p>\n<p>-Bueno&#8230; dije mirando al suelo haciendo morritos- Se sab\u00eda que yo me iba a quedar en tetas aunque no estuvi\u00e9ramos en la playa nudista -la hija de puta de Blanca asent\u00eda firmemente-. \u00a1Y t\u00fa tambi\u00e9n, zorra! \u00a1Lo estabas deseando! -le lanc\u00e9 el bikini a la cara y, detr\u00e1s, fui yo.<\/p>\n<p>Tumbada sobre ella, le agarr\u00e9 la mu\u00f1eca derecha y, con la otra mano, trat\u00e9 de hacerle cosquillas. Debilitada por las risas, no pudo zafarse de mi tortura, pero si logr\u00f3 encoger los brazos y proteger sus costados, dificult\u00e1ndome la tarea. Me apoy\u00e9 sobre ella, ech\u00e9 el pecho para delante y le golpe\u00e9 con las tetas en la cara.<\/p>\n<p>-\u00a1Toma tetas! -me levant\u00e9 un poco m\u00e1s y la agarr\u00e9 por sus pechos, movi\u00e9ndolos de lado -\u00a1Claro que est\u00e1bamos deseando, si tenemos las tetas m\u00e1s lindas del mundo!<\/p>\n<p>Al ir a poner en pie pude ver que ya no solo eran unas pocas parejas de cincuentones los que estaban desnudos; en muy corto espacio de tiempo ya hab\u00edan llegado un buen n\u00famero de j\u00f3venes que se paseaban en pelotas por la playa. Inspirada por el descenso de la media de edad, me puse de rodillas, liberando por completo a Blanca, y agarr\u00e9 uno de los nudos del tanga del bikini.<\/p>\n<p>-\u00bfSab\u00e9is qu\u00e9 os digo? -tir\u00e9 del hilo- Ten\u00eda ganas de hacerlo en este viaje. \u00bfPara qu\u00e9 esperar? -y, con las mismas, desabroch\u00e9 los lazos de la parte inferior del bikini.<\/p>\n<p>Consegu\u00ed que Camila apartara la mirada de su libro y dirigiera sus ojos por encima de las gafas de sol hacia m\u00ed, no se si juzg\u00e1ndome o aprobando mi acci\u00f3n. No puedo negar que sent\u00ed cierta verg\u00fcenza que me impidi\u00f3 levantarme en primera instancia. Apret\u00e9 los dientes, me arm\u00e9 de valor y, de un salto, me puse en pie, dejando que el tanga cayera solo en la arena.<\/p>\n<p>-\u00a1Esa t\u00eda! -grit\u00f3 Blanca cogiendo mi tanga y agit\u00e1ndolo al aire como una bufanda.<\/p>\n<p>-Bueno, \u00bfqu\u00e9? -dije luchando contra la tentaci\u00f3n de taparme- \u00bfQui\u00e9n se viene a jugar a las palas?<\/p>\n<p>Nos pusimos en marcha no sin antes de que Blanca nos juntara para hacernos un selfie (o puede que m\u00e1s de diez) tap\u00e1ndonos los pezones y subirlos a las redes de inmediato. Ya en la orilla jugando a las palas, mi sonrisa desdibujada, la mirada baja y las manos apretadas delataban que no terminaba de sentirme c\u00f3moda. Quiz\u00e1s me hab\u00eda venido muy arriba, pensaba. Nunca hab\u00eda estado completamente desnuda en la playa y, mucho menos, dando saltos en la orilla, con todas las carnes mene\u00e1ndose con cada golpe de pala.<\/p>\n<p>Aquello se me daba muy mal, no acertaba una. Aun as\u00ed, corr\u00eda de aqu\u00ed para all\u00e1 tratando de cazar todas, saltando y tir\u00e1ndome por los suelos. Camila me dejaba algo m\u00e1s de tregua, pero Blanca, que hab\u00eda jugado desde peque\u00f1a al tenis y era una zorra mala, no ten\u00eda piedad de m\u00ed. En una de tantas veces que no alcanc\u00e9 a devolverla, la pelota se perdi\u00f3 varias sombrillas m\u00e1s all\u00e1. Corr\u00ed a buscarla abri\u00e9ndome pas\u00f3 por el rompeolas, como una suerte de Pamela Anderson cutre y con menos ropa.<\/p>\n<p>Al ir a cogerla, meci\u00e9ndose con el morir de las olas en la orilla, alguien se me adelant\u00f3: un chico negro, alt\u00edsimo, de casi dos metros, la rescat\u00f3 y, con una sonrisa blanca impoluta y preciosa, me la ofrec\u00eda con la palma extendida. Invadida por un rubor repentino, recog\u00ed la pelota sin mediar palabra, titubeando y con la boca torcida. Mis dedos se tomaron su tiempo para deslizarse por su mano, dos veces la m\u00eda, rugosa, pero, de alg\u00fan modo, tambi\u00e9n suave. Olvidando el transcurso del tiempo y el devolver respuesta alguna, lo escane\u00e9 de arriba a abajo, esforz\u00e1ndome en guardar su imagen para siempre.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de alto era fuerte, de espalda ancha, pero no especialmente musculado; brazos largos, dignos de sus grandes manos y, bajo su vientre firme, un largo pene, digno de todo lo dem\u00e1s; aun estando en reposo, le llegaba a m\u00e1s de medio muslo, \u00a1qu\u00e9 exageraci\u00f3n! Record\u00e9 entonces que yo estaba tan desnuda como \u00e9l y sal\u00ed de mi trance. Le di la gracias y, antes de terminar mis palabras, ya me hab\u00eda dado la vuelta para volver con mis amigas<\/p>\n<p>Sin cortarse un pelo, Blanca hacia gestos con las manos que a todas luces se\u00f1alaban el tama\u00f1o del pene de aquel chico. No emit\u00eda sonido alguno pero en sus labios se pod\u00edan leer cosas como \u201cmenuda tranca\u201d. Le mand\u00e9 la pelota de vuelta para ver si as\u00ed dejaba el tema. Blanca reaccion\u00f3 a mi tiro con grandes reflejos y, con evidente intenci\u00f3n, golpe\u00f3 fuerte y en direcci\u00f3n al chico. Un lanzamiento imposible de parar. Al girarme una vez m\u00e1s, me alegr\u00e9 de no verlo en un principio pero, emergi\u00f3 como Poseid\u00f3n de entre las aguas y corri\u00f3 hacia la pelota antes de que yo llegara, balance\u00e1ndose el pene con cada paso que dio en mi direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>-\u00a1Aqu\u00ed est\u00e1 otra vez! -dijo el chico- Me quedo cerca por si necesit\u00e1is a un recogepelotas -brome\u00f3 regal\u00e1ndome de nuevo su sonrisa.<\/p>\n<p>-Con lo mala que soy no nos vendr\u00eda mal. Seguro que en veinte segundos la he vuelto a perder.<\/p>\n<p>-No se hable m\u00e1s. Me quedo aqu\u00ed atento a vosotras. Toma, la pelota.<\/p>\n<p>-\u00a1Muchas gracias! Y perdona, que acabamos de llegar y no paramos de molestar.<\/p>\n<p>-\u00a1No pidas perd\u00f3n por esa tonter\u00eda, tranquila! Yo tambi\u00e9n acabo de llegar y estoy encantado con mi nuevo trabajo de recogepelotas.<\/p>\n<p>-\u00bfTampoco eres de por aqu\u00ed? Nosotras hemos llegado hace una hora como mucho. Nos quedamos unos d\u00edas en un piso por aqu\u00ed cerca.<\/p>\n<p>-Yo vivo a una media hora, en la ciudad, y trato de venir un par de veces todos los veranos. De momento, nos quedamos el finde.<\/p>\n<p>En ese momento, como el monstruo de una peli de miedo, Blanca apareci\u00f3 por detr\u00e1s de mi hombro, c\u00f3mo si hubiese estado escondida todo el tiempo, escuchando y esperando el momento m\u00e1s inoportuno.<\/p>\n<p>-Ven\u00eda ver si estabas bien, pero ya veo que s\u00ed. \u00a1Hola, qu\u00e9 tal! Yo soy Blanca, \u00bfy t\u00fa? \u00bfLex? \u00a1Qu\u00e9 bonito! -dijo Blanca con voz de tonta y apretando los brazos contra su pecho- Bueno, \u00bfte vienes a jugar?<\/p>\n<p>-Ahora voy. Toma -le puse la pelota sobre sus tetas apretadas-, juega con Camila mientras.<\/p>\n<p>Cuando Blanca se fue, gui\u00f1\u00e1ndome un ojo, retom\u00e9 la conversaci\u00f3n con Lex.<\/p>\n<p>-As\u00ed que Lex, \u00bfno? Yo soy Marta, encantada -puse mi mano sobre su hombro para coger impulso y llegar a darle dos besos. El apoy\u00f3 su enorme mano en mi cintura para agacharse-. Supongo que nos veremos estos d\u00edas si est\u00e1s por aqu\u00ed. Te dejo ya, que te estar\u00e1n esperando tus amigos.<\/p>\n<p>-No, no te preocupes. Creo que iban a jugar al v\u00f3ley ahora. Yo estaba pensando en darme un ba\u00f1o y dar un paseo por la orilla para relajarme un poco.<\/p>\n<p>-\u00a1Ah! Yo tambi\u00e9n estaba pensando en algo as\u00ed. Eh&#8230; te importa&#8230; \u00bfte importa si te acompa\u00f1o?<\/p>\n<p>-\u00a1Para nada! Iba a propon\u00e9rtelo yo ahora si no dec\u00edas nada.<\/p>\n<p>Su sonrisa se hizo a\u00fan m\u00e1s grande tras decir eso. La m\u00eda, tambi\u00e9n. Con un gesto, me invit\u00f3 a iniciar el camino y as\u00ed hice. Al pasar por al lado de mis amigas me desped\u00ed de ellas y le devolv\u00ed el gui\u00f1o de ojos a Blanca. Ambas me miraban boquiabiertas y hac\u00edan se\u00f1as para que a la vuelta les contara.<\/p>\n<p>Con la atenci\u00f3n puesta en mantener una conversaci\u00f3n trivial que tapara torpemente los silencios, caminamos y caminamos por la orilla. Al otro lado del paseo mar\u00edtimo, se divisaban hoteles, discotecas y otros sitios que hab\u00eda visto por internet; nos hab\u00edamos adentrado de lleno en la zona nudista. La playa estaba mucho m\u00e1s aglomerada en esta zona y, aun as\u00ed, no se ve\u00eda ni un trozo de tela que no fuera de las toallas. Todo el mundo estaba desnudo y \u00e9ramos nosotros a quienes miraban al pasar.<\/p>\n<p>-Detr\u00e1s de aquello hay unas calas peque\u00f1itas chul\u00edsimas -dijo Lex se\u00f1alando unas rocas escarpadas que cortaban bruscamente la orilla a unos metros de nosotros-. Ah\u00ed es donde la gente vergonzosa va a ponerse ropa.<\/p>\n<p>Me hizo gracia aquel chiste y, al re\u00edrme me ech\u00e9 sobre \u00e9l, agarr\u00e1ndolo del vientre y la espalda. Una teta se me qued\u00f3 levantada sobre su torso y, al verlo, me apart\u00e9 r\u00e1pido. Fui consciente en ese momento de que su brazo, al echarme sobre \u00e9l, rode\u00f3 furtivamente mi cadera y, ahora, se desprend\u00eda de mi cuerpo arrastr\u00e1ndose en una delicada caricia que me puso los pelos de punta.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de aquello nos venci\u00f3 el silencio hasta llegar a las rocas. Una escarpada monta\u00f1a cortaba en seco la playa y se adentraba en el mar. En su parte m\u00e1s baja era al menos una cabeza m\u00e1s alta que yo y, aun as\u00ed, Lex pod\u00eda apoyarse para mirar por encima.<\/p>\n<p>Trep\u00f3 buscando las rocas menos afiladas y me ayud\u00f3 a subir. Andamos unos pocos metros por encima de la roca, haci\u00e9ndome polvo los pies, y, al bordear una pared casi vertical, dimos con una peque\u00f1a cala de arena fina excavada en la formaci\u00f3n rocosa de una belleza singular, acotada en el otro extremo por un saliente similar al que hab\u00edamos subido. Lex baj\u00f3 a la arena de un salto y, aunque para m\u00ed la altura me pareciera un mundo, fui detr\u00e1s de \u00e9l. Me recogi\u00f3 en la ca\u00edda entre sus brazos abiertos, como si me salvara de una muerte segura, pese a que la fina arena hubiese amortiguado cualquier da\u00f1o.<\/p>\n<p>Era diminuta apretada contra su pecho y rodeada por todo su cuerpo. No hu\u00ed esta vez del contacto, sino que respond\u00ed con otro abrazo y contempl\u00e9 la belleza del lugar apoyada sobre \u00e9l.<\/p>\n<p>-\u00a1Me encanta esto! No hemos andado casi nada y hemos entrado a otro mundo. \u00a1Casi que ni se escucha a la gente!<\/p>\n<p>-Yo alucin\u00e9 en su d\u00eda cuando me descubrieron este sitio. Me alegra que te haya gustado tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>-Es precioso&#8230;<\/p>\n<p>Sin salir de su abrazo, gir\u00e9 mi cuerpo hacia \u00e9l, rode\u00e1ndolo yo tambi\u00e9n por la cintura. Me qued\u00e9 mir\u00e1ndolo como una pava, sin saber que decir m\u00e1s, haci\u00e9ndose el silencio. Un silencio, ahora, nada inc\u00f3modo. Sent\u00ed entre mis muslos, casi en el pubis, su miembro desnudo, ese que hab\u00eda estado bailando al aire todo el camino junto a m\u00ed y no me atrev\u00ed a mirarlo por verg\u00fcenza&#8230; quiz\u00e1s era ese contacto el que necesitaba para perderla. Lo bes\u00e9.<\/p>\n<p>Un beso espontaneo, sin pensamiento previo ni premeditaci\u00f3n y, sin embargo, fue un beso que no caus\u00f3 sorpresa. En cuanto mis labios se intercalaron con los suyos, una de sus enormes manos y se dej\u00f3 caer por mi cuello. Como buena aprendiza, la m\u00eda imit\u00f3 a la suya. La mano que cay\u00f3 por mi cuello, continu\u00f3 su descenso hasta mi pecho, marcando su contorno con un dedo antes de agarrarlo.<\/p>\n<p>Mi lengua reaccion\u00f3 y cambi\u00f3 mi boca por la suya. Dej\u00e9 de sentir el pene que reca\u00eda sobre mi muslo para, poco despu\u00e9s, notar un tit\u00e1nico trozo de carne duro presion\u00e1ndome la barriga. Mir\u00e9 de reojo, descuidando por momentos mi obligaci\u00f3n con el beso, impresionada. Mi mano perdi\u00f3 el inter\u00e9s en el rostro y, como si hubiera ensayado cientos de veces el movimiento, agarr\u00f3 el pene con firmeza y propin\u00f3 una amplia sacudida. Se me escap\u00f3 un suspiro, a \u00e9l una risa.<\/p>\n<p>El beso continuaba, pero con la atenci\u00f3n en otra parte. Con los ojos abiertos, nos limit\u00e1bamos a tener los labios justos y a jadear. Desist\u00ed y fui a buscar lo que mi cuerpo ped\u00eda. Baj\u00e9 la cara hasta la polla, que agarraba holgadamente con las dos manos. Sobrecogida por su tama\u00f1o, la med\u00ed de arriba a abajo con la lengua; no contenta con la medici\u00f3n, la met\u00ed en mi boca hasta donde pude. Con la mitad dentro y la mitad fuera, mam\u00e9 de aquel rabo recto y duro con gozo e inquietud a partes iguales; con suavidad, sin prisa, disfrutando de aquel inesperado momento, de aquel inesperado cuerpo, como tambi\u00e9n lo hizo Lex del m\u00edo.<\/p>\n<p>Ahora, estirada a su lado, Lex me agarr\u00f3 del culo y en su cara pude ver extra\u00f1eza al comprobar que ni con una de sus amplias manos pod\u00eda abarcar uno de mis cachetes. Estirando todo lo que pudo sus dedos, zarandeo mis carnes y la extra\u00f1eza de su rostro se convirti\u00f3 en un golfo goce.<\/p>\n<p>Su mano dej\u00f3 de apretar mi culo en el momento en el que, sin soltarle la polla, mi boca baj\u00f3 hasta sus huevos. Succionando uno de sus test\u00edculos, lo masturb\u00e9 r\u00e1pido y sin cesar, haciendo que cayera desplomado hacia atr\u00e1s. Con mi reci\u00e9n conocido amante impedido en el suelo, gate\u00e9 sobre carne y arena para que mi pecho quedara sobre su cadera; coloqu\u00e9 la polla negra entre mis dos tetas y las apret\u00e9 con las manos.<\/p>\n<p>Escup\u00ed sobre el buen trozo de rabo que sobresal\u00eda y empec\u00e9 a moverme. Lex gem\u00eda y yo no perd\u00eda ojo a mi trabajo. Estiraba la lengua para alcanzar el glande cada vez que bajaban mis tetas. Con cada contacto sent\u00eda como me sub\u00eda la temperatura y ya notaba como estaba chorreando por entre las piernas.<\/p>\n<p>Sin esperarlo, Lex se puso en pie con energ\u00edas renovadas. Trat\u00e9 de seguirlo pero, solo alcanc\u00e9 a quedarme de rodillas cuando tuve ese espad\u00f3n amenazando mi cara. Despu\u00e9s de una r\u00e1pida degustaci\u00f3n para recordar su sabor, la volv\u00ed a aprisionar contra mis tetas, pero esta vez fue \u00e9l quien puso el movimiento. Sent\u00eda como si me apu\u00f1alara el pecho sin cesar. Si me puse este par de melones fue que me los follara una polla as\u00ed.<\/p>\n<p>-Quiero que te corras as\u00ed -y la \u00fanica respuesta que obtuve fue una pu\u00f1alada m\u00e1s grande en mi pecho.<\/p>\n<p>Absorta en aquello que acontec\u00eda entre mis pechos, volv\u00ed a la realidad cuando los movimientos de Lex perdieron contundencia, llegando casi a frenarse. Contra todos mis deseos, apart\u00e9 la vista para mirarlo a la cara. Sus ojos apuntaban al frente, confundido. Algo lo asust\u00f3 y trat\u00f3 de hacerme un gesto. Sin entender que pasaba, me puse en pie por puro instinto. Me abrac\u00e9 a \u00e9l preguntando qu\u00e9 pasaba, eso s\u00ed, sin soltar su enorme polla que, como en una ir\u00f3nica advertencia, se\u00f1alaba al frente.<\/p>\n<p>-\u00a1Hola, chicos! \u00bfQu\u00e9 hac\u00e9is? Os est\u00e1bamos buscando.<\/p>\n<p>La voz de Blanca me hizo dar un salto, gir\u00e1ndome hacia ella y confiando que mi cuerpo pudiera tapar la erecci\u00f3n de Lex. Aparec\u00eda por encima de las rocas con dos amigos de este, otros dos chicos negros bien guapos, uno m\u00e1s espigado, alto como Lex y otro m\u00e1s robusto y musculado. Los dos tambi\u00e9n bien dotados.<\/p>\n<p>-\u00a1Esto est\u00e1 chul\u00edsimo! -dijo Blanca tras saltar de la roca y revolcarse por la arena.- Escucha, Marta, hemos estado hablando y hemos quedado esta noche con ellos. Nos van a ense\u00f1ar sitios chulos para tomar algo por aqu\u00ed. Te tengo que contar un mont\u00f3n de cosas, t\u00eda. Creo que hemos elegido el mejor destino y lo vamos a pasar s\u00faper bien.<\/p>\n<p>Me limit\u00e9 a asentir copiando la sonrisa de mi amiga, mientras Lex me agarraba por los hombros, escondiendo su polla a\u00fan dura tras mi espalda y notando como me chorreaban fluidos por los muslos.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_60572\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"60572\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Escup\u00ed sobre el buen trozo de rabo que sobresal\u00eda y empec\u00e9 a moverme. Lex gem\u00eda y yo no perd\u00eda ojo a mi trabajo. Estiraba la lengua para alcanzar el glande cada vez que bajaban mis tetas. Con cada contacto sent\u00eda como me sub\u00eda la temperatura y ya notaba como estaba chorreando por entre las piernas. 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