{"id":60695,"date":"2025-07-07T00:03:46","date_gmt":"2025-07-06T22:03:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=60695"},"modified":"2025-07-06T19:12:56","modified_gmt":"2025-07-06T17:12:56","slug":"6626-tango-sensual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/6626-tango-sensual\/","title":{"rendered":"Un hombre maduro y una joven bailarina"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"60695\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">15<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Carlos ten\u00eda dos debilidades. El tango y las mujeres j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Conoci\u00f3 a Malena en un vuelo a Buenos Aires. Estaba sentada a su lado y conversaron durante el trayecto, que no fue muy largo. Ella era bailarina de tango en un conocido local de la ciudad. Y era muy joven, no m\u00e1s de 22 o 23 a\u00f1os. Carlos era un hombre de larga experiencia que ya peinaba canas. Ella ten\u00eda una sonrisa arrolladora y una mirada inquietante y, Carlos pens\u00f3 que deb\u00eda estar imaginando cosas, pero ella le tiraba onda.<\/p>\n<p>Cuando aterrizaron, se despidieron con la invitaci\u00f3n de ella a que vaya a la milonga el s\u00e1bado siguiente.<\/p>\n<p>\u00c9l pens\u00f3 que lo hab\u00eda dicho por gentileza, pero a\u00fan as\u00ed no pod\u00eda dejar de pensar en ella. De recordar el perfume que ella estaba usando y su mirada oscura e intensa. Por lo que el s\u00e1bado se present\u00f3 en el lugar. Ni siquiera se acordar\u00e1 de m\u00ed, pens\u00f3. Pero se equivocaba.<\/p>\n<p>Una docena de mesas se ubicaban en torno a las paredes del local, dejando en el medio una pista de baile de escasas dimensiones donde un par de parejas demostraban su dominio del baile. Una de las bailarinas era Malena.<\/p>\n<p>Carlos se sent\u00f3 en una mesa vac\u00eda y se deleit\u00f3 observ\u00e1ndola. Vestido bord\u00f3 de terciopelo, pegado al cuerpo como si se lo hubiesen pintado. Con un hombro descubierto, de largo apenas sobre la rodilla y con dos tajos a los costados que permit\u00edan el libre movimiento de las piernas en los complicados pasos de baile. Medias negras, de red y sandalias negras de alt\u00edsimos tacos. Cintura \u00ednfima, piernas musculosas, piel tersa, manos delicadas, cuello largo, orejas peque\u00f1as, cabello oscuro, piel de m\u00e1rmol blanco y labios como gotas de sangre.<\/p>\n<p>La mesera le trajo a Carlos una copa de vino que el agradeci\u00f3 como un aut\u00f3mata. Sus ojos no se despegaban de Malena que terminaba la pieza en ese momento con el ultimo chan de la orquesta. Cuando ya iba a comenzar una nueva pieza, los ojos de ella se posaron en ese hombre canoso, alto y apuesto y una sonrisa que hubiera derretido el iceberg y salvado al Titanic se dibuj\u00f3 en su cara. Le dijo algo a su compa\u00f1ero de baile y este asintiendo se alej\u00f3 de la pista. Malena se aproxim\u00f3 a Carlos.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Acept\u00f3 mi invitaci\u00f3n, que bueno!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo no hacerlo? Rechazar la invitaci\u00f3n de una joven tan hermosa hubiera sido una descortes\u00eda. Que lugar tan agradable.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfMe va a acompa\u00f1ar con la siguiente pieza?<\/p>\n<p>\u2014Nooo, no podr\u00eda, mis dotes de bailar\u00edn no son suficientes para acompa\u00f1ar su virtuosismo.<\/p>\n<p>\u2014Vamos, no sea modesto, y de todas formas no hace falta que hagamos una exhibici\u00f3n. Venga, deme el gusto y no me trate de usted, que ac\u00e1 no somos tan formales.<\/p>\n<p>\u00bfComo resistirse a semejante invitaci\u00f3n? imposible.<\/p>\n<p>\u2014Muy bien, pero s\u00f3lo si vos a m\u00ed tampoco me trat\u00e1s de usted.<\/p>\n<p>Ella le tendi\u00f3 la mano y salieron a la pista. \u00c9l la rode\u00f3 con su brazo de forma firme pero suave. Muy de bailar\u00edn ese roce necesario para la marcaci\u00f3n de las figuras, pero que permite el libre movimiento de ese otro cuerpo que por un momento es parte de uno.<\/p>\n<p>Cuando el baile comenz\u00f3 los dos cuerpos se acoplaron como si hubiesen sido esculpidos a prop\u00f3sito para completar los huecos uno del otro. Sus miradas se fijaron en los ojos de cada uno. Y la sonrisa de ella se detuvo en sus labios. Sin dejar de mirarse en ning\u00fan momento recorrieron las pista en brazos uno del otro y la lujuria se abri\u00f3 paso hasta a ellos.<\/p>\n<p>La mano de \u00e9l sobre su cintura le provocaba a ella un cosquilleo entre las piernas que jam\u00e1s hab\u00eda sentido con otro compa\u00f1ero de baile. El roce de los se\u00f1os de ella en su pecho, a \u00e9l lo estaban volviendo loco. La respiraci\u00f3n se hac\u00eda m\u00e1s sospechosamente entrecortada y los ojos brillaban con un fuego nuevo. Bailaron una pieza, dos y cuando finaliz\u00f3 la tercera y el deseo en ambos era evidente ella le pidi\u00f3 descansar un segundo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfMe permitis? tengo que ir al tocador.<\/p>\n<p>\u00c9l aprovech\u00f3 a recobrar el aliento. No era el cansancio del baile sino la creciente ansia que se formaba en su zona intima. Esa mujer lo estaba volviendo loco de ganas.<\/p>\n<p>Malena volvi\u00f3 y lo agarr\u00f3 de la mano. Lo arrastr\u00f3 a la pista para una milonga en la penumbra. El ritmo m\u00e1s r\u00e1pido y m\u00e1s entreverado hac\u00eda que los cuerpos se frotaran con vehemencia. \u00c9l estaba al borde de decirle una barbaridad, pero se estaba conteniendo, porque no estaba seguro de si ella ten\u00eda las mismas ganas que \u00e9l y, de ninguna forma quer\u00eda arruinar ese momento. Pero entonces ella, se llev\u00f3 la mano al escote del vestido y sac\u00f3 algo peque\u00f1o y negro que le meti\u00f3 en el bolsillo del saco.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 es eso? \u2014pregunt\u00f3 Carlos sin dejar de bailar.<\/p>\n<p>\u2014Un souvenir, \u2014le dijo ella pas\u00e1ndose la lengua por los labios.<\/p>\n<p>El meti\u00f3 la mano al bolsillo y palp\u00f3. Era tela, suave, muy suave, labrada&#8230; quiz\u00e1 un pa\u00f1uelo&#8230; como de encaje\u2026 un poco h\u00fameda&#8230; y ah\u00ed lo entendi\u00f3&#8230; la mir\u00f3 para conf\u00edrmalo y lo supo por su mirada lujuriosa. Ella le hab\u00eda entregado su ropa interior, h\u00fameda de deseo. Jam\u00e1s una mujer le hab\u00eda regalado algo m\u00e1s exquisito. Ah\u00ed ya no dud\u00f3 m\u00e1s.<\/p>\n<p>Le bes\u00f3 la mano y la sac\u00f3 a la calle. Tomaron un taxi para hacer el trayecto de 15 cuadras que separaban la milonga del departamento donde \u00e9l se hospedaba. En esas cuadras ninguno de los dos dijo una sola palabra, pero el taxista se dio cuenta de que el sexo iba sentado en medio de ambos. El olor a pasi\u00f3n se sent\u00eda en el ambiente. Cuando subieron al ascensor para llegar al piso 14 ya no pudieron contenerse y \u00e9l la levant\u00f3 como si fuera una mu\u00f1eca por la cintura, las piernas de ella enroscadas alrededor de su cintura y el intuyendo la humedad y el calor del sexo desnudo de ella sobre su saco y su camisa&#8230;<\/p>\n<p>As\u00ed, llegaron al piso correcto y as\u00ed, anudados en un beso abri\u00f3 la puerta y entraron. Sin soltarla, camino hasta el dormitorio y reci\u00e9n ah\u00ed la deposit\u00f3 sobre la cama. Ella, de pie sobre la cama, con el vestido medio levantado y \u00e9l de pie junto a la cama con una erecci\u00f3n que amenazaba romper las costuras del pantal\u00f3n.<\/p>\n<p>Carlos estir\u00f3 los brazos para agarrar a Malena con la firme intenci\u00f3n de desnudarla. pero ella lo detuvo: \u201cno, dejame a m\u00ed\u201d. Se baj\u00f3 de la cama, se par\u00f3 detr\u00e1s de \u00e9l y rode\u00e1ndolo con los brazos comenz\u00f3 a desabrocharle el cintur\u00f3n, a bajarle el cierre del pantal\u00f3n a baj\u00e1rselo junto con el calzoncillo&#8230; con mucha habilidad ella se agach\u00f3 arrastrando todo con ella por sus piernas y lo empuj\u00f3 para hacerlo acostar boca abajo atravesado en la cama con las piernas medio colgando fuera.<\/p>\n<p>En esa posici\u00f3n le sac\u00f3 los zapatos, las medias, el pantal\u00f3n y el calzoncillo, dej\u00e1ndolo totalmente vestido de la cintura para arriba. El intent\u00f3 darse vuelta, pero ella salt\u00f3 sobre la cama, se lo impidi\u00f3 poni\u00e9ndole un pie encima de la espalda, clav\u00e1ndole suavemente uno de sus tacos en la piel.<\/p>\n<p>\u2014Quedate as\u00ed, amor.<\/p>\n<p>Se acost\u00f3 ella boca abajo sobre la espalda de \u00e9l, arrastr\u00e1ndose hasta acomodarse en la posici\u00f3n que quer\u00eda&#8230; la concha desnuda de ella pegada a la nuca de \u00e9l&#8230; la boca de ella besando sus nalgas. La suavidad del vestido de daba a \u00e9l una sensaci\u00f3n sensual incomparable.<\/p>\n<p>Pero nada lo hab\u00eda preparado a Carlos para lo que sinti\u00f3 cuando Malena puso una mano en cada una de sus nalgas, se las abri\u00f3 y comenz\u00f3 a succionar su ano. A besarlo, a lamerlo, a mordisquear los alrededores. A medida que ella profundizaba su exploraci\u00f3n con la lengua en su culo, sent\u00eda como su nuca se mojaba de las emanaciones jugosas de ella. Y eso lo calentaba a\u00fan m\u00e1s.<\/p>\n<p>La lengua de ella, poni\u00e9ndose dura, entraba y recorr\u00eda las paredes internas y sal\u00eda para dejarlo suplicar. Los huevos de \u00e9l hinch\u00e1ndose y enrojeciendo y la pija llen\u00e1ndose de l\u00edquido colgando por el borde de la cama, fueron v\u00edctimas de las manos de ella que sin dejar su tarea exquisita en el culo de \u00e9l comienzan a recorrer con el roce apenas de las u\u00f1as su pija hasta el extra\u00f1o&#8230; toma la cabeza y la cubre por completo con su mano y con la punta de un dedo juega a profanar el orificio que ya llora su liquido preseminal&#8230; la agon\u00eda y el \u00e9xtasis&#8230; momento de terminar su tarea.<\/p>\n<p>Malena baja de la cama, se arrodilla frente a la pija inflamada de Carlos y se la mete en la boca golosa y apremiante. Mientras tanto reemplaza con dos dedos, el lugar que su lengua ocupaba en su culo. Y simult\u00e1neamente chupa, exprime la verga mientras penetra el culo y es due\u00f1a completa de los estremecimientos m\u00e1s profundos y de los gemidos largamente ahogados de Carlos.<\/p>\n<p>Cuando finalmente con un grito sordo descarga toda su leche ella la recibe en su boca, gustosa y sol\u00edcita y la bebe como premio por la danza sexual regalada. \u00c9l no puede ni moverse. Ella se acuesta a su lado y con la cara toda llena de leche lo beso profund\u00edsimo. El cree que muri\u00f3 y se fue al cielo.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_60695\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"60695\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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