{"id":60584,"date":"2025-07-02T01:15:01","date_gmt":"2025-07-01T23:15:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=60584"},"modified":"2025-07-01T15:32:41","modified_gmt":"2025-07-01T13:32:41","slug":"ana-la-sirvienta-sucia-sin-pudor-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/ana-la-sirvienta-sucia-sin-pudor-2\/","title":{"rendered":"Ana, la sirvienta sucia sin pudor (2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"60584\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">19<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi esposa segu\u00eda sin soportarla. Me dec\u00eda que era \u201csucia\u201d, \u201cdescuidada\u201d, \u201capestosa\u201d. Y mientras m\u00e1s la criticaba, m\u00e1s me ard\u00eda el deseo en la boca del est\u00f3mago.<\/p>\n<p>Me obsesion\u00e9 con sus axilas. No me lo explico, pero ese monte de pelo negro, h\u00famedo, vivo\u2026 me quemaba la mente. A veces me tocaba en el ba\u00f1o mientras recordaba su olor, ese que se colaba en la cocina, en el pasillo, en mi almohada cuando pasaba cerca.<\/p>\n<p>Un d\u00eda, me qued\u00e9 solo con ella. Estaba lavando ropa en el lavadero de atr\u00e1s, agachada. Llevaba una camiseta vieja, sin mangas. Desde la cocina pod\u00eda verla\u2026 los brazos al aire, el vello de sus axilas brillando bajo el sol.<\/p>\n<p>Me acerqu\u00e9 sin hacer ruido.<\/p>\n<p>Ella tallaba a mano una prenda, con fuerza. Agua jabonosa, espuma, y de pronto not\u00e9 qu\u00e9 era.<\/p>\n<p>Un calz\u00f3n.<\/p>\n<p>Un calz\u00f3n de algod\u00f3n blanco, algo viejo, ajustado, con una mancha evidente en el centro. Una mancha gruesa, blanca, seca\u2026 y algo obscuro manchado de caca y con brumos de ella en el calz\u00f3n sucio y su olor me lleg\u00f3 antes que el viento.<\/p>\n<p>Ana no lo escondi\u00f3. Al contrario, alz\u00f3 la prenda y la exprimi\u00f3 lentamente. Me mir\u00f3 de reojo y sonri\u00f3 apenas.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien sucio \u2014dijo con voz baja, como quien confiesa algo sucio, pero sabroso.<\/p>\n<p>No supe qu\u00e9 responder. Ten\u00eda la garganta seca. El calz\u00f3n goteaba frente a m\u00ed, y ella lo volvi\u00f3 a tallar con m\u00e1s fuerza, como si supiera lo que estaba provocando.<\/p>\n<p>Entonces, con los dedos a\u00fan enjabonados, se levant\u00f3 el brazo y se rasc\u00f3 la axila con una lentitud descarada. Cerr\u00e9 los ojos. El vello h\u00famedo, mojado, se le pegaba a la piel como una trampa de deseo. La camiseta se le hab\u00eda levantado un poco, y se le ve\u00eda parte del vientre moreno, brillante de sudor tambi\u00e9n su cadera donde hab\u00eda un poco de pelos negros en la parte de su cadera.<\/p>\n<p>\u2014No me gusta mucho ba\u00f1arme diario \u2014me dijo, como quien lanza un anzuelo al agua.<\/p>\n<p>Sent\u00ed una descarga en la entrepierna. Era demasiado.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9? \u2014me atrev\u00ed a preguntar.<\/p>\n<p>Me mir\u00f3. Por fin, me mir\u00f3 como yo quer\u00eda que me mirara desde el primer d\u00eda. Con hambre. Con descaro.<\/p>\n<p>\u2014Porque me gusta olerme\u2026 y que me huelan.<\/p>\n<p>Silencio.<\/p>\n<p>El tiempo se detuvo en ese patio.<\/p>\n<p>No pas\u00f3 m\u00e1s ese d\u00eda. No hubo contacto. No me toc\u00f3. No la toqu\u00e9. Pero esa escena me sigui\u00f3 al ba\u00f1o, a la cama, al trabajo, a los sue\u00f1os.<\/p>\n<p>Y ya no hab\u00eda vuelta atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Ana no solo era una provocaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Era una advertencia. Y yo ya estaba metido hasta el cuello.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda, Ana se qued\u00f3 m\u00e1s tiempo del habitual. Desde temprano estuvo corriendo por toda la casa: barri\u00f3, trape\u00f3, lav\u00f3 trastes, sacudi\u00f3 los muebles, tall\u00f3 ba\u00f1os, carg\u00f3 cubetas\u2026 trabaj\u00f3 como si quisiera sudar hasta la \u00faltima gota de su cuerpo. Y lo logr\u00f3.<\/p>\n<p>La camiseta gris que tra\u00eda pegada al cuerpo se le oscureci\u00f3 por completo debajo de los senos, en la espalda, y sobre todo bajo los brazos. El vello de sus axilas se le notaba m\u00e1s mojado que nunca. Cuando se estiraba o se agachaba, dejaba una estela de olor a cuerpo vivo, a esfuerzo, a mujer sudada y sin pudores.<\/p>\n<p>Antes de irse, se cambi\u00f3 en el ba\u00f1o de atr\u00e1s. Sali\u00f3 con otra blusa y un pantal\u00f3n limpio, se despidi\u00f3 como si nada\u2026 pero olvid\u00f3 algo.<\/p>\n<p>Yo no me di cuenta. Fue mi esposa quien encontr\u00f3 la ropa.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 asco! \u00a1Ve esto! \u00a1Saca esa porquer\u00eda de la casa! \u2014me grit\u00f3 desde la cocina.<\/p>\n<p>Me acerqu\u00e9. Encima de una silla estaba la camiseta sudada de Ana\u2026 y su calz\u00f3n lleno de residuos de caca fluidos blancos y sudor con un olor muy penetrante<\/p>\n<p>Mi esposa se cubri\u00f3 la boca, como si fuera veneno lo que ve\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Seguro se cambi\u00f3 aqu\u00ed y dej\u00f3 esto apestando! \u00a1No pienso tocarlo! \u00a1T\u00edralo t\u00fa, ya!<\/p>\n<p>Agarr\u00e9 la ropa sin decir una palabra y la met\u00ed en una bolsa. Pero no la tir\u00e9. No pod\u00eda.<\/p>\n<p>Esper\u00e9.<\/p>\n<p>Esper\u00e9 toda la noche. Esper\u00e9 a que mi esposa se durmiera, a que la casa quedara en silencio. Y cuando el reloj marcaba casi las dos de la ma\u00f1ana, baj\u00e9 las escaleras y me encerr\u00e9 en el cuarto de lavado.<\/p>\n<p>Saqu\u00e9 la bolsa.<\/p>\n<p>El calz\u00f3n era blanco, de algod\u00f3n grueso, todav\u00eda h\u00famedo. Ten\u00eda marcas en la entrepierna, el el\u00e1stico desgastado, y una mancha evidente al frente como un moco viscoso. El olor me golpe\u00f3 apenas lo acerqu\u00e9 a la cara. No era solo sudor\u2026 era su esencia<\/p>\n<p>Fluidos. Calor. Rastro de una mujer que se movi\u00f3 todo el d\u00eda sin ba\u00f1arse.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed estaba yo, con el coraz\u00f3n lati\u00e9ndome en la garganta, temblando como un adicto. Lo acerqu\u00e9 m\u00e1s\u2026 y lo ol\u00ed me met\u00ed la parte de su calz\u00f3n lleno de caca a mi boca lo sabore\u00e9 era caca con sudor ol\u00eda extremadamente sucio un olor muy penetrante que mareaba de lo sucio que estaba pero que el sabor hac\u00eda que mis huevos se llenaran de leche a punto de explotar<\/p>\n<p>El olor me invadi\u00f3.<\/p>\n<p>Me llev\u00f3 a ella: sus piernas abiertas, su axila empapada, sus tetas colgando sin sost\u00e9n, y ese vello oscuro escondido entre los muslos que seguro estaba igual de h\u00famedo y salvaje.<\/p>\n<p>Me baj\u00e9 el pantal\u00f3n. Ten\u00eda la verga dura desde que abr\u00ed la bolsa. Comenc\u00e9 a acariciarme mientras apretaba el calz\u00f3n con la otra mano y mi boca<\/p>\n<p>Entonces vi la camiseta.<\/p>\n<p>La levant\u00e9. Era de tirantes. Pegada, todav\u00eda caliente del sudor seco. Y ah\u00ed, justo en la costura bajo el brazo izquierdo, hab\u00eda un rastro.<\/p>\n<p>Un pelo. Largo, negro, grueso.<\/p>\n<p>La llev\u00e9 a la cara y mi boca y aspir\u00e9.<\/p>\n<p>Un aroma denso, salado, fuerte, sal\u00eda de ah\u00ed. Me lo pas\u00e9 por los labios. Sab\u00eda a sal, a cuerpo real. La lam\u00ed, la chup\u00e9, como si fuera su axila misma, como si la tuviera encima, jadeando.<\/p>\n<p>Cerr\u00e9 los ojos.<\/p>\n<p>Y me vine.<\/p>\n<p>Me vine como no me ven\u00eda desde hac\u00eda a\u00f1os. Solo. Sudado. Respirando el olor de esa mujer prohibida que hab\u00eda dejado su marca en cada prenda. Mis gemidos fueron ahogados, mi cuerpo temblaba. Pero no de culpa.<\/p>\n<p>De deseo.<\/p>\n<p>Cuando termin\u00e9, no tir\u00e9 nada. Dobl\u00e9 la ropa y la guard\u00e9 en una caja que escond\u00ed en el cl\u00f3set del estudio. Esa ropa ya no era solo ropa. Era una promesa.<\/p>\n<p>Y yo\u2026 no pensaba dejarla ir.<\/p>\n<p>Desde aquella noche, la ropa de Ana se convirti\u00f3 en un fetiche maldito que me quemaba la mente. Volv\u00eda a ella cada madrugada. Ol\u00eda. Tocaba. Me tocaba. La camiseta, con su axila marcada. El calz\u00f3n, con el aroma de su entrepierna y con el poco rastro de su caca porque ya lo hab\u00eda absorbido casi todo Me ten\u00edan como animal en celo.<\/p>\n<p>Pero algo cambi\u00f3 en ella tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>No era sutil ya. Ana me buscaba con la mirada. Me hablaba m\u00e1s despacio. Se quedaba m\u00e1s cerca cuando me serv\u00eda el caf\u00e9, cuando fregaba el piso cerca de donde yo estaba, cuando se inclinaba para trapear justo frente a m\u00ed.<\/p>\n<p>Y dejaba el escote abierto, los brazos al aire, sin pudor, como si me ofreciera ese vello negro, espeso, h\u00famedo, como un altar al pecado.<\/p>\n<p>Una tarde, mientras mi esposa sal\u00eda con los ni\u00f1os, Ana se acerc\u00f3 m\u00e1s de lo normal.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 hiciste con mi ropa?<\/p>\n<p>La pregunta me hel\u00f3. No era un juego. Lo dijo firme, mir\u00e1ndome a los ojos. Ten\u00eda la camiseta sin mangas, y desde ah\u00ed pude ver la axila levantada, oscura, h\u00fameda.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe qu\u00e9 hablas? \u2014dije, fingiendo mal.<\/p>\n<p>\u2014La camiseta y el calz\u00f3n que dej\u00e9 en el ba\u00f1o. Nunca los tiraste.<\/p>\n<p>No supe qu\u00e9 decir. Ella sonri\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Los oliste, \u00bfverdad?<\/p>\n<p>Mi coraz\u00f3n explot\u00f3. El silencio fue mi confesi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Los hombres son tan f\u00e1ciles \u2014sigui\u00f3\u2014. Nom\u00e1s una se moja tantito, suda rico, y ya est\u00e1n babeando como perros.<\/p>\n<p>Se acerc\u00f3 m\u00e1s. Su olor era fuerte. Axilas sudadas, mezcla de desodorante vencido, cuerpo sin jab\u00f3n y algo m\u00e1s\u2026 una nota dulce, entre piernas. Me hizo tragar saliva.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe la jalaste con mi calz\u00f3n?<\/p>\n<p>No contest\u00e9.<\/p>\n<p>Ana entonces se acerc\u00f3 a mi o\u00eddo, y me dijo con un tono grave, ronco, que me estremeci\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Si me vas a usar\u2026 hazlo bien.<\/p>\n<p>Y me lami\u00f3 la oreja.<\/p>\n<p>No hubo palabras. Solo cuerpos.<\/p>\n<p>Me tom\u00f3 del cintur\u00f3n y me llev\u00f3 al cuarto de lavado. Cerr\u00f3 la puerta. Me empuj\u00f3 contra la pared.<\/p>\n<p>\u2014No hables \u2014orden\u00f3\u2014. Solo huele.<\/p>\n<p>Levant\u00f3 los brazos y se me peg\u00f3.<\/p>\n<p>Sus axilas estaban empapadas. Peludas. Vivas. Me hundi\u00f3 ah\u00ed la cara. Me dej\u00e9 llevar. Ol\u00eda a todo lo que me romp\u00eda la cabeza desde semanas atr\u00e1s. La lam\u00ed. La chup\u00e9. Sab\u00eda a sal, a ella.<\/p>\n<p>Ella gem\u00eda bajo, como si se excitara con verme humillado entre sus pelos mojados.<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed\u2026 cabron \u2026 ch\u00fapame ah\u00ed \u2014jade\u00f3, mientras me restregaba la axila contra la boca, contra la nariz.<\/p>\n<p>Mis manos bajaron por su cintura. El pantal\u00f3n flojo se le resbal\u00f3 f\u00e1cil. No tra\u00eda calzones.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe gustaron los que dej\u00e9? \u2014susurr\u00f3, d\u00e1ndome nalgadas con su cadera\u2014. Estaban bien sucios llenos de brumos con caca y sabor a panocha sucia de varios d\u00edas que los usaste. Me vine en ellos.<\/p>\n<p>Le met\u00ed la mano entre las piernas. Estaba caliente, empapada, abierta. Su vello p\u00fabico era igual que el de sus axilas: negro, rebelde, salvaje. Le frot\u00e9 el cl\u00edtoris mientras ella me mord\u00eda el cuello. Yo me ven\u00eda sin venirme, temblando por completo.<\/p>\n<p>Se agach\u00f3, me baj\u00f3 el pantal\u00f3n y se meti\u00f3 mi verga en la boca como si la conociera desde siempre. La chupaba con ganas, escup\u00eda, apretaba, lam\u00eda el tronco con los ojos cerrados, gimiendo como si eso la mojara m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014C\u00f3rrete en mi boca\u2026 o en la camiseta\u2026 t\u00fa decides \u2014dijo con la lengua en mi glande, su voz ronca por el deseo.<\/p>\n<p>La levant\u00e9. No pod\u00eda m\u00e1s.<\/p>\n<p>La sub\u00ed sobre la lavadora, le abr\u00ed las piernas. Se abri\u00f3 como si me hubiera esperado as\u00ed toda la vida.<\/p>\n<p>La met\u00ed de un solo empuj\u00f3n.<\/p>\n<p>Estaba caliente. Mojada. Apretada.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1As\u00ed, cabr\u00f3n\u2026 as\u00ed\u2026! \u2014grit\u00f3\u2014. Lame mi axila otra vez\u2026 \u00a1hazlo! Ch\u00fapame el cuello ch\u00fapame mis tetas negras<\/p>\n<p>Me inclin\u00e9 y lo hice. Mi boca pegada a su vello, mientras la cog\u00eda con rabia, como si todo el deseo acumulado se desbordara en ese momento. Ella gem\u00eda, se sacud\u00eda, me apretaba las nalgas, se tocaba el cl\u00edtoris mientras yo la penetraba sin pausa.<\/p>\n<p>Los sonidos de su cuerpo mojado chocando contra mi pelvis, sus jadeos, su olor metido en mi alma, todo me llev\u00f3 al borde.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1C\u00f3rrete adentro! \u2014orden\u00f3\u2014. \u00a1Llena a sirvienta!<\/p>\n<p>Y lo hice.<\/p>\n<p>Me vine tan fuerte que perd\u00ed la noci\u00f3n del tiempo. Sent\u00ed que el mundo giraba lento. Ana me abraz\u00f3 del cuello, me bes\u00f3 con los labios sudados, me mordi\u00f3 el l\u00f3bulo.<\/p>\n<p>\u2014Esto no ha terminado.<\/p>\n<p>Y lo sab\u00eda. Esa fue solo la primera vez.<\/p>\n<p>La puerta al infierno ya estaba abierta.<\/p>\n<p>Mi esposa empez\u00f3 a sospechar.<\/p>\n<p>No hac\u00eda falta que dijera mucho. Bastaba con c\u00f3mo miraba a Ana, con el silencio con el que pasaba a su lado cuando antes ni la volteaba a ver.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfYa viste c\u00f3mo la ves? \u2014me solt\u00f3 una tarde\u2014. Te le quedas viendo como si fuera carne.<\/p>\n<p>Me hice el tonto. Pero lo cierto es que era carne. Caliente. Viva. Deseada.<\/p>\n<p>Y Ana lo sab\u00eda.<\/p>\n<p>Un d\u00eda, cuando est\u00e1bamos solos, la vi agachada en el patio, lavando una cubeta. Sudaba como nunca. La camiseta un poco arriba de la cadera donde se le ve\u00edan sus pelos negros en su cadera la blusa era de tirantes le colgaba del pecho, completamente pegada por la humedad. El escote se le abr\u00eda con cada movimiento. El vello de sus axilas estaba empapado. Su pantal\u00f3n gris, delgado, marcaba cada curva de sus caderas anchas y su trasero temblaba con cada restreg\u00f3n que le daba al piso.<\/p>\n<p>Me acerqu\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEst\u00e1s bien?<\/p>\n<p>Ella se enderez\u00f3, limpi\u00e1ndose el sudor de la frente con el antebrazo.<\/p>\n<p>\u2014Estoy acostumbrada\u2026 pero s\u00ed, hace calor \u2014dijo, jadeando un poco.<\/p>\n<p>La mir\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY tu marido? \u00bfTe deja descansar algo?<\/p>\n<p>Se rio, pero con amargura.<\/p>\n<p>\u2014Mi marido ya ni me toca \u2014dijo sin rodeos\u2014. Dice que tengo el cuerpo feo, que ya no me rasure, que huelo mal. Dice que mis estr\u00edas le dan asco\u2026 y que parezco animal.<\/p>\n<p>La mir\u00e9 m\u00e1s de cerca. El vello bajo sus brazos era negro, largo, rizado. Hermoso. En las clav\u00edculas le bajaban gotas gruesas de sudor. Su pecho sub\u00eda y bajaba r\u00e1pido. Estaba empapada. Mojada por fuera\u2026 y por dentro, lo sab\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Por eso ya ni me ba\u00f1o seguido. Me vale. Ya ni intento gustarle. Si a ti s\u00ed te gusta mi olor, mejor.<\/p>\n<p>No aguant\u00e9 m\u00e1s.<\/p>\n<p>La tom\u00e9 de la mano, y sin hablar, la llev\u00e9 al cuarto de servicio. Ella entr\u00f3 sin miedo, sin titubear. Cerr\u00e9 la puerta. Me acerqu\u00e9. La ol\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1s escurriendo \u2014le susurr\u00e9 al o\u00eddo.<\/p>\n<p>Ella se mordi\u00f3 el labio.<\/p>\n<p>\u2014Estoy tuya \u2014contest\u00f3.<\/p>\n<p>Le levant\u00e9 la camiseta. No tra\u00eda sost\u00e9n. Sus tetas cayeron con peso, grandes, morenas, con aureolas negras y pezones brillantes y con un poco de pelos negros alrededor. Chorreaban sudor por debajo, por el canal entre ellas. Le lam\u00ed ah\u00ed, despacio, con hambre.<\/p>\n<p>Ella cerr\u00f3 los ojos y se inclin\u00f3 hacia atr\u00e1s. Me aferr\u00e9 a su axila, le levant\u00e9 el brazo y hund\u00ed la cara en su pelo mojado. Lam\u00ed, aspir\u00e9, la bes\u00e9. Era fuerte. Salado. Humano. Su sabor se qued\u00f3 en mi lengua.<\/p>\n<p>Le baj\u00e9 el pantal\u00f3n. No usaba calzones.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed estaba. Su monte de vello p\u00fabico era una selva oscura, mojada de sudor y jugos. La escurr\u00eda el sudor desde la espalda baja hasta el pliegue entre sus nalgas. Todo su cuerpo brillaba.<\/p>\n<p>La mir\u00e9 de frente. Desnuda. Sudada. Con la frente mojada, el cuello empapado, los pezones duros. Su vientre ten\u00eda estr\u00edas, s\u00ed. Su piel ten\u00eda marcas. Pero era real. Y la mujer m\u00e1s deseable que hab\u00eda tocado en mi vida.<\/p>\n<p>\u2014Te quiero as\u00ed \u2014le dije al o\u00eddo.<\/p>\n<p>Ella se me trep\u00f3 encima. Me desnud\u00f3 con rabia. Me bes\u00f3 con sudor y lengua, me mont\u00f3 sobre el sill\u00f3n peque\u00f1o del cuarto. Me clav\u00f3 las u\u00f1as, me restreg\u00f3 las tetas en la cara, me apret\u00f3 con sus muslos sudados.<\/p>\n<p>\u2014Duro\u2026 sin miedo. Soy tuya \u2014jadeaba\u2014. M\u00e9tela\u2026 adentro, toda.<\/p>\n<p>Le dije que s\u00ed pero antes quer\u00eda chup\u00e1rsela y que me la chupara a mi tambi\u00e9n se puso en posici\u00f3n abri\u00f3 sus piernas y su ingle negra estaban escurriendo de sudor su mata de pelos las iba a tener entre mi cara su olor era muy penetrante ol\u00eda un poco a camar\u00f3n pero eso me pon\u00eda a mil su vagina bien mojada y chorreaba un l\u00edquido blanco y espeso ella agarr\u00f3 mi verga y me la empez\u00f3 a chupar con mucha furia le escup\u00eda y la babeaba est\u00e1 s\u00faper mojada.<\/p>\n<p>Yo segu\u00eda en lo m\u00edo su culo era enorme ten\u00eda unas nalgas preciosas con estr\u00edas mis manos no aguantaron m\u00e1s y le abr\u00ed las nalgas para ver su culo era lo m\u00e1s hermoso que hab\u00eda visto en mi vida era negro con grumos de caca y con mucho pelo tambi\u00e9n muy sudado no aguant\u00e9 m\u00e1s y met\u00ed toda mi cara en ella ol\u00eda exquisito mi lengua no pudo m\u00e1s y se meti\u00f3 profundamente entre su ano lleno de caca lo chupaba y lo succionaba mi lengua mis dientes mi Mar\u00eda llenos de caca le dej\u00e9 el a\u00f1o limpio de todo lo que ten\u00eda sucio sudado y manchado nos volteamos nos vimos de frente y nos besamos ella no le importaba el sabor de mi boca que hab\u00eda pasado por esa panocha y ese ano sucio de ella<\/p>\n<p>La cog\u00ed como si el mundo se acabara. Nos resbal\u00e1bamos por el sudor, por el calor. Cada embestida era un choque de carne mojada. Su axila rozaba mi cara. Su olor era una droga.<\/p>\n<p>Nos vinimos juntos.<\/p>\n<p>Yo dentro de ella. Ella sobre m\u00ed, temblando. Gimiendo como nunca la hab\u00eda escuchado.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, no dijo nada. Solo se levant\u00f3, se visti\u00f3 sin prisa, y se fue a terminar de limpiar como si nada hubiera pasado.<\/p>\n<p>Pero yo sab\u00eda que algo hab\u00eda cambiado.<\/p>\n<p>Ella se entreg\u00f3 como nunca antes. Sudada, sin pudor, sin miedo. Y yo\u2026 ya no pensaba dejarla ir.<\/p>\n<p>Los d\u00edas siguientes fueron distintos. Despu\u00e9s de haberla pose\u00eddo as\u00ed, sudada, desnuda, empapada por dentro y por fuera, Ana ya no me ve\u00eda como antes. Me miraba con fuego en los ojos. Con pertenencia.<\/p>\n<p>Segu\u00edamos encontrando excusas para estar solos. Me la cog\u00ed de pie en la cocina una tarde mientras los ni\u00f1os dorm\u00edan. Otras veces, en el cuarto de servicio, contra la pared, mientras me restregaba sus tetas mojadas por la cara. Y cada vez lo hac\u00eda con m\u00e1s descaro. A veces, hasta me dejaba la blusa mojada en la oficina, como recordatorio.<\/p>\n<p>Yo estaba perdido en ella. Y mi esposa\u2026 no era tonta.<\/p>\n<p>Una tarde, despu\u00e9s de comer, me encar\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfT\u00fa crees que no me doy cuenta? \u2014dijo con la voz fr\u00eda\u2014. \u00bfT\u00fa crees que no veo c\u00f3mo la miras? C\u00f3mo te le pegas. C\u00f3mo te sale la baba cada vez que ella pasa.<\/p>\n<p>Guard\u00e9 silencio. Mi hijo y mi hija estaban viendo la tele en la sala. No era momento.<\/p>\n<p>Pero ella no se detuvo.<\/p>\n<p>\u2014Hasta huelo el sudor de esa vieja en tu ropa. \u00a1Y no me hagas hablar de lo que encontr\u00e9 en el cl\u00f3set del estudio!<\/p>\n<p>Mi mundo se detuvo.<\/p>\n<p>Ella hab\u00eda encontrado la caja. La caja con la camiseta sudada, el calz\u00f3n con olor a Ana. Todo lo que hab\u00eda guardado como si fueran talismanes de deseo, ahora eran pruebas de mi traici\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 tienes en la cabeza? \u00bfEh? \u00bfTe calientas con esa mujer sucia? \u00bfCon sus pelos en las axilas? \u00bfCon su olor a animal? \u00bfEso te prende?<\/p>\n<p>La mir\u00e9 a los ojos.<\/p>\n<p>Y por primera vez\u2026 no ment\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed.<\/p>\n<p>Mi esposa se qued\u00f3 helada.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 dijiste?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. Me prende. Me prende su olor. Me prenden sus pelos. Me prende su cuerpo, su sudor, todo lo que t\u00fa dejaste de mostrarme hace a\u00f1os.<\/p>\n<p>Se qued\u00f3 en silencio unos segundos. Dolida. Furiosa.<\/p>\n<p>Entonces baj\u00f3 Ana de la planta alta. Ven\u00eda con una cubeta, sin saber lo que se hab\u00eda desatado abajo. Vest\u00eda una blusa vieja, sin mangas, donde se le marcaban las axilas mojadas. Los pantalones manchados de cloro.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTodo bien? \u2014pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>Mi esposa se volte\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Cont\u00e9stame t\u00fa, Ana \u2014dijo seca, mir\u00e1ndola como una fiera\u2014. \u00bfTodo bien? \u00bfO ya te acostumbraste a cogerte al patr\u00f3n?<\/p>\n<p>Ana no se inmut\u00f3.<\/p>\n<p>Solt\u00f3 la cubeta. Se par\u00f3 firme. Me mir\u00f3. Me mir\u00f3 a m\u00ed, no a ella. Y habl\u00f3 con una seguridad que no le hab\u00eda visto antes.<\/p>\n<p>\u2014\u00c9l me trata como lo que soy. Me desea como nadie me ha deseado. Y s\u00ed, se\u00f1ora. Me lo cojo. Y me encanta.<\/p>\n<p>Mi esposa palideci\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Eres una puta sucia.<\/p>\n<p>\u2014No m\u00e1s que usted\u2026 que teniendo a un hombre as\u00ed lo dej\u00f3 morir de hambre.<\/p>\n<p>Silencio. Tenso. Insoportable.<\/p>\n<p>Yo no pod\u00eda moverme. No pod\u00eda hablar.<\/p>\n<p>Mi esposa se fue. Subi\u00f3 las escaleras. Cerr\u00f3 la puerta. No dijo una palabra m\u00e1s.<\/p>\n<p>Ana se acerc\u00f3. Me abraz\u00f3. Su piel estaba sudada. Temblaba. Pero no de miedo.<\/p>\n<p>\u2014Ya no voy a esconderme \u2014me dijo al o\u00eddo\u2014. Si quieres echarme, hazlo. Pero yo ya no me voy a negar.<\/p>\n<p>Le tom\u00e9 la cara. La bes\u00e9 como nunca. Profundo. Lento. Con culpa. Con deseo. Con todo.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed supe que ya no hab\u00eda regreso.<\/p>\n<p>La casa cambi\u00f3 despu\u00e9s de ese d\u00eda.<\/p>\n<p>Mi esposa ya no me hablaba. Dorm\u00eda en el cuarto de los ni\u00f1os o se iba con su hermana. No me pidi\u00f3 el divorcio\u2026 pero tampoco pregunt\u00f3 nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>El silencio entre nosotros se volvi\u00f3 espeso. Como una s\u00e1bana mojada que nadie se atrev\u00eda a quitar.<\/p>\n<p>Y Ana, sin decirlo, tom\u00f3 su lugar.<\/p>\n<p>Ya no ped\u00eda permiso. Se ba\u00f1aba cuando quer\u00eda. Cocinaba lo que le gustaba. Pon\u00eda m\u00fasica mientras limpiaba, y se paseaba en short, sin brasier, con los pelos de las axilas al aire como trofeos. No le importaba si yo la miraba. Lo hac\u00eda para que yo la mirara.<\/p>\n<p>Una noche, me encontr\u00f3 sentado en la cocina, solo, con una cerveza.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPuedo sentarme? \u2014pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>Asent\u00ed.<\/p>\n<p>Tra\u00eda una camiseta blanca, delgadita, que no ocultaba nada. Los pezones se marcaban duros, las aureolas oscuras dibujadas como si pidieran lengua. Abajo, una tanga negra que se perd\u00eda entre su trasero enorme. Las piernas cruzadas, sudadas, brillaban.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo est\u00e1s? \u2014me pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Vac\u00edo \u2014respond\u00ed, sin mentiras.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe arrepientes?<\/p>\n<p>\u2014No.<\/p>\n<p>Ella sonri\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Bien.<\/p>\n<p>Se levant\u00f3. Camin\u00f3 hacia m\u00ed. Se subi\u00f3 a la mesa, abri\u00e9ndose de piernas frente a m\u00ed, sin aviso. La camiseta le ca\u00eda entre las tetas, abierta. Sin decir una palabra, se baj\u00f3 la tanga y la lanz\u00f3 al suelo.<\/p>\n<p>Su vello p\u00fabico era m\u00e1s espeso que nunca alzo los dos brazos y me dijo:<\/p>\n<p>\u2014Huele \u2014orden\u00f3.<\/p>\n<p>Me inclin\u00e9.<\/p>\n<p>Ol\u00eda fuerte. Como si hubiera sudado todo el d\u00eda. A cuerpo sin jab\u00f3n, a deseo contenido, a sexo sin lavar. Me hizo rozar con la nariz. Me acarici\u00f3 la cabeza, suave.<\/p>\n<p>\u2014Lame.<\/p>\n<p>Y lo hice.<\/p>\n<p>Hund\u00ed la lengua entre sus pelos. Sab\u00eda a todo lo que me faltaba. Jugos secos, sudor, piel caliente. Me restregaba la cara contra ella. Me aferr\u00e9 a sus nalgas sudadas met\u00ed su lengua entre su ano sin lavar de tantos d\u00edas y con rastros de que no sab\u00eda limpiarse el ano lleno de caca lo lam\u00ed sin piedad toda esa caca y grumos. Le lam\u00ed las estr\u00edas. Me empap\u00e9 en su humedad.<\/p>\n<p>Ella gem\u00eda, pero no como antes. Ahora gem\u00eda con control. Con poder me dijo m\u00e9temelo se puso en cuatro se abri\u00f3 las nalgas. Se volte\u00f3 me chup\u00f3 la verga me escupi\u00f3 y me dijo dale duro sin piedad se lo met\u00ed se arque\u00f3 y se estremeci\u00f3 de dolor pero no me dijo nada la nalguee dej\u00e1ndole las manos marcadas la le dol\u00eda era placer y dolor su olor dej\u00e1ndole su ano de su vagina sal\u00eda directo hasta mi nariz no pod\u00eda controlarme.<\/p>\n<p>Le llene el ano como nunca me hab\u00eda venido en mi vida le llene de semen hasta los intestinos de todo lo que me vine me avent\u00e9 hacia su espalda la tumb\u00e9 y me recost\u00e9 sobre ella, si espalda estaba sudada y caliente me sal\u00ed de su ano mi pene era una mezcla de semen y de caca lo observo pero no le dio pena lo chupo se trag\u00f3 mi pene lleno de su caca era la mejor escena de mi vida.<\/p>\n<p>Me dijo eres m\u00edo \u2014me susurr\u00f3\u2014. Nadie te va a chupar como yo. Nadie te va a dejar tan vac\u00edo.<\/p>\n<p>La baj\u00e9 de la mesa. La empuj\u00e9 contra la pared. La cog\u00ed ah\u00ed mismo. Sin soltarle los pechos. Sin dejar de olerla. El sudor le corr\u00eda entre los senos. Le lam\u00ed las axilas mientras la penetraba. Le pas\u00e9 la lengua por el cuello, por detr\u00e1s de la oreja. Todo sab\u00eda a ella.<\/p>\n<p>Nos vinimos otra vez juntos. Como bestias. Desnudos, sudados, con la casa en silencio.<\/p>\n<p>Cuando termin\u00f3, me susurr\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Ahora esta casa es m\u00eda.<\/p>\n<p>Y lo fue.<\/p>\n<p>Ana empez\u00f3 a quedarse m\u00e1s d\u00edas. Dorm\u00eda en mi cama. Usaba mi ropa. Se paseaba desnuda despu\u00e9s de ba\u00f1arse, sec\u00e1ndose el vello con mi toalla. Cocinaba encuerada si nadie estaba. Se sentaba a ver tele con los muslos abiertos, sin calzones, solo para que yo viera lo que era m\u00edo.<\/p>\n<p>Mi esposa se fue una semana despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Se llev\u00f3 a los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>No dijo adi\u00f3s.<\/p>\n<p>Solo dej\u00f3 una nota:<\/p>\n<p>\u201cNo puedo competir con una perra si t\u00fa prefieres la jaur\u00eda.\u201d<\/p>\n<p>Esa noche, Ana lleg\u00f3 a mi cuarto. No dijo nada.<\/p>\n<p>Se subi\u00f3 a la cama, se abri\u00f3 de piernas y me esper\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Ahora t\u00fa me sirves a m\u00ed \u2014dijo, baj\u00e1ndose la blusa y mostr\u00e1ndome las tetas mojadas de sudor.<\/p>\n<p>Y lo hice. Serv\u00ed. Languidec\u00ed. Me rend\u00ed.<\/p>\n<p>Porque ella ya no era la sirvienta.<\/p>\n<p>Ahora era la que mandaba.<\/p>\n<p>Llegu\u00e9 del trabajo un jueves por la tarde. Cansado, acalorado, con la cabeza a\u00fan llena de los jadeos de Ana esa ma\u00f1ana, cuando me hab\u00eda mandado un audio susurr\u00e1ndome:<\/p>\n<p>\u201cHoy me qued\u00e9 sin calzones\u2026\u201d<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_60584\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"60584\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Le llen\u00e9 el ano como nunca me hab\u00eda venido en mi vida, le llen\u00e9 de semen hasta los intestinos de todo lo que me vine, me avent\u00e9 hacia su espalda, la tumb\u00e9 y me recost\u00e9 sobre ella, su espalda estaba sudada y caliente, me sal\u00ed de su ano, mi pene era una mezcla de semen y de caca, lo observo<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_60584\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"60584\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":31322,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":{"0":"post-60584","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-fetichismo"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":7664,"today_views":2},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60584","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/31322"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60584"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60584\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":60586,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60584\/revisions\/60586"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60584"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60584"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60584"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}