{"id":60605,"date":"2025-07-04T00:05:32","date_gmt":"2025-07-03T22:05:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=60605"},"modified":"2025-07-03T15:47:55","modified_gmt":"2025-07-03T13:47:55","slug":"la-que-vivia-entre-la-ropa-sucia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-que-vivia-entre-la-ropa-sucia\/","title":{"rendered":"La que viv\u00eda entre la ropa sucia"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"60605\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">9<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Iba manejando por una zona que apenas conoc\u00eda. La calle estaba casi vac\u00eda, salvo por una figura sentada en la banqueta, rodeada de montones de ropa vieja y maloliente. Una mujer. Me llam\u00f3 la atenci\u00f3n de inmediato. No porque fuera bella en el sentido t\u00edpico, sino por algo m\u00e1s\u2026 visceral.<\/p>\n<p>Estatura media, delgada pero con buenas curvas. Ropa sucia, un pantal\u00f3n manchado, una camiseta sin forma que se le pegaba al pecho sin esconder nada. Sin brasier. Y debajo, dos pezones marcados como si el fr\u00edo o el descaro fueran sus \u00fanicos compa\u00f1eros.<\/p>\n<p>Me detuve. Baj\u00e9 la ventana.<\/p>\n<p>\u2014Oye, \u00bfla calle Cerezo est\u00e1 cerca?<\/p>\n<p>Ella levant\u00f3 la cabeza, despeinada, con la cara manchada de mugre. Su gorra rota apenas le cubr\u00eda el desorden del cabello. Me mir\u00f3 con sorpresa, pero respondi\u00f3 con una voz suave:<\/p>\n<p>\u2014No\u2026 vas al rev\u00e9s. Es para all\u00e1 \u2014dijo, alzando el brazo para se\u00f1alar.<\/p>\n<p>Y entonces lo vi.<\/p>\n<p>Su axila. Una mata de vello negro, tupido, brillante de sudor seco. La piel manchada por d\u00edas sin jab\u00f3n. Me qued\u00e9 en silencio unos segundos, paralizado. Una corriente me recorri\u00f3 el cuerpo. Esa axila\u2026 sucia, tan natural, tan brutalmente excitante. Y encima, los pezones. Marcados, puntiagudos, como llam\u00e1ndome.<\/p>\n<p>La mir\u00e9, sin poder evitarlo, con una mezcla de deseo y perversi\u00f3n. Ella se dio cuenta.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe pasa algo? \u2014pregunt\u00f3, con media sonrisa. Sab\u00eda lo que hab\u00eda visto. Sab\u00eda el efecto.<\/p>\n<p>\u2014Sube.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014Sube al coche. Quiero hablar contigo. Te puedo dar algo\u2026 si aceptas.<\/p>\n<p>Me mir\u00f3, evalu\u00e1ndome.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfHablas de dinero? \u00bfY a cambio de qu\u00e9?<\/p>\n<p>Sonre\u00ed. Apagu\u00e9 el motor.<\/p>\n<p>\u2014Lo sabr\u00e1s cuando cierres esa puerta.<\/p>\n<p>Ella dud\u00f3 un momento. Se puso de pie, sacudi\u00e9ndose el pantal\u00f3n. Camin\u00f3 lento, sin miedo. Subi\u00f3 al asiento del copiloto y cerr\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY bien? \u00bfQu\u00e9 te traes entre manos, extra\u00f1o?<\/p>\n<p>\u2014No soy un hombre bueno. Pero s\u00e9 que t\u00fa tampoco eres una ni\u00f1a buena.<\/p>\n<p>\u2014Entonces\u2026 dime qu\u00e9 quieres.<\/p>\n<p>Le se\u00f1al\u00e9 su axila.<\/p>\n<p>\u2014D\u00e9jame olerla. T\u00f3cate mientras lo hago. Si me vuelvo loco, te llevo a mi casa. Ah\u00ed te pago lo que quieras. Pero yo mando.<\/p>\n<p>Ella se ech\u00f3 a re\u00edr, una risa ronca, rota, como si hac\u00eda a\u00f1os que nadie la pon\u00eda en juego.<\/p>\n<p>\u2014Eres un enfermo\u2026 \u2014dijo bajito, con burla\u2014. Pero me gustas.<\/p>\n<p>Se levant\u00f3 la manga y me la acerc\u00f3, lenta. Cerr\u00e9 los ojos. Me inclin\u00e9.<\/p>\n<p>El olor era fuerte. Real. Excitante como una droga. Me sent\u00ed atrapado.<\/p>\n<p>\u2014Quiero m\u00e1s \u2014le dije con la voz ronca.<\/p>\n<p>Ella se mordi\u00f3 el labio, y con voz baja me dijo:<\/p>\n<p>\u2014Entonces pon en marcha el auto\u2026 y hazme tuya como un maldito enfermo.<\/p>\n<p>Ella me miraba con esos ojos que lo dec\u00edan todo. Hab\u00eda algo salvaje en su forma de estar sentada, sin miedo, como si el mundo le hubiera arrancado todo menos su orgullo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEntonces te gustan las axilas sucias? \u2014me dijo en tono provocador, levantando un poco m\u00e1s el brazo, dej\u00e1ndola expuesta como un trofeo sucio y natural.<\/p>\n<p>Asent\u00ed con la mirada clavada en ese rinc\u00f3n de su cuerpo. El vello estaba espeso, enredado, con gotas secas de sudor viejo. El olor se sent\u00eda a\u00fan sin acercarme del todo. No era suave. Era fuerte, directo, brutal. Y me hac\u00eda latir por dentro.<\/p>\n<p>Me acerqu\u00e9. Lentamente. Saqu\u00e9 la lengua, primero roz\u00e1ndola. Ella jade\u00f3 leve, como si le sorprendiera que realmente lo hiciera. Despu\u00e9s, la lam\u00ed con m\u00e1s fuerza, profundo, sintiendo el sabor amargo, la textura de los pelitos mojados, el calor.<\/p>\n<p>Ella solt\u00f3 un suspiro entre mezcla de risa y lujuria.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1s m\u00e1s loco de lo que pens\u00e9\u2026<\/p>\n<p>\u2014Y t\u00fa m\u00e1s rica de lo que imagin\u00e9.<\/p>\n<p>Me pas\u00e9 al asiento del copiloto, subi\u00e9ndome encima de ella, sin quitarle los ojos de encima. Le sujet\u00e9 la mu\u00f1eca y la dej\u00e9 con el brazo levantado, expuesta, vulnerable. Volv\u00ed a chuparla, m\u00e1s fuerte, ahora metiendo la nariz, embriag\u00e1ndome con ese olor que me volv\u00eda salvaje. Me frotaba por encima del pantal\u00f3n, sintiendo que estaba a punto de estallar.<\/p>\n<p>\u2014Hueles a puro pecado, \u2014le susurr\u00e9 en el o\u00eddo.<\/p>\n<p>Ella rio, entre perversa y sorprendida.<\/p>\n<p>\u2014Nunca pens\u00e9 que a alguien le calentara esto\u2026<\/p>\n<p>\u2014No soy alguien. Yo soy el que te va a tratar como la perra que eres, si t\u00fa lo quieres.<\/p>\n<p>Ella se qued\u00f3 seria un segundo. Luego asinti\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Quiero.<\/p>\n<p>La tom\u00e9 del cuello con suavidad, firme. Le pas\u00e9 la lengua por el cuello, baj\u00e9 hacia su pecho, ah\u00ed donde los pezones marcaban la camiseta sucia como dos armas cargadas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY si te pido que me la chupes aqu\u00ed mismo\u2026? \u2014le dije en voz baja, casi como una orden.<\/p>\n<p>Ella se relami\u00f3 los labios.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 gano?<\/p>\n<p>\u2014Lo que t\u00fa quieras. Dinero, comida, un ba\u00f1o, una cama\u2026 o m\u00e1s de m\u00ed.<\/p>\n<p>Ella se agach\u00f3, despacio. Me baj\u00f3 el cierre con la lengua afuera.<\/p>\n<p>\u2014Entonces qu\u00e9date quieto\u2026 y d\u00e9jame gan\u00e1rmelo.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed, dentro del coche, en medio de la calle silenciosa, el interior se llen\u00f3 de sus movimientos, su boca h\u00fameda, sus sonidos prohibidos.<\/p>\n<p>No era amor. Era necesidad. Lujuria. Un encuentro sucio entre dos almas rotas, donde por unos minutos, el asco se volvi\u00f3 deseo\u2026 y la calle fue un altar de pecado.<\/p>\n<p>Ella segu\u00eda entre mis piernas, como si chuparme fuera su forma de sobrevivir. Me miraba desde abajo con los ojos encendidos de deseo y malicia, su boca dej\u00e1ndome empapado, babeando sin pudor, como si cada lamida fuera un desaf\u00edo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfAs\u00ed te gusta, degenerado? \u2014me dijo, con la voz ronca, escupi\u00e9ndome despacio mientras su mano se deslizaba con fuerza. Su saliva chorreaba, caliente, sucia, perfecta.<\/p>\n<p>\u2014M\u00e1s. D\u00e1melo todo, perra \u2014le respond\u00ed, sujet\u00e1ndole el cabello con una mano y presionando su cabeza contra m\u00ed con la otra.<\/p>\n<p>Y ella lo hizo. Se lo trag\u00f3 sin miedo, sin piedad. Me estaba drenando, deshaciendo, volvi\u00e9ndome nada con la boca.<\/p>\n<p>Cuando por fin par\u00f3, jadeando, con el rostro lleno de lo que quedaba de m\u00ed, la mir\u00e9 con una sonrisa torcida.<\/p>\n<p>\u2014Qu\u00edtate los pantalones \u2014le orden\u00e9.<\/p>\n<p>Ella lo hizo, sin una sola palabra. Obediente. Entregada. Una puta sin reglas, hecha para m\u00ed.<\/p>\n<p>Me recost\u00e9 hacia atr\u00e1s, abriendo m\u00e1s las piernas, dej\u00e1ndome al descubierto, sin verg\u00fcenza.<\/p>\n<p>\u2014Ahora ven\u2026 termina el trabajo. Baja la cabeza. No pares hasta que te diga.<\/p>\n<p>Ella dud\u00f3 un segundo. Me oli\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1s sucio.<\/p>\n<p>\u2014Por eso lo quiero. Porque t\u00fa tambi\u00e9n lo est\u00e1s. Y esto no es ternura. Esto es puro pecado.<\/p>\n<p>Ella baj\u00f3 lentamente. Su lengua, temblorosa al principio, pronto se volvi\u00f3 atrevida. Se entreg\u00f3 con esa mezcla de obediencia y deseo animal. Cada lamida era un golpe el\u00e9ctrico. El calor, la humedad, el atrevimiento\u2026 Todo era tan real que apenas pod\u00eda controlarme.<\/p>\n<p>Cerr\u00e9 los ojos. Me dej\u00e9 llevar.<\/p>\n<p>Ella gem\u00eda bajito, como si le gustara tanto como a m\u00ed. Como si en ese momento, en ese rinc\u00f3n de suciedad y placer, fuera libre.<\/p>\n<p>\u2014Dame m\u00e1s, maldita sea \u2014le dije entre dientes, con los dedos hundidos en su cabello.<\/p>\n<p>Y ella lo hizo.<\/p>\n<p>Porque a veces el infierno huele a sudor, saliva y pecado\u2026 y a\u00fan as\u00ed, uno se mete hasta el fondo.<\/p>\n<p>La llev\u00e9 a casa. No dijo ni una palabra en el camino. S\u00f3lo iba con la mirada perdida, el cuerpo flojo, la piel brillando por el calor acumulado, por la suciedad, por todo lo que le colgaba entre la ropa. Me excitaba verla as\u00ed: aut\u00e9ntica, cruda, ajena a lo que el mundo llama limpieza o pudor.<\/p>\n<p>Al cerrar la puerta, le orden\u00e9:<\/p>\n<p>\u2014Desn\u00fadate. Quiero verte como eres.<\/p>\n<p>Ella se qued\u00f3 inm\u00f3vil un segundo. Luego se quit\u00f3 la camiseta, sin apuro. Sus senos cayeron pesados, libres, firmes, con los pezones endurecidos como si nunca hubieran conocido el fr\u00edo de una ducha. Me relam\u00ed.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s baj\u00f3 el pantal\u00f3n. El aroma se expandi\u00f3 en el aire, denso, fuerte, salvaje. Su ropa interior era una tela vieja, h\u00fameda, marcada. Y debajo de ella, lo que vi me dej\u00f3 sin aire.<\/p>\n<p>Una selva espesa, negra, indomable. Vello que sub\u00eda por su vientre hasta tocarle el ombligo. Pelos gruesos, largos, sin recorte, sin cuidado. Una mata que cubr\u00eda todo como un s\u00edmbolo de abandono\u2026 y de poder.<\/p>\n<p>Me arrodill\u00e9 frente a ella. No la toqu\u00e9 a\u00fan.<\/p>\n<p>\u2014No te has ba\u00f1ado en d\u00edas, \u00bfverdad?<\/p>\n<p>Ella sonri\u00f3, desafiante.<\/p>\n<p>\u2014No.<\/p>\n<p>\u2014No te limpiaste nada. No te cambiaste. Y hueles\u2026 a ti. A calle, a deseo, a bestia.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY eso te prende?<\/p>\n<p>Me acerqu\u00e9 m\u00e1s, la nariz contra su vello. Inhal\u00e9 hondo. El olor era agrio, puro, intoxicante. Me temblaron las piernas.<\/p>\n<p>\u2014Mucho m\u00e1s de lo que deber\u00eda.<\/p>\n<p>Le baj\u00e9 lentamente la tela, y la lanc\u00e9 lejos. Ella abri\u00f3 un poco las piernas, ofreci\u00e9ndose como una diosa sucia y salvaje. Su piel ten\u00eda rastros de todo: sudor, polvo, y algo m\u00e1s. Entre sus piernas no hab\u00eda nada suave, s\u00f3lo humedad y pelo enredado.<\/p>\n<p>\u2014Quiero perderme ah\u00ed \u2014le dije\u2014. Quiero embarrarme con tu olor. Quiero que me ensucies todo.<\/p>\n<p>Ella solt\u00f3 una carcajada rota, obscena.<\/p>\n<p>\u2014Entonces hazlo, enfermo. M\u00e9tete en m\u00ed como si no existiera el agua.<\/p>\n<p>Y lo hice.<\/p>\n<p>Me perd\u00ed en esa selva oscura, entre olores fuertes y texturas reales, con mi lengua, mis manos, mi cara. Ella gem\u00eda como si la suciedad fuera parte del orgasmo. Como si mi obsesi\u00f3n la hiciera sentir m\u00e1s viva que nunca.<\/p>\n<p>Era salvaje. Era prohibido. Era perfecto.<\/p>\n<p>Ella me empuj\u00f3 hacia la cama como si ya no necesitara permiso. Su cuerpo sucio, sudado, cubierto de vello, se mov\u00eda con una seguridad que me romp\u00eda por dentro. Estaba desnuda, desvergonzada, con los senos rebotando, su entrepierna empapada y peluda, h\u00fameda por s\u00ed misma, sin necesidad de juegos previos. Era puro instinto.<\/p>\n<p>Se mont\u00f3 sobre m\u00ed. No me dej\u00f3 mover ni hablar. Me clav\u00f3 las rodillas a los costados, y me mir\u00f3 desde arriba con esa mezcla de burla y lujuria.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe gusta as\u00ed, pervertido? \u2014me escupi\u00f3 en el pecho\u2014. Toda sudada, sin lavarme ni un cent\u00edmetro\u2026 y t\u00fa rogando por olerme.<\/p>\n<p>Me re\u00ed entre dientes, jadeando.<\/p>\n<p>\u2014T\u00fa me enfermas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfS\u00ed? Pues prep\u00e1rate para que te enferme m\u00e1s.<\/p>\n<p>Se frot\u00f3 lentamente contra m\u00ed, dejando todo su calor, su humedad, su aroma pegado a mi piel. Cada movimiento era una declaraci\u00f3n de guerra. Me restregaba su monte cubierto, sus pelos gruesos rasp\u00e1ndome el abdomen, su olor invadi\u00e9ndome por completo. Sudor viejo, jugo fresco, piel sucia. Una tormenta de placer visceral.<\/p>\n<p>\u2014Eres m\u00edo ahora. Mi juguete. Mi perro.<\/p>\n<p>Me sujet\u00f3 del cuello, se inclin\u00f3, y me oblig\u00f3 a olerla de nuevo, apretando su vientre peludo contra mi cara.<\/p>\n<p>\u2014Huele bien, \u00bfverdad? Tan podrida, tan m\u00eda\u2026 y t\u00fa queriendo lamerme como si fuera un postre.<\/p>\n<p>Me dej\u00e9 hacer. No ten\u00eda opci\u00f3n. Estaba duro, perdido, rendido.<\/p>\n<p>Ella se tocaba encima de m\u00ed, los dedos hundidos entre su vello h\u00famedo, sus gemidos roncos como gru\u00f1idos. Baj\u00f3 su torso, con el cabello pegado a la frente, el sudor cay\u00e9ndole de los senos.<\/p>\n<p>\u2014Dime que me quieres as\u00ed. Que me quieres cochina. Sin ba\u00f1ar, sin limpiar, sin perd\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Te quiero as\u00ed. Sucia. Asquerosa. Irresistible.<\/p>\n<p>Ella grit\u00f3 de placer como un animal herido. Y en ese instante entend\u00ed que ya no hab\u00eda vuelta atr\u00e1s.<\/p>\n<p>No era sexo.<\/p>\n<p>Era suciedad sagrada.<\/p>\n<p>Cuando me hart\u00e9 de verla moverse a su antojo, la tom\u00e9 de los brazos y la empuj\u00e9 contra el piso, como se hace con las bestias salvajes. Cay\u00f3 de rodillas, con el pelo sucio enredado, el sudor peg\u00e1ndole al cuello, y los pezones duros colgando bajo la presi\u00f3n de su pecho. Gate\u00f3, obediente, pero con una sonrisa torcida, como si hubiera estado esperando que la domara.<\/p>\n<p>\u2014Eres una perra \u2014le escup\u00ed en la nuca, jal\u00e1ndola del cabello hacia atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Ella se relami\u00f3 los labios.<\/p>\n<p>\u2014Entonces tr\u00e1tame como una.<\/p>\n<p>Le at\u00e9 las mu\u00f1ecas con mi cintur\u00f3n, firme, sin cuidado, y la jal\u00e9 por el pasillo como si fuera un animal en celo. Se arrastraba, gru\u00f1\u00eda, gem\u00eda bajo, con la espalda arqueada y las piernas abiertas como una ofrenda sucia. No le di descanso.<\/p>\n<p>\u2014A tu lugar \u2014le orden\u00e9, se\u00f1alando el rinc\u00f3n junto a la cama, como si fuera su guarida.<\/p>\n<p>Ella obedeci\u00f3.<\/p>\n<p>Me sent\u00e9 en la orilla. Ella gate\u00f3 hasta m\u00ed, desnuda, amarrada, chorreando deseo. Me mir\u00f3 desde abajo, trag\u00e1ndose la humillaci\u00f3n como si fuera ambros\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Hazlo bien \u2014le dije\u2014. Como si fueras mi propiedad.<\/p>\n<p>Y lo hizo. Con fuerza. Con hambre. Con una entrega que no necesitaba palabras.<\/p>\n<p>La sujet\u00e9 de la cabeza. Le marqu\u00e9 el ritmo. La us\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014Traga \u2014le orden\u00e9, jadeando con los dientes apretados.<\/p>\n<p>Y ella trag\u00f3. Como si fuera un premio. Como si fuera adicta a todo lo que yo era, incluso a lo que otros considerar\u00edan despreciable. A m\u00ed eso me volv\u00eda m\u00e1s bestia.<\/p>\n<p>Cuando termin\u00f3, con la cara llena de saliva y ojos llorosos, la dej\u00e9 ah\u00ed, jadeando en el piso.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 eres t\u00fa? \u2014le pregunt\u00e9, caminando en c\u00edrculos.<\/p>\n<p>\u2014Tuya. Tu perra. Tu maldita adicci\u00f3n sucia \u2014me respondi\u00f3, sin dudar.<\/p>\n<p>La levant\u00e9 de los cabellos y la empuj\u00e9 sobre la cama.<\/p>\n<p>\u2014Y ahora\u2026 te voy a marcar como tal.<\/p>\n<p>La arroj\u00e9 sobre la cama como si no valiera nada\u2026 pero sabiendo que para m\u00ed, val\u00eda justo por eso: por dejarse tratar as\u00ed, por ofrecerme su cuerpo sucio, su olor fuerte, su lengua hambrienta, su alma rota.<\/p>\n<p>Ella jadeaba como una presa dominada, pero en sus ojos brillaba el placer m\u00e1s oscuro.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSabes lo que mereces? \u2014le dije mientras me quitaba el cintur\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014D\u00edmelo, amo. D\u00edmelo con esa boca sucia que me hace temblar \u2014susurr\u00f3, retorci\u00e9ndose con los brazos a\u00fan atados.<\/p>\n<p>\u2014Mereces llevar mi marca. Para que hasta el \u00faltimo rinc\u00f3n de tu cuerpo diga que eres m\u00eda.<\/p>\n<p>Ella sonri\u00f3. Esa sonrisa salvaje, demente.<\/p>\n<p>\u2014Hazlo. Marca esta perra. D\u00e9jame oliendo a ti. A tu sudor. A tu piel. A tu maldita locura.<\/p>\n<p>Me acerqu\u00e9. La tom\u00e9 del cuello y la obligu\u00e9 a quedarse boca abajo. Le abr\u00ed las piernas. Ol\u00eda a pecado, a calle, a fluidos viejos, a deseo fermentado. Esa mezcla me enloquec\u00eda.<\/p>\n<p>Saqu\u00e9 el cintur\u00f3n. No para golpearla. Para pasarle el cuero por la espalda, lento. Para que sintiera cada l\u00ednea, cada fibra del material.<\/p>\n<p>\u2014Este olor\u2026 \u2014le dije acerc\u00e1ndome a su o\u00eddo\u2014 es el m\u00edo. Y lo vas a llevar encima hasta que lo ruegues.<\/p>\n<p>Ella se arque\u00f3 como si mis palabras fueran fuego.<\/p>\n<p>Me escupi\u00f3 con rabia:<\/p>\n<p>\u2014No voy a rogar. Lo quiero. Quiero que me uses, que me embadurnes, que me dejes con el cuerpo lleno de ti. De lo que otros no soportar\u00edan\u2026 pero yo s\u00ed.<\/p>\n<p>La marqu\u00e9 con mi olor. La frot\u00e9. La presion\u00e9. Dej\u00e9 mi sudor, mi esencia, mi aliento caliente en cada parte de su piel.<\/p>\n<p>Luego la volv\u00ed a hacer gatear. Le met\u00ed el rostro entre mis piernas. No ten\u00eda que hablar. Ya sab\u00eda lo que hacer.<\/p>\n<p>Lo hizo.<\/p>\n<p>Con desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con esa hambre que s\u00f3lo tienen las mujeres que disfrutan ser propiedad.<\/p>\n<p>Al terminar, cay\u00f3 rendida. Y antes de dormirse, me mir\u00f3 con los ojos nublados, susurrando:<\/p>\n<p>\u2014Ahora s\u00ed\u2026 soy tuya. Hasta que se me borre el alma con tu olor.<\/p>\n<p>Despert\u00e9 y ella ya no estaba.<\/p>\n<p>La cama segu\u00eda caliente. El cintur\u00f3n tirado en el suelo. El aire a\u00fan ol\u00eda a ella\u2026 a esa mezcla brutal de sudor, feromonas, calle y sexo sin control. Pero su cuerpo, su mirada salvaje, su lengua enferma de deseo\u2026 se hab\u00edan esfumado.<\/p>\n<p>No dej\u00f3 nota. No pidi\u00f3 nada. Se fue como lleg\u00f3: descalza, sucia, libre.<\/p>\n<p>Los d\u00edas siguientes fueron un infierno.<\/p>\n<p>Revis\u00e9 esa esquina cada noche, buscando entre la ropa tirada. Baj\u00e9 los vidrios del coche esperando ver su silueta. Ol\u00ed camisetas viejas con la esperanza de encontrar rastros de ella. Camin\u00e9 por barrios olvidados, siguiendo olores, voces, pasos. Como un perro en celo buscando a su perra sagrada.<\/p>\n<p>Pero nunca volvi\u00f3.<\/p>\n<p>Y sin embargo, la tengo aqu\u00ed, clavada en la mente. En cada prenda que no huele a perfume, en cada mujer que se muestra sin pudor, en cada vello que asoma donde no \u201cdeber\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed estar\u00e9. Esperando a otra como ella.<\/p>\n<p>O tal vez\u2026 a ti.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_60605\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"60605\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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