{"id":60830,"date":"2025-07-14T00:02:41","date_gmt":"2025-07-13T22:02:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=60830"},"modified":"2025-07-13T17:56:31","modified_gmt":"2025-07-13T15:56:31","slug":"8237-ardiente-oscuridad-en-la-noche-madre-hija-o-abuela-era-igual-para-meterla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/8237-ardiente-oscuridad-en-la-noche-madre-hija-o-abuela-era-igual-para-meterla\/","title":{"rendered":"Madre e hija me compartieron"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"60830\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">105<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El presente testimonio me sucedi\u00f3 por fines de los setenta, en otro contexto econ\u00f3mico y social.<\/p>\n<p>Por razones que no vienen al caso mencionar, mis padres estaban preocupados en que consiguiera una mejora laboral, por lo cual decidieron enviarme con unos conocidos, considerando que ser\u00eda mejor para ellos y favorable para adquirir experiencia en el manejo de los temas de la explotaci\u00f3n agropecuaria.<\/p>\n<p>El destino, la inmensa Patagonia Argentina, en la provincia de Chubut, lugar cercano a la localidad de Las Plumas, en medio de la provincia, alejado de los centros poblados. La casa era un antiguo casco de estancia, grande, c\u00f3moda y acogedora.<\/p>\n<p>La residencia, estilo colonial, habitaba una familia compuesta por un matrimonio con dos hijos, la madre del se\u00f1or y el personal de campo. El hijo var\u00f3n y el se\u00f1or estaban trabajando en Brasil desde hac\u00eda un a\u00f1o en una explotaci\u00f3n similar que hab\u00edan comprado recientemente, quedando solas las tres mujeres.<\/p>\n<p>Emma, la madre, cuarentona y autoritaria, debajo de esa p\u00e1tina severa se intu\u00eda una mujer ardiente y sensual, de formas contundentes; la hija, Silvia, de prometedores dieciocho a\u00f1os, llenos de alegr\u00eda y ganas de vivir.<\/p>\n<p>Se alegraron de mi llegada, Emma mencion\u00f3 que en la casa faltaba presencia masculina. Yo, reci\u00e9n salido del servicio militar, veinte a\u00f1os, con la testosterona pidiendo acci\u00f3n, desde la presentaci\u00f3n las ten\u00eda en la mira, como para cazarlas tan pronto me dieran una oportunidad. En esas noches lejos de todo, mis deseos fantaseaban con que ellas estando necesitadas de hombre se ven\u00edan a mi cama para saciar mis urgencias sexuales, pero en las ma\u00f1anas solo me quedaba el rastro de ese sue\u00f1o h\u00famedo pegado en el calzoncillo.<\/p>\n<p>De inmediato se gener\u00f3 una corriente de simpat\u00eda, los discos y casetes, que en buena cantidad traje como obsequio, animaron las largas veladas, siempre acompa\u00f1adas por el trago de alg\u00fan licor para amenizar la noche antes de irnos a la cama en soledad.<\/p>\n<p>El clima fr\u00edo y las nevadas frecuentes nos manten\u00eda aislados durante varios d\u00edas: nos acercaba a estrechamos v\u00ednculos, a compartirnos recuerdos e historias que amenizaran y entibiaran esos momentos en la soledad del paraje patag\u00f3nico.<\/p>\n<p>Una noche, despu\u00e9s de festejar, con torta galesa y whisky irland\u00e9s, de donde era originaria la familia, los dos meses de mi llegada, hab\u00edamos bebido un poquito de m\u00e1s, bailamos, primero con Silvia y luego con Emma.<\/p>\n<p>No s\u00e9 si habr\u00e1 sido el efecto del whisky, pero deb\u00ed mal disimular el efecto que ejerc\u00eda el contacto con un cuerpo femenino entre mis brazos despu\u00e9s de forzada abstinencia sexual.<\/p>\n<p>Ema acus\u00f3 recibo de la mal disimulada excitaci\u00f3n y torpemente escondida, se apret\u00f3 m\u00e1s, para ocultar el bulto, o para aprovecharse del contacto. Los calores y agitaci\u00f3n de Emma denotaban que no est\u00e1 ajena a mi realidad, muy por el contrario, me parec\u00eda que estaba m\u00e1s que agradecida por hacerla sentir deseada, pero las circunstancias ordenaban prudencia y recato.<\/p>\n<p>Se retiraron la abuela y Silvia, Emma se qued\u00f3 para levantar la mesa, yo para ayudarla.<\/p>\n<p>En la noche siento que alguien entra en mi cuarto, silenciosamente se mete debajo de las cobijas\u2026 Una c\u00e1lida mano me acaricia el pecho, la espalda y se mete debajo del b\u00f3xer, tom\u00e1ndome la verga que se pone al palo en el acto. No habla, no pregunto qui\u00e9n es, con tal calentura ni falta que hace, cualquiera de las mujeres me sirve en ese momento, aunque sea la abuela es igual.<\/p>\n<p>La dejo hacer, muevo la pelvis, acompa\u00f1o la mano femenina. Giro el cuerpo, enfrentados, la abrazo, est\u00e1 desnuda, por el volumen de las tetas pareciera ser Emma. Al sentirse abrazada responde con profundo suspiro, se aprieta contra m\u00ed y en un susurro dice:<\/p>\n<p>\u2014Soy Emma, d\u00e9jame estar con vos.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, claro\u2026<\/p>\n<p>Me saca el calzoncillo, acaricia la verga. Los cuerpos pegados, me bes\u00f3 en la boca, recorr\u00eda, exploraba, el interior con su lengua, la boca rept\u00f3 por mi vientre, baj\u00f3 hasta la pija. Lami\u00f3, se la engull\u00f3 hasta la garganta, recorr\u00eda en toda su extensi\u00f3n, mientras acariciaba los test\u00edculos.<\/p>\n<p>El hambre acumulada, la juventud y tan intensa mamada hicieron estragos en mi sexo, incapaz de retener por m\u00e1s tiempo la eyaculaci\u00f3n le avis\u00e9 que de continuar as\u00ed no me pod\u00eda contener, que me iba, en su boca\u2026<\/p>\n<p>\u2014Ven, en mi boca, no te detengas\u2026 \u00a1la quiero!<\/p>\n<p>Se trag\u00f3 todo, pod\u00eda sentir ese placer inexplicable, casi olvidado, de cuando una mujer me hac\u00eda los honores de tragarse mi acabada y limpiar hasta esa \u00faltima gotita que asoma perezosa despu\u00e9s de agotar toda la carga de caliente leche.<\/p>\n<p>La vitalidad y el tiempo sin sexo producen la magia de que la merma en la erecci\u00f3n pase desapercibida en su boca ansiosa. Volvi\u00f3 a chupar con, con desesperada ansiedad. Cogiendo su boca, le tom\u00e9 la cabeza, apret\u00e1ndola contra el vientre y avis\u00e9 con un empuj\u00f3n hasta la campanilla. Explot\u00e9 nuevamente en su boca. La leche volvi\u00f3 a fluir, con fuerza. Un sonido gutural de lo profundo de la garganta acompa\u00f1\u00f3 el \u00faltimo env\u00edo de semen. Trag\u00f3 todo, disfrutando de la intensa acabada, tanto como yo.<\/p>\n<p>Las piernas me quedaron temblando, por el desahogo urgente y las dos acabadas sin soluci\u00f3n de continuidad, ella con las mand\u00edbulas casi acalambradas por mamar tanto. Nos tomamos un merecido y reparador descanso, confundidos en un abrazo que nos deb\u00edamos, creo que nos deseamos desde el primer momento, ella buscando esa juventud ardiente, yo la experiencia en abstinencia forzada, dos necesidades para un mismo deseo: la urgencia sexual.<\/p>\n<p>Encend\u00ed la luz. Se justificaba diciendo de su necesidad de tener sexo y urgente. Shhh, con mi dedo \u00edndice en su boca silenci\u00e9 el resto de la innecesaria explicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Estoy necesitada, no sab\u00e9s cu\u00e1nto. Solo, d\u00e9jate amar, te voy a poner al d\u00eda, voy a saciar tus ganas por cogerte a esta mujer madura tan llena de fuego y necesitada de pija&#8230;<\/p>\n<p>Ahora, a plena luz pod\u00eda admirarla, serena belleza de mujer, carnes firmes por el trabajo rural. Pechos abundantes, colgando levemente hacia abajo, pezones gruesos y erguidos se ofrec\u00edan a mi boca como deliciosas frutillas que me hicieron recordar mi deseo de hacerlas m\u00edas.<\/p>\n<p>Lamidas, leves mordiscos e intensa chupada a los pezones le arrancaban gemidos de placer, que aumentaron en intensidad cuando comenc\u00e9 a estrujarle la teta, mientras la otra mano nada en la abundante humedad de la concha. El dedo gordo en el cl\u00edtoris y los tres siguientes hurgando dentro, la excitan y comienza a gemir y a ahogarme presion\u00e1ndome contra su teta.<\/p>\n<p>Me retir\u00f3 de su teta, girando hasta poder colocar su boca nuevamente en el miembro, otra vez \u201cal palo\u201d, busc\u00f3 la verga, peg\u00f3 tremendas chupadas para montarse, a horcajadas m\u00edo, met\u00e9rsela en la concha, hasta los huevos. Un instante y se la mand\u00f3 ella misma para sentirla toda en ella, hasta que hizo tope, reci\u00e9n ah\u00ed se detuvo, pero solo un instante.<\/p>\n<p>Me mir\u00f3 agradeciendo lo que ten\u00eda dentro, movimientos de subibaja, sali\u00e9ndose hasta la cabeza para dejarse caer lento, pero hasta presionar con todo. Era todo movimiento, activa ansiedad, descontrolada por las oleadas de calentura que la recorren y hacen vibrar. Los gemidos brotan con las incoherencias propias de una hembra presa de la lujuria, tratando de liberar su deseo endemoniado que la controla, exorcizar esa calentura atroz que atenaza sus entra\u00f1as, que constri\u00f1e sus esf\u00ednteres, que endurece sus m\u00fasculos y no le permite llegar al abismo de la satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p>La aprisiono de las caderas, atraigo su cuerpo y arqueo mi cintura, elev\u00e1ndome con ella encima, haciendo la penetraci\u00f3n m\u00e1s profunda y la entrada m\u00e1s intensa.<\/p>\n<p>Esa combinaci\u00f3n de movimientos, alteran el ritmo, la sustraigo de sus propios pensamientos para pedirle que se permita dejarme llevarla en el viaje de su vida, que se entregue al macho que tiene dentro de s\u00ed.<\/p>\n<p>No s\u00e9 si fueron mis palabras o qu\u00e9, pero en una penetraci\u00f3n me elevo un poco m\u00e1s&#8230; y ella se dej\u00f3 llevar en el vuelo al para\u00edso\u2026 de pronto su mirada se pierde, aspira profundo como en agon\u00eda y un quejido venido del m\u00e1s all\u00e1 se ahog\u00f3 en su pecho.<\/p>\n<p>Dej\u00f3 de respirar, la ensart\u00e9 en m\u00ed, empalada hasta el fondo de mi ser y nuevamente se repite el efecto de dejarse morir en mis brazos.<\/p>\n<p>Fue un orgasmo, intenso, silencioso y luego la nada misma.<\/p>\n<p>Unos segundos de mortal silencio y luego comienzo nuevamente a elevarla, y dejarla caer, siempre ensartada en la estaca de carne que busca el fondo de su ser.<\/p>\n<p>El ritmo in crescendo le provocaba jadeos m\u00e1s y m\u00e1s intensos, los ojos fuertemente cerrados, concentrada solo en su placer, comprensible, para saciar el deseo contenido. No pudo aguantar tanto como hubiera querido, sorprendida por el orgasmo estremecedor y violento, convulsion\u00f3 en temblores y gemidos, en toda la duraci\u00f3n de la secuencia.<\/p>\n<p>La contuve con las manos en las caderas para que no cayera, con elevaciones de pelvis me introduc\u00eda cuanto pod\u00eda en su argolla, haciendo los orgasmos m\u00e1s profundos y duraderos. Agotada se dej\u00f3 caer encima de m\u00ed, buscando el aire que le faltaba en sus pulmones, sin salirse. Reci\u00e9n acabado, pod\u00eda aguantar un poco m\u00e1s. Cambiamos, ella debajo, yo muy adentro, sus piernas flexionadas, mis manos debajo de sus muslos, llegando a sus caderas, totalmente comprimida, volcado entre sus piernas, todo entrado en su vagina.<\/p>\n<p>Tengo el dominio de las acciones, empujando con todas mis fuerzas. Por dos veces necesit\u00e9 secar la pija debido al exceso de humedad por tama\u00f1a calentura. Bombeando, desenfrenado, avis\u00e9 que estaba llegando el semen, me pidi\u00f3 todo el que pudiera darle.<\/p>\n<p>Pocas embestidas m\u00e1s y me estoy vaciando todo el contenido de los huevos bien en el fondo de la vagina. En el proceso de acabarle, casi al final, la sorprendi\u00f3 un nuevo orgasmo, casi al sentir el calorcito del semen. Sin sacarla pude recibir esa risa sin sentido que suele acompa\u00f1ar el relax de los cuerpos.<\/p>\n<p>Nuevamente mi juventud y sus muchas ganas, hicieron el milagro de la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Emprendimos un nuevo polvo, con todo, como si no hubi\u00e9ramos cogido, despu\u00e9s dormimos juntos, muy abrazados.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda fue distinto, el buen humor reinaba en la casa, el brillo del sol era distinto, para nosotros dos al menos. Esa noche reanudamos el deseo suspendido en la ma\u00f1ana. Con menos apremios tuvimos m\u00e1s tiempo para disfrutarnos; en los siguientes me hice adicto a chuparle la concha a saciar mi sed en ella cada vez que el deseo me llamaba, ella parec\u00eda mi ni\u00f1a exploradora, por lo de \u201csiempre lista\u201d para cumplirme los deseos de vaciarme dentro de ella. Fue maestra y alumna, me ense\u00f1\u00f3, y tambi\u00e9n accedi\u00f3 a dejarme hacerle sexo anal, todo el que se me antojara.<\/p>\n<p>Era una mujer total: con todo. Demostr\u00f3 ser madre considerada y hembra solidaria. Con el correr de los d\u00edas, y luego de \u201clitros\u201d, bueno no tantos en realidad, pero por la forma que me corr\u00eda dentro de su sexo bien me lo parec\u00eda. Saciado lo m\u00e1s urgente del deseo sexual, estabilizada \u201cla pareja\u201d este joven ya estaba necesitando probar a la otra muchacha, la carne joven pide carne joven, tal hab\u00eda sido el comentario que me hizo Emma, en un momento de disfrute de uno de sus orgasmos, que aprendi\u00f3 a tenerlos varios en seguidos, tanto as\u00ed que descubrimos que era pluri org\u00e1smica.<\/p>\n<p>En el delirio de uno de sus pluri disfrutes, fue que me dio el \u201cplacet\u201d o la autorizaci\u00f3n para que su hija, que ella consideraba virgen pudiera ser mi visitante de una noche, estaba segura que me ven\u00eda observando y leyendo mis m\u00e1s \u00edntimos pensamientos y porque adivinado que cuando le gritaba el desesperado gemido acompa\u00f1ando mi eyaculaci\u00f3n era un pedido desesperado de poder estrenar a su hija. S\u00e9 bien que lo hab\u00eda adivinado y por eso me concedi\u00f3 la gracia de regalarme el virgo de Silvita.<\/p>\n<p>Estoy segur\u00edsimo de que me hab\u00eda estado preparando, pues por casi una semana me dej\u00f3 sin el postre nocturno, solo yo y mis pensamientos cada vez m\u00e1s er\u00f3ticos nos revolc\u00e1bamos tratando de vencer al insomnio.<\/p>\n<p>Pero luego de pasar varias nocturnidades de sequ\u00eda l\u00e1ctea, se produjo el milagro.<\/p>\n<p>Esa noche, como la primera vez, en la densa y silenciosa oscuridad de la Patagonia, siento que un cuerpo se desliza bajos las cobijas\u2026<\/p>\n<p>Supon\u00eda que era Emma, la que por alguna raz\u00f3n me hab\u00eda negado su presencia para compartir mis noches de soltero. Se desliz\u00f3 en mi cama un cuerpo desnudo, pero sent\u00eda algo distinto, algo que no era la habitualidad, dir\u00eda que c\u00f3mo que era el tacto de otra piel, otro era el aroma, otro el tama\u00f1o de los pechos, otro era el temblor. No tuve duda, era Silvita.<\/p>\n<p>Igual que la primera noche con Emma, no hicieron falta palabras, mi experiencia avasall\u00f3 su indecisi\u00f3n, mi deseo pod\u00eda contener sus ganas. Nos besamos con besos h\u00famedos, cargados de ansiedad.<\/p>\n<p>Ella apremiada por el perentorio llamado de su sexo, buscaba satisfacci\u00f3n urgente al desborde de tan incontenible calentura.<\/p>\n<p>Las bocas eran el oasis donde saciar la sed de mil desiertos. Sus tetitas, j\u00f3venes, m\u00e1s peque\u00f1as que las de mam\u00e1, pero duras y paraditas fueron f\u00e1cil presa para la boca \u00e1vida rapi\u00f1a del lobo hambriento de sus blancas carnes, pronto di cuenta de ellas, mamaba, saltando de una a otra entre los gemidos de Silvita.<\/p>\n<p>Me sent\u00eda un oct\u00f3podo marino, un pulpo posesivo, tratando de atender todo a un mismo tiempo. La boca insaciable y las manos atenazando una nalga y la otra con un par de dedos explorando la cuevita.<\/p>\n<p>Poca resistencia o mucha calentura pudieron m\u00e1s que ella, llev\u00e1ndola a su nirvana sexual, un orgasmo inesperado la tom\u00f3 por asalto. Sin soltarla, reanud\u00e9 el tratamiento poni\u00e9ndola a tono otra vez.<\/p>\n<p>La llev\u00e9 a mi entrepierna, necesit\u00e9 una perentoria devoluci\u00f3n de atenciones, con una chupada de pija. Se engull\u00f3 el miembro como anguila hambrienta.<\/p>\n<p>De espaldas, una almohada debajo de las caderas, elevada y las piernas flexionadas, bien abiertas, flanqueando mis caderas para poder colocar mis manos en las suyas, bien afirmado, fui con la pija al encuentro de su boca vertical, h\u00fameda urgida de carne, inflamada y ardiente. Breve encuentro de sus labios con el glande, y pidi\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Cogeme, cogeme! \u00a1Me quemo, cogeme!<\/p>\n<p>La cabeza entr\u00f3 f\u00e1cil en la abundante y espesa humedad. Se ayuda con las manos para llevarme totalmente en ella, ped\u00eda:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Todo adentro! \u00a1m\u00e1s!<\/p>\n<p>Agarrado a sus caderas me impulsaba con para entrarle tal como ordenaba su calentura. \u00a1Qu\u00e9 fuerza pon\u00eda! En colaborar para acentuar el grado de penetraci\u00f3n. En medio de la acci\u00f3n pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014No se te olvide ponerte forro (cond\u00f3n) antes de acabarme, \u00a1eh!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No tengo!, \u00a1No tengo!, por favor no me hagas salir\u2026 pero igual podemos&#8230;<\/p>\n<p>Interrumpi\u00f3, no me dej\u00f3 continuar:<\/p>\n<p>\u2014Entonces no me termines adentro, acab\u00e1 fuera de la concha.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde? \u00bfEcharla fuera?&#8230;<\/p>\n<p>\u2014Bueno\u2026 no tan afuera\u2026<\/p>\n<p>Reci\u00e9n ahora puedo evaluar ese di\u00e1logo, con bastante calma y sarcasmo en medio del fragor y la urgencia de tan tremendo polvo que nos est\u00e1bamos regalando. Con una vocecilla de ni\u00f1a mimosa dijo\u2026<\/p>\n<p>\u2014En otro lugar, y\u2026 si te lo gan\u00e1s&#8230; cogi\u00e9ndome tan bien como se lo haces a mam\u00e1, te puedo ofrecer\u2026 que me acabes en el otro agujero\u2026 -en mi colita, pero si\u2026 me coges como a mam\u00e1\u2026<\/p>\n<p>Motivado por la tentadora invitaci\u00f3n, me propuse hacerla gozar hasta matarla de placer. Le remov\u00ed la concha a pijazos, ella era una hoja sacudida en la tempestad bramante de una poronga que buscaba dejarle la argolla (vagina) hecha flecos. La invitaci\u00f3n ameritaba hacerlo del mejor modo, poniendo todo y m\u00e1s para conseguir ese premio extra, atravesarle su hermoso culito y vaciarme dentro.<\/p>\n<p>Los gemidos de gozo se sumaron a los quejidos producidos por el profundo empuje de mi cuerpo dentro del suyo, quer\u00edamos fundirnos en una sola humanidad, la comuni\u00f3n de las carnes en un solo prop\u00f3sito el goce tan ansiado. Explot\u00f3 en incontenible orgasmo continuado que la dej\u00f3 dada vuelta, agotada en su resistencia y en el deseo, desarticulada su humanidad maltrecha, babeando y hablando en lenguaje incomprensible.<\/p>\n<p>Me mantuve dentro de su concha, moviendo la pija, muy poco. Luego de prudente respeto por su orgasmo, la coloqu\u00e9 boca abajo, entr\u00e9 por la concha, desde atr\u00e1s, elev\u00e9 sus nalgas coloc\u00e1ndola con el vientre sobre la almohada. Apur\u00e9 los movimientos en ella, obviamente pregunt\u00e9 si me hab\u00eda ganado \u201cel otro agujero\u201d.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1S\u00ed!&#8230; pero sin uso, porfa, despacio, no me lastimes\u2026 bueno no me lastimes mucho\u2026<\/p>\n<p>A todo lo que ped\u00eda, respond\u00eda que s\u00ed. As\u00ed me hubiera pedido la luna tambi\u00e9n hubiera sido un s\u00ed.<\/p>\n<p>Totalmente obnubilado por hacerle el culito, me hab\u00eda guardado para este momento. Le saqu\u00e9 de sus jugos algo de lubricante para el ano, agrandarlo con uno y dos dedos, consider\u00e9 llegado el momento de colocarla. Apoy\u00e9 el glande en el agujero estrecho, con cuidado y decisi\u00f3n entr\u00e9 en \u00e9l. Remov\u00eda las nalgas con mis manos, en forma circular como quien hace lugar para entrar con m\u00e1s facilidad, haciendo que se deslizara, sin pausa, hasta alojarse en toda su extensi\u00f3n en el recto, que en ese instante se hab\u00eda convertido en una boa constrictor por lo que se cerraba entorno de la agresiva poronga.<\/p>\n<p>Estar todo adentro de Silvita era una sensaci\u00f3n deliciosa, no paraba de moverse, se impulsaba en sus rodillas, subiendo y bajando las caderas, ayudando con movimientos opuestos para acrecentar la penetraci\u00f3n. La pija en su vaiv\u00e9n, muy apretada como para sacarle chispas en la fricci\u00f3n no pudo resistir mucho m\u00e1s. Unas pocas entradas con toda la fuerza en ese culo fueron suficientes para derramar adentro todo el contenido de leche acumulada en esa semana sin concha.<\/p>\n<p>Qued\u00e9 realmente alucinado, por la intensidad.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No la saques! \u2014m\u00e1s parecido a un ruego que a un pedido.<\/p>\n<p>Se la dej\u00e9 dentro, sin salirme, solo disminuy\u00f3 un \u201calguito\u201d la erecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ella comenz\u00f3 el movimiento, sin querer sacarme. Quer\u00eda m\u00e1s fiesta, y se la voy a dar.<\/p>\n<p>Los cuerpos j\u00f3venes siguen ardiendo en la fragua del deseo. Mueve el culito, haciendo que la pija entrara en acci\u00f3n tan r\u00e1pido, recuperando la dureza previa. Ahora el recinto estaba m\u00e1s h\u00famedo por la acabada reciente, el tr\u00e1nsito por este t\u00fanel era mucho m\u00e1s placentero para ambos. En un momento est\u00e1bamos cogiendo en loco desenfreno.<\/p>\n<p>Silvita, loqu\u00edsima, ped\u00eda y ped\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s pija, que la traspasara. Estaba gozosa de sentir como le estaba rompiendo el traste, yo la gozaba, como nunca.<\/p>\n<p>Hasta el final todo fue agitaci\u00f3n y desmadre en los movimientos, descontrol total en nuestros actos, sus manos frot\u00e1ndose el cl\u00edtoris ayudaron a llegar, casi juntos a una acabada fenomenal. Esa acabada casi en simult\u00e1neo, fue de locura, mi energ\u00eda viva se perd\u00eda dentro de su culo, sensaci\u00f3n irrepetible, el tiempo no pudo borrar este gozo tan compartido como nunca nadie igual\u00f3.<\/p>\n<p>Por esa noche fue bastante para los dos. Despert\u00e9 cuando sus manos estaban haciendo lo mismo con el miembro, poni\u00e9ndolo a punto para el \u201cma\u00f1anero\u201d, no era cuesti\u00f3n de perderlo. Le di el gusto, ahora terminando en su boca, el otro acceso necesitaba descanso seg\u00fan ella.<\/p>\n<p>En el grato relax, entr\u00f3 Emma, tray\u00e9ndonos el desayuno. Sentada en la cama nos acompa\u00f1\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Qu\u00e9 tal chicos, \u00bftodo bien?<\/p>\n<p>A buen entendedor&#8230; ellas se hab\u00edan contado todo, me compart\u00edan. Me compartieron durante casi un a\u00f1o que estuve viviendo con ellas. El d\u00eda previo a la despedida fue la gran fiesta, en grupo, pero eso es demasiado para un solo relato, necesita un espacio propio, en otra ocasi\u00f3n ser\u00e1.<\/p>\n<p>Nazareno Cruz<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_60830\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"60830\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>En la noche siento que alguien entra en mi cuarto, silenciosamente se mete debajo de las cobijas\u2026 Una c\u00e1lida mano me acaricia el pecho, la espalda y se mete debajo del b\u00f3xer, tom\u00e1ndome la verga que se pone al palo en el acto. No habla, no pregunto qui\u00e9n es, con tal calentura ni falta que hace, cualquiera de las mujeres<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_60830\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"60830\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":5964,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[27],"tags":[],"class_list":{"0":"post-60830","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-sexo-con-maduras"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":21322,"today_views":8},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60830","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5964"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60830"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60830\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":60833,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60830\/revisions\/60833"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60830"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60830"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60830"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}