{"id":60587,"date":"2025-07-02T01:14:37","date_gmt":"2025-07-01T23:14:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=60587"},"modified":"2025-07-01T15:52:24","modified_gmt":"2025-07-01T13:52:24","slug":"pastel-para-todos-menos-para-el-novio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/pastel-para-todos-menos-para-el-novio\/","title":{"rendered":"Pastel para todos, menos para el novio"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"60587\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">30<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La historia est\u00e1 inspirada en un hecho real.<\/p>\n<p>Descripci\u00f3n: Melissa, con 20 a\u00f1os, tiene un cuerpo que parece esculpido con malicia divina. Sus caderas son amplias y sugerentes, y su cintura, estrecha, crea un contraste marcando, una silueta que se curva con un magnetismo hipn\u00f3tico. Los senos, de copa D, se alzan firmes y provocadores, con un perfil delicado pero desafiante, como si desafiaran la gravedad de forma natural. Sus pezones, decorados con peque\u00f1os piercings que relucen como secretos \u00edntimos, parecen siempre listos a despertar el deseo m\u00e1s profundo.<\/p>\n<p>Su cabello negro cae justo sobre sus hombros, enmarcando un rostro de belleza indomable, con esa expresi\u00f3n de dureza que tanto me atrajo desde el primer momento. Tiene piernas firmes y bien torneadas, forjadas entre el bal\u00f3n y la disciplina del gimnasio, pero es su trasero el que domina la escena: redondo, descomunal, desafiante. No exagero: esa maravilla de carne me obsesiona. Lo he visto provocar miradas, suspiros y hasta comentarios en la calle, y ella lo sabe\u2026 le gusta. Lo lleva con ese aire altivo y juguet\u00f3n, como quien sabe el poder que carga.<\/p>\n<p>Melissa tiene un cuerpo de mu\u00f1eca de porcelana con car\u00e1cter de fiera. Su piel tiene un tono blanco suave, como leche mezclada con miel. Y una costumbre irresistible: siempre usa ropa interior diminuta, m\u00ednima, que apenas cubre, que apenas oculta, como si quisiera dejar pistas, provocar pensamientos. Y vaya si lo logra.<\/p>\n<p>Nota del autor(a):<\/p>\n<p>(Todas las historias aqu\u00ed compartidas est\u00e1n escritas desde la perspectiva que resulte m\u00e1s excitante, intensa y envolvente para el lector. No est\u00e1n limitadas por mi g\u00e9nero, ni buscan revelar qui\u00e9n soy, sino hacerte sentir dentro de cada escena. En esta ocasi\u00f3n, el deseo toma voz masculina\u2026 porque as\u00ed arde m\u00e1s).<\/p>\n<p>Aunque en este relato no se detallen ciertas conversaciones previas, es importante mencionar que Melissa fue parte activa, entusiasta y totalmente dispuesta en todo momento. Algunas emociones y motivaciones han sido omitidas deliberadamente para mantener la tensi\u00f3n, el misterio\u2026 y ese sabor provocador que enciende la imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo que no se cuenta abiertamente\u2026 a veces excita m\u00e1s.<\/p>\n<p>Y s\u00ed, quiso repetirlo.<\/p>\n<p>Desde hace unos meses, los viernes han dejado de tener sabor. Antes me entusiasmaban: sab\u00eda que Melissa estar\u00eda sonriendo al final del d\u00eda, con su bolso de deportes al hombro, cont\u00e1ndome jugadas, risas, resbalones en el barro.<\/p>\n<p>Melissa\u2026 mi novia: dulce, t\u00edmida, un poco callada, pero con una sonrisa que derret\u00eda hasta al m\u00e1s duro.<\/p>\n<p>Estudia cosmetolog\u00eda, pero los viernes los dedica a algo singular: f\u00fatbol mixto.<\/p>\n<p>Uno de esos viernes, como a las 8 de la noche, pas\u00e9 a recogerla. Me dijo que se quedar\u00eda conversando con unas amigas, as\u00ed que esper\u00e9.<\/p>\n<p>Cuando la vi salir, not\u00e9 que caminaba raro. Ten\u00eda las rodillas enrojecidas. Se lo pregunt\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014Me ca\u00ed jugando \u2014dijo, sin mirarme directamente.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfOtra vez? \u2014respond\u00ed con una media sonrisa.<\/p>\n<p>Escuch\u00e9 que una de sus amigas se ri\u00f3. No le di importancia\u2026 en ese momento.<\/p>\n<p>Con el tiempo, empec\u00e9 a notar cosas. Algunas noches evitaba hablar del f\u00fatbol. Su mochila estaba desordenada. Una vez, encontr\u00e9 una botella de perfume que nunca le hab\u00eda visto. Me dijo que era un regalo. Pero yo sent\u00eda algo raro. No celos exactamente. Era inquietud. Una punzada detr\u00e1s del est\u00f3mago. Algo no encajaba.<\/p>\n<p>Hasta que un viernes decid\u00ed ir m\u00e1s temprano.<\/p>\n<p>Llegu\u00e9 a eso de las 6:10 y no fui al parque como siempre. Me qued\u00e9 a observar desde lejos. El campo estaba medio vac\u00edo. Vi a algunos chicos retirarse. Camin\u00e9 con cautela, bordeando la zona, pasando entre arbustos que rodeaban el terreno.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando escuch\u00e9 voces. No risas\u2026 murmullos. Me acerqu\u00e9 con cuidado. Me ocult\u00e9 entre arbustos altos, y desde ah\u00ed los vi. Melissa. Mi Melissa. Arrodillada.<\/p>\n<p>Estaba frente a \u00e9l, a ese tipo que siempre vi demasiado cerca de ella: Armando.<\/p>\n<p>Ten\u00eda la cabeza inclinada hacia adelante, sus manos apoyadas suavemente en los muslos de \u00e9l. Vi c\u00f3mo Melissa se acercaba, hasta dejar a la vista el miembro de aquel tipo.<\/p>\n<p>No voy a decir que ten\u00eda un gran pene, pero era lo bastante considerable como para ahogar a mi dama. Se deten\u00eda por momentos, respiraba hondo, luego retomaba. Como si saboreara su entrega. Como si lo disfrutara.<\/p>\n<p>En un instante, \u00e9l desliz\u00f3 su mano por su cuello y le baj\u00f3 ligeramente el tirante de la camiseta. Vi sus pechos asomarse brevemente, suaves, expuestos al aire fr\u00edo de la tarde.<\/p>\n<p>Melissa no se cubri\u00f3. No se sobresalt\u00f3. Simplemente sigui\u00f3.<\/p>\n<p>Me sent\u00ed atrapado entre dos impulsos: el de salir corriendo a gritar su nombre y el de quedarme ah\u00ed, presenciando la escena hasta el final, como si una parte enferma de m\u00ed necesitara ver hasta d\u00f3nde llegaba su traici\u00f3n.<\/p>\n<p>La entrega de Melissa lleg\u00f3 a tal punto que dej\u00f3 sobre \u00e9l una espuma densa, mezcla de su propia saliva y del l\u00edquido seminal de Armando, con un entusiasmo que rozaba lo irracional. Su mirada, antes tierna y delicada, se transform\u00f3 ante mis ojos. Pas\u00f3 de ser esa chica dulce, casi inocente, a una mujer con la expresi\u00f3n de alguien completamente distinto: una puta. Una trola experta. No pod\u00eda creer que esa fuera la misma Melissa que yo conoc\u00eda. Nunca la hab\u00eda visto tan imp\u00fadica.<\/p>\n<p>\u00c9l la sostuvo de la cabeza mientras descargaba su espesa esperma directamente en la boca de Melissa; ella alz\u00f3 la vista hacia \u00e9l y sonri\u00f3 con una dulzura desconcertante. Luego, con una naturalidad casi dom\u00e9stica, tom\u00f3 una servilleta, limpi\u00f3 sus labios, se acomod\u00f3 el cabello y se levant\u00f3 como si nada. Sin mirar a nadie. Sin un gesto de culpa.<\/p>\n<p>Yo, en cambio, segu\u00eda ah\u00ed. Paralizado como una sombra, testigo de mi propio reemplazo.<\/p>\n<p>Pero ah\u00ed no termina el espect\u00e1culo. Despu\u00e9s de un descanso, conversar y compartir algo de comida, vi c\u00f3mo ellos charlaban en voz baja, casi imperceptible. Desde mi escondite, solo pod\u00eda ver el movimiento de sus labios, sus gestos, las miradas que se cruzaban. No escuchaba nada, pero algo en el lenguaje corporal de Armando lo dec\u00eda todo: insistencia disfrazada de ternura. Melissa, en cambio, ten\u00eda el ce\u00f1o levemente fruncido. Aunque negaba con la cabeza, su expresi\u00f3n era incierta.<\/p>\n<p>Entonces ella gir\u00f3 un poco, d\u00e1ndole el trasero. Se mov\u00eda con una suavidad provocadora. Melissa ten\u00eda esa forma natural de atraer las miradas, de despertar algo que no sab\u00edas que sent\u00edas hasta que lo ve\u00edas reflejado en otro.<\/p>\n<p>Vi c\u00f3mo Armando se acerc\u00f3 m\u00e1s, roz\u00e1ndola con su pene erecto. Sus movimientos eran lentos, cuidadosos, como si jugara con un l\u00edmite.<\/p>\n<p>El vaiv\u00e9n de sus caderas marcaba un comp\u00e1s lento y deliberado, como si cada movimiento estuviera dise\u00f1ado para tentar, para provocar\u2026 y para enloquecer a quien tuviera el privilegio. Y ah\u00ed estaba \u00e9l, tan cerca que rozaba su enorme trasero, como si la estuviera probando. Sin poseerla\u2026 condenado a perderse en el deseo.<\/p>\n<p>No escuch\u00e9 palabras, pero vi el desenlace: un temblor leve en sus cuerpos, un gesto contenido\u2026 y luego, silencio.<\/p>\n<p>Ella no se dio la vuelta. No lo mir\u00f3. Solo se acomod\u00f3 la ropa lentamente, con esa parsimonia de quien no necesita explicar nada, como quien guarda un secreto en la piel.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la funci\u00f3n, me temblaban las manos. La cabeza me iba a mil. Pero ten\u00eda que calmarme. Porque, por enfermo que suene, esta vez quer\u00eda entender qu\u00e9 sent\u00eda al estar en medio de todo eso.<\/p>\n<p>Quer\u00eda saber si Melissa ten\u00eda su propio l\u00edmite.<\/p>\n<p>Cuando la vi, la salud\u00e9 como siempre: con la misma voz, con la misma expresi\u00f3n. Y aun as\u00ed, me mir\u00f3 raro. Como si algo en m\u00ed se hubiera quebrado, aunque yo lo disfrazara bien.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe pasa algo? \u2014me pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Nada \u2014le dije.<\/p>\n<p>Seguimos como si nada. Caminamos, hablamos\u2026 pero yo no pod\u00eda dejar de recordar su cuerpo arrodillado, su mirada en otro, sus labios ocupados.<\/p>\n<p>Al llegar a casa, le ped\u00ed que se quedara a dormir conmigo. Me mir\u00f3 un segundo y asinti\u00f3, como si el d\u00eda hubiera sido completamente normal.<\/p>\n<p>Ella ten\u00eda su costumbre: dormir viendo series en mi celular, siempre con ese cuidado sutil\u2026 pero esta vez, yo ten\u00eda un plan. Le ped\u00ed su tel\u00e9fono con la excusa de buscar una serie que no estaba en el m\u00edo. Se lo dije como si fuera lo m\u00e1s casual del mundo.<\/p>\n<p>A la media hora se qued\u00f3 dormida. Como siempre.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed lo hice.<\/p>\n<p>No esper\u00e9 mucho. Fui directo. Y no encontr\u00e9 un mensaje. Encontr\u00e9 varios.<\/p>\n<p>Chats guardados. Fotos. Horarios. Conversaciones largas. Todo lo que nunca deb\u00ed ver\u2026 estaba ah\u00ed. Y aun as\u00ed, no pude parar.<\/p>\n<p>No tuve que buscar mucho. Los chats con Armando estaban fijados arriba. Hab\u00eda audios. La escuch\u00e9. Su voz\u2026 dulce, suave, pero diferente.<\/p>\n<p>Conmigo hablaba bajito, tierna. Con \u00e9l sonaba ansiosa, un poco agitada. Viva.<\/p>\n<p>En mensajes anteriores:<\/p>\n<p>Le dec\u00eda que no pod\u00eda creer lo que hab\u00eda hecho. Que fue raro\u2026 pero que al final, le gust\u00f3.<\/p>\n<p>Que al principio tuvo miedo, que le temblaban las piernas.<\/p>\n<p>Que era su primera vez haciendo sexo oral con alguien m\u00e1s que no fuera yo.<\/p>\n<p>Y que se sinti\u00f3 sucia\u2026 pero tambi\u00e9n libre.<\/p>\n<p>Hab\u00eda una foto, era una selfie, tomada desde arriba, como esas que uno se toma sin pensar demasiado\u2026<\/p>\n<p>Melissa estaba sentada en el c\u00e9sped. Llevaba una blusa delgada, de esas que apenas cubren. El tipo de tela que, con la luz correcta, no perdona nada. Y en ese momento, todo estaba claro. El contorno de sus senos se dibujaba con precisi\u00f3n. Sus pezones se marcaban n\u00edtidos bajo la tela, tensos, vivos. El escote bajo dejaba ver la curva suave de su pecho, sin caer en lo obvio.<\/p>\n<p>Con esa confianza silenciosa que nunca me hab\u00eda mostrado as\u00ed.<\/p>\n<p>Y entonces, un video.<\/p>\n<p>\u00c9l se lo hab\u00eda enviado.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe acuerdas de esto? \u2014le escribi\u00f3.<\/p>\n<p>Ella aparec\u00eda frente a la c\u00e1mara, jugaba con su verga como si fuera un dulce.<\/p>\n<p>En el video se ve c\u00f3mo ella, desde arriba y frente a la c\u00e1mara, lo est\u00e1 complaciendo \u00edntimamente. Se ve\u00eda claramente c\u00f3mo sub\u00eda y bajaba, c\u00f3mo lo met\u00eda todo en la boca y lo volv\u00eda a sacar.<\/p>\n<p>Ella responde casi de inmediato, con la voz cargada de ansiedad y firmeza:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 est\u00e1s haciendo? \u00a1Borra eso ahora mismo! Te dije que no guardaras nada, esto es una verg\u00fcenza&#8230;<\/p>\n<p>\u00c9l no se inmuta y responde con tranquilidad desafiante:<\/p>\n<p>\u2014No va a pasar nada. Rel\u00e1jate.<\/p>\n<p>Pero ella no cede. La frustraci\u00f3n y el miedo se notan en su tono:<\/p>\n<p>\u2014La pr\u00f3xima vez no te dejo grabar ni un segundo, \u00bfentendiste?<\/p>\n<p>\u00c9l, con un dejo de certeza casi retadora, responde:<\/p>\n<p>\u2014No te preocupes, nadie va a verlo. Conf\u00eda en m\u00ed.<\/p>\n<p>Y luego&#8230;<\/p>\n<p>Un mensaje que no pude borrar de mi cabeza:<\/p>\n<p>&#8220;\u00bfTe gust\u00f3 m\u00e1s que con \u00e9l?&#8221;<\/p>\n<p>Ella respondi\u00f3 con un emoji. Uno de esos que no dicen nada&#8230; pero que insin\u00faan todo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, un:<\/p>\n<p>&#8220;No s\u00e9\u2026 Me dej\u00e9 llevar.&#8221;<\/p>\n<p>Me dej\u00e9 llevar.<\/p>\n<p>As\u00ed lo resumi\u00f3.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de terminar de ver los mensajes con Armando, me dirig\u00ed a revisar los siguientes mensajes.<\/p>\n<p>Vi mensajes en dos chats que me llamaron la atenci\u00f3n: uno con Miguel y otro con Mart\u00edn.<\/p>\n<p>Primero abr\u00ed el de Miguel. Al principio todo parec\u00eda una conversaci\u00f3n normal\u2026 hasta que empec\u00e9 a subir m\u00e1s. Ah\u00ed encontr\u00e9 cosas como:<\/p>\n<p>\u2014La pas\u00e9 rico hoy \u2014le escribi\u00f3 ella.<\/p>\n<p>Y luego, sin pausa:<\/p>\n<p>\u2014Extra\u00f1o la noche que tuvimos.<\/p>\n<p>\u2014La sabes chupar \u2014respondi\u00f3 \u00e9l, con una seguridad casi descarada.<\/p>\n<p>Hubo una pausa en la conversaci\u00f3n, pero \u00e9l continu\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo aprendiste?<\/p>\n<p>Ella contest\u00f3 con un tono relajado, como quien cuenta algo trivial:<\/p>\n<p>\u2014No s\u00e9\u2026 pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCon varios, la verdad? Jajaja.<\/p>\n<p>Y luego, como quien quiere suavizar el golpe:<\/p>\n<p>\u2014Nah, mentira\u2026 o bueno, no tanto.<\/p>\n<p>M\u00e1s arriba encontr\u00e9 mensajes con planes. Coordinaban una fiesta:<\/p>\n<p>\u2014Hoy nos vemos, \u00bfno?<\/p>\n<p>\u00c9l respondi\u00f3 r\u00e1pido:<\/p>\n<p>\u2014Lleva falda corta. Ya sabes que hoy, de postre, vas a recibir algo especial\u2026<\/p>\n<p>Ella no respondi\u00f3 con palabras. Solo un emoji con risas y otro coqueto.<\/p>\n<p>El tono era claro. El juego estaba activo. Y no era nuevo.<\/p>\n<p>Abr\u00ed el chat con Mart\u00edn. Parec\u00eda que hab\u00eda m\u00e1s que solo mensajes; parec\u00eda un juego de sadomasoquismo, sumisi\u00f3n\u2026 un juego fantasioso que compart\u00edan ellos.<\/p>\n<p>Mart\u00edn: \u201cHoy ser\u00e1s m\u00eda. Ya sabes que tengo esos videos tuyos rebotando encima m\u00edo.\u201d<\/p>\n<p>Mart\u00edn: \u201cM\u00e1s te vale que llegues puntual.\u201d<\/p>\n<p>Ella disfrutaba ese juego, porque no tard\u00f3 en responder, mostrando una mezcla de disposici\u00f3n y curiosidad:<\/p>\n<p>Ella: \u201cClaro, estar\u00e9 ah\u00ed. \u00bfQu\u00e9 quieres que lleve?\u201d<\/p>\n<p>Mart\u00edn: \u201cLa tanga corta y un vestido que se note todo. Ya sabes que me gusta verte putona.\u201d<\/p>\n<p>Mart\u00edn: \u201cEres m\u00eda, y vas a demostrarlo.\u201d<\/p>\n<p>Ella respondi\u00f3 sin dudar:<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien, papi. Como t\u00fa ordenes.<\/p>\n<p>Luego empez\u00f3 a enviarle fotos de varios vestidos que ten\u00eda en mente. En cada imagen, la tela se ce\u00f1\u00eda a su cuerpo, dejando entrever sus pechos a trav\u00e9s del material, con sus piercings visibles, dando un toque atrevido y sensual.<\/p>\n<p>No se qued\u00f3 atr\u00e1s y le envi\u00f3 una foto m\u00e1s. En la imagen, llevaba un vestido que apenas le llegaba a los muslos: lo justo para cubrir, pero con una ca\u00edda tan ligera que, con cada paso, se le sub\u00eda un poco, dejando ver piel en movimiento.<\/p>\n<p>En otra imagen, enfocaba la parte trasera del vestido, mostrando sutilmente sus nalgas delineadas por la tela, como una provocaci\u00f3n delicada pero directa.<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed te gusta, papi\u2026 \u00bfO m\u00e1s putona?<\/p>\n<p>Lo peor fue lo \u00faltimo que le\u00ed antes de cerrar todo.<\/p>\n<p>Mart\u00edn:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY tu flaco?<\/p>\n<p>Melissa:<\/p>\n<p>\u2014No se entera. Y si se entera, que mire.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 mire?<\/p>\n<p>\u2014No s\u00e9 si eres muy valiente\u2026 o muy puta.<\/p>\n<p>\u2014Pero me encanta esa seguridad.<\/p>\n<p>\u2014Entonces que mire\u2026 Y que aprenda qui\u00e9n te tiene as\u00ed.<\/p>\n<p>Al subir m\u00e1s arriba en la conversaci\u00f3n, encontr\u00e9 mensajes que hablaban de planes ocultos, disfrazados de juegos:<\/p>\n<p>\u2014Hoy invitar\u00e9 a mi amigo a pasar el rato. Le dije que tengo un juego muy entretenido.<\/p>\n<p>\u2014Vente a las 4 pm, solo con tu top sin tirantes y esos leggings deportivos que te ci\u00f1en las curvas\u2026 y dejan ver esa tanga tan descarada.<\/p>\n<p>Ella respondi\u00f3 con una firmeza que intentaba marcar l\u00edmites:<\/p>\n<p>\u2014No, hasta ese punto no voy a llegar. No quiero hacer un tr\u00edo. Eso no me gusta.<\/p>\n<p>Pero \u00e9l, astuto y controlador, no se mostr\u00f3 molesto. Su respuesta fue suave, envolvente\u2026 peligrosa:<\/p>\n<p>\u2014Tranquila, mu\u00f1eca. Nadie va a obligarte a nada. Pero dime la verdad: \u00bfno te excita un poquito la idea de dos pares de manos sobre tu cuerpo? \u00bfDe no saber cu\u00e1l de los dos te toca primero?<\/p>\n<p>Ella dud\u00f3. El silencio que sigui\u00f3 pesaba m\u00e1s que cualquier respuesta inmediata.<\/p>\n<p>\u2014No s\u00e9\u2026 \u2014escribi\u00f3\u2014. Mart\u00edn, en serio\u2026 no creo que me atreva. Ese tipo de cosas no son para m\u00ed. Este juego ya se est\u00e1 saliendo de control.<\/p>\n<p>\u00c9l contest\u00f3 sin perder su tono dominante:<\/p>\n<p>\u2014Ese es el punto, Melissa. Que se salga de control. Que no sepas si lo odias\u2026 o si te est\u00e1 encantando. Pero siempre puedes decir \u201cno\u201d, y sabes que te escuchar\u00e9\u2026 a menos que tu cuerpo diga otra cosa antes que tu boca.<\/p>\n<p>El pulso de ella se aceleraba mientras escrib\u00eda:<\/p>\n<p>\u2014Solo quiero estar contigo. No con otros. Pero\u2026 si est\u00e1s ah\u00ed\u2026 tal vez\u2026<\/p>\n<p>\u00c9l ley\u00f3 entre l\u00edneas. Sab\u00eda que el deseo ya se hab\u00eda sembrado, que la fantas\u00eda no pod\u00eda borrarse tan f\u00e1cilmente.<\/p>\n<p>\u2014Mi ni\u00f1a linda\u2026 solo quiero verte rendida. Tu cuerpo diciendo que no, tu mirada diciendo que s\u00ed. Lo haremos a tu ritmo. Pero, una vez que des el primer paso, no te dejar\u00e9 volver atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Y ella, tras unos minutos, escribi\u00f3 algo que parec\u00eda una rendici\u00f3n:<\/p>\n<p>\u2014Voy a ir. Pero no prometo nada. Quiero sentir. Quiero que me hagas olvidar que hay mundo afuera. Solo t\u00fa\u2026 tal vez t\u00fa y alguien m\u00e1s. Pero si decido parar, me respetas.<\/p>\n<p>\u00c9l no necesitaba m\u00e1s que eso.<\/p>\n<p>\u2014Entonces prep\u00e1rate, Melissa. Ese co\u00f1o tuyo est\u00e1 hecho para llenarse de leche ajena, y lo sabes. Esta noche tendr\u00e1 un nuevo visitante. Esta vez\u2026 no ser\u00e1 un juego inocente.<\/p>\n<p>La realidad muchas veces queda atr\u00e1s, porque la ficci\u00f3n supera la verdad en formas que no esperaba.<\/p>\n<p>Guard\u00e9 todo lo que encontr\u00e9: conversaciones, videos, mensajes. Los descargu\u00e9, los orden\u00e9, los analic\u00e9.<\/p>\n<p>Ahora entiendo por qu\u00e9 aquella vez, cuando le pregunt\u00e9 por qu\u00e9 iba vestida as\u00ed, me dijo que ir\u00eda con una amiga a una convenci\u00f3n de anime y que se quedar\u00eda hasta la noche pasando el rato con ella.<\/p>\n<p>El d\u00eda siguiente fue raro. Ella me besaba como siempre, me hablaba dulce, me preguntaba si todo estaba bien\u2026 y yo solo sonre\u00eda. Cada vez que sus labios tocaban los m\u00edos, recordaba lo que hab\u00eda le\u00eddo. Cada vez que dec\u00eda \u201cte amo\u201d, en mi cabeza resonaba otra frase:<\/p>\n<p>\u201cEse co\u00f1o tuyo est\u00e1 hecho para llenarse de leche ajena.\u201d<\/p>\n<p>As\u00ed que le ofrec\u00ed una sorpresa. Le habl\u00e9 de una noche diferente, un domingo. Alquil\u00e9 una casa. Le dije que ser\u00eda algo rom\u00e1ntico, especial, con una atm\u00f3sfera pensada para hacerla sentir \u00fanica.<\/p>\n<p>Le compr\u00e9 algo que, desde hac\u00eda tiempo, imaginaba verla usar. Algo que ella siempre se negaba a vestir, porque dec\u00eda que deb\u00eda ser para una ocasi\u00f3n \u00fanica.<\/p>\n<p>Era lencer\u00eda. Pero no cualquiera.<\/p>\n<p>Lo pens\u00e9 todo para que pareciera un pastel: dulce, provocativo. Un envoltorio que gritara \u201cdeseame\u201d.<\/p>\n<p>Morado. Rosado. Sus colores favoritos.<\/p>\n<p>Ella se lo puso. Se sinti\u00f3 especial. \u00danica. Perfecta.<\/p>\n<p>Me contact\u00e9 an\u00f3nimamente con todos aquellos con los que ella se hablaba de esa forma. Porque s\u00ed: era la perra de cada uno de ellos en secreto.<\/p>\n<p>Les envi\u00e9 un mensaje simple. Les dije que habr\u00eda una reuni\u00f3n discreta, una fiesta privada:<\/p>\n<p>\u201cEn tal casa, a tal hora. Fiesta. Chicas. Alcohol.\u201d<\/p>\n<p>Fue tan f\u00e1cil como atraer abejas con miel.<\/p>\n<p>Ellos no preguntaron nada. Solo dijeron que s\u00ed.<\/p>\n<p>Y yo pensaba siempre en lo mismo: que todos los invitados vinieran con hambre.<\/p>\n<p>Que cada uno pudiera tomar su pedazo de pastel.<\/p>\n<p>Primero, claro, prepar\u00e9 el lugar con cuidado.<\/p>\n<p>Puse m\u00fasica suave, algo tenue.<\/p>\n<p>Serv\u00ed tragos, bocadillos simples, algo para distraer.<\/p>\n<p>Melissa estaba contenta. Ajena.<\/p>\n<p>Sonre\u00eda como si todo fuera real.<\/p>\n<p>Y, en parte, lo era.<\/p>\n<p>La casa ten\u00eda calefacci\u00f3n.<\/p>\n<p>El ambiente era c\u00e1lido, acogedor.<\/p>\n<p>No hab\u00eda fr\u00edo que pudiera romper la ilusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Era perfecto.<\/p>\n<p>Los invitados comenzaron a llegar, cada uno a su hora, sin saber qui\u00e9nes m\u00e1s asistir\u00edan. Pero hab\u00eda un truco: la casa ten\u00eda dos puertas.<\/p>\n<p>La principal, por donde entramos nosotros.<\/p>\n<p>Y una secundaria, que daba acceso directo a la sala.<\/p>\n<p>Por all\u00ed entrar\u00edan ellos.<\/p>\n<p>Y entonces llegaron los hombres.<\/p>\n<p>Mart\u00edn. Miguel. Armando.<\/p>\n<p>Uno por uno, como piezas cayendo en su lugar.<\/p>\n<p>Ingresaron por la puerta secundaria, tal como se les hab\u00eda indicado. Ninguno se conoc\u00eda. Al principio, se cruzaron miradas inc\u00f3modas, murmurando entre s\u00ed con preguntas que nadie se atrev\u00eda a hacer en voz alta:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los dem\u00e1s?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEsto ya empez\u00f3?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEs aqu\u00ed?<\/p>\n<p>La casa estaba vac\u00eda, pero no lo parec\u00eda.<\/p>\n<p>Hab\u00eda m\u00fasica suave llenando el aire, luces c\u00e1lidas colocadas con intenci\u00f3n, y un aroma tenue a incienso. Todo estaba preparado para parecer una fiesta \u00edntima y exclusiva.<\/p>\n<p>Cerveza fr\u00eda sobre la mesa. Bocadillos reci\u00e9n servidos.<\/p>\n<p>Hab\u00eda color, hab\u00eda ritmo\u2026 hab\u00eda una atm\u00f3sfera que suger\u00eda que algo iba a pasar.<\/p>\n<p>Y como suele ocurrir cuando el ambiente est\u00e1 bien dise\u00f1ado, dejaron de pensar.<\/p>\n<p>Dejaron de preguntar.<\/p>\n<p>Bebieron. Comieron.<\/p>\n<p>Y en cuesti\u00f3n de minutos, comenzaron a re\u00edrse juntos, como si se conocieran de antes.<\/p>\n<p>La tensi\u00f3n se desvaneci\u00f3 como el hielo en sus vasos.<\/p>\n<p>Yo los observaba desde mi rinc\u00f3n oculto, tras las pantallas.<\/p>\n<p>Y cuando vi que estaban reunidos, relajados, listos\u2026 supe que era el momento.<\/p>\n<p>Casi a la hora se\u00f1alada, mientras ella me esperaba sumisa, le dije que hab\u00eda llegado la sorpresa. Le ped\u00ed que se pusiera el traje\u2026 ese que le hab\u00eda comprado y que tantas veces se hab\u00eda negado a usar. El mismo que ahora, entre risas nerviosas y curiosidad, acept\u00f3 sin hacer preguntas.<\/p>\n<p>Mientras le vendaba los ojos con cuidado, acarici\u00e1ndole el rostro para que se sintiera segura, la tom\u00e9 de la mano y la guie hasta el centro de la sala, donde una alfombra suave marcaba el camino.<\/p>\n<p>\u2014Camina lento \u2014le susurr\u00e9 al o\u00eddo\u2014. Sigue la textura bajo tus pies. No hay forma de que tropieces.<\/p>\n<p>Ella obedeci\u00f3, descalza, sintiendo cada paso.<\/p>\n<p>La alfombra que hab\u00eda colocado guiaba sus movimientos con precisi\u00f3n, como un hilo invisible que la llevaba justo donde yo quer\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014No preguntes nada \u2014le dije\u2014. Solo qu\u00e9date de pie y siente. Voy a tocarte, y t\u00fa solo debes disfrutar.<\/p>\n<p>Entonces, se abri\u00f3 la puerta.<\/p>\n<p>Ella sali\u00f3.<\/p>\n<p>&#8220;El cuarto estaba justo al costado del sal\u00f3n principal, as\u00ed que no tuvo que caminar mucho. Sus pasos eran suaves, casi juguetones. Iba vendada, como le hab\u00eda pedido, completamente ajena a todo.<\/p>\n<p>&#8220;Pero no estaba sola.&#8221; &#8220;Los tres hombres la vieron salir y el ambiente cambi\u00f3 de golpe. Miguel dej\u00f3 de re\u00edr. Armando se enderez\u00f3 en el sill\u00f3n. Mart\u00edn apret\u00f3 su vaso como si no supiera si deb\u00eda soltarlo o aferrarse a \u00e9l. Ninguno dijo nada. Solo la miraron&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Y ella\u2026 ella avanzaba hacia ellos sin saberlo. Movi\u00e9ndose con esa ingenuidad dulce que alguna vez me enamor\u00f3 y que ahora me resultaba casi insultante. El encaje morado que cubr\u00eda su cuerpo era tan tenue que apenas pod\u00eda llamarse \u201cropa\u201d. La lencer\u00eda dejaba sus pechos al descubierto; los pezones se marcaban, tensos, visibles bajo la tela. No llevaba nada m\u00e1s. Absolutamente nada. &#8220;Una pieza dise\u00f1ada para provocar, no para ocultar&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Ella comenz\u00f3 a saltar ligeramente sobre sus pies, impaciente, como una ni\u00f1a que espera un regalo. &#8220;\u00bfCu\u00e1nto m\u00e1s vas a hacerme esperar?&#8221;, dijo en tono juguet\u00f3n, sin saber que su voz rebotaba en una sala que ya no era s\u00f3lo m\u00eda&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Cada peque\u00f1o salto la convert\u00eda en un banquete en movimiento, una sinfon\u00eda de carne y encaje, provocando a ciegas, sin saber que sus gestos inocentes alimentaban la fiebre de los que la miraban&#8221;. Sus pechos rebotaban bajo el encaje fino, tensos, marcando cada curva, cada vibraci\u00f3n. Las tiras moradas se aferraban apenas a su piel, y sus caderas, descubiertas, se balanceaban con una suavidad casi obscena. &#8220;Las nalgas temblaban como si fueran ajenas a su voluntad, tan suaves y expuestas que dol\u00eda mirarlas&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Cada cent\u00edmetro de su figura quedaba al descubierto con cada movimiento. Y ella no lo sab\u00eda. Jugaba, sonre\u00eda, coqueteaba\u2026 creyendo que s\u00f3lo yo la estaba mirando. Que todo eso era para m\u00ed. &#8220;Que todav\u00eda era nuestra noche&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Los hombres segu\u00edan congelados, atrapados entre el deseo y la culpa. Nadie hablaba. Nadie se mov\u00eda. El silencio lo llenaba todo, como si el aire se hubiera vuelto espeso.<\/p>\n<p>Verla expuesta no era lo m\u00e1s excitante. Era anticipar su rendici\u00f3n total: la fragilidad latiendo bajo su piel, la sumisi\u00f3n en su mirada, el deseo mudo pidiendo que no se acabe jam\u00e1s.<\/p>\n<p>\u00bfLa chica del relato te dej\u00f3 pensando?<\/p>\n<p>Dime si quieres que esta historia siga&#8230; o si prefieres una nueva.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_60587\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"60587\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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