{"id":60789,"date":"2025-07-13T00:05:53","date_gmt":"2025-07-12T22:05:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=60789"},"modified":"2025-07-12T18:27:56","modified_gmt":"2025-07-12T16:27:56","slug":"seducida-por-el-verdulero-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/seducida-por-el-verdulero-1\/","title":{"rendered":"Seducida por el verdulero (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"60789\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">45<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El recuerdo de Beto todav\u00eda me quemaba las entretelas. No era un gal\u00e1n, ni cerca. Ten\u00eda la nariz un poco torcida, las manos \u00e1speras y una sonrisa que no sab\u00eda si era t\u00edmida o canchera. Pero ah\u00ed estaba lo jodido: me miraba como si ya supiera c\u00f3mo me gem\u00eda. Y yo, en vez de espantarme, sent\u00eda que se me hac\u00eda un nudo en el est\u00f3mago.<\/p>\n<p>Seis a\u00f1os mayor que yo, nada exagerado. Pero bastaba con c\u00f3mo se paraba, con ese aire de &#8220;no te voy a rogar, pero s\u00e9 que vas a caer&#8221;. Mi marido en ese momento estaba demasiado ocupado viajando \u2014o, seamos honestas, cogi\u00e9ndose a quien fuera\u2014 para notar que yo tambi\u00e9n ten\u00eda mis escapadas. \u00bfHip\u00f3crita? Quiz\u00e1. Pero cuando la pasi\u00f3n en tu casa es un fantasma, termin\u00e1s buscando calor donde sea.<\/p>\n<p>Y Beto\u2026 por favoor. No hubo flores ni promesas. Solo un par de frases secas, una mano que se pos\u00f3 en mi cintura como si ya me conociera de antes, y yo, en vez de sac\u00e1rmela, apret\u00e9 los dientes para no gemir. Porque era eso: me trataba como la puta que sab\u00eda que era, sin adornos. Y a m\u00ed, despu\u00e9s de a\u00f1os de matrimonio gris, me volv\u00eda loca.<\/p>\n<p>Ahora, de vuelta en casa, cada vez que mi marido se iba &#8220;de trabajo&#8221;, yo me quedaba mordiendo el labio, imaginando otra vez esas manos que no ped\u00edan permiso. Porque al final, \u00bfqu\u00e9 tan santa pod\u00eda hacerme si hasta el roce de la silla me recordaba lo mojada que estaba ese d\u00eda?<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana luc\u00eda di\u00e1fana cuando llegu\u00e9 al edificio. Llevaba un traje de lino color hueso, holgado pero que, pese a mi esfuerzo por vestir con discreci\u00f3n, no lograba ocultar del todo la l\u00ednea de mis caderas ni el escote que se insinuaba bajo el blazer. Mis tacones \u2014altos, pero discretos\u2014 resonaban en el m\u00e1rmol del vest\u00edbulo, marcando un ritmo que sol\u00eda hacer que los hombres apartaran la mirada con respeto.<\/p>\n<p>Hasta que tropec\u00e9 con los cestos de verduras obstruyendo la entrada.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe qui\u00e9n son estos? \u2014pregunt\u00e9 al guardia, con esa voz que sab\u00eda equilibrar elegancia y firmeza.<\/p>\n<p>\u2014Un conocido de la se\u00f1orita \u00c1ngela, do\u00f1a Alma \u2014respondi\u00f3 \u00e9l, casi susurrando.<\/p>\n<p>No a\u00f1ad\u00ed nada. Avanc\u00e9 hacia el interior, pero una presencia me detuvo en seco.<\/p>\n<p>\u00c9l estaba all\u00ed.<\/p>\n<p>No era alto \u2014de hecho, yo lo superaba en varios cent\u00edmetros, incluso sin los tacones\u2014, pero su corpulencia era innegable: brazos gruesos por a\u00f1os de cargar peso, una camisa de algod\u00f3n desgastado que se adher\u00eda a su torso ancho, y manos grandes, con nudillos marcados y tierra bajo las u\u00f1as. Su rostro tampoco segu\u00eda c\u00e1nones de belleza: nariz fuerte, labios gruesos y una barba de dos d\u00edas que le daba un aire descuidado. Pero hab\u00eda algo en su mirada&#8230; una intensidad quieta, como si ya conociera cada uno de mis secretos.<\/p>\n<p>Pas\u00e9 junto a \u00e9l sin decir palabra, pero sent\u00ed el calor de sus ojos recorri\u00e9ndome. No era la mirada t\u00edmida de los ejecutivos que bajaban la vista ante mi autoridad, ni la de los j\u00f3venes que se ruborizaban al ser descubiertos. \u00c9l me observaba con una franqueza que hizo que mi nuca se erizara. Al llegar al ascensor, me volv\u00ed ligeramente, solo para confirmar lo que ya sab\u00eda: segu\u00eda all\u00ed, clav\u00e1ndome esos ojos oscuros que parec\u00edan decir: &#8220;S\u00e9 que no eres tan imperturbable como finges&#8221;.<\/p>\n<p>Ya en la oficina\u2026<\/p>\n<p>\u2014\u00c1ngela \u2014entr\u00e9 a mi despacho dejando caer el bolso sobre el sill\u00f3n con un golpe seco\u2014, \u00bfquieres explicarme por qu\u00e9 la entrada de mi edificio parece una feria rural?<\/p>\n<p>Mi secretaria alz\u00f3 la vista de su computadora, con esa sonrisa p\u00edcara que solo ella pod\u00eda permitirse.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Alma! Es solo por hoy, te lo juro. Jos\u00e9 \u2014hizo una pausa, como si el nombre explicara todo\u2014 es un amigo de toda la vida. Vino a vender sus cosechas y necesitaba un lugar donde dejar las cosas un par de horas.<\/p>\n<p>Cerr\u00e9 los ojos un instante, fingiendo exasperaci\u00f3n, aunque su tono casi infantil me desarmaba. \u00c1ngela era la \u00fanica persona a quien permit\u00eda ciertas libertades; quiz\u00e1s porque sus galletas de lim\u00f3n eran el \u00fanico consuelo en esas largas noches en que mi marido &#8220;trabajaba&#8221; hasta tarde.<\/p>\n<p>\u2014Sabes perfectamente que el consorcio no tolerar\u00e1 esto \u2014dije, pero el borde de mis labios se curv\u00f3 levemente.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Por fa-vor! \u2014arrastr\u00f3 las s\u00edlabas, acerc\u00e1ndose\u2014. Es buen\u00edsimo su zapallo anco. \u00a1Te llevar\u00e9 uno!<\/p>\n<p>\u2014Basta \u2014cort\u00e9, aunque sin dureza\u2014. Dile que guarde todo en el dep\u00f3sito&#8230; temporalmente. Luego ver\u00e9 si el se\u00f1or Rinaldi le permite un espacio en el mercado municipal.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Eres un sol! \u2014exclam\u00f3, saliendo disparada antes de que pudiera arrepentirme.<\/p>\n<p>Pasaron unas horas. Estaba revisando unos contratos cuando escuch\u00e9 un par de golpes en la puerta de mi oficina.<\/p>\n<p>\u2014Adelante \u2014dije, sin apartar la vista de la pantalla.<\/p>\n<p>Se abri\u00f3 la puerta y all\u00ed estaba \u00e9l: Jos\u00e9. Sosten\u00eda su gorra entre las manos como si fuera un objeto sagrado, y aunque se lo notaba algo cohibido, sus ojos me recorrieron con un descaro apenas contenido.<\/p>\n<p>\u2014Hola, do\u00f1ita\u2026 \u2014empez\u00f3, carraspeando\u2014. Quer\u00eda ofrecerle una disculpa. Soy Jos\u00e9, amigo de \u00c1ngela. Perd\u00f3n por las molestias que le caus\u00e9 esta ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Le sostuve la mirada. Su voz era \u00e1spera, masculina, y ese acento arrastrado me record\u00f3 de golpe el sabor terroso de ciertas fantas\u00edas que cre\u00eda tener bajo control.<\/p>\n<p>\u2014Hola, un gusto. No hace falta que te disculpes. Entiendo que necesites vender tus cosas; todos necesitamos plata. Pero no son las formas aparecer y ocupar espacios comunes sin permiso.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed\u2026 unas disculpas. Y bueno\u2026 muchas gracias por esto\u2026 \u2014murmur\u00f3, inclinando apenas la cabeza.<\/p>\n<p>\u2014No hay de qu\u00e9. Adem\u00e1s, reci\u00e9n habl\u00e9 con el due\u00f1o del mercado. Te consegu\u00ed un puesto para que puedas vender all\u00ed tus verduras.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 alz\u00f3 la vista, con una sonrisa que le ilumin\u00f3 todo el rostro.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEn serio? \u00a1Muchas gracias, se\u00f1ora!<\/p>\n<p>Frunc\u00ed los labios, conteniendo una carcajada.<\/p>\n<p>\u2014Por favor, no me digas \u201cse\u00f1ora\u201d.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo est\u00e1 casada? \u2014pregunt\u00f3, ladeando un poco la cabeza.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, pero \u201cse\u00f1ora\u201d me hace sentir vieja \u2014dije, cruz\u00e1ndome de brazos.<\/p>\n<p>\u00c9l solt\u00f3 una risita grave.<\/p>\n<p>\u2014Mil disculpas. Adem\u00e1s\u2026 usted es todo lo contrario \u2014dijo, bajando la voz y permiti\u00e9ndose recorrerme de arriba abajo con una mirada que ard\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo dices? \u2014pregunt\u00e9, fingiendo molestia, aunque sent\u00ed el calor subirme por el cuello.<\/p>\n<p>\u2014No quiero sonar grosero\u2026 pero su marido come muy bien \u2014dijo, con un tono casi insolente, pero sin dejar de sonre\u00edr.<\/p>\n<p>\u2014Bueno\u2026 creo que ya es momento de que te retires \u2014dije, intentando retomar la compostura.<\/p>\n<p>\u2014No quer\u00eda causarle m\u00e1s molestias, que tenga un lindo d\u00eda\u2026 y muchas gracias. Si necesita algo\u2026 aqu\u00ed tiene un servidor.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, gracias\u2026 \u2014respond\u00ed, soltando una peque\u00f1a carcajada que me traicion\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Lo que sea, \u00bfeh? Puedo hacer entrega a domicilio \u2014a\u00f1adi\u00f3, gui\u00f1\u00e1ndome un ojo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ya basta, por favor! Tengo mucho trabajo.<\/p>\n<p>\u2014Okey, guapa\u2026 gracias y hasta luego \u2014dijo, antes de salir cerrando la puerta con suavidad.<\/p>\n<p>Mientras el clic del picaporte se apagaba, me qued\u00e9 quieta, sintiendo un escalofr\u00edo que me sub\u00eda por la espalda. Era el mismo cosquilleo que me recorr\u00eda cada vez que recordaba a Beto. Y aunque Jos\u00e9 no era precisamente un hombre de belleza cl\u00e1sica, hab\u00eda algo en su seguridad\u2026 en su descaro\u2026 que me hac\u00eda hervir la sangre.<\/p>\n<p>Pens\u00e9 en sus manos \u00e1speras, en su voz ronca. Y no pude evitarlo: un latido sordo me puls\u00f3 entre las piernas, mientras me pasaba la lengua por los labios, conteniendo un suspiro.<\/p>\n<p>Los d\u00edas siguientes pasaron sin demasiados sobresaltos. O, al menos, sin sobresaltos visibles. Porque dentro de m\u00ed, todo parec\u00eda un campo minado.<\/p>\n<p>En mi casa, el silencio se hab\u00eda convertido en un invitado habitual. Mi marido y yo nos cruz\u00e1bamos en la cocina, en el dormitorio, en el vestidor\u2026 como si fu\u00e9semos dos compa\u00f1eros de trabajo que comparten el mismo espacio, pero no la misma vida.<\/p>\n<p>No habl\u00e1bamos de nada que importara. Ni siquiera discut\u00edamos. Y, a veces, eso dol\u00eda m\u00e1s que los gritos.<\/p>\n<p>\u00c9l llegaba tarde, con excusas cada vez menos cre\u00edbles: reuniones, cenas de negocios, viajes improvisados. Y yo, aunque hac\u00eda rato lo sospechaba, todav\u00eda no me animaba a preguntarle en la cara si estaba acost\u00e1ndose con otra. Quiz\u00e1 porque, en el fondo, me daba miedo tener que admitir mis propios pecados.<\/p>\n<p>Aunque, claro, mis aventuras hab\u00edan terminado hac\u00eda tiempo. El a\u00f1o pasado Beto me hizo volver a despertar, y no quer\u00eda volver a mis puter\u00edas\u2026 pero el calor en el interior era peor que un incendio.<\/p>\n<p>Una tarde, estaba revisando unas carpetas cuando \u00c1ngela irrumpi\u00f3 en mi despacho. Ni siquiera golpe\u00f3 la puerta.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Almaaa! \u2014canturre\u00f3, como si el mundo fuera un lugar maravilloso.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 pasa ahora? \u2014dije, simulando fastidio.<\/p>\n<p>Ven\u00eda cargada con dos bolsas enormes.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Jos\u00e9 te mand\u00f3 esto! \u2014exclam\u00f3, dejando una bolsa sobre mi escritorio.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfOtra vez? \u2014pregunt\u00e9, aunque una parte de m\u00ed se sinti\u00f3 est\u00fapidamente halagada.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, se\u00f1ora Alma \u2014dijo \u00c1ngela, marcando la palabra \u201cse\u00f1ora\u201d con intenci\u00f3n burlona\u2014. Dice que son duraznos y ciruelas de su huerta. Que te los merec\u00e9s.<\/p>\n<p>\u2014\u00c1ngela\u2026 \u2014suspir\u00e9, llev\u00e1ndome la mano a la frente\u2014. Sab\u00e9s que estoy casada.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, \u00a1y qu\u00e9! Est\u00e1s casada, no muerta.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1\u00c1ngela! \u2014la ret\u00e9, aunque no pude evitar soltar una risita.<\/p>\n<p>Ella me mir\u00f3 con esa cara suya de \u201csab\u00e9s que tengo raz\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>\u2014Adem\u00e1s \u2014sigui\u00f3, inclin\u00e1ndose hacia m\u00ed\u2014\u2026 no est\u00e1s tan casada.<\/p>\n<p>La mir\u00e9 en silencio. No supe qu\u00e9 contestarle. Ella baj\u00f3 la voz, m\u00e1s seria.<\/p>\n<p>\u2014Yo s\u00e9 que no est\u00e1s bien con \u00e9l. Y s\u00e9 que Jos\u00e9 te mira\u2026 distinto.<\/p>\n<p>Desvi\u00e9 la vista, inc\u00f3moda. Saqu\u00e9 un durazno de la bolsa. Era grande, perfecto, de un color naranja casi imposible. Lo gir\u00e9 entre mis dedos, sintiendo su piel aterciopelada.<\/p>\n<p>\u2014No voy a meterme en l\u00edos otra vez \u2014murmur\u00e9, m\u00e1s para convencerme a m\u00ed misma que a ella.<\/p>\n<p>\u2014Yo solo digo\u2026 que est\u00e1s viva. Y que es una l\u00e1stima que nadie te lo recuerde \u2014dijo \u00c1ngela, antes de enderezarse con un suspiro\u2014. \u00a1Ah! Y hablando de recordar\u2026 \u00a1mi cumple es la semana que viene!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No me digas que cumpl\u00eds treinta! \u2014exclam\u00e9, exagerando el tono dram\u00e1tico.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Vieja y acabada, lo s\u00e9! \u2014brome\u00f3\u2014. Pero igual quiero fiesta. Va a ser en el club del pueblo. Quiero que vengas\u2026 y tambi\u00e9n tu marido.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEst\u00e1s segura de quererlo ah\u00ed? \u2014pregunt\u00e9, arqueando una ceja.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Obvio! Sos mi mejor amiga. Y \u00e9l\u2026 bueno, aunque sea para la foto familiar \u2014se encogi\u00f3 de hombros.<\/p>\n<p>Suspir\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014Voy a intentar convencerlo\u2026<\/p>\n<p>Esa noche, en casa, lo abord\u00e9 mientras \u00e9l revisaba su tel\u00e9fono, recostado en la cama.<\/p>\n<p>\u2014Amor\u2026 \u2014empec\u00e9, con mi mejor voz suave.<\/p>\n<p>\u2014Hmm \u2014respondi\u00f3 \u00e9l, sin despegar la mirada de la pantalla.<\/p>\n<p>Me sent\u00e9 a su lado. Acerqu\u00e9 mi mano a su pecho, sobre su camisa. Ol\u00eda a colonia cara\u2026 y a desinter\u00e9s.<\/p>\n<p>\u2014\u00c1ngela cumple a\u00f1os. Me invit\u00f3 al pueblo. Quiere que vayamos los dos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfAl pueblo? \u2014pregunt\u00f3, levantando apenas la vista.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed\u2026 Ser\u00eda solo un fin de semana. Ella es mi amiga.<\/p>\n<p>\u00c9l solt\u00f3 un suspiro breve, casi impaciente.<\/p>\n<p>\u2014Sab\u00e9s que no me gustan esas cosas. Gente que no conozco, m\u00fasica horrible\u2026 y encima ese calor.<\/p>\n<p>\u2014Podr\u00eda ser divertido\u2026 \u2014insist\u00ed, roz\u00e1ndole apenas el cuello con mis labios.<\/p>\n<p>\u2014No. Adem\u00e1s, ese finde tengo cosas \u2014dijo, apart\u00e1ndose ligeramente.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 cosas? \u2014pregunt\u00e9, conteniendo la amargura que me sub\u00eda a la garganta.<\/p>\n<p>\u2014Cosas del trabajo, Alma.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfOtra vez? \u2014dije, intentando mantener la voz neutra.<\/p>\n<p>\u00c9l me lanz\u00f3 una mirada que no supe descifrar. Ni cari\u00f1o. Ni deseo. Solo\u2026 hast\u00edo.<\/p>\n<p>\u2014Mir\u00e1, and\u00e1 vos si quer\u00e9s. Yo no voy. No tengo nada que hacer en ese lugar \u2014cort\u00f3, antes de volver al tel\u00e9fono.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 en silencio, mir\u00e1ndolo. Era incre\u00edble c\u00f3mo, a menos de medio metro de distancia, pod\u00edamos estar en mundos completamente distintos.<\/p>\n<p>Prob\u00e9 una \u00faltima vez. Deslic\u00e9 mis dedos por su brazo, buscando su piel.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuer\u00e9s que me quede esta noche contigo? \u2014susurr\u00e9, esperando siquiera un atisbo de inter\u00e9s.<\/p>\n<p>\u2014Estoy cansado, Alma \u2014dijo \u00e9l, con tono casi mec\u00e1nico.<\/p>\n<p>\u2014Claro\u2026 \u2014respond\u00ed, sintiendo un nudo en la garganta.<\/p>\n<p>Me gir\u00e9 y me acost\u00e9 del otro lado, de espaldas. Cerr\u00e9 los ojos, aunque sab\u00eda que no iba a poder dormir.<\/p>\n<p>En la penumbra, me invadi\u00f3 la misma pregunta que me asaltaba cada noche: \u00bfen qu\u00e9 momento se hab\u00eda muerto lo nuestro?<\/p>\n<p>Y, sin quererlo, me encontr\u00e9 pensando en Jos\u00e9. En su manera de mirarme como si viera algo bajo mi ropa, en esas manos grandes y rudas\u2026<\/p>\n<p>Me sent\u00ed sucia. Me sent\u00ed viva. Y me sent\u00ed m\u00e1s sola que nunca.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, mi marido me despert\u00f3 con un beso suave en el hombro. Me sobresalt\u00e9, no porque no estuviera acostumbrada a que me besara, sino porque hac\u00eda semanas \u2014tal vez meses\u2014 que no lo hac\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Alma\u2026 \u2014murmur\u00f3, acarici\u00e1ndome el brazo\u2014. Perd\u00f3n por anoche.<\/p>\n<p>Me gir\u00e9 para mirarlo. Ten\u00eda ojeras, pero tambi\u00e9n una expresi\u00f3n casi vulnerable que hac\u00eda tiempo no le ve\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014No quiero ir al cumplea\u00f1os de \u00c1ngela \u2014dijo enseguida, antes de que yo pudiera abrir la boca\u2014. S\u00e9 que te molesta, pero no me siento c\u00f3modo en esos lugares. Y estoy muy cansado.<\/p>\n<p>Lo observ\u00e9 un segundo, tratando de encontrar en su mirada algo que me convenciera de que segu\u00eda siendo el hombre del que me hab\u00eda enamorado.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien \u2014dije finalmente, en un susurro.<\/p>\n<p>Sonri\u00f3, como si se sacara un peso de encima. Me bes\u00f3 la frente y se levant\u00f3 para ducharse. Lo escuch\u00e9 tararear mientras se met\u00eda en el ba\u00f1o, y me sent\u00ed rid\u00edculamente sola en la cama enorme.<\/p>\n<p>Iba a ir sola.<\/p>\n<p>La semana se present\u00f3 larga y calurosa. La fiesta de \u00c1ngela era el s\u00e1bado y domingo siguiente, y ella no paraba de bombardearme con mensajes.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1El s\u00e1bado es solo de chicas! \u2014me explic\u00f3 por en\u00e9sima vez, mientras me mostraba en su celular la lista de invitadas\u2014. Vamos a ser seis nada m\u00e1s: vos, yo, Mariana, Caro, Luchi y Marta. M\u00fasica, tragos y confesiones. Nada de hombres.<\/p>\n<p>\u2014Miedo me da eso de \u201cconfesiones\u201d \u2014dije, rodando los ojos.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ay, no seas amarga! \u2014rio\u2014. El domingo es la cena familiar y la fiesta grande. Pero el s\u00e1bado quiero que estemos nosotras solas.<\/p>\n<p>Mientras tanto, Jos\u00e9 parec\u00eda haberse propuesto hacerse visible en mi vida. O, mejor dicho, meterse en ella.<\/p>\n<p>Apareci\u00f3 el martes en la oficina, cargado de bolsas de duraznos , aunque no hab\u00eda ning\u00fan pedido formal.<\/p>\n<p>\u2014Estos est\u00e1n blanditos\u2026 \u2014me dijo Jos\u00e9, empuj\u00e1ndome la caja de duraznos hacia m\u00ed\u2014. Como la boca de una mujer que hace rato no besan bien.<\/p>\n<p>\u2014Jos\u00e9\u2026 \u00a1Basta! \u2014le espet\u00e9, aunque un calor me subi\u00f3 por el cuello.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfMe va a decir que su marido la tiene contenta? \u2014insisti\u00f3, bajando la voz, casi ronco.<\/p>\n<p>Abr\u00ed la boca para contestar, pero no sali\u00f3 nada. Me limit\u00e9 a fruncir el ce\u00f1o.<\/p>\n<p>\u2014No se preocupe \u2014dijo \u00e9l\u2014. A veces hace falta probar otras frutas. Para saber lo que se est\u00e1 perdiendo.<\/p>\n<p>Me gir\u00e9 para irme, pero escuch\u00e9 a \u00c1ngela soltar una risita detr\u00e1s m\u00edo.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1s colorada como un tomate, Alma \u2014se burl\u00f3 ella.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1And\u00e1 a trabajar, \u00c1ngela! \u2014retruqu\u00e9, intentando que no se notara que temblaba un poco.<\/p>\n<p>El mi\u00e9rcoles apareci\u00f3 de nuevo..<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Hola, se\u00f1ora Alma!<\/p>\n<p>\u2014Jos\u00e9\u2026 \u2014dije, exasperada\u2014. No me digas se\u00f1ora.<\/p>\n<p>\u2014Perd\u00f3n. Alma\u2026 \u2014repiti\u00f3 \u00e9l, muy despacio, inclin\u00e1ndose hasta que casi pude sentir su respiraci\u00f3n contra mi cuello.<\/p>\n<p>No pude evitar estremecerme.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLe puedo preguntar algo? \u2014susurr\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Depende.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfHace cu\u00e1nto no se corre gritando mi nombre\u2026 aunque sea en sue\u00f1os?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Jos\u00e9! \u2014espet\u00e9, empuj\u00e1ndolo apenas con la mano en su pecho, que estaba caliente bajo la tela gastada de su remera\u2014. No digas esas cosas.<\/p>\n<p>\u2014Es solo una pregunta, do\u00f1ita\u2026 \u2014sonri\u00f3 \u00e9l.<\/p>\n<p>Me alej\u00e9, pero no lo suficiente para que no me llegara el perfume terroso de su piel.<\/p>\n<p>El mi\u00e9rcoles lo encontr\u00e9 en el pasillo. Ven\u00eda con cajas sobre los hombros, sudado, con la camiseta pegada al torso. Me clav\u00f3 esos ojos oscuros.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Mi do\u00f1ita favorita!<\/p>\n<p>\u2014No me digas do\u00f1ita.<\/p>\n<p>\u2014Bueno\u2026 Alma. Pero es que me gusta c\u00f3mo suena \u201cdo\u00f1ita\u201d en mi boca \u2014dijo, mir\u00e1ndome fijamente los labios.<\/p>\n<p>Rod\u00e9 los ojos.<\/p>\n<p>\u2014Sos imposible.<\/p>\n<p>\u2014Y vos sos irresistible \u2014me lanz\u00f3, casi sin espacio entre nosotros.<\/p>\n<p>Por un instante, me qued\u00e9 mir\u00e1ndolo. Sus pesta\u00f1as eran largas, polvorientas. Su boca estaba reseca, como la de alguien que trabaja al sol, y eso me provoc\u00f3 una punzada absurda entre las piernas.<\/p>\n<p>\u2014Jos\u00e9\u2026 \u2014empec\u00e9, con voz m\u00e1s suave\u2014. No me busques problemas.<\/p>\n<p>\u2014Los problemas ya los tiene, Alma \u2014dijo, clav\u00e1ndome la mirada\u2014. Solo que no quiere admitirlo.<\/p>\n<p>Esa noche, me decid\u00ed a intentar algo con mi marido. Me puse un baby doll negro, casi transparente, con puntilla en el borde.<\/p>\n<p>Me met\u00ed en la cama y deslic\u00e9 la mano bajo la s\u00e1bana hasta encontrarlo. Estaba de espaldas, revisando el celular.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTen\u00e9s que trabajar esta noche? \u2014pregunt\u00e9, suave.<\/p>\n<p>\u2014Mmm\u2026 no s\u00e9\u2026 ma\u00f1ana tengo que madrugar \u2014dijo \u00e9l, sin mirarme.<\/p>\n<p>Le baj\u00e9 el celular, oblig\u00e1ndolo a mirarme. Le di un beso, con lengua, empuj\u00e1ndome contra \u00e9l. Sent\u00ed que se le endurec\u00eda un poco bajo el pantal\u00f3n de pijama.<\/p>\n<p>\u2014Podr\u00edamos aprovechar\u2026 \u2014dije, bajando mi mano y frot\u00e1ndolo suavemente.<\/p>\n<p>Suspir\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Bueno\u2026 dale\u2026 pero r\u00e1pido \u2014respondi\u00f3, ya con tono resignado.<\/p>\n<p>Me sub\u00ed sobre \u00e9l, moviendo las caderas. Al principio, me agarr\u00f3 de las tetas y me bes\u00f3 el cuello. Cerr\u00e9 los ojos, queriendo imaginar que era Jos\u00e9 el que me sujetaba.<\/p>\n<p>Pero apenas empez\u00f3 a entrar y salir, \u00e9l gimi\u00f3 dos veces, se puso tenso y termin\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Uf\u2026 perd\u00f3n, estoy reventado\u2026 \u2014murmur\u00f3, sali\u00e9ndose enseguida.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 arriba suyo, con el calor palpitando entre mis piernas y una mezcla de rabia y vac\u00edo en el pecho.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPod\u00e9s al menos\u2026? \u2014empec\u00e9 a decir, bajando la mano hacia mi sexo.<\/p>\n<p>\u2014Ma\u00f1ana, Alma\u2026 ma\u00f1ana, te juro\u2026 \u2014dijo \u00e9l, gir\u00e1ndose para darle la espalda.<\/p>\n<p>Me tumb\u00e9 a su lado, sintiendo las l\u00e1grimas picarme detr\u00e1s de los p\u00e1rpados. Ten\u00eda la bombacha pegajosa, pero segu\u00eda caliente, casi furiosa de deseo. Cerr\u00e9 los ojos e, inevitablemente, pens\u00e9 en Jos\u00e9.<\/p>\n<p>El viernes, Jos\u00e9 volvi\u00f3 a aparecer en la oficina, con unas bolsas enormes de zapallitos. Llevaba la remera blanca mojada de sudor, marc\u00e1ndole los pezones duros.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Buen d\u00eda, guapa!<\/p>\n<p>\u2014Buen d\u00eda, Jos\u00e9\u2026 \u2014dije, esta vez con menos severidad.<\/p>\n<p>\u00c9l me mir\u00f3, sorprendido.<\/p>\n<p>\u2014Mir\u00e1 vos\u2026 hoy me salud\u00e1s lindo.<\/p>\n<p>\u2014Hoy estoy de buen humor \u2014dije, acomod\u00e1ndome el pelo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY eso? \u00bfTu marido se port\u00f3 bien anoche? \u2014pregunt\u00f3 con descaro.<\/p>\n<p>Lo fulmin\u00e9 con la mirada.<\/p>\n<p>\u2014Eso no es asunto tuyo.<\/p>\n<p>\u2014Para m\u00ed s\u00ed \u2014replic\u00f3 \u00e9l\u2014. Porque si \u00e9l no hace bien las cosas\u2026 yo me ofrezco de suplente.<\/p>\n<p>No pude evitar soltar una carcajada seca.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 sab\u00e9s vos de lo que me gusta o no?<\/p>\n<p>Jos\u00e9 se inclin\u00f3, bajando la voz:<\/p>\n<p>\u2014S\u00e9 lo suficiente para reconocer cuando una mujer anda caminando con la bombacha mojada.<\/p>\n<p>Abr\u00ed la boca, escandalizada.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Jos\u00e9!<\/p>\n<p>\u2014No me digas que no\u2026 \u2014continu\u00f3 \u00e9l\u2014. A veces basta c\u00f3mo te sent\u00e1s en la silla\u2026 o c\u00f3mo respir\u00e1s cuando me acerco.<\/p>\n<p>Me mord\u00ed el labio. \u00c1ngela entr\u00f3 justo en ese momento, con un caf\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, bueno\u2026 \u00bfqu\u00e9 pasa ac\u00e1? \u2014intervino ella, divertida.<\/p>\n<p>\u2014Nada, \u00c1ngela \u2014dije, volvi\u00e9ndome r\u00e1pidamente a mi escritorio\u2014. Jos\u00e9 se va.<\/p>\n<p>\u2014Yo me voy\u2026 pero usted sabe d\u00f3nde encontrarme, Alma \u2014dijo \u00e9l, saliendo, sin dejar de mirarme.<\/p>\n<p>Cuando se fue, \u00c1ngela se me acerc\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfVas a negar que te calienta?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1\u00c1ngela!<\/p>\n<p>\u2014Bueno\u2026 yo nom\u00e1s pregunto. Adem\u00e1s\u2026 con el marido que ten\u00e9s\u2026 no me sorprender\u00eda nada.<\/p>\n<p>Le di un manotazo amistoso en el brazo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Callate!<\/p>\n<p>Pero cuando me sent\u00e9, tuve que cruzar las piernas porque estaba h\u00fameda. Otra vez.<\/p>\n<p>Finalmente, lleg\u00f3 el s\u00e1bado. Prepar\u00e9 mi bolso y baj\u00e9 al estacionamiento. Mi marido estaba tomando un caf\u00e9, ya vestido para salir.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSegura que quer\u00e9s ir sola? \u2014me pregunt\u00f3, d\u00e1ndome un beso r\u00e1pido en la mejilla.<\/p>\n<p>\u2014No es que quiera \u2014dije, conteniendo un suspiro\u2014. Pero si vos no vas, no pienso faltar al cumplea\u00f1os de mi mejor amiga.<\/p>\n<p>\u00c9l me mir\u00f3 con una mezcla de culpa y fastidio.<\/p>\n<p>\u2014No quiero ir a meterme con tus amigas\u2026 ni con gente de campo\u2026 no es lo m\u00edo, Alma.<\/p>\n<p>\u2014Ya s\u00e9 que no es lo tuyo. Nada es lo tuyo \u00faltimamente \u2014dije, incapaz de frenar el veneno que me sali\u00f3 en la voz.<\/p>\n<p>\u2014No empecemos, Alma.<\/p>\n<p>Rod\u00e9 los ojos, agarr\u00e9 las llaves y me fui.<\/p>\n<p>Mientras manejaba por la ruta, sent\u00ed el zumbido del aire acondicionado contra mi cuello. Y mientras ve\u00eda los campos pasar, no pude evitar pensar que quiz\u00e1s, si todo en mi matrimonio segu\u00eda igual\u2026 no iba a poder resistirme a Jos\u00e9 por mucho m\u00e1s tiempo.<\/p>\n<p>Y lo peor \u2014o lo mejor\u2014 es que ya no estaba segura de querer resistirme&#8230;<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_60789\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"60789\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Le baj\u00e9 el celular, oblig\u00e1ndolo a mirarme. Le di un beso, con lengua, empuj\u00e1ndome contra \u00e9l. Sent\u00ed que se le endurec\u00eda un poco bajo el pantal\u00f3n de pijama. \u2014Podr\u00edamos aprovechar\u2026 \u2014dije, bajando mi mano y frot\u00e1ndolo suavemente. Suspir\u00f3. \u2014Bueno\u2026 dale\u2026 pero r\u00e1pido \u2014respondi\u00f3, ya con tono resignado. Me sub\u00ed sobre \u00e9l, moviendo las caderas. 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