{"id":60870,"date":"2025-07-15T00:02:49","date_gmt":"2025-07-14T22:02:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=60870"},"modified":"2025-07-14T21:33:09","modified_gmt":"2025-07-14T19:33:09","slug":"14133-la-penitencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/14133-la-penitencia\/","title":{"rendered":"La penitencia"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"60870\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">19<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Bienvenidos a una m\u00e1s de mis historias. Ahora les escribo un encuentro prohibido que tuve con un sacerdote a\u00f1os atr\u00e1s cuando ten\u00eda 27 y a\u00fan estaba soltera.<\/p>\n<p>En esa ocasi\u00f3n fui invitada como madrina de primera Comuni\u00f3n de una sobrina. De acuerdo al protocolo eclesi\u00e1stico deb\u00eda confesarme antes del d\u00eda de la misa as\u00ed me di a la tarea de cumplir con ese requisito lo m\u00e1s pr\u00f3ximo a la fecha de la celebraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un martes por la tarde fui a la vicar\u00eda correspondiente para informarme sobre los horarios en los que pod\u00eda recibirme el p\u00e1rroco para la confesi\u00f3n ya que se trataba de una peque\u00f1a capilla franciscana que no oficia misa todos los d\u00edas. Al ingresar al inmueble se me hizo extra\u00f1o no encontrar a nadie atendiendo, las instalaciones estaban vac\u00edas. Supuse que no tardar\u00eda alguien en regresar por lo que esper\u00e9 en una banca a ver qui\u00e9n se aparec\u00eda. Unos 10 minutos despu\u00e9s se abri\u00f3 una puerta interior por la cual ingres\u00f3 un hombre que me dio las buenas tardes.<\/p>\n<p>Al voltear mi mirada hacia \u00e9l no pude evitar mi sorpresa al verle: el religioso era un hombre de 40 a\u00f1os aproximadamente, alto, moreno claro, abundante cabello lacio negro peinado hacia un lado, de rostro perfectamente sim\u00e9trico, ment\u00f3n cuadrado, afeitado impecable, ojos gris\u00e1ceos y labios carnosos, iba ataviado en una camisa clerical gris de manga corta que dejaba ver unos fuertes brazos y un pantal\u00f3n negro entallado que resaltaba todos sus dem\u00e1s atributos que a cualquier mujer le llaman la atenci\u00f3n en un hombre.<\/p>\n<p>\u2014\u201cBuenas tardes hija, soy Ricardo, el presb\u00edtero de esta capilla, \u00bfen qu\u00e9 puedo ayudarte?\u201d \u2014pronunci\u00f3 el sacerdote con voz amable y varonil.<\/p>\n<p>\u00a1Madre m\u00eda! dije en mi mente de la grata impresi\u00f3n. Lo miraba casi babeando y con mi rostro sonrojado, \u00e9l al ver mi reacci\u00f3n me invit\u00f3 a pasar a su privado esbozando una radiante sonrisa. En una esquina del cub\u00edculo coloc\u00f3 dos sillas a modo que quedamos sentados uno frente al otro, nuestras rodillas casi se tocaban. Comenc\u00e9 a decirle el motivo de mi visita y \u00e9l no me apartaba la vista de encima, me observaba de arriba abajo, hasta lo pill\u00e9 d\u00e1ndole una ojeada a mi escote. Lejos de hacerme sentir inc\u00f3moda con su mirada lasciva me comenc\u00e9 a excitar, la verdad desde el primer instante lo encontr\u00e9 incre\u00edblemente atractivo. Mis ojos solo ve\u00edan al hombre, no al religioso.<\/p>\n<p>Le ped\u00ed me confesara en ese momento, pero se rehus\u00f3 alegando que ya era tarde, as\u00ed que program\u00e9 una visita para dentro de una semana. En el transcurso de los siguientes d\u00edas anduve muy inquieta, no dejaba de pensar el encuentro programado y fantaseaba por las noches con el sacerdote en situaciones de mucho morbo por ejemplo que me obligaba a verlo hacerse una paja, que me violaba en una cripta oculta debajo del templo, que entre \u00e9l y un monaguillo me follaban al mismo tiempo, en fin, much\u00edsimas variantes lujuriosas y altamente pecaminosas.<\/p>\n<p>Se lleg\u00f3 por fin el d\u00eda de la cita y me present\u00e9 a la hora indicada. La vicar\u00eda no estaba abierta como la vez anterior, tuve que tocar el timbre varias veces hasta que el padre Ricardo se asom\u00f3 por una ventana y enseguida abri\u00f3 la puerta. Me hizo pasar y me pidi\u00f3 que lo siguiera argumentando que no pod\u00eda confesarme en esas instalaciones, sino que lo tendr\u00eda que acompa\u00f1ar hasta la capilla. Recorrimos la casa parroquial y luego atravesamos por una puerta que conecta a la sacrist\u00eda. Parec\u00eda que no hab\u00eda nadie m\u00e1s ah\u00ed, la puerta principal del templo estaba atrancada, ni siquiera vi monaguillos o fieles dentro.<\/p>\n<p>La forma de actuar del sacerdote era de lo m\u00e1s cotidiana, muy atento y relajado, casi ni me daba importancia. Su actitud era contraria a lo que yo imagin\u00e9 en mis fantas\u00edas, debo reconocer que me sent\u00ed un poco desalentada.<\/p>\n<p>A diferencia de la \u00faltima vez que nos vimos, no vest\u00eda de civil, sino que portaba su indumentaria franciscana, ya saben, el h\u00e1bito en color marr\u00f3n oscuro y su cord\u00f3n de tres nudos sobre su cintura. Me condujo hasta el ala izquierda del templo donde se ubican los confesionarios y se meti\u00f3 en uno de ellos. Se acomod\u00f3 en el asiento central y corri\u00f3 las cortinas p\u00farpuras al tiempo que yo me hincaba sobre el reclinatorio que ten\u00eda por un costado.<\/p>\n<p>Di comienzo a mi confesi\u00f3n, se\u00f1alando una a una mis faltas acumuladas en tantos a\u00f1os, todo transcurri\u00f3 normal hasta que pasamos al sexto mandamiento: no fornicar\u00e1s. El padre Ricardo me detuvo al instante y me pidi\u00f3 que me reubicara hasta donde estaba \u00e9l sentado porque no alcanzaba a escucharme muy bien, seg\u00fan eso. Me hinqu\u00e9 a sus pies apoyando mis manos entrelazadas sobre sus piernas al momento que \u00e9l se inclin\u00f3 hacia m\u00ed y apoy\u00f3 su mano derecha sobre mi hombro izquierdo. Qued\u00e9 justo al lado de su o\u00eddo donde reanud\u00e9 el tema de la fornicaci\u00f3n, sin dar pormenores y tratando de resumirle mis aventuras sexuales acumuladas desde mi \u00faltima confesi\u00f3n.<\/p>\n<p>El sacerdote me insisti\u00f3 en relatar los detalles, dec\u00eda que era necesario para poder purificar mi alma. Para su fortuna nunca he sido pudorosa por lo que me explay\u00e9 cont\u00e1ndole sobre las cosas que hac\u00eda con mi novio de ese entonces y con uno que otro amigo tambi\u00e9n jejeje. Pod\u00eda escuchar sobre mi oreja como la respiraci\u00f3n del padre se agitaba gradualmente, despu\u00e9s intercambi\u00f3 su mano derecha por la izquierda la cual comenz\u00f3 a mover por todo mi hombro, la llev\u00f3 a mi espalda, la puso detr\u00e1s de mi nuca.<\/p>\n<p>Yo solo me relaj\u00e9 y disfrutaba lo que su mano me hac\u00eda, me estaba gustando el momento. Me esmer\u00e9 m\u00e1s en contarle mis encuentros con otros chicos, hasta comenc\u00e9 a usar palabras como verga, co\u00f1o, follar, culo, etc. lo que pareci\u00f3 encender m\u00e1s su temperatura ya que su mano se mov\u00eda con m\u00e1s ah\u00ednco sobre m\u00ed. Sentir su vaho sobre mi oreja hizo que mi piel se erizara y por supuesto que toda esa atm\u00f3sfera de encuentro prohibido, inmoral y aberrante me estaba encendiendo r\u00e1pidamente, sobre todo por las muchas veces que fantase\u00e9 situaciones con un religioso.<\/p>\n<p>No recuerdo en qu\u00e9 momento dej\u00e9 de contarle mis pecados y en su lugar empec\u00e9 a meter mis manos bajo su h\u00e1bito, primero envolv\u00ed sus tobillos con ellas, para despu\u00e9s palpar sus duras pantorrillas y sus marcados muslos. Al llegar a su entrepierna esperaba encontrarme con su trusa o b\u00f3xer, me equivoqu\u00e9: no llevaba ropa interior debajo. Sin destapar a\u00fan su h\u00e1bito, todo a tientas, mis dedos toparon con sus test\u00edculos y el cura suspir\u00f3.<\/p>\n<p>Se lanz\u00f3 directo a meter su lengua en mi o\u00eddo mientras notaba sus jadeos de excitaci\u00f3n. Mi avance fue lento, dedic\u00e1ndome primero a sus huevos, los masajeaba con mis dedos, los jalaba, estiraba su saco, los apretaba tambi\u00e9n. Mis movimientos bruscos sobre esa zona sensible le provocaban cierta molestia, pero a su vez placer, sab\u00eda que le agradaba como estaba tratando sus bolas.<\/p>\n<p>En el \u00ednter \u00e9l me daba mordiscos en el l\u00f3bulo de mis orejas, pasaba su lengua por todo mi cuello hasta que una de sus manos se col\u00f3 dentro de mi blusa y se desliz\u00f3 por debajo de mi sujetador para aferrarse a mi seno. Le era f\u00e1cil manipular mi pecho con su amplia mano, lo estrujaba como si estuviera amasando. Claramente eso me puso m\u00e1s caliente y le respond\u00ed dirigiendo una mano a su miembro, que al primer tacto no lo sent\u00ed totalmente duro.<\/p>\n<p>Con mi mano derecha segu\u00eda manipulando sus huevos y con la izquierda le frotaba su polla que lentamente fue engrosando considerablemente entre mis dedos. Que excitante era tocarle por debajo de su t\u00fanica, percibir sus dimensiones y texturas \u00fanicamente con el tacto, sin haberle visto a\u00fan sus partes. Contin\u00fae con mis toqueteos hasta que alcanz\u00f3 una dureza considerable. Fue entonces cuando de un movimiento r\u00e1pido le levant\u00e9 su h\u00e1bito hasta medio abdomen y quedo ante m\u00ed su virilidad expuesta: una verga morena, venosa, bastante gruesa, con una cabeza abultada y lo que m\u00e1s me enamor\u00f3 fue que estaba circuncidada. La tom\u00e9 por la base y la admir\u00e9 por breves instantes, realmente era suculenta.<\/p>\n<p>El padre Ricardo se hab\u00eda encargado de sacarme ambas tetas por fuera de la blusa, pero al sentir como manipulaba su pija ya con ambas manos opt\u00f3 por reclinarse sobre el respaldo de la silla para disfrutarlo tranquilamente. Yo segu\u00eda ah\u00ed hincada con mis manos sobre su m\u00e1stil que a cada apret\u00f3n segu\u00eda creciendo, lo pajeaba muuuy lento, deseaba volverle loco. Le miraba esos intrigantes ojos en tonos grises, fijamente, sin cruzar palabra, esperando a que me ordenara qu\u00e9 hacer.<\/p>\n<p>\u2014&#8221;Si en verdad buscas la salvaci\u00f3n tendr\u00e1s que comenzar con tu penitencia Claudia. Primero hay que purificar tu boca, \u00a1vamos! \u2014exclam\u00f3 el p\u00e1rroco. Supe exactamente lo que deb\u00eda hacer.<\/p>\n<p>El primer leng\u00fcetazo que le propin\u00e9 a su verga fue recorriendo lentamente toda su extensi\u00f3n, desde los huevos, subiendo por la base de su tronco hasta que top\u00e9 con su cabezota oscura, a la que le di pinceladas circulares con la punta de mi lengua, para finalmente rodear con mi boca aquel pedazo de carne. Cuando la met\u00ed a mi boca el cura solt\u00f3 un ahhh mientras cerraba los ojos. Me esmer\u00e9 en comerle lo mejor que pod\u00eda, la tragaba hasta donde pod\u00eda, en verdad ten\u00eda un palo delicioso.<\/p>\n<p>\u2014&#8221;\u00bfEstoy haciendo bien mi penitencia padre Ricardo?&#8221; \u2014le pregunt\u00e9 con voz inocente mientras le daba lametones a la punta de su verga.<\/p>\n<p>\u2014&#8221;No est\u00e1 nada mal, pero necesitas esmerarte m\u00e1s, que se vea tu arrepentimiento&#8221; \u2014replic\u00f3 al tiempo que me tom\u00f3 del cabello y me forz\u00f3 hacia \u00e9l para engullirme su polla hasta la garganta.<\/p>\n<p>As\u00ed estuve un largo rato comi\u00e9ndole el pito hasta que me detuvo, hizo levantarme y me giro para darle la espalda. Sus manos fueron directo a mis gl\u00fateos, los sobaba por encima del pantal\u00f3n de lycra que por ser de una tela muy delgada pod\u00eda sentir perfectamente sus manos masaje\u00e1ndolos con firmeza. Separ\u00f3 un poco mis piernas para meter su palma por entre ellas, frot\u00e1ndola contra mi cuca, la deslizaba desde atr\u00e1s hasta adelante, las yemas de sus dedos alcanzaban a tocar mi bajo vientre y luego jalaba hacia atr\u00e1s para que su palma frotara toda mi entrepierna. En el proceso de sus deliciosos frotamientos mi humedad traspas\u00f3 la tela del pantal\u00f3n, mi tanga no pudo contener la cantidad de flujo que emanaba de mi interior.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, se puso de pie para pegarse a m\u00ed por detr\u00e1s, de modo que me rode\u00f3 con sus brazos por delante de mi cintura, se aferr\u00f3 a mis expuestos pechos con ambas manos, un rato despu\u00e9s baj\u00f3 su mano derecha por mi abdomen y la desliz\u00f3 por debajo de mi pantal\u00f3n para palpar mi mojada concha. Sus dedos bailaban sobre mi cl\u00edtoris suavemente, de vez en vez los llevaba a la entrada de mi vagina para empaparlos y poder continuar estimul\u00e1ndome ese botoncito de placer. A estas alturas yo ronroneaba como una gatita con cada uno de sus movimientos, no s\u00e9 c\u00f3mo aguant\u00e9 para no correrme en ese momento.<\/p>\n<p>Luego bajo mi pantal\u00f3n y pantys hasta las rodillas, pens\u00e9 que ensartar\u00eda su carne dentro de m\u00ed pero opt\u00f3 por girarme para quedar ambos frente a frente. R\u00e1pido meti\u00f3 su dedo \u00edndice y el anular de su mano derecha en mi co\u00f1o para enseguida moverlos fren\u00e9ticamente de afuera hacia adentro como una m\u00e1quina de coser jajaja, sent\u00eda sus dedos entrar por completo y la palma de su mano golpeteaba mi cl\u00edtoris cada vez que topaba en mi vulva.<\/p>\n<p>Por si fuera poco, arqueaba sus dedos dentro de mi vagina de modo que estimulaba m\u00ed punto G deliciosamente, lo que provoc\u00f3 que en menos de 2 minutos explotara en un orgasmo intenso acompa\u00f1ado de tremenda salpicada de jugos que brotaron de mi interior, el famoso \u201csquirting\u201d o eyaculaci\u00f3n femenina. Debo admitir que pocas veces me hab\u00eda corrido de esa manera, \u00e9l sab\u00eda sin duda como tocar a una mujer.<\/p>\n<p>\u2014\u201cNecesitas m\u00e1s purificaci\u00f3n Claudia, te resta mucha penitencia a\u00fan\u201d \u2014me coment\u00f3 seriamente.<\/p>\n<p>Me tom\u00f3 unos instantes recuperarme de ese \u00e9xtasis, las piernas se me doblaron por completo, por suerte Ricardo me sujet\u00f3 para que no me cayera. Por mis muslos escurr\u00edan fluidos y mir\u00e9 el piso mojado producto de mi brutal corrida. El religioso se sent\u00f3 nuevamente en el confesionario y me hizo que me montara poco a poco sobre su gruesa polla. Una vez que sent\u00ed sus bolas pegar con mis nalgas supe que ya ten\u00eda todo su miembro dentro, que de lo gruesa que era frotaba muy rico mis paredes vaginales. Di lo mejor de m\u00ed en esa cabalgata, en cada sent\u00f3n, en cada arremetida de mis caderas sobre su palo. Mis pechos eran devorados por el padre como beb\u00e9 hambriento, como si tuviera una sed insaciable de beber de ellos.<\/p>\n<p>\u2014&#8221;Que rica verga tiene padre Ricardo\u201d \u2014le dije con voz agitada.<\/p>\n<p>\u2014\u201cCalla hija, vienes aqu\u00ed a cumplir un castigo, \u00a1no a disfrutar!\u201d \u2014me dijo medio ofendido.<\/p>\n<p>Ansiaba probar sus carnosos labios e intent\u00e9 besarlo un par de veces m\u00e1s \u00e9l se neg\u00f3 argumentando:<\/p>\n<p>\u2014&#8221;Eres una sucia pecadora, no a tratar de corromperme\u201d.<\/p>\n<p>Ese cura s\u00ed que era todo un caso. No entend\u00ed cu\u00e1l era el problema de besarnos si bien que me ten\u00eda ya con toda su carne dentro. Aunque me extra\u00f1\u00f3 esa actitud suya, la verdad es que aumentaba mi deseo por \u00e9l, dejaba algo prohibido, algo intocable. En fin, el caso es que continu\u00e9 cabalgando su fierro por un par de minutos m\u00e1s y me lleg\u00f3 otro orgasmo intenso acompa\u00f1ado de convulsiones violentas. Descans\u00e9 un momento sobre el pecho Ricardo, sintiendo mi vagina aun invadida pues no se hab\u00eda salido su tiesa vara.<\/p>\n<p>Cuando \u00e9l vio que mis fuerzas regresaron me llev\u00f3 hasta una de las bancas de madera donde se sientan los fieles durante la misa y me coloc\u00f3 a lo largo apoyada sobre rodillas y antebrazos (posici\u00f3n de perrito) de modo que mi trasero qued\u00f3 justo a la orilla de la banca. Presuroso se acomod\u00f3 detr\u00e1s de m\u00ed, abri\u00f3 un poco su h\u00e1bito para sacar su gorda polla, la enfil\u00f3 hacia mi co\u00f1ito y bruscamente la empuj\u00f3 sin reparos hasta que sus bolas chocaron en mis nalgas.<\/p>\n<p>Yo me aferraba a la banca con fuerza pues sus embestidas se tornaron bruscas y poderosas, cada choque de su pelvis con mis cachetes generaba un golpe sonoro que retumbaba en aquel silencioso templo. Ese padre me estaba dando una follada de campeonato, yo me sent\u00eda literalmente en la gloria jejeje.<\/p>\n<p>\u2014\u201c\u00a1Ahora ver\u00e1s el castigo que te espera por pecadora!\u201d \u2014expres\u00f3 euf\u00f3ricamente.<\/p>\n<p>\u2014\u201c\u00a1Toma esto!\u201d \u2014grit\u00f3 al tiempo que sent\u00ed un azote en mis nalgas con lo que me pareci\u00f3 alg\u00fan tipo de cuerda. Efectivamente, el sacerdote me estaba flagelando con el cord\u00f3n que llevaba amarrado a la cintura, lo hac\u00eda con sa\u00f1a a manera de escarmiento. Sin duda a cada cordonazo que me propinaba sent\u00eda cierto grado de dolor, pero mis gustos por los coitos violentos convert\u00edan cada latigazo suyo en una ola de sensaciones deliciosas que solo alimentaban m\u00e1s mi libido.<\/p>\n<p>\u2014\u201c\u00a1Si padre Ricardo, cast\u00edgueme! He sido una ramera sucia, \u00a1az\u00f3teme m\u00e1s fuerte por el amor de Dios!\u201d \u2014le grit\u00e9 entre gemidos.<\/p>\n<p>El cura al o\u00edrme no dud\u00f3 en seguir ajustici\u00e1ndome con su soga sobre mis nalgas, mi espalda, mis muslos. Las estocadas a mi co\u00f1o se tornaron m\u00e1s veloces y not\u00e9 sus resoplidos anunciando su inminente corrida. De un movimiento s\u00fabito se sali\u00f3 de m\u00ed, me tom\u00f3 del cabello, coloc\u00f3 su verga sobre mi cara y se comenz\u00f3 a correr.<\/p>\n<p>\u2014\u201cYooo\u2026 te absuelvo&#8230; de tus hmmm\u2026 pe&#8230; cados\u2026 en el nommmbre\u2026 del Padre\u2026\u201d \u2014pronunciaba mientras vaciaba su espesa leche sobre mi rostro. Chorros cayeron sobre mi cabello, frente, mejillas, me dejo toda batida. Como no quer\u00eda quedarme con las ganas de saborear un poco de los restos de semen que goteaban de su polla trat\u00e9 de chuparle, pero me lo impidi\u00f3, tampoco quiso que con mis dedos llevara a mi boca el l\u00edquido que hab\u00eda esparcido sobre mi cara. Sac\u00f3 un pa\u00f1uelo, me limpi\u00f3 primero y despu\u00e9s ase\u00f3 su fl\u00e1cido miembro.<\/p>\n<p>Enseguida nos vestimos, apenas y pod\u00eda caminar, nunca pens\u00e9 que un sacerdote follara tan bien. Me desped\u00ed de \u00e9l y camino a casa pens\u00e9: \u201cdesde ahora tendr\u00e9 que pecar con m\u00e1s frecuencia si es que quiero m\u00e1s penitencias con el padre Ricardo\u201d.<\/p>\n<p>Gracias a todos los que se toman el tiempo de valorar y comentar este relato, me alientan a seguir publicando m\u00e1s historias.<\/p>\n<p>Saludos cordiales a todos.<\/p>\n<p>Claudia.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_60870\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"60870\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Ese cura s\u00ed que era todo un caso. No entend\u00ed cu\u00e1l era el problema de besarnos si bien que me ten\u00eda ya con toda su carne dentro. Aunque me extra\u00f1\u00f3 esa actitud suya, la verdad es que aumentaba mi deseo por \u00e9l, dejaba algo prohibido, algo intocable. En fin, el caso es que continu\u00e9 cabalgando su fierro por un par<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_60870\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"60870\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":8654,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":{"0":"post-60870","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-confesiones"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":5544,"today_views":6},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60870","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8654"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60870"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60870\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":60872,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60870\/revisions\/60872"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60870"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60870"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60870"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}